Plantilla Portada TFM
Plantilla Portada TFM
Tutor/a:
UNIVERSITAT DE VALÈNCIA
Valencia - España
Junio 2025
1. Resumen
2. Introducción
2.1. Justificación del tema: relevancia de la mediación en conflictos
escolares.
2.2. Objetivo del trabajo: analizar cómo la mediación puede prevenir y
gestionar el acoso escolar, incorporando enfoques creativos.
3. Mediación
3.1. Concepto
3.2. Principios
3.2.1. Principio de procedibilidad y libre disposición
3.2.2. Principio de igualdad de las partes e imparcialidad de los
mediadores
3.2.3. Principio de neutralidad
3.2.4. Principio de confidencialidad
3.2.5. Principio de las partes en mediación
3.3. Características de la mediación
3.4. Procedimiento
3.4.1. Solicitud de inicio
3.4.2. Sesión inicial
3.4.3. Sesión constitutiva
3.4.4. Terminación del procedimiento
4. El acoso escolar: causas, tipos y consecuencias. (INCLUIR YA CUESTIÓN
LEGISLATIVA) LOPIVI, LEY VALENCIANA.LEY DE EDUCACIÓN
ESTATAL, GUÍAS DE UNICEF, SAVE THE CHILDREN
4.1. La relación entre mediación y acoso escolar. (AQUÍ YA METER
ENFOQUES CREATIVOS)
4.1.1. Aplicaciones en la prevención (antes de que ocurra).
4.1.2. Aplicaciones en la erradicación (una vez producido).
5. ESTRATEGIAS INNOVADORAS EN EL ÁMBITO DEL ACOSO ESCOLAR
en mediación
5.1. Importancia de la creatividad en la mediación.
5.2. Estrategias innovadoras para aplicar en contextos escolares.
5.3. Juegos, dinámicas de grupo y talleres de sensibilización.
5.4. Uso de herramientas digitales y tecnológicas.
6. Conclusiones
7. Bibliografía
Capítulo II. MARCO TEÓRICO
1. Mediación
1.1. Concepto
1
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., Madrid, 2021, s.v.
“mediación”.
2
ESCUELA INTERNACIONAL DE MEDIACIÓN, Máster en Mediación y Gestión de Conflictos
Multidisciplinares, 1.ª ed., Málaga, EIM, 2025, s.v. "mediación".
3
TOUZART, H., La Mediación y la solución de los Conflictos. Estudio Psicosociológico, Editorial
Herder, 1980, cit., Jornada para la difusión y promoción del SIMA, “Acentuemos la confianza en la
mediación”, 21 de noviembre de 2017, p. 4
4
FLOYER ACLAND, A., Cómo utilizar la mediación para resolver conflictos en las organizaciones, 1.ª
ed., Barcelona, Ediciones Paidós Ibérica, 1993, p. 43.
5
Art. 3. Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, sobre
ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles
define la mediación como “un procedimiento estructurado, sea cual sea su nombre o
denominación, en el que dos o más partes en un litigio intentan voluntariamente
alcanzar por sí mismas un acuerdo sobre la resolución de su litigio con la ayuda de un
mediador. Este procedimiento puede ser iniciado por las partes, sugerido u ordenado por
un órgano jurisdiccional o prescrito por el Derecho de un Estado miembro.” Asimismo,
otras normativas como la Ley 5/2012, de 6 de julio, 6 en su artículo primero, también
abordan este concepto destacando la voluntariedad y estructuración del procedimiento
de mediación como método de solución de controversias.
1.2. Principios
6
Art. 1. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
7
VILLALUENGA, L. G. (2010). La mediación a través de sus principios. Reflexiones a la luz del
anteproyecto de ley de mediación en asuntos civiles y mercantiles. "Revista general de legislación y
jurisprudencia". p. 718
la Ley 5/2012, de 6 de julio 8, que recoge en su título II los principios informadores de
la mediación.
