Convivencia y Disciplina Escolar
Convivencia y Disciplina Escolar
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“ LA CONVIVENCIA Y LA DISCIPLINA
EN LOS CENTROS ESCOLARES”
( Borrador )
Coordinación:
- Juan Carlos Torrego Seijo
- Juan Manuel Moreno Olmedilla
Introducción
Es frecuente encontrar en los centros educativos una creciente crispación originada por
los problemas cotidianos de convivencia que se generan entre los alumnos, entre éstos y
los adultos y entre el profesorado y las familias. Existe además cierta sobreexigencia
hacia el profesorado por parte de la sociedad, de modo que se depositan en él todo tipo
de responsabilidades, sin que ello lleve siempre parejo un compromiso efectivo de las
familias y de la sociedad con las escuelas; más bien al contrario, tal compromiso parece
tender a ser inversamente proporcional a la creciente exigencia mencionada.
Por otra parte, los modelos de conducta y de relación interpersonal que difunden los
medios de comunicación están saturados de violencia, mostrándola como el recurso
habitual – eficaz siempre e inevitable casi siempre – para resolver los problemas.
Tampoco debe olvidarse que nuestro actual estilo de vida se ajusta también a los
principios del libre mercado y a los valores que de él se derivan. Rojas Marcos
(1996:243) hace un análisis muy sugerente respecto a la relación entre violencia y la
racionalización que implica la glorificación de la competitividad: “ En nuestra cultura
se exalta la rivalidad y se admira el triunfo conseguido en situaciones de
enfrentamiento, que siempre requieren un vencedor y un vencido. La creencia de que el
antagonismo y la pugna son elementos necesarios y deseables en todas las actividades
de la vida diaria está profundamente imbuida en la sociedad occidental. El argumento
de que vivimos en una lucha continua en la que los fuertes sobreviven mientras los
débiles perecen en el intento, es promulgado sin cesar por los medios de
comunicación…en los tratados de historia, en el cine, en el teatro y en la letra de las
canciones modernas.”
Nos guste o no, nuestra sociedad exige que el ejercicio de la autoridad se lleve a cabo
dentro de un planteamiento democrático, lo que implica el reconocimiento de que el
poder, de hecho, está muy repartido y de que hay que entrar en procesos de negociación.
La idea de que el profesor, por el hecho de serlo, es una autoridad infalible y no
susceptible de crítica, ya lleva tiempo dejando de poder defenderse. Además, esta
situación se produce en un escenario en el que la multiculturalidad y la diversidad son
cada vez mayores, y los profesionales de la educación necesitarán recurrir
permanentemente a procedimientos válidos de comunicación para favorecer la
integración y transformar positivamente los conflictos que se puedan originar.
Fruto de este estado de las cosas, la investigación educativa en nuestro país está
preocupándose por el desarrollo y la evaluación de alternativas de acción y atención a
esta problemática de los conflictos de convivencia en centros escolares (Ortega, 1997,
Trianes, 1997, Moreno, 1998, Torrego, 2000a). Esta investigación apela tanto a
cuestiones de índole estratégica orientadas al desarrollo profesional del profesorado,
como a otras centradas en el contenido de la respuesta educativa a los conflictos de
convivencia escolar en general y al comportamiento antisocial de los alumnos en
particular, tanto desde el punto de vista del curriculum escolar como desde el más
estrictamente organizativo de los centros de enseñanza. Nuestra intención en este texto
es aportar un conjunto de sugerencias en esta doble dirección: una propuesta de
desarrollo del profesorado desde una perspectiva de centro para hacer frente a los
conflictos de convivencia, y un conjunto de referencias teóricas y prácticas sobre la
respuesta a los conflictos de convivencia que tiene mucho que ver con lo que,
intencionalmente o no, se enseña y se aprende en la escuela.
Los conflictos son situaciones en las que dos o más personas entran en oposición o
desacuerdo, porque sus posiciones, valores, intereses, aspiraciones, deseos o
necesidades son incompatibles o, al menos, se perciben como tales. Además, para
entender los conflictos debemos saber que las emociones y sentimientos que se
producen en los distintos protagonistas juegan un papel muy importante. Un elemento
que puede ayudar a entender las situaciones conflictivas es la relación entre las partes,
relación que puede salir reforzada o deteriorada, en función del proceso de resolución.
Preferimos, no obstante, hablar de regulación o transformación del conflicto, en lugar
de resolución, puesto que este término tal vez transmite una visión excesivamente
estática y cerrada del conflicto.
Aunque no todos los conflictos se expresan a través de la violencia, es cierto que ésta,
violencia, entendida en un sentido amplio, puede estar presente en la vida de los centros
educativos. De acuerdo con el Seminario de Educación para la Paz (1994:16), la violencia
se puede entender como "una actitud o comportamiento que constituye una violación o un
arrebato al ser humano de algo que le es esencial como persona (integridad física,
psíquica o moral, derechos, libertades,...). La violencia puede ser visible o invisible, puede
proceder de personas o de instituciones y puede realizarse activa o pasivamente. Además
de la violencia directa, existe una violencia estructural, de la que tal vez es más difícil
tomar conciencia, pero que es la más cotidiana en nuestra sociedad”.
Es probable que el tipo de violencia más propiamente escolar, esto es, el que más tiene
que ver con la cultura de la escuela y del tipo de relaciones interpersonales que allí se
desarrollan, sea el de la intimidación y victimización entre iguales, que solemos
denominar en general maltrato entre iguales, como traducción aproximada de la ya muy
conocida expresión inglesa bullying. Este se refiere a una “violencia mental, psíquica o
física, continua y reiterada, que un agresor o grupo de agresores infringe sobre una
víctima, quien, a su vez, es incapaz de defenderse por sí misma de forma eficaz”
(Ronald y Munth, 1989)1. Casi siempre, los sujetos objeto de bullying pertenecen a
grupos que no responden a la “normalidad”; vestimenta inadecuada, moda, pertenencia
a minorías étnicas, destacar por exceso de celo, por ser el delegado, “el empollón”, o
transgresión de estereotipos sexuales. El maltrato entre iguales en la escuela,
1
Citado en Borrego de Dios (1992:212)
habitualmente invisible y rodeado de silencio, convierte la experiencia escolar en un
auténtico infierno para muchos alumnos (Ortega, 1997).
REPARACIÓN
(tras la violencia directa)
Tras la
violencia
RECONCILIACIÓN RESOLUCIÓN
(de las partes) (del conflicto subyacente)
Reparación: Todo conflicto educativo que curse o haya cursado con violencia exigirá,
para su adecuada atención educativa, algún tipo de reparación. Ésta consiste en una
intervención reparadora de los daños infligidos en distintos niveles: daños a las
personas, ya sean individuales o colectivos (postrauma), daños a las estructuras
(democratización de las estructuras) y daños a la cultura (desmontar la cultura de la
violencia y crear cultura de paz).
2
Pensamos que el concepto de reparación es más adecuado al contexto educativo que el de reconstrucción
que utiliza Galtung.
Resolución: La resolución es la superación de la violencia estructural. Los
procedimientos de resolución propios de este marco actúan profundizando en la
democracia, tratando de resolver y superar sus contradicciones mediante la
transformación creativa y no violenta de los conflictos . A veces, en situaciones de
violencia estructural, puede resultar necesario tensar un conflicto para llegar a su
resolución desde un parámetro de cooperación. La confrontación puede ser necesaria
para llegar a la fase de negociación; ahora bien, no sería legítimo el uso de métodos
violentos para expresar esta confrontación, habría que buscar procedimientos no
violentos que respeten a las personas y potencien procesos de búsqueda conjunta de la
verdad. Se puede llegar a la negociación si las partes han tomado conciencia de su
interdependencia. En esencia, la negociación consiste en que las partes toman
conciencia de que es imposible imponer a la otra su voluntad, por lo que deben
colaborar y cooperar para alcanzar soluciones.
Otro elemento que puede ayudar a entender los problemas de convivencia en los centros
es efectuar una reflexión sobre los estilos que el ser humano adopta a la hora de afrontar
los conflictos. Kilmann y Thomas (1975) distinguen cinco estilos básicos de aproxima-
ción al conflicto: competición, evitación, compromiso, colaboración, y acomodación.
Esta clasificación se basa en dos criterios fundamentales: búsqueda de la satisfacción de
las necesidades propias, y búsqueda de la satisfacción de las necesidades del otro. Un
ejercicio aconsejable para cualquier comunidad educativa es analizar estos estilos, con
la finalidad de conocer su potencial educativo y adoptar una posición al respecto. Con
esta intención, vamos a definir cada uno de ellos para, a continuación, someterlos a va-
loración.
Los criterios que proponemos para analizar los distintos estilos de transformación de los
conflictos son los siguientes:
Puede resultar útil, para entender este tercer criterio, conocer el análisis y la conexión
que realiza Cortina (1997: 56) entre resolución de conflictos y justicia. Ella denomina
"mandato de moralidad" a la exigencia de que las técnicas y estrategias de resolución de
conflictos no sólo deben encontrar soluciones que rebajen la tensión psicológica, sino
que deben ser soluciones justas para las personas implicadas en ellos.
En función de los diferentes contextos en los que se producen los conflictos cotidianos,
utilizamos todos los estilos citados: evitamos, nos acomodamos, competimos, etc. Y es
algo perfectamente comprensible. La colaboración exige unas condiciones de tiempo y
contexto que no siempre se producen. Sería prácticamente imposible que en cada
conflicto que se nos presentara tuviéramos que mantener una actitud de cooperación. En
ocasiones, por pura supervivencia, incluso por ahorro de tiempo, es más apropiada una
actitud de evitación, de acomodación e incluso de competición. Además, debemos
insistir en la idea de que los estilos pueden darse de modo integrado. Este es el caso de
situaciones en las que se produce competición, pero dentro de un contexto de
colaboración (constituye el interés de múltiples juegos).
ESTILOS DE ENFRENTAMIENTO AL CONFLICTO
* COMPETICIÓN
COLABORACIÓN *
COMPROMISO
PREOCU-
*
PACIÓN POR
UNO MISMO
* EVITACIÓN ACOMODACIÓN *
PREOCUPACIÓN POR
EL OTRO
Estos procesos de desarrollo se pueden organizar en una secuencia de fases que, en cada
centro, y en función de sus peculiaridades históricas y contextuales, se van concretando
de distinto modo. Desde el punto de vista de la respuesta a los conflictos de
convivencia, las fases pueden ser las siguientes:
3
Varios ejemplos de la puesta en marcha con esta metodología para la resolución de problemas de
convivencia aparece en Lorenzo y Bolivar (eds) (1996), pp. 43-89 y 89-115, también en Arencibia y
Guarro (1999).
cada centro sobre los temas cotidianos de convivencia, utilizando como herramientas
fundamentales el diálogo y la deliberación, además de un conjunto de conocimientos
específicos sobre el conflicto de convivencia escolar. Dicho en breve, el modelo de
respuesta global que defendemos se caracteriza por tomar como punto de partida la
identificación y puesta en cuestión de las prácticas habituales de un centro en materia
de convivencia y disciplina. En consecuencia, se aleja de otros enfoques que
denominamos de respuesta específica, y que, sin entrar a valorar lo que de hecho ocurre
en el centro, pretenden poner en marcha un determinado programa de mejora de la
convivencia diseñado fuera del centro. Aun existiendo algunos de indudable valor,
tienden a obviar, y a veces simplemente a ignorar, la complejidad del cambio y la
mejora escolar, es decir, tanto las variables organizativas de los centros, como las
variables personales y profesionales de los profesores que han de aplicar los programas
en cuestión. Ni que decir tiene, nuestro enfoque es perfectamente compatible con la
utilización de programas de respuesta específica.
Supone preparar las mejores condiciones posibles para que los conflictos de convivencia se
puedan abordar desde una perspectiva de centro. Los objetivos fundamentales en esta fase
son los siguientes (Area y Yánez, 1990, Escudero, 1991):
Para desarrollar este proyecto será necesario prestar una atención especial a cuestiones
organizativas: la constitución de un grupo de apoyo interno al proyecto de trabajo
constituido por personas representativas de los distintos colectivos y que posean liderazgo
interno. En este sentido, parece aconsejable que alguno de los miembros del equipo
directivo y del departamento de orientación formen parte del grupo interno. Esto
permite un trabajo más global en la institución. Además, es necesario dotar al centro de
una estructura organizativa que facilite una comunicación constante entre las personas más
directamente implicadas en el proceso y todas las demás. También es importante contar
con recursos complementarios de formación y asesoramiento, y prever las necesidades de
tiempo, recursos y espacios para el desarrollo del trabajo.
