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Historia Del Mambo

El Mambo es un ritmo y baile originarios de África y desarrollados en Cuba, que ganó popularidad en Nueva York en la década de 1950, especialmente en el Palladium Ballroom. Dámaso Pérez Prado fue clave en su proyección internacional, incorporando elementos de jazz y afrocubanos, aunque su complejidad en el baile limita su popularidad. Este baile se caracteriza por su ritmo sincopado y el movimiento sensual de las caderas, evolucionando con el tiempo hacia estilos más accesibles.

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Historia Del Mambo

El Mambo es un ritmo y baile originarios de África y desarrollados en Cuba, que ganó popularidad en Nueva York en la década de 1950, especialmente en el Palladium Ballroom. Dámaso Pérez Prado fue clave en su proyección internacional, incorporando elementos de jazz y afrocubanos, aunque su complejidad en el baile limita su popularidad. Este baile se caracteriza por su ritmo sincopado y el movimiento sensual de las caderas, evolucionando con el tiempo hacia estilos más accesibles.

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HISTORIA DEL MAMBO

El Mambo es un ritmo y un baile originarios de África y desarrollados sincréticamente


en Cuba que se convirtió en uno de los estilos musicales latinoamericanos más
populares de mediados de la década de 1950. En Nueva York el mambo se practicaba
con un estilo sofisticado que ponía a saltar al Palladium Ballroom, famosa sala de
bailes de Broadway, proclamada el <templo del mambo», donde los mejores
bailarines de la ciudad llevaban a cabo exhibiciones de mambo y se hacían un
nombre con su expresivo uso de brazos, piernas, cabeza y manos. Había una fiera
rivalidad entre bandas, las clases y los colores se mezclaban en el ritmo
incandescente de la música.

El músico de Matanzas Dámaso Pérez Prado fue quien dio proyección internacional y
realizó los desarrollos orquestales del mambo, introduciendo elementos próximos al
jazz, sobre todo en la sección de viento, y cambia los timbales por la batería. Todo ello
en conjunción con los ritmos e instrumentos afrocubanos que dan cuerpo al mambo.
A la hora de bailarlo exige más preparación y destreza en sus pasos y coreografías que
otros bailes caribeños por lo que no llega a hacerse tan popular.

El mambo se baila siguiendo un ritmo sincopado, mezcla de música africana,


hispanoamericana y jazz, y se caracteriza por presentar un tiempo de silencio en cada
compás, que se corresponde con una pausa en el movimiento de los bailarines con el
fin de acentuar la síncopa (desplazamiento del acento rítmico del tiempo fuerte al
tiempo débil del compás). En el panorama del mambo además de los citados
anteriormente podemos destacar a Machito, Tito Puente, Orquesta Casino, Beny
Moré, Tito Rodríguez y Orquesta Riverside entre otros.

El Mambo es de los más rápidos de los bailes tropicales, y tiene una característica
común con el bolero: en ambos el movimiento comienza en el segundo tiempo de la
música, lo que les hace más sensuales, a lo que hay que añadir el característico
movimiento de caderas de los bailes caribeños. Al pasar el mambo original a las
generaciones siguientes, éstas generalmente tomaron un camino más fácil,
empezando a moverse en el primer acento y no en el segundo. Por ello, actualmente
son muchos los que bailan el mambo dando tres pasos en los tres primeros tiempos y
una pausa en el cuarto tiempo. Al igual que en los restantes bailes tropicales, se
puede bailar con los cuerpos juntos, teniendo también opción a separarlos, casi más
característico del mambo, por su dinámica y por la dificultad de las figuras que no
siempre permiten juntar los cuerpos. Suele ser un baile muy vivo y con numerosos
giros, pero sin avanzar mucho sobre la pista.

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