USO DE FIJADOR EXTERNO COMO TRATAMIENTO DEFINITIVO EN PILÓN TIBIAL
Valverde Sarabia, R., Moreno Sánchez, J.F., Lanagran Torres, A.A.A., De las Heras Romero, J., Pérez García, A., Morales González, I.
Hospital General Universitario Reina Sofía, Murcia
INTRODUCCIÓN
(Fig 1 y 2)
Las fracturas de pilón tibial son una patología Radiografía
inicial,
frecuente en nuestro medio. Estas presentan riesgo de deterioro
presentando
significativo de partes blandas en las 24 horas del episodio, fractura Fractura
aunque este riesgo aumenta notablemente con la energía del pilón tibial C3
traumatismo, por lo que requieren una reducción y Gustillo II
estabilización precoz.
MATERIAL Y MÉTODOS
Presentamos el caso de un paciente de 40 años con
fractura abierta Gustillo II (43.C3) tras accidente de moto. Se
interviene de urgencia, realizando desbridamiento, reducción,
osteosíntesis percutánea de la superficie articular con 2 tornillos
de osteosíntesis y colocación de un fijador externo Orthofix
(MBA).
RESULTADOS
Tras cirugía y antibioterapia,
aparecieron flictenas, desapareciendo
tras dos semanas de la cirugía, sin signos
de infección. La reducción de la fractura
articular y alineación fue excelente, por lo
que optamos como tratamiento
definitivo. El paciente continuó con el
fijador 8 semanas, en las que permaneció
en descarga. Transcurrido dicho periodo,
comprobamos la buena evolución del
paciente, por lo que permitimos
movilidad de tobillo y mantenemos la
descarga otro mes, hasta el inicio de la
carga.
(Fig 3 y 4) Radriografías
de control
porstquirúrgico
DISCUSIÓN
El tratamiento ideal de las fracturas de
pilón tibial sigue creando enorme controversia. A lo
largo de la literatura existen defensores y detractores
de unas y otras técnicas quirúrgicas. A principios de los
años sesenta el grupo AO desarrolló una guía de
tratamiento para la RAFI: reconstrucción de la longitud
del peroné, reconstrucción de la superficie articular,
tratamiento de defectos metafisarios con injerto óseo
si es preciso y, por último, placa de sostén para
mantener la alineación. Nosotros preferimos intervenir
quirúrgicamente de urgencia si fuera posible,
utilizando miniincisiones y asociar un fijador externo.
Si no fuera posible intervenir de urgencia es
recomendable esperar 10-12 días hasta mejora de
tejidos blandos. La mejora de partes blandas evita
complicaciones que pueden comprometer los
resultados obtenidos durante la cirugía.
(Fig 5 y 6) Control radiológico 4 semanas postcirugía, se observa correcta consolidación y alineación