Curso de formación interna El Cairo/Delhi - La L1 en el aula ELE- Módulo II
J. Ruiz- IC Nueva Delhi
En esta tarea vas a manejar cuatro documentos distintos PERO TRAAAAAANQUI no vas a leerlos en su
integridad, sino que vas a buscar conceptos relevantes o a extraer ideas generales. Esa información la vas
a utilizar para responder a cuestiones de carácter abierto y personal, es decir, no tienes que identificar
elementos concretos en la bibliografía sino utilizar lo que lees para reflexionar, relacionarlo con tu
experiencia y formular propuestas. Tienes todos los documentos en una carpeta en la sección de
“Documentación y bibliografía”.
1. Para empezar vas a leer dos entradas del Diccionario de términos claves ELE del Centro Virtual
Cervantes, a saber, las de hipótesis del input comprensible y negociación del significado. Señala después
en unas diez líneas cómo pueden servir estos dos conceptos para sostener teóricamente un modelo
metodológico de uso predominante o absoluto de la lengua meta en el aula.
La "negociación del significado" es el conocimiento compartido con objetivos en común como la
negociación de la forma. La "hipótesis del input comprensible" afirma que los aprendices adquieren un
idioma cuando entienden material lingüístico un poco más avanzado que su nivel actual. Este input es
comprensible gracias al contexto y el conocimiento previo. Según él la fluidez surge naturalmente tras
internalizar el aprendizaje o el "intake". En la aplicación pedagógica puede ser insuficiente centrarse
exclusivamente en la negociación del significado para el desarrollo de la competencia gramatical. Estas
hipótesis aportan un marco teórico para comprender y abordar la adquisición de segundas lenguas,
enfatizando la importancia de un input comprensible y la interacción significativa en el proceso de
aprendizaje.
2. En la videoconferencia estuvimos hablando de la necesidad de crear un entorno de aprendizaje
apropiado para maximizar el uso de la lengua meta en la clase de idiomas. El artículo de Kramer y
Roberts que vas a encontrar en la carpeta se centra en esa cuestión y propone catorce recomendaciones
en ese sentido. Algunas de ellas resultan quizás demasiado generales o no acaban de parecer
estrechamente conectadas con la temática. Por eso te vas a concentrar en cuatro de ellas, las número 2,
3, 4 y 5 (páginas 24-27). Échales un vistazo y señala tres pautas concretas prácticas que te parezcan útiles
para propiciar el uso por defecto de la lengua meta en el aula y justifica tu elección.
1- Crear un ambiente libre y amigable donde los alumnos no se sientan intimidados es fundamental. Hay
que solicitar la participación de cada uno y darles suficiente espacio para que se sienten cómodos y
motivados. Es posible tener estudiantes tímidos en clase y es una oportunidad para ellos también que
pierdan el miedo.
2- La introducción inductiva de gramática promueve la confianza entre profesores y estudiantes al
mostrar el propósito detrás de cada actividad, fomentando un ambiente de aprendizaje. El uso práctico y
el ejemplo muchas veces funcionan mejor porque los alumnos son capaces de deducir las reglas
gramaticales.
3- Hacer gestos, dibujar, actuar, buscar sinónimos, dar ejemplos etc. es fundamental para facilitar el
aprendizaje a los alumnos. Muchos no escuchan solo miran y otros al revés.
3. Uno de los elementos centrales en los que tenemos que reflexionar para mantener un discurso en
lengua meta en el aula es el de nuestra habla en clase. En el artículo de Raquel Pinilla se habla de las
diferencias y rasgos comunes entre el habla a los niños o “baby talk”, el habla a personas extranjeras en
situaciones reales y la de los docentes de lenguas en el aula. Mira lo que expone y a partir de ahí señala
unos cinco o seis rasgos que creen que debe tener nuestro discurso en una clase de nivel inicial para que
resulte comprensible aunque usemos la lengua meta sin caer en una infantilización de los aprendientes.
Dale formato de decálogo (medio decálogo, vaya) y procura alternar consejos positivos y negativos en
plan “haz esto / no hagas tal”.
1. Es más lento y con pronunciación exagerada.
2. Se habla alto y claro.
3. Se evita el uso de muchas preposiciones, expresiones complicadas etc.
4. Tiene una finalidad comunicativa y no didáctica.
5. El profesor inicia la conversación y reacciona según la respuesta.
6. Tener preguntas abiertas en clase.
4. Por último, un ejemplo de uso justificado de la L1 en clase que no contradice la pauta que indicamos en
la videoconferencia son las llamadas actividades de mediación. Mira el artículo de Sánchez Castro y
señala qué diferencias existen entre una actividad de traducción y una de mediación. Y si se te ocurre,
plantea una propuesta de actividad de mediación para el nivel y contexto de enseñanza que te apetezca.
La mediación necesita destrezas productivas y receptivas y fomenta la comunicación entre dos personas.
En mediación se formula un concepto del mensaje y eso se traslada al participante a través de
verbalización. A diferencia de traducción se prioriza el mensaje y no su forma. La mediación vincula dos
idiomas o dos culturas. La traducción es más exacta mientras que la mediación busca equivalencia. La
traducción prioriza la calidad y la exactitud mientas que la mediación prioriza la relevancia. La traducción
utiliza los recursos más físicos como diccionario y traducciones pero la mediación emplea la interacción,
las preguntas y aclaraciones.