2 Corintios 4:7 TLA
Cuando Dios nos dio la buena noticia,
puso, por así decirlo, un tesoro en una
frágil vasija de barro. Así, cuando
anunciamos la buena noticia, la gente
sabe que el poder de ese mensaje
viene de Dios y no de nosotros, que
somos tan frágiles como el barro.
Dios quiere poner lo más valioso, su
Presencia, su Palabra, en vasos de
barro.
Buscá a Dios cada día, aceptá sus
“buenas noticias” que te llegan a
través de este Alimento Diario, valorá
lo que hasta hoy no habías pensado
que era importante, para así estar en
paz espiritual y tu vida alumbre y
bendiga el camino de quienes te
rodean.
Orá así: Señor, recibo tu Palabra que
siempre es para bendecir mi vida.
Estaré atento para sabiamente
anunciar buenas noticias que
transformen también a otros. En el
Nombre de Jesús, amén.
San Mateo 10:41
Si reciben a un profeta como a
alguien que habla de parte de Dios,
recibirán la misma recompensa que
un profeta. Y, si reciben a un justo
debido a su justicia, recibirán una
recompensa similar a la de él.
Hay recompensa por honrar, ayudar,
acompañar, a quien te alimenta
espiritualmente y bendice tu vida.
Hacelo, y estarás depositando en el
banco del Cielo que siempre paga
buenos intereses en la Tierra.
Orá así: Padre Dios, conforme a tu
Consejo, decido apoyar y acompañar
a quienes te sirven y comparten tu
Palabra, creyendo que recibiré la
misma recompensa que ellos. En el
Nombre de Jesús, amén.
1 Corintios 13:4-8
El amor es paciente y bondadoso; no es
envidioso ni jactancioso, no se envanece;
no hace nada impropio; no es egoísta ni
se irrita; no es rencoroso; no se alegra de
la injusticia, sino que se une a la alegría
de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo soporta. El amor
jamás dejará de existir.
Muchas veces escuchaste decir “se
acabó el amor”. Así sucede cuando está
basado en sentimientos egoístas.
Pero cuando decidís darle lugar a Dios,
ese amor no se apagará jamás, y será
paciente, bondadoso, generoso, fiel.
Recibí este amor puro y compartilo con tu
cónyuge, con tu familia.
Orá así: Padre Dios, reconozco que me
siento vacío, que he sido egoísta, que
guardé rencor. Pero hoy decido llenarme
de tu abundante amor, para ser capaz de
amar a todos los que me rodean. En el
Nombre de Jesús, amén.
Mateo 19:5-6
El hombre tiene que dejar a su padre y a
su madre, para casarse y vivir con su
esposa. Los dos vivirán como si fueran
una sola persona. De esta manera, los
que se casan ya no viven como dos
personas separadas, sino como si fueran
una sola. Por tanto, si Dios ha unido a un
hombre y a una mujer, nadie debe
separarlos.
Así como hay leyes físicas, naturales,
como la ley de gravedad, también hay
leyes, principios espirituales establecidos
por Dios, que deben ser respetados para
que tu vida sea bendecida.
Valorá a tu cónyuge y familia, entregate a
ellos, renunciá a reclamar egoístamente
que te satisfagan, decidí amar. No rompás
lo que Dios unió.
Orá así: Padre Dios, gracias por mi
cónyuge, por mi familia. Recibo tu amor
para amarlos durante toda mi vida. En el
Nombre de Jesús, amén.
Hechos 16:24-25
El carcelero los puso en el calabozo de
más adentro y les sujetó los pies en el
cepo. Alrededor de la medianoche, Pablo
y Silas estaban orando y cantando
himnos a Dios, y los demás prisioneros
escuchaban. De repente, hubo un gran
terremoto y la cárcel se sacudió hasta
sus cimientos. Al instante, todas las
puertas se abrieron de golpe, ¡y a todos
los prisioneros se les cayeron las
cadenas!
Injustamente encarcelados, sin
posibilidades de liberarse, en lugar de
quejarse, Pablo y Silas estaban orando y
cantando.
