REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
VICERRECTORADO ACADEMICO
DECANATO DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS Y SOCIALES
ESCUELA DE PSICOLOGIA
SAN JOAQUIN DE TURMERO – ESTADO ARAGUA
MODELOS BASICOS DE ABORDAJE
Tutor(a): Lic. Yelitza García
Autor: William Fromm 26.448.422
FEBRERO 2025
INTRODUCCION
La psicología a lo largo de su historia como ciencia para el estudio de
los procesos mentales y la conducta del ser humano ha desarrollado
estrategias para poder aplicar sus conocimientos en las personas y atender a
los fenómenos a los que antes no se tenia una respuesta o explicación
certera que describiera a profundidad los orígenes y como se podría atender,
por ello, una de las herramientas que ofrece la psicología para esto es la
psicoterapia.
La psicoterapia, como su nombre lo sugiere, es concebida como una practica
orientada a la salud mental, que se caracteriza por ser un proceso
terapéutico que facilita la modificación de la cognición, las emociones y las
conductas desadaptativas. A partir de los fundamentos de los principios
psicológicos y las teorías del aprendizaje, esta practica se distingue por su
enfoque en la relación profesional entre el profesional y el paciente como
medio para lograr el cambio, mediante las técnicas propuestas que buscan
desarrollar en el paciente las habilidades para mejorar estilo de vida. En este
trabajo de investigación se profundiza sobre la manera de trabajar, los
aspectos más comunes, sus características y el propósito de la psicoterapia
para la salud mental.
DESARROLLO
Tratamientos psicológicos.
Concepto general de los tratamientos psicológicos.
Los tratamientos psicológicos, también llamados como psicoterapia,
son un conjunto de procesos estructurados en pasos para la intervención que
tiene como función ayudar a comprender y abordar los problemas
emocionales, mentales y de conducta que padecen las personas. Estos
procesos se basan en técnicas y estrategias de la psicología que son
aplicadas por un profesional, en este caso el psicólogo, el cual está
capacitado para proporcionar estos tratamientos. En general los tratamientos
psicológicos fueron propuestos con el propósito de promover el bienestar y la
salud mental.
Características generales.
Es bien sabido que, para la elaboración de tratamientos, estos deben
pasar por las evaluaciones correspondientes luego de ser estudiadas desde
una premisa que compromete a los investigadores a desarrollar herramientas
a partir del método científico. Para la psicología, los tratamientos son
propuestos a base de investigaciones previas y que han sido probadas con
resultados que puedan garantizar su aplicación en el ejercicio de la salud
mental. Por ello, este proceso se rige de una serie de pasos que lo
caracterizan como un tratamiento psicológico.
En primer lugar, se realiza la evaluación y diagnóstico del caso. En este
sentido se utiliza el termino de “anamnesis” para referirse a la recolección de
datos que se estructura en la historia clínica del paciente, como la
información sobre su desarrollo, experiencias vitales, hábitos, síntomas y los
motivos que lo llevaron a consulta. Consecuente a esta recolección de datos,
se realiza la “exploración psicopatológica”, que evalúa el estado mental del
paciente, como el estado de ánimo, su pensamiento, su percepción,
cognición y conducta. Luego, se propone el “diagnóstico” para referirse a la
identificación y clasificación de los problemas o trastornos psicológicos que
presenta el paciente, usando los criterios diagnósticos establecido por la
opinión científica, como por ejemplo el “Manual de Trastornos Mentales”
(DSM).
En segundo lugar, se encuentra la formulación del caso, en que la
“comprensión individualizada” se encarga de redactar la información
detallada y personalizada de los problemas del paciente, teniendo en cuenta
sus características individuales y su contexto social. Después de esta
comprensión detallada, se realiza la “identificación de factores causales” que
cuyos factores son los que contribuyen al desarrollo y mantenimiento de los
problemas del paciente, entre estos factores están los biológicos, los
psicológicos y los sociales.
En tercer lugar, se propone un plan de tratamiento, estableciendo los
“objetivos terapéuticos” con metas claras y realistas que el paciente desea
alcanzar con el tratamiento. En base a este plan, se seleccionan las
“estrategias terapéuticas” mas adecuadas para abordar los problemas del
paciente basándose en la evidencia científica y en la formulación del caso.
