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El Juego

El juego es una actividad universal y esencial para el desarrollo humano, que fomenta el aprendizaje significativo y la adquisición de habilidades sociales, emocionales y cognitivas en los niños. Se considera un medio educativo fundamental que permite a los estudiantes explorar y descubrir el mundo, fortaleciendo su creatividad y promoviendo valores como la solidaridad y el respeto. Además, el juego en el aula, cuando se planifica adecuadamente, puede transformar el proceso educativo, alejándose de métodos tradicionales y memorísticos hacia un aprendizaje más activo y participativo.

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El Juego

El juego es una actividad universal y esencial para el desarrollo humano, que fomenta el aprendizaje significativo y la adquisición de habilidades sociales, emocionales y cognitivas en los niños. Se considera un medio educativo fundamental que permite a los estudiantes explorar y descubrir el mundo, fortaleciendo su creatividad y promoviendo valores como la solidaridad y el respeto. Además, el juego en el aula, cuando se planifica adecuadamente, puede transformar el proceso educativo, alejándose de métodos tradicionales y memorísticos hacia un aprendizaje más activo y participativo.

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EL JUEGO

El juego es considerado una de las actividades más agradables conocidas hasta el


momento, como una forma de esparcimiento antes que de trabajo. Como señalan
los antecedentes se juega desde tiempos remotos, no obstante, el juego en el aula
tiene una connotación de trabajo al cual se le aplica una buena dosis de esfuerzo,
tiempo, concentración y expectativa a, entre otros.
El juego ha sido considerado como una actividad de carácter universal, común a
todas las razas, en todas las épocas y para todas las condiciones de vida. En ese
sentido, los gustos y las costumbres en todo el globo terráqueo han evolucionado
a la par, quizá, de la ciencia y la tecnología.
Ahora bien, el ámbito interdisciplinario abarca desde la filosofía, la pedagogía, la
psicología, la sociología y la antropología porque todas tuvieron y tienen como
sujeto de estudio al hombre. La psicología y la pedagogía tienen como categorías
básicas al estudiante y al aprendizaje interconectados por el aporte didáctico, que
cada vez se actualiza en constancia con la ciencia y la tecnología. La didáctica
considera al juego como entretenimiento que propicia conocimiento, a la par que
produce satisfacción y gracias a él, se puede disfrutar de un verdadero descanso
después de una larga y dura jornada de trabajo. En este sentido, el juego favorece
y estimula las cualidades morales en los estudiantes como son: el dominio de sí
mismo, la honradez, la seguridad, la atención se concentra en lo que hace, la
reflexión, la búsqueda de alternativas para ganar, el respeto por las reglas del
juego, la creatividad, la curiosidad, la imaginación, la iniciativa, el sentido común y
la solidaridad con sus amigos, con su grupo, pero sobre todo el juego limpio, es
decir, con todas las cartas sobre mesa.
El juego en el aula sirve para facilitar el aprendizaje siempre y cuando se
planifiquen actividades agradables, con reglas que permitan el fortalecimiento de
los valores: amor, tolerancia grupal e intergrupal, responsabilidad, solidaridad,
confianza en sí mismo, seguridad, que fomenten el compañerismo para compartir
ideas, conocimientos, inquietudes, todos ellos -los valores- facilitan el esfuerzo
para internalizar los conocimientos de manera significativa y no como una simple
grabadora.
El juego tomado como estrategia de aprendizaje no solo le permite al estudiante
resolver sus conflictos internos y enfrentar las situaciones posteriores, con
decisión, con pie firme, siempre y cuando el facilitador haya recorrido junto con él
ese camino, puesto que el aprendizaje conducido por medios tradicionales, con
una gran obsolescencia y desconocimiento de los aportes tecnológicos y
didácticos, tiende a perder vigencia.
El juego se ha convertido en parte esencial para el desarrollo del ser humano
debido a que en él se establecen vínculos sociales, se canalizan energías y se
adquieren conocimientos a través de sus experiencias, lo cual propicia la
generación de un aprendizaje significativo. A primera vista se puede comprender
que jugar es una estrategia para que los niños exploren y descubran el mundo por
sí mismos. En palabras de Molina (2016): El juego es un hecho motriz implícito en
la práctica habitual del niño. Se considera el mejor medio educativo para favorecer
el aprendizaje, fortaleciéndose con él todo el desarrollo físico y psicomotor, el
desarrollo intelectual, y el socio-afectivo, normalmente requieren del uso mental o
físico, y a menudo de ambos. Por consiguiente, establecer un vínculo del juego
con la enseñanza no es imposible, ya que durante el desarrollo de actividades
lúdicas en las instituciones educativas se permite que los estudiantes desarrollen
habilidades y destrezas, fortalecidas dentro del progreso del juego, adquiriendo así
mayor comodidad y seguridad a la hora de comprender y adquirir un nuevo
conocimiento durante el desarrollo de su vida escolar, lo que hace que su estadía
sea cómoda y armoniosa, no aburrida ni tediosa.

