0% encontró este documento útil (0 votos)
539 vistas76 páginas

Peregrinos Unidos 5 - Del Catequista

La 'Guía para catequistas' es un recurso diseñado para apoyar a los educadores en la catequesis misionera, promoviendo la unidad y el compromiso con el Pacto educativo global propuesto por el papa Francisco. A través de diversas metodologías y actividades, busca facilitar la formación integral de los niños en la fe cristiana, adaptándose a las realidades de cada comunidad. El documento también enfatiza la importancia de la interioridad y la conexión entre los catequistas, alumnos y familias en el proceso educativo.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
539 vistas76 páginas

Peregrinos Unidos 5 - Del Catequista

La 'Guía para catequistas' es un recurso diseñado para apoyar a los educadores en la catequesis misionera, promoviendo la unidad y el compromiso con el Pacto educativo global propuesto por el papa Francisco. A través de diversas metodologías y actividades, busca facilitar la formación integral de los niños en la fe cristiana, adaptándose a las realidades de cada comunidad. El documento también enfatiza la importancia de la interioridad y la conexión entre los catequistas, alumnos y familias en el proceso educativo.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Guía para

catequistas
Dirección editorial
Florencia N. Acher Lanzillotta

Idea y desarrollo del proyecto


Florencia N. Acher Lanzillotta
Carla Plastani
María Belén García Vázquez
Eber Álvarez

Coordinación editorial
de contenidos digitales
Cecilia Espósito

Autoría
Claudia Martini de Bechech

Edición
María Belén García Vázquez

Dirección de arte y diseño de colección


Sebastián Cohenes

Diagramación
Lucas Frontera Schällibaum

Documentación y retoque de imágenes


Mariana Jubany

Claudia Martini de Bechech


Peregrinos unidos 5 : guía para catequistas / Claudia
Martini de Bechech. - 1.a edición para el profesor - Ciudad
Autónoma de Buenos Aires: Edelvives, 2021.
Libro digital, PDF - (Peregrinos)

Archivo Digital: descarga y online


ISBN 978-987-642-923-8

1. Catequesis. I. Título.
CDD 268.6

© 2021, Edelvives. Av. Callao 224, 2.º piso, Ciudad Autónoma


de Buenos Aires (C1022AAP), Argentina.

Reservados todos los derechos. Queda prohibida, sin la autorización


escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial,
o distribución de esta obra, por cualquier medio o procedimiento,
comprendidos el tratamiento informático y la reprografía.

La editorial queda a disposición de los eventuales poseedores


de derechos de autor que no pudieron ser contactados.

Este libro fue compuesto con las familias tipográficas Alegreya Sans ht y
Alegreya Serif ht (Juan Pablo del Peral), Arima Koshi (Natanael Gama) y
Nickainley (Seniors Studio).
Índice
Fundamentación del proyecto
Unidos vamos por un futuro para todos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
La catequesis misionera. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
Una perspectiva cristológica y kerigmática . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
La metodología de la serie Unidos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Celebraciones y fiestas litúrgicas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
Complementos especiales para estar más unidos. . . . . . . . . . . . . . 9
El libro de oraciones y el pequeño misal. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Otras formas de orar: el cancionero de los peregrinos. . . . . . . . . 9
Recursos para mirar: láminas, imágenes y videos. . . . . . . . . . . . 10
Un compromiso con los peregrinos:
el manifiesto y el diploma peregrino. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
El diario de los peregrinos unidos y su universo . . . . . . . . . . . . . 10
Unidos en Edelvives Mochila Digital. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
El trabajo con la familia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Incorporar la interioridad en los encuentros. . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Inspirados por san Ignacio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Elementos de los ejercicios espirituales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
Una herramienta para preparar el corazón. . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
El potencial de la interioridad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .17
Un modelo para ser catequista. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
Peregrinos que inspiran. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
La serie para educación primaria. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
Empezá el recorrido desde el nivel inicial. . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
La educación sexual integral con una mirada pastoral,
por Agustina ‘Tuti’ Krause . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Los ejes de la ESI. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Puertas de entrada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
Conclusión. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
Recursos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
Sobre la autora . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26

Planificación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27

Orientaciones didácticas
unidad 1 Jesús está aquí con nosotros. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
unidad 2 El Espíritu Santo da vida a la Iglesia. . . . . . . . . . . . . . . . . 40
unidad 3 La Iglesia se apoya en una roca firme. . . . . . . . . . . . . . . . . 45
unidad 4 De las primeras comunidades cristianas
a la Iglesia actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
unidad 5 La Iglesia de Jesús. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
unidad 6 Dios actúa a través de signos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
unidad 7 Una Iglesia en salida. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
fiestas litúrgicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70
Unidos vamos por un futuro para todos
El 12 de septiembre de 2019, el papa Francisco anunció el Pacto educativo global, en consonancia
con su Magisterio (expresado en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium y en la encíclica Lau-
dato si’), y lo presentó el 15 de octubre de 2020. La serie Unidos surge en sintonía con este mensaje
y, a través de ella, todos sus colaboradores invitan a catequistas, alumnos, familias y a toda la
comunidad a unirse al Pacto educativo global.

Sentimos el desafío de descubrir y transmitir la ‘mística’ de vivir juntos, de mezclarnos, de


encontrarnos, de tomarnos de los brazos, de apoyarnos, de participar de esa marea algo caótica
que puede convertirse en una verdadera experiencia de fraternidad, en una caravana solidaria.
(Evangelii Gaudium 87).

[...] Todo cambio, como el de época que estamos viviendo, pide un camino educativo, la constitución
de una aldea de la educación que cree una red de relaciones humanas y abiertas. Dicha aldea debe
poner a la persona en el centro, favorecer la creatividad y la responsabilidad para unos proyectos
de larga duración y formar personas disponibles para ponerse al servicio de la comunidad. Por
tanto, es necesario un concepto de educación que abrace la amplia gama de experiencias de vida
y de procesos de aprendizaje y que consienta a los jóvenes desarrollar su personalidad de manera
individual y colectiva. (Discurso a los miembros del cuerpo diplomático acreditado ante La Santa
Sede con motivo de las felicitaciones del año nuevo, 9 de enero de 2020).

En Instrumentum laboris del Pacto educativo global, en la perspectiva de la construcción de una


aldea global de la educación, se hace énfasis en que la catequesis misionera y la conciencia de
un origen común que refuerce la unidad fraternal se convierten en cierto sentido en el verdadero
punto de llegada de todo proceso educativo exitoso. Es así que Unidos, como continuación de la
serie Peregrinos, refuerza su compromiso con la catequesis misionera (para más información, leer
el apartado siguiente). Incluso encontrarán secuencias didácticas y actividades especialmente
orientadas a la misión adaptadas a la realidad y la capacidad de cada etapa educativa.
Luego del desafío que presentaron los años 2020 y 2021 y la hiperconexión por medio de te-
lecomunicaciones, es pertinente recordar la encíclica Caritas in veritate: “La sociedad cada vez más
globalizada nos hace más cercanos, pero no más hermanos”; y la Laudato si’: “la velocidad que las
acciones humanas le imponen [al planeta] hoy contrasta con la natural lentitud de la evolución
biológica”. Como se señala en Instrumentum laboris del Pacto global de educación: “Las nuevas gene-
raciones, en una forma hasta ahora desconocida, se ven obligadas a vivir con esta contradicción,
porque los tiempos de aprendizaje y, más profundamente, los de madurez están muy alejados
de los tiempos de Internet. Con frecuencia, consecuentemente, esto conlleva a un fuerte senti-
miento de de frustración, de pobreza de estima y de conciencia de sí mismo”. En Unidos encon-
trarán, a lo largo de los encuentros, diferentes herramientas para dar respuesta a esta contradic-
ción que nos afecta a todos (adultos, jóvenes y niños) y para fortalecer los lazos de unión con los
demás, pero también con uno mismo, y con Jesús. Se proponen momentos de detenimiento al
comienzo de cada encuentro y de preparación para la proclamación de Palabra que van brindan-
do herramientas para el manejo de la ansiedad, la angustia, la desorientación y la dispersión, y
haciendo de estas pequeñas prácticas hábitos sencillos y cotidianos. Asimismo, se incluyen acti-
vidades para reflexionar y expresar los sentimientos, como también de observación y escucha de
los demás, que propician la empatía, el diálogo y el compromiso con la misión.

4 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


La catequesis misionera
Toda catequesis debe ser iniciación a la vida cristiana, es decir, debe acompañar a los catequizan-
dos a vivir de una manera nueva, a vivir en Cristo. La escuela, con sus propias características, consti-
tuye un espacio eclesial valioso y rico para educar en la iniciación cristiana, ya que los niños pasan
muchas horas allí y es donde viven las etapas más importantes de su crecimiento como personas;
los docentes conocen a sus alumnos por el trato diario y es posible trabajar con los maestros de
otros años para hacer un seguimiento del grupo; además, el día a día permite advertir cambios en
sus actitudes, sus valores, su manera de ver la vida y de relacionarse con los otros a partir del en-
cuentro con Cristo.
Respetando la identidad propia de cada institución y otorgando el espacio curricular que se
considere apropiado, las escuelas procuran que la comunidad crea, anuncie, celebre y viva la fe
en todas sus dimensiones. En los tiempos que corren esto se ha convertido en un gran desafío.
Hemos tenido que hallar la comunión más allá de los encuentros presenciales que daban las
aulas. Hemos ensayado una proximidad que ha superado las distancias físicas con el objetivo de
que el futuro nos encuentre día a día más unidos. La unión y la unidad (multiforme) son concep-
tos que han resonado fuertemente en todos. En palabras del papa Francisco (Fratelli Tutti, 2021):

215. «La vida es el arte del encuentro, aunque haya tanto desencuentro por la vida»[204]. [...] Es
un estilo de vida tendiente a conformar ese poliedro que tiene muchas facetas, muchísimos lados,
pero todos formando una unidad cargada de matices, ya que «el todo es superior a la parte»[205].
El poliedro representa una sociedad donde las diferencias conviven complementándose,
enriqueciéndose e iluminándose recíprocamente, aunque esto implique discusiones y prevenciones.
Porque de todos se puede aprender algo [...].

245. Reiteradas veces propuse «un principio que es indispensable para construir la amistad
social: la unidad es superior al conflicto. […]». Sabemos bien que «cada vez que las personas y
las comunidades aprendemos a apuntar más alto de nosotros mismos y de nuestros intereses
particulares, la comprensión y el compromiso mutuo se transforman […] en un ámbito donde
los conflictos, las tensiones e incluso los que se podrían haber considerado opuestos en el pasado,
pueden alcanzar una unidad multiforme que engendra nueva vida»[230].

280. Al mismo tiempo, pedimos a Dios que afiance la unidad dentro de la Iglesia, unidad que
se enriquece con diferencias que se reconcilian por la acción del Espíritu Santo. Porque «fuimos
bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo» (1 Co 12,13) donde cada uno hace su
aporte distintivo. Como decía san Agustín: «El oído ve a través del ojo, y el ojo escucha a través del
oído»[276]. También urge seguir dando testimonio de un camino de encuentro entre las distintas
confesiones cristianas. No podemos olvidar aquel deseo que expresó Jesucristo: «Que todos sean
uno» (Jn 17,21). Escuchando su llamado reconocemos con dolor que al proceso de globalización
le falta todavía la contribución profética y espiritual de la unidad entre todos los cristianos. No
obstante, «mientras nos encontramos aún en camino hacia la plena comunión, tenemos ya el
deber de dar testimonio común del amor de Dios a su pueblo colaborando en nuestro servicio a la
humanidad»[277].

Con esta idea presente, Unidos acerca una propuesta catequística que se adapta a cada comu-
nidad, con una metodología misionera y cristocéntrica comprometida con su realidad.
Años atrás, el Documento de Aparecida (2007) trajo al vocabulario y a la conciencia de la Iglesia
latinoamericana el concepto de “discípulos y misioneros”. Estos dos términos inseparables cons-
tituyen la vocación propia del cristiano: es imposible ser discípulo sin ser misionero y es también

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 5


imposible ser misionero sin ser discípulo. Por eso la Iglesia rápidamente abandonó la “y” de esa
fórmula y comenzó a referirse a la única vocación de discípulos misioneros. Nutrir este rol es la ta-
rea que se propone Unidos.
En cuanto a una metodología cristocéntrica, Unidos sigue la pedagogía de Dios. Partimos del
hecho de que Dios puso en el centro de su plan de salvación el misterio pascual de Jesús, se cen-
tró en Cristo: envió a su Hijo para que lo conociéramos a Él y a su plan de salvación. De hecho, el
culmen de la vida cristiana es la celebración del misterio pascual y el compromiso misionero:
“No podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hch 4, 20). Por eso, el deber de caridad y justicia
de la Iglesia y la catequesis escolar es trabajar para que todos los hombres se sepan hijos de Dios,
llamados a vivir en comunión con Él y con los otros hombres como hermanos. La Iglesia y la cate-
quesis son intrínsecamente misioneras.

Una perspectiva cristológica y kerigmática


Dice el Catecismo de la Iglesia Católica:

En el centro de la catequesis encontramos esencialmente una persona, la de Jesús de Nazaret,


Unigénito del Padre [...]; que ha sufrido y ha muerto por nosotros y que ahora, resucitado, vive para
siempre con nosotros [...]. Catequizar es [...] descubrir en la persona de Cristo el designio eterno de
Dios [...]. Se trata de procurar comprender el significado de los gestos y de las palabras de Cristo,
los signos realizados por Él mismo. El fin de la catequesis: conducir a la comunión con Jesucristo
[...]; solo Él puede conducirnos al amor del Padre en el Espíritu y hacernos partícipes de la vida de la
Santísima Trinidad. (Catecismo de la Iglesia Católica N.º 426, 1992).

