Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica del Estado de Nuevo
León
“Dr. Eduardo Macías Santos”
P.T.B en Enfermería General
Tarea
Nombre del Docente:
Irma Nohemí Ondarza Reyes
Nombre del alumno:
Joselyn Aglaeé Mateo Cepeda
Evelin Arleth Ramírez Silva
Ricardo Noé Oviedo Vázquez
Sonia Abigail Ibarra Nájera
Vanessa Azeneth Venegas Segura
Lesslie Fernanda Castañeda Ramírez
Matrícula:
231230185-2
Grupo:
304
Viernes, 2 de noviembre del 2024
Farmacocinética de Digoxina y Anti arrítmico:
Absorción:
La administración produce un efecto farmacológico apreciable dentro de un lapso de 5 a 30
minutos, el cual alcanza un máximo en 1 a 5 horas. Después de su administración, la digoxina se
absorbe a través del estómago y la parte superior del intestino delgado. Cuando la digoxina se
toma después de las comidas, la velocidad de absorción se vuelve más lenta, pero comúnmente,
la cantidad total de digoxina absorbida permanece inalterada. Sin embargo, cuando se toma con
comidas que contienen un alto contenido de fibra, puede haber una reducción en la cantidad
absorbida de una dosis oral.
(suspensión oral).
Distribución:
Por lo general, la distribución inicial de digoxina del compartimiento central al periférico tarda de 6
a 8 horas, la digoxina se fija ampliamente a los tejidos del cuerpo. En el corazón, hígado y riñones
se observan las concentraciones más altas de digoxina, promediando 30 veces más en el
corazón que en la circulación sistémica. Aunque la concentración en el músculo esquelético es
mucho menor, este almacén no puede pasar inadvertido, ya que el músculo esquelético
constituye 40% del peso corporal total. De la pequeña cantidad de digoxina que circula en el
plasma, aproximadamente un 25 % se fija en las proteínas.
Metabolismo:
Los principales metabolitos de la digoxina son la dihidrodigoxina y la digoxigenina.
Eliminación:
La principal vía de eliminación es la excreción renal del fármaco inalterado. Después de
administrar por vía intravenosa una dosis de digoxina a voluntarios sanos, entre el 60 y 75% se
recupera en la orina, en forma inalterada, a lo largo de un periodo de seguimiento de 6 días. Se
ha visto que la depuración corporal total de digoxina se relaciona directamente con la función
renal. En los pacientes con función renal normal, la vida media terminal de eliminación de la
digoxina es de 30 a 40 horas.
Farmacodinamia:
Mecanismo de acción:
La digoxina aumenta la contractilidad del miocardio por actividad directa. Este efecto es
proporcional a la dosis en el límite inferior del rango, además, se logra alcanzar cierto efecto con
una dosificación sumamente baja; esta situación se presenta aun en el miocardio normal, aunque
entonces carece totalmente de beneficio fisiológico. La acción primaria de la digoxina consiste,
específicamente, en inhibir a la trifosfatasa de adenosina y, de este modo, a la actividad de
intercambio sodio-potasio (Na+-K+); la alteración de la distribución iónica a través de la
membrana da como resultado un aumento en el aflujo del ion calcio y en esa forma un incremento
en la disponibilidad de calcio en el momento del acoplamiento excitación-contracción. Por tanto, la
potencia de la digoxina puede parecer considerablemente mayor cuando la concentración
extracelular de potasio es baja, mientras que la hiperpotasemia produce el efecto opuesto.
De esta forma, el principal efecto benéfico de la digoxina consiste en la reducción de la
frecuencia ventricular.
Efectos farmacodinámicos:
Los cambios indirectos en la contractilidad cardiaca también son el resultado de los cambios
producidos en la adaptabilidad venosa, ocasionados por la alteración de la actividad autónoma y
por estimulación venosa directa. La interacción entre la actividad directa e indirecta gobierna la
totalidad de la respuesta circulatoria, la cual no es idéntica en todos los individuos. En presencia
de ciertas arritmias supraventriculares, la reducción de la velocidad de conducción AV, mediada
neurogénicamente, es de primordial importancia.
El grado de activación neurohormonal que se presenta en los pacientes con insuficiencia
cardiaca, se relaciona con deterioro clínico y un aumento en el riesgo de muerte. La digoxina
disminuye la activación de los sistemas, tanto nervioso simpático como renina-angiotensina, en
forma independiente de sus acciones inotrópicas y, en esa forma puede influir favorablemente la
supervivencia. Aún no es claro si esta situación se logra por medio de efectos simpático-
inhibidores directos o por mecanismos barorreflejos resensibilizantes.
