Correr para ganar
Lectura Bíblica:
1 Corintios 9:24-25 (RVR 1960) “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren,
pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25 Todo aquel que lucha, de
todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una
incorruptible“.
26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera
peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en
servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser
eliminado.
1 Corintios 9:24-25 (Biblia en Lenguaje Sencillo) “Ustedes saben que, en una carrera, no todos ganan
el premio, sino uno solo. Pues nuestra vida como seguidores de Cristo es como una carrera, así que
vivamos bien para llevarnos el premio. 25 Los que se preparan para competir en un deporte, dejan de
hacer todo lo que pueda perjudicarlos. ¡Y lo hacen para ganarse un premio que no dura mucho!
Nosotros, en cambio, lo hacemos para recibir un premio que dura para siempre“.
Introducción:
El apóstol usa una comparación entre lo que es una carrera con la vida cristiana, que bueno es esto
porque podemos ver claramente el esfuerzo que requerimos para vivir en esta vida.
ES UN ESFUERZO CONSTANTE
La iglesia de Corinto sabían bien de lo que el apóstol hablaba, en esta ciudad se realizaban cada 3 años
los juegos istmicos que eran diferentes a los olímpicos, en estos juegos era común ver a atletas
corriendo en el estadio, así que el apóstol al igual que Jesús uso está comparación para ilustrar una gran
verdad del cristianismo.
• El comenzar una carrera no garantiza la victoria.
Un deportista al comenzar a competir sabe que el hecho de participar de la carrera no es garantía que
obtendrá la victoria, una cosa hace, se esfuerza.
Así mismo usted y yo, vamos a tener que esforzarnos todos los días por llegar hasta el final, el hecho
que hoy estemos corriendo esta carrera cristiana no es garantía que llegaremos al final, antes sino nos
esforzamos quedaremos al mitad del camino, no terminaremos, no obtendremos el premio.
Dios no solo nos llamo a usted y a mí a correr esta carrera sino que nos llamo a terminarla, nos llamó a
llegar a la meta y obtener el galardón que tiene preparado para todo aquel que venciere
26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera
peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en
servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser
eliminado.
• Una batalla todos los días.
Los deportistas saben que cada día es una batalla para lograr su objetivo. El ciclismo de ruta se realiza
por etapas, todos los días que dure la carrera es una batalla que deben librar para llegar al final. Cada
día es una nueva batalla contra otros competidores que querrán impedir que ganen. CONTRA LAS
CIRCUNSTACIAS Y CONTRA EL RECORRIDO, CONTRA UNO MISMO
Cada uno de nosotros aunque no peleamos con otras personas, el apóstol dice no es con carne ni sangre
pero si tenemos luchas con ataques diabólicos que tratarán de destruirnos, Tratarán de robarnos la fe.
Pablo decía a Timoteo
1 Timoteo 6:12 (RVR 1960) “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual
asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos“.
1 Timoteo 6:12 (Biblia en Lenguaje Sencillo) “Imita al deportista, que se esfuerza por ganar la
competencia: haz todo lo posible por ser un buen discípulo de Jesucristo, y recibirás el premio de la
vida eterna. Dios te llamó y te prometió esa vida cuando, delante de mucha gente, anunciaste que
habías confiado en Dios“.
2 Timoteo 4:7 (RVR 1960) “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe“.
2 Timoteo 4:7 (Biblia en Lenguaje Sencillo) “He luchado por obedecer a Dios en todo, y lo he logrado;
he llegado a la meta, y en ningún momento he dejado de confiar en Dios“.
Pablo dijo estas palabras para animar a Timoteo y a nosotros, de que no importa cuán difícil parezca la
pelea, hay que seguir peleando. Descubriremos, cuando estemos con Cristo, que todo habrá valido la
pena.
El apóstol está diciendo he dado todo de mi, he batallado hasta el final, la carrera que Dios me llamo a
correr la he terminado y en todo ese caminar siempre confíe en Dios. He guardado la fe, la confianza.
