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Sentencia Ejecutiva Mercantil Aguascalientes

El Juzgado Primero de materia Mercantil dictó una sentencia definitiva en el juicio ejecutivo mercantil 1620/2020, donde la actora demandó el pago de $40,000.00 y los intereses moratorios correspondientes por el incumplimiento de varios pagarés. La demandada no contestó a la demanda, lo que llevó al juez a considerar procedente la acción cambiaria directa, dado que los títulos de crédito cumplían con los requisitos legales. Se establece que la actora tiene derecho a exigir el pago total de la deuda, incluyendo los intereses pactados, debido a la falta de pago de la demandada.

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Sentencia Ejecutiva Mercantil Aguascalientes

El Juzgado Primero de materia Mercantil dictó una sentencia definitiva en el juicio ejecutivo mercantil 1620/2020, donde la actora demandó el pago de $40,000.00 y los intereses moratorios correspondientes por el incumplimiento de varios pagarés. La demandada no contestó a la demanda, lo que llevó al juez a considerar procedente la acción cambiaria directa, dado que los títulos de crédito cumplían con los requisitos legales. Se establece que la actora tiene derecho a exigir el pago total de la deuda, incluyendo los intereses pactados, debido a la falta de pago de la demandada.

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Juzgado Primero de materia Mercantil


Sentencia Definitiva

Aguascalientes, Aguascalientes, a trece de abril del dos mil


veintiuno.
VISTOS para resolver los autos del expediente 1620/2020,
relativo al juicio EJECUTIVO MERCANTIL promovido por **********, en contra de
**********, en ejercicio de la acción cambiaria directa, y encontrándose en estado
de dictar sentencia definitiva se procede a emitir la misma al tenor de los
siguientes:
CONSIDERANDOS:
I.- Dispone el artículo 1324 del Código de Comercio que: "Toda
sentencia debe ser fundada en ley y si ni por el sentido natural ni por el espíritu de
ésta se puede decidir la controversia, se atenderá a los principios generales de
derecho, tomando en consideración todas las circunstancias del caso".- Y el
articulo 1327 del mismo ordenamiento prevé que: "La sentencia se ocupará
exclusivamente de las acciones deducidas y de las excepciones opuestas
respectivamente en la demanda y en la contestación".
II.- Éste Órgano Jurisdiccional es competente para conocer del
presente juicio de conformidad con lo dispuesto por el artículo 1104 fracción I del
Código de Comercio, en el que se estipula que será competente el Juez del lugar
que el deudor haya designado para ser requerido judicialmente de pago, cuando
en el presente caso de los documentos base de la acción se advierte que se
señaló como lugar de pago en ésta misma Ciudad de Aguascalientes, de lo que
resulta la competencia de la suscrita.
III.- La vía Ejecutiva Mercantil se declara procedente, ya que los
documentos base de la acción son unos títulos de crédito de los denominados
pagaré, que reúnen todos y cada uno de los requisitos previstos por el artículo
170 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, y en relación con lo
dispuesto por el artículo 1391 fracción IV del Código de Comercio, deben ser
considerados como de los que traen aparejada ejecución, y por lo tanto son
documentos suficientes para deducir la acción por la vía privilegiada mercantil.
IV.- La actora ********** demanda a **********, por el pago y
cumplimiento de las siguientes prestaciones:
“a) Por el pago de la cantidad de $ 40,000.00 (Cuarenta mil
pesos 00/100 M.N.), como importe de la suerte principal según se
desprende de los documentos base de nuestra acción y que se anexan a la
presente, ello en virtud de que se hace exigible el pago total de todos y cada
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uno de ellos al ser títulos de crédito con vencimientos sucesivos, lo anterior


con fundamento en lo establecido por el artículo 79 de la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito.
b) Por el pago del interés moratorio a razón del 5% mensual
por cada documento base de la acción, desde la fecha de vencimiento del
primer pagaré y posteriormente los sucesivos y hasta la total liquidación del
adeudo.
c) Por el pago de gastos y costas que se generen con la
tramitación del presente juicio.”

Los hechos en que se funda son de manera esencial los


siguientes:
Que en fecha veintisiete de noviembre del dos mil diecinueve,
********** en su calidad de aval de **********, suscribió a favor de **********, doce
títulos de crédito de los denominados pagares, en calidad de seriados marcados
del número 1 al 12, de los cuales los dos primeros ya fueron liquidados, por lo que
se exige el pago de los siguientes: el 3 de 12 con fecha de vencimiento uno de
marzo del dos mil veinte, el 4 de 12 con fecha de vencimiento uno de abril del dos
mil veinte, el 5 de 12 con fecha de vencimiento uno de mayo del dos mil veinte, el
6 de 12 con fecha de vencimiento uno de junio del dos mil veinte, el 7 de 12 con
fecha de vencimiento uno de julio del dos mil veinte, el 8 de 12 con fecha de
vencimiento uno de agosto del dos mil veinte, el 9 de 12 con fecha de vencimiento
uno de septiembre del dos mil veinte, el 10 de 12 con fecha de vencimiento uno
de octubre del dos mil veinte, el 11 de 12 con fecha de vencimiento uno de
noviembre del dos mil veinte, el 12 de 12 con fecha de vencimiento uno de
diciembre del dos mil veinte, todos y cada uno por la cantidad de cuatro mil pesos
00/100 m.n., pactándose un interés moratorio del cinco por ciento mensual en
cada uno de los pagarés; que no obstante las gestiones extrajudiciales que se le
han hecho, no ha sido posible cobrar los dictados documentos.
La demandada ********** no dio contestación a la demanda
entablada en su contra, pese a haber sido debidamente emplazada.
Ahora bien, se hace mención que en el escrito inicial de demanda
también se demandó a **********, sin embargo, por auto de fecha dieciocho de
marzo de dos mil veintiuno se tuvo a la parte actora desistiéndose de la instancia
en contra del referido demandado.
V.- Estima la suscrita Juez de los autos, que la acción deducida
por la actora **********, fue debidamente acreditada en atención a lo siguiente:
El ejercicio de la acción cambiaria directa tiene lugar en caso de
falta de pago o pago parcial de un título de crédito, teniendo por objeto obtener el
pago de la cantidad adeudada y pactada en el documento base de la acción, así
como el pago de los intereses al tipo legal o pactado, según se desprende de los
3

