clase 1
LEY DE PRESUPUESTOS MINIMOS DE PROTECCION AMBIENTAL DE BOSQUES NATIVOS
26.331
2007
clase 2
PROV FITOGEOGRÁFICAS: MONTE DE LLANURAS Y MESETAS Y MONTE DE SIERRAS Y
BOLSONES
Las consideraciones y teorías acumuladas a lo largo de décadas de experiencia indican que no
siempre los pastizales naturales se comportan de manera lineal y continua, y la vegetación puede
dirigirse a múltiples estados posibles, lo que se conoce como Estado y Transición (E & T). Westoby et
al. (1989) definen Estado como una comunidad de plantas, alternativa y persistente, que no es
simplemente reversible ni responde linealmente, como propone el modelo sucesional. Las
transiciones son trayectorias, constantes o efímeras, que recorre la vegetación ante un disturbio de
cualquier tipo, y que empuja a la comunidad de un estado a otro. Westoby et al (1989) desarrollaron
una discusión fundacional basándose en un modelo de no-equilibrio, en el que incorporaron múltiples
caminos sucesionales, múltiples estados estables y transiciones entre ellos (Stringham et al., 2001).
Los procesos de no-equilibrio imperan sobre los procesos de equilibrio
La mayoría de los autores coincide en que un cambio de Estado implica cambios en la integridad de
los procesos ecológicos primarios (cambios funcionales): captura de energía, ciclo y depósito de
nutrientes, propiedades del suelo como la capacidad de infiltración o almacenamiento. Todos ellos
determinados por un grupo de factores (cambios estructurales): presencia de organismos de larga
vida, estructura horizontal y vertical de la comunidad de plantas, interacciones en la comunidad
(competencia), mecanismos de propagación y dispersión, sin dejar de subrayar la importancia de la
historia del uso del territorio (Friedel, 1991; Scheffer et al., 2001; Stringham et al., 2003; Bestelmeyer
et al., 2003; Cingolani et al., 2008, entre otros). Numerosas investigaciones han demostrado que
ambos modelos (del equilibrio y no-equilibrio) coexisten y operan en diferentes o en los mismos sitios
y escalas (Briske et al., Vetter, 2005), aunque en general es aceptado que es mayormente observable
el modelo del equilibrio en zonas más húmedas y el de no-equilibrio en zonas áridas (Illius y
O´Connor, 1999).
Al igual que otras regiones áridas y semiáridas, el Chaco árido exhibe patrones espaciales
heterogéneos de degradación impulsados por la distribución desigual de los canales de agua potable.
En consecuencia, se desarrolla un patrón radial de intensidad de pastoreo, conocido como "piosfera",
alrededor de las fuentes de agua. Las piosferas son áreas alrededor de las fuentes de agua que
sufren de pastoreo intenso y pisoteo, lo que dificulta el establecimiento de vegetación (zonas
degradadas). Como resultado, las comunidades de plantas cercanas a las fuentes de agua están
dominadas por gramíneas anuales y/o especies con poco valor de pastoreo.
La dinámica de los pastizales se puede conceptualizar utilizando un modelo de estado y transición
(STM, por sus siglas en inglés), que describe la vegetación como existente en estados discretos con
transiciones desencadenadas por eventos naturales o prácticas de manejo (5,38). Dentro de un marco
de STM, cada estado representa una comunidad de plantas distinta que refleja las condiciones
ecológicas actuales en relación con una comunidad clímax. Las transiciones dentro de un estado se
consideran reversibles, mientras que las transiciones entre estados pueden ser irreversibles
dependiendo de la gravedad de la perturbación.
