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Mobiliario y Equipos en Unidades de Pacientes

El documento describe el mobiliario y equipo necesario en una unidad del paciente, destacando la importancia de la cama y sus diferentes tipos, así como otros elementos como mesas, sillas y accesorios para la comodidad y cuidado del paciente. También se abordan las condiciones atmosféricas, incluyendo temperatura, humedad, ventilación y luz, que son esenciales para el bienestar del paciente. Se enfatiza que cada elemento debe ser adecuado para facilitar la atención médica y mejorar la experiencia del paciente en el hospital.

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Mobiliario y Equipos en Unidades de Pacientes

El documento describe el mobiliario y equipo necesario en una unidad del paciente, destacando la importancia de la cama y sus diferentes tipos, así como otros elementos como mesas, sillas y accesorios para la comodidad y cuidado del paciente. También se abordan las condiciones atmosféricas, incluyendo temperatura, humedad, ventilación y luz, que son esenciales para el bienestar del paciente. Se enfatiza que cada elemento debe ser adecuado para facilitar la atención médica y mejorar la experiencia del paciente en el hospital.

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RECONOCIMENTOS DE LOS ELEMENTOS DE LA UNIDAD DEL

PACIENTE

Mobiliario de la unidad del paciente

El mobiliario que debe formar parte de una habitación hospitalaria depende del tipo
de unidad de que se trate. Existen grandes diferencias entre una habitación de servicios
especiales (terapia intensivas unidad coronaria, etc.) y una de hospitalización general
(medicina interna, cirugía general).El mobiliario que con mayor frecuencia forma parte de
una unidad tipo es el siguiente:

Cama

Sirve para acoger al paciente, por lo que debe estar en perfectas condiciones de
conservación y mantenimiento, para que permita la correcta acomodación del paciente. Irá
provista con:

El equipo de ropa de cama necesaria. Debe colocarse en la habitación de manera que


tenga tres de sus lados libres, para facilitar el trabajo del personal sanitario (cambios
posturales, aseo del paciente, aplicación de cuidados, etc.).

Se dispone de forma que el cabecero esté en contacto con la pared, pero sin que se
ubique debajo de la ventana, ni próxima a la puerta (para no impedir el acceso a la habitación
o al aseo). Sus medidas estándar son:

– 0,80-0,90 m de ancho.

– 0,70 m de alto (sin colchón).

– 1,80-1,90 m de largo.

Es decir, tendrá las medidas necesarias para favorecer el descanso y bienestar del
paciente y facilitar la realización y aplicación de los cuidados necesarios. Es importante que
sean articuladas y con un plano regulable en altura y fácilmente manejables en su
movilización, por lo que deben disponer de ruedas.

Camas de descanso:
Están destinadas a pacientes que van a permanecer en el hospital durante largos
periodos de tiempo. Los principales tipos son:

Consta de un somier
rígido, sin articulaciones.
En algunos modelos
puede elevarse
la parte de la cabeza
mediante una manivela.

Cama articulada Es la que más se utiliza en


los hospitales y consta de
un somier metálico
articulado, formado por
dos, tres o cuatro
segmentos móviles que se
accionan
con una manivela situada
en los pies o en los
laterales de la cama. En
las camas
motorizadas la
movilización se realiza a
partir de un mando
eléctrico.
Cada articulación permite
dividir la cama en dos
segmentos; por lo tanto, la
cama
con dos articulaciones
tiene tres segmentos y la
cama con tres
articulaciones, cuatro
segmentos.
Cama ortopédica, Consta de un marco,
llamado «marco de
traumatológica
Balkan», que sujeta unas
o de Judet varillas
metálicas, situadas por
encima de la cama, para
acoplar unas poleas que,
mediante cuerdas,
soportan diferentes
sistemas de pesas. Para
realizar la tracción,
uno de los extremos se
aplica al paciente y en el
otro se colocan las pesas.
Una tracción es una
técnica terapéutica que
aplica fuerzas sobre un
hueso, músculo
o articulación. Puede ser
cutánea o esquelética. En
la primera, la fuerza se
ejerce
sobre la piel, y en la
segunda, sobre los huesos,
a partir de clavos
quirúrgicos,
alambres, etc. Los
objetivos de esta técnica
son alinear una
extremidad fracturada,
evitar deformaciones en el
caso de parálisis y aliviar
el dolor de un
traumatismo
osteoarticular (fractura,
luxación, etc.).
También está provista de
un estribo o «triángulo de
Balkan», que permite al
paciente
moverse ligeramente para
incorporarse o cambiar de
posición.