- Artículo 5. Voluntariedad
- Artículo 6. Igualdad de las partes en conflicto
- Artículo 7. Neutralidad e imparcialidad de las personas mediadoras
- Artículo 8. Confidencialidad
- Artículo 9. Buena fe
- Artículo 10. Carácter presencial
- Artículo 11. Flexibilidad
- Artículo 12. Lengua del procedimiento
- Artículo 13. Accesibilidad universal para las personas con diversidad funcional
8
Arts. 6-10. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
9
GARCÍA TOMÉ, M., Mediación Familiar: ventajas, desventajas, costes y perspectivas, Dirección
General de Políticas Interiores, Departamento Temático C: Derechos de los Ciudadanos y Asuntos
Constitucionales, Parlamento Europeo, Bruselas, 2011, p.4
10
Arts. 5-13. Ley 24/2018, de 5 de diciembre, de mediación de la Comunitat Valenciana. Boletín Oficial
del Estado, nº 23.
flexibilidad, el carácter presencial, la regulación sobre la lengua del procedimiento y la
accesibilidad universal. Estas diferencias reflejan cómo el desarrollo normativo a nivel
autonómico es más detallado, garantizando así un procedimiento más accesible y
adecuado a la realidad social y jurídica de la Comunidad Valenciana.
11
Art. 6 y 17. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial
del Estado, nº 168.
12
Art. 403.2. Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Boletín Oficial del Estado, nº 7, de 8 de
enero de 2000.
13
SARMIENTO, M. P., y POLO PAZMIÑO, E. J., «El principio de voluntariedad y la tenencia en
mediación», Polo del Conocimiento: Revista científico-profesional, 7.9 (2022), p. 776.
La procedibilidad y libre disposición hace referencia a que la mediación debe ser
un proceso voluntario, lo que implica que es responsabilidad de las partes el decidir si
quieren llevarlo a cabo, organizarlo según su conveniencia y darlo por finalizado en
cualquier momento 14. En efecto, este principio es incuestionable en lo que respecta a la
posibilidad de desistir durante el procedimiento y a la no obligación de llegar a un
acuerdo 15.
16
Según el artículo séptimo de la Ley 5/2012 , “en el procedimiento de
mediación se garantizará que las partes intervengan con plena igualdad de
oportunidades, manteniendo el equilibrio entre sus posiciones y el respeto hacia los
puntos de vista por ellas expresados, sin que el mediador pueda actuar en perjuicio o
interés de cualquiera de ellas.”
14
(13) Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, sobre
ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles
15
GINEBRA MOLINS, M. E., y TARABAL BOSCH, J., «La obligatoriedad de la mediación derivada de
la voluntad de las partes: las cláusulas de mediación», "InDret: Revista para el análisis del derecho",
Facultad de Derecho, Universidad de Barcelona, p. 4.
16
Art. 6 y 17. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial
del Estado, nº 168.
17
AFONSO RODRÍGUEZ, M. E., La mediación familiar en España: concepto, caracteres y principios
informadores, 2008, pp. 67-69.
18
Art. 6 y 17. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial
del Estado, nº 168.
de parentesco por consanguinidad o afinidad hasta el cuarto grado; c) la amistad íntima
o enemistad manifiesta entre el mediador y alguna de las partes, extendiéndose a las
personas que asumen su representación o defensa; y d) la existencia de cualquier otra
actividad profesional con alguna de las partes, salvo la actuación como mediador.
19
Sobre el principio de neutralidad la Ley 5/2012 en su artículo octavo hace
referencia a que son las partes por sí mismas las que deben llegar a un acuerdo en el
proceso de mediación. Por tanto, aunque el papel del mediador sea activo, su función es
acercar a las partes.
19
Art. 8 Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
20
BRANDONI, F., «Apuntes sobre la neutralidad», La trama. Revista interdisciplinaria de mediación y
gestión de conflictos, Fundación Libra, 1997, s. p.
21
BREVIS TORRES, C. G., «La neutralidad y la persona del mediador en el actual escenario de la
mediación familiar en Chile», Ponencia, Docente y Coordinadora del Diplomado de Mediación y del
Programa de Familia de CEAC, Universidad Católica Silva Henríquez; actual vicepresidente Colegio de
Mediadores de Chile, p. 5
1.2.4. Principio de confidencialidad
Autores como DUPUIS 22, definen lo confidencial como “lo que se hace o se
dice, valga la redundancia en confianza o con seguridad recíproca entre dos o más
personas. Se trata de un acto de confianza por el cual una persona hace una revelación
de algo secreto o reservado”
22
DUPUIS, J.C., «Mediación y Conciliación», Buenos Aires, Abeledo Perrot, 1997, p. 49.
