INTERLEUCINAS E INTERFERONES: MENSAJEROS DEL SISTEMA INMUNE
Las interleucinas e interferones son como los mensajeros del sistema inmune, son
moléculas señalizadoras cruciales en el sistema inmunológico, actuando como
mensajeros que coordinan la respuesta del organismo ante infecciones, lesiones o
enfermedades. Los dos son proteínas originadas de las citosinas, las cuales las
células utilizan para comunicarse entre sí, coordinando así la respuesta del cuerpo
ante amenazas
Por lo tanto, las interleucinas son como mensajeros generales que coordinan
diversas respuestas inmunitarias. (Contienen instrucciones específicas sobre qué
hacer en respuesta a una invasión). Van a regular una amplia gama de procesos
inmunológicos, desde la activación y proliferación de células inmunitarias hasta la
inducción de la inflamación y la reparación de tejidos.
Por su parte, los interferones, son como alarmas que se activan en respuesta a
una infección viral. (Son producidas en respuesta a una infección viral, liberándolos
para alertar a las células). Desencadenan una cascada de eventos que inhiben la
replicación viral, activan células asesinas naturales y potencia la respuesta
inmunitaria adaptiva.
En conjunto, estas moléculas desempeñan un papel fundamental en la defensa
del organismo, modulando tanto la inmunidad innata como la adquirida y
contribuyendo en el mantenimiento de la homeostasis
INTERLEUCINA:
Las interleucinas fueron identificadas por primera vez en los años 70. Por aquel
entonces los científicos pensaron que solamente los lecucocitos eran los que
producían esta proteína y que solamente actuaban sobre ellos. De ahí se
bautizaron como interleucinas (‘entre leucocitos’).
Sí es cierto que los leucocitos están implicados en la respuesta inmune. Pero las
investigaciones que se han realizado hasta la fecha han demostrado que también
las producen otras células y que intervienen en otros mecanismos fisiológicos.
Entonces, ya sabiendo esto, podemos decir que las interleucinas son un tipo de
proteínas que se producen durante la activación de la inmunidad innata y
adquirida, de tal forman que la producen los leucocitos y otras células del
organismo (macrófagos, monocitos). Estas proteínas son, a su vez, un grupo de
citocinas, por lo que desempeñan una función inmunológica
La función de las interleucinas es la comunicación entre células.
Funcionan como mensajeras entre las distintas subpoblaciones
leucocitarias, por lo que también participan en la respuesta del sistema
inmunitario.
Son, de hecho, el principal medio de comunicación intracelular cuando se
produce una invasión microbiana.
aumentar la permeabilidad vascular (facilitando el traslado de células de
inmunidad del torrente sanguíneo al tejido)
Promueven la secreción de anticuerpos y controla la respuesta de
los linfocitos T
En resumidas cuentas, además de una función tan importante como la de
la comunicación entre células, su crecimiento, diferenciación y
movilidad, las interleucinas también se encargan de funciones
inmunológicas, como las de regular respuestas inflamatorias. [como las
de activar el endotelio,
Y por qué se activa el endotelio?
LAS INTERLEUCINAS ACTIVAN Y PROLIFERAN LINFOCITOS T Y B
Hoy en día conocemos un total de 33 tipos, completamente distintas entre sí.
Algunas de ellas son benignas, pero otras pueden indicar procesos nocivos para el
organismo.
La interleucina, como ocurre con otras proteínas de la familia de las citoquinas, no
se almacena en el interior de las células, sino que se segrega rápida y
brevemente como respuesta a estímulos.
Pongamos un ejemplo de infección para ver cómo actuarían estas proteínas:
El organismo produce interleucinas como respuesta a una infección. Éstas
se trasladan a la célula diana (el objetivo).
Una vez llegan a su destino, un receptor (una molécula que se encuentra
en la superficie de la célula) hace que se una a ella.
La interacción provoca una cascada de señales en la célula diana que
acaba alterando su comportamiento.
INTERFERONES:
Los interferones son proteínas producidas por células de nuestro sistema
inmunitario (específicamente células infectadas) en respuesta a infecciones
virales, pero también pueden ser inducidos por bacterias, parásitos, tumores y
otras sustancias
Interfieren en la replicación de los virus (Los interferones salen de la
célula infectada para alertar a otras células cercanas o vecinas para que
puedan combatir contra el patógeno y así impedir o inhibir la replicación
viral.
Activación de células o del sistema inmunitario (células asesinas
naturales y macrófagos, ya que estas son las encargadas de destruir
células infectadas por virus o células tumorales)
Afectan el crecimiento celular, diferenciación, transcripción y
traducción de los genes
No matan ni lesionan células, sino que las hacen resistentes a la infección por
virus
En 1957, en un laboratorio situado cerca de Londres, un doctor con su asistente
intentaban determinar por qué los seres humanos se infectan por un solo virus en
un momento dado.
Por ello, se pusieron a experimentar con células de embrión de pollo infectadas
por el virus de la gripe, donde hallaron que las células infectadas liberaban una
sustancia en el medio de cultivo que protegía a las células sanas de la infección
por el virus.
Las pruebas enzimáticas demostraron que era una proteína. La denominaron
interferón.
En investigaciones subsiguientes comprobaron que el interferón no inactivaba a
los virus directamente, sino que hacía que las células del organismo infectadas se
volvieran resistentes a la multiplicación vírica.
