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Características y origen de la Luna

La Luna es el único satélite natural de la Tierra, con un diámetro de 3474,8 km y es el satélite más grande en proporción a su planeta. Ha sido objeto de exploración humana y robótica, destacando las misiones Apolo que trajeron rocas lunares y confirmaron su formación por un gran impacto. La Luna influye en las mareas y ha tenido un impacto cultural significativo a lo largo de la historia.

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Características y origen de la Luna

La Luna es el único satélite natural de la Tierra, con un diámetro de 3474,8 km y es el satélite más grande en proporción a su planeta. Ha sido objeto de exploración humana y robótica, destacando las misiones Apolo que trajeron rocas lunares y confirmaron su formación por un gran impacto. La Luna influye en las mareas y ha tenido un impacto cultural significativo a lo largo de la historia.

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La Luna es el único satélite natural de la Tierra.

Con un diámetro
ecuatorial de 3474,8 km, es el quinto satélite más grande del
sistema solar, mientras que en cuanto al tamaño proporcional
respecto a su planeta es el satélite más grande: un cuarto del
diámetro de la Tierra y 1/81 de su masa. Es, además, después de Ío,
el segundo satélite más denso. Se encuentra en relación síncrona
con la Tierra, siempre mostrando la misma cara hacia el planeta. El
hemisferio visible está marcado con oscuros mares lunares de
origen volcánico entre las brillantes montañas antiguas y los
destacados astroblemas.

A pesar de ser, en apariencia, el objeto más brillante en el cielo


después del Sol, su superficie es en realidad muy oscura, con una
reflexión similar a la del carbón. Su prominencia en el cielo y su
ciclo regular de fases han hecho de la Luna un objeto con
importante influencia cultural desde la antigüedad, tanto en el
lenguaje como en el calendario, el arte o la mitología. La influencia
gravitatoria de la Luna produce las mareas y el aumento de la
duración del día. La distancia orbital de la Luna, cerca de treinta
veces el diámetro de la Tierra, hace que se vea en el cielo con el
mismo tamaño que el Sol y permite que la Luna cubra exactamente
al Sol en los eclipses solares totales.

La Luna es el único cuerpo celeste en el que el ser humano ha


realizado un descenso tripulado. Aunque el programa Luna de la
Unión Soviética fue el primero en alcanzar la Luna con una nave
espacial no tripulada, el programa Apolo de Estados Unidos realizó
las únicas misiones tripuladas al satélite terrestre hasta la fecha,
comenzando con la primera órbita lunar tripulada por el Apolo 8 en
1968, y seis alunizajes tripulados entre 1969 y 1972, siendo el
primero el Apolo 11 en 1969, y el último el Apolo 17. Estas misiones
regresaron con más de 380 kg de roca lunar, que han permitido
alcanzar una detallada comprensión geológica de los orígenes de la
Luna –se cree que se formó hace 4 500 000 000 (cuatro mil
quinientos millones) de años después de un gran impacto–, la
formación de su estructura interna y su posterior historia.

En 1970 la Unión Soviética puso en la superficie el primer vehículo


robótico controlado desde la Tierra: Lunojod 1. El rover fue enviando
fotografías y vídeos de la superficie que recorrió (10 km.) durante
casi un año.1

Desde la misión Apolo 17, en 1972, ha sido visitada únicamente por


sondas espaciales no tripuladas, en particular por el astromóvil
soviético Lunojod 2. Desde 2004, Japón, China, India, Estados
Unidos y la Agencia Espacial Europea han enviado orbitadores.
Estas naves espaciales han confirmado el descubrimiento de agua
helada fijada al regolito lunar en cráteres que se encuentran en la
zona de sombra permanente y están ubicados en los polos. Se han
planeado futuras misiones tripuladas a la Luna, pero no se han
puesto en marcha aún.

La Luna se mantiene, bajo el Tratado sobre el espacio ultraterrestre,


libre para la exploración de cualquier nación con fines pacíficos.

Etimología
La palabra que designa al satélite de la Tierra, «luna», procede del
latín. En esta lengua era originalmente la forma femenina de un
adjetivo, 'luminoso', que deriva de la raíz *lūc-/lŭc- ('brillar', 'ser
luminoso'), de donde proceden igualmente luceo ('lucir'), lumen
('lumbre'), lux ('luz'), etc. A su vez, esta raíz procede de la raíz
indoeuropea *leuk-, que se encuentra en otras lenguas en términos
relacionados con la luz, como el griego λευκός (leukós), 'blanco', o
λύχνος (lýjnos), 'lámpara'.2 Probablemente, el epíteto *leuksno-/
*louksno-, 'la luminosa', ya era utilizado para designar a la luna en
protoindoeuropeo.

En protoindoeuropeo también existió un nombre masculino para la


Luna, formado sobre la raíz *mēns-, del que se conservan formas en
varias lenguas, como el griego μήν, μηνός (mên, mēnós, 'mes'); e
incluso manteniendo el sentido primitivo, como en el inglés Moon o
en lenguas itálicas como el umbro (ablativo singular) "menzne"
('Luna'). En latín, esta forma *mēns- ha evolucionado
semánticamente para designar el 'mes', que en origen seguía las
fases de la luna. De «luna» procede el término «lunes», que en su
original latino designaba al 'día de la luna' (dies lunae).3

Asimismo, el término griego Selene (en griego antiguo Σελήνη


Selênē, nombre de la diosa mitológica asociada a la Luna) ha
pervivido en el español y en otros idiomas como una forma culta
para expresar determinados conceptos relacionados con la Luna;
como, por ejemplo: las palabras «selenografía», que designa la
cartografía lunar; o «selenita», el gentilicio de los supuestos
habitantes del satélite; o «selenio», elemento químico llamado así
por analogía con el telurio, cuyo nombre procede de la tierra (télos).
Características físicas

Comparación en escala de la Luna y la Tierra.

La imagen en color de la superficie lunar tiene una saturación


de color mejorada, los colores marrón rojizo y oxidado
provienen de los minerales de hierro, y el azulado, de los
minerales de óxido de titanio.

Estructura y características de la Luna.

La Luna es un satélite excepcionalmente grande en comparación


con su planeta, la Tierra: un cuarto del diámetro del planeta y 1/81
de su masa.4 Es el segundo satélite más grande del Sistema Solar
en relación con el tamaño de su planeta, siendo Caronte el más
grande en relación con el planeta enano Plutón. La superficie de la
Luna es menos de una décima parte de la Tierra, lo que representa
cerca de un cuarto del área continental de la Tierra. Sin embargo la
Tierra y la Luna siguen siendo consideradas un sistema planeta-
satélite, en lugar de un sistema doble planetario, ya que su
baricentro, está ubicado cerca de 1700 km (aproximadamente un
cuarto del radio de la Tierra) bajo la superficie de la Tierra. 5

 Caras de la luna

90° Oeste


Cara visible

Cara oculta

90° Este

Polo norte de la Luna

Polo sur de la Luna


Rotación de la Luna

Formación

Artículos principales: Origen de la Luna y Teoría del gran impacto.

Representación gráfica de la teoría del gran


impacto.

