Lubricantes
Lubricantes
1.1- Generalidades
Por lubricante se entiende a toda aquella sustancia que con independencia de su estado
físico (sólido, semisólido o líquido) sirve para aminorar el efecto perjudicial del
rozamiento en la durabilidad de dos superficies en contacto, de las cuales, al menos una
de ellas está en movimiento. Los lubricantes se pueden presentar en diferentes estados
físicos: sólidos como el disulfuro de molibdeno (MoS2) o líquidos como el aceite.
• Las grasas: que son lubricantes sólidos, semisólidos o también líquidos, obtenidos al
espesar un aceite con jabón.
• Aceites para motor: empleados para lubricar los componentes internos de los motores
de vehículos y maquinaria en general.
Pero además de lubricar las piezas móviles, los aceites lubricantes para motor también
cumplen una función limpiadora de las partes internas del motor, dado que contienen
aditivos detergentes y dispersantes que van a impedir la formación de compuestos
sólidos y depósitos de impurezas derivados de la combustión.
Otras de las funciones de los aceites lubricantes para motor es la de servir de inhibidores
de la corrosión, dado que la película de aceite que se forma sobre las superficies
metálicas impide su exposición al oxígeno, evitando así su oxidación que se acelera por
las altas temperaturas que se alcanzan, salvaguardando así las partes internas del motor
de la corrosión.
Y además, los aceites lubricantes para motor actúan también como agentes refrigerantes
que ayudan a reducir la temperatura del motor, dado que funcionan como un agente
transmisor del calor, que conduce el calor desde las partes móviles donde se genera
hacia otras zonas alejadas del motor para su disipación al exterior.
Por último, para que un aceite lubricante para motor cumpla eficazmente su función,
éste deberá tener una textura tal que sea capaz de formar la película protectora de
manera continua y resistente sobre las superficies de las piezas, que además sea lo
suficientemente fluido como para alcanzar todas las partes internas del motor, que sea
también poco volátil para evitar pérdidas, y a la vez estable para poder mantener sus
propiedades como lubricante en un amplio rango de temperaturas posible y durante el
mayor tiempo sin degradarse.
1.2- Composición
Los lubricantes líquidos para motor se fabrican partiendo de una base, que puede ser un
aceite mineral o sintético, a la que se añaden unos aditivos que confieren al aceite las
propiedades específicas para el tipo de servicio a que vaya ser destinado. A
continuación se van a estudiar cada uno de los componentes de los lubricantes líquidos.
Los aceites de motor minerales tienen una base de aceite mineral, que puede ser
parafínicas (que presentan índices de viscosidad elevados y por tanto muy adecuados) o
de base mineral nafténicas (que presentan menores índices de viscosidad, pero ofrecen
puntos de congelación más bajos).
Estas bases se obtienen directamente por destilación fraccionada del petróleo crudo en
las refinerías. Posteriormente, a las fracciones de petróleo extraídas se les someten a
procesos posteriores de refino para mejorar sus propiedades como bases para producir
lubricantes (como por ejemplo, un aumento de los índices de viscosidad, mejora del
punto de congelación de la base, etc.)
Este tipo de bases darán lugar a los llamados aceites de motor sintéticos. En este caso,
las bases de aceite sintético se fabrican enteramente en laboratorios, mediante
procedimientos químicos por síntesis, y no por procedimientos físicos (como es la
destilación fraccionada) como ocurría con los aceites minerales derivados del petróleo.
Las bases sintéticas más comúnmente utilizadas son las polialfaolefinas (PAO),
poliésteres, los condensados de óxidos de etileno y propileno, siliconas, etc.
Las bases sintéticas, debido a que son obtenidas mediante procesos más laboriosos en
laboratorios especializados, son más caras, en general, que las bases minerales.
No obstante, las bases de aceite sintéticos ofrecen, por lo general, mejores propiedades
que los de base mineral, como son buenos puntos de congelación del aceite, buena
estabilidad térmica, elevados índices de viscosidad, etc., que pueden suponer ventajas
para ciertas condiciones de utilización y que pueden justificar su elevado precio. Estas
mejores propiedades de las bases sintéticas repercutirán finalmente en las características
de los lubricantes terminados.