El juego es parte fundamental en el desarrollo de los niños y niñas, tal y como


señala María Isabel Benítez Murillo en su artículo “El juego como herramienta de
aprendizaje” (2009): «el juego es de gran importancia para el sano desarrollo de la
personalidad infantil» . Allí se resalta que los niños se comunican y se expresan
por medio del juego y que, aunque existan diferentes culturas, creencias, niveles
sociales, económicos y se empleen diferentes juegos, todos han tenido la
experiencia de jugar y divertirse. Asimismo, el juego se ha implementado en las
instituciones educativas para lograr que los alumnos obtengan un aprendizaje
significativo, lo que deja de lado a la educación tradicional, en la cual los
estudiantes obtenían un aprendizaje memorístico y repetitivo. Estas metodologías
eran de enseñanza extrema debido a que los estudiantes no podían opinar y
mucho menos descubrir nuevos conocimientos a través de sus experiencias y
vivencias, que se establecen de manera autónoma. Al respecto, conviene decir
que durante el desarrollo del juego los seres humanos desarrollan capacidades y
habilidades físicas, sensoriales, mentales, psicomotrices y lógicas, fortaleciendo
así su creatividad e imaginación. Llegados a este punto, se debe enfatizar que los
juegos tradicionales han aportado por generaciones a la educación de los niños y
niñas, pues actualmente, con las nuevas tendencias tecnológicas, se ha perdido el
interés por crear y descubrir autónomamente, por establecer vínculos socio-
afectivos. ¿Hasta dónde ha llegado la iniciativa de determinar un vínculo entre la
enseñanza, el juego y el aprendizaje en la educación y formación de los
estudiantes? Se considera que el juego es fuente de iniciativa ante un proceso de
transformación social, dado que puede crear y establecer proyectos en los que se
vincula el cuidado del medio ambiente y se desarrollan, de igual forma, estrategias
lúdico-pedagógicas para el proceso educativo de los estudiantes. Por lo anterior,
se toma como referencia a las hermanas Agazzi —Rosa y Carolina Agazzi—,
quienes son pioneras en la innovación de la educación infantil debido a la
implementación de materiales de uso cotidiano no costosos como herramientas
didácticas para el proceso educativo de sus estudiantes: «los principios de las
Agazzi, están basados en el uso inteligente de las cosas, en la educación del
lenguaje y de los sentidos a partir del contacto con la naturaleza y los objetos» (De
la Cruz, 2012, p.16). Cabe resaltar que los implementos lúdicos o baratijas —como
ellas lo llamaban— eran creados con el material que los niños y niñas ayudaban a
recoger y que denominaban «materiales vivos». Estos objetos están dotados de
características de sencillez y claridad, que los hacen atractivos para los niños y
estimulan el juego y la adquisición de conocimientos importantes como las formas,
los tamaños, el volumen, es decir trabajando sus cualidades, clasificando,
ordenando, agrupando, diferenciando (De la Cruz, 2012, p. 17). De ahí que, es
importante para captar la atención de los estudiantes implementar material lúdico y
llamativo para que ellos quieran explorar, indagar y obtener nuevos conocimientos;
materiales que sean un apoyo para las diferentes áreas o dimensiones que se
estén trabajando y, de esa forma, los educandos obtengan aprendizajes
significativos por medio de sus vivencias y experiencias. Vigotsky enfatiza en que
el juego es un «instrumento y recurso socio-cultural» (Como cita en Tripero, 2011,
p. 1), es decir que el juego involucra a un grupo de varias personas que
interactúan e intercambian ideas entre sí y, además, desarrollan actividades en las
que establecen vínculos socio-afectivos, se diseñan estrategias, acatando y
respetando las reglas establecidas. Por otro lado, Vigotsky hace alusión a que: «El
juego es una realidad cambiante y sobre todo impulsora del desarrollo mental del
niño, concentrar la atención, memorizar y recordar se hace en el juego de manera
consciente, divertida y sin ninguna dificultad» (como se cita en Tripero, 2011.).
Esto ayuda a que el niño despeje su mente y retroalimente el contenido visto en
clase de una manera diferente, pues se encuentra con la satisfacción de aprender
por interés y no por presión e imposición. Melanie Klein se refiere al juego como:
«La mejor expresión del niño» (como se cita en Torres, 2002, p. 122), por ende,
los niños y las niñas pueden expresar sus sentimientos, emociones y su punto de
vista intercambiando y respetando ideas sin cohibirse; así, los niños desarrollan su
personalidad y dejan el miedo a lo que los otros piensen de ellos, además ayuda a
que los docentes detecten lo que está viviendo o sintiendo un estudiante frente a
alguna problemática familiar o dentro del ambiente escolar, lo que permite que sea
más autónomo e independiente. Woods Winnicott considera que: «El juego [es]
una actividad central de estos procesos —procesos que llevan a la construcción
del ser humano—. Durante ese proceso se repiten, se olvidan, se retoman
actividades lúdicas que favorecen la socialización del humano» (citado en Torres,
2002, p. 122). Vale resaltar que, de esta forma, los niños interactúan y socializan
con los demás de una forma fácil y constituyen nuevas relaciones afectivas con
sus compañeros y docentes, aprendiendo y transmitiendo algún conocimiento o
experiencia propia. A su vez, Woods agrega que: «El jugar tiene un lugar y un
tiempo, no se encuentra “adentro” ni tampoco está “afuera”. Jugar es hacer»
(2002, p.123). Así, se puede afirmar que jugar no necesariamente se desarrolla en
un lugar determinado, pues el aula de clase se puede modificar y ambientar para
desarrollar la actividad establecida; de la misma manera, si ésta se desarrolla en
un campo abierto, lo único que se debe hacer es darle libertad al niño de imaginar
y crear: «Jugar es una terapia que los niños y adultos tienen la libertad de crear»
(Torres, 2002). Por otro lado, Jean Piaget argumenta que: «En el juego el niño es
como si fuera una cabeza más alta de lo que en realidad es» (Torres, 2002, p.
124). Como es sabido, los niños se sienten seguros al desarrollar una actividad en
la que el juego es parte importante en el proceso de enseñanza-aprendizaje, pues
están cómodos al desarrollar la actividad pedagógica sin necesidad de tener que
aprenderse algo de memoria o que les impongan algo que les disgusta o no han
logrado comprender. También cabe recalcar que el niño opina, resuelve
problemas complejos y participa de las diferentes actividades si se emplea el
juego como metodología de enseñanza-aprendizaje.