Para ello, se lleva a cabo una autorrevisión del estado de la convivencia, tratando de ser
lo más concreto, realista y claro posible, de tal modo que se obtenga una visión
compartida y ordenada por categorías de las principales evidencias en que se
manifiestan los problemas de convivencia. En este sentido, es importante no sólo que se
especifiquen las situaciones conflictivas sino también que se analice cuáles son las
respuestas más habituales que se vienen adoptando en el centro para hacer frente a esas
situaciones, y la valoración que de ellas se hace. Las categorías son aquellos ámbitos en
los que suele concretarse la normativa de funcionamiento de un centro: espacios
comunes, materiales, horarios y relaciones personales, junto con cuestiones que también
configuran el clima de convivencia del centro, a saber, los procedimientos que se siguen
para que las normas se cumplan y los establecidos ante su incumplimiento.
Obtener un conocimiento más ajustado del alumnado que permita una mejor
respuesta educativa:
Este ámbito de solución se refiere a la utilización en los centros de procedimientos de
conocimiento de los alumnos, de tal modo que, sobre la base de la comprensión de cada
situación particular, se pueda dar una respuesta educativa lo más integrada y
singularizada posible. Consideramos que estos procedimientos, cuando se ponen en
marcha de un modo habitual, permiten actuar de modo preventivo y por tanto
anticiparse o abordar conflictos de convivencia en los que están implicados los alumnos.
Las dimensiones fundamentales que hay que analizar para la anticipación y atención de
los conflictos de disciplina, deben centrarse en aspectos directamente relacionados con
las capacidades y destrezas de pensamiento y acción que se encuentran implicadas en la
explicación de los conflictos de convivencia. A nuestro entender, son las siguientes:
Incorporar al curriculum los principales elementos de, al menos, dos culturas presentes en
nuestra sociedad y propias de la mayoría de los ciudadanos: la manual y la rural.
Incluir ámbitos del saber y de experiencia que, por su carácter heterodoxo, quedan fuera
de la cultura oficial (astrología, medicinas alternativas, alimentación alternativa, tabúes
culturales como la homosexualidad, las sectas religiosas y parareligiosas, etc.).
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La enseñanza debe partir de las experiencias, problemas e intereses del alumnado, y el
aprendizaje integrarse en su vida cotidiana
Enseñar mediante una metodología basada en la investigación y reconstrucción del
conocimiento.
Tomar medidas que afronten la influencia del contexto social cercano del alumnado:
Implica abrir la escuela al entorno inmediato donde se mueve el alumnado. Conocer y analizar
el contexto social en el que se desenvuelve el alumno puede servir como recurso de
motivación, al tiempo que puede ayudar a que los educadores se sitúen más adecuadamente
respecto a los alumnos, al contar con más elementos para entender su comportamiento en
clase. Este conocimiento del contexto puede servir, por una parte, para anticiparnos a los
problemas y conflictos de convivencia que puedan surgir y, por otra, para rentabilizar los
recursos que existen en el entorno en esa misma dirección (ofertas culturales, programas
educativos, asociaciones de barrio y demás). Algunas líneas de actuación pueden ser:
programas de apoyo y refuerzo educativo a la tarea de los centros, recursos orientados a
potenciar el carácter educativo de los municipios (campañas de sensibilización, alternativas de
ocio, voluntariado, educadores de calle, formación de padres) junto con una atención
específica en las sesiones de tutoría a los temas de interés vital y social para el alumnado.
Revisar y mejorar las estrategias docentes de gestión del aula: interacción verbal y no
verbal, discurso docente, estilo motivacional y reacción inmediata a la disrupción: Supone
dedicar un tiempo a revisar y potenciar las habilidades y estrategias que el profesorado
despliega en el contexto del aula, haciendo hincapié en las que tienen que ver con los
comportamientos disruptivos del alumnado. Los aspectos a revisar incluirían: distribución del
espacio y del tiempo, discurso del profesor e interacción verbal y no verbal, reacción
inmediata ante la disrupción, estilo motivacional, gestión de actividades y tareas, uso del
elogio y refuerzo, y uso del poder y la autoridad. Un análisis más detenido de este ámbito de
mejora, procedente de una publicación anterior (Moreno y Torrego, 1999a) puede verse en el
libro citado anteriormente.
16
Crear instrumentos y estructuras en el nivel institucional del centro para promover una
convivencia más racional y saludable (nuevas comisiones, grupos de mediación, defensor
del estudiante, asociaciones, actividades voluntarias, campañas ): Implica el desarrollo de
medidas organizativas pensadas para prevenir o atender los conflictos de convivencia en los
centros. Incluye elementos tales como organización de horarios, selección de materiales,
recursos personales (configuración de grupos de alumnos, trabajo del profesorado), cultura
organizativa (procedimientos de participación de los distintos miembros de la comunidad
educativa), creación de servicios educativos orientados a la atención de los conflictos en el
centro (equipo de mediación escolar, comisiones de convivencia), organización de espacios
comunes, uso de los apoyos y refuerzos, y salidas de confraternización ente los integrantes de
la comunidad educativa.
Ver ANEXO III C.P. Aragón , Las Palmas: Actos de conciliación
17
Esta fase comienza a partir del momento en que el centro se encuentra en condiciones de
llevar a cabo las soluciones que se han seleccionado, elaborado y dado prioridad. La
planificación en este marco de trabajo es entendida como una guía para la acción y en ningún
caso como un mero proceso burocrático de elaborar documentos. Además, la planificación ha
de entenderse como un proceso dentro de otro proceso más general al que sirve, y que no es
otro que el desarrollo y la mejora del centro, en este caso relacionada con la construcción de
un clima de convivencia que sea capaz de anticiparse y hacer frente a los conflictos.
Esta es una fase imprescindible para abordar de un modo sistemático y estructurado el debate
anterior en torno a las soluciones. Sin embargo, nuestra práctica como asesores muestra que la
escasa y predominantemente negativa experiencia que ha acumulado el profesorado en
relación con la elaboración de planes y su concreción en documentos, hace muy difícil seguir
un proceso ordenado y riguroso de planificación. Existe, por tanto un riesgo considerable de
que esta tarea acabe resultando puramente burocrática, lo cual la desvirtuaría por completo. El
plan que se elabore debe concebirse siempre como un instrumento útil al servicio del
profesorado. Un esquema que hemos utilizado en algunos centros para guiar la planificación y
que nos pareció eficaz, debido a su sencillez y a su capacidad de ordenar un proceso coherente
de planificación, incluye los siguientes elementos:
Dentro del ámbito de planificación de los centros educativos, se cuenta con un marco de
trabajo integrado por los documentos institucionales, Proyecto Educativo de Centro (PEC),
Proyecto Curricular de Etapa (PCE), y de modo más específico el Reglamento de Régimen
Interno (RRI). Si no se plantean burocráticamente, pueden convertirse en un instrumento de
reflexión y de consenso de las comunidades educativas para prevenir y hacer frente a los
conflictos de convivencia. Una estrategia que hemos utilizado en algún caso, y que
consideramos de mucho interés, consiste en trasladar la planificación sobre la solución o
soluciones elegidas a los ámbitos de planificación docente del centro: en el caso de los centros
de primaria, los equipos de ciclo, y en los de secundaria, los departamentos. Esta estrategia
contribuye a potenciar y fortalecer la estructura pedagógica natural del centro.
En esta fase nos referimos a un aspecto o fase fundamental en este marco metodológico o
estratégico de trabajo. Parece suficientemente contrastada en el campo de la teoría de la
innovación, la idea de que donde realmente se deciden los proyectos es en el terreno de la
práctica; en otras palabras, no basta con tener un plan o un proyecto, por bueno que sea y por
muy bien que esté justificado, para que se lleve a la práctica. Tendremos que dedicar un
tiempo a apoyar la preparación para la puesta en práctica del plan de convivencia. Esto
implicará el desarrollo de una serie de iniciativas, como: elaborar materiales, establecer
indicadores para evaluar el grado en que los objetivos se van cumpliendo, elaborar planes
estratégicos que permitan secuenciar las actuaciones de modo realista, disponer de apoyos,
etc. En definitiva, se trata de establecer una relación de acuerdos, responsabilidades e
infraestructuras que garanticen que el plan se hace viable en la práctica. En nuestro caso,
podría ocurrir que algunas normas de convivencia que se consideraron fundamentales, no
puedan mantenerse en el plan porque el coste de su puesta en vigencia sobrepasaría las
posibilidades del grupo y del centro.
Algunas propuestas concretas que consideramos de interés para enriquecer esta fase, son:
Finalmente, se contempla una evaluación como mejora y cambio. Intenta reflejar la idea de
que todo el proceso en sí ha de ser evaluativo, ya que todas sus fases suponen un marco de
evaluación desde y sobre la realidad, intentando ajustar las actuaciones a la misma. Como
acertadamente escribe Arencibia (1996:128), “el deseo de potenciar el cambio y la mejora de
la escuela por parte del grupo de sujetos implica una determinada manera de autocontrol de
lo que se está haciendo para disponer permanentemente de las evidencias que se están
obteniendo y corregir in situ las posibles desviaciones que el desarrollo del proceso esté
produciendo.”
Conclusión
Como colofón de este documento, y sin pretender una síntesis de todo lo dicho hasta aquí,
cabe sugerir que, desde el modelo que proponemos, los centros educativos deberían
considerar los siguientes aspectos fundamentales para crear y mantener un clima de
convivencia pacífica:
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ANEXOS
Autorrevisión e
instrumentos para la
valoración
Mediación
Disrupción
22
Anexo I
AUTORREVISIÓN DE LOS PROBLEMAS Y CONFLICTOS DE
CONVIVENCIA
(* El texto de este anexo se reproduce aquí de una publicación anterior de los autores:
Resolución de Conflictos de Convivencia en Centros Educativos, Madrid, UNED, Colección
de Educación Permanente, Madrid, 1999, )
Objetivos de la autorrevisión:
Dar sentido al tema sobre el que se va a trabajar. Es sin duda el gran objetivo, hasta el
punto de que podría decirse que, en el marco de un proceso global de desarrollo y mejora
de la escuela, trasciende incluso la fase de autorrevisión propiamente dicha. Tomar
conciencia de la naturaleza del problema o problemas con que se va a trabajar, aumentar
la autoconciencia de cómo dicho problema nos afecta personalmente, contrastar las
percepciones propias con las de otras personas u otros grupos, plantear alternativas de
comprensión y explicación del problema en cuestión, son algunas de las implicaciones
presentes en una autorrevisión sistemática.
Elaborar un lenguaje compartido acerca del tema. Sabemos por experiencia que uno de los
fenómenos que más dificulta el trabajo y el progreso en un grupo, sobre todo en contextos
institucionales, es precisamente la ausencia de un lenguaje común mínimo para
comunicarse. En muchas ocasiones, además, el grupo ni siquiera es consciente de dicha
carencia, lo que suele llevar a bloqueos y conflictos aun más profundos.
Construir conocimiento relevante sobre la propia realidad, el contexto en que se inscribe
la acción docente y las características y necesidades de las personas que en él participan,
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haciéndolo con recursos e instrumentos generados y decididos desde dentro de la
institución escolar.
Carácter interno: El sujeto y el objeto del diagnóstico o revisión coinciden. No se trata pues de
que nadie imponga un discurso extraño a la institución con objeto sancionador, o con el
propósito de generar conocimiento que no vaya a revertir en las posibilidades de desarrollo y
mejora del centro escolar. Dicho de otra manera, los protagonistas y, en cierto modo también
los propietarios de la autorrevisión son las propias personas implicadas. Esto no quiere decir,
por supuesto, que no sea posible recurrir a ideas, recursos e instrumentos concretos
producidos fuera de la institución escolar; o que no sea recomendable contar con apoyo
externo de algún tipo cuando se inicia la autorrevisión. Pero todo ello dependerá de las
decisiones internas que se tomen al respecto.
Carácter instrumental: La autorrevisión no es una tarea que tenga sentido por sí misma. Sólo
tiene sentido como activadora de procesos de cambio y desarrollo en el centro escolar y en
cada uno de sus actores en particular (familias, profesores y alumnos). Por tanto, no interesan
tanto los aspectos técnicos de la revisión – validez y fiabilidad de los instrumentos utilizados
– cuanto la medida en el proceso movilice a la institución y al profesorado, y en que
verdaderamente sirva para tomar conciencia de la importancia de los problemas, para hallar
contradicciones entre lo que se hace y lo que se dice que se hace, para contrastar la visión
propia con la que tienen otros, y en definitiva para construir un lenguaje compartido en torno
a los temas que preocupan a la institución y a las personas que de una u otra manera
participan en ella. En definitiva, la autorrevisión, con ser necesariamente un ejercicio
sistemático y serio, tan sólo tiene sentido si sirve a intereses prácticos concretos del centro, si
se articula en torno a criterios de utilidad práctica de cara a resolver problemas percibidos por
los miembros de la comunidad escolar.