- Aditivos:
Los aditivos son sustancias químicas activas que se añaden a los aceites (en
proporciones que se sitúan entre un 15-30%) para mejorar ciertas propiedades existentes
en los lubricantes o bien para añadirles otras nuevas propiedades que mejoren las
prestaciones según el tipo de servicio.
Existen multitud de aditivos que se añaden a los lubricantes comerciales para conseguir
mejorar aquellas prestaciones que más interesen según el tipo de servicio que vaya a
realizar el lubricante. Entre los aditivos más comunes están los siguientes:
›› Aditivos detergentes:
Se trata de aditivos formados por moléculas capaces de rodear los depósitos carbonosos
producidos por las reacciones de oxidación y arrancarlos de las piezas del motor. Con
ello se consigue mantener limpias las partes internas del motor.
›› Aditivos dispersantes:
Son complementos del anterior. Las partículas arrancadas por los detergentes son
mantenidas en suspensión por estos aditivos, evitando que se formen depósitos e
incrustaciones de suciedad sobre las superficies y partes internas del motor.
›› Antioxidantes:
Otros aditivos, como los tipos de aditivos antidesgaste protegen el motor frente al
desgaste elevado debido al rozamiento entre piezas; también están los aditivos que
mejoran la resistencia de la película de lubricante para evitar que se produzca el
contacto directo entre metales, los aditivos antiespumantes, etc.
3.1- Densidad
masa
densidad =
volumen
La medida de grados API para la densidad de los aceites lubricantes es una medida de
expresar cuánto pesa un producto de petróleo en relación al agua. Si el producto de
petróleo es más liviano que el agua y flota sobre el agua, entonces su grado API será
mayor de 10. Por el contrario, aquellos productos de petróleo que tengan un grado API
menor que 10 son más pesados que el agua y por tanto, vertidos en agua se asientan en
el fondo.
Los grados API para un aceite se puede obtener a partir de la siguiente fórmula:
141,5
Grados API = - 131,5
densidad
Se incluye la siguiente tabla donde se muestra la relación entre grados API (º API) y la
densidad expresada en g/cm3.
Conocer el valor de la densidad de los aceites es útil porque aporta información sobre la
naturaleza de las bases empleadas. En general, se puede afirmar que los aceites
parafínicos van a tener menor densidad que los nafténicos, y éstos a su vez que los
aromáticos.
3.2- Viscosidad
La viscosidad de un fluido se puede entender como una medida del rozamiento interno
de ese fluido, o dicho de otra forma, la viscosidad cuantifica de algún modo la
resistencia interna de un fluido a fluir.
Existen diversas formas de viscosidad que se pueden medir, por ejemplo, la viscosidad
absoluta, la viscosidad Engler, la viscosidad cinemática, la viscosidad Redwood, etc.,
cada con sus propias unidades de medida. En este tutorial nos vamos a centrar en la
viscosidad cinemática por ser la más utilizada en el mundo de los aceites lubricantes,
siendo el ensayo ASTM DL 445 el que la determina.
Resumiendo por tanto, la viscosidad cinemática mide el tiempo que tarda una cantidad
determinada de aceite en fluir a través de un orificio a una temperatura estándar. Cuanto
más tarde, mayor es la viscosidad de ese aceite, y por consiguiente mayor será su código
SAE.
Viscosidad Cinemática
Viscosidad cSt a 100 ºC
SAE
Mín. Máx.
20 5,6 9,3
30 9,3 12,5
40 12,5 16,3
50 16,3 21,9
5W-30 9,3 12,5
10W-40 12,5 16,3
20W-50 16,3 21,9
Los grados de viscosidad que emplea la clasificación SAE para los aceites de motor son
lo siguientes: 0W, 5W, 10W, 15W, 20W, 25W, 20, 30, 40 (para 0W-40, 5W-40, 10W-
40), 40 (para 15W-40, 20W-40, 25W-40), 50 y 60.
Así por ejemplo, un aceite para motor SAE 5W-40, el código alfanumérico 5W (W =
winter, invierno en inglés), es un indicador del comportamiento del aceite a bajas
temperaturas e indica la viscosidad para el arranque en frío a bajas temperaturas,
mientras que el número 40 del código es un indicador de la fluidez del aceite a altas
temperaturas (100 °C).
