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La Tortilla de Mi Suegra y el Calentamiento Global

El autor critica la narrativa del cambio climático, argumentando que es utilizada por élites y medios para controlar a la población y generar miedo. A través de anécdotas personales, expone su escepticismo hacia la ciencia oficial y denuncia la manipulación de datos sobre el CO2 y el clima. Concluye que la agenda climática es un negocio que beneficia a unos pocos a expensas de la libertad y bienestar de la ciudadanía.

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La Tortilla de Mi Suegra y el Calentamiento Global

El autor critica la narrativa del cambio climático, argumentando que es utilizada por élites y medios para controlar a la población y generar miedo. A través de anécdotas personales, expone su escepticismo hacia la ciencia oficial y denuncia la manipulación de datos sobre el CO2 y el clima. Concluye que la agenda climática es un negocio que beneficia a unos pocos a expensas de la libertad y bienestar de la ciudadanía.

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MI SUEGRA QUEMA LA TORTILLA Y LE ECHA LA CULPA AL CALENTAMIENTO GLOBAL

El calor como todos los veranos que he pasado en Portugal ha marcado mis vacaciones
como siempre. Pero este año con una particularidad; una vez que dejé atrás el
aeropuerto de Oporto con destino a mi residencia estival en Vila Do Conde llamé a
mi suegra para avisarla que me dejase algo de comer. Mi suegra me dijo que dejaba
una tortilla española hecha. Con una buena tortilla sin cebolla soy un hombre
feliz.

«Con una tortilla soy feliz»

Mi sorpresa fue mayúscula cuando al apenas llegar a mi guarida procedí a hincarle


el diente a tan delicioso manjar español y observé que la tortilla estaba más seca
que el desierto del Sahara y más quemada que la moto de un hippie. En ese momento,
mi suegra hizo acto de presencia y con una voz de pito me indicó que se le había
quemado la tortilla por culpa del cambio climático.

«La culpa es del cambio climático»

Después de un largo día de viaje de negocios barajé la opción de irme al


restaurante más cercano a por un buen bocado de cualquier comida portuguesa
incluido un exquisito “frango” con patatas y una mousse de chocolate. Mientras
cenaba en el establecimiento me puse a pensar en escribir un artículo para mi blog
sobre toda esta locura del “calentamiento global” el cual llevo desmontando desde
los 90.

Un vocablo como “el calentamiento global” es tabú en mi casa junto con otros
inventados por los troles subvencionados y arquitectos del control que incluyen
bichólogos, matasanos y politicuchos que utilizan a diario para asustar, choricear
y ganar votos de los ciudadanos despistados y crédulos con cualquier estrategia y
narrativa que infunda miedo o incertidumbre en sus votantes. Hemos visto esta
práctica sobre todo en los regímenes tiránicos en los últimos 200 años de historia.
Todo esto añadido a los medios de infoxicación masiva que les encanta noticias de
miedo, catástrofe o apocalípticas: sean cucarachas asesinas, meteoritos gigantes o
bichos voladores invisibles que circulan inmortalmente atacando a gente
irresponsable e insolidaria, según ellos.

«La mayor teoría de la conspiración es que el estado te protege, la farmafia te


cura y los medios de intoxicación masiva te informan»

Ante la exorbitada y precipitada implementación de nueva tecnología en nuestra


sociedad, esto obviamente tiene sus ventajas y desventajas. Una de ellas es la
tendencia a convertirse en sedentario y perezoso. Las tecnologías como la
electricidad, alcantarillado, potabilización del agua, industrialización de
recursos como la comida, petróleo, nucleares y carbón nos ha ayudado no solo a
llevar una vida más fácil sino también a evitar ciertas enfermedades endémicas
debido a la falta de nutrición, ejercicio, y envenenamiento. Esto nos ha dirigido a
la espléndida globalización (intercambio de ideas y bienes de consumo a nivel
global) pero a la vez a un exarcebado globalismo (control de una oligarquía sobre
los recursos y personas del planeta a través de la coerción) dispensado por las
élites que desean controlar todas las facetas de nuestra vida en lo digital y en lo
físico

La tecnología es siempre un arma de doble filo. Aplica tanto a la realidad empírica


así como al universo digital. La elite de ciertos países anglosajones tiende a
controlar y utilizar el internet y lo digital para obtener información sobre los
usuarios y ciudadanos. Estamos en los albores del fin de la privacidad. La
televisión, la radio y en este caso las Big Tech (plataformas multinacionales de
internet) son controladas y dirigidas por los mismos actores que controlan la
narrativa de los bichólogos, calentólogos y politólogos estadistas. Las
tecnologías tradicionales y las más modernas se utilizan a diario para controlar la
voluntad y la opinión de las personas. Esto favorece los cambios sociales, a la
multinacionales y la ingeniería social practicada por el establishment y
auspiciadas por el estado. Uno de esos negocios y chiringuitos que utilizan como
herramienta del miedo, contar milongas y despojarle a los contribuyentes de su
propiedad privada mientras desplazan a los últimos campesinos de las zonas rurales
con el propósito de poseerlas y explotarlas para llevarlos a las nuevas ¨smart
cities¨ (ciudades inteligentes o prisión) es la religión de la calentología. Esta
nueva doctrina peligrosa e intrusiva que gana adeptos religiosos y feligreses
ecolojetas entre sus filas ya ha añadido a influencers de Hollywood, políticos
paniaguados, y empresarios de cierta índole incluidobanqueros y grandes
corporaciones como BlackRock, Vanguard y Capital, por mencionar algunas.