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Participación y apropiación: Es la dimensión democrática de la autorrevisión. Se trata de
generar conocimiento sobre la propia situación, asegurándose la participación de todos, y de
manera especial de aquellos que normalmente tienden a quedarse al margen, a abstenerse, o
simplemente no tener ocasión de decir lo que piensan. El carácter interno de la autorrevisión
en modo alguno puede suponer la mera sustitución de una fuente de autoridad externa (la del
experto, el inspector, o el investigador) por una nueva fuente exclusiva de autoridad interna
que imponga sus criterios y visiones al resto de la comunidad escolar. En términos prácticos,
esto supone considerar la autorrevisión como un proceso esencialmente democrático y que,
incluso desde el punto de vista más estrictamente técnico, sólo tendrá sentido si se produce
con la participación y apropiación de todos los implicados. En nuestro caso, esto incluiría no
solamente a todo el profesorado sino también al alumnado y a las familias.
Evidentemente, esta concepción de la revisión de los centros escolares que estamos aquí
defendiendo no está exenta de inconvenientes, riesgos y dificultades. Precisamente por primar
el control interno del proceso, del lenguaje, de los instrumentos de diagnóstico, etc., la
subjetividad puede llevar, en primer lugar, a falsear o encubrir situaciones. No hace falta
insistir en que cuando nos enfrentamos a temas especialmente delicados, como sin duda es el
de los conflictos de convivencia, en los que si no todos, casi todos los participantes tienen una
implicación que va más allá de lo profesional, las resistencias personales, los problemas de
relación y demás pueden dar al traste con las buenas intenciones del proyecto. Estamos ante
un tema, no lo olvidemos, que genera resistencias en cualquiera de los colectivos de actores
de la comunidad educativa, un tema sobre el que funcionan y planean los prejuicios, las
experiencias personales previas, los estereotipos, etc. Pero, al fin y al cabo, todos estos
elementos son precisamente los que están en la raíz de los conflictos de convivencia, y un
ejercicio de autorrevisión parece ser la única manera de que vayan emergiendo a la luz
pública, haciéndose por tanto abordables y susceptibles de transformación en el futuro.
Podemos dividir los procedimientos y técnicas de autorrevisión en dos grandes grupos: las
inductivas y las deductivas (que responden, en términos generales, a las dos modalidades
básicas y tradicionales de la indagación).
Inductivas:
En este caso, se tiene muy claro el aspecto específico sobre el que queremos
obtener información y, sin anticipar ni cerrar de manera alguna el tipo de
información que se va a recoger, nos ponemos en marcha para hacerlo. Por
ejemplo, agresiones racistas, disrupción constante en clase, o intimidación a
25
determinado grupo de alumnos. Nos interesa generar, hacer emerger a la
superficie todo tipo de información relevante sobre dicha cuestión. Por tanto,
podríamos ordenar la búsqueda de la siguiente manera:
Con estas variables, por llamarlas de algún modo, podemos construir todo tipo de
instrumentos caseros, desde guías para entrevistas, cuestionarios que pueden responder los
propios estudiantes, sus padres y madres y los mismos profesores, e incluso guías de
observación (más abajo os sugerimos un amplio conjunto de instrumentos en esta línea). La
información que podemos obtener mediante el uso de tales instrumentos siempre nos
sorprenderá; un tema sobre el que creíamos saberlo todo, adquirirá de repente caras, tonos y
rincones que no se nos habían pasado por la cabeza. Ello, en la mayor parte de los casos, nos
permitirá revisar nuestros prejuicios, preconcepciones y estereotipos, y comenzar a tomar una
conciencia renovada sobre los problemas en cuestión.
Deductivas:
Partiendo de modelos explicativos o representaciones teóricas de los asuntos sobre los que
vamos a trabajar, ponemos en marcha un proceso de búsqueda de información análogo al que
se acaba de presentar.
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CATEGORÍAS DE PROBLEMAS Y CONFLICTOS DE CONVIVENCIA
4.- Conflictos entre adultos (en los que los alumnos suelen jugar el papel de
rehén de unos u otros).
4a Conflictos entre familias y profesores
4b Conflictos entre profesores entre sí
4c Conflictos entre familias entre sí
4d Conflictos entre profesores y/o familias y personal no docente del
centro.
Sobre este conjunto de categorías, sobre una de ellas en concreto, o incluso sobre alguno de
sus elementos, podemos iniciar un proceso de autorrevisión haciéndonos las preguntas en
principio más evidentes al respecto:
27
Quién : Alumno aislado
Grupos de alumnos
Profesorado
Personal de administración y servicios
Familias
Como puede apreciarse, la diferencia entre los procedimientos inductivos y los deductivos es
en principio estrictamente metodológica. Sin embargo, no deja de tener su importancia el que
se defina de antemano el ámbito sobre el que se va a recoger información, o que más bien se
inicie dicho proceso sin ningún tipo de restricción; una cuestión instrumental, desde luego,
pero con indudable calado.
Conclusión
Pero, en cualquier caso, lo verdaderamente importante, una vez que tengamos los datos, es
por qué creemos que ocurre lo que está ocurriendo; sin ese debate, sin respuestas claras a
esta pregunta, difícilmente avanzaremos mucho y habrá cumplido la autorrevisión sus
propósitos más de fondo. En este punto, al procurar la construcción compartida de la realidad
que pretende la autorrevisión, nos será posible confirmar las diferencias de visión entre los
distintos actores de la comunidad escolar (familias, profesorado, alumnado, personal no
docente), tratar de interpretar dichas diferencias, lo que suponen en la práctica y cómo podría
responderse a ellas; al mismo tiempo, se comprobará cómo, en términos de conflictos de
convivencia, se aplica el principio ya sugerido más arriba, y aparentemente de perogrullo, de
que lo visible no permite que nos hagamos cargo de lo invisible (“lo que no sale en las
noticias no existe” sería la metáfora mediática que ilustraría este fenómeno). Por último, la
riqueza de la información que tenemos nos permitirá establecer relaciones entre
comportamientos y conductas, sucesos y procesos, que hasta entonces habíamos juzgado
independientes y sin relación alguna entre ellos.
28
PROYECTO ATLÁNTIDA: INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN
(Documento elaborado por el grupo de trabajo Atlántida: Paz Sánchez Pérez, Juan Manuel
Moreno Olmedilla y Florencio Luengo Horcajo )
29
Borrador de Instrumento para la Autorrevisión de los problemas de
Convivencia y Disciplina. (Profesorado)
Valora según el grado de acuerdo con la idea expresada en cada uno de los comentarios o
ideas que se presentan a continuación en relación con diversos aspectos y dimensiones de los
problemas de convivencia y disciplina en los centros escolares. No se trata de dar con la
respuesta más correcta ni tampoco de acertar desechando las supuestamente incorrectas.
Estamos más bien ante un instrumento para facilitar la reflexión individual sobre las propias
ideas y puntos de partida respecto de los distintos asuntos de un tema tan complejo como la
convivencia en nuestros centros. Así, sobre cada una de las ideas siguientes, te pedimos que
decidas si estás...
6.-Un barrio con una buena planificación policial que vigile y controle los
alrededores de los centros es la base de la solución de los problemas de
convivencia.
6.-El asociacionismo juvenil, que puede y debe ser dinamizado desde el
centro, es la base para una alternativa propia a la convivencia y la
disciplina en educación.
LAS FAMILIAS
30
1.-Los padres han hecho dejación de su autoridad y abandonan la
formación humana de sus hijos, transfiriendo a la escuela esa
responsabilidad.
31
EL PROFESORADO
1.-El profesorado del centro soluciona los problemas de convivencia desde
el plan individual que cada uno aplica en su aula.
6.-El profesorado debe trabajar con el alumnado, desde cada aula, una
normativa que se refleje en el RRI del centro y sea consensuada con todos
los sectores de la comunidad educativa.
6.-Los alumnos que ven que los temas de enseñanza conectan con sus
intereses y/o participan en su planificación suelen ofrecer muchos menos
problemas de convivencia escolar.
32
LA ESO Y SU DESARROLLO
1.-Si no tuviéramos que tener a todo el alumnado de la ESO junto, y hubiera
divisiones de aulas según el nivel de rendimiento, los problemas de disciplina
se resolverían en gran parte.
5.-A pesar de los esfuerzos internos del centro, la solución final de los
problemas de convivencia depende de soluciones externas que el propio
centro no puede controlar.
EL CENTRO Y SU ORGANIZACIÓN
1.-Los centros deberían asumir la planificación de la convivencia como una
tarea básica de la que depende la organización de la vida educativa.
4.-El claustro es el eje motor del centro del que depende básicamente la
mejora de la convivencia y la disciplina.
34
EL CURRICULUM DEL CENTRO
1.-El centro dispone de un proyecto educativo en el que la convivencia y
los valores de la ciudadanía responsable aparecen en teoría pero no son
trabajados de forma organizada en la vida diaria del aula.
5.-Tomar medidas que afronten la influencia del contexto social cercano del
alumnado.
36
.
ANEXO II
En primer lugar, queremos recordar que este proyecto nace de la inquietud por mejorar la
convivencia en el centro y por potenciar el desarrollo de nuevos recursos o procedimientos
que puedan contribuir a resolver los conflictos cotidianos de convivencia a través del manejo
de un estilo de cooperación, de diálogo, de respeto y sensibilidad por el otro. Esto se realiza
desde la convicción de que permitirá crear un ambiente más satisfactorio en las relaciones
interpersonales dentro del centro.
37
Las características fundamentales de la mediación en el centro
Fases de la mediación
Mediación:
Presentación y reglas de juego: Fase dedicada a crear confianza entre el equipo de
mediación y los mediados, también se presenta el proceso y las normas a seguir en la
mediación.
Cuéntame. Fase en la que las personas que son mediadas exponen su versión del conflicto.
Aclarar el problema. Fase dedicada a identificar los nudos conflictivos, los puntos de
coincidencia y de divergencia del conflicto, según cada parte.
Proponer soluciones. Fase dedicada a la búsqueda de soluciones.
Llegar a un acuerdo. Fase dedicada a definir con claridad los acuerdos. Estos han de ser
equilibrados, claros y posibles. También se suele dedicar un tiempo a consensuar algún
procedimiento de revisión y seguimiento de los acuerdos.
38
Conviene aclarar que los procedimientos de mediación no pretenden suplantar a ningún
órgano de gobierno (Dirección, Jefatura de Estudios, Consejo Escolar), de representación
(Delegados de curso) o de coordinación docente (Tutoría, Junta de Profesores de grupo) sino,
al contrario, contribuir a facilitar el desarrollo de sus funciones, en particular la que señala el
R.O.C. (Reglamento Orgánico de Centros) (Art. 25,b), como correspondiente al equipo
directivo: “Proponer a la comunidad escolar actuaciones de carácter preventivo que
favorezcan las relaciones entre los distintos colectivos que la integran y mejoran la
convivencia en el centro”. O, todavía con mayor motivo, la referida a la tutoría en la que de
modo explícito se propone que el tutor ejerza como mediador en los problemas que surjan:
“Encauzar las demandas e inquietudes y mediar, en colaboración con el delegado y
subdelegado del grupo, ante el resto de los profesores y el equipo directivo en los problemas
que se planteen” (Art. 56,g ROC).
2. Objetivos educativos que se pretenden alcanzar con la puesta en práctica del Equipo
de Mediación.
Los objetivos de este programa en el centro no sólo son prevenir la violencia y los conflictos
entre los distintos miembros de la comunidad educativa, sino también aprender estrategias para
la resolución de problemas y desarrollar habilidades de comunicación, reflexión y de autocontrol
en la toma de decisiones. Se pretende favorecer un buen clima de aula y de centro. Por lo tanto,
tiene que ver con el respeto de los otros y de uno mismo, y ayuda a crear relaciones más
cooperativas, ya que el modelo en el se inspira es el de búsqueda de soluciones constructivas, no
destructivas, que contemplen el beneficio mutuo y el desarrollo de la autorregulación.
Desde el punto de vista institucional, se pretende crear canales para la resolución de conflic-
tos, dando lugar a una gestión, además de solidaria, autónoma y participativa, y contribuyen-
do consecuentemente al fomento de vínculos más democráticos. Se trata de promover el desa-
rrollo del sentido de comunidad, creando un mayor sentimiento de responsabilidad y compro-
miso, tanto personal como colectivo.
Llevar a cabo las mediaciones para las que sea solicitado el equipo de mediación.
Hacer propuestas para la prevención de los conflictos dirigidas a los órganos competentes
del centro.
Colaborar con la Comisión de Convivencia del Consejo Escolar en el desarrollo de sus
funciones.
Elaborar los materiales de difusión e información sobre el funcionamiento del equipo de
mediación en el centro.
Promover la inserción de la mediación en los documentos institucionales del centro.
Favorecer el proceso de mejora de la formación del equipo de mediación.
Presencia en los patios en los tiempos de recreo para invitar a utilizar la mediación.
Colaborar con los tutores y/o las juntas de profesores a petición de éstos en los casos de
grupos especialmente conflictivos para establecer un plan de actuación.
Elaborar y desarrollar un plan de evaluación del funcionamiento de la mediación.
Proteger a las víctimas que soliciten mediación.
