EL ORIGEN DEL COSMOS EN LA FILOSOFÍA PRESOCRÁTICA
ANA 2 BAC B
La Filosofía Presocrática es el período inicial de la filosofía griega que tuvo lugar antes de
Sócrates. Se caracteriza por el intento de comprender la realidad a través de la razón y el logos
en lugar de depender exclusivamente de los mitos y las explicaciones religiosas. Los filósofos
presocráticos, buscaban explicaciones naturales y racionales para el origen y la composición
del cosmos, sentando las bases para el posterior desarrollo de la filosofía occidental.
Este periodo es esencial para comprender el paso del pensamiento mítico al racional, y su
estudio ofrece una visión única sobre la transición de las explicaciones míticas a los principios
explicativos racionales.
El surgimiento de la filosofía en Grecia se facilitó por varios factores, como el contacto con
culturas avanzadas en astronomía, matemáticas y filosofía, debido al papel de los griegos
como comerciantes y viajeros. La escritura y el uso generalizado de la moneda también
favorecieron el desarrollo de un pensamiento más reflexivo y abstracto. Además, la
prosperidad económica y el tiempo libre permitieron a muchos griegos dedicar tiempo a la
reflexión filosófica. La ausencia de textos sagrados fijos en la religión griega y la falta de un
estamento sacerdotal con poder político favorecieron la crítica y la emergencia del
pensamiento racional, basado en la búsqueda de la verdad y en la capacidad humana para
comprender el mundo.
El paso del mito al logos, es un momento clave en la historia del pensamiento humano, que
representa el cambio de una explicación del mundo basada en mitos y relatos sobrenaturales a
una fundamentada en la razón y en la lógica.
En la antigüedad, las sociedades explicaban los fenómenos naturales y humanos a través de
mitos (narraciones sagradas que atribuían acontecimientos a la voluntad de dioses y seres
sobrenaturales). Por ejemplo, los griegos antiguos pensaban que los rayos eran lanzados por
Zeus.
Pero con la llegada de los primeros filósofos presocráticos en Grecia, empezó a surgir una
nueva forma de pensar. Buscaban explicaciones racionales y naturales para los fenómenos.
Cuestionaron las narraciones míticas y trataron de entender el mundo a través de la
observación y la lógica. Por ejemplo, Tales de Mileto propuso que el agua era el origen de todas
las cosas, basándose en sus observaciones.
Los primeros filósofos griegos, conocidos como presocráticos o filósofos de la naturaleza,
buscaban comprender la realidad a través de la razón, considerando el mundo como un
cosmos ordenado por leyes. Se cuestionaban sobre la physis, el principio de todas las cosas, y
el origen de todo, el arkhe.
Filósofos como Tales de Mileto, Anaxímenes de Mileto y Anaximandro de Mileto propusieron
diversas teorías sobre el origen del mundo, centrándose en elementos fundamentales como el
agua, el aire y lo indefinido. Tales, considerado el primer filósofo, sugirió que el agua es el
principio esencial de todas las cosas, basándose en sus estados cambiantes.
Anaxímenes, por su parte, planteó que el aire es la sustancia primordial, observando que el
agua surge del aire mediante la condensación. Anaximandro, en cambio, propuso que el
universo está originado en el ápeiron, un principio indefinido y sin límites, del que emergen y
perecen innumerables mundos. Estos pensadores coincidían en la búsqueda de la unidad del
mundo a partir de una sustancia material, ya fuera el agua, el aire o el ápeiron.
La escuela pitagórica se centraba en la música y en las matemáticas, considerando a los
números como el principio de todas las cosas. Para los pitagóricos, los números expresaban el
orden y la armonía del cosmos, y veían en la tetraktys la perfección numérica. Además,
abogaban por una vida ascética y la purificación moral a través del estudio matemático.
Por otra parte, Parménides dejó atrás la filosofía pitagórica para centrarse en la idea del Ser, un
principio eterno e inmutable. Argumentaba que lo que "es" debe ser constante y no puede
cambiar ni perecer. Esta concepción desafió la visión de un mundo basado en el cambio y la
multiplicidad, sugiriendo que el mundo perceptible es engañoso. La filosofía de Parménides
influyó profundamente en Platón, quien adoptó estas ideas para desarrollar su teoría del
mundo de las Formas o Ideas, donde existen entidades perfectas e inmutables, contrapuestas
al mundo sensible y cambiante.
Mientras tanto, Heráclito enfatizaba el constante cambio y movimiento en la naturaleza,
identificando al fuego como una manifestación del logos (ley universal que rige el mundo y el
pensamiento humano). Platón integró ambas perspectivas en su filosofía, considerando el
mundo sensible como un lugar de cambio y transformación, mientras que el mundo de las
Ideas permanece constante e inalterable.
Demócrito, aunque contemporáneo de Sócrates, seguía la tradición presocrática al sostener
que todo en la naturaleza estaba compuesto por átomos, partículas eternas e indivisibles que
constituían la base de toda la realidad. Para Demócrito, el mundo era un conjunto de átomos
en constante movimiento en un espacio vacío, sin intervención de fuerzas o espíritus
sobrenaturales. Según su teoría, no hay plan ni intención detrás de estos movimientos, sino
que todo sucede por necesidad natural. Su enfoque materialista marcó una transición hacia
una concepción más científica y racional de la naturaleza. Este punto de vista se oponía
radicalmente a Platón, quien creía en un mundo ordenado por un ser divino que otorgaba
propósito y orden al cosmos.
En resumen, la Filosofía Presocrática, anterior a Sócrates, se centró en la razón y el logos,
dejando atrás los mitos. Así, Tales, Anaxímenes y Anaximandro propusieron elementos como
agua, aire y lo indefinido como principios del cosmos. Además, Parménides y Heráclito
influenciaron a Platón con sus ideas del Ser eterno y el cambio constante. Por otro lado, la
escuela pitagórica valoraba los números como base de todo. Y finalmente, Demócrito introdujo
la idea de átomos, marcando una transición hacia una visión científica, en oposición al
idealismo de Platón.