Ensayo de Optativa
Sentencia
T-276 de 2012
Presentada por
Robert Mozo Pedroza
Doc.
Angye Amado Reyes
Universidad Cooperativa de Colombia
Sede
Santa Marta
Fecha
28/10/2022
Análisis de la sentencia T-276 de 2012
El tutelante afirma es un ciudadano estadounidense con bajos conocimientos del idioma español,
que hace dos años, inició el proceso de adopción de dos hermanos colombianos de 13 y 8 años,
respectivamente, caracterizados como niños de difícil adopción.
Se llevó a cabo todo el proceso de adopción y se surtieron todas las etapas según la normativa
colombiana y de conformidad con los convenios internacionales que rigen la materia por lo que un
juez de familia profirió la sentencia correspondiente en la que declaró que es padre de los niños.
Indica que después de la declaración judicial, se llevaron a cabo los procedimientos nacionales e
internacionales correspondientes para que fuera posible la salida de los niños del país.
Antes de su partida del país se encontraba con sus hijos cerca de la sede nacional del ICBF y
decidió dirigirse al lugar para despedirse de algunos funcionarios. Relata que sostuvo una
conversación informal, sin traductor, con la Subdirectora de Adopciones de la entidad, en la que
“(…) manifestó su inquietud por el temor que existe en Colombia frente a la adopción por parte de
personas homosexuales y dio a entender que siendo él un hombre gay, nunca fue considerado no
apto para adoptar”. Asegura que debido a este comentario, la funcionaria le preguntó si tenía
pareja, pregunta que respondió afirmativamente.
Después de la conversación, se desplazó junto con sus hijos a la Embajada de Estados Unidos en
Colombia para recoger las visas de los niños, ya que ese mismo día viajarían fuera del país. Sin
embargo, relata que en la Embajada se le informó que, debido a una comunicación remitida por el
ICBF en la que se solicitó impedir la salida de los niños del país, las visas habían sido negadas, pese
a que inicialmente habían sido decididas favorablemente, razón por la cual los pasaportes fueron
sellados con la frase “negación sin perjuicio”.
El ICBF inició un proceso de restablecimiento de derechos de los menores por considerar que el
accionante había omitido información que hubo omisión de información durante las etapas
administrativa y judicial del proceso adopción lo cual conlleva a formular una denuncia penal con
las consecuencias que ello conlleva.
¿Vulneró el ICBF los derechos fundamentales de un ciudadano estadounidense a la igualdad, al
libre desarrollo de la personalidad y al debido proceso, así como los derechos de los niños a tener
una familia y no ser separados de ella y a no ser discriminados por su origen familiar, debido a que,
después de tramitar y aprobar la adopción de los niños, inició un proceso de restablecimiento de
derechos en el que adoptó la medida de ubicación en hogar sustituto, después que tuvo
conocimiento de que es homosexual?
REGLAS JURIDICAS APLICABLES AL CASO
Garantías Constitucionales en el marco de los procesos de restablecimiento de derechos de los
niños
La jurisprudencia ha sostenido que el proceso de restablecimiento de derechos debe sujetarse a
los principios constitucionales, como el interés superior del niño, el debido proceso y la
proporcionalidad, entre otros. En este sentido, en lo que respecta al trámite, esta Corporación ha
resaltado que al interior de estos procesos (i) es obligación permitir la participación de los padres,
en caso de que sean conocidos, o los miembros de la familia extendida, quienes tienen derecho a
que el ICBF los escuche y a manifestar su consentimiento cuando la normativa lo exija, y (ii) se
debe garantizarse el debido proceso.
En relación con las medidas de restablecimiento que pueden adoptarse dentro del proceso de
adopción, la Corte ha llamado la atención sobre la necesidad de que sean justificadas y
proporcionadas. En este sentido, ha resaltado que si bien las autoridades cuentan con un
importante margen de discrecionalidad para adoptar medidas de restablecimiento, tales
decisiones (i) deben ser precedidas de un examen integral de la situación en que se halla el niño,
de modo que no pueden basarse en apariencias, preconceptos o prejuicios; en otras palabras,
cualquier medida de restablecimiento debe fundamentarse en evidencia y criterios objetivos; (ii)
deben además responder a una lógica de gradación, es decir, a mayor gravedad de los hechos,
medidas de restablecimiento más drásticas; (iii) por tanto, deben sujetarse al principio de
proporcionalidad; (iv) deben adoptarse por un término razonable; (v) cuando impliquen la
separación del niño de su familia, deben ser excepcionales, preferiblemente temporales y deben
basarse en evidencia de que aquella no es apta para cumplir con sus funciones básicas, pues el
niño tiene derecho a vivir con ella, así como a recibir protección contra injerencias arbitrarias e
ilegales en su ámbito familiar; (vi) deben estar justificadas en el principio de interés superior del
niño; (vii); no pueden basarse únicamente en la carencia de recursos económicos de la familia,
especialmente cuando conlleven la separación del niño de su familia; y (viii) en ningún caso
pueden significar una desmejora de la situación en la que se encuentra el niño.
Derecho de los niños, niñas y adolescentes a ser oídos y a que sus opiniones sean tenidas en
cuenta especialmente en los procesos administrativos y judiciales
El Comité de los Derechos del Niño, a través de la observación general número 12, precisó que
este derecho, a nivel individual, comprende las siguientes obligaciones en cabeza del Estado: (i)
garantizar que el niño sea oído en los procesos judiciales y administrativos que lo afecten y que sus
opiniones sean debidamente tenidas en cuenta; (ii) ofrecer protección al niño cuando no desee
ejercer el derecho; (iii) ofrecer garantías al niño para que pueda manifestar su opinión con
libertad; (iv) brindar información y asesoría al niño para que pueda tomar decisiones que
favorezcan su interés superior; (v) interpretar todas las disposiciones de la Convención de
conformidad con este derecho; y (vi) evaluar la capacidad del niño de formarse una opinión
autónoma, lo que significa que los estados no pueden partir de la premisa de que un niño es
incapaz de expresar sus opiniones, sino que en cada caso se debe evaluar tal capacidad,
evaluación en la que la edad no puede ser el único elemento de juicio; entre otras.
Además, el Comité resaltó la importancia de que los niños sean escuchados en procedimientos
administrativos y judiciales como los relacionados con (i) el divorcio o separación de los padres, (ii)
la separación del niño del núcleo familiar y formas sustitutivas de cuidado y (iii) su adopción, entre
otros.