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Exploración y Extracción de Gas Natural

El documento aborda la extracción, producción y tratamiento del gas natural y petróleo, destacando la evolución de las técnicas de exploración y perforación. Se describen los tipos de yacimientos, como gas libre, gas asociado y condensado, así como los métodos de extracción como el fracking. Además, se mencionan las características de los yacimientos de condensado y los desafíos operacionales que presentan durante la producción.
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Exploración y Extracción de Gas Natural

El documento aborda la extracción, producción y tratamiento del gas natural y petróleo, destacando la evolución de las técnicas de exploración y perforación. Se describen los tipos de yacimientos, como gas libre, gas asociado y condensado, así como los métodos de extracción como el fracking. Además, se mencionan las características de los yacimientos de condensado y los desafíos operacionales que presentan durante la producción.
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YACIMIENTO DE GAS.

Reservas, extracción y producción.


Aunque el uso del gas natural data de tiempos más antiguos, comenzó a extraerse
de yacimientos de forma sistemática en los EE.UU. en el siglo XIX, con el objetivo
de canalizarlo hacia las ciudades. Inicialmente se usaba únicamente como
combustible para iluminación.
Tras la llegada de la electricidad se comenzó a emplear para calefacción y para
agua caliente sanitaria. Los primeros usos industriales del gas natural tuvieron
lugar en la industria metalúrgica. Progresivamente la profundidad de extracción fue
aumentando y se fue mejorando la capacidad de transporte hacia los puntos de
consumo, especialmente gracias a los avances en técnicas de soldadura tras la
Segunda Guerra Mundial.
Exploración y reservas. El aprovechamiento del gas natural se inicia con la
exploración, proceso en el cual se realizan los estudios, levantamientos y análisis
geológicos necesarios para descubrir, identificar y cuantificar acumulaciones de
hidrocarburos gaseosos. Una vez se tiene ubicado el recurso se desarrolla un plan
de explotación del yacimiento para la producción del gas natural, la cual
representa el conjunto de actividades que permiten extraer el recurso contenido en
los yacimientos y su separación del petróleo, en los casos de que sea un
yacimiento de gas asociado.
Los yacimientos de gas natural suelen estar a altas profundidades en el subsuelo,
bien en tierra firme (onshore) o bien bajo el mar (offshore). El gas natural puede
encontrarse en los yacimientos en dos estados libre o asociado. En estado libre, el
gas se extrae independientemente, no junto con otros compuestos, y cuando está
asociado se encuentra mezclado con hidrocarburos u otros gases del yacimiento.
También puede encontrarse en capas más superficiales, asociado al carbón.
Una reserva de gas natural pasa a ser una reserva probada, cuando se determina
la cantidad y la calidad del gas natural contenido en dicho yacimiento,
calculándose su duración de acuerdo a la cantidad de gas que tenga y a una
estimación del consumo esperado. Dado que llevar a cabo este proceso de
investigación y cálculo de recurso en su totalidad implica importantes inversiones,
es habitual que ciertas reservas solo se tengan ubicadas geográficamente y se
estime su potencial, pero no han sido sometidas a estudios de cálculo tan precisos
hasta que son sometidas a su explotación. Las empresas productoras de gas
deben contar con reservas demostrables para garantizar los contratos de
extracción y suministro en los que incurran.
Las técnicas de exploración más antiguas se basaban en la detección de la
presencia de emanaciones en la superficie. Con el tiempo, los métodos de
exploración han ido evolucionando hacia técnicas más avanzadas, como la
sísmica de reflexión (envío de ondas que, al rebotar contra las distintas
superficies, permiten definir la estructura y orografía exacta de los yacimientos).
Con los últimos métodos de exploración se puede conseguir una imagen
tridimensional del terreno explorado a partir de datos sísmicos, e incluso analizar
su evolución en el tiempo. Esta actividad es de una alta complejidad técnica y
precisa de grandes inversiones y especialización, por lo que su desarrollo lo
suelen realizar empresas petrolíferas. En la tabla podemos ver la distribución de
las reservas probadas de gas natural en el mundo por zona geográfica.

Tipos de extracción y producción de gas natural. Una vez detectada la


existencia de un yacimiento y comprobado que se dan las condiciones técnicas y
económicas que hacen viable la extracción del gas natural, se procede a la
perforación del mismo. Generalmente, se utiliza una técnica de perforación por
rotación directa (es decir, la materia perforada se traslada a la superficie a través
del interior del brazo perforador). El desarrollo reciente de las técnicas de
perforación horizontal permite acceder a yacimientos más alejados desde una
misma plataforma de extracción. Los últimos avances en técnicas de extracción se
están produciendo en la naciente industria del gas no convencional.
- Shale gas (o gas procedente de pizarras y esquistos). Los esquistos y las
pizarras son formaciones minerales procedentes de sedimentos ricos en
arcillas, de grano fino, pero bastante impermeables que se almacenan en
capas paralelas que suelen contener gas natural. Las propiedades de estas
rocas hacen que sea difícil extraer el gas natural, ya que para liberarlo es
necesario fracturar la roca mediante la técnica conocida como fracking.

