Presentado por Valdez Benjamin
TRABAJO
EVALUATIVO DEL
AJO
INTRODUCCIÓN
El ajo (Allium sativum) es una planta que ha sido utilizada desde la
antigüedad, tanto en la cocina como en la medicina, debido a sus
propiedades excepcionales. Su característico sabor y aroma han
conquistado el paladar de culturas de todo el mundo, mientras que
sus beneficios para la salud lo convierten en un remedio natural
muy valorado. Rico en compuestos como la alicina, el ajo no solo es
un ingrediente esencial en innumerables platillos, sino que también
posee propiedades antioxidantes, antibacterianas y
antiinflamatorias. En esta presentación, exploraremos el origen, las
propiedades y los usos del ajo, destacando su importancia en
nuestra vida diaria y en el cuidado de nuestra salud.
QUE ES EL AJO
El ajo (Allium sativum) es una especie tradicionalmente
clasificada dentro de la familia de las liliáceas pero que
actualmente se ubica en la de las amarilidáceas,aunque
este extremo es muy discutido. Al igual que la cebolla
(Allium cepa), el puerro (Allium ampeloprasum var. porrum)
y la cebolla de invierno o cebollino (Allium fistulosum), es
una especie de importancia económica ampliamente
cultivada y desconocida en estado silvestre.
ORIGEN DEL AJO
Es una especie estéril de amplia variabilidad morfológica y
fisiológica y, a la luz de los estudios moleculares, es
altamente probable que sea originaria de Asia occidental y
central a través de su progenitor Allium longiscupis, y que
fuera introducida desde allí en el Mediterráneo —y luego a
otras zonas— donde se cultiva desde hace más de siete mil
años.
CULTIVO
Desde tiempos remotos el ajo se cultiva en Grecia, Roma, la India e incluso en algunos países de Oriente. Los requisitos ambientales
para su cultivo son:
Suelos con buen drenaje, preferentemente francos o algo arcillosos, ricos en materia orgánica y con humedad. Se adaptan con
facilidad en suelos cultivados previamente con cereales.
Riego permanente hasta el período anterior a la cosecha.
Fertilización superior a otras hortalizas.
Desmalezamiento del suelo, principalmente durante el primer período de germinación.
Temperaturas inferiores a los 17 °C
La plantación se realiza en invierno o principios de primavera, cuando el diente ya ha brotado y el nuevo tallo alcanza un 50 % de la
longitud del diente. Es importante seleccionar los dientes destinados a plantar, debiendo escoger los más sanos y representativos de
la variedad para conservar sus cualidades.
La siembra puede realizarse manualmente o con maquinarias, depositando el diente en el suelo a una profundidad entre 3 y 6 cm (una
o dos veces el tamaño del diente). Se debe poner con la punta hacia arriba, para evitar deformaciones en la nueva planta. Otro
aspecto a tener en cuenta para obtener una producción considerable es el distanciamiento adecuado entre hileras y entre una planta y
otra. Aunque no es un cultivo que requiera de grandes superficies, el distanciamiento es importante para el buen desarrollo de los
bulbos. El ajo cultivado en climas fríos adquiere un sabor más picante.
El momento adecuado para la recolección es en agosto y está determinado por el uso posterior que se dará a los bulbos. Si el objetivo
es obtener semillas para una siembra posterior, deben cosecharse cuando las hojas comienzan a marchitarse. En cambio, si se
destinan al consumo, no hay que esperar a que las hojas se sequen completamente. El ciclo completo, desde la germinación hasta la
recolección de los nuevos bulbos, tarda aproximadamente ocho meses.
Una vez finalizada la cosecha, los bulbos deben mantenerse en un lugar tibio, soleado y con buena ventilación durante dos o tres
semanas, para que se sequen o curen.
¿QUÉ PAÍSES
PRODUCEN MÁS
AJO?
A nivel mundial. China lidera la
producción mundial de ajo,
representando el 73,8% de la
producción mundial, seguida de India
con el 10,4%, Bangladesh con el 1,7%,
Corea del Sur con el 1,3% y Egipto con
el 1,2%.
USO
GASTRONOMICO
El ajo se emplea en la cocina como un saborizante natural.