23
Art. 9. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
24
COTINO HUESO, L., «Confidencialidad y protección de datos en la mediación en la Unión Europea»,
Revista IUS, 12(41), Puebla, ene./jun. 2018, pp. 316 y 317.
25
WRIGHT, W. A., «La protección de la confidencialidad en la mediación», Recuperado de
https://www.mediate.com/articles/la_proteccion_de_la_confidencialidad.cfm. Ley, (8858), 2014.
1.2.5. Principio de las partes en mediación
Por tanto, aunque el mediador dirige y organiza el procedimiento, son las partes
quienes aceptan ciertas normas al iniciar la mediación, con el fin de asegurar un
desarrollo correcto del proceso, brindándoles libertad a la hora de llevar a cabo todo el
proceso con el fin de que no se limite la autonomía de las mismas. La mediación se
debe basar en la buena fe y en la voluntad de las partes para participar de manera activa
con el fin de alcanzar un acuerdo viable 27.
26
Art. 10. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
27
VILLALUENGA, L. G. (2010). La mediación a través de sus principios. Reflexiones a la luz del
anteproyecto de ley de mediación en asuntos civiles y mercantiles. "Revista general de legislación y
jurisprudencia". p. 716
Las principales características de la mediación, sustentadas en la literatura
especializada, quedan definidas, entre otros, por MARQUES & MARTÍN 28 quienes las
establecen cómo los aspectos básicos para diferenciar la mediación de cualquier método
de resolución de controversias vinculado al sistema judicial. Estas son:
- Estrategia pacífica
- Proceso sistemático
- Proceso transformador
- Favorece la comunicación
- Facilita los encuentros entre las partes
28
MARQUES CEBOLA, C., prólogo de MARTÍN DIZ, F., «La mediación», Editorial Marcial Pons,
2013, p. 54.
29
DE PRADA DE PRADO, J. y LÓPEZ GIL, J., «La mediación como estrategia de resolución de
conflictos en el ámbito escolar», Documentación social, 2008, vol. 148, p. 104.
30
Preámbulo III Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial
del Estado, nº 168.
Así, tanto las aportaciones doctrinales como las recogidas en la normativa
vigente ofrecen una visión completa de las características de la mediación. Esta
convergencia de perspectivas facilita su distinción frente a otros métodos de resolución
de controversias y garantiza un procedimiento eficaz. En resumen, tanto la doctrina
como la legislación ofrecen enfoques complementarios que, en conjunto, consolidan la
mediación como un método efectivo, ágil y adaptado a las necesidades de las partes
implicadas.
1.4. Procedimiento
Pese a que las partes, de común acuerdo con el mediador, son las encargadas de
decidir cómo se estructura el proceso, adaptándolo a las particularidades del conflicto y
a sus necesidades 31, este debe desarrollarse conforme a las fases establecidas en la Ley
5/2012, de 6 de julio, que regula el procedimiento, para garantizar así la participación
activa, voluntaria e igualitaria de las partes.
31
MASUCCI, A., «El procedimiento de mediación como medio alternativo de resolución de litigios en el
derecho administrativo: esbozo de las experiencias francesa, alemana e inglesa», Revista de
administración pública, 2009, nº 178, p. 25.
32
Art. 16. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
33
Art. 403.2. Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Boletín Oficial del Estado, nº 7, de 8 de
enero de 2000.
- Por derivación judicial siempre que las partes lo acepten
35
De acuerdo con lo establecido en el artículo 18 de la Ley 5/2012 , el
procedimiento de mediación se dará por iniciado con la sesión constitutiva en la que las
partes expresan su intención de participar y se acuerdan elementos fundamentales como
el programa de actuaciones, la duración máxima prevista, los costes, la declaración de
que las partes asisten de manera voluntaria a mediación, el lugar de celebración y la
lengua en la que se desarrollará el proceso. Al finalizar esta sesión, se redacta un acta
firmada por todas las partes y los mediadores, que reflejará si la mediación ha sido
efectiva o no.