Varios mecanismos han sido propuestos para explicar la formación


de la Luna hace 4527±10 millones de años. Esta edad se ha
calculado según la datación del isótopo de las rocas lunares, entre
30 y 50 millones de años luego del origen del sistema solar. 6 Entre
ellos están: la fisión de la Luna desde la corteza terrestre debido a
fuerzas centrífugas,7 que deberían haber requerido también un giro
inicial de la Tierra;8 la atracción gravitacional de la Luna en estado
de formación,9 que hubiera requerido una extensión inviable de la
atmósfera para disipar la energía de la Luna, que se encontraba
pasando;8 y la coformación de la Luna y la Tierra juntas en el disco
de acreción primordial, que no explica la depleción de hierro en
estado metálico.8 Estas hipótesis tampoco pueden explicar el fuerte
momento angular en el sistema Tierra-Luna.10

La hipótesis general hoy en día es que el sistema Tierra-Luna se


formó como resultado de un gran impacto: un cuerpo celeste del
tamaño de Marte colisionó con la joven Tierra, expulsando material
en órbita alrededor de esta, el cual se fusionó para formar la Luna. 11
Se cree que en el Sistema Solar primitivo eran frecuentes impactos
gigantescos como este. Los modelados de un gran impacto por
simulaciones computacionales concuerdan con las mediciones del
momento angular del sistema Tierra-Luna y el pequeño tamaño del
núcleo lunar; a su vez demuestran que la mayor parte de la materia
de la Luna proviene del objeto que impactó, no de la joven Tierra. 12
Además, ciertos meteoritos demuestran que las composiciones
isotópicas del oxígeno y el tungsteno de otros cuerpos del Sistema
Solar interior tales como Marte y (4) Vesta son muy distintas de las
de la Tierra, mientras que la Tierra y la Luna tienen composiciones
isotópicas prácticamente idénticas. La mezcla de materia evaporada
tras el impacto entre la Tierra y la Luna pudo haber equiparado las
composiciones,13 aunque esto es debatido.14

La importante cantidad de energía liberada en el gran impacto y la


subsecuente fusión del material en la órbita de la Tierra pudo haber
derretido la capa superficial de la Tierra, formando un océano de
magma.1516 La recién formada Luna pudo también haber tenido su
propio océano de magma lunar; las estimaciones de su profundidad
varían entre 500 km y el radio entero de la Luna.

Distancia a la Luna

Representación a escala del tamaño y distancia relativa entre la


Tierra y la Luna, 500 km por píxel.

Comparación de tamaño
aparente de la Luna entre el perigeo-apogeo.

En astronomía, una distancia lunar (LD) es la medida de la distancia


desde la Tierra a la Luna. La distancia media entre la Tierra y la
Luna es 384 400 kilómetros17 (1.26 segundos a velocidad de la luz).
La distancia real varía a lo largo de la órbita de la Luna.

Se realizan mediciones de alta precisión de la distancia a la Luna


midiendo el tiempo que tarda la luz en viajar entre las estaciones
LIDAR en la Tierra y los retrorreflectores colocados en la Luna.

La Luna se aleja de la Tierra a una tasa promedio de 3,8 cm por año,


como lo detectó el experimento de medición lunar láser.181920 La tasa
de la recesión se considera anormalmente alta.21 Por coincidencia,
la diagonal de los cubos de los retrorreflectores en la Luna también
es de 3,8 cm.2223

La primera persona que midió la distancia a la Luna fue el


astrónomo y geógrafo Hiparco en el año 150 a. C., para lo que se
basó en el dato del diámetro de la Tierra calculado por Eratóstenes
100 años antes, y obtuvo una distancia de 348 000 km. Para este
cálculo utilizó la curvatura de la sombra que proyecta la Tierra sobre
la Luna en un eclipse lunar, un método ideado por Aristarco de
Samos.24 Es notable el pequeño error, dada las limitaciones de la
época, que es de solamente de unos 36 000 km, lo que representa
menos de 10 %.

El catálogo de objetos cercanos de la NASA incluye las distancias a


la Tierra de asteroides y cometas medidas en distancias lunares. 25

Revoluciones de la Luna

Cara oculta de la Luna iluminada por el


sol, mientras cruza entre la cámara del DSCOVR y la Tierra.

La Luna tarda en dar una vuelta alrededor de la Tierra 27 d 7 h


43 min si se considera el giro respecto al fondo estelar (revolución
sideral), pero 29 d 12 h 44 min si se la considera respecto al Sol
(revolución sinódica) y esto es porque en este lapso la Tierra ha
girado alrededor del Sol (ver mes). Esta última revolución rige las
fases de la Luna, eclipses y mareas lunisolares.

Como la Luna tarda el mismo tiempo en dar una vuelta sobre sí


misma que en torno a la Tierra, presenta siempre la misma cara
hacia el planeta. Esto se debe a que la Tierra, por un efecto llamado
gradiente gravitatorio, ha frenado completamente a la Luna. La
mayoría de los satélites regulares presentan este fenómeno
respecto a sus planetas. Así pues, hasta la época de la investigación
espacial (Luna 3) no fue posible ver la cara lunar oculta, que
presenta una disimetría respecto a la cara visible. El Sol ilumina
siempre la mitad de la Luna (excepto en los eclipses de luna), que
no tiene por qué coincidir con la cara visible, produciendo las fases
de la Luna. La inmovilización aparente de la Luna respecto a la
Tierra se ha producido porque la gravedad terrestre actúa sobre las
irregularidades del globo lunar de forma que en el transcurso del
tiempo la parte visible tiene 4 km más de radio que la parte no
visible, estando el centro de gravedad lunar desplazado del centro
lunar 1,8 km hacia la Tierra.

 Revolución sinódica: es el intervalo de tiempo necesario


para que la Luna vuelva a tener una posición análoga con
respecto al Sol y a la Tierra. Su duración es de 29 d 12 h
44 min 2,78 s. También se le denomina lunación o mes lunar.
 Revolución sideral: es el intervalo de tiempo que le toma a
la Luna volver a tener una posición análoga con respecto a las
estrellas. Su duración es de 27 d 7 h 43 min 11,5 s.
 Revolución trópica: es el lapso necesario para que la Luna
vuelva a tener igual longitud celeste. Su duración es de 27 d
7 h 43 min 4,7 s.
 Revolución draconítica: es el tiempo que tarda la Luna en
pasar dos veces consecutivas por el nodo ascendente. Su
duración es de 27 d 5 h 5 min 36 s.
 Revolución anomalística: es el intervalo de tiempo que
transcurre entre 2 pasos consecutivos de la Luna por el
perigeo. Su duración es de 27 d 13 h 18 min 33 s.

Movimiento de traslación lunar


Fases de la Luna vistas desde el hemisferio norte (desde el
hemisferio sur su orden es inverso).

El hecho de que la Luna salga aproximadamente una hora más


tarde cada día se explica conociendo la órbita de la Luna alrededor
de la Tierra. La Luna completa una vuelta alrededor de la Tierra
aproximadamente en unos 28 días. Si la Tierra no rotase sobre su
propio eje, sería muy fácil detectar el movimiento de la Luna en su
órbita. Este movimiento hace que la Luna avance alrededor de 12°
en el cielo cada día. Si la Tierra no rotara, lo que se vería sería la
Luna cruzando la bóveda celeste de oeste a este durante dos
semanas, y luego estaría dos semanas ausente (durante las cuales
la Luna sería visible en el lado opuesto del Globo).

Sin embargo, la Tierra completa un giro cada día (la dirección de


giro es también hacia el este). Así, cada día le lleva a la Tierra
alrededor de 50 minutos más para estar de frente con la Luna
nuevamente (lo cual significa que se puede ver la Luna en el cielo).
El giro de la Tierra y el movimiento orbital de la Luna se combinan,
de tal forma que la salida de la Luna se retrasa del orden de
50 minutos cada día.