En consonancia con esta afirmación, la propuesta catequística de Unidos y, anteriormente, de


Peregrinos es cristocéntrica. A este motivo esencial que revela el catecismo se suma otro de tipo
metodológico: Jesús tiene un rostro, vivió en el seno de una familia, trabajó con sus manos, an-
duvo por los pueblos y ciudades de su país natal, enseñó, hizo milagros, tuvo amigos. En síntesis,
su persona resulta fácilmente accesible a los chicos, a diferencia de la persona del Padre o del
Espíritu Santo, mucho más abstractas y a las cuales estos acceden a través de Jesús: Él nos dice
que Dios es su Padre y nuestro Padre; Él envía al Espíritu Santo para llenar de su amor nuestros
corazones. El papa Francisco nos recuerda:

En la boca del catequista vuelve a resonar siempre el primer anuncio (kerygma): Jesucristo te ama,
dio su vida para salvarte, y ahora está vivo a tu lado cada día para iluminarte, para fortalecerte,
para liberarte [...]. Nada hay más sólido, más profundo, más seguro, más denso y más sabio que
este anuncio. [...] Es el anuncio que responde al anhelo de infinito que hay en todo corazón humano.
(Evangelii Gaudium 164 y 165).

Por este motivo, la catequesis que proponemos es también kerigmática, es decir, anuncia
siempre el amor del Señor, que nos “primerea”, que toma la iniciativa para provocar en los niños el
asombro gozoso, la apertura a ese amor y el deseo de conocerlo, seguirlo y amarlo cada vez más
(Evangelii Gaudium 24).

6 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


La metodología de la serie Unidos
Cuando Pablo VI, en Evangelii Nuntiandi (1975, n.º 20-24), habla del proceso de evangelización, men-
ciona los siguientes pasos: testimonio, anuncio explícito, adhesión vital y comunitaria e impulso al
apostolado. Es decir, la evangelización se completa cuando el que ha conocido a Jesús lo proclama.
Siguiendo esto, en la serie Unidos, los encuentros se desarrollan en momentos que responden a esos
pasos: Vida (testimonio), Luz (anuncio explícito) y Respuesta (adhesión vital y comunitaria e impul-
so al apostolado). Cada encuentro desarrolla la metodología catequística misionera en esos tres mo-
mentos, de la siguiente manera:
• Vida. Es la primera aproximación. Se propone un momento de detenimiento y recogimiento para
desarrollar la interiodad y favorecer el intercambio de experiencias propias y saberes previos. Sin
vivencia no hay fe. Por eso, los libros de Unidos parten siempre de una situación vital concreta (ya
sea a través del diario de los personajes como de las actividades que promueven la mirada sobre
la propia vida de cada niño), que será iluminada por el anuncio bíblico para lograr, finalmente,
una respuesta de fe, personal y libre. Además, se explora la interioridad de los niños mediante
actividades de detenimiento, escucha, contemplación e imaginación con actividades inspiradas
en los ejercicios ignacianos. Para los más chicos, se cuenta con el recurso de los videos de técnicas
de respiración disponibles en el módulo Multimedia de los libros digitales.
• Luz. Es el anuncio desde un texto bíblico. Se ilumina la experiencia de vida con la Palabra de
Dios. Todas las lecturas de la Biblia estarán acompañadas por un trabajo previo de contempla-
ción y preparación para la proclamación de la Palabra, y luego, de comprensión y profundiza-
ción. Esta sección se encuentra además disponible en la versión digital de los libros (con con-
signas locutadas en 1.º y 2.º que facilitan el trabajo de los más pequeños) para quienes opten
por trabajar a distancia o de forma asincrónica al encuentro presencial. Por último, en la versión
digital de Unidos 1, 2 y 3, encontrarán también las citas bíblicas locutadas para propiciar el carác-
ter especial del momento de la proclamación de la Palabra.
• Respuesta. Es la apropiación. Se invita a construir una respuesta de fe para la propia vida a
partir de las herramientas que nos brinda el Evangelio. Es una instancia de oración y compro-
miso, acción y salida a la comunidad, donde también se incluyen actividades que involucran a
las familias. En este momento, en particular, planteamos a los niños cómo comunicar a otros
lo que van descubriendo. Así, con cada uno de los libros, y en cada encuentro, se busca educar
en los chicos la actitud de compartir lo que se les ha anunciado. Esa es la catequesis misione-
ra. El encuentro culmina con un momento celebrativo a través del canto o la preparación de
algo para el encuentro dedicado a la celebración. (Esta sección también está disponible en la
versión digital de los libros para quienes opten por trabajar a distancia o de forma asincrónica al
encuentro presencial).

Al término de la secuencia, se encuentra Para guardar en el corazón: el mensaje para recordar


el tramo recorrido.
Además, en cada unidad se incluye:
• Una celebración. El mes concluye con un encuentro festivo en el que se resignifica lo aprendido y
se invita a compartir el crecimiento espiritual a través de la reflexión sobre la Palabra, la oración,
el canto y un gesto comunitario de fe. Este día, los niños afianzarán lo trabajado en la unidad con
un voto de compromiso personal, representado en estandartes autoadhesivos, que podrán pegar
en el diploma peregrino que se encuentra al final del libro y que representa su avance.
• Una parada en el camino. A partir de 5.º grado, como actividad final del cierre mensual, los niños
volverán consciente el proceso de fe con actividades de educación en la interioridad.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 7


La duración prevista para cada encuentro es de 40 minutos y puede prolongarse dando más
espacio a los intercambios del primer momento o incorporando la lectura de la historia del Dia-
rio de los peregrinos unidos y sus reflexiones. Por mes, los libros proponen 3 encuentros y una cele-
bración; en total son 21 encuentros, 7 celebraciones y 5 encuentros adicionales dedicados a fies-
tas litúrgicas.

Cada unidad consta de:


7 unidades
1 mensuales encuentro 1
2
3
4 encuentro 2
5
6 encuentro 3
7
celebración
Anexo de
secuencias
para las fiestas
litúrgicas

Cada año, 21 encuentros semanales de 40 a 60 minutos de duración cada uno

Cada encuentro se desarrolla a partir de una serie de actividades, que podrán ser reconocidas
por sus íconos específicos:

Interioridad Actividad individual Compromiso

Proclamación de la Palabra Oración Canto

Lectura de otras fuentes Inteligencia emocional En familia

Actividad grupal Misión Para la celebración

Celebraciones y fiestas litúrgicas


Las celebraciones propuestas al finalizar cada unidad tienen por objeto la iniciación litúrgica.
Esta se presenta mediante la práctica de actitudes y experiencias propias de la fiesta religiosa:
estar reunidos, hacer la señal de la cruz, cantar y rezar juntos, escuchar la Palabra, recibir la ben-
dición, entre otras.
Lo más conveniente, dentro de las posibilidades de cada institución, es realizar estas celebra-
ciones en el lugar sagrado que disponga la escuela: oratorio, capilla o parroquia. De lo contrario,
se sugiere acondicionar la sala de manera adecuada, para que los niños experimenten una rup-
tura con lo cotidiano y perciban la celebración como otro tiempo y otro espacio: el tiempo y el
espacio de la fiesta, en la que nos alegramos juntos por el amor gratuito del Señor.

8 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Por su parte, las fiestas litúrgicas que complementan la propuesta de los libros tienen dos
objetivos centrales. El primero es que los chicos se sientan parte de la gran familia de la Iglesia y
el segundo consiste en que celebren las fiestas litúrgicas e internalicen el lenguaje, los gestos, las
oraciones y los símbolos, de modo que, mediante la continuidad del proceso catequístico, en el
futuro llenen de sentido las experiencias que guardaron en lo profundo de su corazón.
Para poner de manifiesto la importancia que tienen estas festividades, se podría invitar a parti-
cipar al sacerdote y a las familias. De este modo, se acercará la experiencia de las fiestas litúrgicas
a la de los festejos que se realizan en los hogares de los chicos con todos los parientes y los amigos.

Complementos especiales para


estar más unidos
Los libros principales de la serie Unidos se complementan con recursos optativos que hacen que
la experiencia de catequesis trascienda el encuentro. Cada catequista puede elegir qué recursos
incorporar y cuándo hacerlo.

El libro de oraciones y el pequeño misal


Cada año, los niños recibirán Oraciones y respuestas para la misa de los peregrinos unidos, un libro para
atesorar, con herramientas para abrir nuestro corazón a la fe. Contiene expresiones de fe propias
de los cristianos y explicaciones para incorporarlas como hábitos (la señal de la cruz, formas de
disponer el cuerpo en la oración, el rezo del Santo Rosario y, a partir de 3.º, una guía para leer la
Biblia); oraciones y un espacio personal para incluir las oraciones de cada uno; y, por último, un
misal con orientaciones y respuestas para participar activamente de la misa.

Otras formas de orar: el cancionero de los peregrinos


El canto es una de las formas más apropiadas para motivar en los niños el hábito de la oración.
Para los más chicos, que todavía están en proceso de alfabetización, la música, las repeticiones
de ciertas palabras o frases y los gestos asociados a algunas canciones ayudan a que las recuer-
den con facilidad. Además, a través del canto, los chicos pueden sentirse partícipes de la misa,
incluso si todavía no conocen las respuestas o los gestos que deben realizar en cada momento.
En el caso de los más grandes, el canto es una oportunidad de encuentro comunitario y de com-
partir sus talentos: seguramente alguno tenga buena voz, o sepa tocar un instrumento, y pueda
ponerlo al servicio de la oración.
Las canciones son una parte fundamental de la propuesta pedagógica de Unidos. Están dispo-
nibles en:
• El cancionero de los peregrinos unidos: un libro digital con más de 50 canciones y sus letras,
ordenadas por temática. Descargalo en tu mochila digital y disfrutalas incluso sin conexión a
internet.
• El módulo Multimedia: en cada libro de Unidos se agrupan las canciones que se trabajan en
los encuentros y celebraciones. También podés acceder a ellas desde cada actividad de canto,
haciendo clic en el nombre de la canción.
• El canal de Edelvives en Youtube : reproducí las canciones y videos de los peregrinos unidos
desde cualquier dispositivo a través de Youtube.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 9


Recursos para mirar: láminas, imágenes y videos
La contemplación es parte de la dinámica de los momentos. Encontrarán imágenes para ampliar
en los libros digitales (o bien, todas reunidas en el módulo Multimedia) junto con videos y lámi-
nas conmemorativas.

Un compromiso con los peregrinos: el manifiesto


y el diploma peregrino
Una forma de comenzar el camino catequístico es con la lectura de un manifiesto que los acom-
pañará durante todo el año. Este se encuentra en el reverso de la tapa del libro principal. A través
de este gesto, los niños conocerán la planificación anual de un modo que propiciará su compro-
miso emocional con los contenidos. Son invitados a unirse con una firma autoadhesiva.
El manifiesto se complementa, además, con un diploma peregrino: al cierre de las celebra-
ciones, cada alumno recibirá una medalla autoadhesiva que sintetiza, en una frase y una ima-
gen, la temática abordada a lo largo de la unidad. Estas medallas acompañarán el gesto de fe
de cada celebración, ya que funcionan como votos de compromiso para contribuir, desde lo pe-
queño de nuestros actos, a crear un mundo fraterno, basado en el amor. Al finalizar el año, los
catequistas podrán recortar los diplomas ya completos, firmarlos y entregarlos con una sentida
felicitación en una ceremonia de fin de curso. Los niños, por su parte, podrán llevar el diploma a
sus casas, compartirlo con los seres queridos y atesorar, así, todo lo vivido.
El manifiesto y el diploma pueden abordarse inmersos en el universo ficcional del Diario de los
peregrinos unidos. En los diarios, los protagonistas establecen cada año una serie de principios que
fomentan el bienestar y el crecimiento del grupo y conforman el manifiesto.

El diario de los peregrinos unidos y su universo


Cada año los alumnos encontrarán en Edelvives Mochila Digital, junto con sus libros de la serie
Unidos, el Diario de los peregrinos de su año. Se trata de la historia de un grupo de peregrinos de su
misma edad narrada en foma de bitácora.
Estos amigos se reúnen todos los sábados en una parroquia junto con su guía. Allí comparten
vivencias durante todo un año. En las primeras dos etapas de la formación catequística (encuentro
y revelación), cada diario contará la historia de Fede, Clara, Mateo, Javier, Pilar, Lucía, Natalia (a par-
tir de 3.º) y Juani (en 4.º); Malena será quien los guíe en 1.º y 2.º, mientras que Pedro lo hará en 3.°
y 4.°. En la etapa siguiente (misión), los diarios relatarán los sucesos de Damián, Laura, Claudia,
Lautaro y los mellizos Cloe y Mario, guiados por Martín.
Las posibilidades de este material optativo son varias. Una es proponerlo como lectura libre
para que los alumnos lo compartan con sus compañeros y sus familias, e incluso con docentes
del área de prácticas del lenguaje o tutoría. Otra posibilidad es leerlo a la par que se trabaja con
el libro principal de la serie. Cada capítulo se corresponde con una de las unidades del libro prin-
cipal. Por lo que podrían ser leídos antes de iniciar el trabajo de cada encuentro o de cada uni-
dad. Además, a medida que avanza la historia se proponen preguntas para reflexionar sobre la
propia vida y abrir paso a la secuencia de trabajo de los encuentros catequísticos.
En Diario de los peregrinos 5, Laura, Claudia, Lautaro, Cloe, Mario y Damián son chicos de 5.to grado
que forman parte del Club de los Peregrinos. Además de ir a la escuela, todas las semanas se reú-
nen en la parroquia del barrio con Martín, su guía, para compartir actividades, estrechar vínculos y
acercarse más a Dios.
Durante todo este año, Damián registrará las experiencias vividas en cada encuentro. Así, el
grupo podrá volver sobre lo vivido una y otra vez como una forma de conocerse a sí mismos y
entre ellos.