artículos 150 fracción II y 152 de la Ley General de Títulos y Operaciones de


Crédito.
Los anteriores conceptos son los mismos que reclama la actora
en el ejercicio de la acción, resultando procedente la acción cambiaria directa, ya
que los documentos base de la acción son unos títulos ejecutivos y por lo tanto,
tienen pleno valor probatorio de conformidad con lo dispuesto por el artículo 1296
del Código de Comercio en relación con el artículo 5° de la Ley General de Títulos
y Operaciones de Crédito, en razón de que constituyen una prueba preconstituida
de la acción, y que por ende son aptos para acreditar de la suscripción de diez
pagarés por la hoy demandada ********** en su calidad de aval de **********, en
fecha veintisiete de noviembre del dos mil diecinueve, y en donde se obligara a
satisfacer a favor de **********, la cantidad de cuatro mil pesos 00/100 m.n. por
cada uno de los pagarés, marcados con el número del tres al doce, para los días
uno de marzo, uno de abril, uno de mayo, uno de junio, uno de julio, uno de
agosto, uno de septiembre, uno de octubre, uno de noviembre y uno de
diciembre, todas del año dos mil veinte, y en donde se conviniera la generación
de réditos por mora al tipo del cinco por ciento mensual; lo anterior con apoyo en
la Jurisprudencia firme sustentada por la antigua Tercera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación que se transcribe:
"TÍTULOS EJECUTIVOS, SON UNA PRUEBA
PRECONSTITUIDA DE LA ACCIÓN.- El documento a los que la ley les
concede el carácter de títulos ejecutivos, constituyen una prueba
preconstituida de la acción".-VISIBLE: Tercera Sala, apéndice 1985, parte
cuarta, tesis 314, pág. 904. tomo XXXII, Cuevas Adolfo, pág. 1150. Tomo
XXXIX, Rodríguez Manuel, pág. 922.- Tomo XXXII, Cuevas Adolfo, pág.
1150.
Igualmente de los documentos base de la acción, surge la
presunción derivada de los artículos 129, 130 y 17 de la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, en el sentido de que si éstos se encuentran en poder de
la actora es presumible que su importe no ha sido cubierto, presunción que no fue
desvirtuada y que prueba plenamente de conformidad con lo dispuesto por el
artículo 1305 del Código de Comercio.
Porque además es a la parte demandada a quien corresponde
acreditar que efectuó el pago correspondiente, y no al actor acreditar su
incumplimiento, lo anterior en atención al criterio Jurisprudencial visible en: No.
Registro: 203,017, Tesis aislada, Materia(s): Común, Novena Época, Instancia:
Tribunales Colegiados de Circuito, Fuente: Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta, III, Marzo de 1996, Tesis: VI.2o.28 K, Página: 982, que a la letra dice:
“PAGO O CUMPLIMIENTO, CARGA DE LA PRUEBA. El
pago o cumplimiento de las obligaciones corresponde demostrarlo al
obligado y no el incumplimiento al actor.”
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Debiendo decirse que la acción que nos ocupa resulta procedente


en contra de la hoy demandada **********, pues en términos de lo dispuesto en los
artículos 109, 111 y 114 del Código de Comercio, la misma signó los documentos
basales en su carácter de aval, y por tal virtud, se encuentra obligada
solidariamente con aquel cuya firma ha garantizado, para satisfacer en todo los
documentos de referencia.
Es de advertirse que de los títulos de crédito base de la acción se
consigna en ellos, que los mismos forman parte de una serie numerada de doce
documentos, y que los mismos están sujetos a la condición de que al no pagarse
cualquiera de ellos a su vencimiento, serían exigibles junto con los que le sigan
numerados, y causarían intereses moratorios a razón del cinco por ciento
mensual.- De ello se sigue que ante el impago del cualquiera de los documentos,
se actualiza el vencimiento anticipado de los restantes pagarés, y por ende, todos
ellos resultan exigibles.
Por lo anterior, se declara procedente la acción cambiaria directa,
actualizándose el derecho de la actora derivado del artículo 17 de la Ley General
de Títulos y Operaciones de Crédito, de ejercitar el derecho literal que en los
títulos se consigna con su simple exhibición, por estar acreditado fehacientemente
de la existencia de unos títulos ejecutivos que consignan una deuda cierta, líquida
y exigible, en razón de que quedó demostrado de la suscripción por la hoy
demandada ********** en su calidad de aval de ********** de diez pagarés (de una
serie de doce) en fecha veintisiete de noviembre del dos mil diecinueve, y en
donde se obligara a satisfacer a favor de **********, la cantidad de cuatro mil pesos
00/100 m.n. por cada uno de los pagarés marcados con el número del tres al
doce, por lo que al contenerse en ellos la cláusula de vencimiento anticipado, ante
el impago del tercero para el día uno de marzo del dos mil veinte, es que los
demás documentos devienen de exigibles, al haberse presentado la demanda por
la actora en fecha posterior que data del diecinueve de junio del dos mil veinte.
VI.- No hay excepciones que analizar.
VII.- En tal orden de ideas, es de declararse y se declara que la
actora ********** acreditó su acción cambiaria directa, y la demandada ********** no
dio contestación a la demanda entablada en su contra.
Tomando en consideración que el importe de cada uno de los
documentos lo es al orden de los marcados del tres al doce por la cantidad de
cuatro mil pesos 00/100 m.n., y los que en su conjunto ascienden al orden de los
cuarenta mil pesos 00/100 m.n., es por lo que la parte actora reclama conforme a
su escrito inicial de demanda, el pago de la cantidad de cuarenta mil pesos
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00/100 m.n. como importe de la suerte principal.


