Contenido para la escritura después del ejercicio (sobre un fracaso habido)
Asegúrese de escribir durante los veinte minutos completos. Si no puede pensar
qué escribir, sólo escriba la misma cosa una y otra vez hasta que surja algo nuevo.
Usted puede haber tenido o ciertamente tiene pensamientos —tal vez pasajeros,
tal vez persistentes—acerca de su fracaso ___________________ (o el área o
temática que corresponda o sea pertinente al caso).Tome un momento y permítase
imaginar nuevamente aquella experiencia de su vida.
Escriba sobre todos o alguno de los siguientes tópicos. Si elige escribir sólo sobre
uno de los tópicos durante los próximos veinte minutos, no hay problema, hágalo
como quiera. Puede escribir sobre ellos en el orden que desee. Si no puede pensar
acerca de lo que escribir a continuación, sólo escriba la misma cosa una y otra
vez hasta que algo nuevo le venga a la cabeza. Por favor, no gaste tiempo
preocupándose por la ortografía, puntuación o gramática. Lo que escriba tiene
que ser el flujo de su conciencia, de manera que escriba cualquier cosa que le
venga. Trate de escribir como si nadie más pudiera nunca leer o escuchar nada
acerca de lo que usted está escribiendo.
Recuerde los fracasos ________________ habidos en su vida. ¿Qué recuerdos le
vienen a la mente?
•¿Cómo fue para usted experimentar esos fracasos?
•¿Cómo es ahora recordar esos fracasos?
(Recuerde, escriba sus pensamientos y sentimientos más profundos.)
Contenido para la escritura después del ejercicio (sobre pensamientos de un futuro
fracaso)
Asegúrese de escribir durante los veinte minutos completos. Si no puede pensar
qué escribir, sólo escriba la misma cosa una y otra vez hasta que surja algo nuevo.
Usted puede haber tenido pensamientos —tal vez pasajeros, tal vez persistentes—
acerca de la posibilidad de ser expulsado de la universidad. Tome un momento y
permítase imaginar que_______________________________________.
Escriba sobre alguno o todos los siguientes tópicos. Si elige escribir sólo sobre
uno de los tópicos durante los próximos veinte minutos, estará bien. Puede
escribir sobre ellos en el orden que desee. Si no puede pensar acerca de qué
escribir a continuación, sólo escriba la misma cosa una y otra vez hasta que algo
nuevo le venga a la cabeza. Por favor, no gaste tiempo preocupándose por la
ortografía, puntuación o gramática. Lo que escriba tiene que ser el flujo de su
conciencia, de manera que escriba cualquier cosa que le venga. Trate de escribir
como si nadie más pudiera nunca leer o escuchar nada acerca de lo que usted está
escribiendo.
•¿Qué pensamientos o sentimientos vienen cuando imagina esto?
•¿Qué significaría para usted su fracaso?
•¿Qué significaría para sus seres queridos su fracaso? ¿Y para las otras personas que
usted quiere?
•¿¿Cómo cree que sería, para usted, tener que contarles a las personas que le rodean
su experiencia de fracaso?
(Permítase a sí mismo ir más profundamente incluso de lo que ha ido
previamente).
Quiero que notes el sonido de mi voz. Me gustaría que siguieras mis instrucciones. Si
te das cuenta de que estás quedándote dormido, que estás pensando en otras cosas o
que estás distraído en cualquier otra cosa, simplemente retoma el sonido de mi voz.
En primer lugar, quiero que notes los diferentes sonidos que puedes oír a tu
alrededor. (Aquí el terapeuta debería parar y escuchar atentamente; a continuación
enumerará lentamente los diversos sonidos escuchados.)
Quizás oigas voces provenientes de otros despachos de alrededor. También, puede
que escuches el débil zumbido del aire acondicionado, etc.
Mientras fijas tu atención en ti mismo, mira si puedes representarte la habitación en
la que estamos. Intenta imaginar dónde están las sillas, la alfombra, el cuadro, la
ventana, la puerta. Mira qué más puedes notar cuando te imaginas mirando
alrededor de la habitación.
Fija tu atención aún más en ti mismo, nota la posición de tu cuerpo, nota el contacto
de tu ropa, allí donde toca tu piel. Mira si puedes percibir las ligeras diferencias en
la temperatura de tu piel en distintas partes de tu cuerpo.
Nota tu respiración. Nota la temperatura de tu aliento, cómo es más cálido cuando
exhalas y más frío cuando inhalas.
Ahora haz tres inhalaciones profundas y muy lentas y trata de imaginar la vía por la
que el aire entra y sale de tu cuerpo.
Si notas alguna tensión en cualquier parte de tu cuerpo, imagina que cada
inhalación arroja fuera un poco de esa tensión.
Ahora quiero que te imagines a ti mismo en el noveno grado. Quiero que te veas a ti
mismo andando por el pasillo de tu instituto. Quiero que te permitas a ti mismo
meterte en la piel de aquel adolescente. Mientras andas por aquel pasillo, nota lo
que ese joven ve. Nota si va alguien por el pasillo. Advierte las cosas que sientes, lo
que estás pensando.
Ahora quiero que imagines que estás en tu aula. Mira alrededor y date cuenta de
quién más está allí. Nota cómo te sientes al sentarte en aquel pupitre. El profesor
está a punto de dar las notas finales. Míralas en las manos del profesor. Percátate de
cómo te estás sintiendo y de los pensamientos que estás teniendo mientras esperas tus
notas. Tienes ya una idea de lo que has sacado... permítete sentir el peso de todo eso.
Imagina al profesor tendiéndote aquel sobre de papel manila. Cuando lo tienes en tus
manos, lo vuelves del derecho y adviertes tu nombre impreso en el exterior. Imagínate
rasgando el cierre y abriendo el sobre. Cuando sacas la tarjeta, adviertes que el
sobre también contiene una carta. Cuando desdoblas la carta, puedes ver el
membrete del instituto.
Imagínate leyendo la carta y escucha mi voz: Queridos padres, lamentamos tener que
informarles de que Enrique deberá repetir el noveno grado. Nota cómo te estás
sintiendo justo ahora. Si te encuentras a ti mismo intentando pensar en otra cosa,
vuelve al ejercicio y nota cómo te sientes al leer esas palabras. Imagínate dando las
notas a tus padres más tarde. Imagina la cara de tu madre mientras las lee. ¿Puedes
ver el dolor en su cara? Nota cómo te sientes al ver eso. Nota los pensamientos que
estás teniendo ahora. Advierte cómo percibes tu cuerpo. Imagínate a tu padre.
Contempla de qué modo la cara de tu padre se va volviendo blanca. De nuevo,
percibe cómo te sientes al ver su cara. Nota los pensamientos que estás teniendo
ahora mismo.Advierte cómo percibes tu cuerpo.
Ahora detente un momento y permite a los pensamientos, recuerdos, emociones,
sentimientos presentes en tu cuerpo estar ahí. Sólo tómate un instante y permítete
sentirlos todos ellos.
Tras unos breves momentos, pida al cliente que, lenta, suavemente, abra los ojos. Sin
más discusión,
tiéndale los materiales de escritura y pídale que empiece a escribir y abandone la
habitación.
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