10 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


La historia
En los primeros encuentros, los peregrinos reflexionan en torno a la verdadera amistad y el saber
compartir con el otro (prólogo: el grupo se conoce y Damián escribe el manifiesto; capítulo 1:
Claudia dice no tener amigos y no estar interesada; Cloe casi revela un secreto de Mario, pero
finalmente respeta su silencio; Martín relaciona la felicidad con la vida compartida), reconocen
los propios dones especiales (capítulo 2: Damián descubre su talento como escritor; el grupo
reflexiona sobre sus vocaciones y habilidades; comprenden que Lautaro habla poco pero piensa
mucho; Martín les habla de la necesidad de poner los propios dones en movimiento), y se co-
nocen mejor a sí mismos, con todo lo bueno que Dios nos dio (capítulo 3: reflexionan sobre las
diferencias y las similitudes de sus integrantes; Martín habla del encuentro entre Jesús y Pedro;
reconocen a la gente admirable que vive en torno a ellos; comprenden que el prójimo es impres-
cindible para llegar a uno mismo).
Avanzando en este camino, descubren la necesidad de abrirse a la comunidad que los rodea (ca-
pítulo 4: reciclan juguetes viejos para todos los chicos del barrio; reflexionan sobre qué significa
pertenecer a una comunidad; Claudia llora al pensar en los que no tienen nada; el grupo ve los
frutos de su trabajo) y comprenden la importancia de llevar a la práctica lo reflexionado (capítu-
lo 5: hablan sobre la unidad de las buenas acciones; evalúan los progresos logrados como grupo;
confirman su pertenencia a la gran familia común de la Iglesia; se complementan en la diferen-
cia a partir de una discusión sobre la manera más eficaz de arreglar los juguetes).
En el último tramo, aprenden a reconocer los signos de Dios (capítulo 6: Laura recuerda el naci-
miento de su prima, y Claudia, una canción cantada por su madre; Martín define los sacramentos
como las señales de Dios; nace el hermano de Lautaro; el grupo reflexiona sobre el sacramento
de la Reconciliación) y comprenden la Buena Nueva de la llegada del Reino de Dios (capítulo 7:
conversan sobre la importancia de las buenas noticias y aprender a compartirlas; Claudia cuenta
sobre su nueva compañera en la escuela; deciden armar un pesebre viviente esta Navidad). Epí-
logo: el año finaliza con una última reunión, en la que los peregrinos hacen una evaluación de lo
vivido y aprendido junto a Martín.
La historia continúa en Diario de los peregrinos 6.

Los peregrinos

Martín. Tiene 22 años y es el nuevo guía del grupo. Desde hace años participa
en la parroquia y conoce al narrador del diario, Damián. Es una persona pa-
ciente, que sabe tratar muy bien a los demás y los motiva destacando lo mejor
de ellos. Cuando tiene que hacer alguna crítica, lo hace con piedad y amor.

Damián. Es muy distraído, sensible y un poco tímido. Le apasionan la lectura


y la escritura, por eso se encarga de registrar las vivencias de los peregrinos en
el diario.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 11


Claudia. Es muy segura de sí misma y extrovertida. Al principio se muestra
algo despectiva y desconfiada de sus nuevos compañeros, pero con el tiempo
aprenderá a confiar y se hará de nuevos amigos.

Lautaro. Es un misterio, casi no habla. Al principio parece estar aburrido, pero


con el tiempo los chicos descubrirán que es introvertido y observador. Con el
paso de los encuentros, se va integrando cada vez más al grupo, sin abando-
nar su carácter.

Cloe y Mario. Son hermanos mellizos inseparables. Son muy inteligentes,


cada uno con su estilo, y se complementan. Mario es entusiasta y desenfada-
do. Cloe es cautelosa y criteriosa, aunque a veces habla de más. Representan
la potencia del trabajo en equipo.

Laura. Es extrovertida y graciosa, habla mucho y muy rápido. Le gustan los anima-
les y la naturaleza en general. Está muy comprometida con el cuidado del planeta.

Unidos en Edelvives Mochila Digital


Estén donde estén, en el momento que quieran, sin restricciones ni compro-
misos adicionales, vos y tus alumnos tendrán acceso completo a todos los Si tenés dudas
recursos de Unidos. En la versión digital para alumnos y docentes hallarás:
sobre cómo
• Libro principal. acceder a
• Contenidos descargables.
• Diario de los peregrinos unidos correspondiente. Edelvives
• Oraciones y respuestas para la misa correspondiente. Mochila Digital
• Cancionero de los peregrinos unidos completo. y cómo sacar
• Las actividades de los momentos Luz y Respuesta interactivas, con con-
signas locutadas en 1.º y 2.º para facilitar el trabajo de los pequeños. su máximo
• Locuciones de las citas bíblicas para su proclamación en Unidos 1, 2 y 3. provecho, mirá
• Acceso directo a Google Drive y Google Classroom. los tutoriales
• Videos, canciones, imágenes y láminas.
• Cuaderno de notas y comunicaciones. en el canal de
• Cartuchera digital. Edelvives en
Además de esta guía, exclusivamente en la versión para catequistas recibirás: Youtube .
• Recursos para proyectar en el aula.
• Herramientas de seguimiento y gestión del aula para:
› Establecer y gestionar grupos.
› Realizar el seguimiento del desempeño de tus alumnos.
12 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723
El trabajo con la familia
En la serie Unidos, las actividades de trabajo con la familia buscan acercar la experiencia que están vi-
viendo los alumnos a sus seres queridos. A través del libro del alumno y del complemento Oraciones y
respuestas…, se acercan propuestas de vida y de participación litúrgica no como un deber, sino como
un medio que les permitirá relacionarse con Dios y ser ayudados por su gracia para ser familia y vivir
como tal.
Con el fin de enriquecer esta propuesta, en las reuniones de padres se puede habilitar un es-
pacio de escucha a las familias y, a partir de ello, brindarles herramientas para el diálogo y la
escucha con los chicos. Así como Dios y la Iglesia miran al hombre para salvar, no para juzgar, el
desafío consiste en entender la realidad de cada familia y acercarlos al sentido de la familia en el
plan de salvación de Dios para que descubran su vocación de educar en el amor: Él nos quiere fa-
milia para aprender el concepto de comunión; es en la familia donde nos amamos y aprendemos
a amar y ser amados.

Incorporar la interioridad en los encuentros


Todas las personas, al haber sido creadas con alma y cuerpo, poseemos interioridad. Pero esa in-
terioridad hay que cultivarla con constancia y esfuerzo. Exige tiempo, exige un cuidado especial y
exige coraje, solo así podremos lanzarnos a bucear en nuestro mundo interior.
Vivir desde la interioridad es preguntarse acerca de qué estamos haciendo con nuestra vida,
cómo somos, qué deseamos, qué esperamos. Es un camino que nos invita a realizar una especie
de turismo interior para conocernos y reconocernos de a poco. Aunque puede parecer lento por
momentos, nos enriquece como seres humanos.
Si bien todas las personas tenemos interioridad, la conciencia sobre la propia espiritualidad
requiere un trabajo de reflexión. La espiritualidad es la vida del Espíritu Santo en nuestro cora-
zón. Como dice el padre Alejandro Puiggari: “Voy a pedirle al Señor la gracia de tener la espiritua-
lidad del niño, que no está en la mente, sino en el corazón”1.
El concepto espiritualidad fue una construcción posterior al Nuevo Testamento. Deriva de espí-
ritu, que en griego significa ‘aire’ o ‘viento’. De allí que pueda pensarse como el viento y la fuerza
que nos empuja y nos impulsa. En palabras de Casaldáliga y Vigil: “El espíritu de una persona
es lo más hondo de su propio ser: sus ‘motivaciones’ últimas, su ideal, su utopía, su pasión, la
mística por la que vive y lucha y con la que contagia a los demás”2. Estas palabras nos acercan a la
definición de espiritualidad desde la definición de espíritu. “Espiritualidad es más bien el espíri-
tu con que se afronta lo real”, dice Jon Sobrino3. Entonces, el ímpetu con el que hacemos frente a
la vida es a lo que llamamos espiritualidad. Es el núcleo vital que anima todo el hacer de la persona.
Son las raíces subterráneas que alientan y orientan el modo de caminar la vida que configura la
relación con uno mismo, con el mundo y con una referencia religiosa.

1
Palabras pronunciadas en el taller “Interioridad cristiana y catequesis”, a cargo del propio padre Puiggari, realizado en el colegio La
Santa Unión de los Sagrados Corazones, en noviembre de 2017.
2
Casaldáliga y Vigil, Espiritualidad de la liberación, Santander, Sal Terrae, 1992, p. 24.
3
Sobrino, Jon, “Espiritualidad y seguimiento de Jesús”, en Mysterium Liberationis. Conceptos fundamentales de la Teología de la Liberación, vol. I,
Madrid, 1990, p. 458.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 13


Un trabajo centrado en la interioridad permitirá no solo volver consciente la propia espiri-
tualidad, sino también descubrir que esa fuerza vital es el Espíritu Santo que anida en nuestro
corazón. “La interioridad es sinceridad, es verdad, es dejar de ser fugitivo o errante para ser pere-
grino, para ser hermano, para caminar con otro”, en palabras del padre Puiggari. A través de este
camino interior lograremos un encuentro profundo con Dios. Con esta mirada se incorporan las
actividades de interioridad en las secuencias de los encuentros de la serie Unidos:
• En el momento Vida, se presentan actividades de interioridad buscan fortalecer en los ni-
ños las capacidades de hacer silencio, imaginar, hacer memoria, contemplar, reflexionar so-
bre alguna situación, escuchar con atención, detenerse. Cada una de ellas contribuye a que el
niño sea más consciente de su interioridad y lo ayuda a disponer el corazón para encontrarse
con Dios, seguirlo y amarlo. Estos momentos van en línea con las claves para llevar adelante
un proyecto educativo de interioridad planteadas por Josean Manzanos, autor de la serie En
ti (Edelvives): descubrir formas de escucha interior; fomentar la capacidad de atender a cada
instante; experimentar la realidad trascendente al ser humano; y percibir la vida desde lo más
profundo.
• el momento Luz, las propuestas de contemplación y proclamación de la Palabra invitan a
En
los niños a mirar desde el interior de la escena del Evangelio para que puedan reconocer per-
sonajes, lugares y situaciones en los que se sientan ellos mismos protagonistas. Esto permitirá
generar, luego, un vínculo con sus propias vidas.
• En el momento Respuesta, siguiendo la metodología ignaciana, que es, en definitiva, la metodo-
logía del Evangelio, se busca una respuesta concreta de fe de parte de los niños con un compro-
miso, una carta, un gesto misionero, etcétera. Además, en las actividades de inteligencia emo-
cional se busca que los niños identifiquen y expresen los sentimientos vividos en los momentos
de contemplación de la Biblia (así como san Ignacio invita al ejercitante a detenerse en aquellos
momentos en los que se experimenta alguna sensación de paz o de alegría). Poder expresar esos
sentimientos en los encuentros de catequesis permite formar una comunidad que crece porque
se comparte la vida y la fe desde el corazón.
• En la sección Una parada en el camino (a partir de 5.º grado), se proponen cuatro consignas
que buscan fomentar la expresión simbólica, la conciencia emocional y el crecimiento espiri-
tual en relación con los temas desarrollados en las unidades del libro:
1. ¿Qué palabra usarías para representar lo que aprendiste en esta unidad?: pone el foco en la concep-
tualización de lo vivido, es decir, la capacidad para comunicar en un término lo fundamental
de la propia experiencia.
2. ¿Qué sentimiento resume lo que viviste en esta unidad?: busca identificar el aspecto sensorial y
abstraerlo, materializarlo, volverlo aprehensible en un sentimiento.
3. ¿Descubriste algo nuevo que puedas aplicar a tu vida? ¿Qué?: intenta vincular (con un trasfondo
ignaciano) las experiencias de los encuentros y las conceptualizaciones logradas con la vida
cotidiana, más allá del espacio áulico.
4. Del camino que recorriste, escribí lo que vos quieras guardar en tu corazón: juega con los mensajes
“Para guardar en el corazón” que se le proponen al niño al final de los encuentros y busca que
ahora sea él quien pueda definir su propio mensaje.