Por otro lado, en cuanto al interés moratorio se analiza su
procedencia de acuerdo a la Convencionalidad que rige éste supuesto.
Consta en los pagarés base de la acción un interés del cinco por
ciento mensual.
Virtud por lo cual, se procede a analizar el porcentaje de los
intereses, de acuerdo a la Convencionalidad que rige éste supuesto.
El artículo 174 segundo párrafo de la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, no prevé límite para los intereses.
En razón de lo anterior, y atendiendo al principio de especialidad
de ésta ley, se podía aceptar que no hay límites para los intereses, ya ordinarios,
ya moratorios, máxime que conforme al artículo 78 del Código de Comercio, la
Ley Mercantil prevé la libertad contractual.
Ahora, para decidir el punto señalado, se acude a la Legislación
que sea aplicable.
Por lo anterior, atendiendo en éste caso a su jerarquía, se invoca
en primer término la Constitución Política Federal, cuyo artículo 1° prevé:
"En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozaran de
los derechos humanos reconocidos en esta constitución y en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las
garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse
salvo en los casos y bajo las condiciones que esta constitución establece".
Del precepto legal en cita, se sigue que toda persona que esté en
el territorio nacional goza de los derechos humanos reconocidos en la
Constitución y los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea
parte.
Se sigue que, la Constitución Política incorporó las normas
convencionales en materia de derechos humanos a las normas positivas
mexicanas, mediante la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación de
diez de junio del dos mil once, vigente a partir del día cuatro de octubre del mismo
año.
De dicha reforma, se infiere que todas las Autoridades del país,
dentro del ámbito de su competencia, están obligadas a acatar de oficio los
derechos humanos signados en todos los instrumentos internacionales firmados
por el Estado Mexicano, al igual que los derechos humanos contenidos en la
Constitución Federal, adoptando la interpretación más favorable al derecho
humano del que se trate.
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Tales mandatos deben seguirse acorde a lo que prevé el artículo


133 de la Constitución Federal, para determinar el marco dentro del cual debe
realizarse este control de convencionalidad, pues resulta distinto al control
concentrado que tradicionalmente operaba en el sistema jurídico; por tanto de
acuerdo a la reforma constitucional, todos los Jueces del orden común están
obligados a optar de oficio por la protección de los derechos humanos contenidos
en la Constitución y los tratados internacionales, aún en contra de las
disposiciones legales establecidas en cualquier norma inferior.
Así, los Tribunales quedan vinculados a los contenidos de la
Constitución Federal y de la jurisprudencia emitida por el Poder Judicial de la
Federación, los derechos humanos contenidos en tratados internacionales en los
que el Estado Mexicano sea parte, los criterios vinculantes de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en las sentencias en las que el Estado
Mexicano haya sido parte, criterios orientadores de la jurisprudencia y
precedentes de la citada corte, aun cuando el Estado Mexicano no haya sido
parte.
En el anterior contexto, tenemos que el artículo 21, en el apartado
tres, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, prohíbe la usura,
entendiendo por usura como el interés que se lleva por el dinero o el género en el
contrato de mutuo o préstamo, el interés excesivo en un préstamo.
Por otro lado, el artículo 362 del Código de Comercio, prevé que
los deudores que demoren el pago de sus deudas deberán satisfacer, desde el
día siguiente al del vencimiento, el interés que para ese caso se encuentre
pactado en el documento, y que a falta de estipulación, el interés será del seis por
ciento anual.
Mientras que el artículo 152, fracción II, y 174 párrafo segundo, de
la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, refieren que el interés
moratorio se finca al tipo establecido para ello, a partir del día de su vencimiento y
que a falta del interés estipulado al tipo legal.
Por su parte, el artículo 78 del Código de Comercio, refiere que en
las convenciones mercantiles cada uno se obliga en la manera y términos que
aparezcan que quiso obligarse.
Y el artículo 21 de la Convención Americana de Derechos
Humanos, en lo concerniente, refiere: "Tanto la usura como cualquier otra forma
de explotación del hombre por el hombre, deben ser prohibidas por la ley".
Convención ésta que obliga a México a partir del veinticuatro de
marzo de mil novecientos ochenta y uno, por lo tanto, es de observancia
obligatoria y de aplicación oficiosa por parte de los Jueces en virtud de lo
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dispuesto por el primer y tercer párrafo del artículo 1° Constitucional, según la


reforma antes apuntada, como en atención al control de convencionalidad
mencionado, por lo que es un derecho fundamental, y debe aplicarse
oficiosamente por los Tribunales.
Si bien, acorde con el artículo 174, segundo párrafo, de la Ley
General de Títulos y Operaciones de Crédito, no hay un límite para los intereses,
sin embargo, de acuerdo al artículo 21 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, y el 1º de la Constitución Federal, se debe cumplir con la
protección al deudor frente a los abusos y la eventualidad en el cobro de intereses
excesivos por constituir usura, pues la voluntad de las partes no puede estar
sobre los derechos humanos.
Por tanto, conforme al artículo 77 del Código de Comercio, el
texto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la
Convención Americana de Derechos Humanos, al regular que los pagos ilícitos no
producen obligación ni acción, resulta, que si el artículo 174 de la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito, permite el pacto de interés sin un límite, atenta
contra la convención apuntada, pues al dejarse al arbitrio de las partes el monto
de la convención de intereses, puede resultar el exceso en su cobro, y por tal
razón puedan ser usurarios.
Por ello, surge la necesidad de dejar de aplicar los intereses que
se sitúen dentro del supuesto de la usura.- Esto es, en los casos en que los
intereses que se pacten en los pagarés excedan el límite que se considere como
usura, debe reducirse de oficio o a petición de parte, para ponerlos al límite que
no sea usura.
Lo anterior tiene sustento, en lo que determinó el Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Resulta, que previo a la aplicación de las leyes Federales o
Locales, los Tribunales deben interpretar el orden jurídico conforme a los
derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados
internacionales en los cuales el Estado Mexicano sea parte, favoreciendo en todo
tiempo a las personas con la protección más amplia posible, por lo que en este
supuesto, se debe de preferir siempre la aplicación que sea acorde a los derechos
humanos que consagra la Constitución o los tratados internacionales en los que
México sea parte, por lo que si ni la Ley General de Títulos y Operaciones de
Crédito, ni el Código de Comercio prevén un límite para el pago de los intereses,
obliga esto acudir al Código Civil Federal, pues es al cual remite el Código de
Comercio.
El artículo 2395 del Código Civil Federal prevé:
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"El interés legal es el 9% anual. El interés convencional es el que