- Tight sand gas accumulations (o gas en arenas de baja


permeabilidad). Como consecuencia de la baja permeabilidad de estas
acumulaciones de arena, el gas natural queda atrapado en ellas sin poder
ascender a capas más superficiales. Al igual que ocurre con el shale gas es
necesario fracturar esta estructura para extraer el gas, dificultando su
extracción.
- Coalbed methane (CBM) o metano en capas de carbón. De la misma
manera que podemos encontrar el gas natural asociado al petróleo,
también podemos encontrarlo asociado al carbón. Antiguamente esto
suponía un problema a la hora de extraer el carbón en las minas, por su
peligrosidad. Actualmente se recupera este gas liberado en la extracción de
carbón y se conduce a los gasoductos.

Tratamiento del gas natural. Una vez extraído el gas natural del yacimiento
mediante perforaciones de yacimientos que se localizan en el subsuelo o bajo el
mar, generalmente entre 1,5 y 4 km de profundidad, es necesario procesarlo para
que pueda ser transportado y comercializado (para lo que se agrega metil-
mercaptano para la detección de fugas e impedir su combustión espontánea).
Tanto para el transporte y distribución como para la comercialización del gas
natural deben cumplirse estándares de seguridad y calidad en las infraestructuras
y en los puntos de entrega. Además, para facilitar su transporte en estado líquido
deben eliminarse de la mezcla de gas natural componentes que puedan interferir
en el proceso de enfriamiento del gas, mientras que para el transporte por
gaseoducto será conveniente eliminar compuestos corrosivos que puedan
deteriorar los gasoductos. Para ello se procede a reducir el contenido en agua y a
eliminar gases ácidos (sulfhídrico y dióxido de carbono) así como nitrógeno y
mercurio, este último con alto poder corrosivo. En el proceso de tratamiento se
separan aquellos gases, como el nitrógeno o el CO2, que no tienen aporte
energético. Seguidamente, se filtran elementos como el propano, butano o
hidrocarburos que pueden provocar accidentes durante la combustión del gas
natural. Una vez realizado este tratamiento se transporta y distribuye a través de
gasoductos o tuberías que salen directamente de los tanques de almacenamiento,
o en buques en forma licuada si las distancias a recorrer son superiores.

YACIENTOS DE PETROLEO
Los yacimientos petrolíferos se dividen en Trampas de tipo estructural o
estratigráfico Trampas estructurales. Son aquellas en las que los hidrocarburos se
encuentran asociados a pliegues o fallas.
 Anticlinales (simétricos y asimétricos)
 Terrazas estructurales
 Domos estructurales
 Domo salino
 Monoclinales
 Fallas
 Discordancias
 Depósitos lenticulares
 Nariz anticlinal

Trampas estratigráficas. Por variación de la permeabilidad, estas son diversas y


dependen exclusivamente del carácter sedimentológico de las formaciones que las
constituyen. Un cambio lateral de arena a lutita constituye una trampa
estratigráfica.