Evaluar el impacto del pastoreo en la integridad del ecosistema se vuelve difícil, especialmente en
sistemas donde se desconoce la condición original dadas las transformaciones generalizadas e
irreversibles de las comunidades vegetales (10). Además, cuando un sistema ha superado un umbral
crítico y ha pasado a un estado estable alternativo, los experimentos que utilizan métodos de
exclusión de pastoreo pueden dar lugar a interpretaciones engañosas
Un enfoque alternativo para evaluar el pastoreo es interpretar los ensambles de vegetación actuales
en el contexto de la presión ganadera acumulada y las prácticas de manejo asociadas. Para ello se
pueden emplear indicadores indirectos como la proximidad a fuentes de agua (1), puestos de
ganadería (32) e incluso formas específicas de crecimiento de plantas o abundancia de especies
METODOLOGIA
Determinación de la composición botánica
La composición botánica se cuantificó en la temporada pico de crecimiento utilizando el método de
point cuadra modificado. Los datos resultantes se utilizaron para calcular el porcentaje de cobertura
y la contribución específica por contacto (CSC) para cada especie.
Dónde:
C = Contactos de una especie
ΣC= Suma de los contactos de todas las especies
Determinación de la receptividad de forraje de campo para bovinos
La receptividad del ganado se refiere a la cantidad de forraje requerida para mantener una Unidad
Vaca Equivalente (EV). Un EV se define como una vaca de 400 kg que gesta y cría un ternero de
hasta 6 meses de edad (con un peso de 160 kg), incluyendo el forraje consumido por el ternero.
Las especies vegetales para el cálculo del Valor Pastoril (PV) se seleccionaron con base en los
criterios establecidos para determinar índices de calidad específicos.
(((Receptividad ganadera: Se refiere a la capacidad de un sistema de producción (como un campo o
una región) para soportar y mantener ganado. Esta receptividad depende de factores como la calidad
del suelo, la disponibilidad de agua, la diversidad de forrajes y el manejo del pastoreo. Valor pastoril:
Este término se refiere a la calidad y cantidad de pasto disponible para el ganado. El valor pastoril se
mide en función de la producción de forraje y su valor nutritivo)))
Dónde:
0,1 = coeficiente constante
CSC = Contribución Específica por Contacto
cf = Cobertura de forraje
Is (Índice de Calidad Específica) = que va del 1 al 10, representando la clasificación de las especies
en función de su idoneidad y potencial como forraje.
(((((Receptividad ganadera
AVERIGUAR BIEN CÓMO SE CALCULA RECEPTIVIDAD GANADERA
CLASE 3
PRINCIPALES HERRAMIENTAS PARA EL ORDENAMIENTO FORESTAL SUSTENTABLE (OFS)
1 El Diagnóstico Rural Participativo (DRP) es un conjunto de técnicas y herramientas que permite
que las comunidades hagan su propio diagnóstico y de ahí comiencen a auto-gestionar su
planificación y desarrollo. El objetivo principal del DRP es apoyar la autodeterminación de la
comunidad a través de la participación y así fomentar un desarrollo sostenible. Las técnicas para la
recolección de datos incluye: la revisión de datos secundarios; fotografías aéreas e imágenes
satelitales; observación directa de eventos, procesos, relaciones entre la gente (mapa de actores);
entrevistas semi estructuradas; diagramas; mapeos y transectos; calendarios de actividades.
Impulsa hacia un cambio en los roles tradicionales del investigador y los investigados, ya que ambos
participan en la determinación de qué y cómo recolectar los datos; es un proceso de doble vía.
Reconoce el valor de los conocimientos de los y las comunitarios/as.
PROYECTO (PREGUNTAR POR TEMA DE TESIS EN LA PARTE DE RESTABLECER BOSQUES
NATIVOS)
CLASE 4
CLASE 5
LIBRO DALMASO
Zonas Áridas y Semiáridas (ZAyS) : son las regiones áridas, semiáridas y subhúmedas secas,
excluidas las regiones polares y subpolares y el hiperárido, en las cuales el coeficiente de
precipitación anual en relación con la evapotranspiración potencial, se extiende entre 0,05 y 0,65
Las áreas que por sus características ecológicas no son aptas para cultivo deberían permanecer
cubiertas por las pasturas naturales en equilibrio con el ambiente.
