8- Un campeón no se queda postrado
Era viernes en la tarde todos se irían y la escuela estaría cerrado todo el fin de semana.
Felipe grito con todas las fuerzas que lo dejaran salir, pero nadie contesto trepo por las
escaleras y golpeo con todas las fuerzas hasta que se lastimo el brazo. Era inútil, Felipe
estaba atrapado. Volvió a gritar, cuando mis padres volverían del hospital, no le
encontrarían en casa y Carmela se congelaría de hombros y ellos se enloquecerían en
casa. Pero nadie lo hallaría hasta el lunes entonces estaría muerto.
Las palabras de su padre se repetían en su mente una y otra vez más. Después Felipe
escucho murmuro muy lejano Y grito, pero los rumores disminuyeron se hiso de noche
Felipe hablo con el mismo. Sintió un dolor en su oreja. Se froto con la mano. Estaba
húmedo. De la herida de nuevo le salió sangre. Miro el liquido rojo pero esta vez no
sintió mareos ni vio monstruos.
Felipe suplico a dios que lo ayudara que no quería morir a quí de pronto recordó algo:
había un conserje que vivía en el extremo oriente de la escuela. Tenia una esposa y
una joven sobrina de quien se había hecho cargo cuando quedo huérfano. Grito con
toda su fuerza, en el silencio de la noche tal vez sus clamores al conserje o algún
vecino. Después de varias horas tenia la garganta desgarrada. Ya no podía más se
dedicó a llorar, encendió la lucecita de su reloj para ver la hora ya iba dar la una de la
mañana tenía mucho sueño así que se acurruco en un rincón dispuesto a dormir.
Repentinamente Felipe escucho algo, eran pisadas cercanas encendieron el foco del
patio y una luz entro por la rendija arriba de mi cabeza.
Felipe grito, pero su queja sonó débil y ronca. Quien esta dentro pregunto la mujer y el
contesto soy yo Felipe un alumno me dejaron encerrado en el sótano ayúdame a salir.
La mujer dijo que el candado esta cerrado voy a ver si puedo romperlo.
Felipe apretó las manos nerviosamente. Escucho golpes. La mujer dijo que es
imposible el candado es muy grande. Felipe pregunto llorando porque no despiertas al
conserje. La chica dijo que el conserje no está, también le dijo que hay otra salida ve
hacia la esquina y busca tres escalones que descienden. Bájalos llegaras a la puerta que
da el respiradero del sótano. Ábrela y entra despacio, es un pasillo muy angosto,
conduce al drenaje tocas las paredes hasta que encuentras una escalera de metal
súbela y podrás salir.
Felipe le dijo al a chica que tiene miedo, pero la mujer contesto si quieres salir se
valiente.
La voz de la mujer sonaba segura y con autoridad como que si conociera bien cada
rincón de ese sótano.
Felipe toco a su alrededor como un ciego buscando los viejos escalones. Lo hallo
empujo la puerta interior. No se movió lo intento con mas fuerza. Abrió un poco. El
temor inmovilizo a Felipe, no quería entrar a ese pasillo. Esta demasiado oscuro y
angosto ¿y si me atoraba?
No dijo la voz de la chica debes salir de ahí ahora. Como bien dijiste tal vez haya
animales peligrosos allá abajo, muy cerca de ti pelea con el temor que te domina.