fijen los contratantes, y puede ser mayor o menor que el interés legal; pero
cuando el interés sea tan desproporcionado que haga fundadamente creer que se
ha abusado del apuro pecuniario, de la inexperiencia o de la ignorancia del
deudor, a petición de este el juez, teniendo en cuenta las especiales
circunstancias del caso, podrá reducir equitativamente el interés hasta el tipo
legal".
El precepto legal expresa por interés legal el nueve por ciento
anual, y el convencional el que fijen los contratantes, el cual se puede reducir
hasta el equivalente al legal si aquel es desproporcionado.
El precepto legal referido, prevé la reducción de los réditos, bajo
la justificación en el juicio de la figura jurídica de la lesión, sin hacer referencia a
los intereses usurarios, y mucho menos fijar porcentaje en tal sentido.
Justifica la facultad del juzgador para actuar de oficio si adquiere
convicción de que el pacto de intereses es notoriamente usurario acorde con las
circunstancias particulares del caso y las constancias de actuaciones, para
proceder de oficio, a inhibir esa condición usuraria apartándose del contenido del
interés pactado, para fijar la condena respectiva sobre una tasa de los interés
reducida prudencialmente, a fin de que no resulte excesiva, mediante la
apreciación razonada, la siguiente Jurisprudencia firme, que emitió la Primera
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para el debido cumplimiento
de la actuación de oficio en la materia en estudio, que es la siguiente:
TESIS JURISPRUDENCIAL 47/2014 (10a.)
“PAGARÉ. SI EL JUZGADOR ADVIERTE QUE LA TASA
DE INTERESES PACTADA CON BASE EN EL ARTÍCULO 174, PÁRRAFO
SEGUNDO, DE LA LEY GENERAL DE TÍTULOS Y OPERACIONES DE
CRÉDITO ES NOTORIAMENTE USURARIA PUEDE, DE OFICIO,
REDUCIRLA PRUDENCIALMENTE. El párrafo segundo del citado precepto
permite una interpretación conforme con la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, al prever que en el pagaré el rédito y los
intereses que deban cubrirse se pactarán por las partes, y sólo ante la falta
de tal pacto, operará el tipo legal; pues ese contenido normativo debe
interpretarse en el sentido de que la permisión de acordar intereses no es
ilimitada, sino que tiene como límite que una parte no obtenga en provecho
propio y de modo abusivo sobre la propiedad de la otra, un interés excesivo
derivado de un préstamo. Así, el juzgador que resuelve la litis sobre el
reclamo de intereses pactados en un pagaré, para determinar la condena
conducente (en su caso), debe aplicar de oficio el referido artículo 174,
acorde con el contenido constitucionalmente válido de ese precepto y a la
luz de las condiciones particulares y los elementos de convicción con que se
cuente en cada caso, para que dicho numeral no pueda servir de
fundamento para dictar una condena al pago de intereses usurarios, por lo
que si el juzgador adquiere convicción de oficio de que el pacto de intereses
es notoriamente usurario acorde con las circunstancias particulares del caso
y las constancias de actuaciones, entonces debe proceder, también de
9

oficio, a inhibir esa condición usuraria apartándose del contenido del interés
pactado, para fijar la condena respectiva sobre una tasa de interés reducida
prudencialmente para que no resulte excesiva, mediante la apreciación
razonada, fundada y motivada, y con base en las circunstancias particulares
del caso y de las constancias de actuaciones que válidamente tenga a la
vista al momento de resolver. Ahora bien, cabe destacar que constituyen
parámetros guía para evaluar objetivamente el carácter notoriamente
excesivo de una tasa de interés si de las constancias de actuaciones se
aprecian los elementos de convicción respectivos los siguientes: a) el tipo de
relación existente entre las partes; b) la calidad de los sujetos que
intervienen en la suscripción del pagaré y si la actividad del acreedor se
encuentra regulada; c) el destino o finalidad del crédito; d) el monto del
crédito; e) el plazo del crédito; f) la existencia de garantías para el pago del
crédito; g) las tasas de interés de las instituciones bancarias para
operaciones similares a las que se analizan, cuya apreciación únicamente
constituye un parámetro de referencia; h) la variación del índice inflacionario
nacional durante la vida real del adeudo; i) las condiciones del mercado; y, j)
otras cuestiones que generen convicción en el juzgador.- Lo anterior, sobre
la base de que tales circunstancias puede apreciarlas el juzgador (solamente
si de las constancias de actuaciones obra válidamente prueba de ellos) para
aumentar o disminuir lo estricto de la calificación de una tasa como
notoriamente excesiva; análisis que, además, debe complementarse con la
evaluación del elemento subjetivo a partir de la apreciación sobre la
existencia o no, de alguna situación de vulnerabilidad o desventaja del
deudor en relación con el acreedor.”