Farmacocinética de Angina de pecho:
Absorción: Después de la administración oral, nifedipino se absorbe casi completamente y de
forma inmediata. La biodisponibilidad sistémica de nifedipino administrado por vía oral es 45-56%
debido a un efecto de primer paso hepático. Las concentraciones plasmáticas y séricas máximas
son alcanzadas en 30-60 minutos. La ingesta simultánea de alimentos puede retrasar la
absorción, pero no reducirla.
Distribución: La unión a proteínas plasmáticas (albúmina) es de 95%. La vida media de
distribución después de la administración intravenosa es de 5-6 minutos.
Biotransformación: Después de la administración oral, nifedipino es metabolizado en la pared
intestinal e hígado, principalmente por procesos oxidativos. Estos metabolitos no muestran
actividad farmacodinámica.
Nifedipino es excretado en forma de metabolitos, predominantemente por vía renal y
aproximadamente 5-15% por la bilis en las heces. La sustancia inalterada es recuperada
únicamente en trazas (por debajo de 0.1%) en la orina.
Eliminación: La vida media de eliminación terminal es 1.7-3.4 horas. Durante el tratamiento a
largo plazo, no se ha reportado acumulación de la sustancia después de la dosis usual. En casos
de alteración de la función renal, no se han detectado cambios sustanciales en comparación con
voluntarios sanos.
En casos de alteración de la función hepática, la vida media de eliminación se puede prolongar y
la depuración total se reduce. En casos severos, puede requerirse reducir la dosis.
Farmacodinamia:
Nifedipino es un antagonista del calcio del grupo de las 1,4-dihidropiridinas. Los antagonistas del
calcio reducen la entrada de los iones de calcio al interior de la célula al bloquear los canales L
contenidos en la membrana celular. Nifedipino actúa predominantemente en las células
miocárdicas y en las células musculares lisas de las arterias coronarias y de los vasos de
resistencia periférica.
En el tratamiento del síndrome de Raynaud, nifedipino puede prevenir o reducir la ocurrencia de
vasoespasmo digital.
Farmacocinética de antihipertensivos:
Absorción: Una dosis oral es absorbida en el tracto gastrointestinal en aproximadamente 60 a
75%. Los alimentos pueden disminuir la absorción entre 25-40%. En un estudio con una dosis
única de 100 mg, el promedio de las concentraciones del fármaco en sangre fue de 800 ng/ml en
una hora. Los efectos hipotensores de una dosis oral única pueden presentarse a los 15 minutos
y usualmente su máximo en 1-2 horas. La duración de la acción generalmente es de 2-6 horas y
en individuos que reciben dosis altas se puede prolongar a 12 horas.
Distribución: Estudios en animales han evidenciado que es rápidamente distribuido dentro de la
mayor parte de los tejidos del cuerpo, excepto el SNC. Cruza la placenta en humanos y pasa a la
leche materna en concentraciones de aproximadamente 1%. Su unión a proteínas es baja (25 a
30%).
Eliminación: La vida media de eliminación inactivado parece ser menor a 2 horas en los
pacientes con función renal normal. La vida media de eliminación del y sus metabolitos está
relacionada con la depuración de creatinina. Se incrementa aproximadamente de 20-40 horas, en
pacientes con depuración de creatinina menor a 20 ml/min y aumenta a 6.5 días en pacientes
anúricos. Aproximadamente la mitad de la dosis es metabolizada rápida y principalmente a
disulfito cisteína y el dímero disulfito. Sus metabolitos son excretados en la orina. La excreción
renal inactivado se presenta principalmente por secreción tubular. En pacientes con función renal
normal, más de 95% de la dosis absorbida es excretada en la orina en 24 horas. En un estudio
realizado en individuos sanos, aproximadamente 20% de una dosis fue recobrada en las heces
en 5 días aparentemente como fármaco no absorbido.
Farmacodinamia:
Hay un incremento en el flujo sanguíneo renal después de la administración y la tasa de filtración
glomerular, usualmente permanece inalterada. La disminución de la presión sanguínea alcanza a
su nivel máximo generalmente en 60 a 90 minutos después de la administración oral de una dosis
individual de. La duración del efecto está relacionada con la dosis. La disminución de la presión
sanguínea puede ser progresiva, de tal forma que para lograr efectos terapéuticos máximos se
pueden requerir varias semanas de tratamiento. Los efectos de la disminución de la presión
sanguínea del captopril y de los diuréticos del tipo de las tiazidas son aditivos. En contraste el
captopril y los betabloqueadores tienen un efecto menos aditivo.