«La mayor falacia es que el CO2 provoca el cambio del clima ya que con 2.000ppm de
CO2 los dinosaurios vivían en un vergel y entre 1500 y 2020 el porcentaje de CO2 es
del 1,5%, el mismo»

La iglesia de la calentología y sus sacerdotes se han montado un chiringuito


importante, el cual reporta pingues beneficios billonarios a sus seguidores y
multinacionales castigando al ciudadano de a pie y despojándolo de parte de su
salario para una apocalipsis que nunca llegará en un futuro inexistente. Además
esta creciente religión como aquellas de antaño suele estigmatizar a los escépticos
y herejes que ni quieren tragar con el cuento ni con la narrativa. A estos
disidentes y discrepantes que aportan datos y hechos se les denomina
¨negacionistas¨ una palabra comodín muy de moda en estos dos últimos años y con una
connotación que roza ya lo delictivo. No existe tal palabra en el diccionario
excepto para los que negaban ciertas narrativas históricas de la Alemania de 1939.
Con muy mala intención y odio se le aplica este término a la ligera para todo aquel
que niegue las mentiras de un sistema corrupto hasta la médula. Esto tiene un
propósito y es poner a un grupo contra otro y animar a la violencia, la cual ya
tiene monopolio el estado, un estado sin separación de poderes que censura la
libertad de expresión y además es selectivo a la hora de salvaguardar los derechos
individuales.

«Mi libertad no acaba donde empiezan tus miedos»

Así como la mayoría de la población mundial se tragó en su momento la milonga de la


capa de ozono, también se traga las fantasmadas de la religión covidicia,
calentóloga y estatal que se vienen cuajando desde la época de la postguerra con
una insistente, imparable y audaz ingeniería social que se vierte desde los medios
de desinformación convencionales y las poltronas de los congresos y parlamentos de
la civilización occidental.

«El 97% de la comunidad científica recibe subvenciones y dinero del estado y


donantes de dudosa credibilidad para impulsar un cambio climático inexistente»

John Coleman (meteorólogo y fundador del Weather Channel)

Los datos empíricos son aplastantes. La misma NASA en su web ha tenido que borrar
un artículo reciente donde menciona que el sol y sus ciclos influyen en el cambio
de temperatura, corrientes y hasta la producción de volcanes, terremotos y otros
eventos. En 2011 apuntaba que el CO2 enfría la biosfera no la calienta y que el CO2
no es el gas más abundante, de hecho el vapor de agua es lo más abundante en la
atmósfera terrestre. Marte y Júpiter se calientan y desconocemos si hay fabricas de
marcianitos allí arriba. El CO2 en el Jurásico era de 2000ppm, y los dinosaurios
vivían en una especie de vergel con una temperatura constante durante millones de
años. En una clase de escuela con 40 alumnos y un profe con todo cerrado en
invierno se produce más de 3.000ppm de CO2 en el aula y nadie se muere. Cuando vas
al baño a hacer caquita se libera mas de 20 mil ppm de CO2 y no te da un parraque
en el retrete. El CO2 es parte del ciclo de la vida y la fotosíntesis para las
plantas. La foresta ha aumentado un 30% en la ultima década.

Por tanto, el Co2 es una negocio global, con los bancos y empresas bursátiles
jugando en bolsa con créditos de CO2. Los países se pasan y prestan y venden Co2
unos a otros. Los propios billonarios que impulsan y promocionan la atrocidad de
eliminar vacas, reses, ganado y huella de carbono son los mismos que están
comprando a precios irrisorios millones de hectáreas a gobierno y granjeros o
agricultores para controlar recursos y hacer negocio. Estos mismos billonarios que
en foro de nabos aparcaron en Davos 1.600 jets privados y que tienen ejércitos
privados pero quieren que se eliminen las leyes para que los ciudadanos porten
armas y se auto defiendan. Estos billonarios son los mismos que quieren abolir la
libertad de expresión en las redes pero después se jactan de eliminar población y
denominan al resto de mortales como ¨comedores inútiles¨ ¨negacionistas¨
¨bebelejías¨ äntisistemas¨ etc etc etc.

Solo he escrito este artículo para aquel que aun está vivo neuronalmente hablando y
le puede provocar cierta curiosidad de pensamiento el hacerse preguntas. Los
arquitectos del control están aquí para quedarse y han empezado a eliminar ganado
de sus granjas porque en realidad vivimos en granjas con diversos granjeros; para
ellos somos ganado que hay que darle electricidad, sanidad y comida lo mismo que a
una vaca o a un borrego y nos ven como prescindibles. La granja empieza a estar
superpoblada y esto amenaza su autoridad y su modo de vida. Así como perciben al
ganado como unidades de carbono. El CO2 que quieren eliminar eres tu. Y sino lo
consiguen no tendrás nada y serás feliz. La milonga de la calentología es uno de
los muchos pasos para ello.

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