39
Composición y adscripción de personas al equipo de mediación
Se evaluará el desarrollo de las distintas funciones del equipo de mediación. También se valo -
rará el propio proceso de planificación seguido para responder a los conflictos de convivencia
del centro. La evaluación la efectuará el equipo de mediación y se realizará a través de la re-
cogida de información de los distintos miembros de la comunidad educativa, para lo que se
utilizarán cuestionarios y entrevistas. En conexión con el departamento de matemáticas del
centro se efectuará una investigación sobre el impacto del funcionamiento de la mediación en
el centro. Los datos de la evaluación serán transmitidos al conjunto de la comunidad educativa
a través de las instancias oportunas (CCP, Consejo Escolar, Claustro, Junta de Delegados del
centro). Aunque se haga una evaluación final, se pretende que las tareas de evaluación formen
parte del contenido habitual de trabajo de las reuniones permanentes del equipo de mediación.
41
Bibliografía básica sobre mediación, anexo I.
Brandoni F. (coord.) (1999): Mediación escolar. Propuestas reflexiones y experiencias. Buenos Aires, Paidos.
Flayer Acland, A., (1993): Cómo utilizar la mediación para resolver conflictos en las organizaciones. Ed.
Paidós, Barcelona.
Funes, S., y Saint-Mezard, D. (2000): La dimensión comunicativa en los conflictos y su resolución (I) y (II)
Revista M/E Monitor Educador nº 77y 78 Ene.-Feb. pp. 20-29 .
yy Mar.-Abr. pp.8-17.
Martínez de Murguía, Beatriz. (1999): Mediación y resolución de conflictos : una guía introductoria. México,
Paidós,.
Moore, C., (1986): El proceso de la mediación. Ed. Granica., 1995- Buenos Aires.
Suares, M., (1996): Mediación y Conducción de disputas, comunicación y técnicas. Ed. Paidós, Buenos Aires.
Rozenblum de Horowitz, S., (1998): Mediación en la escuela. Resolución de conflictos en el ámbito educativo
adolescente. Ed. Aique, 1998, Buenos. Aires,
Torrego, J. C. Coord. (2000): Resolución de conflictos en instituciones educativas: manual para la formación de
mediadores. Ed. Narcea.
Torrego, J.C., y Funez, S., (2000): El proceso de mediación escolar en los IES de la Comunidad de Madrid, Madrid,
Organización y gestión educativa, 4, pp. 40-43.
Uranga, M. (2000): Al andar se hace el camino, Madrid, rev. Organización y Gestión Educativa, nº 4.
Uranga, M. (1999): Mediación, negociación y habilidades para el conflicto en el marco escolar, en Casamayor
(coord.): Cómo dar respuesta a los conflictos, Barcelona, Graó, p. 143-159.
Veiga, R. Y otros (1999): Ensayo sobre mediación educativa, Buenos Aires, Instituto Superior de
Investigaciones Psicológicas.
42
ANEXO III, DISRUPCIÓN:
Revisar y mejorar las estrategias de gestión del aula:
Interacción verbal y no verbal, discurso del profesor, estilo motivacional y reacción
inmediata a la disrupción*.
(* El texto de este anexo se reproduce aquí de una publicación anterior de los autores:
Resolución de Conflictos de Convivencia en Centros Educativos, Madrid, UNED, Colección
de Educación Permanente, Madrid, 1999, pp. 81-88)
Introducción
Un punto en el que coinciden profesorado y alumnado es que la mayor parte del tiempo que
pasan dentro del centro lo pasan en el aula. Mientras que en primaria, el número de horas
semanales de coexistencia en el aula es prácticamente el mismo para profesores y alumnos, en
secundaria éstos pasan allí bastantes más horas que los docentes. En todo caso, lo que
pretendemos poner de manifiesto es que el aula es el eje de la vida diaria de los centros
escolares; en ella tienen lugar la mayor parte de las transacciones interpersonales, en ella
ejercen fundamentalmente su profesión los profesores, y en ella acceden los alumnos a lo que
conocemos por curriculum escolar explícito. También en ella, desde luego, se manifiestan la
mayor parte de los problemas y conflictos de la convivencia escolar. Es en cierto modo
irónico, por tanto, comprobar que todos los esfuerzos de reforma educativa iniciados desde las
administraciones – en nuestro país y en cualquier otro que observemos – nunca llegan, nunca
abordan, suele decirse que nunca descienden, al ámbito del aula. Se diría que el aula pertenece
al espacio privado del docente que la gestiona (no en vano el lenguaje administrativo de la
enseñanza habla de “plaza en propiedad”), y que todos los mandatos, regulaciones y textos
administrativos e institucionales se detienen en el umbral de su puerta, como si temieran
profanar una suerte de santuario o si asumieran desde un principio su incapacidad para
provocar cambio alguno dentro de ella.
Sin que pretendamos menoscabar la importancia de las variables organizativas del centro, de
los procesos de planificación curricular, de los sistemas y actividades de desarrollo
profesional del profesorado, o del sistema de relaciones del centro con su entorno y en
especial con las familias de los alumnos, lo que en este ámbito de solución queremos poner de
manifiesto es que el aula es el corazón del oficio docente, el espacio habitual del estudiante en
tanto que tal, y el escenario central de la rutina cotidiana de la escuela. En el aula nos
encontramos en un espacio privilegiado para la educación y los educadores, un espacio en el
que sí se pueden hacer cosas y con ello marcar la diferencia en cuanto al desarrollo personal
de los alumnos (y la prevención de los conflictos y problemas de convivencia).
La disrupción, para comenzar, supone una enorme pérdida de tiempo. Cada curso, cada
día y cada hora de clase. Tiempo perdido para la enseñanza y para el aprendizaje de los
alumnos, que, no lo olvidemos, cuesta muchos miles de millones al contribuyente. Pero
además de tiempo, también se despilfarra energía. La desperdicia el profesor teniendo que
dedicarse a veces en exclusiva al control de la disciplina; la desperdician los alumnos, que
ven sus tareas interrumpidas una y otra vez; y la desperdicia la institución escolar en su
conjunto que tiene que dedicar cada vez más recursos personales y materiales a la gestión
de expedientes disciplinarios.
La disrupción tiene una relación directa con el incremento del absentismo, tanto por parte
del alumnado como del propio profesorado (Freiberg, 1998). La investigación al respecto
ha confirmado algo que tal vez no requería de grandes esfuerzos indagadores: la relación
entre disrupción rampante en el aula y estrés del profesor. Así, la disrupción, cual lluvia
fina cayendo curso tras curso, determina la autoestima profesional del profesor,
condiciona sus decisiones profesionales, y va aumentando su nivel de estrés hasta llegar
en ocasiones a lo que se conoce técnicamente como burn-out (“quemado”).
Por último, es evidente que la disrupción permanente en el aula tiene una influencia
directa – y obviamente negativa – sobre el aprendizaje y el rendimiento escolar de todos
los alumnos, tanto si son disruptivos como si no lo son.
Entender la disrupción
Después veremos cómo la reacción inmediata a la disrupción en el aula es una de las variables
fundamentales de lo que llamamos la gestión del aula. Pero antes, volvemos a insistir en la
necesidad de entender los fenómenos y conductas a que nos enfrentamos; en este caso, la
necesidad de penetrar en las causas y factores que pueden estar tras la disrupción. De ahí, una
vez más, que la autorrevisión sea un momento tan importante en la línea de trabajo que aquí
estamos defendiendo. Al ser el pan nuestro de cada día, y tener consecuencias tan negativas y
desagradables para el profesorado, es habitual que éste no pase de interpretaciones y
explicaciones en exceso simplistas y sobre todo parciales al fenómeno de las conductas
disruptivas. Así, suele apelarse al desinterés y falta de motivación de los alumnos, que vendría
causado tanto por su entorno familiar como por su experiencia escolar anterior; a una suerte
de indisciplina estructural propia de las nuevas generaciones de estudiantes; y también a un
clima social caracterizado por la excesiva permisividad, y por la adulación constante de los
medios de comunicación a quienes constituyen de hecho el más importante colectivo de
consumidores en el presente y en el futuro.
Sin desdeñar ni mucho menos todas estas explicaciones, habrá que admitir que también deben
buscarse claves dentro de las propias aulas, y en concreto, en todo lo relativo a su
organización y gestión. Así, por ejemplo, tendremos que admitir, poniéndonos en el lugar de
los alumnos, que su experiencia a este respecto es ciertamente peculiar: después de unos años
en preescolar y los primeros años de la enseñanza primaria en que las relaciones en el aula
están basadas en la confianza, el cuidado y el apoyo por parte del docente, se pasa sin
mayores transiciones a una situación en la que las relaciones en el aula se fundamentan tan
sólo en la obediencia a las reglas establecidas por los adultos. Si en los primeros años - sobre
todo en preescolar – tenían asignadas responsabilidades en el aula, y podían con ello
desarrollar cierto sentido de pertenencia y apropiación, después se diría que entran en
territorio extranjero, donde resulta muy difícil consolidar tales sentimientos de arraigo y
pertenencia, o las actitudes de apropiación y responsabilidad; imposible, desde luego, cuando
no se les concede ningún espacio para la autonomía y la responsabilidad y sus únicas
45
alternativas son la obediencia o la provocación. Según Freiberg (1998:9), en muchas
ocasiones “el comportamiento disruptivo es una respuesta sana por parte de los alumnos ante
un entorno de aprendizaje enfermo”. En otras palabras, buena parte de las conductas
disruptivas – y muchos de los comportamientos antisociales que de ellas se siguen o con las
que se relacionan – pueden abordarse y transformarse si atendemos y cuidamos los distintos
elementos de la organización y la gestión del aula. Es decir, construyendo una respuesta
profesional, en el sentido más estricto de esta palabra.
El discurso de profesor está compuesto por todo el conjunto de textos y mensajes que de
manera explícita comunica en el aula. Está directamente relacionado con el tipo o modo de
46
interacción verbal que se establece en el aula. Discurso e interacción promueven y refuerzan
determinados tipos de relaciones interpersonales (cooperativas o competitivas, de autonomía o
de dependencia) y bloquean otros.
Además de las palabras, el lenguaje del cuerpo, los gestos y especialmente el movimiento del
profesor por el aula, son elementos con una incidencia directa y considerable sobre la
presencia o ausencia de disrupción. No hará falta insistir mucho en que un profesor que
multiplica el contacto no verbal y paraverbal con sus alumnos, y que se mueve con frecuencia
por la clase, distribuyendo su atención entre todos los alumnos, previene las conductas
disruptivas mejor que aquél que se parapeta tras una mesa.
El tipo de reacción del docente ante la disrupción es uno de los principales indicadores que el
grupo de alumnos – y especialmente los disruptivos – utiliza para relacionarse con su
profesor. Sintetizando, los tipos de reacción a la disrupción serían el agresivo (el profesor
percibe la disrupción como una agresión personal y reacciona agresivamente a su vez), el
pasivo (por economía de esfuerzo y tal vez por impotencia, decide hacer como que no se
entera), el asertivo (afronta la disrupción con decisión y temple, aplicando las normas
acordadas al respecto, a ser posible con el máximo rigor), y el cooperativo (traslada
inmediatamente el problema y la situación al conjunto de la clase y al propio implicado o
implicados, buscando la rectificación inmediata o el consenso del grupo acerca de una posible
acción o sanción).
6. Estilo motivacional.
Este elemento es probablemente el que más desapercibido suele pasar. Basta observar una
clase, sobre todo en secundaria o en los últimos cursos de primaria, para comprobar que el
profesor tiene que hacerse cargo a diario de entre veinte y cuarenta pequeñas tareas (repartir
papeles y fichas, transportar material, apagar luces, tomar notas, etc.), cuya duración no llega
al minuto, a la hora de preparar y gestionar las actividades. Tal despliegue, además de resultar
agotador para el docente, favorece la aparición de conductas disruptivas en un alumnado que
asiste a todo ello sobre todo como espectador.
47
La administración – y dosificación – de elogios y refuerzos en general es otro de los
elementos clave en la gestión del aula. De hecho, formaría parte del discurso del profesor,
apuntado más arriba, pero su carácter estratégico justificaría su consideración independiente.
En determinados enfoques sobre la disciplina escolar, basados fundamentalmente en los
principios de la modificación de conducta, el uso de refuerzos es la pieza clave.
Investido como la autoridad dentro del aula y detentando el poder en la misma, el docente
tiene que tomar decisiones sobre cómo ejerce esa autoridad, cómo la presenta y la legitima
ante los alumnos, y si distribuye, devuelve y transfiere cierta cuota de poder a los alumnos.
Como puede apreciarse, este es probablemente, aunque lo hayamos dejado para el final, el
elemento de mayor calado en la gestión del aula y, en consecuencia, en la prevención de la
disrupción; y sobre todo en secundaria.
