Salgado, Eva, Conceptos Fundamentales para el estudio del discurso en: Los
estudios del discurso en las ciencias sociales, UNAM, México, 2019., pp. 41-
67
-Ruiz Hernández Moisés
El análisis del discurso se encuentra estrechamente ligado al estudio del lenguaje,
motivo por el cual adquiere la característica de ser una actividad necesariamente
interdisciplinaria, ya que requiere del apoyo de la “Filosofía del lenguaje, la
lingüística, la semiología, la antropología, la sociología, la historia, la psicología
social o la crítica literaria”1, siendo todas ellas, ciencias dedicadas al estudio del
lenguaje.
Sin embargo, debido al enfoque que le dan las diferentes diciplinas al estudio del
lenguaje, se pueden obtener diferentes resultados en el momento de realizar la
disección de los elementos que conforman un discurso, especialmente cuando lo
que se requiere es obtener una interpretación de los “motivos” de la producción del
mismo, así como el análisis de los “efectos esperados” por el emisor y los
resultados obtenidos.
Esto se debe a la naturaleza misma del lenguaje, que en sí mismo, abarca
-dependiendo de la corriente teórica con la que se vea-, desde los elementos mas
simples como el uso de lo sensible y perceptible, hasta estructuras mas complejas
como las relaciones de poder entre las distintas partes que conforman un dialogo.
Dichos elementos pueden clasificarse en distintas categorías dependiendo de la
rama del lenguaje que se mire
Por ejemplo, para John Austin y John Searle, la rama del “habla” puede dividirse
en actos “Locutivos, Ilocutivos y Perlocutivos”; en cambio, Noam Chomsky,
“explicaba en sus ‘Aspectos de teoría de la sintaxis’ que, en lugar de hablar de
1
Salgado, Eva, Conceptos Fundamentales para el estudio del discurso en: Los estudios del discurso en las
ciencias sociales, UNAM, México, 2019., pp. 41
lengua y habla, cabria hablar de competencia y actuación”2; y sin embargo, a
pesar de que se pueda interpretar al uso del lenguaje como una acción o un
proceso constante de actividad, teóricos como Paul Watzlawick, consideran que el
lenguaje es aquello tanto aquello que “se hace” como lo que “no se hace”, lo cual
le permite generar los siguientes axiomas sobre el lenguaje:
a) Es imposible no comunicar algo.
b) Toda comunicación tiene un aspecto de contenido y un aspecto
relacionales que el segundo clasifica al primero y es, por ende, una
metacomunicación.
c) La naturaleza de una relación depende de la puntuación de las sentencias
de comunicación entre los comunicantes.
d) Los seres humanos se comunican tanto digital como analógicamente.
e) Todos los intercambios comunicacionales son simétricos o
complementarios, según estén basados en la igualdad o en la diferencia.3
Esto nos permite afirmar, que en todo discurso -y por ende cualquier proceso de
comunicación-, existe la necesidad de expresar algo, con la intención de causar un
efecto en el receptor del discurso, ya sea para que se lleve a cabo una acción (o
no), o afirmar el tipo de relación que existe entre el productor del mensaje y el
destinatario del mismo, siempre teniendo en cuenta las condiciones y el contexto
por el que se emite el dialogo entre las distintas partes del proceso de
comunicación, el cual elude a el “¿Por qué?” de la necesidad de realizarlo.
Debido a esto, independientemente de la diciplina, y gracias a su carácter como
proceso social, el análisis de un discurso se reduce a una cuestión de semiología,
ya que independientemente de las herramientas que se utilicen para dar una
interpretación de estos procesos de comunicación, se vuelve necesario dar un
enfoque profundo hacia las partes más pequeñas que lo conforman, así como
aquellas que se pudieran encontrar ausentes en el mismo.
2
Ibid., pp. 45
3
Ibid., pp. 46