Posee un aroma y un sabor característico que suele
acompañar ciertos platos de la cocina mediterránea. Los
brotes tiernos de las hojas se suelen incluir en algunos
platos. Estos brotes pueden ser preparados como si fueran
espárragos, aunque el consumo del bulbo es mucho más
habitual. Generalmente se utilizan secos o semisecos,
como ajo deshidratado, verdes (ajetes) y encurtidos
USO MEDICINAL
En la actualidad el ajo es una medicina naturista, al que se atribuyen múltiples efectos farmacológicos, con
grado de certeza variable: desde los efectos verificados científicamente en seres humanos, pasando por los
evaluados in vivo en animales de laboratorio o in vitro en condiciones controladas, hasta los considerados en
medicina tradicional, sin comprobación científica. Una de las substancias presentes, la alicina, se ha utilizado
experimentalmente para combatir la infección por Cryptosporidium en pacientes con SIDA.Dado que, en
experimentos in vitro, algunas de las substancias presentes en él inhiben la agregación de las plaquetas se ha
propuesto su uso en el control de enfermedades cardíacas. Se supone que reduce el bloqueo de las arterias);
reduce la presión arterial y el colesterol;incrementa el nivel de insulina en el cuerpo; controla los daños
causados por la arterioesclerosis, y el reumatismo. También se lo relaciona con la prevención de ciertos tipos de
cáncer,como el de próstata,el de estómago, y de colon.También en ciertas complicaciones de la diabetes
mellitus,y en la reversión del estrés y la depresión.De acuerdo a los efectos medicinales buscados, varía la
forma en que deben ser ingeridos, ya que el ajo posee diferentes propiedades crudo o cocido. Cuando el ajo
crudo es cortado o machacado, se produce la combinación de la aliina con la alinasa, lo que produce una
sustancia denominada alicina. Ésta tiene varios efectos benéficos, en cambio si el ajo es cocinado, este
compuesto se destruye.En el proceso de cocción se liberan compuestos diferentes, como la adenosina y el
ajoeno,que poseen cualidades anticoagulantes y, se supone, reducen el nivel de colesterol.
EXPORTACION
EN ARGENTINA
La producción Argentina de ajo ronda las 148 mil toneladas
anuales, ocupando un área cosechada de 15.787 hectáreas
y un rendimiento promedio de 9 tn/ha. El principal destino
de las exportaciones de ajo de Argentina es Brasil.
PRINCIPALES ZONAS DE
PRODUCCIÓN DE AJO DE LA
ARGENTINA
De las aproximadamente 16.000 hectáreas que
se cultivan en la Argentina, un 95% se
encuentra en la región cuyana (Mendoza y San
Juan), seguido en orden de importancia
Córdoba y Buenos Aires, Río Negro, Salta,
Tucumán, Santa Cruz y Chubut.
PLAGAS QUE
AFECTAN AL AJO
las plagas más importantes como Nematodos, el
Ácaro del Ajo, el Gusano Rojo y la Polilla de Ajo
Almacenado, así como enfermedades más
comunes, como la Podredumbre Verde, la Roya,
la Blanquilla y la Podredumbre Blanca
CUANDO SE PLANTA EL
AJO EN ARGENTINA
Para la zona cuyana la plantación de ajo blanco
se recomienda realizarla entre los meses marzo-
abril y la cosecha desde el mes de noviembre.
Para el ajo colorado la plantación se recomienda
para los meses de abril-mayo y la cosecha
comienza desde el mes de diciembre.
CONCLUSION
El ajo juega un papel importante en la gastronomía y la salud en
Argentina. Su uso en la cocina argentina es vasto, aportando sabor
y aroma a una variedad de platos tradicionales, desde carnes hasta
ensaladas y salsas. Además, el ajo es reconocido por sus
propiedades medicinales, como sus beneficios cardiovasculares, su
capacidad para reforzar el sistema inmunológico y su potencial para
prevenir enfermedades crónicas. En términos económicos, el cultivo
de ajo representa una actividad agrícola relevante en varias
provincias del país, contribuyendo a la producción y exportación de
este alimento. Por lo tanto, el ajo no solo tiene un valor cultural y
nutricional, sino que también es una pieza clave en la economía.
BIBLIOGRAFIA Berdonces i Serra. Gran enciclopedia de las plantas medicinales, Tikal ediciones.
Diccionario integral de Plantas Medicinales, 2002, RBA Libros S.A
Plantas medicinales, Círculo de lectores, 1999
Enciclopedia de las plantas medicinales, Ed. Océano, 2003
Castro, Álvaro. «Con un diente de ajo.» Magazine (La Vanguardia)
Catálogo de plantas medicinales, elaborado por el Departamento Técnico del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos
El huerto, de la rotación de cultivos a la recogida, A.M. Penco de Toubes i Pablo Martí, Susaeta Ed.
McGee, Harold (2004). On Food and Cooking (edición revisada). Scribner. ISBN 0-684-80001-2.pp 310–313:The Onion Family: Onions, Garlic, Leeks.
Salunkhe, D.K.; Kadam, S.S. (1998). Handbook of Vegetable Science and Technology. Marcel Dekker. ISBN 0-8247-0105-4.