Los datos indicaron que en condiciones naturales, en el organismo humano, las
células infectadas por virus producen interferón aunque estén ya destinadas a
perecer en poco tiempo.
A partir de su difusión a través de los tejidos, el interferón advierte del peligro a las
células aún no infectadas, haciéndolas resistentes a la infección virica y abortando
de esta forma la difusión de la infección.
Puesto que todo el proceso puede tener lugar en el curso de unas horas -a
diferencia de los anticuerpos que tardan días-, el interferón parece constituir la
primera línea de defensa antivírica.
Cómo se produce este proceso?
Detección de la amenaza: Cuando un virus infecta a una célula, esta detecta la
presencia de un material genético viral (ADN o ARN)
Activación de genes: Esta detección desencadena una serie de reacciones dentro
de la célula infectada, lo que lleva a la activación de genes específicos que
codifican para los interferones
Síntesis de interferones: Los genes activados, se transcriben en ARN mensajero, y
este a su vez, se traduce en proteínas de interferón
Secreción: Los interferones recién sintetizados son liberados al espacio
extracelular
Acción autócrina y paracrina: Se lo denomina autócrina (cuando los interferones
actúan sobre la misma célula que los produjo) y es paracrina (cuando actúa sobre
células vecinas)
Hepatitis viral: infección vírica del hígado que provoca inflamación y daños.
El interferón se utiliza como parte del tratamiento de 2 virus de hepatitis
primaria: B y C. El tratamiento de la hepatitis aguda suele ser de soporte,
mientras que para la infección crónica existen opciones como el interferón y
los agentes antivirales orales. El interferón-ɑ inhibe la síntesis de proteínas
a través de las proteínas/enzimas antivirales. El medicamento puede
provocar síntomas similares a los de la gripe y elevación de las enzimas
hepáticas.
Esclerosis múltiple: enfermedad autoinmune inflamatoria crónica que
conduce a la desmielinización del SNC. La presentación clínica de la
esclerosis múltiple varía en función de la localización de las lesiones, pero
normalmente se observan síntomas neurológicos que afectan la visión,
funciones motoras, sensibilidad y función autonómica. El interferón-β es una
opción entre los tratamientos modificadores de la enfermedad para la
esclerosis múltiple recidivante. Los síntomas gripales y la disfunción
hepática son efectos adversos.
Enfermedad granulomatosa crónica: enfermedad genética caracterizada
por infecciones bacterianas y fúngicas graves recurrentes y formación de
granulomas. La nicotinamida adenina dinucleótido fosfato oxidasa (NADPH)
defectuosa (responsable del estallido respiratorio) en los neutrófilos y
macrófagos conduce a una alteración de la fagocitosis. Las infecciones
suelen afectar al pulmón, la piel, los ganglios linfáticos y el hígado. El
tratamiento profiláctico incluye el IFN-ɣ. Los efectos secundarios incluyen
fiebre y mialgias.
Leucemia de células peludas: leucemia crónica de linfocitos B, poco
frecuente, caracterizada por la acumulación de pequeños linfocitos B
maduros que presentan proyecciones en forma de pelo visibles al
microscopio. Las células anormales se acumulan en la sangre periférica,
médula ósea (causando fibrosis) y bazo. El interferón-ɑ forma parte del
régimen de tratamiento, ya que inhibe el crecimiento celular e interfiere en la
expresión de oncogenes y antígenos de superficie.
En 1957, en un laboratorio situado cerca de Londres, el Dr. Alick Isaacs y una joven colaboradora,
Jean Lindenmann, intentaban determinar por qué los seres humanos se infectan por un solo virus
en un momento dado. En estudios experimentales con células de embrión de pollo infectadas por
el virus de la gripe hallaron que las células infectadas liberaban una sustancia en el medio de
cultivo que protegía a las células sanas de la infección por el virus. Las pruebas enzimáticas
demostraron que era una proteína. La denominaron interferón. En investigaciones subsiguientes
comprobaron que el interferón no inactivaba a los virus directamente, sino que hacia que las
células del organismo infectadas se volvieran resistentes a la multiplicación vírica. Los datos
indicaron que en condiciones naturales, en el organismo humano, las células infectadas por virus
producen interferón aunque estén ya destinadas a perecer en poco tiempo. A partir de su difusión
a través de los tejidos, el interferón advierte del peligro a las células aún no infectadas,
haciéndolas resistentes a la infección virica y abortando de esta forma la difusión de la infección.
Puesto que todo el proceso puede tener lugar en el curso de unas horas -a diferencia de los días
requeridos para la producción de anticuerpos-, el interferón parece constituir la primera lííea de
defensa antivírica. Desde el descubrimiento del interferón hasta su aplicación clínica en las
enfermedades víricas y el cáncer transcurrió mucho tiempo. La investigación de esta sustancia
estuvo llena de dificultades. En primer lugar, los investigadores comprobaron que cada especie
animal produce su propio tipo de interferón, generalmente inactivo en células u organismos de
otras especies. Asi, para la protección de células humanas se precisa interferón producido por
células de seres ’ Elaborado a partir de un documento inédito de ScheringPlough Corporation. 363
humanos o primates. En segundo lugar, se trataba de una sustancia escurridiza, producida en
cantidades ínfimas y difícil de separar de otras proteínas presentes en cultivos celulares o líquidos
orgánicos.