Beneficios de la IA
Automatización
La IA puede automatizar flujos de trabajo y procesos, o
trabajar de forma independiente y autónoma de un equipo
humano. Por ejemplo, la IA puede ayudar a automatizar
aspectos de la seguridad cibernética mediante la supervisión
y el análisis continuos del tráfico de red. De manera similar,
una fábrica inteligente puede tener decenas de tipos
diferentes de IA en uso, como robots que usan visión artificial
para navegar por las fábricas o inspeccionar productos en
busca de defectos, crear gemelos digitales o usar analítica en
tiempo real para medir la eficiencia y la producción.
Reduce errores humanos
La IA puede eliminar errores manuales en el procesamiento
de datos, las estadísticas, el ensamblaje en la fabricación y
otras tareas a través de automatización y algoritmos que
siguen los mismos procesos cada vez.
Elimina las tareas repetitivas
La IA se puede usar para realizar tareas repetitivas, lo que
libera al capital humano a fin de que trabaje en los
problemas de mayor impacto. La IA se puede usar para
automatizar procesos, como verificar documentos, transcribir
llamadas telefónicas o responder preguntas sencillas de los
clientes, como “¿A qué hora cierran?”. Con frecuencia, los
robots se usan para realizar tareas “aburridas, sucias o
peligrosas” en lugar de que las haga un ser humano.
Rápido y preciso
La IA puede procesar más información con más rapidez que
un ser humano, mediante la búsqueda de patrones y el
descubrimiento de relaciones en datos que el humano podría
no detectar.
Disponibilidad infinita
La IA no tienen limitaciones en términos de horarios,
necesidad de descansar ni ningún otro factor que pueda
interrumpir la labor de un ser humano. Cuando se ejecutan
en la nube, la IA y el aprendizaje automático pueden estar
“siempre activos”, y trabajar continuamente en las tareas
asignadas.
Investigación y desarrollo acelerados
La capacidad de analizar grandes cantidades de datos con
rapidez puede acelerar los avances en investigación y
desarrollo. Por ejemplo, la IA se usó en el modelado
predictivo de nuevos tratamientos farmacéuticos potenciales
o para cuantificar el genoma humano.