34
Art. 17. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
35
Art. 18. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
1.4.4. Terminación del procedimiento
El procedimiento se dará por finalizado con la redacción del acta final, en la que
se refleja la conclusión del procedimiento, los acuerdos alcanzados o cualquier otra
causa de finalización, y será firmada por todas las partes y el mediador.
38
El artículo 23 de la Ley 5/2012 establece que el acuerdo de mediación debe
recoger las obligaciones asumidas, la indicación de que se ha seguido un procedimiento
conforme a la ley, la obligatoriedad del acuerdo y la posibilidad de elevarlo a escritura
pública para dotarlo de fuerza ejecutiva. La impugnación de este acuerdo sólo podrá
realizarse mediante acción de nulidad por las causas que invalidan los contratos.
36
Art. 18. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
37
VILLAR FUENTES, I., «El acuerdo de mediación», en Mediación y derecho, coordinado por
ÁLVAREZ ALARCÓN, A. y GARCÍA MOLINA, P., Árbol académico, 2020, capítulo 9, pp. 119-126.
38
Art. 23. Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Boletín Oficial del
Estado, nº 168.
2. Acoso escolar
2.1. Concepto
41
Diversos autores han ampliado esta definición. OLWEUS , pionero en el
estudio de este fenómeno, lo describe como la situación que se da cuando “un alumno
está siendo maltratado o victimizado cuando él o ella está expuesto repetidamente y a lo
largo del tiempo a acciones negativas de otro o un grupo de estudiantes”, es decir, lo
describe como una conducta de acoso físico y/o psicológico que un estudiante ejerce
sobre otro, siendo este seleccionado como la víctima reiterada de los ataques. Por su
42
parte, PIÑUEL Y OÑATE señala que el acoso escolar es el "maltrato verbal y modal
que recibe un niño por parte de otros compañeros que se comportan con él cruelmente,
con el objeto de someterlo, asustarlo, amenazarlo, atentando contra la dignidad del
niño".
39
AVILÉS MARTÍNEZ, J. M., Bullying. Intimidación y maltrato entre el alumnado, ed.,STEE-EILAS,
2003 , p. 9.
40
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., Madrid, 2021, s.v.
“acoso escolar”.
41
OLWEUS, D., 1999, p. 10 cit., p.78 DEL REY, R. y ORTEGA, R., «Violencia escolar: claves para
comprenderla y afrontarla», en Escuela Abierta, 2007, nº 10
42
PIÑUEL, I. y OÑATE CANTERO, A., «La Violencia y sus manifestaciones silenciosas entre los
jóvenes: estrategias preventivas», Editorial IIEDDI, p. 5.
43
Art. 1. Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente
a la violencia, Boletín Oficial del Estado, 5 de junio de 2021, nº 134
derechos y bienestar, que amenaza o interfiere su ordenado desarrollo físico, psíquico o
social, con independencia de su forma y medio de comisión, incluida la realizada a
través de las tecnologías de la información y la comunicación, especialmente la
violencia digital. En cualquier caso, se entenderá por violencia (...) el acoso escolar”
2.2. Actores
Los principales actores participantes del acoso escolar son la víctima, el agresor
y los observadores 44.
2.2.1. Víctima
45
Según la guía para prevenir el acoso escolar de UNICEF , la víctima es el
alumno que sufre las agresiones, suele mostrarse inseguro, tímido y con baja
autoestima. Puede proceder de un entorno familiar sobreprotector y, pese a la situación
de acoso, es común que obtenga buenos resultados académicos.
44
CANO-ECHEVERRI, M. M. y VARGAS-GONZÁLEZ, J. E., «Actores del acoso escolar», en Revista
Médica de Risaralda, vol. 24, nº 1, 2018, p. 62.
45
UNICEF, Guía para prevenir el acoso escolar, UNICEF España, 2020, p.14.