En la figura anterior se muestra los tiempos de lubricación de un motor en un arranque
en frío (0 ºC) para distintos tipos de aceite. Así, según se muestra en la figura de arriba,
para que el aceite alcance el último punto de lubricación del motor en un arranque a baja
temperatura es necesario que transcurran 8 segundos si se emplea un aceite de grado
5W-XX, ó bien, 48 segundos si se emplea un aceite 15W-XX, lo que indica que el
grado de viscosidad del aceite empleado es un factor decisivo para la vida útil del
motor.
Los llamados aceites monogrados vienen determinados por un solo número, por
ejemplo SAE 30, mientras que los multigrados son una combinación de las
características de dos aceites monogrados, por ejemplo según el modelo de 10W-40,
indicando que para bajas temperaturas se comporta como un 10W y para altas
temperaturas como un 40.
Un aspecto muy importante en los aceites para motor es saber la temperatura mínima de
trabajo en la que puede funcionar cada aceite en función de su viscosidad. La siguiente
tabla muestra una estimación de las temperaturas mínimas a la que puede trabajar
correctamente cada clase de aceite en función de su clasificación SAE de viscosidad:
Por tanto, una propiedad intrínseca de cada tipo de aceite es cómo varía la viscosidad
con la temperatura del aceite.
Así, en unos aceites la viscosidad varía mucho con la temperatura y en otros en cambio,
la variación de la viscosidad con la variación de la temperatura es muy reducida.
Para determinar una escala de medida del índice de viscosidad (I.V.) de un aceite, es
necesario establecer unos patrones de referencia que marquen los valores extremos de
esa escala
De esta manera, cualquier otro aceite en comparación con los modelos de referencia
extremos, se situará en un punto intermedio de esa escala.
Así, los dos aceites que se han tomado como referentes para establecer los valores
máximos y mínimos del índice de viscosidad (I.V.) son los siguientes:
Cualquier otro aceite que se considere tendrá un índice de viscosidad (I.V.) con un valor
situado entre los dos anteriores (entre 0 y 100).
Para establecer este valor, Dean y Davis, establecieron la siguiente formulación que
sirve para determinar el índice de viscosidad (I.V.) para un aceite:
A-B
I.V. = · 100
A-C
Durante la combustión se generan sustancias ácidas que pueden atacar las partes
internas del motor. Así, una propiedad muy importante en los aceites para motor es su
reserva alcalina o básica (TBN, "Total Base Number"), porque ésta actúa neutralizando
estos ácidos protegiendo así las partes vitales del motor.
De esta manera, el álcali que contiene los aceites lubricantes podrán neutralizar este
ácido sulfúrico, logrando evitar así sus efectos corrosivos y perjudiciales en el motor.
De ahí, que entre los aditivos que se añaden a los aceites para motor se encuentran estos
compuestos químicos o álcalis que realizan esta función protectora.
La actividad de estos álcalis se mide por el comportamiento activo que ofrecen, el cual
se compara con el que tendría 1 mg. de hidróxido de potasio (KOH) en cada gramo de
aceite. Por eso, cuando se indica para un aceite de motor que su TBN es 11, quiere decir
que su comportamiento frente a los ácidos es el mismo que si mantuviese un contenido
de 11 mg. de KOH en cada gramo de aceite.
El ensayo para determinar el TBN (Total Base Number) o reserva alcalina, viene
recogido en la ASTM D 2896.
Por otro lado, el índice de acidez (TAN, "Total Acid Number") determina la totalidad de
constituyentes ácidos presentes en un aceite.
El TAN (Total Acid Number) se determina mediante ASTM D 974 y determina el álcali
necesario para neutralizar la totalidad de los ácidos que contiene el propio aceite.
Así, cuando en un motor se produce una combustión incompleta, entonces ocurre que
parte del combustible no utilizado se disuelve en el aceite que lubrica el motor,
haciendo disminuir su viscosidad y también su punto de inflamación, es decir, el aceite
puede inflamarse a menor temperatura.
De esta manera, cuando un aceite tiene un punto de inflamación bajo, esto puede ser
debido a que tiene mucho combustible disuelto por una mala combustión del motor.
Por tanto, y por razones evidentes de seguridad ante el riesgo de incendio, cuando la
presencia de combustible en el aceite es anormalmente alto y, por tanto, su punto de
inflamación es bajo, el aceite debe ser sustituido inmediatamente dado que el riesgo de
poder generarse un incendio por auto-inflamación del aceite es alto.