Contradicción de tesis 350/2013. Entre las sustentadas por el


Sexto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, el Séptimo Tribunal
Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito y el Primer Tribunal Colegiado del
Trigésimo Circuito. 19 de febrero de 2014.
También en la Jurisprudencia invocada, se advierten las
condiciones que rigen el estudio de la usura, que son las siguientes:
A.- El tipo de relación existente entre las partes.
B.- La calidad de los sujetos que intervienen en la suscripción del
pagaré y si la actividad del acreedor se encuentra regulada;
C.- El destino o finalidad del crédito.
D.- El monto del crédito.
E.- El plazo del crédito.
F.- La existencia de garantías para el pago del crédito.
G.- Las tasas de interés de las instituciones bancarias para
operaciones similares a las que se analizan, cuya apreciación únicamente
constituye un parámetro de referencia.
H.- La variación del índice inflacionario nacional durante la vida
real del adeudo.
I.- Las condiciones del mercado.
J.- Otras cuestiones que generen convicción en el juzgador.
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En el caso, encontramos que el tipo de relación existente entre las


partes es un préstamo quirografario.
En cuanto a la calidad de los sujetos que intervienen en la
suscripción del pagaré y si la actividad del acreedor se encuentra regulada, no se
mencionó ni probó por la parte actora que sea una institución de crédito, o una
organización auxiliar del crédito, por lo que resulta que existe un pacto entre
particulares y que no tienen reglamentación especial en cuanto a los intereses,
por lo que deben de estar sujetas sólo al límite de los intereses en cuanto
personas del derecho privado.
En cuanto al destino o finalidad del crédito, como en la demanda
no se precisó ninguno, no puede tenerse por acreditado un destino especial o
privilegio regulado por la ley que permita pactar libremente cualquier interés.
En cuanto al monto del crédito, es el que se precisó en la
prestación marcada con el inciso a) del escrito de demanda y que la parte actora
reclama por concepto de suerte principal.
Por otro lado, en cuanto a la garantía, no se menciona en la
demanda se haya constituido una por las partes, de ahí que éste parámetro no
toma en cuenta.
En cuanto a las tasas de interés de las instituciones bancarias
para operaciones similares a las que se analizan, como es un pagaré
quirografario se acude a la misma clase de instrumentos que maneja el sistema
bancario, para lo cual resultó que por su propia naturaleza existen los pagarés de
ventanilla con rendimiento liquidable, que publicó el Banco de México en la
siguiente página electrónica:
[Link]
[Link]?accion=consultarCuadro&idCuadro=CF117&sector=18&locale=es
En éste encontramos que éste tipo de documentos presenta el
interés mensual de la siguiente forma:
Pagare de ventanilla a
la apertura con
rendimiento liquidable al
vencimiento a 28 días,
Tasa bruta, en por
ciento anual
Título
Periodo
disponible Mar. 2020 - Jun. 2020
Periodicidad Mensual
Cifra Porcentajes
Unidad Porcentajes
Base
Aviso
11

Tipo de
información Niveles
Fecha SF3345
mar-20 2.26
abr-20 2.01
may-20 1.87
jun-20 1.75

Según se advierte de la tasa mensual de rendimiento de los


pagarés no exceden nunca durante toda su historia del treinta por ciento anual.
En razón de lo anterior, se acude a la Legislación Civil de
Aguascalientes, que para este caso en su artículo 2266, prevé que el interés legal
es del nueve por ciento anual; que el interés convencional es el que fijen los
contratantes y puede ser menor al interés legal, pero no podrá exceder del treinta
y siete por ciento anual.
Luego, existe una base que da certeza respecto a un límite
máximo cierto, el cual sirva de parámetro para determinar si existe o no usura en
éste caso, pues en los instrumentos de los pagarés bancarios ya analizados,
aunque no exceden del tres por ciento mensual, son variables, y, éstos últimos,
en su monto siempre son inferiores al máximo de los intereses para la usura en
ésta entidad federativa.
Por último, en cuanto a la variación del índice inflacionario
nacional durante la vida real del adeudo y las condiciones del mercado, dado el
corto tiempo entre la fecha del préstamo y la de pago que se pactó, según se dijo
no afecta en que se devalué el valor del dinero o se haga más gravosa la deuda y,
por último, en cuanto a las condiciones del mercado, ya se dijo, el único
instrumento que de la misma naturaleza se encontró, tiene tasa de interés inferior
a la del pagaré base de la acción, de ahí que proceda de oficio a reducirse a la
tasa más alta sobre usura, que es el treinta y siete por ciento anual ya señalado.
Justifica lo anterior la siguiente jurisprudencia:
TESIS JURISPRUDENCIAL 46/2014 (10a.)
“PAGARÉ. EL ARTÍCULO 17.- 4, PÁRRAFO SEGUNDO,
DE LA LEY GENERAL DE TÍTULOS Y OPERACIONES DE CRÉDITO,
PERMITE A LAS PARTES LA LIBRE CONVENCIÓN DE INTERESES CON
LA LIMITANTE DE QUE LOS MISMOS NO SEAN USURARIOS.
INTERPRETACIÓN CONFORME CON LA CONSTITUCIÓN [ABANDONO
DE LA JURISPRUDENCIA]” 1ª./J. 132/2012 (10ª) Y DE LA TESIS
AISLADA 1ª.CCLXIV/2012 (10ª)]. Una nueva reflexión sobre el tema del
interés usurario en la suscripción de un pagaré, conduce a esta Sala a
apartarse de los criterios sostenidos en las tesis 1ª./J 132/2012 (10ª), así
como 1ª. CCLXIV/2012 (10ª.), en virtud de que en su elaboración se
equiparó el interés usurario con el interés lesivo, lo que provocó que se
estimara que los requisitos procesales y sustantivos que rigen para hacer
12

