FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
EXPERIENCIA CURRICULAR:
Psicoterapia De Grupo
AUTORES:
Rivera Viera Ross (0000-0002-3720-6980)
Acha Panta Fiorella (0000-0001-8039-9338)
Cordova Olaya Leonela del cielo (0000-0003-4358-7297)
Alamo Zapata Ariana (0000-0003-4481-3575)
ASESOR:
Moller Arias Juan Jose
CASO SESIÓN 2
Indicaciones:
Lee detenidamente el caso, las preguntas, y argumenta tu respuesta:
● Qué fase de la terapia de grupo se observa en el caso planteado.
● ¿Qué estrategias utiliza el terapeuta para no adelantar una de las fases de la terapia?
(realice un comentario personal a modo de grupo)
El terapeuta utiliza diversas estrategias para asegurar que el proceso terapéutico avance sin
precipitarse, permitiendo que Miriam explore sus emociones a su propio ritmo.
● Planteamiento de preguntas reflexivas: En lugar de confrontarla o persuadir para que
permanezca en el grupo, el terapeuta recurre a preguntas abiertas como “¿Qué hubieras
querido decirle tú?”. Esto le brinda la oportunidad de analizar sus emociones reprimidas
y profundizar en su conflicto sin sentirse forzada a encontrar una respuesta inmediata.
● Reflejo de pensamientos y emociones: Cuando Miriam manifiesta sentirse "tonta" por
no saber establecer límites, el terapeuta evita corregirla o tranquilizarla de inmediato.
En su lugar, le devuelve sus propias palabras: “Y antes de que te lo digamos nosotros,
te lo dices tú y te vas”, ayudándola a reconocer su autocrítica y su impacto en la decisión
de abandonar el grupo.
● Identificación de patrones emocionales: En vez de insistir en que continúe con la
terapia, el terapeuta le señala que su intención de irse podría estar relacionada con su
temor a expresar enojo y con su tendencia a mantener una imagen de persona
complaciente, adquirida desde la infancia. Al decirle “Si te vas, dejas de tener la
tentación de desobedecer y corres el riesgo de que deje de quererte”, la guía para
conectar su situación actual con experiencias pasadas, sin forzarla a resolverlo de
inmediato.
● Respeto por su proceso y autonomía: Aunque el terapeuta sugiere que su deseo de
marcharse podría deberse a su dificultad para expresar enojo, evita presionarla o
acusarla de evadir el proceso. En su lugar, le permite reconocer su propia ambivalencia
(“Por un lado quieres, pero al mismo tiempo temes…”), brindándole el espacio
necesario para tomar una decisión de manera consciente.
Caso:
Casi al finalizar su segundo año de tratamiento en un grupo, Miriam anuncia su deseo de
abandonar el grupo:
Miriam: "He estado pensando en venir hasta fin de mes. Siento que me he estancado; me da
flojera venir; me tengo que forzar para venir; me aburro en sesión. Además, fuera de aquí me
siento muy bien. La llevo bien con mi marido; ya no siento ni angustia. Ni pérdida en el mundo.
Creo que puedo suspender el tratamiento por un tiempo."
Hombre 1: "Hay veces que uno siente que la terapia no le funciona, justo antes de descubrir
cosas importantes. Acuérdate que así estaba yo antes de empezar a ver que me había dejado
apachurrar por mi esposa en todo."
Miriam: "Yo creo que no es mi caso, yo no veo ya que tenga problemas."
Mujer A: "Entonces, ¿por qué hablas de suspender y no de terminar?"
Miriam: "Bueno, nadie sabe si voy a necesitar volver cuando crezcan mis hijos. Dicen que los
adolescentes son terribles. A lo mejor entonces tengo que regresar con ustedes."
Hombre 2: "Pues ya no nos vas a encontrar, porque ni te creas que vamos a estar todavía aquí
dentro de diez años."
Mujer B: "A mí se me hace que no quieres enfrentar lo que nos pasó con la salida de X. Tú
fuiste la más cercana a ella y te hartó más que a cualquiera de nosotros. Traía problemas tan
grandes y urgentes que le dedicamos mucho tiempo. Total, para que se regresara a su tierra."