Por otro lado, el punto de combustión de un aceite se alcanza cuando al acercar una
llama a la superficie del aceite se produce la inflamación del mismo durante al menos 5
segundos.
Por otro lado, aunque el aceite se enturbie y se separen las parafinas, el aceite aún puede
fluir. Sólo cuando se produzca un descenso aún mayor de la temperatura del aceite que
haga que éste deje de fluir y empiece a hacerse sólido, entonces se dice que el aceite ha
alcanzado su punto de congelación.
Los aceites lubricantes incorporan aditivos que mejoran la resistencia al desgaste que
sufren las superficies metálicas que lubrican.
Por otro lado, este rozamiento continuo entre superficies va generando calor que si el
aceite no es capaz de evacuar para así poder enfriar las superficies que lubrica, puede
desencadenar en un efecto que técnicamente se conoce como una "soldadura por
fricción" entre las superficies, es decir, en lo que también se conoce como gripado del
motor.
Existen varios ensayos para valorar la protección que ofrecen los lubricantes frente al
desgaste e incluso frente al gripaje de las superficies, como son el ensayo denominado
de las "cuatro bolas", el ensayo Timken o el ensayo Vickers.
- Evaporación:
Los aceites de motor, debido al efecto del calor a que están sometidos, van a sufrir
cierto proceso de evaporación. Por ello, se hace imprescindible controlar el nivel de
aceite periódicamente en los vehículos para establecer las pérdidas que se producen por
las horas de servicio.
- Desemulsión:
Los aceites tienen tendencia a emulsionarse con el agua, lo que puede ser muy
perjudicial porque el agua, además de disminuir el poder de lubricación del aceite,
produce oxidaciones en las superficies metálicas.
Por tanto, se llama emulsión a la capacidad que pueda tener un aceite en formar una
mezcla íntima con el agua en un proceso de agitación de la mezcla, y que es un proceso
que se favorece con una viscosidad alta del aceite, con la presencia de contaminantes en
el aceite, cuando exista pequeña diferencia de densidad entre los dos líquidos, etc.
Por ello, a los aceites lubricantes se les exige la propiedad contraria a la emulsión, es
decir, que tengan gran capacidad de poderse separar con facilidad del agua que pueda
contener (desemulsión), para que así el agua pueda ser eliminada con facilidad mediante
una purga del circuito.
El ensayo para conocer la capacidad que tiene un aceite para separarse del agua lo
recoge la ASTM D 1401.
- Espuma:
La espuma es una aglomeración de burbujas de aire u otro gas, separados por una fina
capa de líquido que persiste en la superficie, y que suele formarse por agitación violenta
del líquido.
Es habitual, por tanto, que si se agita un aceite en presencia de aire se genere espuma.
La formación de espuma en los aceites lubricantes es perjudicial, dado que es síntoma
de presencia de aire y por tanto de falta de lubricación. Por ello, a los aceites lubricantes
se les suele incorporar aditivos que reducen la generación de espuma durante la
agitación del aceite en el motor.
El ensayo que determina la espuma que puede formar un aceite, y si ésta desaparece con
mayor o menor facilidad es el ASTM D 892.
- Punto de anilina:
En determinados aceites que puedan estar en contacto con materiales de goma, como
pueden ser los ATF (Automatic Transmissions Fluid) resulta muy importante conocer
su punto de anilina, que determina su comportamiento en servicio frente a la goma.
Este punto corresponde a la temperatura mínima en la que una determinada cantidad de
anilina se disuelve totalmente en igual cantidad de aceite. Cuanto mayor sea el punto de
anilina mejor será el comportamiento del aceite. Este ensayo está recogido por el ASTM
D 611.
4- Tipos de lubricantes
Los lubricantes líquidos se fabrican partiendo de una base, que en el caso de los
lubricantes minerales, esta base es precisamente de aceite mineral que procede como un
producto del petróleo después de someterlo a una serie de procesos de refinado
mediante su destilación fraccionada que tiene lugar en la propia refinería.
Una vez obtenida la base mineral, se le procede a añadir los consiguientes aditivos,
proceso realizado por los fabricantes de lubricantes, para obtener finalmente los
distintos tipos de aceites de motor minerales.