valer la lesión como vicio del consentimiento, se aplicaran también para que
pudiera operar la norma constitucional consistente en que la ley debe
prohibir la usura como forma de explotación del hombre por el hombre;
cuando esta última se encuentra inmersa en la gama de derechos humanos
respecto de los cuales el artículo 1º constitucional ordena que todas las
autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de
promover, respetar, proteger y garantizar. Así, resulta que el artículo 21,
apartado 3, de La Convención Americana sobre Derechos Humanos, prevé
la usura como una forma de explotación del hombre por el hombre, como
fenómeno contrario al derecho humano de propiedad, lo que se considera
que ocurre cuando una persona obtiene en provecho propio y de modo
abusivo sobre la propiedad de otra, un interés excesivo derivado de un
préstamo; pero además, dispone que la ley debe prohibir la usura. Por lo
anterior, esta Primera Sala estima que el artículo 174, párrafo segundo, de la
Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, que prevé que en el
pagaré el rédito y los intereses que deban cubrirse se pactaran por las
partes, y sólo ante la falta de tal pacto, operará el tipo legal, permite una
interpretación conforme con la Constitución General y, por ende, ese
contenido normativo debe interpretarse en el sentido de que la permisión de
acordar intereses tiene como límite que una parte no obtenga en provecho
propio y de modo abusivo sobre la propiedad de la otra, un interés excesivo
derivado de un préstamo; destacando que la adecuación constitucional del
precepto legal indicado, no sólo permite que los gobernados conserven la
facultad de fijar los réditos e intereses que no sean usurarios al suscribir
pagarés, sino que además, confiere al juzgador la facultad para que, al
ocuparse de analizar la litis sobre el reclamo de intereses pactados en un
pagaré y al determinar la condena conducente (en su caso), aplique de oficio
el artículo 174 indicado acorde con el contenido constitucionalmente válido
de ese precepto y a la luz de las condiciones particulares y elementos de
convicción con que se cuente en cada caso, a fin de que el citado artículo no
pueda servir de fundamento para dictar una condena al pago de intereses
mediante la cual una parte obtenga en provecho propio y de modo abusivo
sobre la propiedad de su contrario un interés excesivo derivado de un
préstamo. Así, para el caso de que el interés pactado en el pagaré, genere
convicción en el juzgador de que es notoriamente excesivo y usurario acorde
con las circunstancias particulares del caso y las constancias de
actuaciones, aquél debe proceder de oficio a inhibir esa condición usuraria
apartándose del contenido del interés pactado, para fijar la condena
respectiva sobre una tasa de interés reducida prudencialmente que no
resulte excesiva, mediante la apreciación de oficio y de forma razonada y
motivada de las mismas circunstancias particulares del caso y de las
constancias de actuaciones que válidamente tenga a la vista el juzgador al
momento de resolver.”
Contradicción de tesis 350/2013. Suscitada entre el Sexto
Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, el Séptimo Tribunal.-
Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito y el Primer Tribunal Colegiado del
Trigésimo Circuito. 19 de febrero de 2014. La votación se dividió en dos partes:
mayoría de cuatro votos por la competencia. Disidente: José Ramón Cossío Díaz.
Mayoría de cuatro votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José
Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de
García Villegas, en cuanto al fondo. Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo,
13

quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretario: Mario Gerardo Avante Juárez.
Según el interés pactado en el base de la acción, es usurero,
pues al multiplicar el cinco por ciento mensual por los doce meses arroja sesenta
por ciento anual, cuando éste no debe exceder del treinta y siete por ciento anual,
por lo que sí atenta en contra los derechos humanos ya indicados.
Como el control de convencionalidad es objeto de protección aún
de oficio, además que existe una disposición normativa convencional que prohíbe
la usura, como un derecho fundamental más incluido en el catalogo de los
derechos humanos en el orden jurídico nacional, por lo que, conforme a la
facultad mencionada que concede la reforma del artículo 1° de la Constitución
Federal, se Reduce el porcentaje de intereses moratorios que se reclaman al
treinta y siete por ciento anual, que equivale al tres punto cero ocho por ciento
mensual.
Habiendo quedado de manifiesto que los documentos forman
parte de una serie numerada de doce documentos, y que los mismos están
sujetos a la condición de que al no pagarse cualquiera de ellos a su vencimiento,
serían exigibles todos ellos, y causarían intereses moratorios.- Por lo tanto, ante
el impago del tercero de los documentos, se actualiza el vencimiento anticipado
de los diez pagarés restantes, y por ende, la mora emerge a partir del día
siguiente de la fecha de exigibilidad del tercer título de crédito.
Una vez sentado lo anterior resulta menester exponer, que en
la diligencia de exequendum que tuvo verificativo el día veinticuatro de julio del
dos mil veinte, se realizó un abono por la cantidad de diez mil pesos 00/100
m.n.
Bajo esa tesitura debe tomarse en consideración, que la mora
emerge a partir del día siguiente de la fecha de exigibilidad del tercer título de
crédito que lo es el dos de marzo del dos veinte, lo que da lugar a que con
posterioridad a dicha fecha sea cuando se generen los intereses moratorios,
conforme se contiene en aquello de lo contenido en el artículo 362 del Código
de Comercio, y que además, cualquier abono realizado, habrá de aplicarse
primeramente a satisfacer intereses devengados, y de existir un remanente se
aplicara a capital, de conformidad con lo contenido en el artículo 364 de la
Codificación Mercantil, el cual determina que “Las entregas a cuenta, cuando
no resulte expresa su aplicación, se imputarán en primer término, al pago de
intereses por orden de vencimientos, y después al del capital”.
Luego entonces, si conforme a lo contenido en los documentos
base de la acción, del cual se desprende que la mora emerge a partir del día
14

siguiente de la fecha de exigibilidad del tercer título de crédito que lo es el dos