Koch, H. P.; Lawson, L. D. (1996). Garlic. The Science and Therapeutic Application of Allium sativum L. and Related Species (2ª edición). Williams & Wilkens. ISBN 0-683-18147-5.
James Mellgren (2003).
Hamilton, Andy (2004). Selfsufficientish - Garlic. Visto 1 de mayo de 2005
R. Kamenetsky, I. L. Shafir, H. Zemah, A. Barzilay, and H. D. Rabinowitch (2004). Environmental Control of Garlic Growth and Florogenesis. J. Am. Soc. Hort. Sci. 129: 144–151.
Lindsey J. Macpherson, Bernhard H. Geierstanger, Veena Viswanath, Michael Bandell, Samer R. Eid, SunWook Hwang, and Ardem Patapoutian (2005). «The pungency of garlic: Activation of TRPA1 and TRPV1 in response to
allicin». Current Biology 15 (May 24): 929-934.
Balch, P. A. 2000. Prescription for Nutritional Healing, 3ª ed. New York: Avery.
Block, E. 1985. «The chemistry of garlic and onions.» Scientific American 252 (marzo): 114-119.
Block, E. 1992. «The organosulfur chemistry of the genus Allium — implications for organic sulfur chemistry.» Angewandte Chemie International Edition 104: 1158–1203.
Block, E. (2010). Garlic and Other Alliums: The Lore and the Science. Royal Society of Chemistry. ISBN 978-0-85404-190-9.
Breithaupt-Grogler, K., et al. 1997. «Protective effect of chronic garlic intake on elastic properties of aorta in the elderly.» Circulation 96: 2649–2655. Abstract.
Capo, Nicolás. Mis observaciones clínicas sobre el limón, el ajo y la cebolla. Editorial Kier, 1962.
Efendy, J. L., et al. 1997. «The effect of the aged garlic extract, 'Kyolic', on the development of experimental atherosclerosis.» Atherosclerosis 132: 37–42. Abstract.
Japanese garlic.にんにく.
Gardner, C. D.; Lawson, L. D.; Block, E.; Chatterjee, L. M.; Kiazand, A.; Balise, R. R.; Kraemer, H. C. 2007. «The effect of raw garlic vs. garlic supplements on plasma lipids concentrations in adults with moderate
hypercholesterolemia: A clinical trial.» Archives of Internal Medicine 167: 346-353.
Garty, B.-Z. 1993. «Garlic burns.» Pediatrics 91: 658-659.
Hile, A. G.; Shan, Z.; Zhang, S.-Z.; Block, E. 2004. «Aversion of European starlings (Sturnus vulgaris) to garlic oil treated granules: garlic oil as an avian repellent. Garlic oil analysis by nuclear magnetic resonance
spectroscopy.» Journal of Agricultural and Food Chemistry 52: 2192-2196.
Jain, A. K. 1993. «Can garlic reduce levels of serum lipids? A controlled clinical study.» American Journal of Medicine 94: 632-635.
Lawson, L. D.; Wang, Z. J. 2001. «Low allicin release from garlic supplements: a major problem due to sensitivities of alliinase activity.» Journal of Agricultural and Food Chemistry 49: 2592-2599.]
Lemar, K.M.; Turner, M.P.; Lloyd, D. 2002. Garlic (Allium sativum) as an anti-Candida agent: a comparison of the efficacy of fresh garlic and freeze-dried extracts. Journal of Applied Microbiology 93 (3), 398–405 Abstract
Mader, F.H. 1990. «Treatment of hyperlipidemia with garlic-powder tablets.» Arzneimittel-Forschung/Drug Research 40 (2): 3-8. Abstract.
Shufford, J. A.; Steckelberg, J. M.; Patel, R. 2005. Antimicrob Agents Chemother. enero; 49(1): 473. «Effects of Fresh Garlic Extract on Candida albicans Biofilms.» Letter
Silagy, C., and Neil, A. 1994. Garlic as a lipid-lowering agent - a meta-analysis. Journal of the Royal College of Physicians 28 (1): 2–8.
Steiner, M., and Lin, R. S. 1998. «Changes in platelet function and susceptibility of lipoproteins to oxidation associated with administration of aged garlic extract.» Journal of Cardiovascular Pharmacology 31: 904–908
Yeh, Y-Y., et al. 1999. «Garlic extract reduces plasma concentration of homocysteine in rats rendered folic acid deficient.» FASEB Journal 13(4): Abstract 209.12
Yeh, Y-Y., et al. 1997. «Garlic reduced plasma cholesterol in hypercholesterolemic men maintaining habitual diets.» En: Ohigashi, H., et al. (eds). Food Factors for Cancer Prevention. Tokio: Springer-Verlag. Abstract (enlace
roto disponible en Internet Archive; véase el historial, la primera versión y la última)..