46
CEREZO, F., «Bullying: análisis de la situación en las aulas españolas», en International Journal of
Psychology and Psychological Therapy, vol. 9, nº 3, 2009, p. 387.
concluye que la mayoría de las víctimas son varones, generalmente algo más jóvenes
que sus agresores, y suelen ser percibidos por sus compañeros como física o
psicológicamente frágiles. Estos alumnos tienden a verse a sí mismos como personas
tímidas, reservadas y con poca influencia social, lo que repercute en una baja autoestima
y una marcada tendencia a ocultar su sufrimiento. Además, CEREZO señala que las
víctimas suelen presentar altos niveles de ansiedad e introversión, junto a dificultades
para gestionar sus relaciones sociales. En el ámbito familiar, sus conclusiones coinciden
con UNICEF al destacar que estos estudiantes suelen crecer en entornos
sobreprotectores, pasar gran parte de su tiempo en casa y mantienen un contacto
frecuente con sus padres. En cuanto a su actitud hacia la escuela, reafirma que tienden a
adoptar una postura pasiva, aunque esto no impide que puedan obtener un buen
rendimiento académico.
Por otro lado, otros estudios como el de COLLEL y ESCUDÉ 48, amplían esta
clasificación estableciendo tres tipologías adicionales basándose en la personalidad:
47
UNICEF, Guía para prevenir el acoso escolar, UNICEF España, 2020, p.14.
48
COLLELL I CARALT, J. y ESCUDÉ MIQUEL, C., «El acoso escolar: un enfoque psicopatológico»,
en Anuario de Psicología Clínica y de la Salud, vol. 2, 2006, p. 10.
- Víctima provocativa: muestra un patrón de comportamiento similar al de los
agresores reactivos, con dificultades para controlar sus emociones. Dependiendo
del contexto, puede asumir el rol de agresor-víctima, alternando entre ambos
papeles.
- Víctima inespecífica: es aquella que se convierte en objetivo de acoso debido a
una característica que la hace percibirse como diferente por el grupo. Según
estos estudios, esta es la tipología más frecuente.
2.2.2. Agresor
Según la guía de Save the Children 49, los agresores son “los que ejercen
directamente la violencia física y/o psicológica sobre la o las víctimas.” Esta definición
puede completarse con la aportada por OLWEUS 50, quien describe al agresor como el
alumno que victimiza a otro compañero, que, en términos generales, suelen poseer una
fuerza física mayor a la de las víctimas, lo que genera un cierto reconocimiento o
respeto dentro de su grupo de iguales. Además, presentan un temperamento agresivo e
impulsivo, carecen de fuertes lazos familiares y muestran poco interés por el entorno
escolar. También, se les atribuye una baja capacidad para la comunicación, así como una
notable falta de empatía hacia la víctima y una ausencia de sentimiento de culpabilidad
respecto a sus acciones.
51
Por su parte, SULLIVAN, CREARY y SULLIVAN , enfatizan en que la
característica más relevante de los agresores es su capacidad para utilizar el poder. En
este sentido, no es tanto la posesión de poder lo que define a un acosador, sino la
manera en la que lo emplea para imponerse sobre los demás.
49
ALLUÉ ESCUR, S., CARMONA DURÁN, A., MIRA, M. y VELÁZQUEZ LEMUS, P., Guía de
actuación frente al acoso y el ciberacoso para padres y madres. Yo a eso no juego, SAVE THE
CHILDREN, 2017, p. 11.
50
OLWEUS, D., 1998, cit. HERNÁNDEZ, R. M. y SARAVIA, M. Y., «Generalidades del acoso escolar:
Una revisión de conceptos», Revista de Investigación Apuntes Psicológicos, vol. 1, nº 1, 2016, pp. 35-36.
51
SULLIVAN, K., CLEARY, M. y SULLIVAN, G., Bullying En La Enseñanza Secundaria. El acoso
escolar: cómo se presenta y cómo afrontarlo, CEAC, 2005, p. 16.
- Agresor/acosador inteligente: destacan por ocultar su conducta intimidatoria y,
cuando alguien los señala, los profesores suelen dudar. Suelen ser populares, con
buen rendimiento académico y capaces de influir en los demás. Son
egocéntricos, seguros de sí mismos y carecen de empatía, mostrando
indiferencia hacia sus víctimas. suelen ser más sociables que quienes intimidan
y pueden tener poder sobre profesores y compañeros. lo más difícil es
identificarlos, ya que a menudo parecen líderes positivos en la escuela.
