CONCLUSIÓN:
En La ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa no solo retrata la brutalidad de un sistema
autoritario, sino que también muestra cómo esta violencia afecta a los individuos, despojándolos de
su humanidad. A través de sus personajes, como el Jaguar, el Esclavo y el Poeta, la novela aborda
temas como la masculinidad tóxica, la deshumanización y la corrupción institucional, que siguen
siendo pertinentes en la crítica a las estructuras de poder. La novela también se destaca por su
innovación narrativa, con el uso de múltiples perspectivas que permiten explorar la subjetividad de
cada personaje, revelando las tensiones entre sus deseos individuales y las presiones de la
institución militar. Esta multiplicidad de voces crea un retrato complejo y profundo de una sociedad
en crisis, reflejando no solo la realidad de Perú en esa época, sino también de otras sociedades
afectadas por el autoritarismo.
En conclusión, La ciudad y los perros no solo es una crítica a la violencia institucional, sino una
exploración de las consecuencias psicológicas de un sistema que privilegia el poder sobre la
moralidad y la empatía.