Las bases sintéticas, debido a que son obtenidas en laboratorios mediante procesos más
laboriosos, son más caras, en general, que las bases minerales, por lo que finalmente
también repercutirá en el precio de los lubricantes sintéticos de motor a que den lugar.
Los aceites de motor sintéticos se pueden utilizar tanto en motores de gasolina como en
diesel y ofrecen una protección antidesgaste óptima, una muy buena distribución del
aceite durante el arranque en frío por todas las partes del motor, excelentes propiedades
antifricción y una buena capacidad de limpieza del motor.
Los aceites de motor de tipo sintéticos cumplen generalmente con los estándares de
calidad más altos de API, ACEA y aprobaciones de empresas fabricantes. Son
especialmente adecuados para cambios de aceite prolongados.
Viscosidad típica empleada para este tipo de aceites: 0W-30, 0W-40, 5W-40.
Con el objetivo de conseguir aceites lubricantes con un mejor índice de viscosidad (I.V.
de 120 a 140) y mejor comportamiento frente a procesos de evaporación, ha llevado en
los últimos años a un desarrollo de los aceites hidrocraqueados (aceites HC-, MC-,
XHVI).
Los aceites de hidrocraqueo son aceites minerales básicos que se someten a complejas
técnicas de procesamiento en la propia refinería y al que se le añaden también
componentes sintéticos.
Viscosidad típica empleada para este tipo de aceites son: SAE 5W-40, 5W-30 ó 10W-
40.
Existen en el mercado otros tipos de aceites lubricantes, que permiten adaptarse mejor a
las más diversas exigencias y tipos de motor existentes:
- Aceites monogrado:
En la categoría de los aceites monogrado, distinguidos por la sigla SAE (Society of
Automotive Engineers), especifican a aquellos aceites de una sola viscosidad de trabajo,
es decir, por ejemplo SAE 40 y SAE 50. Este aceite es utilizado en muchas ocasiones
como aceite de relleno.
Los aceites monogrado están diseñados para trabajar a una temperatura específica o en
un rango muy cerrado de temperatura. En el mercado se pueden encontrar aceites
monogrado SAE 10, SAE 30, SAE 40, SAE 50, entre otros.
Todos estos aceites están probados por el Instituto Americano del Petróleo (API),
referencia que aparece en el frontal o en el reverso del envase. Siguiendo la
nomenclatura de la clasificación API en el envase contendrá una letra "S" si el aceite es
indicado para motores de gasolina o una letra "C", para motores diesel. La letra
siguiente que le acompaña indicará la revisión de cada norma.
No obstante, los motores han ido evolucionando con el tiempo y por tanto, también los
lubricantes. Así, por ejemplo, la norma API SM entró en vigencia en el año 2004 y la
API CJ en el año 2006.
Actualmente existen en el mercado aceites de motor para diesel que satisfacen las
exigencias más altas en cuanto a motores diesel de turismos y motores turbodiesel se
tratan. Estos tipos de aceites se recogen en la clasificación ACEA B3 y ACEA B4.
Estas exigencias son idóneas tanto para motores diesel atmosféricos, como para motores
diesel con turbocompresión, con y sin refrigeración del aire de admisión.
- Aceites antifricción:
Los aceites multigrados son aceites que permiten que se puedan utilizar durante todo el
año, siempre y cuando se trate de un clima templado, sin temperaturas extremas. Estos
aceites, ofrecen un rango de viscosidades tales que en invierno no son demasiado
espesos, y en verano a altas temperaturas, no se vuelven demasiado fluidos.
Los aceites multigrados, por tanto, están diseñados para trabajar en un rango más
amplio de temperaturas. A bajas temperaturas estos aceites se comportan como un
monogrado de baja viscosidad (SAE 10, por ejemplo) y como un monogrado de alta
viscosidad a altas temperaturas (SAE 40, por ejemplo).
• 5W30 / 5W40 / 5W50, son aceites sintéticos que rinden para soportar intervalos largos
de cambio de aceite. Están diseñados para trabajar en un rango de temperatura de
invierno entre -30ºC y de verano de 30, 40 ó 50ºC de temperatura ambiente,
respectivamente.