Por último, se pronostican la “duración de las sesiones” terapéuticas,
adaptada a las necesidades del paciente.
En cuarto lugar, se realiza la intervención terapéutica, en los que se emplea
la “aplicación de técnicas específicas” usando las herramientas psicológicas
para el abordaje del problema, la psicología ofrece una variedad de modelos
terapéuticos que se aplican dependiendo del caso, como el modelo cognitivo
conductual, el psicodinámico, la terapia humanista, entre otros modelos por
mencionar algunos ejemplos. Consecuente a esto, se evalúa si se logran los
avances deseados por medio de la “modificación de patrones disfuncionales”
para observar los cambios en los patrones del pensamiento, la emoción y la
conducta. Obteniendo los resultados del paso anterior se establece el
“desarrollo de habilidades de afrontamiento”, lo que se refiere a la enseñanza
de estrategias y herramientas para que el paciente pueda afrontar sus
dificultades de manera efectiva.
En quinto lugar, la evaluación y seguimiento del caso es lo que asegura si el
tratamiento esta cumpliendo con las metas planteadas por el especialista, en
esta parte del proceso se realiza un monitoreo regular por medio de la
“evaluación continua del progreso”. Al observar los progresos obtenidos en el
caso, pero presenta algunas dificultades para su avance, se hacen “ajustes
del tratamiento” modificando el plan establecido si es necesario. Para tener
una garantía de que el caso haya progresado cumpliendo con las metas
propuestas el “seguimiento a largo plazo” asegura que se pueda evaluar la
efectividad del tratamiento.
Por último, el sexto lugar de esta serie de características de los tratamientos
terapéuticos, es tomar en cuenta las consideraciones éticas y profesionales
del personal capacitado que ha trabajado el caso. Dentro del margen ético
del psicólogo es esencial mantener la “confidencialidad” de la información
compartida por el paciente durante el tratamiento. Trabajar dentro de lo que
permite el “consentimiento informado” del paciente antes de iniciar cualquier
intervención terapéutica. Por último, Asegurarse de que el psicólogo cuenta
con la formación y la experiencia necesaria en lo que respecta su
“competencia profesional” para llevar a cabo el tratamiento de manera
efectiva.
Evolución histórica.
Los tratamientos psicológicos se pueden considerar que han tenido
lugar desde tiempos remotos, estos conocidos de otra manera ya que no se
tenía una base científica que determinara este campo como lo es la
psicología hoy en día, por lo tanto, la disciplina más cerca al ejercicio de un
tratamiento psicológico era la filosofía, que se ocupaba de estudiar los
procesos de la mente mediante la razón. Estos estudios sobre la mente se
remontan a la antigua Grecia, donde se utilizaba estos razonamientos para
promover el bienestar del ser humano.
A medida que el tiempo transcurre, en la edad media, la iglesia estuvo al
cuidado de los enfermos mentales, tal que se crearon instituciones para
atender a personas con trastornos mentales, que para la época se conocían
como fenómenos paranormales, debido a la falta de conocimiento de la
época, además, los tratamientos que se tenía para la época eran limitados y
a menudo se les atribuían connotaciones religiosas, tanto buenas como
malas según el criterio popular.
En siglos más cercanos al actual, la ciencia se replanteo el uso de la filosofía
como única fuente de estudio sobre los procesos mentales, sabiendo que la
medicina estaba ofreciendo un conocimiento mas amplio y que llegaba a
descubrir fenómenos que alegaban sobre que las anomalías físicas también
afectaban los procesos mentales de las personas, surge una nueva rama
científica que mas adelante se conoce como el estudio de los procesos
mentales o en su nombre mas popular, la psicología.
Ya se le atribuía a la psicología como una disciplina que se definía por ser la
ciencia del estudio de la mente y la conducta del ser humano, se logran
hallazgos que crean nuevas premisas que motivan a los investigadores a
diversificar los campos de estudio, como consecuencia, nacen las corrientes
psicológicas que se encargan de estudiar los fenómenos en distintas áreas
no solo del ser humano como ser individual sino también como los grupos
sociales.