de marzo del dos veinte, y que el abono se realizó el día veinticuatro de julio
del dos mil veinte, de ello se sigue que tal abono habrá de aplicarse en primer
término al pago de intereses, y en caso de remanente al capital, pero además,
porque existió expresa determinación de las partes a qué concepto aplicar
dicho peculio, conforme lo determina el artículo 364 párrafo segundo del
Código de Comercio, por lo tanto, su importe habrá de aplicarse primeramente
a los réditos, y en caso de remanente a la suerte principal.
El abono realizado en la diligencia de exequendum celebrada
el día veinticuatro de julio del dos mil veinte, ascendió a la cantidad de diez
pesos 00/100 m.n.
Si el importe de los pagarés se encuentra cuantificado en la
cantidad total de cuarenta mil pesos 00/100 m.n., la que multiplicada por el
interés al orden del tres punto cero ocho por ciento mensual, nos arroja la
cantidad de mil doscientos treinta y dos pesos 00/100 m.n. mensuales, y
divididos entre treinta punto cuatro que corresponde a los días promedio que
tiene cada mes, nos da la cantidad de cuarenta pesos 53/100 m.n. diarios; que
multiplicados por cuatro meses y veintitrés días transcurridos, contabilizados a
partir del dos de marzo del dos mil veinte, hasta el día veinticuatro de julio del
dos mil veinte, que constituye la fecha en que se efectuó el abono nos arroja la
cantidad de cinco mil ochocientos sesenta pesos 19/100 m.n., por concepto de
intereses en dicho lapso, los cuales por lo tanto, se tienen por satisfechos con
el abono realizado por la parte demandada en la diligencia de exequendum.
Del abono realizado por la cantidad de diez pesos 00/100 m.n.,
se le resta la cantidad de cinco mil ochocientos sesenta pesos 19/100 m.n.
correspondientes a los intereses generados, nos da una diferencia por cuatro
mil ciento treinta y nueve pesos 81/100 m.n., mismos que se aplican al importe
de la suerte principal.
Por lo que si el importe de la suerte principal lo es al orden de
cuarenta mil pesos 00/100 m.n., al cual se le resta la diferencia del abono que
asciende a cuatro mil ciento treinta y nueve pesos 81/100 m.n. nos arroja un
Adeudo de suerte principal por treinta y cinco mil ochocientos sesenta pesos
19/100 m.n.
Bajo ese tenor, y al haberse aplicado el abono efectuado por la
parte demandada, es por ello por lo cual resulta procedente condenar a
********** en su calidad de aval de **********, al pago de la cantidad de TREINTA
Y CINCO MIL OCHOCIENTOS SESENTA PESOS 19/100 M.N., a favor de
**********, por concepto de suerte principal.
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Es procedente condenar a la parte demandada, al pago de


intereses moratorios a razón del tres punto cero ocho por ciento mensual,
sobre el saldo insoluto del adeudo cuantificado al orden de la cantidad de
treinta y cinco mil ochocientos sesenta pesos 19/100 m.n., a partir del día
veinticinco de julio del dos mil veinte (que constituye el día siguiente al en que
se efectuó el abono en la diligencia de exequendum), y hasta la total solución
del adeudo, lo anterior con fundamento en lo dispuesto por el artículo 362 de la
codificación mercantil, concepto que será regulado en ejecución de sentencia.
Se absuelve a ********** de la prestación que le es reclamada
por la parte actora bajo el inciso c) del proemio del escrito inicial de demanda,
relativa al pago de gastos y costas del juicio.
Lo anterior es así tomando en consideración, que en modo
alguno se actualiza el supuesto contenido en la fracción III del artículo 1084 de
la Codificación Mercantil, en donde se determina de la procedencia de las
costas, cuando exista condena en un juicio Ejecutivo.
En donde en el presente caso, si bien existe una condena
decretada en contra de la demandada, sin embargo la misma no es absoluta,
en razón de que la actora no consiguió totalmente las prestaciones que
pretendía, derivado de la reducción en el quantum del porcentaje de interés
que reclamaba la parte actora.
Resulta aplicable la siguiente Jurisprudencia que lo es visible
en: Época: Décima Época, Registro: 2015691, Instancia: Primera Sala, Fuente:
Semanario Judicial de la Federación, Libro 49, Diciembre de 2017, Tomo I,
Materia(s): Civil, Tesis: 1a./J. 73/2017 (10a.), Página: 283, que a la lera dice:
“COSTAS EN EL JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL. ES
IMPROCEDENTE LA CONDENA A SU PAGO EN TÉRMINOS DEL
ARTÍCULO 1084, FRACCIÓN III, DEL CÓDIGO DE COMERCIO, EN
LOS CASOS EN QUE, AUN CUANDO PROCEDA LA ACCIÓN
CAMBIARIA DIRECTA, EL JUEZ OFICIOSAMENTE REDUCE EL PAGO
DE LOS INTERESES MORATORIOS POR CONSIDERARLOS
USURARIOS, SIN QUE SEA RELEVANTE QUE LA DEMANDADA
HAYA COMPARECIDO O NO AL JUICIO. Del precepto citado, se
advierte que siempre se condenará en costas al que fuese condenado en
juicio ejecutivo y al que lo intente si no obtiene sentencia favorable. Ahora
bien, el término "condenado en juicio" alude a quien no obtuvo sentencia
benéfica, ya sea el actor o la demandada; mientras que la expresión "no
obtiene sentencia favorable" se refiere a la derrota o condena total, es
decir, absoluta. En ese sentido, cuando en un juicio ejecutivo mercantil, la
parte actora se beneficia de la procedencia de la acción cambiaria directa
y, en su caso, demás prestaciones reclamadas, exactamente en los
mismos términos en que fueron planteadas en la demanda, procede la
condena en costas en términos del artículo 1084, fracción III, del Código
de Comercio, pues se está ante una condena total. Ahora bien, cuando en
la sentencia respectiva el juez, de manera oficiosa, reduce el monto de la
16