Teniendo en cuenta que la Luna tarda aproximadamente 28 días en


completar su órbita alrededor de la Tierra, y esta tarda 24 horas en
completar una revolución alrededor de su eje, es sencillo calcular el
«retraso» diario de la Luna.

Mientras que en 24 horas la Tierra habrá realizado una revolución


completa, la Luna solo habrá recorrido un 1/28 de su órbita
alrededor de la Tierra, lo cual expresado en grados de arco da:

Si ahora se calcula el tiempo que la Tierra en su rotación tarda en


recorrer este arco,
da los aproximadamente 50 minutos que la Luna retrasa su salida
cada día.

Para notar el movimiento de la Luna en su órbita, hay que tener en


cuenta su ubicación en el momento de la puesta de Sol durante
algunos días. Su movimiento orbital la llevará a un punto más hacia
el este en el cielo en el crepúsculo cada día.

Movimiento de rotación
La Luna gira sobre un eje de rotación que tiene una inclinación de
88,3° con respecto al plano de la eclíptica de la Tierra, por tanto
casi perpendicular. Dado que la duración de los dos movimientos es
la misma, la Luna presenta a la Tierra constantemente el mismo
hemisferio. La Luna tarda 27,32 días en dar una vuelta sobre sí
misma.

Traslación de la Luna alrededor del Sol


Al desplazarse en torno del Sol, la Tierra arrastra a su satélite y la
forma de la trayectoria que esta describe es una curva de tal
naturaleza que dirige siempre su concavidad hacia el Sol.

La velocidad con que la Luna se desplaza en su órbita alrededor de


la Tierra es de 1 km/s.

Libraciones
Artículo principal: Libración

Libración.
Debido a la excentricidad de la órbita lunar, la inclinación del eje de
rotación de la Luna con respecto al plano de la eclíptica y al
movimiento de rotación de la Tierra en el curso de una revolución
sideral, se logra ver, desde la Tierra, un 59 % de la superficie de la
Luna —en vez del 50 %—, como si estuviese animado de ligeros
balanceos de este a oeste y de norte a sur. Estos movimientos
aparentes se conocen con el nombre de libraciones.

Libración en longitud

Se debe a que el movimiento de rotación de la Luna es uniforme


mientras que su velocidad angular no lo es. Es máxima en el
perigeo y mínima en el apogeo. Debido a esa Libración el satélite
tiene un balanceo de oriente a poniente, gracias al cual se logra ver
la superficie convexa correspondiente a la de un huso de 7°.

Libración en latitud

Es debido a la inclinación del eje de rotación de la Luna con


respecto al plano de su órbita y a la eclíptica. Dicho eje forma un
ángulo de 88° 30′ con el plano de la eclíptica y como el de la órbita
lunar es de 5° con respecto a la eclíptica, entonces el ángulo
formado con el eje de rotación de la Luna con el plano de su órbita
es de 6° 30′. Por lo tanto, no solo pueden verse el polo norte y el
polo sur de la Luna sino que se logra ver 6° 30′ más allá del polo
sur. Esta libración es una especie de cabeceo de norte a sur en un
tiempo que no es igual a una revolución sideral pues es de
27,2 días.

Libración diurna

Se debe al hecho de que el radio terrestre no es despreciable con


respecto a la distancia a la Luna. El valor de esta libración es de casi
un grado, valor aproximado a su grado de paralaje.

Sistema binario
La Luna por su tamaño es el quinto satélite del Sistema Solar. No
obstante si se adopta como criterio de comparación el cociente de
masas con su planeta resulta que Ganímedes es 1/12500 la masa
de Júpiter, Titán es 1/4700 la masa de Saturno y la Luna es 1/81,3 la
masa de la Tierra. De esta manera se podría considerar el sistema
Tierra-Luna como un sistema binario.

Planeta doble
Es la denominación que algunos científicos dan al sistema Tierra-
Luna debido al desmesurado tamaño que presenta el satélite con
relación al planeta, de solamente 81 veces menor masa y
únicamente 3,6 veces menor de diámetro (si el planeta fuese del
tamaño de una pelota de baloncesto, la Luna sería como una pelota
de tenis).

Esta afirmación se apoya en las relaciones existentes entre los


distintos planetas del Sistema Solar y sus satélites, variando estas
entre las 3,6/1 veces menor de la Luna y las 8924/1 del satélite
XIII Leda con relación a Júpiter.

Otras relaciones son: V Miranda 105/1 con relación a Urano, II


Deimos 566/1 con relación a Marte o I Ío de 39/1 con relación a
Júpiter.

También se apoya esta denominación en la inexistencia de más


satélites naturales que orbiten a la Tierra, pues lo habitual es que
no exista ninguno (caso de Mercurio o Venus) o que existan multitud
de ellos como sucede en los planetas del tipo joviano.

Así, cuando se dice que la Tierra describe una elipse en torno al Sol,
en realidad se debe decir que la órbita la describe el centro del
sistema Tierra-Luna. Ambos astros, unidos por un eje invisible,
forman algo así como una haltera disimétrica que gira en torno a su
centro de gravedad.

Debido a que la masa de la Tierra es muy superior a la de la Luna,


ese centro, denominado baricentro, que divide a la masa común en
dos partes iguales, está situado en el interior del globo terrestre, a
unos 4683 km de su centro. Así, 26 veces al año, la Luna pasa
alternativamente de uno al otro lado de la órbita terrestre.

De esas consideraciones, se desprende que los movimientos de la


Luna son mucho más complejos de lo que se supone, siendo
necesario para determinar con exactitud los movimientos reales de
la Luna tener en cuenta nada menos que 1.475 irregularidades en
los movimientos lunares diferentes y que incluyen las
perturbaciones de su órbita debidas a la atracción ejercida por los
demás astros del sistema solar, especialmente Venus (el más
cercano) y Júpiter (el de mayor masa), así como entre otros la
aceleración secular del movimiento de la Luna.

Órbita de la Luna
Artículo principal: Órbita de la Luna

La Luna describe alrededor de la Tierra una trayectoria elíptica de


baja excentricidad, a una distancia media de 384 400 kilómetros y
en el mismo sentido (antihorario) al movimiento de traslación
terrestre alrededor del Sol. La distancia entre la Tierra y su satélite
natural varía, así como también lo hace la velocidad en la órbita. 26

Dado que la rotación lunar es uniforme y su traslación no, pues


sigue las leyes de Kepler, se produce una Libración en longitud que
permite ver un poco más de la superficie lunar al Este y al oeste,
que de no ser así no se vería. El plano de la órbita lunar está
inclinado respecto a la eclíptica unos 5° por lo que se produce una
Libración en latitud que permite ver alternativamente un poco más
allá del polo norte o del polo sur de la Luna. Por ambos movimientos
el total de superficie lunar vista desde la Tierra alcanza un 59 % del
total. Cada vez que la Luna cruza la eclíptica, si la Tierra y el Sol
están sensiblemente alineados (luna llena o luna nueva) se
producirá un eclipse lunar o un eclipse solar.