La degradación de las ZAyS: se expresa por el aumento de suelo desnudo, disminución del tamaño
de los ejemplares, densidad y/o deformación de individuos y especies forrajeras. En consecuencia,
se genera una importante brecha entre la receptividad actual y potencial. Rostagno et al. (1999)
estimaron la infiltración en áreas cubiertas de arbustos en 60 mm/h, mientras que en parches de
suelo desnudo el valor se reducía a 6 mm/h. En ambientes con un mayor potencial para la
producción del pastizal (San Luis), el reemplazo de las gramíneas por arbustos puede aumentar la
pérdida de agua del sistema y reducir la eficiencia de uso del agua (Oliva G. et al., 2001). Es
necesario comprender que la dinámica del agua determina la productividad, la estructura de la
vegetación y la posibilidad de regeneración de los pastizales naturales.
El monte y los pastizales naturales son los ambientes que brindan BSE. Constituye un reservorio de
la biodiversidad y contribuye a la preservación de los suelos. Además estos montes naturales son
necesarios para mitigar el daño que genera la expansión de la frontera agropecuaria. Las áreas
cultivadas requieren de incorporar superficies naturales para generar condiciones de heterogeneidad
ambiental, lo que conlleva a promover y estimular la biodiversidad regional. permitirá contribuir en la
lucha contra las plagas agrícolas, brindando albergue a numerosos predadores naturales en el
control. Los BSE brindan soporte, provisión de recursos naturales, regulación y valores culturales.
Como soporte tenemos la fijación del suelo, el ciclado de los nutrientes, la producción primaria, la
generación de hábitat como lugar físico, la satisfacción de los requisitos de polinización y dispersión
de semillas. Se conservan especies y servicios que van a brindar a los cultivos: albergue de aves
polinizadoras y controladoras de plagas, insectos, ácaros, crustáceos, colémbolos, lombrices de
tierra y microorganismos del suelo que actúan como descomponedores de la materia orgánica. Como
provisión de productos alimenticios, fauna y flora, maderas, pieles, fibras, recursos genéticos para el
sostenimiento de los cultivos
Entendemos como concepto de “pasturas naturales” o simplemente “pasturas” a la oferta forrajera de
gramíneas, herbáceas, arbustos y árboles que forman parte del ambiente utilizado por el ganado
doméstico y la fauna. Mientras que entendemos por “pastizal” a la oferta forrajera de gramíneas y
herbáceas que sirven de alimento al ganado y la fauna de un territorio determinado. Para la Región
del Nuevo Cuyo, el primer concepto es el más adecuado por el tipo de vegetación dominante.
Entendemos por manejo del pastizal a la ciencia y el arte de planificación del uso múltiple de las
pasturas naturales para obtener la máxima producción animal económicamente sostenida,
compatible con la conservación y/o mejoramiento en los recursos naturales relacionados.
Lo más adecuado es efectuar un “manejo adaptativo”, es decir, realizar monitoreos de campo que
permitan observar el estado del pastizal en función de las precipitaciones del año. Esto lleva a un
proceso de planificación continua, derivado de la dinámica de las comunidades vegetales para evitar
tanto el sobrepastoreo como la subutilización de las pasturas. De esta forma se asegura la
sustentabilidad de la producción en el largo plazo
Para el ganado menor y mayor (este último en menor grado), donde es común la falta de alambrados
en la región por los altos costos, es recomendable el pastoreo dirigido (con acompañamiento) o de
rotación de ambientes como forma de un mejor aprovechamiento de las pasturas y asegurar el
descanso de las áreas en función del tipo de vegetación dominante.