Algunas propuestas
Si bien en el apartado anterior ya hemos apuntado varias sugerencias al hilo de cada uno de
los elementos de la gestión y organización del aula, vamos a reforzarlas con nuevas
propuestas de carácter más general, incluyendo una breve revisión de las grandes alternativas
de trabajo en este ámbito. En principio, y como suele ocurrir con la mayor parte de los
programas e iniciativas orientadas a tratar con el comportamiento antisocial y los conflictos de
convivencia, nos encontramos con propuestas de gestión de aula centradas más bien en cómo
hacer frente a la disrupción, y por otro lado con propuestas dirigidas a minimizar las
posibilidades y ocasiones en que la disrupción pueda producirse. Una vez más, la doble
función de prevención y de tratamiento, o preventivo-correctiva, como hemos escrito en otras
ocasiones en este material.
Aunque está claro que en la práctica del aula, ambas orientaciones pueden fundirse en una
misma cosa, la distinción de enfoque no es irrelevante. En el primer caso, tendríamos
planteamientos conocidos como disciplina asertiva (Canter y Canter, 1992), herederos de la
modificación de conducta, y que como ya se ha dicho se basan en la utilización – a veces
indiscriminada – del refuerzo, y en una consistencia rigurosa a la hora de aplicar las normas
de convivencia. En el segundo, en encontramos enfoques en nuestra opinión mucho más
sofisticados y desde luego prometedores: nos referimos a los de la disciplina cooperativa, que
se apoyan en la idea, confirmada por la investigación empírica, de que la cooperación como
principio regulador de la convivencia en el aula conduce a la apropiación, la implicación, a
una mayor oportunidad de autorregulación por parte del alumnado y, en definitiva, al
desarrollo de su autonomía y responsabilidad. En esta línea, son bastante conocidos los
programas y propuestas de Freiberg (1998 y 1999) y de Rogers (1998). Por ejemplo, el
programa CMCD (Consistency Management and Cooperative Discipline) de Freiberg se ha
implantado con éxito en numerosas escuelas estadounidenses (también en algunas de otros
países), consiguiendo resultados verdaderamente espectaculares tanto en la prevención del
comportamiento antisocial como en cuanto al rendimiento escolar del alumnado (Freiberg,
1998). El programa CMCD, como es habitual en este tipo de iniciativas, incluye una
propuesta cerrada de formación específica del profesorado participante, así como todo un
conjunto de medidas concretas para la gestión del aula, las relaciones del centro con las
48
familias, los ámbitos concretos de participación de padres y madres en el programa, y los
instrumentos de seguimiento y control de todo el proceso de implantación.
Pero volviendo a la perspectiva de desarrollo interno del centro que aquí defendemos, el
profesor o grupo de profesores preocupado por la cuestión de la gestión del aula en tanto que
herramienta preventiva del comportamiento antisocial y en especial de la disrupción, puede
comenzar a trabajar llevando a cabo una autorevisión específica de cada uno de los nueve
elementos de la gestión del aula apuntados más arriba. Para ello, las herramientas e
instrumentos más adecuados son sin duda el autoinforme (autonanálisis del propio profesor o
profesora), la observación mutua – en el marco de un proyecto de apoyo mutuo entre docentes
– y la grabación en vídeo de clases que pueden ser analizadas individual o colectivamente a
continuación. El conocimiento práctico acumulado por el profesorado a lo largo de los años
sobre todos y cada uno de los elementos de la gestión de aula irá emergiendo en esta
autorevisión y, en tales circunstancias, de inmediato surgirán propuestas concretas que pueden
ser comunicadas, discutidas, contrastadas con la realidad y eventualmente adoptadas por todo
el grupo.
También es posible llevar a cabo dicha autorevisión utilizando como unidad de análisis las
fases o momentos diferenciados de cada sesión de aula. Así lo propone Fernández (1998),
citando a McManus (1989) quien ha sintetizado la investigación llevada a cabo sobre gestión
del aula en forma de recomendaciones concretas ajustadas a cada uno de esos momentos.
Tales momentos serían, según este autor: el principio de la clase, el comienzo de la tarea, la
respuesta a los comportamientos disruptivos, y el momento de recoger y salir.
49
Referencias bibliográficas sobre disrupción:
Canter, L. y Canter, M. (1992): Assertive discipline: A take-charge approach for today’s educator, Santa
Mónica, Canter Associates.
Fernández, I. (1998): Esquema del curso sobre conductas conflictivas en el aula. Documento inédito
policopiado. Madrid, I.E.S. Alarnes, Septiembre.
Fernández, I. (1998): Prevención de la violencia y resolcución de conflictos. El clima escolar como factor de
calidad, Madrid, Narcea.
Freiberg, H.J. (1998): Beyond behaviorism: Changing the classroom management paradigm for at-risk youth,
paper presented to the annual meeting of the EERA, Ljiubliana, September.
Freiberg, H.J. (1999): Beyond behaviorism: Changing the classroom management paradigm, Boston, Allyn &
Bacon.
McManus, M. (1989): Troublesome behaviour in the classroom, London, Routledge&Kegan Paul. (Citado por
Fernández, 1998).
Rogers, C. (1998): You know the fair rule: Strategies for making the hard job of discipline and behaviour
management in school easier, Melbourne, ACER Press.
50
Dossier experiencias de centros Atlántida
51
ANEXO NORMAS DE CENTRO Y AULA
PROCESO SEGUIDO EN EL C.E.I.P. “Aragón” CON EL TEMA LA
CONVIVENCIA EN EL CENTRO.-
1º.- Una vez pasada a toda la Comunidad Educativa una encuesta sobre qué aspectos
necesitamos mejorar en el centro (curso escolar 96/97), uno de los ámbitos de mejora fue la
Convivencia. A partir de ahí, el Claustro de profesores se reúne y toma las siguientes
iniciativas:
4º.-. Evaluación:
5ª.- Valoración:
53
ANEXO
ACUERDAN :
54
Se crea en el seno del Consejo Escolar del Colegio Público de Educación
Infantil y Primaria Aragón una Comisión de Convivencia, como órgano
encargado de velar por el correcto ejercicio de los derechos y deberes del
alumnado del Centro
56
ARTÍCULO 5.- PROCEDIMIENTO FACULTATIVO DE CARÁCTER
NEGOCIAL PREVIO A LA INSTRUCCIÓN DE UN EXPEDIENTE
DISCIPLINARIO POR LA COMISIÓN DE FALTAS GRAVES O MUY
GRAVES POR PARTE DE LOS ALUMNOS/AS DEL CENTRO.
57
hechos y en su caso fijará para el día lectivo siguiente hora para el desarrollo del
procedimiento con presencia de los implicados.
58
5.3.2.-De no haber acuerdo se sustanciará el procedimientos por los
trámites de expediente disciplinario previstos en el Decreto de derechos y
deberes.
59
Instrumento I
LEVE
CLASE DE FALTA GRAVE
MUY GRAVE
Firmado :
60
Instrumento II
PADRE O MADRE
ALUMNO/A
Pudiendo ser los hechos descritos constitutivo de falta grave/muy grave de las
descritas en el art. del Decreto 292/1995, de 3 de octubre, por el que se regulan los
derechos y deberes del alumnado de los centros docentes no universitarios de la Comunidad
Autónoma de Canarias que trae como consecuencia la incoación de un expediente
disciplinario, en cumplimiento de los previsto en el Reglamento de Organización y
Funcionamiento de la Comisión de Convivencia del Consejo Escolar del Centro Público de
Educación Infantil y Primaria Aragón de forma alternativa a la instrucción del expediente
disciplinario se ofrece como solución a la cuestión el procedimiento negocial ante la
Comisión de Convivencia, para lo cual deberá cumplimentar el modelo que se adjunta y
presentarlo en el centro en el plazo de 1 día lectivo.
De no hacerlo así se entenderá que opta por la opción de la incoación de un expediente
disciplinario y la presente comunicación constituirá un acuerdo de instrucción de expediente
disciplinario.
61
Instrumento III
Fdo. El padre/madre/tutor/a
62
INSTRUMENTO IV
Reunidos :
De una parte la Comisión de Convivencia del C.P. de Educación Infantil y
Primaria Aragón
Y de otra parte
Don/Dña______________________________________padre/madre del alumno del citado
C.P._________________________________________________
EXPONEN:
ACEPTAN VOLUNTARIAMENTE:
63
ANEXO EJEMPLIFICACIÓN EXPERIENCIA DEL IES AÑAZA ( Tenerife)
Organización del debate y reflexiones
Coordina: Equipo directivo
El poder lo da la institución.
La autoridad la da:
La coherencia y convicción del rol de educador.
El afecto hacia el alumnado.
“Todos buscamos su bien”, pero… ¿se lo transmitimos? ¿lo entiende?
64
Atención al alumno, a la alumna con quien se ha pactado.
[¡Ojo! Provocan conflictos para sentirse importantes y no pasar
desapercibidos (ante el adulto, ante compañeros/as).]
En el centro educativo:
Se regula la convivencia colectiva.
Pero se debe educar en la responsabilidad personal y colectiva.
Debe haber una aplicación de la norma… ¿pero ello es educativo?
Cada alumno tiene un proceso evolutivo diferente respecto la socialización.
..Por eso las normas se aplican a cada individuo según su situación.
65
11. EN GRUPOS CÁLIDOS HAY MENOS CONFLICTOS QUE EN LOS FRÍOS.
Conduce a la agresividad.
No etiquetar a las personas
Todos/as hacemos cosas incorrectas.
66
Siguiendo a TORREGO, J.C. (Coord.): (2000) Mediación de conflictos
en Instituciones Educativas. Narcea, S.A. Ediciones. Madrid.]
¿QUÉ ES LA MEDIACIÓN?
Es un método de resolución de conflictos en el que dos partes enfrentadas recurren
voluntariamente a una tercera persona imparcial para llegar a un acuerdo. Es un método que
busca soluciones que satisfagan a ambas partes, no imposiciones.
67
ANEXO
EXPERIENCIA PROYECTO ATLANTIDA
C.P. JULIAN BESTEIRO, GETAFE, MADRID
1. PREVIOS
Todo el trabajo que se desarrolla en el C.P. Julián Besteiro parte del P.E.C. y R.R.I. que
durante los cursos 1997/98 y 1998/99 elaboró la Comunidad educativa son los dos
documentos que intentan dar identidad a las relaciones que se establecen en el centro.
Desde su creación hace 14 años, este Centro se ha caracterizado por mantener buenas
relaciones con las familias. Los dos equipos directivos que ha tenido el centro han
manifestado una línea progresista y uniforme, con gran sensibilidad e interés por la
participación de la Comunidad Educativa.
La Comunidad Educativa del C.P. Julián Besteiro de Perales del Río plantea la creación
de estructuras y procesos de participación para que padres-alumnos-profesores estén
implicados en la vida del centro y se realice una toma de decisiones más compartida
en las muchas situaciones educativas que ocurren durante un curso escolar.
Se pretende pasar de una representación formalista de los alumnos y padres a otra más
auténtica, diaria y cercana. En el P.E.C está claramente expresado el deseo de que se
rompa el estilo imperante en las relaciones del centro, se pase de las relaciones de control
de unos colectivos a otros por el de unos órganos que trabajan colaborativamente para
asegurar la calidad y acentuar el concepto de comunidad educativa. Se quiere disminuir
las acciones individuales, el acercamiento de los padres a los actos formales o a las
votaciones y aumentar el diálogo, comunicación y debate.
Los tutores del centro tienen que iniciarse en un estilo nuevo de relación con los
padres/madres de su aula a través de los vocales de aula, pues muchas de las dificultades que
surgen en el desarrollo de un curriculum democrático tienen que ver con las formas de vida
que la comunidad desarrolla. Las estrategias de colaboración y cooperación del centro tienen
que revertir en las familias, en el barrio y en el municipio, pues es en el exterior donde están
el mayor número de factores y condiciones que producen desigualdades.
68
1.2.- EL ENTORNO
El C.P. Julián Besteiro está ubicado en un barrio de Getafe, Perales del Río, relativamente
aislado de otros núcleos de influencia, “a caballo” entre el medio rural y el urbano. Se
vive más en la calle, los niños desarrollan gran parte de sus juegos en el exterior y tienen
mayor contacto con la naturaleza. En general, las familias tienen más relación con Madrid
que con la localidad a la que pertenecen, Getafe.
Así mismo, cerca del barrio, generando un alto nivel de contaminación, existen dos
depuradoras, una incineradora y una carretera con mucho tráfico de camiones.
El barrio tiene pocas de tradiciones que le den identidad, propio de los núcleos rurales. No
hay arraigo de las fiestas tradicionales, de las celebraciones en común...No hay una
identidad clara como barrio.
La relación del colegio con el barrio y con las familias de los alumnos se realiza a través
de múltiples vías: relación fluida con el AMPA, actividades extraescolares organizadas
por el AMPA y el Centro Cívico, comedor escolar, campaña buco-dental, reuniones
69
generales de padres...etc. Sin embargo, sigue existiendo una falta de diálogo entre muchas
familias (en especial de las zonas marginales) y los profesores, debido a la poca
disposición de estas familias hacia la tarea educativa del centro, del que requieren en
muchos casos sólo una atención asistencial.