La órbita de la Luna es especialmente compleja. La razón es que la


Luna está suficientemente lejos de la Tierra y la fuerza de gravedad
ejercida por el Sol es significativa. Dada la complejidad del
movimiento, los nodos de la Luna, no están fijos, sino que dan una
vuelta en 18,6 años. El eje de la elipse lunar no está fijo y el apogeo
y perigeo dan una vuelta completa en 8,85 años. La inclinación de la
órbita varía entre 5° y 5° 19′. De hecho, para calcular la posición de
la Luna con exactitud hace falta tener en cuenta por lo menos varios
cientos de términos. Además, la órbita Luna-Tierra se encuentra
inclinada respecto al plano de la órbita Tierra-Sol, de modo que
únicamente en dos puntos de su trayectoria, llamados nodos,
pueden producirse eclipses solares o lunares.

Asimismo, la Luna se aleja unos cuatro centímetros al año de la


Tierra,27 a la vez que va frenando la rotación terrestre —lo que hará
que en un futuro lejano los eclipses totales de Sol dejen de
producirse al no tener la Luna suficiente tamaño como para tapar
completamente el disco solar—. En teoría, dicha separación debería
prolongarse hasta que la Luna tardara 47 días en completar una
órbita alrededor de nuestro planeta, momento en el cual nuestro
planeta tardaría 47 días en completar una rotación alrededor de su
eje, de modo similar a lo que ocurre en el sistema Plutón-Caronte.
Sin embargo, la evolución futura de nuestro Sol puede trastocar
este proceso. Es posible que al convertirse nuestra estrella en una
gigante roja dentro de varios miles de millones de años, la
proximidad de su superficie al sistema Tierra-Luna haga que la
órbita lunar se vaya cerrando hasta que la Luna esté a alrededor de
18 000 kilómetros de la Tierra —el límite de Roche—, momento en
el cual la gravedad terrestre destruirá la Luna convirtiéndola en
unos anillos similares a los de Saturno. De todas formas, el fin del
sistema Tierra-Luna es incierto y depende de la masa que pierda el
Sol en esos estadios finales de su evolución. 28

Un estudio de la Agencia Espacial Europea realizado en 2019, con


datos recopilados por el observatorio SOHO, establece que la Luna
orbita dentro de la atmósfera terrestre pues la región más distante
de esta se extiende más allá de la órbita de la Luna y tiene un radio
de 630 000 km, 50 veces el diámetro de la Tierra.29

Eclipses
Artículos principales: Eclipse solar y Eclipse lunar.
Los tres tipos de eclipses

lunares. Eclipse lunar total en abril de

1996. En los eclipses de Luna, ésta toma un color rojo causado por
la atmósfera.

Un eclipse lunar es un evento astronómico que sucede cuando la


Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, generando un cono de
sombra que oscurece a la Luna. El diámetro del Sol es 400 veces
más grande que el de la Luna, pero también está 400 veces más
lejos, de modo que ambos abarcan aproximadamente el mismo
ángulo sólido para un observador situado en la Tierra. La Luna en un
eclipse lunar puede contener hasta tres veces su diámetro dentro
del cono de sombra causado por la Tierra. Los eclipses lunares se
clasifican en 3 tipos. Estos sonː

1. Penumbralesː la luna llena pasa solamente por la zona de la


penumbra del cono de sombra terrestre. Su luminosidad
relativa muy poco, por lo tanto no se percibe una vista simple.
2. Parcialesː la luna llena no entra completamente en el cono
de sombra de la Tierra, es decir parte queda en la penumbra y
parte en la umbra, será entonces parcial.
3. Totalesː la luna llena entra completamente en el cono de
sombra terrestre adquiriendo distintos colores desde un
amarillento, anaranjado, cobrizo suave hasta uno oscuro.

Por el contrario, en un eclipse solar, la silueta oscura de la Luna


oscurece por completo la brillante del Sol (eclipse total) y en
determinada parte de su órbita, cuando está más distante, no llega
a ocultarlo del todo, dejando una franja anular (eclipse anular) o no
está exactamente en línea con la Tierra y la Luna solo oscurece
parcialmente al Sol (eclipse parcial).

La complejidad del movimiento lunar dificulta el cálculo de los


eclipses y se debe tener presente la periodicidad con que estos se
producen (Periodo Saros).

Luna azul
Esta sección es un extracto de Luna azul.[editar]

Eclipse lunar de diciembre del 2009 con


una Luna azul.

Se denomina Luna azul (traducción del inglés Blue moon) a la


segunda luna llena ocurrida durante un mismo mes del calendario
gregoriano (el usado habitualmente en Occidente), lo que sucede
aproximadamente (en promedio) cada dos o tres años 30

Basándose el origen del término en el calendario gregoriano, su uso


se difundió durante la época medieval. La traducción castellana no
es del todo completa, ya que la expresión proviene del inglés blue
(«azul»), el cual a su vez viene de una deformación del inglés
antiguo belewe, que en realidad significa «traidor», ya que una luna
adicional en la primavera implicaba extender el ayuno de la
cuaresma.31 Entre tres y siete veces en cada siglo hay dos lunas
azules en un mismo año. Debido a que el mes de febrero es el único
cuya duración es inferior al ciclo lunar, la primera siempre se
produce en enero y la segunda, en orden decreciente de
probabilidad, en marzo, abril o mayo.32 Se observaron dos lunas
azules el 2 y 31 de diciembre de 2009, coincidiendo que el 31 de
diciembre de 2009 hubo un eclipse parcial de luna, cuyo plenilunio
fue en diciembre.

El término belewe quedó abreviado como blwe y luego se


transformó en blue, y así pasó a la cultura latina traducido como
"azul". Así, según el significado de belewe se trataría de una luna
traidora, aunque lo que realmente sería traidor es el mes gregoriano
de 31 días en el sentido de que su duración es 2.5 días más que el
mes natural marcado por la luna, de 29.7días. La propia palabra
inglesa month tiene como raíz moon y de hecho significa "lunar",
pero ocho de los "meses" del calendario gregoriano (romano
cristiano) no son lunares, y cuando se da la casualidad de que el
inicio de un mes de 31 días coincide con la fase llena se da un mes
belewe o belewe month, blwe month, y de ahí evoluciona por
analogía sonora como blue month y blue moon. Al no ser un evento
astronómico sino una curiosidad cultural del calendario cristiano
también se le llama belewe month o mes traidor, denominación
menos popular pero más coherente con el sentido original. El mes
traidor no existe en las culturas que usan calendarios lunares, como
la judía y la musulmana, para las que el calendario es sagrado,
creación de Dios (Yahvé, Alláh), y por ello perfecto y parte de la
religión para poder ayudar.

Superluna
Esta sección es un extracto de Superluna.[editar]

La superluna del 19 de marzo de 2011


(derecha) comparada con una luna promedio el 20 de diciembre de
2010 (izquierda), vista desde la tierra La
superluna del 14 de noviembre de 2016 estaba a
356 511 kilómetros (221 526 mi) del centro de la Tierra, la más
cercana desde 1948. No estará más cerca hasta 2034.

Super luna, Montevideo, Uruguay Se

denomina superluna a la coincidencia de la luna llena o luna nueva


con el mayor acercamiento de esta a la Tierra (el perigeo). Esto
ocurre debido a que la órbita lunar es elíptica. En dichos casos se la
suele apreciar algo más grande y más brillante de lo normal. 3334 El
fenómeno opuesto, una sizigia de apogeo o una luna llena (o nueva)
alrededor del apogeo, se ha denominado microluna. 3536

Las mareas
Artículo principal: Marea

Efecto de la atracción gravitatoria de la

Luna sobre las mareas terrestres.