14 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Inspirados por san Ignacio
En Unidos el trabajo con la interioridad se sustenta en los ejercicios espirituales ignacianos. Al ini-
cio de cada encuentro y previamente a la proclamación de la Palabra, se presenta una propuesta
para su inclusión en la secuencia didáctica. Están señalizadas con el ícono de interioridad ( ) e
inteligencia emocional ( ). Para facilitar la conciencia sobre la respiración y el aquietamiento
de los pensamientos con los más chicos, en los libros digitales de Unidos, en el módulo Multime-
dia, encontrarán videos de diferentes técnicas de respiración.
San Ignacio de Loyola (1491-1556) fue un peregrino que buscó a Dios sin cesar, y lo encontró en su
interior a través de la oración. Él supo volcarse hacia su interioridad, y allí logró detectar la presencia
y la acción del Espíritu Santo. Como ya se dijo, es precisamente la vida del Espíritu en el corazón del
hombre lo que denominamos espiritualidad. Los ejercicios espirituales de san Ignacio son el fruto de su
experiencia de oración mediante una pedagogía especial.
Se trata de un método de discernimiento para descubrir la voluntad de Dios en la propia vida:
permite discernir entre lo que proviene de Él y lo que no. En catequeis, es fundamental ayudar a los
catequizandos a alimentar su vida interior para que puedan descubrirse hijos de Dios llamados a
vivir como hermanos, unidos por el Espíritu Santo que actúa en nuestro interior.
Se llaman de ese modo porque, así como hacemos ejercicio físico para desarrollar los músculos,
también necesitamos ejercitar el espíritu. El ejercicio espiritual implica voluntad, esfuerzo, genero-
sidad y apertura.
Para san Ignacio, estos ejercicios se proponen encontrar a Dios en todas las cosas. Él valora espe-
cialmente el encuentro que se produce entre Dios y el hombre concreto con todas sus capacidades,
por eso pondera los distintos aspectos de la actividad interior: la imaginación y la contemplación. San
Ignacio llama a detenernos en la contemplación de lugares, personas, rostros, diálogos de pasajes
evangélicos, y nos invita a mirar como si estuviéramos presentes en ese espacio que estamos con-
templando en nuestra mente, buscando la implicancia activa del que medita. Luego propone la re-
flexión de los sentimientos que se suscitan en nosotros a raíz de esa experiencia de contemplación.
Además, san Ignacio busca suscitar en el ejercitante una respuesta. Es decir, espera que la me-
ditación genere un compromiso concreto por parte del que la realiza. De este modo, los ejercicios
constituyen un método práctico para responder a Dios no solo en el ámbito de la oración, sino en
la propia vida.
En el mundo actual, los niños están rodeados de ruidos exteriores y atracciones que invitan
a mirar constantemente hacia fuera. Se entretienen con una gran cantidad de estímulos, luces y
medios de comunicación que centran su atención en objetos o realidades virtuales cada vez más
alejadas del interior de los chicos. Es por eso que hoy más que nunca resulta necesario hacer una
pausa, detenerse y conectarse con la propia interioridad.
Unidos está impregnado del espíritu ignaciano en las actividades en cada momento. Dichas
propuestas tienen por objetivo que el niño se habitúe a estas prácticas y que descubra que no
está llamado a vivirlas solo en el ámbito de la catequesis, sino también a lo largo de su vida coti-
diana. Cuando el niño logra conectarse con la propia interioridad, descubre el llamado a profun-
dizar en su existencia y en sus vínculos con Dios, con la Creación y con los otros. Solo así podrá
percibir la presencia del Espíritu en su corazón para vivir una espiritualidad encarnada en la vida.
Quien escucha su corazón sabe escuchar el corazón de los demás, es capaz de estar atento a las
necesidades de otras personas, puede compadecerse y ponerse al servicio del que sufre, y ale-
grarse con el que está alegre.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 15


¡Qué gran desafío para el mundo de hoy, que vive encerrado en sí mismo y está atado a lo su-
perficial!

Elementos de los ejercicios espirituales forma, san Ignacio propone, por un


lado, la contemplación de una escena
Entre los distintos elementos que com- bíblica y, por el otro, la contemplación
ponen estos ejericios podemos destacar: de nuestra realidad, en la que nos sen-
• La oración preparatoria, que permite timos interpelados por la Palabra.
al ejercitante desde el comienzo dis- • El coloquio final, que consiste en un
poner el corazón hacia Dios. diálogo con Dios como si habláramos
• preámbulos, que buscan traer al
Los con un amigo, acerca de lo que se haya
pensamiento aquello que se quiere sentido o percibido en la experiencia
contemplar (como una escena evan- espiritual realizada.
gélica) para, luego, realizar una com- • Como se puede observar, los ejercicios
posición (imaginar qué sucede, quié- ignacianos proponen distintas activi-
nes están, etc.) y reflexionar acerca de dades de interioridad:
qué se quiere conseguir en esta me- • Sentir: estar atento; es fundamental el
ditación (por ejemplo, conocer más a silencio interior.
Jesús). • Conocer: descubrir los sentimientos
• Los “puntos”, que consisten en ciertas que se experimentaron en la contem-
acciones que favorecen la contempla- plación, desarrollar la inteligencia
ción: ver, oír, mirar y advertir, gustar, emocional.
recordar, pensar, detenernos en aquel • Recibir: reflexionar sobre cómo poner
sentimiento que nos generó alegría en práctica aquello que se experimen-
o paz. Durante la contemplación, es tó, es decir, que el ejercitante elija se-
importante relacionar la escena evan- guir e imitar a Jesús.
gélica con la realidad actual. De esta

Una herramienta para preparar el corazón


En las versiones digitales de los libros de Unidos, se incluyen videos con diferentes propuestas de
ejercicios de respiración y relajación. Su objetivo es brindar a los niños y las niñas herramientas
para encontrar momentos de calma que favorezcan la concentración y promuevan el bienestar
físico, emocional y espiritual. Al trabajar con la respiración consciente, ayudamos además a ca-
nalizar la energía excesiva, aumentando la capacidad respiratoria, calmando la ansiedad, y ge-
nerando un estado de tranquilidad y positividad.
• Respiración de la nube. Esta propuesta es ideal para aquietar la mente y el cuerpo. Brinda una
sensación de calma y puede realizarse en cualquier momento del día.
• Respiración de las montañas. Al realizar esta actividad se sugiere invitar a los niños y las niñas
a realizar respiraciones lentas y largas, a medida que van recorriendo los lados del triángulo.
Puede realizarse este ejercicio en parejas intercalando las respiraciones entre los participantes.
• Respiración del avión de papel. En este ejercicio es importante colocar el avión sobre el abdo-
men bajo, orientando el ingreso del aire hacia esa zona, para trabajar la respiración profunda.
Al exhalar, se recomienda hacerlo lentamente, relajando el vientre.

16 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


• Respiración del mar. Esta propuesta ayuda a mejorar la convivencia escolar. Se propone reali-
zarla con el grupo total, intercalando a los niños y las niñas, para fomentar el trabajo colabora-
tivo entre pares.

El potencial de la interioridad
A través de la ejercitación de la interioridad, se puede lograr la armonía y la integración de las
diferentes dimensiones de la persona: corporal (lograr mayor conciencia del propio cuerpo y ob-
servar sus repercusiones en la vida interior), social (comprender el valor de toda persona y estar
predispuesto a la apertura hacia el otro), psicológica (tomar conciencia y control sobre los pro-
pios sentimientos y pensamientos) y espiritual (cuestionarse por el sentido de la propia vida y
predisponerse a lograr un encuentro con Dios). De esta manera podrá desarrollarse plenamente
su inteligencia, entendida como la capacidad para resolver problemas de la vida real, elaborar
productos o crear servicios que son de gran valor para uno mismo o para diversos contextos co-
munitarios o culturales (Gardner, 1983).
El desarrollo de la interioridad va de la mano del desarrollo de las inteligencias múltiples, en
especial la inteligencia existencial o trascendente y las emocionales.
• Inteligencia existencial o trascendente. Reconocimiento de la existencia humana en el univer-
so y reflexión sobre determinadas características existenciales de la condición humana, como
la vida y la muerte, y experiencias profundas como el silencio en cuanto forma de encuentro
con lo esencial de la vida, la gratitud y la compasión, el amor por otro, la capacidad de asombro
ante una obra y contemplar todo y a todos como una unidad.
• Inteligencia interpersonal. Desarrollo de los pensamientos principalmente a través de la re-
lación con los otros. Percepción temprana de los estados de ánimo de los demás y reacción a
ellos. Empatía y solidaridad.
• Inteligencia intrapersonal. Desarrollo de los pensamientos principalmente mediante la re-
flexión individual. Uso de los gestos y las palabras para expresar emociones y hablar de uno
mismo.

Un modelo para ser catequista


Para llevar a cabo una labor catequística, es fundamental tener en cuenta que la espiritualidad
cristiana consiste en vivir según y con el espíritu de Jesús de Nazaret4. Lo central en la espiritua-
lidad de Jesús es su intensa experiencia de Dios como “Abba”, como padre o madre que nos ama
infinitamente, que nunca nos abandona, que siempre nos espera y confía en nosotros, que se
alegra con nuestra alegría. Su relación se configura desde la confianza y la fidelidad ciega en su
sentimiento filial y en seguir su pasión movido por la misericordia por los demás. Esta experien-
cia cruza y transforma toda su vida, y le descubre su misión: anunciar la llegada del Reino de Dios
en el mundo. Dios es inseparable de su amor por el ser humano y su proyecto de vida digna y
plena para todos. Su vida brota de esta espiritualidad comprometida con los demás.
Además, es central su permanente esfuerzo por descentrar al sujeto de sí mismo y remitirlo a su
prójimo. Su experiencia de Dios y su proyecto del Reino no pueden estar en la perfección del sujeto, ni
en la virtud, ni en la ascética individual. La espiritualidad de Jesús es una espiritualidad centrada en la
vida. A ella ama, cuida, lucha y defiende. Su vida nos enseña que solo por medio de ella nos encontra-
mos y relacionamos con Dios. Para ella tiene esperanza.

4
José Luis Moral, “Proponer a los jóvenes una vida espiritual”, en Misión Joven, n.º 340, mayo 2005.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 17


A partir de este modelo, el catequista presenta una fisonomía espiritual particular, que se
puede sintetizar en las siguientes características:
• Espiritualidad testigo: “No podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hch 4, 20), decían las
primeras comunidades, y es algo que también deberíamos repetir los catequistas. Un maestro
puede caer en la tentación de solo transmitir un contenido sin involucrarse en él. El verdadero
encuentro catequístico es un testimonio en primera persona de su experiencia personal de fe.
• Espiritualidad contemplativa: el catequista tiene que esforzarse por descubrir a Dios en la
vida que crece a su alrededor. Ha de ser sensible con toda vida y, sobre todo, con las vidas que
acompaña a encontrarse con Jesucristo, para evitar una fe abstracta y no comprometida.
• Espiritualidad comunicable: siguiendo el ejemplo de Jesús, para que el catequista formule lo
que moviliza su espiritualidad de modo verdaderamente comunicable, esa formulación debe
nacer primero de un profundo silencio interior. Antes de cada decisión importante, Jesús se re-
tiraba a un lugar tranquilo, en silencio, para poder llegar con su mensaje a todo el pueblo, con
imágenes sencillas, con palabras profundas pero entendibles.
• Espiritualidad madura: no se trata de una madurez por edad o por ser perfecta, sino porque
asume y se hace cargo de su vida, integrando en la gracia de Dios todas las dimensiones de lo
humano, incluso los tropiezos y errores. Por eso el catequista asume toda la existencia, desde
la fe y el amor. Abrazando su propia vida puede abrazar la vida de sus alumnos.
• Espiritualidad apasionada: la vida misma del catequista es un mensaje creíble que llama a los
demás a preguntarse por su raíz de vida. Su servicio catequístico lo prepara para entrar en diálo-
go, para ponerse en actitud de búsqueda, le enseña la delicadeza de no imponerse, de respetar
las diferencias y libertades, de no poner barreras y empujar siempre las fronteras, como hizo Je-
sús con la joven samaritana en el pozo de Jacob (Jn 4, 1-45).
• Espiritualidad nutrida de la Palabra: por ser anunciador de la Palabra de Dios, la espiritualidad
del catequista debe también nutrirse de la Palabra, por ello debe dedicarle un tiempo especial a
su lectura, y, sobre todo, a su meditación. Además, por su tarea de preparación sacramental que
muchas veces le corresponde, otro alimento espiritual es la práctica asidua, pero no rutinaria, de
los sacramentos.
• Espiritualidad nutrida de los sacramentos: los sacramentos alimentan y plenifican la espirituali-
dad del catequista para poder vivir en Cristo, por eso debe volver sobre ellos una y otra vez. Como
dice el apóstol Pablo: “y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gl 2, 20).
• Espiritualidad comunitaria: aunque siempre es personal, la espiritualidad del catequista se
sostiene en la comunidad. Nunca puede resultar una buena catequesis si el catequista que la
anima no se siente parte de la comunidad de seguidores de Jesús. Su espiritualidad se apoya
en una vida de Iglesia que camina, desde diferentes ministerios y carismas, tras los pasos de
Jesús.
• Espiritualidad comprometida con el Reino: la espiritualidad del catequista se sustenta en hacer
presente el Reino de Dios en la tierra. El catequista debe hacer presente el mensaje de Jesús, que tie-
ne siempre al pobre en el centro de su discurso. En la Jornada Mundial de los Pobres (2017), el papa
Francisco dijo: “El amor no admite excusas: el que quiere amar como Jesús amó, ha de hacer suyo su
ejemplo; especialmente cuando se trata de amar a los pobres”.
Con el objeto de contribuir a la conexión con la propia espiritualidad, a lo largo de esta guía,
se sugieren distintos textos que le servirán al catequista para reflexionar y meditar.