Su acción se inicia entre 15-60 minutos. Su pico máximo de concentración sérica se obtiene entre
30-90 minutos después de una dosis única, su efecto máximo es de 60-90 minutos. Luego de
varias dosis su efecto terapéutico, completo se alcanza en varias semanas después de haberse
iniciado su administración oral. La duración de su acción varía de 6 a 12 horas y es directamente
proporcional a la dosis administrada. Por vía renal se elimina sin cambios entre el 40-50%.
Farmacocinética de Diuréticos:
Todos los diuréticos, a excepción de la espironolactona, eplerenona y de un nuevo bloqueante
mineralcorticoide no esteroideo (la finerenona, actualmente en evaluación en ensayos clínicos),
necesitan alcanzar el espacio luminal para actuar. El filtrado glomerular tiene un papel menor en
la llegada de diuréticos dentro del compartimento urinario, por su extensa unión de los diuréticos
a proteínas.
Los diuréticos llegan al espacio luminal utilizando unos transportadores orgánicos ácidos
(diuréticos de asa, tiacida y acetazolamida) o básicos (amiloride y triamterene) presentes en el
túbulo contorneado proximal, en concreto en su segmento S2. Por ello en situación de acidosis
metabólica (por uremia o por otros motivos) o en pacientes con hiperuricemia, la entrada al túbulo
de los diuréticos de asa, tiacídicos y acetazolamida puede estar disminuida por competencia con
presencia de moléculas ácidas. Paralelamente en situación de alcalosis metabólica la llegada de
triamterene o amiloride puede estar limitada. Algunos fármacos, como los AINEs, algunos
antibióticos o antivirales pueden interaccionar con estos transportadores y reducir la entrada de
los diuréticos al interior del túbulo.
La furosemida, el diurético de asa más ampliamente utilizado, tiene una biodisponibilidad oral muy
impredecible, oscila entre el 10-100% en condiciones fisiológicas. Este hecho explica la
discordancia en la respuesta obtenida ante la misma dosis entre distintos pacientes, así como la
diferente respuesta en un mismo paciente cuando la vía de administración es intravenosa u oral.
El otro diurético de asa comercializado en España, la torasemida tiene una biodisponibilidad oral
de 80-100%. Este dato justifica que algunos estudios hayan observado menor número de
reingresos a la alta domiciliaria después de un episodio de insuficiencia cardiaca en pacientes
tratados con torasemida oral frente a los tratados con furosemida oral. Las tiacidas tienen en
general una biodisponibilidad oral bastante predecible, lo que justifica que no exista presentación
parenteral para este grupo farmacológico.
La vida media de los diuréticos determina la frecuencia de su administración. Entre las tiacidas,
hay dos de ellas con vida media suficiente para ser administradas solo una vez al día: indapamida
(15-25 horas) y clortalidona (24-55 horas), mientras que otras como la hidroclorotiacida (2.5
horas) y la clorotiacida (1.5 horas) deberían ser administras dos o tres veces al día. La vida media
de los diuréticos de asa varía entre las 2 horas de la furosemida, y las 4 horas de la torasemida.
Esta vida media puede verse alargada en situaciones de ERC o insuficiencia hepática.
Actualmente no disponemos de un diurético de asa de larga acción.
Farmacodinámica
La relación entre la llegada de un diurético a su sitio de acción y su acción diurética-natriurética
viene determinada por su farmacodinámica. . Esta curva es válida para todos los tipos de
diuréticos.
Varias características farmacodinámicas de los diuréticos son clínicamente importantes. Existe un
umbral mínimo en la concentración tubular del diurético necesario para obtener respuesta, y un
umbral máximo a partir del cual no se va a conseguir un mayor efecto. La dosis efectiva debería
estar entre el umbral mínimo y el umbral máximo. En situaciones fisiológicas, una dosis de 40 mg
(2 ampollas) de furosemida es la dosis diurética-natriurética efectiva, y consigue la excreción de
200-250 mEq/l de sodio (20% del sodio filtrado) y de 3-4 litros de agua en un periodo de tres a
cuatro horas. Teóricamente, una reducción en el filtrado glomerular y por tanto una reducción de
la cantidad de agua y del sodio filtrado, podría limitar la respuesta máxima obtenida. Sin embargo,
mecanismos compensadores existentes en situación de disminución del filtrado glomerular, como
son un aumento de fluido procedente del túbulo contorneado proximal y una sobreexpresión de
los transportadores tanto en el asa de Henle como en el túbulo distal, preservan, con alguna
limitación, la respuesta diurética incluso en pacientes con descenso severo del FG. En esta
situación se puede conseguir una respuesta diurética aceptable siempre que el diurético alcance
el túbulo en concentración suficiente. Así, algunos estudios han mostrado que en pacientes con
FG < 15 ml/min/1.73m2, la respuesta natriurética máxima (20% del Na filtrado) se puede alcanzar
con una dosis de furosemida intravenosa de 160-200 mg o una dosis de torasemida oral de 80-
100 mg. Algunas situaciones concomitantes como presencia de síndrome nefrótico o insuficiencia
cardiaca puede limitar esta respuesta.