En realidad, la Luna no gira en torno a la Tierra, sino que la Tierra y


la Luna giran en torno al centro de masas de ambos. Sin embargo,
al ser la Tierra un cuerpo grande, la gravedad que sobre ella ejerce
la Luna es distinta en cada punto.
En el punto más próximo es mucho mayor que en el centro de
masas de la Tierra, y mayor en este que en el punto más alejado de
la Luna.

Así, mientras la Tierra gira en torno al centro de gravedad del


sistema Tierra-Luna, aparece a la vez una fuerza que intenta
deformarla, dándole el aspecto de un huevo.

Este fenómeno se llama gradiente gravitatorio, el cual produce las


mareas.

Al ser la Tierra sólida la deformación afecta más a las aguas y a la


atmósfera y es lo que da el efecto de que suban y bajen dos veces
al día (sube en los puntos más cercano y más alejado de la Luna).

Un efecto asociado es que las mareas frenan a la Tierra en su


rotación (pierde energía debido a la fricción de los océanos con el
fondo del mar), y dado que el sistema Tierra-Luna tiene que
conservar el momento angular, la Luna lo compensa alejándose,
actualmente, 38 mm37 cada año, como han demostrado las
mediciones láser de la distancia, posibles gracias a los
retrorreflectores que los astronautas dejaron en la Luna.

Agua en la Luna
Artículo principal: Agua lunar

Hasta el año 2009 se debatió en la comunidad científica la posible


existencia de agua en la Luna. El ambiente selenita hace casi
imposible la presencia de agua: a no ser en forma cristalizada
microscópica en las rocas, la existencia de agua líquida es
prácticamente imposible, ya que en la mayor parte de la superficie
lunar, por momentos la temperatura asciende mucho.

Esto y la falta de una atmósfera implican que toda agua expuesta al


ambiente lunar típico se sublime y que sus moléculas se fuguen al
espacio. Sin embargo dos descubrimientos, uno en 1996 por parte
de la sonda Clementine,38 y otro en 1998 debido al Lunar Prospector
detectaron imprevistas presencias de hidrógeno en los polos
lunares.39

Una hipótesis para explicar tal fenómeno es que ese hidrógeno esté
en forma de agua y que algunos cometas, al impactar en las zonas
polares, puedan haber creado cráteres donde no llega la luz solar.
En tales cráteres quizás pudiera encontrarse agua congelada de
origen cometario (es decir: agua exógena). En el interior de los
cráteres polares nunca llega la luz solar, permanecen en una eterna
oscuridad y jamás suben de los −240 °C. En estas gélidas
oquedades hay agua congelada o un compuesto con hidrógeno
como el metano (CH4). El 24 de septiembre de 2009, la India
informó que su primera nave de exploración lunar la Chandrayaan-1
utilizando el Moon Mineralogy Mapper (Trazador Mineralógico Lunar)
de la NASA, ha encontrado evidencias de una importante cantidad
de agua endógena (no procedente de otros astros) por debajo de la
superficie de la Luna, tal agua sería en gran parte producto de las
reacciones químicas desencadenadas por las fuertes radiaciones
que el mencionado satélite recibe, más concretamente: el viento
solar durante el día lunar haría que los iones de hidrógeno
presentes en los materiales superficiales selenitas originen hidróxilo
(OH) y agua (H2O),40 en cuanto al posible hielo lunar algunos
científicos sugieren que pudiera haber hasta 300 millones de
toneladas en los cráteres polares que nunca reciben luz ni calor
solar.414243

Descubrimiento de agua en la Luna

El 13 de noviembre de 2009, la Agencia espacial de Estados Unidos


NASA anunció el hallazgo de agua en la Luna. Cuando, el 9 de
octubre, la NASA estrelló la sonda LCROSS y su impulsor Centauro
en el fondo del cráter Cabeus en el polo sur de la Luna, en una
operación que buscaba confirmar la presencia de agua en el satélite
natural de la Tierra, se produjo una colisión que levantó una
columna de material desde el fondo de un cráter que no ha recibido
la luz del Sol en miles de millones de años.

El agua que se levantó por el impacto de la sonda podría llenar una


docena de baldes de ocho litros, dijo el científico Anthony Colaprete.
Los datos preliminares obtenidos del análisis de esos materiales
“indican que la misión descubrió, exitosamente, agua […] y este
descubrimiento abre un nuevo capítulo en nuestro conocimiento de
la Luna”, afirmó la NASA.

“La concentración y distribución de agua y de otras sustancias


requieren más análisis, pero podemos decir con seguridad que (el
cráter) Cabeus contiene agua”, afirmó Colaprete.44
En octubre de 2020, la NASA reveló que el observatorio SOFIA había
logrado detectar la presencia de moléculas de agua —en forma de
pequeños depósitos situados entre el terreno o atrapados en
cristales— en el cráter lunar Clavius. El telescopio captó luz
infrarroja en una longitud de onda que solo puede emitir el agua y el
descubrimiento, que confirma la presencia de este elemento en el
área iluminada de la Luna, fue publicado en Nature Astronomy. Otro
estudio dado a conocer en la misma revista afirma que los depósitos
fríos de agua (en zonas donde no llega la luz del Sol) de este satélite
ocuparían unos 40 000 kilómetros cuadrados.45

Atmósfera de la Luna
Artículo principal: Atmósfera de la Luna

La Luna tiene una atmósfera insignificante debido a su baja


gravedad y ausencia de campo electromagnético, incapaz de
retener moléculas de gas en su superficie. La totalidad de su
composición aún se desconoce. El programa Apolo identificó átomos
de helio y argón, y más tarde (en 1988), observaciones desde la
Tierra añadieron iones de sodio y potasio. La mayor parte de los
gases en su superficie provienen de su interior.

La agitación térmica de las moléculas de gas viene inducida por la


radiación solar y por las colisiones aleatorias entre las propias
partículas atmosféricas. En la atmósfera terrestre las moléculas
suelen tener velocidades de cientos de metros por segundo, pero
excepcionalmente algunas logran alcanzar velocidades de 2000 a
3000 m/s. Dado que la velocidad de escape es de,
aproximadamente, 11 200 m/s estas nunca logran escapar al
espacio. En la Luna, por el contrario, al ser la gravedad seis veces
menor que en nuestro planeta, la velocidad de escape es asimismo
menor, del orden de 2400 m/s. Podemos deducir entonces que si la
Luna tuvo antaño una atmósfera, las moléculas más rápidas
pudieron escapar de ella para, según una ley de la teoría cinética de
los gases, inducir a las restantes a aumentar su velocidad,
acelerando así el proceso de pérdida atmosférica. Se calcula que la
desaparición completa de la hipotética atmósfera lunar debió
realizarse a lo largo de varios centenares de millones de años.

La ausencia prácticamente total de atmósfera en nuestro satélite


obliga a los astronautas a disponer de equipos autónomos de
suministro de gases, conocidos como P.L.S.S. en sus paseos por la
superficie. Asimismo, al no existir un manto protector, las
radiaciones ultravioleta y los rayos gamma emitidos por el Sol
bombardean la superficie lunar, siendo necesario contar con trajes
protectores especiales que eviten sus efectos nocivos.