18 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Peregrinos que inspiran de la mano del papa Francisco, se con-
Dos personas que continuaron la mi- sagró a Dios y colaboró de una manera
sión de san Ignacio fueron el cura Bro- especial con la difusión y la propaga-
chero y Mama Antula. El cura gaucho ción de los ejercicios espirituales. Ella
(Córdoba, 1840-1914), como se lo llama- experimentó en carne propia que los
ba a José Gabriel del Rosario Brochero, ejercicios enriquecían enormemente la
dedicó su vida a anunciar a Jesús, para vida espiritual y suscitaban la conver-
que todos lo conocieran y pudieran ex- sión de las personas, por eso se empe-
perimentar la alegría de ser cristianos. ñó con éxito en darlos a conocer de una
Por eso, recorrió las sierras cordobesas manera incansable.
y llegó hasta los parajes más lejanos La beata Mama Antula y el santo
para predicar los ejercicios espirituales cura Brochero son dos de las figuras
ignacianos. Estos ejercicios, verdaderos inspiradoras de la serie Peregrinos (se
remedios para el alma, permitieron que los presenta especialmente en Peregri-
muchos encontraran a Dios y lograran nos 3, Peregrinos 4, Peregrinos 6 y en
hacerle frente a una dura realidad de Peregrinos en Comunión) por dos mo-
pobreza y marginalidad. Entre otras ac- tivos fundamentales:
ciones, construyó la Casa de Ejercicios • son testimonios del amor a Dios, ex-
de Villa del Tránsito, pueblo que en 1916 presado en su atención a los más po-
fue renombrado Villa Cura Brochero. bres y en su dedicación y esfuerzo en
Fue declarado santo el 16 de octubre de difundir los ejercicios espirituales;
2016 por el papa Francisco. • son también modelos de peregrinos
Mama Antula (Santiago del Estero, de la fe, ya que recorrieron largas dis-
1730 - Buenos Aires, 1799), declarada tancias (Mama Antula, incluso des-
beata el 27 de agosto de 2017, también calza) para dar a conocer a Jesús.

La serie para educación primaria


Unidos para el encuentro
En Unidos 1 y 2,nos encontramos con Jesús y descubrimos en Él a un amigo y al hijo de Dios.
Él nos invita a conocer su Palabra y a ser parte del Pueblo de Dios.

Eje central: Jesús. Eje central: Dios Padre.


Mensaje anual: Jesús Mensaje anual: Jesús,
es nuestro amigo y es el los santos y la Iglesia nos
hijo de Dios, nos invita muestran el rostro de Dios
a ser solidarios y a saber Padre, Padre de todos,
perdonar para vivir en quien nos llama a vivir su
comunidad. amor en comunidad.
Sacramento: Bautismo. Sacramento: Bautismo.
Figura inspiradora: Figura inspiradora: santa
san Francisco de Asís. Teresita del Niño Jesús.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 19


Unidos para la revelación
En Unidos 3 y 4, entendemos la amistad de Jesús como una oportunidad para escuchar su Palabra, ya
que así se nos revela Dios. Nos disponemos a comprender su mensaje de amor y a vivir unidos como
Pueblo de Dios.

Eje central: Palabra de Eje central: Pueblo de


Dios. Dios.
Mensaje anual: la Mensaje anual: la
Palabra de Dios es un Palabra de Jesús nos
mensaje de amor para enseña a escuchar, vivir,
vivir y anunciar. descubrir y celebrar
Sacramento: como Pueblo de Dios.
Reconciliación. Sacramento: Eucaristía.
Figura inspiradora: Figura inspiradora:
beata Mama Antula. santo cura Brochero.

Unidos para la misión


En Unidos 5 y 6, Jesús nos enseña a vivir la Palabra en comunidad, nos convoca a salir a anunciar la Bue-
na Noticia y a participar activamente del Pueblo de Dios.
Eje central: Iglesia. Eje central: Misión.
Mensaje anual: la Mensaje anual: la misión de
Iglesia es la comunidad la Iglesia es construir el Reino.
de los discípulos Sacramento: lo “sacramental”
misioneros en este libro es la vida misma
y peregrinos de Jesús. cuando la enfrentamos con
Sacramentos: se esperanza y con amor.
trabajará Figuras inspiradoras: desde
con los siete san Pedro y san Pablo hasta
sacramentos. misioneros contemporáneos.
Figura inspiradora:
san Pedro.

Empezá el recorrido desde el nivel inicial

20 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


La educación sexual integral con una mirada
pastoral, por Agustina ‘Tuti’ Krause
En el año 2006 se sancionó la Ley 26150, más conocida como Ley de Educación Sexual Integral,
que establece que todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los
establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada. Desde su origen, la ley ha ge-
nerado una gran cantidad de preguntas y miedos. El objetivo de este apartado es despejar algu-
nas de esas dudas y orientar a los docentes para que puedan implementar la ESI en sus escuelas
y parroquias de forma situada, es decir, de acuerdo con sus realidades específicas y respetando
sus convicciones, a través de la propuesta pedagógica de Unidos.
Si bien la ESI es un derecho de todos los chicos y las chicas, desde una mirada pastoral consi-
deramos que es también una oportunidad, porque implica el desafío intergeneracional de abrir el
diálogo entre alumnos y docentes sobre algunos temas muy profundos que son constitutivos de
nuestra condición humana, sobretodo si lo hacemos a la luz del Evangelio.
Para ampliar y esclarecer este último punto, es preciso comprender que la sexualidad, de
acuerdo con los lineamientos de la ESI y con la definición de la Organización Mundial de la Sa-
lud, excede ampliamente las nociones de “genitalidad” y de “relación sexual”. Consideramos a la
sexualidad como una de las dimensiones constitutivas de la persona, relevante para su desarro-
llo y bienestar durante toda la vida, que abarca tanto aspectos biológicos como psicológicos,
sociales, afectivos y éticos. En otras palabras, la sexualidad se practica y se expresa en todo lo
que somos, sentimos, pensamos y hacemos.
La Ley 26150 propone un abordaje de la ESI que sea capaz de adaptarse a las diferentes rea-
lidades y a los cambios que la sociedad, y por lo tanto la sexualidad, experimenta a través del
tiempo. Para esto es indispensable una formación docente continua e integral: psicoafectiva,
psicosocial, espiritual, religiosa y sociopolítica, que tenga presente las realidades específicas de
cada escuela o parroquia y la memoria de vida personal, comunitaria y social. En este sentido,
la ESI es situada, es decir que varía según el contexto: cada parroquia o colegio puede optar por
profundizar en uno u otro eje según su propia realidad.
Es posible trabajar la ESI tanto en espacios específicos destinados a tal fin como de forma
transversal abordando los contenidos en cada espacio curricular según se considere más apro-
piado. Proponemos trabajar la ESI dentro de los espacios catequísticos desde una mirada pasto-
ral, es decir, observando la realidad de la comunidad educativa a la que pertenecemos y respon-
diendo a las problemáticas que surjan, priorizando el cuidado y la empatía.

Los ejes de la ESI


A continuación se presentan los puntos centrales para el trabajo con cada uno de los ejes que
propone la Ley de ESI con una mirada pastoral. Estos puntos se trabajan de forma transversal a
lo largo de todo el proyecto Unidos. Pueden reconocerse fácilmente las actividades que especial-
mente dan oportunidad para profundizarlos porque están identificadas con los íconos de inte-
rioridad ( ) e inteligencia emocional ( ).

Valorar la afectividad
• Tener en cuenta que las emociones y los sentimientos están presentes en toda interacción humana.
• Considerar que la afectividad puede contribuir al encuentro o desencuentro con las otras personas.
• Generar las condiciones para que cada cual pueda expresar sus puntos de vista, respetando las
diferencias, sin anular las tensiones y conflictos presentes en los vínculos.
• Respetar la intimidad propia y ajena.
© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 21
• Rechazar toda manifestación coercitiva del afecto, el abuso y la violencia de género y sexual.
(Un ejemplo de manifestación coercitiva del afecto es obligar a los chicos a saludar dando be-
sos a personas que no conocen o con quienes no tienen un vínculo de cariño cuando ellos no
quieren).

La propuesta de Unidos parte de la interioridad como una forma de ponerse en contacto con los
sentimientos. En este sentido, la educación emocional es una parte estructural de los encuentros
de Catequesis y una clave del Reino en el que somos invitados a participar. Tanto es así que Jesús
lo deja claro en la Última Cena diciendo a sus apóstoles: “En esto todos reconocerán que ustedes
son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros” (Jn 13, 35). Con estas palabras,
Jesús dispone el modo de vincularnos afectivamente en el amor y la amistad (y en todos sus cau-
ces afectivos) como característica distintiva propia de los cristianos. Un modo de ser y estar por
el cual nos reconocerán como discípulos, amigos suyos.

Cuidar el cuerpo y la salud


• Reconocer que el cuerpo no abarca solo la dimensión biológica, sino también la afectiva, la
psicológica, la vincular, etc.
• Trabajar la relación entre el cuerpo y la identidad de las personas.
• Propiciar el autocuidado y la promoción de la salud.
• Problematizar y analizar los estereotipos de belleza.
• Trabajar el cuerpo desde distintas disciplinas.
• Reflexionar críticamente sobre las representaciones del cuerpo y la salud en la escuela y en la
sociedad.

En los libros de esta serie, se le da especial importancia al detenimiento en momentos clave,


como el comienzo de un encuentro o de una celebración o los instantes previos y posteriores a
la proclamación de la Palabra. Esto determina un ritmo de trabajo diferente al de otros espacios
en los que los chicos interactúan y aprenden dentro de la escuela. La actitud de detenimiento
es muy importante para cuidar la salud en el mundo actual: como adultos, ¿somos capaces de
detenernos cuando nuestro cuerpo da señales de no encontrarse en condiciones óptimas o prio-
rizamos la productividad? Como docentes, ¿damos lugar a que los niños manifiesten sus moles-
tias físicas y emocionales? Propiciar más momentos de detenimiento, tanto dentro como fuera
del espacio de Catequesis, puede contribuir a que los chicos aprendan a tener una actitud de
autocuidado en su vida cotidiana.
Uno de los aspectos centrales de este eje es el trabajo con los estereotipos de belleza. Como
catequistas, debemos profundizar en la belleza como modo de acceso al conocimiento de Dios.
Restringirla a una dimensión meramente estética implica privar a los chicos, que suelen tener
una sensibilidad especial por la belleza, de una forma de conocer al Padre. En Unidos se trabaja
profundamente con la contemplación y la valoración de la Creación y el reconocimiento de Dios
en cada aspecto de ella. De este modo, la belleza se aborda en un sentido amplio.
Por último, es preciso recordar que los primeros cristianos enseñaban a valorar el cuerpo
como unidad dentro de la diversidad de sus miembros. A tal punto que san Pablo, para explicar
la relevancia de la pertenencia comunitaria, va hablar de la comunidad como un cuerpo: “Así
como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser
muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido
bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo –judíos y griegos, esclavos y hombres
libres– y todos hemos bebido de un mismo Espíritu” (1 Cor 12, 12-13).

22 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Reconocer la equidad de género5
Cada persona es única y diferente a los demás. Sin embargo, todos somos hijos de Dios y todos
tenemos los mismos derechos. Reconocer la equidad de género no implica pasar por alto las
diferencias, por el contrario, propone reconocer esas diferencias y analizarlas críticamente para
que todos los chicos y las chicas puedan tener las mismas oportunidades. “Por lo tanto, ya no hay
judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos ustedes no son más que
uno en Cristo Jesús” (Gal 3, 28).
Los temas abordados en este eje son grandes disparadores para el debate, tanto entre do-
centes como con los alumnos. En este sentido, se espera que se analicen las desigualdades en-
tre varones y mujeres no solo en los espacios y actividades de los chicos (por ejemplo, si tanto
varones como mujeres pueden utilizar el patio en la misma medida o participar de los juegos
que les gustan), sino también en las relaciones entre docentes (por ejemplo,si hay actividades
que habitualmente realicen las maestras, considerarlas “de mujer” por los maestros). Los este-
reotipos de género incluyen cuestiones tanto estéticas como actitudinales: ¿cómo esperamos
que se comporten, se vistan, interactúen entre sí y con el otro género las mujeres y los varones en
nuestra comunidad educativa?, ¿hay algo que nos gustaría cambiar en estas representaciones?
En la propuesta pedagógica de Unidos, los momentos de Vida y Respuesta son espacios en
los que estos estereotipos salen a la luz y donde hay que prestar especial atención para poder
reflexionar sobre los estereotipos de género. Algunas preguntas disparadoras para hacerlo po-
drían ser: ¿a quiénes admiran las mujeres y los varones?, ¿cuáles son sus sueños?, ¿qué expe-
riencias o recuerdos son más significativos para ellos?, ¿qué actitudes se comprometen a llevar a
cabo como respuesta a las enseñanzas de Jesús?

Respetar la diversidad humana


De acuerdo con el enfoque de la ESI, este eje invita a respetar y reconocer el valor profundo de la
diversidad humana, que incluye todo lo que las personas somos, hacemos, pensamos y sentimos.
Algunos puntos centrales para el trabajo con este eje en el ámbito de Catequesis son:
• Rescatar el significado profundo de convivir en una sociedad plural y poner en valor la diversidad.
• Rechazar el silencio pedagógico frente a la discriminación de cualquier tipo.
La diversidad es un tema distintivo en el Evangelio. Jesús acogió, valoró y respetó enormemente
la diversidad de sus discípulos, hasta el punto que pudo perdonar y aceptar a todos sus amigos,
incluso a aquellos que lo negaron o lo traicionaron. Luego de su muerte y resurrección, los discí-
pulos llevaron su mensaje a muchos pueblos, que en su mayoría tenían costumbres y tradiciones
muy distintas y no conocían a Jesús. Como se puede ver, la diversidad humana forma parte de la
Iglesia desde su origen.
Jesús no solo aceptaba la diversidad de sus discípulos, sino que la abrazaba y le daba impor-
tancia. En este mismo sentido, la ESI propone valorar la diversidad, reconocer que cada persona,
con sus características, preferencias y habilidades, contribuye al crecimiento de la comunidad.