Plantas forrajeras: Cualquier parte comestible no dañina de una planta que tiene valor nutritivo y que
está disponible para ser consumida por los animales. Debe cumplir con la aceptabilidad, la
disponibilidad y su aporte de nutrientes . Todo el forraje es parte de la vegetación, pero no todos los
componentes de la vegetación son necesariamente forraje (Huss et al., 1996), esta situación es muy
visible en las ZAyS.
● Gramíneas: son los pastos de la Familia Poáceas. • Graminóides: son aquellas que se
asemejan a las gramíneas y que las encontramos en ambientes más húmedos como las
Juncáceas y Cyperáceas • Hierbas: son las plantas herbáceas monocotiledóneas y
dicotiledóneas no incluidas en gramíneas y graminoides.
• Arbustos: son las leñosas y semileñosas con numerosas ramas que ofrecen material forrajeable al
ganado. • Árboles: leñosas con un único fuste y con una altura mínima de 3 m que aportan follaje,
frutos y hojarasca, además de brindar sombra y protección bajo condiciones de zonas áridas y
semiáridas (ZAyS)
El manejo de las pasturas debe responder a las condiciones ecológicas propias del área de trabajo.
Si bien es importante la producción de forraje, esto no significa que sea máxima la producción
animal. Es muy importante la palatabilidad de las especies que integran la pastura natural, nos
referimos a la cualidad de las especies forrajeras que las hacen ser consumidas preferentemente por
el ganado, cuando hay
posibilidad de elección entre otras especies (National Academic of Science, 1962).
Calidad del forraje : Más del 80% de la composición de los pastos es agua. Una vez determinada la
Materia Seca (MS) debemos conocer el aporte que cada especie nos provee de: proteína bruta,
hidratos de carbono (energía), fibras, grasas, vitaminas y los minerales (fósforo, calcio, hierro, cobre,
yodo, sodio, etc.). Vélez (1987), menciona que el valor nutritivo de las plantas es el factor que
determina la calidad del forraje .
La calidad del forraje puede ser valorada midiendo la digestibilidad, el consumo y la energía
metabolizable. Estos factores son determinados por el estado fenológico. La pérdida del valor
nutritivo, como consecuencia del avance de los estados fenológicos se determina mediante dos
análisis de laboratorio.
Cualquier planta forrajera es más nutritiva cuando está en activo crecimiento que cuando madura.
Con el uso de potreros o el arreo territorial podemos regular la oferta de pasto de mejor calidad,
llevando a un descanso para la recuperación.
Las altas temperaturas ayudan a madurar rápidamente las pasturas. Es por ello que aquellos campos
que comprenden ambientes llanos conectados a ambientes montañosos, presentan la ventaja de
disponer de condiciones meteorológicas diferenciales, que se manifiestan en la fenología de las
plantas, permitiendo disponibilidad de forraje durante un tiempo más prolongado.
Nuestras pasturas en la región Cuyo son predominantemente estivales, en general con primaveras
secas y con escasa oferta de forraje
Según Cabrera (1980) la predominancia de una o más formas biológicas determina el tipo de
vegetación que cubre una zona determinada. De modo que si predominan los árboles tendremos un
bosque; si lo hacen los arbustos, matorrales, y si las dominantes son las hierbas, praderas o estepas
herbáceas.