Trampas Combinadas. Existen trampas de carácter combinado estratigráfico y


tectónico cuya presencia es muy frecuente en los campos petroleros.
Estructuras Petrolíferas. Yacimientos Primarios
Para la formación de yacimientos petrolíferos deben existir circunstancias de
sedimentación tales que impidan la fuga del petróleo y gas acumulado en las
rocas-almacén hacia la superficie exterior y su consiguiente difusión u oxidación.
Cuando las capas son oblicuas, en el afloramiento de las arenas petrolíferas
puede haberse formado por oxidación una potente montera de asfalto que haga
imposible sucesivas pérdidas. En este caso, puede cortarse la arena petrolífera a
una profundidad mayor, el asfalto tapona la arena petrolífera en la superficie.
En todas las estructuras se encuentra que el gas, siempre que exista, se ha
acumulado en la parte superior del depósito, a continuación, va el petróleo y,
todavía más profunda, el agua, salina en la mayoría de los casos. Las superficies
límites gas-petróleo y petróleo-agua son habitualmente horizontales.
La siguiente figura muestra un ensanche de las zonas productivas hacia abajo, así
como un peso específico del petróleo creciente con la profundidad.
Las trampas tectónicas se conocen desde hace mucho, después que se observó
por primera vez en la cuenca de los Apalaches, que el petróleo yacía en líneas
que pronto se reconocieron como anticlinales. Las estructuras solamente poseen
valor práctico cuando están cerradas en la parte dirigida hacia la superficie
exterior.
Los anticlinales pueden ser tan llanos, que el buzamiento de las capas apenas sea
perceptible a simple vista y sólo resulte determinable mediante una serie de
mediciones.
Pueden ser simétricos o inclinados. En un anticlinal simétrico, las superficies
productivas se ensanchan con la profundidad. Los anticlinales pueden ser anchos,
estrechos, en forma de baúl, rectos u oblicuos. Las superficies límites gas-
petróleo y petróleo-gas no siempre son completamente horizontales, sino que
descienden ligeramente a partir de la cresta del anticlinal. La zona petrolífera del
flanco más echado de un anticlinal inclinado es más ancha. El desplazamiento de
la cresta en los anticlinales oblicuos posee importancia práctica, ya que el lugar
donde se acumula el petróleo, es decir, el doble del pliegue, se va corriendo
conforme aumenta la profundidad hacia el flanco más echado. También los
pliegues volcados y tumbados pueden ser petrolíferos.

Los pliegues diapíricos poseen en su interior un núcleo quebradizo, aunque


plástico en la mayoría de los casos y sal. El núcleo puede perforar su techo en
mayor o menor cuantía. Los flancos pueden ser muy inclinados, incluso volcados,
pueden alcanzar mayor profundidad en uno de sus costados que en los otros;
también pueden estar volcados a ambos lados, con lo que el pliegue toma forma
de una seta. Bajo un plegamiento simple y llano puede haber diapirismo en
profundidad.

En los domos o diapiros salinos se ha formado una montera de yeso en su parte


superior debido a que en los mismos aparece, juntamente con la sal, anhidrita.
Existen diapiros salinos que yacen a gran profundidad, en los que aparece gas o
petróleo en el ligero plegamiento que forma su recubrimiento.
Hay también domos que llegan muy cerca de la superficie y otros denudados
parcialmente, en los cuales las arenas petrolíferas pueden haber sido arrastradas
hacia arriba junto a sus flancos o aparecer limpiamente perforadas, en posición
echada.
Puede ser apreciable el vuelco de las capas en los flancos de los pliegues
diapíricos. Se dice entonces que están desplomadas. La planta de los diapiros es,
en la mayoría de los casos, redonda u ovalada, pero también puede ser
subtriangular. El núcleo salino puede ser comprimido hasta alcanzar pocos
centenares de metros. Puede también llegar a alcanzar varios kilómetros de
diámetro en cualquier dirección. Los pliegues pueden ser también petrolíferos
cuando están bajo un recubrimiento discordante. La curvatura de capas debida a
movimientos verticales, y no a plegamientos tangenciales, recibe el nombre de
abombamiento. Cuando capas poco plegadas toman en diversos tramos la
posición horizontal, se dice que forman terrazas tectónicas, que también pueden
constituir yacimientos petrolíferos, pero que en su mayor parte no son explotables.
Los trastornos o fallas pueden estancar el petróleo, actuando como trampas.
Los sinclinales encierran a veces petróleo pesado, cuando no existen agua ni gas.
La estructura tectónica de la región también puede ser decisiva para la presencia
del petróleo en diaclasas o grietas en las diaclasas como en México, donde las
intrusiones basálticas que encierran el mismo tipo de petróleo desplazaron las
capas hacia arriba.

En la primera se observa un anticlinal paleozoico denudado que constituye el rico


campo petrolífero de Oklahoma y en la segunda las grietas y salbanda de un
basalto que son petrolíferos en México.
https://www.sgm.gob.mx/Web/MuseoVirtual/Aplicaciones_geologicas/Yacimientos-
petroleros.html
YACIMIENTO DE CONSEDADO
Una fase de hidrocarburo líquido de alta gravedad API y baja densidad, que existe
Por lo general en asociación con el gas natural. Su presencia como una fase
líquida depende de las condiciones de temperatura y presión existentes en el
yacimiento, que permiten la condensación del líquido a partir del vapor. La
producción de los yacimientos de condensado puede verse complicada debido a la
sensibilidad de algunos condensados en términos de presión: durante la fase de
producción, existe el riesgo de que el condensado pase de líquido a gas si la
presión del yacimiento se reduce por debajo del punto de burbuja durante esa
etapa. La presión de yacimiento puede ser mantenida mediante la inyección de
fluido si la producción de gas se prefiere por sobre la producción de líquido. El gas
producido en asociación con el condensado se denomina gas húmedo. La
gravedad API del condensado oscila habitualmente entre 50 grados y 120 grados.