5
En otros documentos sobre ESI, el nombre de este eje incluye la palabra “perspectiva” en lugar de “equidad”, pero los objetivos gene-
rales son los mismos, independientemente de la denominación que reciba.
Los puntos centrales para el trabajo con este eje son: entender al género como una categoría relacional que abarca a las mujeres y a
los varones; reconocer la diferencia sexual entre varones y mujeres; analizar las desigualdades entre varones y mujeres en distintos
espacios; definir y ejemplificar estereotipos de género para varones y mujeres; definir el concepto de equidad de género.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 23


En la conocida parábola, el buen samaritano aloja al herido en un albergue y le dice a su due-
ño: “Cuídalo, lo que gastes de más, te lo pagaré al volver” (Lc 10, 35). Muchos chicos en la actua-
lidad están pasando por situaciones de gran dolor por no “encajar” en lo que la sociedad espera
de ellos y viven la discriminación en carne propia. Los tiempos han cambiado y los docentes no
siempre sabemos cómo responder a estas situaciones. Pero el silencio nunca debería ser una op-
ción. Es necesario “gastar de más”, duplicar el esfuerzo, para generar espacios de diálogo tanto
con los chicos y las familias en los que prime la empatía y la aceptación. En otras palabras, esta-
mos invitados a tener la mirada compasiva del Evangelio con todas las personas.

Reconocer nuestros derechos


• Considerar que la ESI no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un marco de políticas
públicas relacionadas con la inclusión, la equidad y el sistema de protección de los derechos.
• Propiciar el enfoque en los derechos vinculados con las infancias y las adolescencias.
• Rescatar el papel fundamental del personal docente y de todo el personal de la escuela como
garantes de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
• Generar las condiciones institucionales para el efectivo cumplimiento de los derechos tanto de
niños, niñas y adolescentes como también del personal docente.

También Jesús nos invita a descubrir con una mirada cuidadosa el lugar de los niños en la comu-
nidad y en la relación con Dios: “Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abra-
zándolo, les dijo: ‘El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que
me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado’” (Mc 9, 36).
En la implementación de la ESI, los docentes cumplen el rol de agentes del Estado, es decir
que tienen la oportunidad de acceder a las experiencias y emociones de los chicos y pueden de-
tectar si sus derechos están siendo garantizados o no.

Puertas de entrada
La Ley de Educación Sexual Integral propone tres instancias de aproximación a la ESI, que permi-
tirán que el trabajo sea más efectivo.

La reflexión personal
La ESI aborda todos los aspectos de la persona. Por ese motivo, el primer paso es reflexionar pro-
fundamente sobre cómo nos interpela a nosotros como docentes, como adultos y también como
los niños y adolescentes que fuimos. Es preciso ponernos en contacto con nuestros recuerdos,
experiencias y sentimientos y hacer el proceso necesario para poder escuchar a los chicos, empa-
tizar con ellos y acompañarlos en sus trayectorias vitales desde la confianza que da la cercanía y
el compromiso con el propio recorrido.
Este paso es indispensable: las instituciones deben dar espacios y recursos para desarrollar la
reflexión personal si quieren abordar la ESI con seriedad y potenciar así la riqueza que nos brinda. A
esto nos referimos cuando hablamos de la ESI como desafío y oportunidad. A lo largo del proyecto
Unidos, habrá muchas oportunidades de reflexión personal para todos.

24 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


La escuela, la parroquia y la enseñanza
Los contenidos de la ESI pueden trabajarse tanto en el ámbito escolar como en el parroquial, y pro-
pone revisar la organización de la vida cotidiana institucional. Algunas preguntas que podemos
hacernos en este sentido son: ¿qué lugares ocupan los varones y las mujeres dentro de la institu-
ción?, ¿se asignan roles o actividades diferenciados por género?, ¿todas las personas pueden acce-
der en igual medida y con la misma comodidad a los baños, el comedor, el patio, el templo, etc.?,
¿qué estereotipos circulan en las conversaciones y las actitudes y en qué medida su continuidad en
el tiempo puede herir o silenciar a alguien? Como se dijo antes, estas preguntas no solo son perti-
nentes para analizar los espacios que ocupan los chicos, sino también los comportamientos de los
docentes, dado que, consciente o inconscientemente, definimos las pautas aceptables dentro de la
institución y con esto abrimos u obturamos procesos de crecimiento integral para los chicos.
Los episodios que emergen, es decir, las situaciones concretas que suceden en la vida coti-
diana a las que los docentes no sabemos dar respuesta inmediata, son oportunidades de creci-
miento para todos. Son esas circunstancias las que nos obligan a reflexionar e investigar y gene-
ralmente tienen como resultado una mayor disponibilidad de herramientas para dar respuesta
al próximo episodio que irrumpa. Sin embargo, esta no puede ser ni la primera ni la única forma
de abordar temas tan profundos y delicados como los que propone la Educación Sexual Integral.
El trabajo con la ESI debe ser permanente. En este punto vuelve a ser pertinente recordar la pará-
bola del buen samaritano: primero debemos estar en el camino, libres de prejuicios y atentos al
cuidado de la vida propia y ajena, para que, si hallamos un herido en el borde, podamos trabajar
en equipo para su cuidado.

La escuela, la familia y la comunidad


Poner en práctica la ESI es un trabajo colaborativo que parte de los docentes o los chicos pero
debe incluir necesariamente a las familias y a la comunidad en general. La sexualidad es un tema
complejo, que durante mucho tiempo se percibió como un tabú, y es frecuente que haya fami-
lias a las que les intimide hablar con sus hijos al respecto y mucho más que forme parte de la
currícula escolar. Esto constituye un desafío intergeneracional: lo que para los chicos es habitual
y aceptable, a los adultos los incomoda. En este sentido, para incluir a las familias se necesita la
reflexión personal (primera puerta de entrada) para poder escucharlas y contenerlas, ponerse en
su lugar y evitar la confrontación. No es necesario que las familias cambien su forma de pensar,
alcanza con que acepten que sus hijos y/o su entorno cercano puedan pensar, sentir o compor-
tarse de una manera diferente a la propia, de modo tal que puedan acompañar a un desarrollo
integral y saludable de los chicos y las chicas.

Conclusión
Esperamos que este documento sirva como orientación general para la implementación de la
ESI y permita abordar desde este enfoque los libros de Unidos. En las palabras del papa Francisco:

“El amor del Señor es más grande que todas nuestras contradicciones, que todas nuestras
fragilidades y que todas nuestras pequeñeces. Pero es precisamente a través de nuestras
contradicciones, fragilidades y pequeñeces como Él quiere escribir esta historia de amor. [...]
¡El primer paso es no tener miedo de recibir la vida como viene, no tener miedo de abrazar la vida
como es!” (Panamá, enero de 2019).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 25


En la actualidad, existen muchos chicos que sufren por no poder hablar abiertamente sobre su
sexualidad (entendida como una manera de ser, pensar, sentir y actuar). Es tarea de los docentes
hacer todo lo que esté en nuestras manos para cuidarlos, aceptando que somos falibles, y transi-
tando el camino del Evangelio sin hacer la vista a un lado.

Recursos

Lineamientos curriculares por nivel

(Argentina.gob.ar)

Preguntas frecuentes

(Argentina.gob.ar)

Bibliografía para la formación docente

(Argentina.gob.ar)

Sobre la autora
Agustina ‘Tuti’ Krause es psicóloga social y catequista. Se diplomó en herramientas educativas
para la vida interior y coordina la misma diplomatura en la Universidad de San Isidro (USI), en
convenio con la Universidad Internacional de la Mística de Ávila, España. Da clases en la diplo-
matura de Educación Sexual Integral, también en la USI. Es egresada de la Escuela de Ejercicios
Ignacianos (CEIA) y miembro del equipo de Educación para el amor de la Diócesis de San Isidro.
También se desempeña como coach cognitiva especializada en alta sensibilidad.

26 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Planificación

Mensaje anual: Fortalecer la participación amigo, la aceptación de su propuesta de de su propuesta sacramental y de su


y el compromiso con la Iglesia a partir seguirlo en comunidad, el conocimiento dinamismo misionero.
del encuentro con Jesucristo vivo como del origen de su Iglesia y la comprensión

palabra
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
de dios

1 · Jesús está encuentro 1 · Un amigo fiel


aquí con
nosotros Descubrir a Jesús como • ser
El deseo de Jesús de Lc 5,1-11 • Evocación de momentos compartidos
un amigo fiel que nos nuestro amigo por con amigos y puesta en común sobre la
Expectativas llama a ser parte de siempre. amistad y las actitudes de confianza y
de logro:
• Descubrir su comunidad a partir • Las actitudes de Jesús fidelidad.
la de la experiencia de la con sus amigos. • Proclamación del texto bíblico.
amistad de Jesús,
que nos elige a
amistad cotidiana. • Nuestras actitudes
con nuestros amigos.
• Trabajo grupal sobre personas que
decidieron confiar en Jesús y seguir su
cada uno y nos La importancia de la llamado.
invita a amar a
los demás como
fidelidad. • Reflexión sobre la invitación de Jesús a ser
pescadores de hombres y sobre la propia
Él nos ama. amistad con Él.
• Crecer en la
certeza de
que Jesús está encuentro 2 · Jesús nunca nos abandona
presente entre los
que se esfuerzan
por amar de esta
Comprender que el
deseo de Jesús es que
• Laentrega
vida de Jesús como
constante a los
Jn 15, 9-16 • Debate grupal sobre el compromiso y la
fidelidad en la amistad.
manera. nos amemos como Él demás. • Proclamación del texto bíblico.
nos amó. • Lacomo
amistad de Jesús
ejemplo de
• Reflexión a partir de la contemplación de
imágenes de la actualidad.
fidelidad. • Realización de acciones que manifiesten
• Elamor
mandamiento de
recíproco.
el amor fraterno entre los chicos.

encuentro 3 · Nos reunimos en nombre de Jesús

Experimentar la riqueza
de compartir la vida
• Jesús forma una
comunidad para
Mt 18,
19-20
• Evocación de distintos grupos y
comunidades de pertenencia.
en comunidad y la compartir la vida con • Proclamación del texto bíblico.
fuerza de la oración ella. • Análisis de diferentes formas de oración
comunitaria con la • Su presencia en medio comunitaria.
presencia de Jesús en
medio.
de nosotros le da
fuerza a la oración en
• Expresión de sentimientos a partir de
pensar en conjunto una oración.
común. • Reflexión sobre la experiencia de oración
comunitaria y repetición con las familias.

celebración · ¡Unidos por la presencia de Jesús!

Celebrar en comunidad • comunicación.


El encuentro y la Mt 28, • Disposición para celebrar con alegría.
nuestra amistad con 18-20 • Proclamación del texto bíblico.
Jesús y su presencia en
medio de nosotros.
• Lacomunitarias.
vida y la oración • Puesta en común de las intenciones de las
familias.
• Canto de Quédate con nosotros.
• Gesto comunitario: acción de darse la paz
los unos a los otros.
• Una parada en el camino: reflexión sobre
la experiencia vivida en la unidad.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 27


Planificación

palabra
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
de dios

2 · El Espíritu encuentro 4 · Recibimos el Espíritu Santo


Santo da vida
a la Iglesia • Comprender cómo • Pentecostés: He 2, 1-4 • Reflexión grupal sobre el modo de
María y los apóstoles cumplimiento de la Ef 4, 3 compartir nuestras actividades con los
Expectativas de dieron origen a la promesa de Jesús Lc 3, 21-22 demás.
logro:
• Acercarnos
Iglesia misionera. y nacimiento de la Jn 20, 22 • Proclamación del texto bíblico.
a
• Comprender que el Iglesia misionera. • Elaboración de un cuadro comparativo
la persona del
Espíritu Santo,
Espíritu Santo es la
presencia de Dios entre
• El Espíritu Santo es la
presencia viva de Dios
sobre las representaciones del Espíritu
Santo.
partiendo
de su acción
nosotros y nos invita a
transmitir el Mensaje
en nosotros que nos
impulsa a anunciar a
• Análisis de imágenes de actualidad sobre
personas que con sus acciones fortalecen
en nosotros, de Jesús a través de la Jesús. la Iglesia.
manifestada en misión. • Los símbolos del • Propuestas personales sobre la manera de
los dones que
recibimos de Él.
• Descubrir los propios
dones y talentos para
Espíritu Santo. anunciar a Jesús con nuestras acciones.