Con respecto al centro, resaltar que su estructura física dificulta la tarea escolar dado el
número de edificios distintos que tiene (cinco más el gimnasio) con una distancia
considerable entre ellos.
. Comisión de convivencia
. “ actividades extraescolares y complementarias
. “ seguimiento del P.E.C.
. “ económica
. “ comedor
2. PUESTA EN PRÁCTICA.
Nos preocupaba que el PEC y RRI se convirtieran en proyectos sin vida, sin uso, en un
marco meramente normativo y burocrático de lo que se debe hacer desde la
Administración. Bien es cierto que en el proceso de elaboración y difusión se cuidó la
implicación y consenso de toda la Comunidad Educativa , lo que ya supuso un paso
decisivo en la línea de convertir estos documentos en instrumentos útiles capaces de
orientar, guiar y evaluar la convivencia en el centro.
Para la puesta en práctica de las estructuras del RRI: Asamblea de Aula, Junta de
Delegados y Vocales de Aula, entendimos que teníamos que utilizar los escenarios
oficiales de participación del alumnado, padres y profesores: Aula, AMPA, Claustro,
CCP, Ciclo y CCP.
70
La coordinación periódica E. Directivo/SEC/EOEP permite llevar a la CCP o Claustro, en
su caso, consensuados los materiales a emplear, los objetivos y los temas concretos a
tratar.
3 ASAMBLEA DE AULA.
Los instrumentos y acciones a poner en práctica tenían que reunir los criterios de
sencillez, utilidad y consenso. La necesidad de hacer seguimiento de las asambleas para
mejorar y aprender de la experiencia requería cierto esmero y cuidado en el registro de
las mismas.
Por otro lado, se mostraron diversos modelos de registro de asamblea de aula para la
Etapa Infantil y Primaria. Algunos modelos estaban pensados para cumplimentar los
alumnos/as (autoevaluación); otros para ser cumplimentados por el profesor y/o
alumnado. Éstos podían recoger conductas de participación concretas o grandes
apartados referidos a: temas tratados, acuerdos adoptados, conducta observada y
registro general de la conducta .[Anexo: Modelo Registro de Asamblea]
VALORACIÓN:
Por otro lado, no de todas las Asambleas se registraban sus contenidos dada la frecuencia
con las que éstas se realizaban. Falta de tiempo era el argumento más frecuente utilizado
para justificar esta carencia. Se intentó, en un claustro convocado para la evaluación
global de la experiencia, modificar el modelo-registro añadiendo un apartado que
recogiese la revisión de lo acordado en sesiones anteriores. El profesorado no estimó
oportuna tal modificación.
Teniendo en cuenta que el trabajo en gran grupo en el aula no es habitual en este centro,
como ocurre en otros muchos centros, la propia experiencia del grupo en asamblea ,
creemos que ha favorecido que se sientan más competentes para tratar otros temas en el
grupo, más allá de la elaboración y revisión de las normas de patio, centro y aula.
Todos los ciclos ven positiva la práctica de la asamblea de aula, pues es una estrategia
para conversar de manera participativa sobre los temas de convivencia y resolver
conflictos. Se realizan con bastante espontaneidad una vez a la semana, excepto en infantil
que se realizan diariamente, como elemento de la dinámica cotidiana del aula. Existe un
acuerdo de ciclo de preparar las asambleas y revisar su marcha. De esta revisión sale la
conclusión para el próximo curso de avanzar en los siguientes temas: registro del
desarrollo de los temas y archivo de los acuerdos.
4. VOCALES DE AULA
El RRI. marca seis funciones claras para el desarrollo de los Vocales de Aula. En las
primeras sesiones de formación que se tuvieron en el Claustro se buscaron, entre todos, las
tareas que podían desarrollarlas.
Por ser una estructura nueva, se trajo a debate la experiencia de un centro de Madrid, en el
que ya existen vocales de aula desde hace varios años, lo que sirvió para que tanto
profesores como padres/madres redactarán, tras un debate, abierto las tareas que podían
llevarse a cabo este año en el centro.
El centro dispone, con facilidad, de un número grande de padres/madres que cuando hay
que hacer actividades, ej. carnavales, semana cultural.. echan una mano; pero el salto a
participar de la marcha escolar y servir de enlace del centro con las familias eran temas un
poco turbios para todos, por lo que con todo el reparo y consenso se plantearon las tareas
que a continuación señalamos en el cuadro adjunto.
Es muy importante para el centro Julián Besteiro dar un salto cualitativo en la relación con
los padres y poner de manifiesto los procesos de interdependencia que se dan entre unos y
otros, pues de ellos dependerá la información y la implicación en la toma de decisiones.
72
Se parte de una situación de "temor o miedos" tanto en los tutores por considerarse una
posible carga o control y en los padres/madres a no saber realizar las tareas. Tras las
sesiones formativas realizadas por el EOEP y SEC a ambos colectivos queda más
dilucidada esta figura y se parte del principio de COLABORACIÓN y no de CONTROL.
73
C.P. Julián Besteiro
FUNCIONES TAREAS
1. Servir de enlace entre el profesorado y las familias, para ser Recoger quejas del tutor – padre/madre
un apoyo al profesorado en la evolución del curso. Tener una reunión con el tutor una vez al mes/trimestre o cuando sea
necesario.
Dar a conocer la figura del vocal de aula
Realizar una circular para transmitir información del tutor a las familias.
2. Hacer partícipes a los padres de la marcha del grupo. Realizar una convocatoria al trimestre (o cuando sea necesario)
Pedir colaboración de los padres a través del vocal.
3. Informar y orientar a las familias sobre los recursos del Tener información real de los recursos del centro y AMPA.
centro. Tener un resgistro u hoja resumen de lo que ocurre para poder informar de
tu tarea como vocal ante el AMPA, reuniones...
Realizar trimestralmente reuniones entre los volcales y el Equipo
Directivo.
4. Recoger y canalizar inquietudes de la familia. Realizar un buzón de sugerencias a la entrada del colegio
Facilitar el nº de teléfono del vocal de aula a los padres/madres.
Contactar con los Consejeros Escolares.
6. Mantener una comunicación fluida con el AMPA Facilitar y tener espacios de encuentros.
Realizar una reunión trimestral con el AMPA.
75
AREAS DESARROLLADAS EN EL CURSO 1999-00
VALORACIÓN
La Junta de Delegados formada por los representantes de 2º y 3er. Ciclo y la Jefatura de Estudios
se han reunido en nueve ocasiones. A las dos últimas reuniones asistieron alumnos/as de 2º, para
conocer su funcionamiento puesto que participarán en ella el próximo curso.
Los grupos trataban en la asamblea de aula los temas propuestos y posteriormente sus delegados
llevaban a la Junta la propuesta consensuada.
2
SEGUNDO TRIMESTRE
TEMAS RESPUESTAS ACCIONES
. Material de patio. . Responsabilidad de los grupos en su
cuidado.
. Mejora instalaciones y aspecto del centro. . La dirección tramita Ayuntamiento. . Plantación de árboles patio central.
TERCER TRIMESTRE
TEMAS RESPUESTAS ACCIONES
. Material de patio. Dinero Proyecto . Elaboración de listas de materiales. . Las profe. de Ed. Física compran material
"Atlántida". . Alumnos/as de 3º solicitan porterías y según peticiones de alumnos/as y
establecer turnos similares a 4º, 5º, 6º. adecuación a sus edades y patios.
. Se reparte el material a los delegados/as.
3
VALORACIÓN
Son las distintas asambleas las que otorgan vida a la Junta de Delegados. Quizás por la
edad de nuestro alumnado, quizás porque es una experiencia en nuestro centro poco
consolidada, se observa que la participación de los grupos es mayor según impulse y
dinamice el tutor.
4
ANEXO IES ALMUNIA, JEREZ: MEJORANDO LA CONVIVENCIA
Uno de los temas que, con carácter recurrente, aparece siempre que se establece
cualquier debate sobre E.S.O. es el relativo a la mejora de la convivencia y la disciplina en los
centros. Con frecuencia los Planes Anuales abordan como uno de los objetivos prioritarios esta
cuestión que ocupa también un lugar destacado en los Reglamentos de Organización de todos
los I.E.S.
Sin embargo, pese a que muchos centros cuentan con detalladas normativas para el
incumplimiento de las normas de convivencia y de completas estadísticas sobre el número de
expulsiones, "partes", sanciones... no siempre existe una visión compartida por los distintos
sectores de la comunidad educativa del "qué" se entiende por convivencia, de "cuáles" son los
factores que caracterizan su deterioro, de "cómo" se producen las diferentes situaciones que la
alteran, de "quiénes" son los protagonistas de las acciones contrarias a las normas
democráticamente aprobadas y de que propuestas alternativas podemos plantear de manera
colectiva para mejorar la convivencia en las aulas y en los institutos.
Para dar pasos en este sentido, se han planteado diferentes actividades en el Plan de
Acción Tutorial dedicadas a analizar los problemas que se dan en nuestro centro. Como punto
de partida hemos desarrollado una sesión de tutoría en todos los grupos de E.S.O. para
reflexionar sobre una hipótesis muy extendida: la principal causa de deterioro de la convivencia
en un centro es la falta de respeto entre los alumnos y las situaciones de "maltrato" entre
iguales. Para ello hemos tomado como base algunos materiales de la campaña institucional de
la C.E.J.A. "Compañerismo si. Maltrato no. NO TE CALLES", con los que hemos realizado
una primera aproximación al tema. También en otras sesiones de tutoría se ha cumplimentado y
comentado el cuestionario "¿Nos respetamos?: Violencia y agresividad escolar", (basado en
un material publicado por CC.OO.) de cuyo análisis colectivo por los tutores, el ETCP y el
Consejo Escolar, obtendremos los principios básicos de actuación a nivel de centro para
establecer un Plan de Mejora de la Convivencia.
Junto a estas iniciativas se van a abordar también otras dos propuestas desarrolladas en
el Grupo de Trabajo de Orientadores-Jerez acogido al CEP de Jerez y al Proyecto Atlántida):
-El análisis de las "Conductas disruptivas perturbadoras de la convivencia",
tomando como base un cuestionario para el profesorado del que ya se ha elaborado una
primera versión en proceso de validación. Se recoge en él un amplio inventario de
conductas y actuaciones que pueden alterar el desarrollo normal de la actividad
educativa, con el propósito de caracterizar primero y cuantificar después todo lo relativo
a estos aspectos relacionados con la convivencia.
-El estudio de las "Ideas en torno a la convivencia escolar" mediante un segundo
cuestionario integrado por un conjunto de enunciados que pretenden aflorar el
"pensamiento" del profesorado, sus concepciones, juicios... sobre la situación actual en
los centros.
Estos documentos se distribuirán a lo largo del mes de febrero para su cumplimentación
por el profesorado de los IES de Jerez y con los resultados se elaborará un informe que será
presentado en Mayo en el marco de las II Jornadas Provinciales de Orientación y que estará a
disposición de todos los interesados en la Web del Proyecto Atlántida.
5
En relación al cuestionario "¿Nos respetamos?: Violencia y agresividad escolar" ya
trabajado en el IES Almunia, recomendamos su aplicación tras una sesión de tutoría dedicada a
la reflexión sobre el maltrato entre iguales al objeto de ampliar este concepto, con el fin de
dejar claro que cualquier situación de abuso, ya sea físico, verbal, social o psicológico, supone
un acto de agresividad y maltrato contrario al respeto que todos nos debemos, como
fundamento básico de la convivencia. Del estudio de los diferentes apartados del cuestionario
pueden extraerse una valiosa información sobre los protagonistas del maltrato, sobre la
naturaleza y la frecuencia de las mismas y sobre los momentos y lugares en que tienen lugar las
situaciones conflictivas y problemáticas. De gran interés resultan también las opiniones de los
alumnos acerca de cómo hacer frente a dichos problemas de cara a incorporar las reflexiones
compartidas por la mayoría a la normativa del centro.
6
Orientación del IES Almunia. Jerez
7
Cuestionario: ¿NOS RESPETAMOS?: VIOLENCIA Y AGRESIVIDAD ESCOLAR
A) Si tuvieras que calificarte de alguna manera, con respecto a los problemas de convivencia,
abusos y de falta de respeto entre compañeros que se dan en nuestro centro dirías que eres
más bien:
B) En lo que va de curso, cuantas veces te han ocurrido en el instituto cosas como éstas:
(pon la cruz donde corresponda)
No me ha Una Varias Muchas
ocurrido vez veces veces
1 Te han empujado a propósito
2 Te han pegado (golpes, patadas, puñetazos, zancad.)
3 Te han amenazado
4 Han difundido mentiras y comentarios sobre ti
5 Se han metido contigo
6 Te han ridiculizado, se han burlado o reído de ti
7 Te han insultado, te dicen motes que no te gustan
8 Te han quitado/robado algún objeto personal
9 Te han roto o estropeado algún objeto personal
(mochila, cuadernos, libros, ropa...)
