Querida maestra/directora MARISA ARGUELLES PEREZ
Hoy nos encontramos aquí no solo para despedirnos de una maestra y
directora, sino para rendir homenaje a una persona que ha dejado una huella
profunda en nuestras vidas y en esta escuela. A lo largo de estos años, has
sido mucho más que una educadora: has sido una guía, una amiga y una
inspiración para todos nosotros.
Queremos agradecerte por cada momento dedicado a la enseñanza, por
cada sonrisa que diste incluso en los días más difíciles, y por el amor con el
que cada mañana abrías las puertas de esta escuela, convirtiéndola en un
lugar donde nos sentíamos como en casa. Cada decisión que tomaste, cada
consejo que ofreciste, cada palabra de aliento que diste, nos ayudó a crecer,
no solo como estudiantes, sino como seres humanos.
Has dejado un legado que perdurará por siempre. No solo en los libros y
lecciones, sino en los corazones de cada alumno que tuvo el privilegio de
aprender de ti. Siempre recordaremos tu pasión por la enseñanza, tu
capacidad para ver lo mejor en cada uno de nosotros, y el liderazgo que guió
esta institución hacia nuevos horizontes.
Hoy te decimos adiós con el corazón lleno de gratitud, sabiendo que en cada
rincón de esta escuela, en cada aula, en cada pasillo, siempre estará
presente tu espíritu, tu entrega y tu amor por lo que hacías. Nos dejas un
ejemplo de dedicación, compromiso y vocación, que siempre será nuestra
referencia.
Querida Maestra aunque hoy te despides de estas paredes, ten por seguro
que en cada uno de nosotros vive un pedacito de ti. Tu legado permanecerá,
y siempre serás parte de esta comunidad.
Gracias por todo lo que nos diste. Te extrañaremos profundamente, pero
sabemos que donde quiera que vayas, seguirás iluminando el camino de
aquellos que tengan la suerte de conocerte.
Con todo nuestro cariño y gratitud,
**La comunidad escolar y tus alumnos**