Cama Está formada por dos


armazones metálicos
electrocircular
circulares, unidos entre sí
por un plano
rígido que gira sobre los
anteriores.
La cama puede adoptar
cualquier posición:
horizontal, vertical,
inclinada en todos
los ángulos y boca abajo.
Además, está provista de
un interruptor que permite
un movimiento lento en
sentido circular y que
puede ser manejado por el
propio
paciente.

Cama RotoRest Es una cama que mantiene


al paciente sujeto, pero
girando constantemente,
por lo que distribuye los
puntos de presión. Se
utiliza para prevenir
la aparición de úlceras por
presión. Permite giros y
cambios de posición
laterales
y longitudinales.
Para este tipo de camas se
emplean armazones o
sujeciones laterales,
de la cabeza, de los pies y
para el giro, así como
almohadillas
amortiguadoras.
Incubadora Se emplea para mantener
a los recién nacidos
prematuros en un
ambiente
adecuado de temperatura
y humedad, con el fin de
asegurar sus condiciones
de vida. Permite la
manipulación del bebé
desde el exterior, a través
de unos
dispositivos a modo de
guantes o puertas.
Se pueden regular con
precisión la humedad, la
temperatura y la
concentración
de oxígeno.

• Accesorios

– Colchón, cubierto con una funda para su protección impermeable. Tipos:

Colchón de látex. Hoy día se


utilizan cada vez más, por constituir una
buena base

para el reposo del paciente.

Colchón de espuma. Se deja vencer


más fácilmente por el peso del cuerpo.
Puede ser de una pieza o estar
seccionado en bloques (40-50 bloques).
Favorece

la comodidad y el acoplamiento del


paciente, repartiendo la presión del cuerpo,

y evitando una excesiva fricción y


roces en la piel.

Colchón de goma, con tubos o


celdillas. Se llena de aire y se coloca sobre

la cama. Su finalidad, al igual que


los otros, es la de evitar las úlceras por
presión.

Colchón de esferas fluidificado.


Está formado por esferas de vidrio muy
finas que

se mantienen en movimiento
gracias al aire insuflado entre ellas, lo que
permite

repartir la presión que ejerce el


peso del cuerpo del paciente,
experimentando

una sensación de estar flotando.

Colchón alternating o antiescaras.


Consta de una serie de tubos neumáticos
que se hinchan y deshinchan
alternativamente mediante el
funcionamiento de dos motores. Mientras
están hinchados los tubos de número par,
los de número impar permanecen
deshinchados, invirtiéndose
automáticamente el ciclo cada cuatro
minutos. Este tipo de colchón, al desplazar
los puntos de apoyo, evita la presión y,
además, realiza un masaje continuo.

– Almohada con funda de protección.

– Barandas laterales como medida de protección del paciente.

– Manivela para regular de forma manual la altura y articulación de la cama.

– Sistema electrónico para la regulación de la altura, de forma automática (sólo en


determinados modelos de camas).

– Control remoto para colocar la cama en diferentes posiciones (sólo en determinados


modelos de camas).

– Otros accesorios (sólo para determinados tipos de camas): triángulo, barras de


tracción, pesas, poleas, etc.

Mesa de noche

Se sitúa junto a la cama, de forma que sea accesible, para que el paciente pueda tomar
cualquier objeto o utensilio de uso personal.

.Mesa de comer

Sirve para depositar sobre ella las bandejas de la comida. Por su especial diseño,
permite regular su altura, adaptándola al paciente, de forma que pueda comer con mayor
comodidad.

Silla o sillón

Se utilizan como lugar de descanso para aquellos pacientes que sea posible su
movilización.
Deben ser cómodos y estar tapizados con material de alta durabilidad y de fácil
limpieza y desinfección. Suelen disponer de brazos y reposapiés. Pueden llevar un dispositivo

Siempre que el espacio lo permita, se debe disponer también de una silla o sillón para
el acompañante, que presentará las mismas características que la silla o sillón de los
pacientes (deben ser cómodos y de material fácilmente lavable).

Armario

Se utiliza para guardar la ropa y otras pertenencias del paciente y también una manta
de repuesto por si el paciente la necesita. Suele incluir alguna percha.

Lámpara

Generalmente está fijada a la pared para que no ocupe espacio. Se utiliza en


exploraciones, para lectura o como luz indirecta.

Biombo

Se emplea para separar una cama de otra, es decir, cada unidad del paciente, dentro
de una misma habitación, cuando ésta es compartida por más de un paciente. Su objetivo es
mantener y preservar la intimidad del paciente.

– luz de emergencia para ver por la noche; es necesario en caso de que el paciente
necesite levantarse por la noche.