Bosque cerrado: con predominio de algarrobos y quebracho blanco (géneros Prosopis y
Aspidosperma quebracho blanco). Son ambientes productivos con buena respuesta cuando se
realizan abras que permite una mayor entrada de luz. En estos casos se recomienda conservar el
árbol en forma de cierres perimetrales anchos (20 m) o trincheras que protejan de los vientos y
ayuden a la conservación de suelos. Actualmente estas condiciones son superficies pequeñas en
relación con el resto del Nuevo Cuyo, San Luis y sectores de La Rioja. • Bosque abierto con arbustos
y pastizal: son los ambientes más generalizados en la Región, donde el árbol debe ser conservado
como proveedor de forraje y sombra. Cuando las condiciones son más áridas el espaciamiento entre
árboles es mayor, estando gran parte del suelo protegido por arbustos y pastos. Para tener una idea
de la representatividad de estos ambientes, solo los Llanos de La Rioja ocupan una superficie de 4,8
millones de ha (Calella y Corzo, 2006). • Arbustal con pastizal: forma parte de los ambientes más
comunes de la Región. Gran parte de los arbustos tienen valor forrajero y según el tipo de suelo se
desarrolla un pastizal diverso de mayor o menor importancia
• Serranías con árboles, arbustos y pastizal: son ambientes montañosos diversos en especies, que
en general han sufrido grandes modificaciones por tala y fuego, alterando su fisonomía,
encontrándose en distintos estados. Por sus mejores condiciones ecológicas, es común la invasión
por especies exóticas. Muestran gran diversidad en gramíneas y arbustos, lo que permite su
aprovechamiento para vacunos y caprinos.
• Pastizales de altura: • Médanos: • Bajos salinos • Humedales: OTROS,,
AUTOECOLOGIA: Surge la importancia de aprovechar las especies nativas, las cuales han
evolucionado durante siglos bajo las condiciones climáticas de la región árida. Estas plantas
presentan mecanismos adaptativos para evitar posibles daños que pueda causar el estrés hídrico.
Para escapar a la escasez hídrica las plantas muestran distintos mecanismos: una madurez más
temprana o acortan su ciclo de vida, evaden la sequía manteniendo un alto potencial hídrico para
evitar daños por estrés (Athar y Ashraf, 2009). Esta tolerancia a la sequía también se manifiesta
aumentando la resistencia estomática, disminuyendo el área foliar, reduciendo la radiación absorbida,
expandiendo las raíces en forma lateral y profunda, mayor conductividad hidráulica y manteniendo la
turgencia con un ajuste osmótico (Schulze, 1986). La asociación de las raíces con hongos
micorrícicos permiten mejorar la conductividad hidráulica y mantener la turgencia (Davis et al., 2002).
El estrato leñoso arbustivo y arbóreo tienen un efecto beneficioso sobre las gramíneas (Díaz, 1992).
La preferencia animal nos da la idea de la selectividad que muestra sobre las especies, mientras que
el grado de utilización nos manifiesta hasta donde es consumida una especie. En un ambiente de
ZAyS tenemos especies de árboles, arbustos y herbáceas, las que serán más o menos usadas
según el tipo de ganado. Para ello tenemos que conocer el Factor de Uso (FU), que es un porcentaje
de la oferta forrajera que brindan en forma diferencial las especies de una comunidad. Corresponde
al crecimiento anual acumulado de forraje expresado en peso, que puede ser consumido por los
animales y que permite la conservación de las especies en el tiempo
Importancia de la fauna en la producción ganadera Es necesario superar la visión restringida de que
la fauna silvestre es competitiva y negativa para el desarrollo de las actividades agropecuarias. La
fauna forma parte de los ecosistemas desde antes de la llegada del ganado doméstico y los cultivos,
Ejemplos: polinización por insectos; dispersión de semillas por animales, control de plagas y
enfermedades.
La construcción de alambrados debe contemplar una libre circulación de la fauna local,
especialmente de aquellas especies silvestres que se ven imposibilitadas de atravesarlo (Marqués et
al., 2011). Los servicios ecológicos que presta la fauna son muy valiosos, y muchas veces son poco
conocidos o sub-valorados.
La carga animal es la cantidad de animales que se han incorporado en una determinada superficie.
Es una decisión arbitraria (número de animales/ ha) y que no tiene bases ecológicas que lo
sustenten. Nosotros debemos hablar de capacidad de carga animal o de receptividad ganadera, la
cual si tiene una relación con la sustentabilidad de las pasturas. Es la cantidad media de animales
sostenibles que puede soportar el sistema forrajero todo el año.
