Espiración Lenta Prolongada (ELpr)
Es una técnica pasiva realizada en pacientes lactantes y niños pequeños. Esta técnica
tiene como objetivo promover la depuración de la vía aérea periférica. La aplicación de
la ELpr disminuye de manera significativa los síntomas respiratorios de obstrucción
bronquial, tales como sibilancias y retracciones, también disminuye la frecuencia
respiratoria en los pacientes con bronquiolitis aguda.
Al momento de aplicar la técnica, se tienen en cuenta los siguientes contactos manuales:
se apoya una mano sobre el tórax del paciente formando una C con el borde ulnar, y la
otra mano se apoya de la misma manera sobre la zona abdominal. Antes de aplicar la
técnica, el fisioterapeuta se debe sincronizar con el patrón respiratorio del paciente.
Luego, se ejerce una presión manual lenta al final de la espiración, en donde la mano
ubicada en zona apical se moviliza hacia abajo y hacia el centro, y la mano ubicada en la
zona abdominal se moviliza hacia adentro y hacia arriba de forma suave, oponiéndose a
dos o tres respiraciones. Posteriormente, se suelta para permitir la inspiración (figura
41).
Indicaciones
Esta técnica está indicada para lactantes y niños pequeños, que presenten obstrucción
de vía aérea media por acumulación de secreciones.
Contraindicaciones
Esta técnica no se debe realizar en condiciones como: malformaciones cardiacas,
atresia de esófago operada enfermedades neurológicas centrales, síndromes
abdominales no identificados, tumores abdominales ni en reflujo gastro esofágico.
Espiración Lenta Total con Glotis Abierta e Infralateral (ELTGOL)
Es un procedimiento en el cual se combinan volúmenes bajos, flujos lentos y el
posicionamiento. Se tiene presente que se debe auscultar al paciente antes de realizar
esta técnica, con el fin de identificar y localizar las secreciones.
En esta técnica, se sitúa al paciente en posición decúbito lateral y con la cadera
semiflexionada, con el objetivo de drenar el pulmón infralateral. Al mismo tiempo, se
realizan inspiraciones a bajo volumen con espiraciones lentas y prolongadas con glotis
abierta hasta alcanzar el volumen residual (VR).
El fisioterapeuta asiste la técnica a través de los contactos manuales, los cuales se
deben ubicar de la siguiente manera: Una de las manos en los arcos costales
supralaterales (4°-5° costillas) para dar apoyo, y el otro contacto con el antebrazo a nivel
infraumbilical, para lograr un vaciado pulmonar completo.
Los comandos verbales que se le deben dar al paciente son tomar el aire y botarlo todo
con la boca abierta, todo el tiempo, mientras que el fisioterapeuta aplica una ligera
compresión hacia adentro y hacia arriba a nivel de la base del pulmón de apoyo (Figura
40).
Indicaciones
La técnica ETGOL está indicada en obstrucciones bronquiales medias, en pacientes
colaboradores, en enfermedades respiratorias crónicas, mayores de diez años con
obstrucciones bronquiales distales.
Contraindicaciones
Esta técnica no está permitida aplicarla en una descompensación cardiorrespiratoria.
Por otro lado, hay que tener presente que la ejecución de la técnica obliga al paciente a
un esfuerzo muscular importante (14).
Drenaje Autógeno (DA)
Es un método de respiración controlada, donde el paciente debe ajustar la frecuencia,
localización y la profundidad de la misma. Es una técnica activa que utiliza inspiraciones
y espiraciones lentas controladas, donde el paciente debe ser capaz de colaborar.
La técnica se desarrolla en tres fases que son despegar, recoger y eliminar. Se inicia por
un volumen de reserva espiratorio (VRE) para movilizar las secreciones distales y se va
progresando hacia el volumen de reserva inspiratorio (VRI) para la posible evacuación
proximal.
El objetivo de esta técnica es maximizar la velocidad del flujo espiratorio en las
diferentes generaciones bronquiales, manteniendo resistencias bajas, y así mismo,
previniendo la compresión dinámica de las vías aéreas (11).
Los contactos manuales que se deben tener en cuenta para indicar al paciente al
momento de ejecutar la técnica son: colocar una de sus manos sobre el tórax y la otra
en el abdomen (Figura 36).
El Drenaje Autógeno se realiza por medio de 3 fases:
1° Fase Despegar: Se inicia con una respiración a bajo volumen, en la cual se va
desplazando a nivel del VRE, con el objetivo de desprender las secreciones distales. Se
deben realizar de tres a cinco respiraciones a pequeño volumen incluyendo pausas de
dos a tres segundos al final de cada inspiración. Los comandos verbales que se darán al
paciente son: toma un poco de aire, sostiene y bota.
2° Fase Recoger: Aquí se acumulan las secreciones que han sido movilizadas. Durante
esta fase, la respiración es controlada y comienza en el VRE, el cual va progresando de
manera secuencial a un VRI, finalmente movilizando volúmenes medios.
De igual manera, se deben realizar de tres a cinco respiraciones a volumen pulmonar
medio, incluyendo pausas de dos a tres segundos al final de cada inspiración. Los
comandos verbales que se darán al paciente son: toma aire hasta la mitad, sostiene y
bota.
3° Fase Eliminar: Se conoce como la fase de evacuación, donde se inicia con
inspiraciones a VRI y finaliza con tos o técnica de espiración forzada (TEF). En esta fase,
los flujos espiratorios son de mayor velocidad, con el fin de eliminar las secreciones
desde las vías más centrales.
Al igual que en las fases anteriores, se deben realizar de tres a cinco respiraciones a un
alto volumen pulmonar incluyendo pausas de dos a tres segundos al final de cada
inspiración. Los comandos verbales que se dan al paciente son: toma aire profundo,
sostiene y bota (12).
Indicaciones
El drenaje autógeno (DA) está indicado para pacientes con patologías aguda/crónica que
tienen dificultad para eliminar las secreciones y requieren aumentar la depuración
mucociliar, el flujo aéreo y la ventilación pulmonar. Entre las patologías se encuentran, la
fibrosis quística, bronquiectasias e hipersecreción.
Contraindicaciones
El drenaje autógeno (DA) no está permitido realizarlo en pacientes que cursan con
episodios de hemoptisis grave o en una inestabilidad hemodinámica (10).
Ventilación a nivel de la capacidad inspiratoria máxima (apnea máxima post
inspiratoria)
Es un tipo de respiración profunda que se da a nivel de la capacidad inspiratoria
máxima; la inspiración se realiza de manera nasal, pausada y semejante evitando a toda
costa el excesivo aumento del trabajo respiratorio, se puede involucrar la movilización
de miembros superiores para aumentar la amplitud de la caja torácica.
En esta respiración se realiza una pausa inspiratoria; es decir una apnea de tres a diez
segundos, lo cual busca optimizar un destacado reparto del gas inspirado y por
consiguiente la transmisión a partir de la membrana alveolo-capilar; al momento de la
espiración esta se realiza por vía oral (figura 57).