• Asumir el
compromiso de
ponerlos en común.
poner nuestros
dones al servicio encuentro 5 · Los dones del Espíritu Santo
de los demás
para que den
fruto en gestos
• Conocer los dones
del Espíritu Santo y
• Los dones del Espíritu
Santo.
1 Pe 4, 10-11
Heb 13, 1-3
• Debate grupal sobre la diferencia entre
las habilidades o talentos y los dones que
y actitudes los ámbitos de la vida • Laponer
necesidad de Ef 4, 2-7 recibimos.
positivas. en los que se pueden en común • Proclamación del texto bíblico.
aprovechar. los dones recibidos • Trabajo con ejemplos de personas que
• Relacionar la presencia
de los dones del
para enriquecer a la
comunidad.
llevaron a la acción los dones de Espíritu
Santo.
Espíritu Santo en cada
persona con el deseo
• Reflexión
bíblicos.
grupal a partir de pasajes

de vivir como Jesús y


anunciar su Mensaje.
• Oración
dones.
personal para desarrollar los

encuentro 6 · El Espíritu Santo nos orienta en la vida

• Tener el corazón
abierto para recibir al
• LaSanto
acción del Espíritu
en nosotros y en
Gal 5, 22-23 • Ejercicio de introspección para pensar
sobre la sabiduría y las cosas que nos
Espíritu Santo. nuestra comunidad. hacen crecer.
• Reconocer el fruto • Los frutos del Espíritu • Proclamación del texto bíblico.
de poner en práctica Santo. • Comprensión del modo en que se
nuestros dones. • LaEspíritu
Iglesia como don del manifiestan los frutos del Espíritu Santo.
Santo. • Compromiso para mejorar la relación con
las personas cercanas y con Dios.
• Canto de Para darlo a los demás y selección
de fragmentos.
• Anotación de acciones para poner en
práctica y compartir los dones.

celebración · ¡Con Jesús, un mundo mejor es posible!

Celebrar la alegría
de experimentar la
Los dones del Espíritu
Santo como regalos de
1 Cor 12, 4;7 • Representación
paloma blanca.
del Espíritu Santo con la

presencia en nosotros Dios para ponernos en • Proclamación del texto bíblico.


del Espíritu Santo. acción. • Puesta en común del compromiso para
que los dones de cada uno den frutos.
• Rezo de oración comunitaria para afianzar
el compromiso con los que más necesitan.
• Una parada en el camino: reflexión sobre
la experiencia vivida en la unidad.

28 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Planificación

palabra
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
de dios

3 · La Iglesia se encuentro 7 · Nos une la fe en Jesús


apoya en una
roca firme • Conocer a Simón • yElelencuentro con Jesús Mt 16, • Introspección y actitud serena para pensar
Pedro y valorar su reconocimiento de 13-19 sobre nuestra persona y sobre aquellos
Expectativas de fe y su liderazgo en Dios en Él como punto que nos rodean.
logro:
• Conocer
la comunidad de de partida de todo. • Proclamación del texto bíblico.
a Simón discípulos. • La necesidad de • Análisis y comprensión de textos a partir
Pedro como el
apóstol elegido
• Abrir el corazón para
conocer más a Jesús.
preguntarnos
constantemente quién
de casos de atletas actuales que creen en
Jesús y nos inspiran.
por Jesús como
cabeza visible
es Jesús para nosotros. • Expresión de los sentimientos que
nos provoca saber quién es Jesús para
de la primera nosotros.
comunidad
cristiana.
• Descubrir encuentro 8 · Continuamos con el desafío de Pedro
desde la propia
identidad la
misión que
• Profundizar sobre
el conocimiento de
• Laconversión
vocación, la
y la elección
Jn 21, 15-17 • Evocación de las personas importantes en
nuestra vida y de cómo ellas nos influyen
tenemos como Simón Pedro. de Pedro. y guían.
miembros de la
• Reconocernos • Laen confianza de Dios • Proclamación del texto bíblico.
Iglesia. miembros de la Iglesia
que Jesús fundó sobre
los hombres para
seguir su proyecto.
• Análisis y comprensión de textos a partir
de la escucha atenta de la canción Jesús, te
la fe de Pedro para que • El“piedra”
ser humano es la seguiré.
continuara su misión. con la que
construye Jesús.
• Reflexión personal acerca de las actitudes
que nos acercan a Jesús.

encuentro 9 · Somos parte de los cimientos de la Iglesia

• Reconocer que la
Palabra de Dios es la
• cimientos,
La importancia de los
las raíces de
Mt 7, 24-27
Tuits
• Intercambio grupal sobre el modo en
que les demostramos nuestro amor a las
roca firme sobre la que nuestra vida. del papa personas que queremos.
se afirma la Iglesia y la
vida de cada cristiano.
• Pilares blandos y
pilares sólidos.
Francisco
(junio de
• Proclamación del texto bíblico (parábola
del sabio y el insensato).
• Poner en práctica los
valores que nos enseñó
• Elmásamor como el pilar
firme.
2013) • Análisis y comprensión de textos a partir
de tuits del papa Francisco sobre los
Jesús. cimientos de la Iglesia.
• Actividad individual sobre los cimientos
en que se apoya la Iglesia.
• Identificación personal y familiar de la
pertenencia a la Iglesia.

celebración · ¡Somos piedras vivas de la Iglesia de Jesús!

Celebrar que, como


Pedro, también nosotros
• Elquereconocimiento de
el ser humano es
Salmo 18,
1-3
• Clima de oración para pedirle al Espíritu
Santo que nos ayude a comprender la
somos “piedras vivas” de la “piedra” con la que 1 Pe 2, 4-5; Palabra.
la Iglesia de Jesús. construye Jesús. 10 • Proclamación de los textos bíblicos.
• Jesús quiere construir
la Iglesia con cada
• Oración comunitaria por la Iglesia y todos
sus miembros.
uno de nosotros, con • Canto de Jesús te seguiré.
nuestros dones. • Gesto comunitario: reconocimiento de
que formamos parte de la Iglesia.
• Una parada en el camino: reflexión sobre
la experiencia vivida en la unidad.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 29


Planificación

palabra de
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
dios

4 · De las encuentro 10 · Nos une vivir como Jesús


primeras
comunidades • Descubrir que la • deEl reconocimiento Ef 4, 15-16 • Expresión de sentimientos a partir de
cristianas a la comunidad es un que un cristiano pensar en los grupos de personas que
Iglesia actual grupo de personas que en soledad no es un integramos.
Expectativas de
comparten la vida y los cristiano. • Proclamación del texto bíblico.
logro:
valores que Jesús nos
enseña.
• La comunidad como
más que un grupo.
• Análisis y comprensión de textos sobre la
diferencia entre grupo y comunidad.
• Descubrir • Crecer en la confianza • Las primeras • Resolución de una sopa de letras.
el alcance de
ser una
en Jesús e imitarlo. comunidades
cristianas; la Iglesia
• Elaboración grupal de un afiche sobre el
concepto de la comunidad, que es mucho
comunidad que primitiva. más que un grupo.
forma parte de la
gran familia de
los discípulos encuentro 11 · Todo para la comunidad
de Jesús.
• Crecer en el
compromiso de
Descubrir que el • Lamáscomunión como He 4, 32-35 • Evocación de las personas que nos quieren
mandamiento del que una palabra, y nos ayudan a crecer.
dar testimonio amor recíproco nos más que una unión. • Proclamación del texto bíblico.
de nuestra fe y de
ser misioneros
invita al compromiso
de compartir nuestros
• Los valores cristianos:
caridad y solidaridad.
• Reflexión personal sobre las acciones de
amor que podemos hacer para sentirnos
que anuncian la bienes con los demás. más cerca de Dios, siguiendo el modelo de
Buena Noticia. santa Teresa de Calcuta.
• Repaso de contenidos por medio de una
sopa de letras.
• Elaboración o enriquecimiento del
reglamento del aula, un compromiso
comunitario.

encuentro 12 · Anunciamos a Jesús todos juntos

Sentirnos invitados a
ser testigos de Jesús,
• Laprimeras
apertura de las
comunidades
He 4, 1-20 • Reflexión grupal sobre la Buena Noticia
que anuncia el Evangelio.
anunciando la Buena en oposición al • Proclamación del texto bíblico.
Noticia. encierro en sí mismas. • Análisis y comprensión de textos a partir
• El encuentro con el
Resucitado, la fuerza
del caso de una misionera argentina de la
actualidad.
del Espíritu Santo y el
anuncio de la Buena
• Reflexión
misión“.
en torno a la frase “La Iglesia es

Noticia a todo el
mundo.
• Expresión de sentimientos a través de
una oración por todos los misioneros
• La misión. cristianos.
• Reflexión personal sobre la manera en que
cada uno da testimonio de su fe.

celebración · ¡Queremos ser como ellos!

Celebrar la alegría de ser


discípulos misioneros
• Lacompartidos
fe y los valores
por los
Mc 16,
15-20
• Clima de oración para pedirle al Espíritu
Santo que nos dé la fuerza para anunciar
enviados a anunciar la cristianos. la Buena Noticia.
Buena Noticia de Jesús. • Latestimonio
salida para dar • Proclamación del texto bíblico.
de nuestra • Oración comunitaria.
fe, como hicieron los
primeros cristianos.
• Gesto comunitario: armado de un afiche,
como compromiso, con palabras que se
relacionen con la misión de los cristianos.
• Canto de Alma misionera.
• Una parada en el camino: reflexión sobre
la experiencia vivida en la unidad.

30 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Planificación

palabra de
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
dios

5 · La Iglesia de encuentro 13 · ¡Todos somos la Iglesia!


Jesús
Expectativas de • Comprender el
significado de ser
• deEl pedido de Jesús
seguirlo en
1 Cor 9,
16-25
• Evocación de situaciones en las que nos
sumamos a grupos y lo que aportamos
logro: miembros de la Iglesia. comunidad. para su beneficio.
• Conocer más
• Crecer en el • Laestarpromesa de Jesús de • Proclamación del texto bíblico.
sobre la Iglesia compromiso de junto a su Iglesia. • Trabajo individual sobre los distintos tipos
de la que somos anunciar el Evangelio. • Eltérmino
significado del de templos cristianos.
parte: su origen,
estructura y
Iglesia y la
diferencia con templo.
• Expresión de gestos concretos con los que
construimos el Reino de Dios en la Tierra.


misión.
Tomar
• Identificación como miembros de la
Iglesia a partir de la realización de un
conciencia de la “carné de socio“.
responsabilidad
de cada uno en
la misión de la encuentro 14 · Una familia, el Pueblo de Dios
Iglesia.
Descubrir a la Iglesia
como una familia que
• Laseguidora
Iglesia como
de Jesús y
Ef 2, 12-22
Cita del papa
• Reflexión grupal sobre las distintas
tradiciones y costumbres que se
comparte la vida y se como Pueblo de Dios. Francisco mantienen vivas en las familias.
abre a todos los que • Los atributos de la (Audiencia • Proclamación del texto bíblico.
buscan la bondad y la Iglesia. general, 18 • Elaboración personal sobre el significado
cercanía de Dios. • Lay comunidad
Iglesia como familia de septiembre de la palabra Iglesia.

para todos.
abierta de 2013) • Análisis de las cuatro características que
definen a la Iglesia: una, santa, católica y
apostólica.

encuentro 15 · Tenemos lugar en la Iglesia

• Conocer los ministerios • La organización


de la Iglesia, que están institucional de la
1 Cor 12,
12-27
• pensar
Clima de silencio e introspección para
sobre la relación entre las personas
al servicio de su misión Iglesia. y el respeto por las diferencias.
evangelizadora. • Ladiferencias
aceptación de las • Proclamación del texto bíblico.
• Asumir la propia
responsabilidad como
en el modo
de seguir a Jesús y de
• Observación de imágenes para
comprender las características de la
miembros de la Iglesia. actuar en la Iglesia. Iglesia.
• La Iglesia como el
Cuerpo de Cristo.
• Trabajo individual sobre la organización
de la Iglesia a partir de textos e imágenes
• Responsabilidades de actualidad.
compartidas de
la Iglesia: el papa,
• Reflexión sobre el aporte que cada uno
puede hacer para mantener unida a la
sacerdotes, religiosos, comunidad del grupo de catequesis.
laicos.

celebración · ¡Qué bueno es estar unidos!

Celebrar la unidad entre


nosotros con gestos de
• Lase construye
fuerza de la unidad
en las
Jn 17, 20-23 • Actitud de alegría para celebrar que
nuestro aporte ayuda a mantener a la
concordia y rezando por diferencias. Iglesia unida.
el mundo entero. • Jesús invita a su Iglesia • Proclamación del texto bíblico.
a anunciar su mensaje
en todo el mundo.
• Escucha atenta de la canción Vamos a dar
una mano.
• LamuyIglesia de Jesús es
extensa: el dolor
• Gesto comunitario: elaboración y rezo de
oraciones comunitarias para pedir por los
de un hermano en otro hermanos del mundo.
lugar del mundo es
también nuestro dolor.
• Una parada en el camino: reflexión sobre
la experiencia vivida en la unidad.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 31


Planificación

palabra de
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
dios

6 · Dios actúa encuentro 16 · Los signos nos ayudan a crecer en la fe


a través de
signos • Descubrir la presencia • Laen presencia de signos Jn 9, 1; • loEvocación de recuerdos y reflexión sobre
de Dios en los hechos la vida cotidiana. 6-7; 35-38 que percibimos a través de los sentidos.
Expectativas de
logro:
cotidianos. • Los signos como un (adapta- • Proclamación del texto bíblico.