Enfrentá tiempos malos, cuando parece
que no hay solución, orando y dando
gracias a Dios, quien hará que las
cadenas se rompan, las puertas se abran,
la bendición llegue a tu vida, y aún haya
libertad para todos los que te rodean.
Orá así: Padre Dios, oro y alabo creyendo
que sos todo poderoso para revertir
cualquier situación presente, y aún liberar
a aquellos con quienes me contacto
diariamente. En el Nombre de Jesús,
amén.
Salmos 138:7
“Cuando me encuentro en
problemas, tú me das nuevas
fuerzas. Muestras tu gran poder y
me salvas de mis enemigos.
Los problemas te quieren
atormentar de día y de noche,
debilitándote, desenfocándote de
tus metas, para bajés los brazos.
Ocupá tu mente recordando que
Dios es tu defensa. No te rindás y
seguí adelante con fuerzas nuevas
del Cielo.
Orá así: Padre Dios, recibo esas
fuerzas sobrenaturales que
prometés, para batallar sin
desmayar hasta la victoria. En el
Nombre de Jesús, amén.
Salmos I38:8
«Dios mío, Tu cumplirás en mí
todo lo que has pensado hacer.
Tu amor por mí no cambia, pues
Tu mismo me hiciste. ¡No me
abandones!»
Todos los planes de Dios son
buenos, sin excepción. Por eso,
al enfrentar dificultades, no te
desanimes; recuerda esta
Promesa, activa tu fe, porque
Dios siempre cumple.
Oracion:
Dios mío, Tu cumplirás en mí
todo lo que has pensado hacer.
Tu amor por mí no cambia, pues
Tu mismo me hiciste. ¡No me
abandonarás jamás! En el
Nombre de Jesús, amén.
Salmos 9:9-10
Tú, Señor, eres el refugio de los
pobres; eres su amparo en
momentos de angustia. En ti
confían los que conocen tu
Nombre, porque tú, Señor,
proteges a los que te buscan.
En un sentido amplio, pobre es
también el que está enfermo o en
soledad, quien está atado por un
vicio o con maldiciones en su
familia.
Buscá a Dios porque satisface la
pobreza material, motivacional,
espiritual o relacional.
Orá así: Padre Dios, me amparo en
Vos en tiempos de angustia, me
refugio ante la escasez, busco tu
protección en medio de la
adversidad. Confío totalmente en el
poderoso Nombre de Jesús. Amen.
Isaías 40:6-8
Grita que los seres humanos son
como la hierba. Su belleza se
desvanece tan rápido como las flores
en un campo. La hierba se seca y las
flores se marchitan bajo el aliento del
Señor. Y así sucede también con los
seres humanos. La hierba se seca y
las flores se marchitan, pero la
Palabra de nuestro Dios permanece
para siempre.
Es urgente que compartas con otros
este Alimento Diario. Incluso hasta
“grita” que la vida es corta, que lo
material perece y que solo permanece
lo espiritual.
Ora así: Padre Dios, reconozco que
estoy perdiendo mi vida en
actividades que se desvanecen. Por
eso hoy decido seguir tu Palabra, que
permanece para siempre, y guiar a
otros para que te pongan en primer
lugar. En el Nombre de Jesús, amén.
Proverbios 3:15-18
La sabiduría es más preciosa que los
rubíes; nada de lo que desees puede
compararse con ella. Con la mano
derecha, te ofrece una larga vida; con
la izquierda, riquezas y honor. Te
guiará por sendas agradables; todos
sus caminos dan satisfacción. La
sabiduría es un árbol de vida a los que
la abrazan; felices son los que se
aferran a ella.
Cuando decidís poner a Dios primero
y seguir sus sabios Consejos, atraés
consecuencias prácticas: por un lado
una larga y dichosa vida y por otro,
éxito económico.
Orá así: Padre Dios, estoy dispuesto a
recibir y aplicar tu sabiduría, para
conocer qué hacer, cómo lograrlo,
con quién rodearme. En el Nombre de
Jesús, amén.