Para la tenue atmósfera lunar cualquier pequeño cambio puede ser


importante. La sola presencia de los astronautas altera localmente
su presión y su composición al enriquecerla con los gases espirados
por ellos y por los que se escapan del módulo lunar cada vez que se
efectúa una EVA. Existe el temor de que los gases emitidos por las
naves que en la década del setenta alunizaron en la Luna hayan
creado una polución o contaminación de igual masa a la de su
atmósfera nativa. Aunque estos gases ya deben haber desaparecido
en su mayoría, aún hay una preocupación de que queden restos que
impidan investigar sobre la atmósfera real de la Luna.

La atmósfera lunar recibe también aportaciones de partículas


solares durante el día, que cesa al llegar la noche. Durante la noche
lunar, la presión puede bajar hasta no ser más que de
dos billonésimas partes de la atmósfera terrestre, subiendo durante
el día hasta las ocho billonésimas partes, demostrando así que la
atmósfera lunar no es una atmósfera permanente, sino una
concentración de partículas dependiente del medio exolunar.

La ionosfera que rodea a nuestro satélite se diferencia de la


terrestre en el escaso número de partículas ionizadas, así como de
la presencia de electrones poco energéticos que, arrancados del
suelo de la Luna, son emitidos al espacio por el impacto de los rayos
solares. Actualmente, se ha podido determinar la existencia de una
cola de sodio compuesta por vapores que se desprenden de nuestro
satélite de forma similar a como lo hacen los gases de los cometas.

La ausencia de aire, y en consecuencia de vientos, impide que se


erosione la superficie y que transporte tierra y arena, alisando y
cubriendo sus irregularidades. Debido a la ausencia de aire no se
transmite el sonido. La falta de atmósfera también significa que la
superficie de la Luna no tenga ninguna protección con respecto al
bombardeo esporádico de cometas y asteroides. Además, una vez
que se producen los impactos de estos, los cráteres que resultan
prácticamente no se degradan a través del tiempo por la falta de
erosión.

Origen de la Luna
Escultura «Alegoría de la Luna», parque

principal de la población de Sáchica, Boyacá, Colombia.


Artículos principales: Hipótesis del gran impacto y Geología de la Luna.

Al descubrir que la composición de la Luna era la misma que la de la


superficie terrestre se supuso que su origen tenía que venir de la
propia Tierra. Un cuerpo tan grande en relación con nuestro planeta
difícilmente podía haber sido capturado ni tampoco era probable
que se hubiese formado junto a la Tierra. Así, la mejor explicación
de la formación de la Luna es que esta se originó a partir de los
pedazos que quedaron tras una cataclísmica colisión con un
protoplaneta del tamaño de Marte en los albores del Sistema Solar
(hipótesis del gran impacto). Esta teoría también explica la gran
inclinación axial del eje de rotación terrestre que habría sido
provocada por el impacto. En 2018, un estudio de las universidades
de California Davis y de Harvard ofreció una versión en la que la
Luna hubiera surgido en el interior de la Tierra, cuando nuestro
planeta era una hirviente nube de roca vaporizada girando
alrededor de sí misma.46

La enorme energía suministrada por el choque fundió la corteza


terrestre al completo y arrojó gran cantidad de restos
incandescentes al espacio. Con el tiempo, se formó un anillo de roca
alrededor de nuestro planeta hasta que, por acreción, se formó la
Luna. Su órbita inicial era mucho más cercana que la actual y el día
terrestre era mucho más corto ya que la Tierra rotaba más deprisa.
Durante cientos de millones de años, la Luna ha estado alejándose
lentamente de la Tierra, a la vez que ha disminuido la velocidad de
rotación terrestre debido a la transferencia de momento angular
que se da entre los dos astros. Este proceso de alejamiento
continúa actualmente a razón de 38 mm por año.

Tras su formación, la Luna experimentó un periodo cataclísmico,


datado en torno a hace 3 800 000 000-4 000 000 000 (tres mil
ochocientos millones a cuatro mil millones) de años, en el que la
Luna y los otros cuerpos del Sistema Solar interior sufrieron
violentos impactos de grandes asteroides. Este período, conocido
como bombardeo intenso tardío, formó la mayor parte de los
cráteres observados en la Luna, así como en Mercurio. El análisis de
la superficie de la Luna arroja importantes datos sobre este periodo
final en la formación del Sistema solar. Posteriormente se produjo
una época de vulcanismo consistente en la emisión de grandes
cantidades de lava, que llenaron las mayores cuencas de impacto
formando los mares lunares y que acabó hace 3 000 000 000 (tres
mil millones) de años. Desde entonces, poco más ha acaecido en la
superficie lunar que la formación de nuevos cráteres debido al
impacto de asteroides, si bien no son infrecuentes los informes
(tanto históricos como actuales) que dan noticia de la presencia de
fenómenos luminosos ocasionales sobre la luna, denominados
fenómenos lunares transitorios.

Recientemente, sin embargo, los datos enviados por la sonda


japonesa SELENE han mostrado que dicho vulcanismo ha durado
más de lo que se pensaba, habiendo acabado en la cara oculta hace
2 500 000 000 (dos mil quinientos millones) de años.47

Relieve lunar

La X lunar a través de un telescopio

refractor de 60 mm
Artículo principal: Geología de la Luna
Ilustración de Galileo (1616) sobre las fases
lunares.

Cuando Galileo Galilei apuntó su telescopio hacia la Luna en 1610


pudo distinguir dos tipos de regiones superficiales distintas. A las
regiones oscuras las denominó «mares», y aunque muy pronto se
supo que no contienen agua, han conservado nombres tales como
Mar de la Serenidad o Mar de la Fecundidad; son planicies con pocos
cráteres. El resto de la superficie lunar es más brillante, y presenta
regiones más elevadas con una alta densidad de cráteres, tales
como Tycho y Clavius. En la superficie lunar también existen
cadenas de montañas que llevan nombres como Alpes y Apeninos,
igual que en la Tierra.

Como circunstancia particular, cuando la Luna está muy próxima a


la fase de cuarto creciente, el juego de luces y sombras en la zona
del terminador hace que se vea una zona iluminada con forma de X
en la Luna.
Principales accidentes de la luna sobre proyección cilíndrica de las
fotografías de la misión Clementine ((Clementine Lunar Map 2.0))

Mar Imbrium y el
Cráter
Cráter Tycho Mar de la cráter Copérnico,
Tsiolkovski
en la Tranquilidad la cordillera en la
fotografiado
superficie fotografiado parte superior son
desde el Apolo
lunar. desde el Apolo 8. los montes
15.
Cárpatos.
Impactos meteoríticos sobre la superficie lunar

Alrededor de 1830, los principales selenógrafos (como el astrónomo


alemán Johann Heinrich von Mädler) habían llegado a la conclusión
de que el satélite no contiene ni atmósfera ni agua, y de que el
relieve de la Luna no cambia. Sin embargo, siendo esto cierto en
líneas generales a corto plazo (por la ausencia actual de fenómenos
de vulcanismo, hidrológicos o atmosféricos en condiciones de
modelar la superficie lunar), la falta de atmósfera no mitiga los
impactos meteoríticos, lo que por simple acumulación en espacios
de tiempo a escala geológica, implica un efecto considerable sobre
su relieve (prueba de ello son los numerosísimos cráteres de
impacto que cubren su superficie).