suerte principal o de las prestaciones accesorias reclamadas, se está ante


una condena parcial, pues se justificó la intervención judicial y puede
considerarse que el actor no obtuvo plenamente una sentencia favorable,
ni la demandada fue totalmente derrotado, ya que este último, con la
reducción del monto a pagar con respecto a lo reclamado, obtuvo también
una sentencia favorable. Así, si en un juicio ejecutivo mercantil, aun
cuando procedió la acción cambiaria directa, el juez, en ejercicio del
control convencional ex officio, reduce el pago de los intereses moratorios
por considerarlos usurarios, no puede condenarse al pago de costas
conforme al precepto legal citado, toda vez que la condena no fue total, al
haber dejado de percibir el actor todo lo que pretendió en los montos que
reclamó y al no tener que pagar la demandada la totalidad de la cantidad
que se le reclamaba por concepto de intereses, sin que sea relevante que
comparezca a juicio o no la demandada, pues aun si éste no contestó la
demanda, debe entenderse que la actuación del juzgador constituye una
oposición oficiosa a las pretensiones del actor. No obstante, este criterio
sólo es aplicable en lo que se refiere a la improcedencia de la condena en
costas en términos del artículo 1084, fracción III, del Código de Comercio,
pues es posible que se den condiciones que activen la procedencia en
términos de una diversa fracción del propio precepto, de su primer
párrafo, o del artículo 1082 del citado ordenamiento, quedando al
prudente arbitrio del juzgador determinar lo procedente.”

Virtud por lo cual, y toda vez que la parte actora no obtuvo todo
lo pretendido, ni la parte demandada fue condenada a lo que se le reclamaba,
por lo que en conjunción con la Jurisprudencia anteriormente reseñada se
determina, que derivado de que la condena no es absoluta, luego entonces no
resulta procedente el pago de gastos y costas que pretende la parte actora.
Los conceptos que no resulten de cantidad líquida en la presente,
deberán ser regulados en ejecución de sentencia, en términos de lo dispuesto por
los artículos 1085 a 1088 y 1348 del Código de Comercio.
Hágase trance y remate de lo embargado, y con su producto pago
al acreedor si la parte demandada no cumpliere voluntariamente con esta
sentencia en el término de ley.
Por lo anteriormente expuesto y fundado, con apoyo además en lo
dispuesto por los artículos 1321, 1322, 1325, 1326, 1328, 1329, 1330, 1346 y
demás relativos y aplicables del Código de Comercio, es de resolverse y se
resuelve:
PRIMERO.- El suscrito Juez es competente para conocer del
presente juicio.
SEGUNDO.- Se declara procedente la VÍA EJECUTIVA
MERCANTIL.
TERCERO.- La actora ********** acreditó su acción cambiaria
directa, y la demandada ********** no dio contestación a la demanda.
CUARTO.- Se condena a la demandada ********** en su calidad
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de aval de ********** a pagar en favor de la actora **********, la cantidad de


TREINTA Y CINCO MIL OCHOCIENTOS SESENTA PESOS 19/100 M.N. por
concepto de suerte principal.
QUINTO.- Se condena a la demandada ********** al pago de
intereses moratorios a razón del tres punto cero ocho por ciento mensual, sobre el
saldo insoluto del adeudo cuantificado al orden de la cantidad de treinta y cinco
mil ochocientos sesenta pesos 19/100 m.n., a partir del día veinticinco de julio del
dos mil veinte, y hasta la total solución del adeudo, concepto que será regulado
en ejecución de sentencia.
SEXTO.- Se absuelve a la demandada al pago de gastos y costas
del juicio.
SEPTIMO.- Hágase trance y remate de lo embargado y con su
producto pago al acreedor, si la parte demandada no cumpliere voluntariamente
con esta sentencia dentro del término de ley.
OCTAVO.- En términos de los previsto en el artículo 73 fracción II,
de la Ley General de Transparencia y Acceso a la información Pública, misma
que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el día trece de agosto de
dos mil veinte, se ordena se proceda a la elaboración y publicación de la versión
pública de la presente sentencia siguiendo lo establecido en los Lineamientos
para la Elaboración de Versiones Públicas de Sentencias y Resoluciones dictadas
por los Juzgados y Salas del Poder Judicial del Estado de Aguascalientes.
NOVENO.- Notifíquese y cúmplase.
A S I, Juzgando lo Sentenció y firma la Ciudadana Juez Interina
del Juzgado Primero de lo Mercantil del Estado, Licenciada ANA LUISA PADILLA
GÓMEZ, por ante su Secretaría de Acuerdos, con quien actúa y autoriza
Licenciada MIRIAM ESTELA ACEVEDO SANCHEZ.- Doy Fe.

La sentencia se notifica a las partes del proceso vía los Estrados


del Juzgado, a través de la publicación por Lista de Acuerdos, en términos que
establece el artículo 1068 fracción III del Código de Comercio en vigor, con fecha
catorce de abril del dos mil veintiuno.- Conste.
L´ALPG/cch.
18

La Licenciada MIRIAM ESTELA ACEVEDO SANCHEZ,


Secretaria adscrita al Juzgado Primero de lo Mercantil, hago constar y certifico
que éste documento corresponde a una versión pública de la sentencia ó
resolución 1620/2020 dictada en fecha trece de abril de dos mil veintiuno por la
Juez Interina del Juzgado Primero de lo Mercantil del Estado, conste de 18
fojas útiles. Versión pública elaborada de conformidad a lo previsto por los
artículos 3 fracciones XII y XXV; 69 y 70 de la Ley de Transparencia y Acceso a
la Información Pública; así como del trigésimo octavo de los Lineamientos
Generales en Materia de Clasificación y Desclasificación de la Información, así
como para la elaboración de Versiones Públicas, se suprimió: el nombre de las
partes, información que se considera legalmente como confidencial por
actualizarse lo señalado en los supuestos normativos en cita. Conste.

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