10 Han jugado con tus cosas (escondido, tirado,...)
11 Te han dejado sólo, te han ignorado para hacerte daño
12 Te has sentido rechazado (tú no juegas, no vienes...)
13 Has tenido agresiones sexuales (tocamientos, gestos o
insultos obscenos, acoso sexual)
14 Has tenido pelea con algún compañero
Añade tu otras situaciones violentas, agresiones o de deterioro de la convivencia que te han
sucedido en el centro y que te han hecho sentirte mal:
*
8
*
C) Señala el lugar o los lugares donde sueles tener más problemas como los señalados en la
lista de arriba
F) ¿Cómo te sientes tú ante las situaciones de agresión o cuando no te respetan? ¿Por qué
crees que se "meten" contigo o te agreden? ¿Qué sueles hacer?
G) ¿Qué crees que habría que hacer con los que dificultan la convivencia y son agresivos o
violentos ¿Cómo crees que podrían evitarse estas situaciones?
Grupo de Trabajo de Orientadores/as Cuestionario sobre
Departamento
“Ideas en torno a la convivencia escolar”
Sexo: Mujer Hombre Años de experiencia en la docencia: _____
Marca con una “X” las 5 IDEAS DE CADA GRUPO que mejor reflejen tu
opinión:
9
GRUPO 1
Todo este problema se debe a la En realidad sólo son algunos alumnos,
1 Logse y el sistema que ha establecido 2 muy maleducados, los que provocan todos
para la ESO los problemas
Los alumnos se aburren porque no Los alumnos se aburren porque no somos
3 tienen interés ninguno en nada y por 4 capaces de ofrecerles lo que les interesa y
eso provocan tantos problemas por eso provocan tantos problemas
El problema es que no estamos Los problemas de disciplina se generan por
5 sabiendo dar una respuesta adecuada a 6 tener obligados a algunos alumnos a los
las auténticas necesidades de los que en realidad no les interesa apenas
alumnos estudiar
Algunos profesores, aunque sea Algunos profesores están
inconscientemente, estamos 8 sobredimensionando el problema de la
7 provocando, de una u otra manera, disciplina imponiendo sanciones
problemas de indisciplina permanentemente, cuando en muchos
casos los problemas podrían resolverse de
otra manera
Los medios de comunicación han Las familias están abandonando de hecho
9 influido tanto en los adolescentes que 10 la formación humana de sus hijos y
han provocado gran parte del pretenden que nosotros se los
problema “eduquemos”
11 Los alumnos no nos respetan 12 Los padres han perdido su autoridad
Todo se debe a que los alumnos son Nuestra estructura organizativa no sirve
13 unos maleducados por culpa de sus 14 para dar una oferta educativa adecuada
familias
GRUPO 2
El problema de la indisciplina de los La situación es tan desesperada que como
15 alumnos me está impidiendo realizar 16 sigamos así vamos a tener que tener
mi trabajo satisfactoriamente vigilantes de seguridad en el centro
Algunos se empeñan en culparnos de Los mejores alumnos, que no dan
17 todo a los profesores y así los padres y 18 problemas, suelen ser los más perjudicados
la administración se desentieden de la por la actual situación de indisciplina, al
cuestión frenarse el desarrollo de los programas
Me siento sin recursos, el problema 20 Nadie nos ha preparado para poder dar
19 me está desbordando clase a alumnos tan diferentes y
problemáticos
Hemos perdido toda la autoridad 22 Antes sí sentía que mi trabajo servía para
21 como profesores algo, pero ahora...
Una buena parte del tiempo de clase 24 El equipo directivo no nos apoya cuando
(___ minutos) se pierde intentando tenemos problemas serios de indisciplina
23 que los alumnos se callen y atiendan con algunos alumnos
25 La Comisión de Convivencia no ha 26 Las sanciones habituales no sirven para
servido para dar soluciones válidas nada
27 Me siento a veces perdido y sin verle 28 Como profesionales, no tenemos la
sentido a lo que hago solución a los problemas de disciplina
GRUPO 3
Si tuviéramos capacidad real de Si todos nos pusiéramos de acuerdo en
29 expulsar a los alumnos no tendríamos 30 cómo tratar los problemas de indisciplina
tantos problemas todo mejoraría
Si pudiéramos separar a los alumnos Si contáramos con profesionales
31 que no hacen nada y son 32 (trabajadores sociales, educadores sociales)
problemáticos en clases diferentes para tratar a los alumnos problemáticos
mejoraría mucho la situación todo cambiaría
Contar con profesionales En el centro podemos plantearnos
33 (trabajadores sociales, educadores 34 estrategias que hagan mejorar la
10
sociales) no solucionaría todos los problemática
problemas pero nos ayudaría mucho
Considero que el problema de la Los procedimientos, normas y actuaciones
35 disciplina está bien tratado en mi 36 sobre la convivencia son conocidos por
centro todos los profesores
Los procedimientos, normas y Si no tuviéramos que tener a todos los
37 actuaciones sobre la convivencia son alumnos en una única ESO y hubiera
conocidos por todos los alumnos 38 varias ESO diferentes según el nivel de los
alumnos, el problema se solucionaría en
gran parte
Cuando contemos con más apoyo de Como profesionales, tenemos capacidad
39 la opinión pública el problema 40 para resolver el problema
disminuirá
El equipo directivo es la pieza clave La Comisión de Convivencia del Consejo
41 para solucionar el problema 42 Escolar tiene un papel muy importante en
la solución de los problemas de disciplina
OBSERVACIONES:
11
Inventario de conductas del alumnado que dificultan o impiden en normal desarrollo de
Grupo de Trabajo de Orientadores/as
Jerez las clases
Sexo: Mujer Hombre Años de experiencia en la docencia: _____
Nivel que te sirve de referencia a la hora de contestar el cuestionario: 1º 2º
3º 4º
Marca con una “X” las 10 CONDUCTAS que aparecen CON MÁS
FRECUENCIA entre el alumnado de tu Centro:
1 Llegar tarde a clase a la entrada, después del recreo,... 21 Hablar, cuchichear con o
explica o cuando se trabaja
2 No traer el material escolar 22 Gritar, alborotar
3 No respetar a los compañeros (insultar, ridiculizar, gestos obscenos,...) 23 Cantar, silbar, reírse... mol
4 Volverse hacia atrás o a los lados en clase 24 Golpear con los pies, dar
objetos,...
5 Discutir con los compañeros 25 Maltratar el material esco
romper,...)
6 Pelearse con los compañeros (empujones, golpes, amenazas, 26 Hacer mal uso, dañar las
agresiones,...) pintar en las paredes, ...)
7 Enfados violentos, pérdida del control 27 Robar
8 Formar parte de “bandas” más o menos organizadas 28 No respetar al profesor
9 Desobedecer sistemáticamente las normas e instrucciones 29 Escaparse de algunas clase
10 Ponerse de pie, levantarse sin permiso en el desarrollo de las clases 30 Faltar a clase con frecuenc
11 Dar vueltas por la clase 31 Perder el tiempo continuam
12 Salir al pasillo en los cambios de clase sin permiso 32 No atender a las explicacio
13 Salir a otras dependencias del centro sin permiso 33 Enfrentarse al profesor (co
14 Jugar en clase con otros compañeros 34 No hacer los trabajos en cl
15 Insultar y mofarse de los compañeros de necesidades educativas 35 No hacer las tareas para ca
especiales
16 Hablar mal de los compañeros (insultos, motes, difamaciones, ...) 36 No estudiar
17 Mostrar objetos, hacer gestos a los compañeros 37 Oponerse sistemáticamente
18 Mostrar un comportamiento nervioso e intranquilo (“no parar”) 38 No dejar trabajar a los com
19 Interrumpir las explicaciones /la clase con preguntas constantes, 39 Quitar, esconder, estrope
bromas, comentarios,... compañeros
20 Intentar llamar la atención alterando el desarrollo de la clase: hacerse 40 Decir palabrotas y hacer ge
el gracioso, provocar risas,...
OBSERVACIONES:
12
ANEXO C.P. LA PEDRERA , YECLA-MURCIA
ESTRATEGIAS ORGANIZATIVAS FAVORECEDORAS
DE LA CONVIVENCIA
La Educación para la Paz no es sólo el resultado de una o varias
unidades didácticas o de la celebración de multitud de actividades en
una efeméride concreta, sino la acción diaria, permanente y
sistemáticamente establecida en la Organización del Centro y cuya
estructura ha sido fruto de la participación activa de los Estamentos
que lo conforman.
INTRODUCCIÓN
El C.P. “La Pedrera” se crea en el curso 90-91 existiendo desde el principio la
convicción, tanto por el grupo de maestros definitivos que se trasladan por el desglose
de otro Centro, como por el núcleo de padres y madres que forman la Junta de Gobierno
de la Asociación de Padres, de la necesidad de dotarnos de una estructura organizativa,
acorde con nuestra realidad, que actuaría de forma preventiva ante las situaciones
problemáticas que en cualquier Centro se dan y que en algunos, como el nuestro que
está acogido al Programa de Compensación Educativa e Intercultural, se podrían ver
intensificadas por las especiales características del entorno.
Éste fue un trabajo intenso, arduo, difícil, de muchas horas de reflexión
conjunta, de análisis de experiencias y situaciones, de diálogos y debates que
13
fructificarían, después de tres años, en un Proyecto Educativo y un Proyecto Curricular
que son el marco de referencia y donde encuentran sentido las actuaciones que
posteriormente detallaremos.
Como consecuencia de este trabajo riguroso sobre el análisis del contexto y de
las familias de la zona de influencia del Centro surge la necesidad de dar respuesta, en
nuestros Proyectos, a algunos de los factores que podían influir negativamente en la
consecución de los objetivos tanto instructivos como formativos que como Centro
Educativo nos planteábamos.
ANÁLISIS DE LA PROBLEMÁTICA
Entre los factores que desde el contexto analizábamos que podrían influir
negativamente en la convivencia del Centro, destacamos:
* En toda realidad social donde conviven personas de diferentes etnias,
nacionalidades y culturas, existen muchas posibilidades de que afloren hechos o nos
ciñamos a tópicos que tienen una estrecha vinculación con actitudes racistas. Esto
podría derivar en aulas independientes que, bajo la excusa de una atención individual y
adaptada a las necesidades del alumnado, los están separando del núcleo donde tienen
que relacionarse.
* La falta del material escolar, tanto fungible como bibliográfico, para un
normal desarrollo de las clases. Debido a las características socioeconómicas y
culturales, nos encontraríamos que alrededor de un veinte por ciento de media de
alumnos por clase no tendría el mínimo material para trabajar en el aula, lo que sería un
foco de conflictos permanente.
* Posibilidad de un alto riesgo de agresiones físicas o psíquicas; amenazas,
coacciones, insultos,..., derivados de la falta de hábitos y recursos para la solución de
conflictos mediante el diálogo.
* El absentismo escolar como consecuencia de que la educación de sus hijos no
es una prioridad para muchas de las familias.
* El deterioro de las instalaciones, tanto dentro del edificio como en los patios
y zonas verdes que lo rodean, como en el mobiliario y los recursos didácticos.
14
* Las dificultades de muchas familias, debido a la poca formación recibida, para
realizar un seguimiento y control de los procesos de enseñanza-aprendizaje de sus
hijos.
* Un exceso de proteccionismo que conlleva no marcar los límites necesarios
en toda actuación educativa.
* La falta de hábitos positivos de alimentación, puntualidad y, especialmente,
higiene y limpieza, que puedan suponer un rechazo por el resto de compañeros del aula.
* Carencia por parte de algunas familias de espacios adecuados en sus
viviendas para la realización de tareas escolares. Como consecuencia, se crearían
conflictos en la propia dinámica del aula y aflorarían dificultades en el trabajo
cooperativo.
15
Es necesario que realicemos, llegados a este punto, un par de aclaraciones antes
de entrar en los aspectos concretos:
* Que hemos descrito estas actuaciones de forma independiente para una mejor
y más clara exposición, pero que éstas deben entenderse interactuando dinámicamente
unas con otras, dentro de un marco general. (P.E.C. y P.C.C.).
* Que no existe una relación biyectiva, una a una, de la problemática y la
actuación en un aspecto organizativo, pues un mismo problema es abordado con varias
soluciones distintas así como una misma propuesta organizativa nos es válida para
prevenir distintas situaciones conflictivas.
MATERIAL EN COMÚN
Como primera propuesta, debíamos garantizar que todo el alumnado de nuestro
Centro dispusieran en todo momento del material necesario y suficiente, tanto para que
los profesores pudieran impartir clases con total normalidad, como para que ningún
alumno se sintiera discriminado por no disponer, su familia, de los recursos económicos
para la adquisición del material escolar. Además, debíamos ser coherentes con los
valores reflejados en nuestro Proyecto Educativo: solidaridad, respeto, integración, no
discriminación, igualdad, participación,...