De hecho, hay algunas evidencias históricas acerca de impactos


meteoríticos sobre la luna:

 El 18 de junio de 1178, el monje británico Gervasio de


Canterbury observó el impacto de un asteroide en la luna
creciente, hecho que figura reflejado en las crónicas de la
catedral de Canterbury.
 En 1866, el astrónomo irlandés John Birmingham escribió un
ensayo sobre la desaparición de un cráter en la superficie de
la luna y la subsiguiente aparición de una vasta nube
luminosa en su lugar.
 El 17 de marzo de 2013, un meteoroide del tamaño de una
roca pequeña impactó sobre la superficie lunar en el Mare
Imbrium y provocó una explosión diez veces más brillante que
las observadas hasta ese momento.48
 El 11 de septiembre de 2013, un meteoroide con un diámetro
comprendido entre los 0,6 y los 1,4 metros y un peso de
400 kg colisionó en el Mare Nubium (Mar de las Nubes) a unos
65 000 km/h, provocando la explosión lunar más brillante
registrada hasta ahora.49

La observación lunar
Artículos principales: Historia de la observación lunar y Mitología Lunar.

Luna llena vista desde el hemisferio

norte el 13 de julio de 2014, fecha en que la fase llena coincidió con


el perigeo. Luna llena vista desde el
hemisferio sur, donde es posible apreciar que se ve invertida, en
comparación con la imagen desde el hemisferio norte.
La Luna en distintos calendarios

 La palabra inglesa para mes, month, proviene de moonth, una forma


sajona primitiva para lunación (la palabra moon significa ‘Luna’, en
inglés), debido al primitivo uso de un calendario lunar en la cultura
sajona. De forma similar, el nombre neerlandés de la Luna es maan, y la
palabra neerlandesa para "mes" es maand.
 En castellano el primer día de la semana, «lunes», tiene su raíz en el «día
de la Luna» (Dies lunae, en latín). Esto se puede ver también en el idioma
inglés, en que monday viene de moon day, en italiano —Lunedi—, en
francés donde se llama Lundi, en alemán Montag, en japonés 月曜日
Getsuyôbi (月 es luna) y en neerlandés donde se llama Maandag. (Ver
semana.)
 En el idioma turco, la palabra Ay ('mes') también significa 'luna'. El origen
de esta coincidencia es el hecho de que el musulmán es un calendario
lunar.
 En los idiomas chino y japonés las palabras 'luna' y 'mes' se escriben con
el mismo carácter: 月 (lo que se conoce como kanji en japonés o hanzi en
chino), debido a que ambas culturas emplean calendarios lunares.
 En el idioma coreano las palabras 'luna' y 'mes' se escriben con el mismo
carácter: 달 (lo que se conoce como hangul), debido a que la cultura
emplea calendario lunar.

La primera foto de la Tierra vista desde

la Luna se transmitió el 23 de agosto de 1966 desde el Lunar Orbiter


I hasta la estación espacial de Robledo de Chavela.
Desde tiempos inmemoriales la Luna sorprendió a la humanidad con
su gran tamaño, sus ciclos orbitales y sus fases. Fue uno de los dos
cuerpos más importantes junto con el Sol y su periodicidad sirvió
como calendario en muchas culturas. En Irlanda se ha encontrado
una roca de hace 5000 años que parece ser la representación más
temprana de la Luna descubierta hasta la fecha.

En muchas culturas prehistóricas y antiguas, la Luna era una deidad


u otro fenómeno sobrenatural (por ejemplo, los kiliwa creen que la
Luna es una potencia masculina, y según su propia mitología el dios
de la Luna Meltí ?ipá jalá(u) fue el creador de todo el universo).

Una de las primeras veces que se intentó ofrecer una visión racional
y científica de lo que era la luna fue en la Antigua Grecia. La
propuso el filósofo Anaxágoras quien razonó que tanto el Sol como
la Luna eran dos cuerpos gigantes, rocosos y esféricos y que la luz
emitida por la Luna no era más que luz reflejada del Sol. Su idea
ateísta del cielo fue una de las causas de su encarcelamiento y
posterior exilio.

En la Edad Media, antes de la invención del telescopio, cada vez


más gente fue reconociendo que la Luna era una esfera ya que se
creía que tenía que ser «perfectamente lisa».

En 1609, Galileo Galilei observó por primera vez la Luna con


telescopio y afirmó, en su libro Sidereus Nuncius (El mensajero
celeste), que no era lisa ya que tenía cráteres. Más tarde, también
en el siglo XVII, Giovanni Battista Riccioli y Francesco Maria Grimaldi
trazaron un mapa de la Luna y dieron nombre a muchos de esos
cráteres, nombres que se mantienen hoy día.

La exploración lunar
Artículo principal: Exploración de la Luna
Aldrin pone la bandera de Estados
Unidos en la superficie lunar.

El Programa Luna de la antigua Unión Soviética (1959-1976) tuvo


por objetivo llegar con naves no tripuladas a la Luna. El Luna 3 logró
fotografiar la cara oculta, Luna 9 logró posarse suavemente, y Luna
10 orbitó por primera vez la Luna. Dos vehículos Lunojod lograron
posarse y moverse por su superficie y tras el alunizaje del Apolo 11
tripulado, las naves Luna 16, Luna 20 y Luna 24 trajeron unos
300 gramos de polvo lunar a la Tierra.

El programa Ranger estadounidense (1961-1965) lanzó


directamente contra la Luna una serie de naves de reconocimiento
fotográfico. Solamente Ranger 7, 8 y 9 lograron su objetivo. El
programa Lunar Orbiter puso cinco naves no tripuladas en órbita
lunar entre los años 1966-1967 para cartografiarla y ayudar al
Programa Apolo para poner una persona en la Luna, hito histórico
que se logró con la llegada del Apolo 11 el 20 de julio de 1969 y que
se retransmitió a todo el planeta desde las diferentes instalaciones
de la Red del Espacio Profundo. El MDSCC en Robledo de Chavela
(Madrid, España) perteneciente a ella, sirvió de apoyo durante todo
el viaje de ida y vuelta.5051 Al programa Ranger le sucedió el
programa Surveyor que tras el Luna 9 logró alunizajes suaves de
naves no tripuladas.

Las naves estadounidenses Clementine y Lunar Prospector, las


japonesas Hiten y Selene, la europea Smart 1, la china Chang'e 1 y
la india Chandrayaan-1 representaron una vuelta a la Luna,
abandonada desde 1973. Su misión fue detectar la presencia de
vapor de agua mezclado con polvo lunar y procedente de cometas
que se han estrellado cerca de los polos lunares en cráteres donde
nunca son iluminados por el Sol.
En septiembre de 2009, se anunció que la sonda india
Chandrayaan-1, que orbitaba la Luna, detectó finas películas de
agua en la superficie.43

Iconografía
Véase también: Luna en la ficción

Antiguo La Luna, según Bonatti


Egipto (1550)

Münchhausen Viaje a la Luna, según Méliès

Mezquita
Cruasán
(Malasia)
Las distintas formas que adopta la luna durante su ciclo de 28 días
(especialmente la reconocible silueta que recuerda a una letra "C"
denominada menguante) tienen una amplia presencia en diversas
manifestaciones, que abarcan desde la mitología hasta el arte,
pasando por la heráldica o su asociación simbólica con el islam. Esta
última vinculación (especialmente a los ojos de los no musulmanes)
tiene su origen en el siglo XVI, cuando el creciente fue adoptado por
los turcos como símbolo heráldico, y no adquiriría su actual
connotación como símbolo religioso hasta mucho tiempo después. 52
Su presencia es habitual en las agujas de las mezquitas, y forma
parte de la bandera de algunos países (generalmente de tradición
islámica). Por lo expuesto al principio de este párrafo, se dice en
España que la luna es muy mentirosa, porque cuando está en forma
de "C", no está en fase Creciente, sino Menguante.