Las terapias en la psicología según su definición, son los procesos que
ayudan comprender y abordar los problemas mentales y de conducta. Desde
las primeras corrientes psicológicas se han creado para poder aplicar los
conocimientos formados a partir de los descubrimientos con bases científicas
a los fenómenos ya estudiados. De esto que se hayan desarrollado las
terapias con múltiples aplicaciones desde cada corriente para un campo de
aplicación en específico según cual sea el caso que se presente.
Las terapias han evolucionado de acuerdo con los avances que logran al
paso de los nuevos descubrimientos de la ciencia. Por ello, se clasifican a
estos procesos por generaciones. La primera generación de las terapias
surge junto a los primeros estudios de la psicología, que se centran en el
comportamiento observable y en el aprendizaje de los sujetos de estudio por
mediante técnicas como el condicionamiento clásico y operante para la
modificación de la conducta.
Luego, la segunda generación de las terapias se caracteriza por integrar los
elementos cognitivos y conductuales, que se enfocaban en como los
procesos mentales tienen una fuerte influencia sobre la conducta y que al
modificar estos procesos se lograban cambios en el comportamiento
observable. Las técnicas aplicadas en esta generación era técnicas
dedicadas a los procesos cognitivos para identificar y modificar los
pensamientos y las creencias disfuncionales que padecían las personas.
Para la tercera generación de las terapias, estas se centran en la relación
entre la persona con sus pensamientos y emociones. Estas utilizan técnicas
que adentran a la persona a un estado reflexivo como la atención plena y la
aceptación para promover la flexibilidad en los tratamientos psicológicos.
Estas terapias tienen como propósito ayudar a la persona a experimentar la
vida de manera mas significativa para reducir el enfoque que se les daba a
las dificultades, de manera que se pueda mejorar tanto el estado mental
como emocional.
Tipos de tratamientos.
La psicología se ramificado para poder tener diversos campos de
aplicación según las necesidades que vayan surgiendo a medida que la
sociedad va avanzando, y como se ha mencionado antes estas
ramificaciones se conocen como las corrientes de la psicología, solo que en
este espacio se va a profundizar mas sobre cada una en lo que respecta la
terapia que ofrece de acuerdo a sus bases científicas y la manera de abordar
casos de salud mental.
La psicoterapia o terapia de conversación, es un tratamiento conversacional
donde se revelan y comparten los problemas que la persona experimenta.
De este tratamiento hay diferentes tipos de psicoterapias, como la cognitivo
conductual, que se enfoca en modificar los pensamientos para luego
modificar la conducta. La terapia psicodinámica, que desde el psicoanálisis
explora las experiencias que marcaron la forma en que la persona percibe el
mundo para poder redefinir esta percepción y mejorar su estilo de vida.
Luego, la terapia humanista que se centra en el potencial humano y
autorrealización para generar un ambiente de apoyo. Por último, la terapia de
aceptación y compromiso, esta promueve la aceptación de los pensamientos
y emociones que desfavorecen el estilo de vida del paciente, para luego
reacomodarlos acorde los principios y valores personales.
Aspectos comunes de la psicoterapia.
En los aspectos que se pueden observar de los procesos
psicoterapéuticos más allá de crear un espacio que promueve el cambio y el
crecimiento personal, se enfatiza mucho lo que es la relación terapéutica
entre el profesional de la salud mental y el paciente, formalizando una
“alianza” que se basa en la confianza y la comprensión mutua. La
psicoterapia se desarrolla en un entorno donde se puedan expresar los
pensamientos, sentimientos y experiencias sin juicio, contando con la
confidencialidad del profesional capacitado.
Al dar comienzo a un proceso terapéutico es necesario generar una base de
información solida con anticipación para abordar el caso de manera
adecuada, por esto, se realiza una evaluación exhaustiva del paciente para
el entendimiento de sus problemas y su historia personal. En esta relación
terapéutica se proponen objetivos en los que el terapeuta y el paciente
colaboran para definir los objetivos que se quieren alcanzar usando las
técnicas y estrategias adaptadas a estas necesidades, y a medida que se
logran ciertos objetivos se va reajustando el proceso para ser mas eficiente.