* Así pues, al dotarnos con esta organización de material en común en el Centro,
pretendíamos conseguir los siguientes objetivos:
* De carácter educativo: crear actitudes y hábitos de solidaridad, responsabilidad
en el cuidado y uso correcto de los materiales que se proporcionan y aprender a valorar
los bienes de uso común.
* De carácter pedagógico: Disponer, todos los alumnos y en cualquier momento,
del material adecuado para el desarrollo de las clases.
* De carácter económico: Lograr un abaratamiento importante al realizar la
compra en común.
Para evitar fracturas en el normal funcionamiento del material, debido
principalmente a la falta de recursos por parte de algunas familias (otra posibilidad de
conflicto por las inevitables comparaciones en las aportaciones económicas que se
realizan a la Asociación de Padres para el material), debe ir aparejado con una acción
encaminada a facilitar al máximo la información, gestión y cumplimentación de las
16
ayudas para material, becas, ya sean a nivel del Ministerio de Educación o del
Ayuntamiento. Ni que decir tiene el enorme trabajo adicional que supone para los
maestros en los que ha recaído esta función (equipo directivo), pero es una actuación
imprescindible dada la realidad de nuestro Centro y para la consecución de los objetivos
que describimos en esta experiencia.
COMUNICACIÓN FAMILIA-ESCUELA
Las relaciones entre las familias y la escuela se da en una doble vertiente. Por un
lado, a través de las Asambleas de Aula, citadas en el párrafo anterior, donde se unifican
17
los criterios de actuación y las normas de funcionamiento, la creación y/o modificación
de hábitos, con la finalidad de que se vaya al unísono en la formación de nuestros
alumnos y sus hijos.
Por otro lado, desde hace varios años, con el ánimo de que las familias tuvieran
una información diaria y continua del trabajo que desarrollan sus hijos, elaboramos una
Agenda Escolar propia y adaptada a nuestro Centro. Ésta, además, es una herramienta
eficaz para que el alumno, a partir de 2º de Primaria, planifique su tiempo de trabajo en
casa.
Otro objetivo que conseguimos con la Agenda es informar en un único
documento de todos aquellos aspectos relativos a la Programación General Anual que
les sean útiles: objetivos generales, calendario, horarios, tutorías, horas de visita, ducha
y aseo, consejos para el estudio…
ESCUELA DE PADRES
Recogiendo el interés de los padres por su propia formación y el poder dotarse
de recursos, estrategias y un mejor conocimiento de las etapas de desarrollo de sus hijos,
para poder afrontar con mayores garantías de éxito los problemas que surgen en los
procesos educativos de los mismos, se les orientó para que organizaran una escuela de
padres en la que se han trabajado aspectos como agresividad, nutrición y alimentación,
influencia de la televisión en la educación de sus hijos, racismo, tolerancia,…
18
- Recoger los acuerdos por escrito con el fin de que sirvan de recordatorio para la
clase, como para sugerirlos al órgano correspondiente.
- Incidir en los valores de solidaridad, tolerancia, respeto mutuo y revisar las normas
de convivencia y el grado de cumplimiento de las mismas por el grupo clase e
individualmente.
Una vez celebradas las distintas reuniones de aula, se reúnen los delegados/as y
subdelegados/as y los representantes del alumnado en el Consejo Escolar, coordinados
por la Jefatura de Estudio, para, por un lado, refundir todos aquellos aspectos que
afectan al funcionamiento general del Centro y trasladarlos al Consejo Escolar y por
otro lado, analizar las últimas decisiones de éste con respecto a sus propuestas y
devolverlas a las clases.
ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD
Otro de los aspectos que desde la creación del Centro ha resultado fundamental
es la organización para la atención a la diversidad, entendida tanto a nivel sensorial o
psíquico como propiciado por factores sociales, culturales, económicos, etc. Partimos de
dos premisas básicas:
Que los apoyos que se ponen en práctica en el Centro deben ser consecuencia de
un proceso en el que cada elemento va aportando las soluciones que tiene asignadas y
no la primera alternativa para “separar” a los alumnos que molestan en clase o es difícil
trabajar con ellos.
Que las actuaciones que realiza el Colegio para la atención a la diversidad deben
ser conjuntas y asumidas por todos, aunque vemos necesario que alguien dirija o
encamine las actuaciones.
De esta concepción de actuaciones conjuntas se deriva que todos los maestros de
nuestro Centro son responsables de la atención a la diversidad, dedicando gran parte de
su horario para el apoyo directo (nosotros denominamos maestros de apoyo a aquellos
tutores que tienen sus clases atendidas por los especialistas, educación física, inglés y
música).
Realizamos tres modalidades de apoyo:
*Apoyo formal: Se centra fundamentalmente en la programación y en la
coordinación. Esta función recae fundamentalmente en el maestro de Compensatoria.
19
* Apoyo material: Consiste en la creación de recursos y en la mejora de la
eficacia de los existentes en el Centro. También es asumida esta responsabilidad por el
maestro de apoyo de Compensación Educativa.
* Apoyo directo: Es al que más tiempo se le dedica y en el que interviene la
totalidad del Centro. Éste puede ser realizado en pequeño o gran grupo, dentro o fuera
del aula y cada año, al inicio de curso, se realiza una propuesta al Claustro que contiene
los criterios de selección de alumnos, la distribución de los apoyos por cursos, las horas
de apoyo directo de cada maestro o maestra y las que recibe su tutoría correspondiente,
siendo debatida y consensuada por el Claustro. Una vez aceptada se plasma en la
Programación General Anual para llevarla a la práctica durante ese curso.
Al intervenir en un grupo de alumnos un determinado número de maestros, el más
reducido posible, se hace imprescindible una coordinación entre ellos para la realización
de este apoyo. Por tanto, en la P.G.A. aparece también reflejada la planificación anual
de los tiempos, dentro del horario de obligada permanencia, que se dedican a la
planificación de actuaciones, distribución de objetivos “reparto” de contenidos y
actividades a trabajar y evaluación de lo realizado desde la última sesión.
Esta organización, donde todos los maestros participan de las decisiones en la atención a
la diversidad, donde ayudan a otros tutores y a su vez son ayudados, dentro del marco
de la planificación prevista, es un elemento preventivo de conflictos entre los propios
componentes del Claustro y con los alumnos que notan como se les está ofreciendo
aquello que necesitan.
Es necesario comentar que esta organización no se consigue en un curso, sino que ha
ido pareja al desarrollo del Colegio y que han existido factores que la han favorecido,
como es la permanencia de un núcleo estable de profesores y la del maestro de apoyo
desde la creación del Centro.
A MODO DE CONCLUSIÓN
Finalmente queremos resaltar la importancia que tiene que el Centro esté dotado con
una estructura organizativa explícita, que impregna toda la vida del Centro e implica a
todos los componentes de la Comunidad Escolar, puesto que todos somos partícipes y
beneficiarios de los resultados que queremos obtener.
Esta organización no es un fin en sí misma, ya que exige una actitud vigilante y
continua, si bien, su existencia es un importante punto de partida para la resolución y
prevención de conflictos.
20
Además, todos los Estamentos tienen la suficiente confianza en la organización
existente para que, ante cualquier conflicto o problema que surja se pueda canalizar su
solución adecuadamente sin llegar a estridencias, subidas de tono, interpretaciones fuera
de contexto o dramatizaciones excesivas.
Todas estas medidas no sólo afectan al mejor funcionamiento del Centro, lo cual es
deseable, sino que en última instancia, pretendemos, a través de esta forma de trabajo,
formar un tipo de personas solidarias, tolerantes, respetuosas, dialogantes, críticas,…, en
definitiva, personas “preparadas para la Paz”.
21
PROGRAMA DE HABILIDADES SOCIALES: POR UNA
CONVIVENCIA PACÍFICA
Sergio Reyes Puerta; Maria Dolores Ros Nicolás; Estefanía Ayllón y Rafael García Nadal
I.E.S. FLORIDABLANCA
Una de las líneas de actuación desarrolladas desde el Plan de Acción Tutorial del
Departamento de Orientación del I.E.S. Floridablanca ha sido la realización de un Programa de
Habilidades Sociales destinado a alumnos de E.S.O., con la finalidad de potenciar un clima interno
de convivencia pacífica en el Centro.
Con este trabajo queremos presentar la parte más esencial de los materiales
didácticos que hemos elaborado para la aplicación del Programa, pudiendo encontrarse
mayor información sobre otros aspectos (objetivos, metodología, temporalización, etc.)
en García, Reyes, Ros, Ayllón y Galaverni (1.999) que, no obstante, resumimos a
continuación:
Hemos ordenado estos en tres líneas para facilitar la asimilación del profesional
que desee utilizarlas.
En primer lugar ofrecemos tres documentos para introducir más teóricamente al alumno en
diferentes aspectos del autoestima y la personalidad (personalidades asertivas, agresivas, no
asertivas...).
A continuación, incluimos a modo de ejemplo dos documentos que versan sobre algunas de las
teorías psicológicas en que nos apoyamos para nuestro trabajo.
Por último, más ampliamente, presentamos una recopilación representativa de las transparencias
que utilizamos para trabajar durante las sesiones con los alumnos. En estas se presenta de forma
práctica propuestas de comportamiento que buscábamos desarrollar en los destinatarios a través,
principalmente, de la técnica de Entrenamiento en Habilidades Sociales.
22
BIBLIOGRAFÍA
Castanyer, O. (1996). La asertividad: expresión de una sana autoestima. Bilbao: DDB.
García Nadal, R.; Reyes, S., Ros, M.D.; Ayllón, E. y Galaverni, E. (1.999). “Programa
de Habilidades Sociales en E.S.O.” En «Jornadas: "La Atención a la Diversidad en las
Centros Escolares"». Lorca: C.P.R. de Lorca. Págs. 7-12.
CUADRO.RTF
23
«No liberes al camello de la carga de su joroba; podrías estar liberándolo
de ser camello » G. K. Chesterton.
«He comprobado que cuando realmente nos amamos, es decir, cuando nos
aprobamos exactamente tal como somos, todo funciona bien en la vida » Louise
L. Hay.
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« La autoestima es la clave para comprendernos y comprender a los
demás, para proyectarnos hacia el éxito o hacia el fracaso » Nathaniel Branden.
« Nadie es tan desgraciado como el que aspira a ser alguien y algo distinto
de la persona que es en cuerpo y alma » Angela Patri.
« Cuando alguien nos hace sentir culpables y pensar que “debemos” una
disculpa, por lo general está intentando controlarnos de alguna forma » Penélope
Russianoff.
« Todo lo que en los demás nos irrita puede contribuir a que nos
comprendamos mejor a nosotros mismos » C. G. Jung.
CORAZÓN DE CEBOLLA.
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Esta es la historia de un huerto lleno de hortalizas, arboles frutales y toda clase
de frutas.
Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado. Por eso daba gusto
sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquel verdor y a escuchar el
canto de los pájaros.
Pero de pronto, un buen día, empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada
una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado, .....
El caso es que los colores eran irisados, deslumbradores, centelleantes, como el
color de una mirada o el color de una sonrisa o el color de un bonito recuerdo.
Total, que las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra
preciosa e íntima con capas y más capas, cada vez más oscuras y feas, para disimular
cómo eran por dentro. Hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más
vulgar.
Pasó entonces por allí un sabio, que gustaba sentarse a la sombra del huerto y
que sabía tanto que entendía el lenguaje de las cebollas, y empezó a preguntarlas una
por una:
- ¿Por qué no eres como eres por dentro?.
Y ellas le iban respondiendo:
- Me obligaron a ser así....
- Me fueron poniendo capas... incluso yo me puse alguna para que no me
dijeran...
Algunas cebollas tenían hasta diez capas, y ya ni se acordaban de por qué se
pusieron las primeras capas.
Y al final el sabio se echó a llorar.
Y cuando la gente lo vió llorando, pensó que llorando ante las cebollas era
propio de personas muy inteligentes. Por eso todo el mundo sigue llorando
cuando una cebolla nos abre sur corazón.
Y así será hasta el final del mundo.
TÉCNICAS DE
REESTRUCTURACIÓ
N COGNITIVA 26
CONCIENCIARSE DE LA
PAS IMPORTANCIA QUE
O TIENEN LAS CREENCIAS
1
HACER CONSCIENTES, POR
PASO
MEDIO DE AUTORREGISTROS,
2 LOS PENSAMIENTOS
ANALIZAR ESTOS
PAS PENSAMIEN-TOS PARA
O DETECTAR A QUÉ IDEA
3 IRRACIONAL CORRES-
ELEGIR PENSAMIENTOS
PAS ALTERNATIVOS A LOS
IRRACIONALES
O
4
27
BIBLIOGRAFÍA GENERAL
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