Juego es una actividad que posee muchas y diversas características y que ejerce
en la Educación una función importante, pues a través del juego se adquieren
roles que el niño asume de Forma particular. Veamos algunas de las
características del juego.

- A través del juego el niño y niña se comunica con el mundo, ya que desde
que nace es su principal lenguaje.
- Siempre tiene sentido, según sus experiencias e intereses particulares.
- Muestra la ruta a la vida interior de los niños/as, ya que expresan sus
deseos, sus fantasías, temores y conflictos de forma simbólica a través del
juego.
- A través de él los niños reflejan su percepción de sí mismos, de otras
personas y del mundo que les rodea.
- Lidian con su pasado y presente y se preparan para el futuro.
- Estimula los sentidos, y enriquece la creatividad y la imaginación.
- Ayuda a utilizar energía física y mental de maneras productivas y/o
entretenidas.

Facilita diversos aprendizajes tales como:


a- El desarrollo de las actividades físicas como agarrar, sujetar, balancearse,
correr, trepar…
b- El desarrollo del habla y el lenguaje, desde el balbuceo hasta contar
cuentos.
c- El desarrollo de las habilidades sociales como cooperar, negociar,
competir, seguir reglas, esperar turnos…
d- El desarrollo de la inteligencia emocional como la autoestima y compartir
sentimientos con otro
e- La inteligencia racional tal como comparar, categorizar, contar,
memorizar…
f- Estudio de su cuerpo, en cuanto a habilidades y limitaciones
g- El desarrollo de su personalidad en lo referente a intereses y preferencias
h- La relación con otras personas en lo que compete a expectativas,
reacciones, como tratar a los adultos y a los niños.
i- La relación con el medio ambiente, en cuanto a explorar posibilidades,
reconocer peligros y límites.
j- La solución de problemas, a través de efectuar y considerar estrategias.
k- La toma de decisiones, al reconocer opciones, escoger, y lidiar con las
consecuencias.
2. LA IMPORTANCIA DEL JUEGO
El juego es importante para los niños porque es su lenguaje principal, ya que estos
se comunican con el mundo a través del juego, el cuál tiene siempre sentido
según las experiencias y las necesidades particulares de los niños.
El juego es muy importante a lo largo de toda la vida, pero sobre todo en la etapa
de educación infantil, ya que es un recurso educativo fundamental para la
maduración. A la vez, tiene un papel muy importante en el desarrollo armonioso de
la personalidad de cada niño, ya que, tanto en la escuela como en el entorno
familiar, los niños emplean parte de su tiempo en jugar, bien con una
intencionalidad pedagógica en algunos casos o lúdica en otros, pero en todos los
casos implica una maduración de la personalidad, por ello es por lo que tiene gran
valor educativo.
Es importante también porque es un ejercicio que realiza el niño para desarrollar
diferentes capacidades, tales como:
a- Físicas: para jugar los niños y niñas se mueven, ejercitándose casi sin
darse cuenta, con lo cual desarrollan su coordinación psicomotriz y la
motricidad gruesa y fina, además de ser saludable para todo su cuerpo,
músculos, huesos, pulmones, corazón, etc.. Por el ejercicio que realizan,
además de permitirles dormir bien durante la noche.
b- Desarrollo sensorial y mental: mediante la discriminación de formas,