- Agresor/acosador poco inteligente: señala que este término calificativo puede ser
poco adecuado, ya que estas personas suelen atraer a otros por su
comportamiento de riesgo y, al mismo tiempo, intimidan a sus compañeros. Su
visión del mundo es negativa, suelen fracasar en la escuela y dirigir su agresión
hacia los más vulnerables. Su falta de autoestima y dificultades sociales lo llevan
a encontrar la intimidación como un medio para ganar estatus dentro de su grupo
de iguales. A diferencia de los acosadores inteligentes, estos suelen tener menos
recursos, pierden popularidad y tienden a abandonar los estudios.
- Agresor/acosador - víctima: Es alguien que, en algunas situaciones, intimida a
otros, por lo general más jóvenes o vulnerables, pero en otras es él quien sufre el
acoso. Este tipo de acosador es difícil de tratar porque combina
comportamientos agresivos con una gran vulnerabilidad, lo que dificulta que
profesores y compañeros lo manejen de manera justa. Estos estudiantes tienen
más problemas emocionales y conductuales, menor autocontrol y dificultades
para establecer relaciones sanas. Muchas veces, recurren al acoso como una
forma de recuperar poder tras haber sido intimidados.
2.3. Espectadores
53
Sin embargo, no todos los espectadores desempeñan el mismo rol. CÁSAR
señala que existen diferencias significativas entre ellos: algunos apoyan abiertamente al
agresor, reforzando su comportamiento; otros, aunque sienten solidaridad hacia la
víctima, rara vez lo manifiestan de forma visible; y un tercer grupo se muestra
indiferente a los acontecimientos, sin involucrarse de ninguna manera.
54
En esta línea, SULLIVAN, CREARY y SULLIVAN , proponen una
clasificación más detallada distinguiendo cuatro categorías:
- Compinches: también conocidos como secuaces, son los aliados cercanos del
agresor, colaboran activamente con él ayudándolo a ejecutar el acoso.
- Reforzadores: no participan de manera directa, pero animan al agresor con
actitudes que refuercen su conducta. Ocupan un nivel inferior pero igualmente
respaldan la intimidación.
- Ajenos: intentan mantenerse al margen, mantienen una postura neutral y pasiva,
evitando involucrarse en la situación de acoso.
- Defensores: se distancian del agresor, intentan apoyar a la víctima, ya sea
confrontando al agresor, denunciando la situación o brindando apoyo emocional
a la persona afectada.
52
CEA (Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado), Estrategias para
Prevenir el Acoso Escolar, CEA, 2020.
53
CÁSAR CAROZO, J., «Los espectadores y el código del silencio», en Revista Espiga, vol. 14, nº 29,
2015, p. 4.
54
SULLIVAN, K., CLEARY, M. y SULLIVAN, G., Bullying En La Enseñanza Secundaria. El acoso
escolar: cómo se presenta y cómo afrontarlo, CEAC, 2005, p. 16.
2.4. Características
55
JIMÉNEZ SÁNCHEZ, M., BERROCAL DE LUNA, E. y ALONSO FERRES, M., «Prevalencia y
características del acoso y ciberacoso entre adolescentes», en Universitas Psychologica, vol. 20,
Pontificia Universidad Javeriana, 2021, p. 2.
● Alonso, J y Román, J.M. (2005). Prácticas educativas familiares y autoestima.
Psicothema, 17 (1), 76-82.
● Musitu, G., Buelga, S., Lila, M.S., y Cava, M.J. (2001). Familia y adolescencia:
Un modelo de análisis e intervención psicosocial. Madrid: Síntesis.
● Ortega, R., y Del Rey, R. (2001). Aciertos y Desaciertos del Proyecto Sevilla
Antiviolencia Escolar (SAVE). Revista de Educación, 324, 253-270.
● Ortega, R., Del Rey, R., y Fernández, I. (2003). Working together to prevent
school violence: The Spanish response. En P.K. Smith (Ed.), Violence in
Schools: The Response in Europe (pp.132-152). Londres: Routledge Falmer.