—La disponibilidad de forraje está dependiendo directamente de las precipitaciones y su distribución.
La efectividad de la lluvia es la cantidad de precipitación anual que está disponible para el uso de la
planta. A partir del ciclo hidrológico, el agua precipitada puede escurrirse, evaporarse o infiltrarse en
el suelo. Incorporada al suelo, ocurre la evaporación, percolado y transpiración. Esta última es la que
es efectiva para la planta. En un ambiente sobrepastoreado se genera suelo desnudo y
compactación por el pisoteo, llevando a procesos de escurrimiento, evaporación e nstalación de
plantas no deseables (malezas y tóxicas) que compiten por el agua. La presencia de las malezas es
favorecida por: • El suelo desnudo: si desnudamos el suelo, germinan semillas y se instalan las
plantas. Esto no ocurre si el suelo está cubierto de vegetación verde. • La selectividad de la
hacienda: con pastoreo continuo, o con potreros que incluyen ambientes diferentes, la selectividad
actúa fuertemente. Los pastos más palatables desaparecen y dan lugar a las especies indeseables
en busca de luz y nutrientes. • La carga excesiva: sumada a períodos de sequía genera sobrecarga y
reemplazo de especies. Bajo condiciones áridas la fertilización no es recomendable, ya que con la
escasez hídrica provoca efectos de shock salino. Las especies forrajeras nativas son tolerantes a
suelos pobres en nutrientes, siempre que se cumpla con el reciclado de los mismos. Es necesario
poder identificar las llamadas “especies clave”, es una especie forrajera que sirve como indicador del
grado de uso de especies asociadas. Las especies claves de manejo son entonces, especies
forrajeras que se encuentran en abundancia en el pastizal y cuyo estado (cantidad, altura, grado de
defoliación) es un indicador de la calidad del pastizal.
¿Cómo podemos medir la vegetación? COBERTURA VEGETAL, BIOMASA,
Dos conceptos de valor: Carga animal (CA) y receptividad ganadera (RG)
La capacidad sustentadora del ecosistema no es constante, prevalece un dinamismo, pues varía
estacional y anualmente, fundamentalmente debido al estado de las plantas y las precipitaciones.
Carga animal Carga (CA): es la cantidad de animales en relación con la superficie (N° An/ha). Es una
decisión arbitraria al colocar mayor o menor número de animales en un potrero durante un tiempo
determinado. Esto puede tener como objetivo el usar una determinada pastura para un mejor
aprovechamiento en un plazo determinado. No tiene relación alguna con la sustentabilidad del
pastizal . . Al aumentar el número de animales o carga animal, disminuye el alimento disponible per
cápita. Esto incide directamente sobre el deterioro de las pasturas y sobre la productividad animal
(Gastó Coderch, 1979). El peso individual de los animales está relacionado con la disponibilidad de
recursos o la materia seca aprovechable. Una carga animal excesiva de una pastura lleva
necesariamente al sobrepastoreo. Este rasgo es muy visible cuando se trata de pasturas naturales,
donde la productividad es baja y las limitaciones hídricas son marcadas.
Receptividad Ganadera (RG): Es el número de animales que puede soportar una pastura en relación
con la superficie (ha/EV) que no afecte la capacidad productiva del pastizal. Esta determinación no es
fácil de calcular, además de ser dinámica en función del recurso forrajero y la variación de las
precipitaciones.
Método de Point Quadrat Modificado (PQM) : Nos permite evaluar la cobertura vegetal y la
receptividad ganadera a través de transectas fijas o continuas en el tiempo o de evaluación
instantánea. El método requiere un buen conocimiento de la flora del lugar. También es necesario
conocer con fundamento las especies palatables y aquellas que son consumidas por el tipo de
ganado a evaluar.