tamaños, colores, texturas, etc…
c- Afectivas: al experimentar emociones como sorpresas, expectación o
alegría, y también como solución de conflictos emocionales al satisfacer sus
necesidades y deseos que en la vida real no podrán darse ayudándolos a
enfrentar situaciones cotidianas.
d- Creatividad e imaginación: el juego despierta y desarrolla estas
características.
e- Forma hábitos de cooperación, ya que en algunos juegos se precisa de un
compañero o compañera para llevarlos a cabo.
f- El juego hace que los bebés y los niños pequeños aprendan a conocer su
cuerpo, los límites de él y su entorno.
Los niños y niñas deben disfrutar de sus juegos y recreaciones y deben ser
orientados hacia fines educativos para así conseguir el máximo beneficio
La palabra lúdico es un adjetivo que califica todo lo que se relaciona con el juego,
derivado en su etimología del latín “ludus” cuyo significado es precisamente,
juego, como actividad placentera donde el ser humano se libera de tensiones, y de
las reglas impuestas por la cultura.

Las prácticas Lúdicas se identifican dos componentes básicos:

- Uno, relacionado con la creación de situaciones imaginarias llevadas a la acción


en un espacio tiempo determinado, mediante la cual el sujeto satisface,
curiosidades, emociones y necesidades, en la interacción con otros sujetos.

- El otro, relacionado con la presencia de símbolos que identifican objetos o


situaciones reales.

El juego es lúdico, pero no todo lo lúdico es juego

La Lúdica es una dimensión de la espiritualidad del ser humano. El sentido de lo


Lúdico lo constituye la libre identidad de la conciencia del sujeto, con acciones que
satisfacen simbólicamente las necesidades de su voluntad, sus emociones y
afectos en busca de trascender una realidad objetiva que lo atrapa en su
inmediatez y le proporciona felicidad.

Un objeto lúdico es un juguete, pero no todo juguete es objeto lúdico, más en la


actualidad donde hay juguetes que juegan solos y no generan nada en quien los
posee o interactúa con ellos.

La finalidad de los instrumentos lúdicos es que genere movimiento, diversión,


procesos mentales en las personas; de hecho, la finalidad primaria del juego es
que los niños y niñas aprendan por intermediación de un objeto o acciones.

La ludica expresión es el juego en acción, una manera de desarrollar la creatividad


y compartir el conocimiento desde lo lúdico; esto es posible mientras el niño y la
niña juega y desarrolla las habilidades de pensamiento. Es jugando donde el
infante despierta los sentidos, explora sentimientos y pensamientos así como
desarrolla la psicomotricidad, la expresión corporal, el movimiento y ritmo, la
postura corporal, el sentido del espacio y tiempo; es en la práctica del juego con
sus iguales donde piensa y se divierte, fortaleciendo su relación consigo mismo y
la vinculación con los demás. Según Huizinga: “los animales juegan pero solo el
hombre se divierte”. Los infantes se divierten, gozan y aprenden, así los
instrumentos lúdicos cumplen el objetivo.
Bibliografia

- APLICACIÓN DE INSTRUMENTOS LÚDICOS PARA EL DESARROLLO DE LA MOTRICIDAD FINA


DE NIÑOS Y NIÑAS DE 4 AÑOS DE EDAD CON VARIABLES DE GÉNERO, CLASE, ETNICIDAD Y
TERRITORIAL, INCLUYE USO DE TIC´S Isabel Almeida Reyes, Edison Cando Vaca, Edwin
Panchi

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