LEGISLACIÓN LABORAL
PRESENTADO POR:
RUT ESTER RODRIGUEZ LARA
TUTOR:
MAYETH LIZETH DURÁN
UNIDADES TECNOLÓGICAS DE SANTANDER
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIOECONÓMICAS Y
EMPRESARIALES TECNOLOGÍA EN CONTABILIDAD
FINANCIERA
COLOMBIA 2024
Por qué un colombiano, que no pudo cotizar las semanas que reglamenta la ley, terminará
recibiendo la triste noticia, que después de estar desempleado, no recibirá seguridad social, ¿ni
de pensiones?
El hecho de que un colombiano que no cotiza durante las semanas obligatorias no
tenga acceso a la seguridad social y a las pensiones se debe principalmente a la estructura
del sistema de seguridad social en Colombia.
La Ley 100 de 1993, que regula el sistema de seguridad social en Colombia, establece
requisitos específicos para acceder a la seguridad social y las pensiones. Para acceder a una
pensión de vejez, por ejemplo, se requiere haber cotizado un número mínimo de semanas:
1,300 semanas para hombres y 1,150 semanas para mujeres. Si un colombiano no pudo
cotizar las semanas requeridas debido a la informalidad laboral, el desempleo o la
incapacidad para generar los ingresos necesarios, no tendrá derecho a recibir seguridad
social ni pensión. Esto se debe a que el sistema de seguridad social se basa en el principio
de solidaridad, donde los trabajadores activos financian las pensiones y la atención médica
de los jubilados y los enfermos.
La informalidad laboral y el desempleo son factores importantes que contribuyen a
esta situación en Colombia. Muchas personas trabajan en la economía informal, donde no
tienen un contrato formal ni cotizan para la seguridad social. Del mismo modo, el desempleo
en el país es alto, lo que significa que muchas personas no tienen la oportunidad de cotizar
para la seguridad social durante períodos prolongados. Si un colombiano no pudo cotizar las
semanas requeridas debido a la informalidad laboral o al desempleo, no tendrá acceso a la
seguridad social ni a la pensión.
¿Son justas, las edades estipuladas por la ley, para pensionarse?
La edad de pensión en Colombia es de 62 años para los hombres y 57 para las
mujeres. Si bien estas edades se establecieron con la intención de equilibrar el sistema de
pensiones y garantizar su sostenibilidad, hay argumentos válidos que cuestionan su
equidad.
Por un lado, se argumenta que estas edades son demasiado altas, especialmente
para las mujeres, cuya esperanza de vida es más alta que la de los hombres. Esto significa
que muchas mujeres pueden pasar más años sin recibir una pensión, a pesar de haber
alcanzado la edad de jubilación.
Además, las condiciones laborales precarias y la informalidad en el empleo hacen que sea
difícil para muchas personas alcanzar estas edades sin haber enfrentado dificultades
económicas significativas.
En Colombia, la esperanza de vida ha aumentado considerablemente en los últimos
años, alcanzando los 77.8 años para los hombres y los 81.4 años para las mujeres. Esto
significa que muchas personas que se pensionan a estas edades solo podrán disfrutar de su
pensión durante un corto período de tiempo, lo que puede considerarse injusto dada la
contribución que han hecho al sistema durante su vida laboral.
Según datos de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) 2021, el 47.4% de
los adultos mayores de 60 años en Colombia no recibe ningún tipo de pensión. Esto sugiere
que muchas personas no logran cumplir con los requisitos de cotización necesarios para
acceder a una pensión, lo que puede atribuirse en parte a las altas edades de jubilación y a
las dificultades del mercado laboral.
Un estudio del Banco Mundial en 2023 también señaló que Colombia tiene una de las
edades de pensión más altas de América Latina, lo que puede afectar la equidad y el acceso
a la seguridad social para una parte significativa de la población. Por lo tanto, es importante
evaluar estas edades y considerar ajustes que permitan un acceso más equitativo a las
pensiones en el país.
SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIALES LEY 100 DE 1993
El Sistema de Seguridad Social en Colombia, creado por la Ley 100 de 1993, busca
garantizar la protección de los derechos a la salud, las pensiones y los riesgos laborales. Este
sistema se compone de tres pilares fundamentales: el Sistema General de Pensiones (SGP),
el Sistema de Seguridad Social en Salud (SGSSS) y el Sistema General de Riesgos
Profesionales (SGRP).
El SGP tiene como objetivo brindar a los trabajadores una pensión de vejez, invalidez o
sobrevivencia. Por su parte, el SGSSS busca garantizar el acceso a la atención médica
integral para todos los colombianos, mientras que el SGRP protege a los trabajadores de los
riesgos y enfermedades relacionadas con su actividad laboral.
Según datos actualizados hasta 2023, la cobertura de estos sistemas es
significativa: el SGP cuenta con 23.4 millones de personas afiliadas, el SGSSS tiene 51.4
millones de afiliados y el SGRP cuenta con 10.2 millones de trabajadores afiliados. La
financiación de estos sistemas proviene
principalmente de los aportes de los trabajadores, los empleadores y el
Estado, con porcentajes específicos para cada componente.
Sin embargo, el sistema de seguridad social en Colombia enfrenta
varias limitaciones importantes. La informalidad laboral es un problema
significativo, ya que el 47.6% de la población ocupada no tiene acceso a la
seguridad social por parte de su empleador. Además, muchos trabajadores
formales no tienen ingresos suficientes para cotizar al SGP y acceder a una
pensión digna.
Otras limitaciones incluyen las barreras de acceso debido a trámites y
requisitos complejos, así como la desigualdad en los beneficios del sistema,
que favorece a los trabajadores formales de altos ingresos en detrimento de
los trabajadores informales y de bajos ingresos.
Para abordar estas limitaciones, se proponen varias soluciones, como
implementar medidas para reducir la informalidad laboral, ampliar la
cobertura del sistema de seguridad social mediante programas de subsidios,
simplificar los trámites y requisitos, fortalecer la atención primaria en salud,
implementar un sistema de pensiones más flexible y promover la educación
financiera. Estas propuestas buscan mejorar la equidad y la eficiencia del
sistema de seguridad social en Colombia, garantizando beneficios
económicos y de salud para todos los ciudadanos que participan en el
mercado laboral.