Hombre 1: "Es cierto, como se veía tan angustiada, no fuimos con ella como somos entre
nosotros; estuvimos siempre muy cuidadosos."
Miriam: "Sí. El grupo se ha vuelto muy reservado, a ti tampoco se te puede tocar; te dice uno
lo que cree que haces mal y no vienes a la siguiente sesión, A nada más habla de todo lo que le
sucede a sus hermanos y B es muy buena para ver lo que nos pasa a los demás; pero sigue con
su relación de siempre."
Hombre 2: "Falté yo."
Miriam: "Eres el único que se atreve aquí a decir las cosas como son. Me gusta que eres
impulsivo, agresivo, pero hasta tú estuviste muy suave con X."
Terapeuta: "¿Qué hubieras querido decirle tú?"
Miriam: "No pude decirle que mi marido ya no quería salir con ellos porque todo el tiempo
peleaban. Los invitamos a cenar en casa con unos amigos paisanos de ellos y fue muy
desagradable. X se dedicó toda la noche a atacar a su marido. Me llamaba a las diez de la noche
para que nos viéramos. Me sentía culpable de darle el esquinazo; ni aquí pude decirle por qué
la evitaba."
Mujer A: "No sé cómo la toleraste tanto tiempo, a mí también quiso pegárseme, pero yo no
me dejé. Cuando menos, a ella no la adopté como hermana a la que tengo que cuidar, pero tú
hasta le cuidabas a sus niños."
Miriam: "Sí, sigo siendo la tonta de siempre, no puedo decir que no y después me enojo porque
me meto en cosas que no quiero; me digo que soy una estúpida, pero ni digo no, ni ya que dije
sí me aguanto. Hubiera tenido que decirle a X que si sigue tratando así a su marido, que es un
buen hombre, lo va a perder. Ella se cree la perfecta y no puede ver cómo la riega. Va a hacer
un desastre de su vida y no quiere darse cuenta."
Hombre 2: "De una u otra forma aquí todos se lo dijimos. Tú quieres irte porque no te decimos
que eres muy buena, linda, sacrificada; la única que la hizo de paño de lágrimas con X."
Miriam: "No me siento linda, sino tonta."
Terapeuta: "Y antes de que te lo digamos nosotros, te lo dices tú y te vas. Creo que, aunque
tu preocupación porque no pudimos ayudar más a X es real, tu deseo de dejar el grupo
corresponde más al temor de dejar salir tu enojo con ella, con nosotros, con todo el mundo."
Miriam: "Quisiera, pero no puedo".
Terapeuta: "Por un lado quieres, pero al mismo tiempo temes dejar de ser agradable y siempre
sonriente, como te enseñó mamá que debías ser. Si te vas, dejas de tener la tentación de
desobedecer y corres el riesgo de que deje de quererte."
Miriam continuó su tratamiento.
Comentarios:
Cordova Olaya Leonela del cielo
El caso de Miriam representa un punto crucial en su proceso terapéutico, donde su intención
de dejar el grupo no solo surge de una percepción de "estancamiento", sino que también está
relacionada con emociones pendientes, como la culpa, la ira contenida y su dificultad para
poner límites. Durante la sesión, tanto el grupo como el terapeuta la confrontan de manera
indirecta con elementos de su historia personal y su forma de interactuar con los demás, lo que
le permite darse cuenta de que su deseo de irse podría ser una manera de evadir esos
sentimientos.
Acha Panta Fiorella
● ¿Qué fase de la terapia de grupo se observa en el caso planteado?
La fase de trabajo del terapeuta se define como el periodo de manera profunda sus conflictos,
adquieren comprensión y comienzan a llevar a cabo transformaciones significativas en su
manera de pensar y actuar.