– Tomas de oxígeno y bomba de vacío, que se disponen fijas en la pared y en la


cabecera de la cama del paciente.
Materiales y equipo de la unidad del paciente

Además del mobiliario descrito, se debe proporcionar al paciente una serie de


materiales o productos para la realización de las actividades diarias de higiene personal,
alimentación y eliminación de excrementos, así como para facilitar la ejecución de los
cuidados que necesite. El material que hay que incluir en una unidad tipo puede clasificarse
como en la Tabla 1.4.

Material de uso Un vaso y una jarra.


habitual Otro vaso para la realización de la higiene bucal (en el
cuarto de baño).
Una palangana.
Una cuña o botella para la recogida de las heces y la orina
(en pacientes encamados).
Recipientes adecuados para las recogidas de muestras.
Pijama o camisón y bata.
Guantes.
Un paquete de pañuelos desechables o de gasas.
Termómetro.
Depresores linguales para inspección bucofaríngea.
Material • Jabón líquido (gel).
• Esponjas de un solo uso.
de higiene
• Peine.
personal
• Toallas.
• Crema hidratante.
• Papel higiénico.

Otros • Arco de cama: dispositivo para que la ropa


de cama no esté en contacto directo con el paciente.
materiales
• Pupitre: es un respaldo regulable, formado
(en función
por un arco metálico, que se utiliza para ayudar al paciente
de la patología
a adoptar la posición de Fowler.
del paciente)
• Almohadillas: permiten que el paciente
pueda adoptar distintas posiciones.

• Centinelas de la cama: son almohadillas de


polietileno que se colocan a los lados de la cama para
evitar lesiones o caídas del paciente.

• Equipos o dispositivos para la movilización


o desplazamiento del paciente: silla de ruedas; grúas de
arrastre, de cama, de bipedestación; muletas o bastones;
andadores, etc.
Condiciones atmosféricas

Los factores relacionados con las condiciones atmosféricas que tienen una mayor
incidencia en la salud son cuatro: la temperatura, la humedad, el movimiento del aire y
ventilación y la pureza del aire.

Temperatura

Generalmente, la temperatura ambiente que debe tener la unidad de hospitalización


oscila entre los 20-22 °C. Las personas reaccionan de manera diferente a las condiciones
atmosféricas, por lo que se ha establecido una temperatura que puede considerarse ideal para
todas ellas. Temperaturas inferiores a éstas pueden hacer que el paciente sienta frío; y
temperaturas superiores a las establecidas hacen que se sienta incómodo por el efecto del
calor. En ambos casos, se siente molesto y en condiciones inadecuadas para el bienestar.

La temperatura controlada es fundamental para favorecer la remisión de los procesos


patológicos. Se regula mediante termómetros o termostatos que se disponen en las unidades
de los pacientes, pasillos, dependencias especiales, etc., y que detectan y avisan (en
ocasiones) de las variaciones bruscas de temperatura que ocurran en algunas zonas del
hospital. Muchos hospitales disponen de circuitos cerrados de ventilación, que llevan
incorporado un sistema automático de control de la temperatura, adecuándola a las
necesidades que se hayan programado previamente. Es importante que se realice el
mantenimiento y limpieza de los sistemas de control de la temperatura con el mayor rigor
posible, ya que con gran facilidad se producen contaminaciones de los sistemas de
refrigeración.

La temperatura ambiente puede variar en función del lugar o zona del hospital en que
nos encontremos. Las variaciones pueden oscilar entre los siguientes intervalos:

Zona Temperatura en °C

Pasillos 20–21

Unidad del paciente 20–23

Consultas externas 21–23

Debe tenerse en cuenta además la variacion ambiental según la epoca del año
Humedad

Es la cantidad de agua que permanece mezclada con el aire del medio ambiente. Los
valores del grado de humedad que se consideran óptimos para la mayoría de las personas en
el ambiente hospitalario oscilan entre el 40 y el 60 %.

Sin embargo, en algunos estados patológicos, como ciertas afecciones respiratorias,


un grado de humedad relativa bajo (10 al 20 %) resulta más cómodo para el paciente.

Movimiento del aire y ventilación

El aire caliente pesa menos que el frío, por lo que tiende a elevarse; de esta manera,
en los espacios cerrados asciende desde el suelo hacia el techo. El movimiento que realiza el
aire, debido a las corrientes que producen las variaciones de temperatura, tiene un efecto
tonificante sobre el organismo. El acondicionamiento consiste en hacer que el aire de los
hospitales consiga tener unas características casi iguales a las del aire libre. La ventilación se
realiza, normalmente, abriendo las ventanas y la puerta durante cortos espacios de tiempo y
de forma alternativa, si hay más de una ventana. Para renovar el aire de la habitación es
suficiente con que se abra la ventana durante 10-15 minutos. Siempre que sea posible, se
lleva a cabo durante los procedimientos de cambio de ropa de cama y limpieza de la
habitación.