Luego de esto, se mantiene un seguimiento para garantizar que los objetivos
propuestos por el terapeuta sean cumplidos.
En los elementos comunes que se encuentran en estos procesos
terapéuticos, el termino “terapia” ya se refiere a la comunicación como
herramienta para explorar las diferentes circunstancias que rodean al
paciente, expresar sus emociones y promover el cambio. Por otro lado, se
busca que la persona atendida pueda adentrarse en sus pensamientos para
entender el origen de sus problemas, de manera que se tome conciencia
sobre su propia persona ante el mundo que la rodea. El objetivo final de la
psicoterapia es promover el cambio en el paciente, ya sea en sus
pensamientos, sentimientos y conductas para su relación con el entorno.
Análisis de los diferentes modelos y sus técnicas.
La psicología ofrece diversos enfoques en lo que respecta al campo
de la salud mental. Estos enfoques o también corrientes psicológicas nacen
de los planteamientos propuestos por diferentes investigadores a lo largo de
del tiempo averiguando cuales son los diferentes usos que se les puede
otorgar a la psicología para el manejo de situaciones o fenómenos que se
presenten según el contexto donde se encuentren.
Modelo psicodinámico.
Este modelo se centra en los procesos mentales que están sujetos a
una cadena de sucesos que han marcado la experiencia de vida de la
persona y que estos están arraigados en el inconsciente, influyendo en sus
pensamientos y conductas. Entre sus técnicas se encuentran la “asociación
libre”, que se enfoca en lo primero que al paciente se le venga a la mente, sin
censura, revelando la información que este posea. Luego, está el “análisis de
sueños”, que interpreta los sueños para comprender su simbología y los
significados ocultos. Y otra de sus técnicas, es la “transferencia”, en el que el
paciente trasfiere al terapeuta los sentimientos y patrones de relación de su
pasado. En general, este modelo busca hacer consciente los conflictos
internos para mejorar el bienestar emocional.
Modelo cognitivo conductual.
El modelo cognitivo conductual se centra en los pensamientos, las
emociones y la conducta, para comprender como estos se relacionan y que
terminan influyendo en los patrones que destacan la personalidad del
paciente. En sus técnicas se encuentra la “reestructuración cognitiva”, esta
técnica ayuda a identificar los pensamientos disfuncionales para ser
modificados hacia un propósito más saludable. Luego, está la “terapia de
exposición”, que expone al paciente a situaciones temidas para reducir el
impacto y la importancia que este le da. Después, está la “activación
conductual”, que trata de animar al paciente a realizar actividades que le
generen placer para mejorar su estado de ánimo. Y están las “habilidades de
afrontamiento”, esta se centra en enseñar estrategias para controlar su
estado de animo ante situaciones una dificultad para el paciente.
Modelo humanista.
Este modelo se enfoca en el potencial humano para contribuir a la
autorrealización y ofrecer un significado mas provechoso a la experiencia del
paciente. Este modelo utiliza dentro de sus técnicas la “escucha activa” en la
que el terapeuta presta atención plena al paciente, mostrando empatía y
comprensión ante su caso. Luego, la “reflexión” se enfoca en que el
terapeuta refleja los sentimientos y pensamientos del paciente para ayudarle
a comprenderse mejor. Después esta la “congruencia”, en esta técnica el
terapeuta se muestra tal cual es con su paciente aportando una sensación de
trasparencia. Y otra de sus técnicas, se encuentra la “aceptación
incondicional”, en la que el terapeuta acepta al paciente tal como es, sin
demostrar juicio ante sus relatos o apariencia.
Modelo sistémico.
Centrándose en las relaciones y los sistemas, y en como esto influye
en el comportamiento de la persona con respecto al grupo social. Este
modelo ofrece como herramientas terapéuticas el “análisis del sistema
familiar”, que explora las dinámicas y patrones de relación familiar. Luego, se
encuentra la “terapia de pareja” que se trabaja en conjunto con la pareja del
paciente para resolver los conflictos y mejorar la comunicación. Por último,
están las “intervenciones paradójicas” que se utilizan para generar cambios
en el sistema o grupo social.
Modelo integrador.
