Inteligencia y Conciencia
El espíritu del ser humano nunca ha estado sólo, lo acompaña, silenciosa, oculta, e imperceptible,
una gota pura de energía, directa de Dios Padre, del Padre-Amor. Está instalada en la glándula
pineal y es el piloto que nos guía hacia Él; le llamamos Chispa Divina, por eso somos a imagen y
semejanza de Él; somos sus hijos, somos seres con luz. Hemos sido creados perfectos, la aparente
“imperfección” que vemos es sólo una indicación de nuestra falta de conocimiento que somos hijos
de la Luz. Nuestro espíritu tiene la inteligencia de la creación. La energía de inteligencia y la
energía de conciencia son dos energías muy importantes; manifestación de nuestro espíritu.
La energía de inteligencia se manifiesta y crece en nosotros de dos formas, una a través de nuestro
intelecto, la mente y otra a través de nuestra emoción, el corazón. La energía de inteligencia usa las
neuronas de nuestro cerebro y las neuronas de nuestro corazón; mientras más conexiones
neuronales hagamos, mejor se puede manifestar esta energía y más inteligentes somos.
El ser humano ha sido dotado con una inteligencia primaria intelectual, que le permite aprender y
desarrollarse normalmente en sociedad, está directamente relacionada con los 20 aminoácidos
básicos que nutren su cuerpo. También se la ha otorgado una inteligencia del corazón o
inteligencia emocional que le permite conocer la Verdad a través de la intuición. El Padre-Amor le
ha otorgado a cada ser humano la Verdad desde su nacimiento para que lo guíe en su vida. El ser
humano que accede a esta Verdad sabe, sin lugar a dudas, lo que es correcto y lo que es incorrecto
para su vida. La mayor parte de las neuronas cerebrales están en estado latente; se activan
solamente cuando trabajamos voluntariamente el desarrollo de nuestro Amor Incondicional y
nuestra Humildad. Están directamente relacionadas con la generación de otros aminoácidos no
esenciales de los 44 aminoácidos restantes y que el ser humano desconoce. Esta es una protección
natural del universo ya que un ser humano que vive con bajas frecuencias como, la avaricia, la
mentira, la lujuria, queriéndose adueñar del mundo, no podrá desarrollar más su inteligencia, ya que
no será capaz de activar las neuronas latentes al no trabajar su Amor. Sólo desarrollan su
inteligencia más allá de lo considerado como alto coeficiente intelectual, los seres humanos que en
verdad trabajen el Amor.
El desarrollo y crecimiento de la energía de inteligencia depende de la voluntad del ser humano.
Por eso es importante tener ocupado nuestra mente intelectual en cosas productivas para hacer
conexiones neuronales y lograr que se expanda nuestra inteligencia.
Entre las actividades que nos permiten hacer conexiones neuronales están: la danza, tocar
instrumentos musicales, el diseño, la pintura y la escultura, la lectura, el deporte, el estudio, el
trabajo creativo, pero esto tiene un límite. Para activar más neuronas y potenciar al máximo la
inteligencia, debemos usar nuestra intuición que nos conecta con la Verdad instalada en nuestro
corazón y es la única que nos guía a servir a nuestro prójimo desinteresadamente, cuidar y respetar
nuestro planeta con amor y humildad, respetar y proteger toda la creación, trabajar la bondad, el
perdón, la aceptación, la humildad, en otras palabras trabajar las Leyes Amorosas. Este trabajo
genera una bioquímica superior, en el cuerpo, otros aminoácidos que le permite, al ser humano, ir
activando y conectando sus neuronas cerebrales con capacidades de lograr una inteligencia que va
más allá de un coeficiente intelectual elevado, puede leer la mente de otros seres humanos, puede
comunicarse telepáticamente, puede levitar, puede mover objetos a distancia, puede comunicarse
telepáticamente con seres de luz de otras dimensiones, puede teletransportarse.
En la creación existen grados infinitos de inteligencia. Un virus es inteligente… una célula es
inteligente… un perro es inteligente… La energía de inteligencia es lineal y sólo a manera de dar
una idea, puede representarse por los números reales, esto es y a manera solamente de ejemplo: una
persona puede tener una inteligencia de 100.00387 y otra más inteligente de 129.33333.
Todo tiene inteligencia: átomos, moléculas, microorganismos, plantas, animales, seres humanos,
seres de luz, planetas, estrellas… Dios Hijo Creador, hasta llegar al Padre-Amor con una
inteligencia infinita.