Está hablando un hombre que había pasado por circunstancias difíciles y al final de su vida está
diciendo desde QUE adquirí un compromiso con el señor hasta ahora he permanecido fiel, mi
confianza en el señor ha sido intacta.
La negación propia, que renuncia a todo lo que le estorba
Esto es interesante, los deportistas tienen una autodisciplina estricta, se abstienen de muchas cosas que
les perjudicara para tener un óptimo desempeño, se abstienen de comidas, de bebidas, de trasnochar y
muchas cosas más.
El apóstol dice si ellos hacen todos esos sacrificios para obtener una corona corruptible cuanto más
deberíamos hacerlo nosotros para una corona incorruptible, para un galardón eterno.
Hebreos 12:1 (RVR 1960) “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube
de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la
carrera que tenemos por delante“
Hebreos 12:1 (Biblia Nueva Traducción Viviente) “Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una
enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr,
especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera
que Dios nos ha puesto por delante“.
Es interesante como el apóstol parece nuevamente estar viendo una carrera y ve como los deportistas
para poder correr y no cansarse se despojaban del mayor peso que tuvieran, no solo en indumentaria
osea lo externo sino de grasa corporal es decir lo interno.
Ve cómo los deportistas para poder aspirar a ganar deber ser livianos de lo contrario sería imposible
intentar competir así pesados.
Y él les dice así mismo nosotros para correr debemos despojarnos de pesos, de cargas, del pecado que
tan fácilmente se adhiere.
No es fácil correr esta carrera si estamos desanimados, no es fácil nos cansamos si estamos afanosos
todo el tiempo, nos cansamos si hay envidias, nos cansamos si hay temores en nuestras vidas, nos
cansamos si hay orgullos, nos cansamos si hay altivez, nos cansamos si hay falta de fe, si no creemos si
hay duda, nos fatigamos y se dificulta avanzar si hay falta de perdon, no corremos bien si existe
sentimientos de culpa, no podremos llegar si hay amargura.
Con razón Jesús dijo en Mateo 11:29-30
“….28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré
descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y
humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo
es fácil, y ligera mi carg
Un yugo era un pedazo de madera que se colocaba en el cuello de los bueyes y era símbolo de
sometimiento, Jesús está diciendo sometase a mis enseñanzas que son ligeras, te harán la vida más
fácil.
Un yugo era para dos, una parte voy yo, ¿sabe quién está al otro lado?.
• La decisión y entrenamiento
Estos deportistas colocan todo su empeño y esfuerzo en cada carrera y no solo al momento de ella sino
anterior a la carrera se preparan, entrenan porque saben que si no lo hacen, sino entrenan duro
difícilmente podrán aspirar al premio final.
Los que participaban en la carrera ístmica de Corinto se preparaban con diez meses de anterioridad, es
más ellos debían demostrar que realmente lo habían hecho.
Hay una frase que dice entrena tan duro que al momento de la carrera sea fácil de llevar.
Como cristianos tenemos que entrenarnos igualmente, si un deportista lo hace por competir en una
carrera terrenal, cuanto más nosotros que competimos en una celestial.
¿Cual seria una buena rutina de entrenamiento de un creyente? La paciencia, que día tras día comienza
de nuevo el trayecto
El deportista se prepara para una carrera de varios días en la cual cada día que pasa es solo uno más de
esa gran meta que tienen por delante, saben que si no pudieron ganar esa carrera aún así pueden ganar
el trofeo final.
En el tour de Francia que pasó este año, el ganador del tour, no ganó ni una sola etapa pero siempre
estuvo entre los primeros en cada una de ellas. Con paciencia consiguió que cada día contará para
obtener ese galardón que tenía.
El pasaje de hebreos que leímos dice corramos con paciencia, con perseverancia la carrera que tenemos
por delante.
Tienen una meta clara.
El deportista sabe su objetivo, sabe porque compite.
El deportista avanza todos los días hacia esa meta. ¿Avanzamos nosotros así?.
No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto (Filipenses 3:12)
Testimonio del ciclista.
Después de una larga carrera sus piernas no las aguantan, lo único que remediar ese dolor en ellas es
salir y montar cicla, seguir haciendo eso que los apasiona.