Farmacodinamia de Antitusígenos:
La histamina es producida esencialmente por mastocitos y basófilos circulantes. En respuesta a la
exposición a un antígeno, se genera IgE que se une a receptores específicos (FcERI) de dichas
células. La unión del antígeno a la IgE desencadena una compleja cascada de reacciones
intracelulares que culminan en la exocitosis y la liberación de histamina en los tejidos. La unión de
la histamina a los receptores centrales y periféricos produce broncoconstricción, vasodilatación.
aumento de la permeabilidad vascular, estimulación de nervios sensibles y secreción de
prostanoides pulmonares, entre otros efectos. Estas acciones se manifiestan clínicamente con
estornudos, rinitis, rinorrea, eritema, prurito y urticaria. En varios tejidos existen al menos cuatro
subtipos de receptores de histamina, pero la mayoría de las manifestaciones de hipersensibilidad
inmediata y reacciones alérgicas se deben a la interacción entre la histamina y el receptor H1. La
desloratadina es el fármaco con mayor afinidad por este receptor. La mayor parte de la actividad
clínica de todos los antihistamínicos es consecuencia del bloqueo de los receptores H1. El
antagonismo de dichos receptores reduce los síntomas asociados con las respuestas alérgicas.
Sin embargo, se ha visto que los agentes más nuevos también ejercen importantes efectos
antiinflamatorios, independientemente de la acción antihistamínica. En general, la supresión de la
roncha después de la colocación del antígeno en la dermis tiende a ser mayor con cetirizina,
seguida de fexofenadina y loratadina. Una revisión publicada en 1995 concluyó que la cetirizina,
basada en este modelo de supresión, es sin duda el antagonista H1 más potente.
Farmacocinética
En general, los antihistamínicos de segunda generación tienen un perfil farmacocinético muy
favorable: se distribuyen ampliamente en los tejidos pero tienen poca penetración en el sistema
nervioso central. Además tienen una eliminación relativamente prolongada, lo que permite
administrarlos una vez al día. Algunos tienen algunas propiedades farmacocinéticas únicas. Por
ejemplo, la cetirizina a pH fisiológico tiene un volumen de distribución muy bajo y poca afinidad
por los tejidos magros como el miocardio, de ahí la baja posibilidad de efectos cardíacos. Por el
contrario, la penetración cutánea de la cetirizina es relativamente alta, fenómeno que se asocia
con un inicio de acción rápido y un efecto prolongado. Por su parte, la fexofenadina sufre una
mínima biotransformación en el organismo, su biodisponibilidad disminuye hasta un 50% cuando
se administra con zumo de manzana o naranja debido a la inhibición del polipéptido transportador
de aniones orgánicos y su concentración puede aumentar cuando se administra en forma
concomitante con eritromicina y irnidazoles (ketoconazol).
Farmacocinética y farmacodinamia de Broncodilatadores:
La acción del salbutamol, un agonista de acción corta, inicia aproximadamente a los 5 minutos de
su administración por vía inhalada, y tiene una duración aproximada de 6 horas. En cambio, el
salmeterol, un agonista β2 de acción larga, tiene un aumento clínico significativo del VEF1 a los
30-50 minutos de su aplicación, y el formoterol a partir de los 5 minutos. El pico de acción del
salmeterol ocurre entre las 2 a 4 horas desde su administración, en comparación con el formoterol
que tiene su pico a la hora. La duración de ambos agonistas β2 de acción larga es de
aproximadamente 12 horas, por lo que los intervalos entre las dosis del salmeterol y formoterol
deben ser de 12 horas (3, 4, 6, 8).
Con respeto a arformoterol su inicio de acción es aproximadamente a los 7 minutos, con una
duración aproximada de 12 horas (9). El indacaterol, junto con vilanterol, tiene un inicio de acción
similar al formoterol, con una duración de su efecto superior a las 24 horas, motivo por el cual se
puede administrar 1 vez al día (10-13). Es importante mencionar que el indacaterol puede tener
un mejor perfil de seguridad cardiovascular (14). Con respecto al olodaterol, su duración también
supera las 24 horas y su inicio de acción varía entre 7 minutos y 2 horas, según la dosis
administrada y la función hepática de los pacientes (15-18).