La energía de conciencia es otro tipo de inteligencia. Es una inteligencia muy superior porque es
inteligencia espiritual, es el tipo de energía que nos permite reconocer la existencia de un ser
Creador y hacer una conexión divina, es la que me permite reconocer quien soy yo; está inspirada
por la Chispa Divina... La conciencia del ser humano va despertando, se va abriendo, en la medida
que el ser humano, en su búsqueda personal de Dios, por voluntad elige dejarse guiar por la Verdad
de su corazón, a través de la inteligencia emocional que es la puerta de acceso. Le permite irse
conectando con el Padre-Amor; va reconociendo que sí existe, que él pertenece a una fraternidad; su
concepto personal del Padre se amplía, va reconociendo que es parte del todo y respeta todo; va
comprendiendo que la creación está regida por leyes y que él es responsable de lo que vive; va
reconociendo el Amor en todo; le permite vivir en el sendero Esperanza–Fe–Confianza–Rendición;
va desprendiéndose del sistema que rige al mundo.
A medida que crece en nuestro ser, nos permite ampliar nuestra capacidad para reconocer La
Verdad. La inteligencia espiritual desarrollada, a su vez, potencia a la inteligencia intelectual y
a la inteligencia emocional con conexiones neuronales por la bioquímica que genera,
formando un lazo o espiral de inteligencia ascendente.
Este proceso es muy largo, lleva muchas vidas completarlo y cada vez es menos fácil por la
creciente influencia que existe en el mundo al vivir desconectados del Verdadero Amor... pero
tampoco es imposible. Muchos seres humanos no trabajan esta parte y la inteligencia de conciencia
permanece dormida, se reconocen porque son seres humanos que no les interesa nada sobre el
Padre-Amor, no se reconocen como seres espirituales; son seres humanos superficiales, interesados
sólo en la moda, los artistas, la política, el futbol o en sus problemas personales. Otros, no toman su
espiritualidad en serio, no les interesa trabajar para ser mejores seres humanos viviendo las leyes
amorosas, sino que se aferran al mundo material; sólo les interesa pasarla bien. Le temen a la
muerte; se mantienen esclavos del sistema, por eso en el fondo, viven con miedo.
La energía de conciencia es cuántica, no es lineal; sólo como una aproximación a la Verdad, a
manera de ejemplo para tratar de hacer este concepto más claro, podemos considerar que una
persona puede tener una conciencia con un valor de 10 y otra con más conciencia, con un valor de
15. La conciencia se puede representar por los números naturales 1, 2, 3… 30, 31… esto es así
porque no existe una conciencia de valor intermedio como 10.5 o 32.73; por eso se dice que es
cuántica.
No todos los seres vivos tienen conciencia, el ser humano es el ser más pequeño de la creación con
conciencia, siguen los seres de luz, ángeles, Dios Hijo Creador y Dios Padre con una conciencia
absoluta.
Cuando un ser ha logrado desarrollar al máximo todo su potencial amoroso que le fue otorgado en
inteligencia y conciencia está listo para dar un salto en conciencia, un salto cuántico, una mutación
potente en su ADN, que es su registro espiritual y pasa de una vida a otra…
Este salto en conciencia lo otorga solamente la energía amorosa de Dios Padre, la Causa Centro
Primera, la Fuente del Todo… Es la voluntad del Padre la que actúa, otorgando nuevas
potencialidades espirituales al ser que ha trabajado correctamente su amor. Los saltos en conciencia
se dan por ciclos; solamente al cierre de un ciclo cósmico, no en cualquier momento. El libre
albedrío le permite a cada ser llevar su propio ritmo en su desarrollo espiritual.
Cuando un ser logra un salto en conciencia significa que su espíritu recibe más energía de la
Fuente, su espíritu crece y se le otorga potencialmente más energía de inteligencia y más
energía de conciencia. El ser, por voluntad propia deberá trabajar en el Amor para desarrollar ese
nuevo potencial de inteligencia y conciencia otorgados, al lograrlo le permitirá dar el siguiente salto
en conciencia. Este proceso es infinito y nos va transmutando en seres cada vez más evolucionados
en el Amor. Sencillamente el ser humano está en el principio de este sendero que nos lleva a
transformarnos en seres de las estrellas.
Podemos entender este proceso en los saltos cuánticos de los inicios de la evolución del ser
humano: Australopitecus, homo erectus, homo habilis, homo sapiens.... la ciencia por eso no
encuentra pasos intermedios, les llama eslabones perdidos, esto es así porque han sido saltos
cuánticos. Todos los seres de luz, de forma equivalente, viven este proceso, son seres que trabajan
arduamente en todas las dimensiones del universo para la expansión del Amor de Dios Padre y dar
también saltos cuánticos para vivir más cerca de Él. Por eso existen tantísimas órdenes
angelicales… Serafines, Querubines, Melkisedeks, Lanolandeks…
De esta explicación podemos comprender entonces porqué es tan importante que el ser
humano trabaje y desarrolle su Amor, ya que es el único camino para potenciar su inteligencia
y dar saltos en conciencia en cada ciclo cósmico. Esto les permite ir acercándose cada vez más
al Padre-Amor… Al Absoluto… Al Amor Infinito y Eterno. Solamente los seres humanos que
desarrollen su Amor Incondicional trascienden y crecen espiritualmente hacia la Fuente del
Todo…