• 15W40, aceite mineral que sirve en ambos casos, para vehículos diesel y bencineros, y
para un rango de temperatura ambiente entre -10ºC y 40ºC de temperatura ambiente.
• 20W50, aceite mineral formulado para vehículos con mayor desgaste. El rango de
temperatura ambiente está entre -10ºC a 40ºC. Este aceite es especial para temperaturas
de verano que sobrepasan los 30ºC. A su vez, el 25W60 es un grado mayor, ideal para
veranos muy severos, pero también para motores que presentan algún problema interno
de consumo de aceite o juego de metales.
- MoS2 Antifricción:
Ensayos científicos han demostrado una reducción del consumo de aceite y combustible
y un desgaste claramente menor en el motor. El MoS2 (disulfuro de molibdeno)
antifricción suele emplearse tanto como aditivo para aceites, o como aceite de motor
antifricción MoS2 ya listo para usarse como lubricante.
En realidad, las superficies de los elementos mecánicos de un motor, aunque se sometan
a un proceso de pulido muy exigente, al microscopio se podría observar que presentan
ciertas irregularidades como se muestra en la figura (1) anterior.
Gracias a este tratamiento empleando aceite lubricante MoS2 que se realiza sobre las
superficie metálicas del motor, su resistencia al rozamiento aumenta y por tanto, el
desgaste de las superficies disminuyen considerablemente, mejorando el rendimiento y
la vida útil del motor.
Por lo tanto, que el motor de nuestro coche se encuentre perfectamente lubricado y, por
lo tanto, reducir la fricción entre las superficies de las distintas piezas tiene grandes
beneficios:
Para realizar la función de lubricación de las piezas del motor de manera efectiva, el
sistema de lubricación cuenta con un buen número de componentes y dispositivos. Pero,
¿cual es el funcionamiento del sistema de lubricación del motor?
Estos son los componentes y sus funciones:
Enfriador. Sirve para disipar el calor del aceite del motor, lo que ayuda a
conservarlo y a reducir los procesos de oxidación.
Tubo de recogida. Se encarga de recoger el aceite de la bandeja, que inicia el
proceso de lubricación.
Desde los cojinetes principales, el aceite pasa a los conductos perforados en el cigüeñal
en dónde se dispersa y lubrica las paredes del cilindro, los cojinetes de los pistones y
otros componentes del motor. Cualquier exceso de aceite regresa a la bandeja de aceite
y comienza todo el ciclo nuevamente.
Por último, el enfriador del aceite se encarga de transferir todo el calor producido hacia
el refrigerante.
Averías en el sistema de lubricación – Causas y
Soluciones
Los coches, como todo en la vida, se estropean. La diferencia es que en el caso de los
coches, lo habitual es que el ciudadano medio no sepa lo que le pasa. Por tal motivo,
toca llevarlo a un taller, donde le harán el diagnóstico y, en este caso, nos dirán que es
el sistema de lubricación. Ni idea. No sabemos qué es, qué le ha pasado o qué tienen
que hacerle, por lo que pueden cobrarnos lo que quieran.
Ahí es donde entra este artículo y la importancia de conocer los elementos básicos de tu
coche. Saber cuáles son las averías en el sistema de lubricación – Causas y
Soluciones, te puede ahorrar un buen dinero si, al menos, en el taller se dan cuenta que
conoces de lo que te están hablando.
Eso sí, conviene tener claro que cada coche es un mundo. No sólo varía el sistema de
lubricación de cada modelo, sino que también influyen los años que tenga el vehículo,
así como los kilómetros que se le hayan hecho. Por tal motivo, al hablar de averías en
el sistema de lubricación – Causas y Soluciones, lo haremos de forma genérica y
centrándonos en las más comunes a todos los modelos.
De hecho, cuando un motor consume una cantidad superior a 0,25 litros de aceite
cada 1.000 kilómetros, quiere decir que existe alguno de los siguientes problemas:
Así las cosas, la solución al consumo excesivo de aceite es tan sencilla como, según el
elemento, dolorosa para el bolsillo. Y es que en algunos casos, bastará con cambiar de
aceite y usar uno más adecuado.
No obstante, cuando el problema sea mayor, tocará sustituir el elemento que cause
dicha pérdida de aceite. Según la pieza que sea y las horas de trabajo que lleve, la
factura se puede disparar de forma alarmante.