¿Qué es una cadena alimenticia?
La cadena alimentaria es el proceso por el cual se transfieren sustancias nutritivas entre las
diferentes especies que integran una comunidad biológica. La cadena grafica quién se alimenta
de quién en la naturaleza.
También denominada cadena trófica, una cadena alimenticia muestra la corriente de
nutrientes y energía entre las diversas especies a partir de su alimentación.
Está compuesta por eslabones que adquieren energía al alimentarse de la especie anterior.
Dentro de cada cadena trófica se encuentran los siguientes eslabones:
Productores. También conocidos como autótrofos, son aquellas especies (básicamente
plantas) que fabrican su propio alimento a través de la energía solar y de sustancias simples.
Consumidores de primer orden. Son aquellas especies cuya alimentación es a basa de plantas,
es decir, son herbívoros.
Consumidores de segundo orden. También denominados secundarios, son las especies
carnívoras, es decir, que se alimentan de otros animales.
Descomponedores. Aquellas especies que se encargan de que los restos de los otros eslabones
pasen a formar parte del suelo. En este eslabón se encuentran los hongos, los gusanos y
determinados microorganismos que se alimentan de los desechos vegetales y animales.
Cadena alimenticia acuática grafica la manera en la que las especies que viven en el agua se
alimentan y adquieren energía de otras especies.
Dentro de esta cadena se distinguen cinco niveles:
Fotoautótrofos. Conforman la base de la cadena alimenticia acuática ciertos organismos
unicelulares conocidos como fitoplancton. Son productores que llevan adelante el proceso de
fotosíntesis gracias a la luz del sol y producen compuestos orgánicos además de oxígeno.
Herbívoros. Aquellas especies acuáticas que tienen una dieta a base de plantas. Estas especies
pueden vivir en la superficie del agua (como las medusas o los moluscos). También se ubican
en este nivel las tortugas o ciertas especies de peces que, al mismo tiempo, son el alimento de
otras especies acuáticas carnívoras.
Carnívoros. Las especies carnívoras pueden ser de distintos tamaños. Sardinas, pulpos o
calamares son algunas de las especies que integran este eslabón.
Descomponedores. Son organismos que descomponen los restos de organismos sin vida.
Dentro de la cadena alimenticia terrestre se identifican tres roles distintos:
Los productores. Son los vegetales que producen energía a partir de la luz del sol.
Los consumidores. Dentro de este eslabón se identifican tres niveles:
Consumidores primarios. Las especies que se alimentan de plantas, frutas o vegetales. Por
ejemplo: oveja, conejo, jirafa, vaca, etc.
Consumidores secundarios. Las especies carnívoras que se alimentan de los primarios. Por
ejemplo: araña, serpiente, búho, etc.
Consumidores terciarios. Las especies que se alimentan de consumidores primarios y
secundarios. También llamados depredadores. Por ejemplo: león, tigre, águila real, etc.
Omnívoros. Consumidores de productores y de consumidores primarios (plantas y animales).
Por ejemplo: ardilla, zorro, algunas tortugas y el ser humano.
Descomponedores. Las especies que se alimentan de los restos de organismos sin vida, que
después pasan a formar parte del suelo. Por ejemplo: bacterias, insectos, hongos, etc.
Cadena alimenticia acuática del ser humano
Dentro de la cadena alimenticia acuática existen cinco tipos de consumidores. Dentro de ellos
se encuentran los omnívoros, que son los que se alimentan de vegetales y animales. En esta
categoría se puede ubicar al ser humano.
El ser humano puede consumir crustáceos, moluscos, peces, mamíferos y reptiles, tanto de
agua dulce o salada. Si bien es cierto que los seres humanos no habitan en el agua, como
tampoco lo hacen las aves, se pueden valer de distintas técnicas para alimentarse de las
especies que allí habitan.
Algunos de los instrumentos que usan los seres humanos para pescar son redes, jaulas, cañas
de pescar o el arpón. Se puede pescar desde la orilla, desde embarcaciones o en forma
subacuática.