La profundización en las emociones y los conflictos internos es el punto importante donde la
terapeuta emplea preguntas abiertas, así como la reflexión sobre los pensamientos y las
emociones, con el objetivo de facilitar que la participante examine sus sentimientos reprimidos
sin ejercer presión alguna. Por ende, se examinan las dinámicas adquiridas durante la infancia
y su influencia en la vida presente de la paciente, lo que sugiere un proceso de autoconciencia
y transformación. Finalmente, Se le otorga la oportunidad de tomar sus propias decisiones,
mientras se le asiste en el reconocimiento de su ambivalencia y en la identificación de los
factores emocionales que inciden en su deseo de abandonar el grupo.
● ¿Qué estrategias utiliza el terapeuta para no adelantar una de las fases de la terapia?
(realice un comentario personal a modo de grupo)
El terapeuta utiliza diversas estrategias para facilitar que Miriam progrese en su proceso de
manera natural, evitando así una resolución prematura que pudiera ser contraproducente.
ANALICEMOS:
REFLEXIÓN:
En lugar de ejercer presión sobre ella para que permanezca en el grupo, la terapeuta plantea
preguntas abiertas, tales como: "¿Qué hubiera deseado usted decirle? Esto le brinda la
oportunidad de explorar sus emociones sin sentirse presionada a tomar una decisión de manera
inmediata.
PENSAMIENTO Y EMOCIONES:
Cuando Miriam se autodenomina "tonta" por su incapacidad para establecer límites, el
terapeuta opta por no corregirla ni consolarla de manera inmediata. En su lugar, decide reflejar
sus propias palabras: "Y antes de que nosotros te lo digamos, te lo dices tú misma y te alejas.
" Ayuda a tomar conciencia de su autocrítica y su impacto en su comportamiento.
IDENTIFICA PATRONES EMOCIONALES
En lugar de intentar persuadir para que continúe con su proceso terapéutico, el terapeuta le
indica cómo su reacción podría estar vinculada a su trayectoria personal. Expresa lo siguiente:
“Si decides irte, eliminarás la tentación de desobedecer y corres el riesgo de que mi afectó hacia
ti disminuya. ” Esto la conduce a reflexionar sobre la relación existente entre su temor a la ira
y su necesidad de complacer a los demás, sin requerir una respuesta inmediata.
RESPETO A SU PROCESO
Se reconoce su ambivalencia: "Por un lado, desea, pero al mismo tiempo teme." En vez de
acusarla de evadir el proceso, se le proporciona el espacio necesario para tomar decisiones con
mayor conciencia.
La terapeuta podría finalizar la sesión validando la experiencia de Miriam y brindándole el
tiempo necesario para procesar sus emociones, formulando una expresión como la siguiente:
"No es necesario que tomes una decisión en este momento. Te invito a que te otorguen el
permiso para sentir y reflexionar sobre lo que realmente deseas antes de proceder. ¿De qué
manera te gustaría explorar esto, ya sea en el grupo o en tu propio tiempo? " De este modo se
preserva el equilibrio entre el apoyo terapéutico y el respeto por su propio ritmo de cambio.
Rivera Viera Ross
El diálogo refleja cómo las emociones reprimidas y los roles aprendidos en la infancia afectan
las decisiones emocionales de Miriam. Aunque siente que está estancada, su resistencia al
cambio y su deseo de ser "agradable" la bloquean. La terapia, más que un alivio, le permite
enfrentar emociones ocultas, como el enojo, que ha evitado expresar por miedo al rechazo. Su
relación con X es un ejemplo de cómo su miedo a ser vista como "desagradable" la impide ser
honesta. Continuar en la terapia ofrece a Miriam la oportunidad de confrontar estos miedos y
encontrar una forma más genuina de relacionarse consigo misma y con los demás.
Ariana Paola Álamo Zapata
El caso Miriam es un momento decisivo en su proceso de tratamiento, cuando la intención de
dejar al grupo no solo surge del "estancamiento", sino que también se relaciona con las
emociones esperadas, como el vino, sí, sí, su ira y dificultades para establecer límites. Durante
la reunión, tanto el grupo como el terapeuta indirecto resistieron sus factores en su historia
personal y el método de interactuar con los demás, lo que le permite darse cuenta de que su
deseo de irse.