EL EXITO ESTA EN TI
2 Personajes:
Entrenador
Emanuelito (niño de diez años).
AMBIENTACIÓN: Una mañana del sábado en el campo de béisbol.
INTRODUCCIÓN: emanuelito está practicando con el bate. El
entrenador le lanza las bolas. Cerca de ellos se encuentra el
equipo local calentando para la final de la temporada.
Entrenador (gritando): Vamos emanuelito
¡Que tú puedes!
Emanuelito (un poco agotado por el sol): Entrenador
descansemos un poco por favor!
El entrenador le hace un gesto con la mano y sale del campo a
tomar agua. emanuelito se sienta en las gradas a refrescarse
y observar la práctica del equipo local.
Emanuelito: ¡Ojalá yo fuese tan bueno como ellos! No sé qué
pasa. ¡Practico y practico y no me sale nada bien!
Emanuelito sigue mirando desconsoladamente al equipo local.
El entrenador entra de nuevo al campo y le grita que ya es
hora de retomar la práctica.
Entrenador: Vamos Emanuelito, tenemos que seguir practicando,
últimamente tu desempeño ha estado muy flojo.
Emanuelito: No es eso entrenador. Yo practico todos los días,
de hecho, últimamente me quedo despierto hasta tarde en la
noche para tratar de mejorar mi velocidad al bate.
Entrenador: ¡Con razón tu cansancio! No estás durmiendo bien
en las noches. ¡Tienes que descansar!
2.
Emanuelito: ¡Pero si descanso no llegaré a ser tan buenos
como ellos! (Señalando al equipo local).
Entrenador: (con tono estricto) Si NO descansas no llegarás a
ser tan bueno como ellos. Mientras dormimos, nuestro cuerpo
se repone de todas las energías gastadas en el día.
Emanuelito (quebrándose en lágrimas): No me regañe entrenador
por favor. Yo pensaba que si no dormía podía utilizar esas
horas de sueño para mejorar mi práctica. ¡Tengo miedo de no
ser tan grande como ellos!
Entrenador (tono reflexivo): Tenemos que cuidar nuestro
cuerpo. Del mismo modo en que nos esforzarnos en cada
práctica, tenemos que descansar. ¡Entrenar todos los días con
mucha disciplina, dedicación y responsabilidad te garantizará
el éxito y de esta manera podrás llegar a ser más grande que
ellos! Eso sí, jamás dejes de creer en ti, porque la fe que
nos tengamos es lo que nos llevará por el camino para
alcanzar nuestros sueños.
Emanuelito se seca las lágrimas con las mangas.
Entrenador (cambiando a tono alegre): Pero bueno, bueno, ya
mucho entrenamiento por hoy. ¡A dejar de llorar y vamos a ver
la práctica de nuestro equipo local!
Emanuelito: Gracias por entenderme entrenador.
Vemos como emanuelito y el entrenador se acercan a la
práctica.