Farmacocinética de Antibioticoterapia:
Absorción
La cantidad de fármaco que se absorbe desde el lugar de administración (por ejemplo, enteral,
subcutánea e intramuscular) a la circulación sistémica está influida por las propiedades
fisicoquímicas de los antibióticos betalactámicos (como solubilidad y tamaño molecular), así como
por las propiedades del órgano o tejido a través del cual se absorben. En la sepsis y el shock
séptico se ha sugerido que la reducción de la motilidad intestinal, la disminución del flujo
sanguíneo regional y el retraso en el vaciado gástrico reducen la absorción del fármaco. En los
pacientes críticos de la UCI, se prefiere la administración intravenosa de antibióticos para
compensar por una absorción deficiente del fármaco.
Distribución
El equilibrio anormal de los fluidos que tiene lugar tras una reanimación agresiva y el síndrome de
fuga capilar pueden dar lugar al paso de líquido al tercer espacio y a la acumulación de fluidos.
Esto puede producir un aumento del volumen de distribución, especialmente con los antibióticos
hidrófilos, incluidos los betalactámicos, los glucopéptidos, los aminoglucósidos, el linezolid y los
lipopéptidos. El efecto es más pronunciado con los antibióticos hidrófilos que con los lipofílicos,
porque estos últimos ya tienen un mayor volumen de distribución en comparación con los
primeros. Es probable que este fenómeno disminuya las concentraciones de los antibióticos
betalactámicos, especialmente en la fase inicial de la enfermedad. Por lo tanto, deben aplicarse
dosis de carga iniciales más altas en los pacientes críticos con sepsis o shock séptico para
compensar por el mayor volumen de distribución.
La hipoalbuminemia (albúmina sérica < 25 g/l) también es común en los pacientes críticos, y esto
puede conducir a un aumento de la distribución y del aclaramiento de los antibióticos,
especialmente en el caso de los antibióticos betalactámicos moderada o altamente ligados a
proteínas. El volumen de distribución de los antibióticos betalactámicos altamente ligados a
proteínas, como la ceftriaxona y la flucloxacilina, aumenta (hasta un 90%) en los pacientes
críticos con hipoalbuminemia. Sin embargo, las concentraciones tisulares siguen siendo bajas
debido al paso de líquido al tercer espacio y a la acumulación de fluidos asociada en esta
población de pacientes.
Estos antibióticos betalactámicos también se eliminan por vía renal, un aumento de la fracción
libre de los fármacos también dará lugar a una rápida eliminación del fármaco. La alteración del
volumen de distribución y del aclaramiento de los antibióticos betalactámicos puede dar lugar a
concentraciones bajas de antibiótico, especialmente hacia final del intervalo de administración.
Las dosis de mantenimiento de estos antibióticos deben aumentarse para compensar por este
fenómeno y esto es especialmente importante con los antibióticos dependientes del tiempo.
Farmacodinámica
A grandes rasgos, los antibióticos pueden clasificarse en tres grupos de
farmacocinética/farmacodinámica (Pk/Pd) en función del modo en que eliminan las bacterias:
agentes dependientes de la concentración, dependientes del tiempo y dependientes tanto de la
concentración como del tiempo. En el caso de los antibióticos dependientes de la concentración,
existe una relación directa entre la concentración del antibiótico y la eficacia, ya que el aumento
de la concentración aumenta la eliminación de las bacterias. Para estos antibióticos (por ejemplo,
los aminoglucósidos y las fluoroquinolonas), la concentración máxima en relación con la
concentración mínima inhibitoria es la que mejor describe su actividad. En el caso de los
antibióticos dependientes del tiempo (por ejemplo, los betalactámicos), prolongar la duración de la
exposición mejora la eliminación de las bacterias, y es el porcentaje del intervalo de dosificación
en el que las concentraciones de fármaco libre permanecen por encima lo que determina su
eficacia. En el caso de los antibióticos que presentan características de eliminación dependientes
tanto de la concentración como del tiempo, el cociente entre el área bajo la curva concentración-
tiempo (AUC) y la CMI (AUC/CMI), es la que mejor describe su actividad. En el caso de los
antibióticos, alcanzar estos índices Pk/Pd puede aumentar la probabilidad de una respuesta
microbiológica y clínica.
Los antibióticos betalactámicos muestran una mayor eliminación de bacterias cuanto más tiempo
permanece la concentración del fármaco. Los datos clínicos de pacientes críticos sugieren que
pueden beneficiarse de exposiciones a betalactámicos más prolongadas.