Aguirre Adriana Romina
Dni:34.742.094
Lengua y Literatura 2°b T.T
AMOR ETERNO
El romanticismo europeo surge a finales del siglo XVIII y se extiende
hasta la primera mitad del siglo XIX. El período inicial de la era
romántica fue una época de guerra, con la Revolución Francesa
(1789-1799) seguida por las Guerras Napoleónicas hasta 1815. Estas
guerras, junto con la agitación política y social que las acompañó,
sirvieron como telón de fondo para el Romanticismo.
En este siglo, la Ilustración había exaltado la razón y la lógica, pero
también había dejado al individuo en un estado de alienación,
buscando un sentido más profundo a la vida. El Romanticismo surge
como respuesta a esta situación, buscando una nueva forma de
entender el mundo, la naturaleza y la propia existencia humana.
Este movimiento se caracteriza por el valor del sentimiento, donde el
corazón y la emoción se convierten en la fuente principal de
inspiración y conocimiento. El Romanticismo se centra en la
subjetividad del individuo, en sus emociones y en su experiencia
personal. Los románticos buscan un sentido trascendente a la vida,
una verdad universal que trascienda lo material. La naturaleza se
convierte en un reflejo del alma humana, un lugar donde el individuo
puede encontrar paz, inspiración y conexión con lo divino. Además, el
romanticismo celebra la singularidad del individuo, su libertad y su
capacidad de expresión. También creen en la capacidad del hombre
para alcanzar la perfección y la belleza. La imaginación se convierte
en una herramienta fundamental para el conocimiento y la creación
artística.
Edgar Allan Poe (1809-1849), un maestro del macabro y el misterio,
fue un escritor y poeta estadounidense del siglo XIX, reconocido por
su estilo gótico y su exploración de temas como la muerte, la locura y
la belleza. Su obra más conocida, “Annabel Lee”, poema que se
analizará en el presente trabajo. En él puede verse reflejada
características del romanticismo, como la idealización del amor y la
belleza y la exploración de la muerte y la inmortalidad. En el presente
trabajo se analizará cómo el amor se convierte en una fuerza
eterna,trascendiendo la muerte y el tiempo.
Sentimiento trascendente
Se puede comenzar analizando la primera y segunda estrofa “Hace de
esto ya mucho/cuando junto al mar viví” se puede ver aquí, como
idealiza el amor y lo convierte en un sentimiento trascendente que
puede superar las barreras de la realidad, sugiere que el amor por
Annabel Lee es un sentimiento que ha perdurado a través del tiempo
y que se mantiene vivo en su memoria.
El mar se interpreta como un espacio de transición entre la vida y la
muerte, sugiriendo que el amor del narrador nació en un espacio
donde la vida y la muerte se encuentran. Puede interpretarse
también, como un espacio de retorno, pudiendo simbolizar la unión
del alma del narrador con el alma de Annabel Lee, una unión que
perdura más allá de la muerte física.
Más adelante, en las estrofas treinta y treinta y uno “ni los
monstruos/podrán mi alma separar” se puede apreciar la búsqueda
de la inmortalidad; el narrador busca una forma de trascender la
muerte y unirse a Annabel Lee en la eternidad. Esta búsqueda,
aunque noble, también podría considerarse como una forma de
“enfermedad”, una obsesión por algo que no se puede alcanzar, tal
como se menciona en el texto de Aguiar e Silva, V. Pre-romanticismo y
Romanticismo (1972) “lo clásico es la salud, y lo romántico, la
enfermedad” (pp.329).
Así mismo, en las estrofas treinta y tres y treinta y cinco “pues la luna
que asciende/ “y los astros nacientes son más ojos lucientes” se
podría interpretar que la luna y las estrellas se convierten en espejos
que reflejan la memoria de la amada, perpetuando su presencia y la
fuerza del amor que los unió, tal como plantea Abrams, M. H. *1962)
en su libro El espejo y la lámpara “Alusiones a la poesía como una
representación o imagen” (pp.77), describiendo cómo la metáfora del
espejo se utiliza para describir la mente del poeta, que refleja el
mundo exterior pero también lo transforma a través de sus propios
pensamientos y sentimientos.
Esas estrellas, podrían simbolizar y siguiendo en la línea del poema,
un ejército espiritual luchando contra las tinieblas, siendo estas
quienes no les permiten vivir su amor aquí entre los mortales.
A modo de cierre, podemos confirmar la hipótesis planteada en un
principio 《El amor se convierte es una fuerza eterna, trascendiendo la
muerte》
El narrador, consumido por la pérdida de su amada, busca una forma
de trascender la muerte y unirse a ella en la eternidad. Esta
búsqueda se refleja en la forma en que el mundo exterior,
especialmente la naturaleza, se convierte en un espejo de su
memoria y su amor. La luna, las estrellas y el mar se convierten en
símbolos de la presencia eterna de Annabel Lee, perpetuando su
amor y su conexión con el narrador.
Bibliografía:
Abrams, M. H. (1962). “Las analogías románticas del arte y la mente”.
El espejo y la lámpara. Teoría romántica y tradición crítica. Acerca del
hecho literario. Nova.
Aguiar e Silva, V. (1972). “Pre-romanticismo y Romanticismo”. Teoría
de la literatura. Gredos.
Juan Eduardo Cirlot. Ediciones Siruela. “Diccionario de Símbolos”
Novalis, Goethe, Shelley, Byron, Bécquer, Poe, Barrett Browning y
otros, Selección de poesía del Romanticismo (Europa y América).
Apunte de cátedra (2024).