Luego de todos estos procesos terapéuticos, hay uno apartado que se
puede considerar como el resultado de combinar estos modelos a
conveniencia para lograr el resultado esperado, este modelo se conoce como
modelo integrador, adaptándose a las necesidades del paciente. En sus
técnicas se encuentra el “eclecticismo técnico”, en esta técnica se hace una
combinación de las técnicas anteriormente mencionadas según sea
necesario para observar cambios significativos en la persona. Y luego, está
la “integración teórica”, que combina conceptos y principios de los modelos
para crear un enfoque propio. El objetivo de este modelo que puede verse
como personalizado, es para atender las necesidades del paciente que con
solo un modelo no bastaría para abordar todos los aspectos a considerar del
caso psicológico.
Descripción de la psicoterapia de apoyo individual y en emergencia.
La psicoterapia de apoyo individual es una herramienta que se enfoca
en brindar el apoyo emocional y practico al paciente en un momento crucial.
Se caracteriza por centrarse en un estado presente ante las dificultades del
momento en que se atiende el caso, esto quiere decir que suele ser un
proceso terapéutico breve, junto con una serie de herramientas que se le
proporciona la psicoeducación adecuada para cuando presente momentos
similares a los que experimento. En general, el objetivo principal de la
psicoterapia de apoyo individual es el ayudar a la persona a que aprenda a
movilizar sus recursos internos y a desarrollar estrategias de afrontamiento
adaptativas.
La psicoterapia de emergencia, es un tipo de que terapia que brinda de
manera inmediata a la persona que esta experimentando una crisis
emocional aguda. Ante la inmediatez de la situación se intenta abordar y
planear estrategias entre 24 a 48 horas después de la crisis emocional. Para
este proceso terapéutico se utiliza la escucha activa, la contención
emocional, la validación de sentimientos, recomendar que el caso sea
abordado también por especialistas en otras áreas como la medicina y
grupos de apoyo social, sumado a la psicoeducación correspondiente al
caso. La psicoterapia de emergencia tiene como propósito el estabilizar a la
persona, reducir la intensidad de las emociones que lo someten y recuperar
el control de la situación para su mantener su salud mental.
Análisis de las funciones del terapeuta.
El terapeuta en el proceso de la psicoterapia no se limita únicamente a
escuchar y ofrecer consejos, este vas mas allá, otorgando un espacio seguro
y confidencial donde el paciente pueda explorar sus experiencias que
favorezcan un cambio positivo. Por esto, el profesional de la salud mental
encargado de aplicar el proceso terapéutico debe establecer y mantener una
relación psicólogo paciente sana, creando un ambiente de confianza, con
limites y normas, conservando una postura neutral. Es importante también,
que cumpla con el protocolo que rige la psicología al momento de evaluar y
diagnosticar, recopilando la información de manera detallada, seguir los
criterios diagnósticos establecidos, formular un plan de tratamiento adaptado
al caso, y realizar un seguimiento para garantizar los cambios propuestos.
CONCLUSION
En conclusión, la psicoterapia como disciplina multifacética y en
constante evolución dependiendo de los nuevos aportes de la psicología, es
un pilar fundamental en el abordaje de los trastornos mentales y la
promoción de la salud mental. Desde su diversidad de modelos terapéuticos
se ofrece un abanico de posibilidades para dar respuesta a las necesidades
individuales y contextuales del paciente gracias a sus técnicas y estrategias
de abordaje. Pero, más allá de esto, la psicoterapia se puede ver como un
proceso de cambio personal que capacita a la persona a poseer un bienestar
mental y emocional de resiliencia y autonomía ante el mundo.
REFERENCIAS
Caballo, V. E. (2018). Manual de psicoterapia y tratamientos
psicológicos (4ª ed.). Pirámide.
Rodríguez Morejón, A. (2015). Introducción a las psicoterapias:
modelos clásicos y contemporáneos. Editorial Síntesis.
Feixas, G., & Muñoz, D. (2014). Manual de psicoterapia: una guía para
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González, J. A. (2012). Psicoterapias contemporáneas: modelos y
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Yalom, I. D. (2002). El arte de la terapia. Ediciones Destino.