En heráldica, el creciente puede adquirir distintas denominaciones


según esté orientado; la silueta formada por cuatro crecientes
enlazados (que recuerda a un trébol de cuatro hojas) se denomina
"lunel".53

Su presencia en el arte se remonta a la época de las pinturas


rupestres (con ejemplos en Tassili n'Ajjer, Argelia)54 y su aparición
es omnipresente en todas las culturas de la antigüedad, desde
Egipto hasta Roma. Las artes plásticas (desde las ilustraciones
literarias hasta el cine), han producido numerosas imágenes más o
menos antropomórficas de la Luna, algunas de ellas convertidas en
auténticos iconos de la cultura del siglo XX (como las históricas
imágenes de la película de 1902 Viaje a la Luna, obra de Georges
Méliès).

Por último, como ejemplo de los variados usos que se dan a la


silueta del creciente, cabe recordar la relación de la forma del
cruasán con la media luna, circunstancia ligada con el sitio de Viena
por las tropas turcas en 1683.55

La Luna en el derecho internacional

Banderas que incluyen la imagen de la


Luna:

Argelia Comoras
Azerbaiyán Brunéi

Libia Malasia

Maldivas Mauritania

Nepal Pakistán

Singapur Túnez

Turkmenistán Turquía

Uzbekistán Creciente Rojo

Artículo principal: Tratado sobre el espacio ultraterrestre

Las actividades que afectan de forma directa al espacio exterior (en


el que se incluye la Luna) están reguladas por un tratado
internacional firmado inicialmente en 1967 por Estados Unidos, el
Reino Unido y la Unión Soviética. En 2015, 103 países son parte del
tratado, mientras que otros 89 han firmado el acuerdo pero todavía
no lo han ratificado.

Sin embargo, este hecho no ha evitado que hayan surgido algunas


iniciativas de legitimidad legal más que dudosa, que periódicamente
reclaman ante instancias oficiales la propiedad de la Luna, y que
son reflejadas por los diarios por su llamativo carácter anecdótico:

 En 1953, el abogado chileno Jenaro Gajardo Vera registró la


propiedad de la Luna pagando 42 000 pesos de la época, y la
escritura se hizo oficial el 25 de septiembre de 1954 en el
Conservador de Bienes Raíces de la ciudad de Talca. La
historia de que el presidente Richard Nixon cumplió la
formalidad de pedirle permiso para el alunizaje del Apolo 11
en 1969 se ha convertido en un falso mito popular asociado a
la historia original.56
 En 1980, con posterioridad a la firma del tratado
internacional, el estadounidense Dennis Hope formalizó de
nuevo en una oficina del registro de San Francisco la "compra"
de la Luna, dedicándose desde entonces a vender "parcelas"
en suelo lunar.57

Influencia sobre el comportamiento


humano

Efecto lunar

Artículo principal: Efecto lunar

Se denomina con este nombre a la extendida creencia de que los


ciclos de la Luna tienen alguna influencia en el comportamiento
humano. Sin embargo, no hay evidencias científicas con relevancia
estadística que confirmen mínimamente esta aseveración. Ni
siquiera el ciclo menstrual humano (cuya duración de 28 días
coincide sensiblemente con el ciclo lunar), presenta la menor
correlación estadística en su distribución en la población femenina
con las fases de la Luna.58 En esta misma línea, también se han
difundido disciplinas como la agricultura biodinámica, que
pretenden obtener supuestos beneficios en las cosechas
coordinando los momentos de plantación o de recolección con
determinadas fases de la Luna.

Influencia sobre los ritmos fisiológicos durante el

sueño

Se ha confirmado científicamente, después de muchísimos años de


especulaciones al respecto, que hay una correlación entre las fases
de la luna y los ritmos biológicos del ser humano durante el sueño.
Un grupo de científicos suizos observó que, alrededor de la luna
llena, las ondas delta del electroencefalograma se reducían un 30
por ciento durante el sueño NMOR, un indicador del sueño profundo,
por lo que los participantes tardaron cinco minutos más en conciliar
el sueño y, en general, durmieron veinte minutos menos. Los
participantes voluntarios sintieron que durmieron mal (calidad
subjetiva del sueño) durante la luna llena, fase durante la cual se
observaron en ellos niveles menores de melatonina, hormona que
regula los ciclos de sueño-vigilia. Se trata quizá de un ritmo
circalunar que ha quedado como vestigio de la antigüedad, "cuando
la luna era responsable de la sincronización del comportamiento
humano". Se considera que esta es la primera evidencia fiable de
que un ritmo lunar puede modular la estructura del sueño en los
seres humanos cuando se mide en las condiciones altamente
controladas de un protocolo de estudio de laboratorio circadiano sin
la presencia de las claves del tiempo.596061

Véase también
 Satélites naturales de Marte · Júpiter · Saturno · Urano ·
Neptuno · Plutón · Eris · Haumea
 Satélite natural
 Exploración de la Luna
 Agua lunar
 Colonización de la Luna
 Apolo XI
 Fase lunar
 Órbita de la Luna
 Precesión lunar
 Claro de luna
 Lunático
 Mitología lunar
 Anexo:Objetos artificiales en la Luna
 Anexo:Satélites artificiales de la Luna
 Anexo:Viajes ficticios a la Luna en la literatura
 Turismo en la Luna

Referencias
1.

 «Soviet Union Lunar Rovers». LRO Images - NASA (en inglés). 25


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Smithsonian Institution Press. ISBN 1-56098-634-4.
Enlaces externos

 Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia

sobre Luna.
 Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Luna.

Calendarios lunares

 Calendario lunar en línea y predictor de eclipses


 Movimientos de la Luna Archivado el 24 de enero de 2009 en
Wayback Machine. (incluye pronóstico de las fases lunares
desde enero del año 100 hasta diciembre del año 2300)
 Recurso educativo interactivo sobre las fases de la Luna

Información científica

 Sobre la Luna (en español)


 La Luna en el sitio web AstronoMía
 Teorías de la formación lunar
 Ficha técnica de la Luna en el sitio web de la NASA (en inglés)
 Programa de simulación interactiva de la orbitación lunar
(requiere Firefox 1.5) (en inglés)
 Inconstante luna - por Kevin Clarke (en inglés)
 Historia geológica de la Luna por Don Wilhelms (en inglés)
 Formación de la Luna
 Científicos chinos crean el mapa más completo de la Luna (en
español)

Misiones espaciales lunares

 Atlas fotográfico digital de la Luna (en inglés)


 Archivo del Proyecto Apolo (en inglés)

Otros

 Versión lunar de GoogleMaps


 Más sobre la Luna
 Más enlaces sobre cartografía y observación lunar
 La Luna grande cerca del horizonte (efecto ponzo)
 Luna: ¿Por qué se ve tan grande?
 Libración lunar: ¿Por qué en la Tierra se mira un poco más del
50% de la superficie lunar?
 Navegador lunar: Mapas interactivos de la Luna Archivado el
24 de abril de 2012 en Wayback Machine. (en inglés)
 Distancia de la Luna a la Tierra ilustrada (en inglés)
 Globo lunar tridimensional (en inglés)
 Enlaces sobre la Luna - UCM

Vídeos

 Luna del 12 de diciembre de 2008, en YouTube


 Eclipses de Luna. Vídeos: Proyecto Celestia
 Formación de la luna

Sistema solar
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