El PQM nos permite obtener en forma objetiva resultados florísticos (especies dominantes,
cobertura, estratificación, grado de artificialización, contribución específica por presencia,
contribución específica por contactos, evaluar la producción actual, valor nutritivo, valor ecológico y
económico y efectuar un seguimiento de la evolución de la pastura natural (arbóreo, arbustivo y
herbáceo). Podemos conocer la evolución de una comunidad en el tiempo, graficarla y que nos
permita dar una idea aproximada de la expresión de biomasa de la misma.
-Riqueza de especies
-Contribución específica por presencia (CSP) es la relación de la frecuencia específica de una
especie respecto de las frecuencias específicas de todas las especies censadas en 100 puntos
muestreados
Ejemplo: Atriplex argentina tiene una frecuencia específica de 30, Prosopis strombulifera: 12 y la
sumatoria de las frecuencias específicas de todas las especies en los 100 puntos des de 60, la
contribución específica por presencia de Atriplex argentina es de: [Link]=30/60×100=≫
[Link]=30/60×100=50
¿Cuál es la distancia sistemática de la aguja más adecuada para la transecta? Cuando se trata de
comunidades arbustivas y herbáceas muy ralas la transecta a utilizar se basa en longitudes de 50 m
cada 0,5 m. Comunidades arbustivas con una mayor densidad de arbustos y herbáceas la transecta
recomendable es 30 m cada 0,30 m. En el caso de pastizales de coirón donde el espaciamiento entre
plantas es de menos de 0,5 m la longitud de línea es de 10 m cada 0,10 m. En situaciones de
mallines con alta cobertura vegetal la transecta deberá ser de 4 m cada 0,04 cm.
Desde el punto de vista del análisis florístico nos interesa ponderar el número de toques con la aguja
de las especies a evaluar, considerando los contactos con la aguja de la totalidad de las especies, ya
sea forrajeras y no forrajeras. De ese modo podemos hacer una buena interpretación del perfil de
una comunidad vegetal, ya que podemos graficar a las especies con el número de toques y conocer
la expresión aérea específica y de la comunidad (equivalente a una aproximación de la biomasa
aérea en volumen).
Determinación de la receptividad ganadera (RG)
Como consigna fundamental, debemos tener conocimiento de las especies y cuáles de éstas son
consumidas por el ganado. Como vamos a determinar la receptividad ganadera a través del Valor
Pastoral (VP), debemos trabajar contabilizando los toques o contactos de la aguja con los distintos
órganos de las plantas. Este registro exige conocer si la especie no es forrajera o si los órganos
contactados no son accesibles para el consumo por el animal, se marcan con una X en la Planilla de
campo. Esto lo usamos cuando la finalidad de la evaluación está referida al aspecto estrictamente
forrajero. El PQM nos permite separar las partes forrajeables de las especies consumidas por un
determinado tipo de ganado y estimar el aporte de cada especie a la biomasa total de la
comunidad en estudio
Se entiende por Equivalente Vaca (EV) al promedio anual de los requerimientos de una vaca de 400
kg, que gesta y cría un ternerhasta el destete a los 6 meses de edad, con 160 kg de peso, incluido el
forraje consumido por el ternero
Determinación de la Receptividad Ganadera - Nº de toques Para cada especie inventariada en el
PQM, sumamos todos los toques recibidos que representan el 100% y ponderamos el porcentaje que
representa cada especie. Las Unidades de VP se determinan en función de un ensayo experimental.
VP permite ordenar el pastizal a través de las diferentes cargas en función de su productividad y
calidad.
El Valor Pastoral (VP) es una expresión sintética de la capacidad forrajera de
la vegetación que permite deducir aplicaciones prácticas del aprovechamiento
ganadero. Se expresa en Unidades de Valor Pastoral por hectárea (UVP/ha).
Conocida la composición florística de un área a evaluar debemos recurrir a
la Tabla 3 correspondiente a los Índices de Calidad Específicos (ICE) con valores
que van de 1 a 10.