Proverbios 17:9
«Cuando se perdona una falta, el
amor florece, pero mantenerla
presente separa a los amigos
íntimos.»
Qué sanador es dar un abrazo a
quien ha cometido una falta. No te
marchités por una deuda impaga,
un comentario o actitud fuera de
lugar.
No guardés rencor, reconciliate.
Sanará tu corazón, vivirás en
libertad, recuperarás un amigo.
Orá así: Padre Dios, perdono a
quienes me ofendieron y los
bendigo. Quito todo rencor y dolor
de mi corazón para que el amor
florezca. En el Nombre de Jesús,
amén.
Proverbios 31:10, 28-29 RVC
Mujer ejemplar, ¿quién dará con
ella? Sus hijos se levantan y la
llaman dichosa; también su esposo
la congratula: «Muchas mujeres
han hecho el bien, pero tú las
sobrepasas a todas.
¡Cómo necesita nuestra sociedad
familias así!
Madres virtuosas que ponen lo
mejor de ellas cada día. Hijos que
las valoren. Esposos que las
alaben.
Orá así: Padre Dios, te doy gracias
por mi familia, por mis padres, por
mis hijos. Como aquella mujer
virtuosa, me esforzaré para que mi
hogar sea ejemplar y de bendición
para mi ciudad. En el Nombre de
Jesús, amén.
Números 6:24-26
Que el Señor te bendiga y te
proteja; que el Señor te mire con
agrado y te muestre su bondad;
que el Señor te mire con amor y te
conceda la paz.
Esta es una bendición para que
todas las áreas de tu familia estén
protegidas por Dios: salud,
prosperidad económica, paz, amor,
vida eterna.
Compartí generosamente esta
bendición con todos aquellos que
tenés a tu alrededor.
Orá así: Padre Dios, recibo tu
bendición y protección en este día,
y me dispongo a bendecir también
a quienes me rodean. En el Nombre
de Jesús, amén.
Deuteronomio 6:6-9
Grábate en la mente todas las cosas que hoy
te he dicho, y enséñaselas continuamente a
tus hijos; háblales de ellas, tanto en tu casa
como en el camino, y cuando te acuestes y
cuando te levantes. Lleva estos
mandamientos atados en tu mano y en tu
frente como señales, y escríbelos también en
los postes y en las puertas de tu casa.”
¡Qué tiempos difíciles les toca vivir a nuestros
hijos y nietos, donde no está claro la
diferencia entre lo bueno y lo malo!
Por eso Dios, desde la más remota
antigüedad, exhorta a enseñarles con
palabras y ejemplos, a transmitirles valores
absolutos aplicables en todas las épocas y
lugares, a guiarles y aconsejarles siempre,
para que no solo tengan vida eterna sino
experimenten la bendición del Señor y alejen
de sus vidas la aflicción.
Orá así: Padre Dios, decido enseñar tu
Palabra diariamente a mis hijos, para que
siempre te pongan en primer lugar, les vaya
bien en todo, y sean de bendición para los
demás y para nuestra tierra. En el Nombre de
Jesús, amén.
San Juan 2:1-1O
Se celebraron unas bodas en Caná de
Galilea, y se acabó el vino. Jesús les
dijo: Llenen de agua estas tinajas. Y
las llenaron hasta arriba. El catador
probó el agua hecha vino, sin que él
supiera de dónde era, aunque sí lo
sabían los sirvientes que habían
sacado el agua. Entonces llamó al
esposo, y le dijo ¡tú has reservado el
buen vino hasta ahora!
Cuando pareciera que se “acabó el
vino en tu vida”, que los mejores años
ya pasaron, que no hay expectativas
de cambio, Jesús sigue teniendo
poder para hacer lo mejor de la nada e
incluso, que todos los que te rodean
lo disfruten.
Oracion:
Padre Dios, creo que puedes
transformar lo seco en manantial, para
que este sea el mejor tiempo para mi
vida. Lo declaro en el Nombre de
Jesús..! amén.