Los yacimientos de condensado representan una fuente clave de hidrocarburos en


la industria petrolera. Estos yacimientos contienen gas natural en estado gaseoso
bajo las condiciones de formación, pero al disminuir la presión y temperatura
durante su extracción, parte del gas se condensa en fase líquida. Este fenómeno
genera un hidrocarburo de alto valor comercial, conocido como condensado de
gas natural, compuesto principalmente por hidrocarburos ligeros como pentanos,
hexanos y heptanos, los cuales tienen amplias aplicaciones en la industria
petroquímica y de refinación.
Los yacimientos de condensado poseen propiedades particulares que los
diferencian de otros tipos de reservas de hidrocarburos. A presiones y
temperaturas de reservorio, el hidrocarburo se encuentra en fase gaseosa, pero
contiene fracciones significativas de componentes líquidos en disolución. A medida
que el gas es extraído y sufre una reducción de presión, los componentes más
pesados condensan en líquido, generando el condensado. Una de las principales
características de estos yacimientos es su comportamiento retrogrado, lo que
significa que la formación de líquido dentro del reservorio puede causar una
disminución en la movilidad del gas, afectando la producción. Además, la relación
gas-condensado varía según la presión y temperatura del yacimiento, siendo estos
parámetros fundamentales para el diseño de estrategias de recuperación.
La composición del condensado es otro factor determinante, ya que contiene una
mezcla de hidrocarburos de mayor peso molecular en comparación con el gas
seco, lo que lo convierte en un recurso valioso para la producción de combustibles
y petroquímicos. Dependiendo de la geología del yacimiento, estos hidrocarburos
pueden contener proporciones variables de parafinas, naftenos y aromáticos,
influyendo en su calidad y procesamiento.
Por otro lado, algunos yacimientos de condensado presentan desafíos
operacionales debido a la formación de condensado en el fondo del pozo, lo que
puede reducir la eficiencia de producción. Para mitigar este problema, se
implementan técnicas como la inyección de gas rico o seco para desplazar los
líquidos atrapados y mejorar la recuperación.

Algunos yacimientos contienen concentraciones significativas de dióxido de


carbono (CO₂) y sulfuro de hidrógeno (H₂S), lo que requiere procesamiento para
evitar corrosión y daño ambiental… En ciertos casos, estos gases deben ser
separados y tratados mediante sistemas de endulzamiento antes de su
comercialización; La explotación de estos yacimientos demanda estrategias
avanzadas para maximizar la recuperación de hidrocarburos… Si la presión cae
por debajo del punto de rocío, los líquidos pueden quedar atrapados en la roca
porosa, disminuyendo la recuperación. Para evitar este problema, se aplica la
inyección de gas para mantener la presión y prevenir la condensación prematura.
Uno de los métodos más utilizados en la explotación de estos yacimientos es la
inyección de gas seco o gas reciclado, lo que permite mantener la presión del
reservorio y minimizar la condensación dentro del yacimiento... Esta técnica evita
que los líquidos queden atrapados en la matriz rocosa, optimizando la producción
de gas y líquidos. Para la producción eficiente del condensado, se requiere un
sistema de separación y procesamiento… En superficie, el gas y los líquidos se
separan mediante trenes de separación en varias etapas, lo que permite recuperar
la mayor cantidad posible de condensado antes de que el gas sea transportado
por gasoductos. Posteriormente, el condensado es tratado en plantas
especializadas para remover impurezas y mejorar su calidad comercial.
El transporte del condensado puede realizarse mediante oleoductos o en
camiones cisterna, dependiendo de la infraestructura disponible en la región de
producción. En algunos casos, el condensado se mezcla con crudo ligero para
facilitar su transporte y refinación... Uno de los desafíos en la explotación de
yacimientos de condensado es la gestión del agua producida. Algunos yacimientos
generan agua con altas concentraciones de sales y otros contaminantes, lo que
requiere un adecuado tratamiento antes de su disposición o reinyección en
formaciones profundas.
El condensado de gas natural es un recurso altamente valorado en el mercado
internacional debido a su versatilidad y aplicación en distintas industrias. Su
comercialización incluye la refinación para la producción de gasolina, diésel y
naftas, el suministro de materia prima para la industria petroquímica; incluyendo la
fabricación de plásticos y solventes, y su aplicación en procesos industriales como
combustible o insumo para plantas energéticas.
Países como Estados Unidos, Catar, Rusia y Arabia Saudita poseen
importantes reservas de condensado y han desarrollado tecnologías avanzadas
para su extracción y comercialización, asegurando su posicionamiento estratégico
en el mercado de energía global.

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