Cálculo del Valor Pastoral (VP) y Receptividad Ganadera (RG) Para el cálculo de la RG se requiere
trabajar con la contribución específca por contacto (CSC). Para ello se utiliza la Planilla de
Evaluación Pratense, ponderado con los índices específicos. Se determina así el VP y la RG.
a. La presencia de una especie como Lyte puede ser un indicador de sobrepastoreo en la zona. Se
trata de una especie que es escasamente consumida por el ganado bovino y se comporta como
especie muy agresiva en la ocupación de nuevos espacios, por presentar tallos radicantes y expandir
rápidamente la cobertura de la planta (González Loyarte, 1983). En las proximidades de los
bebederos, con suelos modificados, suelen aparecer especies exóticas no deseables y tóxicas para
el ganado.
Transecta 2 (a 2 km del bebedero
se necesitarán 5,3 ha/EV, un valor excesivamente bueno para el Monte. Los valores de campos en
buen estado en general superan con creces las 10 ha/EV. Es necesario aclarar que se trata de un
campo natural, alejado de la aguada, bien conservado y con escasa carga animal.
AGROECOLOGÍA
Puede destacarse la presencia de un recurso minero, un bosque leñoso aprovechable en su uso no
maderero, áreas de valor recreativo, apicultura, etc., que nos permite trabajar sobre el uso múltiple
del ambiente. El uso múltiple lleva a una producción total mayor y a un ingreso superior respecto de
un uso único.
Un manejo que compatibilice la obtención de un flujo de bienes y servicios, que satisfagan las
necesidades de esta generación sin comprometer la capacidad productiva de los recursos para las
futuras generaciones.
Un sistema puede ser entendido como un “arreglo de componentes físicos, un conjunto o colección
de cosas, unidas o relacionadas de tal manera que forman y actúan como una unidad, una entidad o
un todo” (Becht, 1974). Las propiedades de un sistema no dependen sólo de sus componentes, sino
de la interrelación existente entre ellos.
En un sistema pueden reconocerse: componentes, interacciones entre ellos, entradas, salidas y
límites.
Los componentes biológicos de los ecosistemas y agroecosistemas pueden dividirse, según su
función en productores( cultivos, vegetación espontánea, árboles, arbustos, etc), consumidores
(comprenden a todos los animales, tanto domesticados (vacas, cerdos, ovejas, aves, etc.) como
silvestres (aves, liebres, insectos, etc.) y detritívoros o descomponedores (se alimentan de tejido
muerto de las plantas o cadáveres o deyecciones animales, e intervienen en el reciclado de la
materia orgánica y los nutrientes. Aquí se encuentran varios grupos como los artrópodos y
numerosos microorganismos, micro, meso y macrofauna, fundamentales en estos procesos. )
Límites y niveles jerárquicos : Reconocer o definir los límites del sistema en estudio es un paso
fundamental para aplicar el enfoque de sistemas. ; éstos no son fijos y dependen de nuestro objetivo
o interés.
Por ejemplo, en un cultivo de trigo, el límite inferior estará dado por la profundidad de exploración de
las raíces. Todo lo que se encuentre por debajo, no está accesible o disponible para el trigo. Un
nutriente que está a mayor profundidad que la capacidad de exploración de las raíces del trigo, está
fuera de nuestro sistema. La incorporación de árboles al mismo incrementaría sus límites inferiores y
superiores, ampliando entonces la cantidad de recursos disponibles.
nivel jerárquico, es decir, la relación que se establece entre diferentes sistemas. “Hart (1985b)
propone que, para cualquier estudio deben tenerse en cuenta, por lo menos, tres niveles jerárquicos:
el sistema de interés (por ejemplo la finca a estudiar) el que está por encima, que lo contiene, (en
este caso podría ser la región), y los sistemas que están dentro del sistema de interés.” Un sistema
puede ser un subsistema de un sistema de mayor jerarquía y, a su vez, contener varios subsistemas,
y así sucesivamente.