Cualquiera que sea el método elegido para ventilar una habitación, se evitará que se
originen corrientes de aire. Es recomendable el empleo de biombos que, colocados entre la
ventana y la cama del paciente, eviten que el aire le llegue de forma directa. En los hospitales
modernos, con circuito cerrado de aire acondicionado o sistemas de climatización, no deben
abrirse las ventanas de las habitaciones para ventilar, pues el aire está en constante renovación
y, si se abriera la ventana, se producirían descompensaciones en el circuito del aire.

Condiciones de iluminación

Las condiciones de iluminación repercuten de manera directa en el bienestar del


paciente y por lo tanto en su proceso de recuperación. La iluminación en los centros
sanitarios puede ser de dos tipos: natural y artificial.
Luz natural

Es la producida por los rayos solares; por sus propiedades curativas, desinfectantes,
térmicas, etc., es la más indicada para el cuidado y la recuperación de los enfermos. Algunos
especialistas en la materia opinan que una habitación está bien iluminada si tiene un espacio
de ventanas igual, en superficie, a casi la cuarta parte del suelo. La luz del sol directa es eficaz
para aumentar la resistencia a las enfermedades, Además de su importancia como factor
esencial de salud, la luz solar aporta a las habitaciones iluminación natural, que va a influir
en el estado de ánimo de los pacientes. Ahora bien, hay que tener en cuenta que una
iluminación excesiva o que incida directamente sobre la cara del paciente puede ocasionar
molestias y producir irritabilidad, nerviosismo, etc.

Luz artificial (iluminación eléctrica)

Se usa normalmente en las unidades de hospitalización y está diseñada de forma que


pueda ser utilizada según las necesidades. Puede adaptarse para que proporcione luz
indirecta, como luz de foco directo para el examen del paciente, luz para leer o luz muy débil.
Durante la noche debe quedar un piloto encendido en la pared, para que la habitación no
quede a oscuras y el paciente pueda ver si tiene necesidad de levantarse.

Además, se debe disponer en la habitación de un sistema eléctrico, colocado a la


cabecera de la cama, que se activa para llamar al control de enfermería; lleva un piloto para
que sea visible en la oscuridad. Cuando el paciente lo activa, se enciende una luz de un color
determinado (prefijado por el hospital), que en el control de enfermería se identifica como
una llamada en demanda de ayuda

RUIDOS:

Las condiciones de insonorización también revisten gran importancia. Los


investigadores han demostrado que el ruido ambiental, expresado en decibeles (dB), produce
fatiga física y trastornos nerviosos o emocionales. El ruido que se genera en el entorno
hospitalario puede provenir del exterior o del interior:
• Ruido exterior. Se produce, generalmente, como consecuencia de las actividades de
la calle (obras, circulación,sirenas de ambulancias, etc.) que, además, pueden llevar asociada
la producción de vibraciones. Estos ruidos pueden paliarse mediante sistemas de aislamiento
colocados en las ventanas, con el fin de disminuir la influencia de estos factores sobre el
estado emocional de los pacientes.

• Ruido interior. Se produce como consecuencia del tránsito de personas en los


pasillos y de la actividad laboral del propio centro sanitario. Para evitarla producción de
ruidos es importante que el personal sanitario cumpla y haga cumplir las siguientes normas

1. Respetar los carteles de recomendación de «Silencio».

2. Hablar en tono moderado y evitar risas llamativas o escandalosas.

3. Moderar el volumen de la televisión o la radio de las habitaciones.

4. Controlar la utilización de los teléfonos móviles.

5. Abrir y cerrar las puertas con cuidado, evitando los golpes.

6. Desplazar el mobiliario suavemente y sin arrastrarlo.

7. Utilizar calzado de suela flexible o de goma para evitar desplazamientos


ruidosos.

8. Realizar el transporte de las camas,sillas de ruedas, carros, pies de goteo, etc.,


con cuidado, evitando golpear las paredes, los muebles o las puertas.

Las condiciones de higiene y limpieza repercuten seriamente en la evolución del


paciente. La acumulación de eliminaciones del paciente (orina, vómitos, exudados, heces,
etc.) en un ambiente semicerrado o cerrado da lugar a que se produzcan olores desagradables,
que repercuten en el propio paciente, en el personal sanitario, en otros pacientes y en las
visitas. Todo ello hace que el entorno resulte incómodo y, desde el punto de vista sanitario,
una posible e importante fuente de infección, que hace necesaria la limpieza y eliminación
de la suciedad para evitar el riesgo de que se produzcan infecciones hospitalarias.

Si el personal de enfermería considera que la habitación del paciente no reúne las


condiciones de higiene adecuadas, avisará al personal de limpieza para que friegue el suelo
y limpie los muebles y así evitar la diseminación de microorganismos.

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