• Estar atentos a las


• Buscar las acciones que
ayuden a hacer crecer
elemento de unión e
identificación.
ción) • Trabajo individual de comunicación a
través de signos sensibles.
manifestaciones
de Dios en
la fe. • Los
Jesús.
signos que hizo • Reflexión sobre el significado profundo
de una estampita o souvenir de un
nuestra vida sacramento, que representa algo más
cotidiana. importante que el objeto en sí mismo.
• Reconocer en los
sacramentos los
signos a través de encuentro 17 · Signos de Dios en la comunidad
los cuales Dios
nos manifiesta su
amor salvador.
• Hacer crecer la
fe recibida en el
• Lasacramentos
práctica de los
en las
He 8, 12-17 • Reflexión en torno a los sacramentos
como regalo.
• Conocer los Bautismo. primeras comunidades • Proclamación del texto bíblico.
efectos y los
• Conocer los cristianas. • Trabajo con las características y la
signos de cada
uno de los
sacramentos de
iniciación y valorar la
• Los sacramentos de
iniciación.
representación de los sacramentos
de iniciación: Bautismo, Eucaristía,
sacramentos. riqueza de cada uno. Confirmación.
• Representación del grupo con un signo.

encuentro 18 · Un sacramento para cada momento

• Descubrir que Dios


sale al encuentro de las
Los siete sacramentos
de la Iglesia: sus signos,
San 5, 14-15
Heb 5, 1-3
• Actitud serena para pensar sobre las cosas
que nos hacen perder el rumbo de la fe y
personas por medio de sentidos y efectos. 1 Jn 1, 7-9 cómo podemos recuperarlo.
los sacramentos en los
momentos claves de
Mt 19, 4-6 • Proclamación grupal de diferentes textos
bíblicos y correlación con los sacramentos.
la vida. • Trabajo con los sacramentos de servicio y
• Conocer los
sacramentos de
de sanación: Matrimonio, Orden Sagrado,
Reconciliación y Unción de los Enfermos.
sanación y de misión. • Repaso grupal sobre todos los
sacramentos (cuadro comparativo con
imágenes).

celebración · El camino de la fe a través de los sacramentos

Celebrar que la
presencia de Jesús
Significado de la
bendición.
2 Cor 1,
21-22
• Actitud de alegría para celebrar que Dios
nos ama y nos regala los sacramentos para
nos acompaña en los guiarnos en la vida.
sacramentos, en las • Proclamación del texto bíblico.
personas que caminan a • Gesto
Canto de Padre de Jesús, bendice.
nuestro lado y en todos
los acontecimientos de
• de la comunidad
comunitario: dibujo que dé cuenta
que constituimos y
nuestra vida. de las personas con las que queremos
compartir la vida.
• Una parada en el camino: reflexión sobre
la experiencia vivida en la unidad.

32 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Planificación

palabra de
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
dios

7 · La Iglesia en encuentro 19 · Alumbramos al mundo con la Buena Noticia


salida
Expectativas de
Descubrir la posibilidad
de anunciar el
• contagioso.
Un mensaje
La práctica
Mt 5, 13-16
Cita de la
• Reflexión grupal sobre los momentos de
luz y de oscuridad que podemos pasar en
logro: Evangelio en los de compartir toda encíclica la vida.
• Descubrir la propios ambientes, buena noticia. papal Lau- • Proclamación del texto bíblico.
misión de la
Iglesia en el
siendo “sal y luz” en
los acontecimientos
• El mandato de Jesús:
“vayan y hagan
dato si’ • Trabajo sobre la tarea primordial de la
Iglesia, el anuncio de la Buena Noticia, a
envío a predicar cotidianos. discípulos de todas las partir de las encíclicas del papa Francisco.
el Evangelio, del naciones”. • Análisis y comprensión de textos a partir
que participan
todos sus
• La felicidad de llevar
luz y alegría a todos los
de la contemplación de imágenes de
actualidad.


miembros.
Tomar conciencia
rincones del planeta. • Realización de acciones para que otros nos
imiten y también puedan ser sal y luz.
de la invitación
a salir a buscar
a los que no encuentro 20 · Estamos listos para servir
conocen a Jesús.
• Comprender
que anunciamos
Crecer en la • ElEvangelio
anuncio del 1 Tim 4, • Reflexión sobre las buenas acciones que
responsabilidad de con palabras 11-16 hacemos por los demás.
el Evangelio anunciar el Evangelio y acciones en cada Cita de La • Proclamación del texto bíblico.
de Jesús con mediante el testimonio ámbito de la vida. sal de la • Lectura de la cita de Mamerto Menapace y
nuestras buenas
obras.
de la vida, expresado en
el servicio a los demás.
• El servicio y la misión
como modo de vida
tierra, de
mamerto
reflexión en torno a anunciar el Evangelio
con la propia vida.
de los miembros de la menapace • Canto de El Dios de la vida.
Iglesia. • Elaboración grupal sobre el significado de
“una Iglesia en salida” (Evangelii Gaudium).
• Compromiso misionero en familia.
encuentro 21 · Extendemos el reino de Dios por todos lados

• Descubrir que la
Buena Noticia de Jesús
• misionera
La transformación
de la Iglesia.
Rom 14,
17-19
• Reflexión grupal sobre cómo reparamos la
relación con alguien al que perjudicamos
es para todos y que • Acciones concretas con Cita de ex- con alguna acción.
la anunciamos con las que nos hacemos hortación • Proclamación del texto bíblico.
nuestras obras. constructores del apostólica • Reflexión y repaso grupal sobre tres
• Tomar conciencia de la
repercusión que tienen
Reino. evangelii
gaudium
conceptos centrales: misión, Buena
Noticia y Reino de Dios.
nuestras palabras y
acciones.
• Identificación de las acciones que ayudan
y las que no a construir el Reino de Dios.

celebración · ¡Seamos misioneros de Jesús!

• Celebrar, como
miembros de la Iglesia,
• Dios es la luz
verdadera, y los
Mc 16, 15 • Actitud de alegría para celebrar que
somos felices porque Jesús está siempre
que recibimos de Jesús cristianos, la luz del en medio de nosotros.
la misión de anunciar a mundo. • Proclamación del texto bíblico.
todos la Buena Noticia. • Ser luz del mundo • Canto de Signos de amor.
• Reconocer el
crecimiento
es anunciar la Buena
noticia y sembrar el
• Gesto de cierre del año: regalar una frase
del Evangelio.
como cristianos
y cómo grupo y
Reino con palabras y
acciones.
• Rezo comunitario por la Iglesia, los
misioneros y para salir de la comodidad
comprometerse a y no dejar nunca de anunciar la Buena
continuar transitando Noticia de Jesús.
el camino de la fe. • Una parada en el camino: reflexión sobre
la experiencia vivida en la unidad.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 33


Planificación

palabra de
unidad didáctica expectativas de logro contenidos estrategias didácticas
dios

Fiestas La Cuaresma
litúrgicas
Redescubrir la Acciones y actitudes Mt 4, 1-2 • Proclamación de los textos bíblicos.
Expectativas de Cuaresma como el del tiempo de la Mt 6, 1 -4 • Comprensión de textos a partir de
completar un cuadro de doble entrada.
logro: tiempo de conversión a Cuaresma. Mt 6, 5-7
• Descubrir a la Dios en la preparación Tuit del papa • Gesto comunitario: armado de un camino
con acciones que nos acercan a Dios.
Iglesia como para la Pascua. Francisco (18
la comunidad de febrero de
que celebra el 2021)
amor de Dios
manifestado en
los misterios de La Semana Santa
la vida del Señor
a lo largo del año Acompañar a Jesús • Acontecimientos Mt 26, 27-28 • Proclamación de los textos bíblicos y
correlación con las imágenes presentadas.
litúrgico. en los días en los vividos por Jesús en Mt 26, 26
• Comprender que se entregó por Samana Santa. Jn 13, 3-5; 12-15 • Correlación de los acontecimientos de la
Semana Santa con los signos que hoy se
que, cuando
celebramos
amor a nosotros y
sentirnos interpelados a
• Celebraciones
Semana Santa.
de la Tuit del papa
Francisco (30
utilizan en la celebración.
en la Iglesia, lo responderle con nuestro • Signos y símbolos de marzo de • Gesto comunitario: contemplación de
Jesús en la cruz y agradecimiento por su
celebrado se hace amor. de la Semana Santa. 2021)
presente con su amor por nosotros.
regalo de gracia.
La Pascua

Celebrar con alegría la Celebración de la Mt 28, 1-10 • Proclamación del texto bíblico.
resurrección de Jesús y Pascua desde la fe en Tuit del papa • Repaso de conceptos claves a partir de la
resolución de un crucigrama.
la vida nueva que Él nos la Resurrección. Francisco (5
regala en la Pascua. de abril de • Gesto comunitario: proclamación de
mensajes referidos a la Resurrección.
2021)

El día de Pentecostés

• Disponerse a recibir el • Frutos y dones del 1 Cor 12, 1-12 • Proclamación de los textos bíblicos.
don del Espíritu Santo, Espíritu Santo. Gal 5, 22-26 • Comprensión de textos a partir de
completar un cuadro de doble entrada.
fruto de la Pascua de
Jesús.
• Iglesia misionera. Tuit del papa
Francisco (23 • Gesto comunitario: armado de un altar
para cantar juntos Espíritu Santo, ven a mí.
• Valorar la presencia
del Espíritu Santo en
de mayo de
2021) • Expresión de los sentimientos que nos
provoca poner nuestros dones al servicio
nuestras vidas.
de los demás.

La Asunción de la Virgen

Crecer en el amor María llevada al cielo: Lc 2, 40-52 • Proclamación del texto bíblico.
a la Virgen María, anticipo de nuestra Tuit del papa • Comprensión de textos a partir de la
contemplación de ilustraciones.
contemplando su vida salvación. Francisco (15
de total disponibilidad de agosto de • Gesto comunitario: contemplación y
reflexión grupal sobre cuadros de pintores
hacia Dios. 2020)
que representaron a la Virgen María.

La Navidad

Descubrir el sentido La Navidad: hecho Lc 2, 1-9 • Proclamación del texto bíblico.


profundo de esta fiesta y
preparar el corazón para
histórico y misterio
de la fe de los
Mt 2, 1-12
Tuit del papa
• Análisis y comprensión de textos a partir
de identificar las frases correctas y de
celebrarla. cristianos. Francisco (25 contemplar un cuadro.
de diciembre
de 2020)
• Gesto comunitario: armado de un altar
con un pesebre.

34 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Jesús está aquí con nosotros

u ni da d 1
unidad 1 Páginas 8 a 21

• Descubrir la amistad de Jesús, que nos elige a cada uno, nos ama incondicionalmen- Expectativas de logro
te y nos invita a responderle amando a los demás como Él nos ama.
• Crecer en la certeza de que Jesús está presente entre los que se esfuerzan por amar
de esta manera.

Esta unidad presenta a Jesús como un amigo fiel, que sale al encuentro de cada uno de Presentación
nosotros, nos invita a ser parte de su proyecto y nunca nos abandona.
Para comenzar, entonces, es necesario que el grupo se presente, de modo que los chi-
cos se conozcan entre ellos y también al catequista. Con tal fin, como gesto inaugural del
año, se sugiere leer en clase el manifiesto que se encuentra en el reverso de la tapa del
libro y conversarlo entre todos para anticipar el recorrido que harán en el transcurso
del ciclo escolar, basado en la amistad. Luego, el catequista podrá invitar a los chicos a
unirse al grupo de peregrinos con una estampa autoadhesiva a modo de firma.
De forma optativa, se puede trabajar con el Diario de los peregrinos unidos 5 para
contextualizar los encuentros (disponible en edelvivesdigital.com.ar). En ese caso,
será mejor primero compartir la lectura del prólogo y presentar a los personajes con
sus distintas personalidades, las cuales no son un obstáculo para iniciar un camino
juntos. Al contrario, compartiendo la vida y aprendiendo a quererse y a respetarse, irán
enriqueciéndose mutuamente a partir de sus diferencias. Y en ese compartir, unidos
por el amor, Jesús se hará presente y los acompañará en el camino. A continuación, sí
se podrá realizar el gesto de unión sobre el manifiesto.
En los encuentros de esta unidad se invita a los chicos a que sean parte de la expe-
riencia del compartir cotidiano con sus compañeros y de la amistad entre ellos, para
que luego puedan descubrir la amistad de Jesús. Se muestra que esa amistad supone
aprender a confiar, a tener fe, a amar como lo hace Jesús; conocer su mensaje y transmi-
tir la Buena Noticia. Finalmente, se trabajará la importancia de la oración comunitaria.
Hay que tener en cuenta que, de acuerdo con el calendario litúrgico, es probable que
los temas de esta unidad queden intercalados con los correspondientes a la Cuaresma,
la Semana Santa y la Pascua. De todos modos, es imprescindible una presentación de Je-
sús, aun para los chicos que ya vengan haciendo un proceso catequístico previo, para que
puedan experimentar mejor ese amor inmenso que lo llevó a dar su vida por cada uno de
nosotros y a regalarnos una vida nueva con su resurrección.

Espiritualidad para el catequista


“La espiritualidad es el dinamismo del amor que el Espíritu infunde en nuestros
corazones e impregna toda nuestra vida. (…)
El catequista está tan identificado y compenetrado por la misión que recibe de Jesús,
que no puede evitar mirar a Jesús como catequista.(…) Al verdadero catequista, en la
misma oración personal le brota el deseo (como un fuego que no se puede apagar) de
comenzar el encuentro catequístico. Y al terminar el encuentro vuelve a encontrarse con
el divino Maestro para agradecerle feliz que ha podido ser instrumento suyo para llegar
a los demás con su Palabra” (Víctor M. Fernández, Catequesis con Espíritu, Buenos Aires,
San Benito, 2005).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 35


1 ENCUENTRO

Páginas 8 a 11 encuentro 1 Un amigo fiel

Expectativas de logro • Descubrir a Jesús como un amigo fiel que nos llama a ser parte de su comunidad a
partir de la experiencia de la amistad cotidiana.
• Desarrollar las siguientes actitudes: capacidad de recibir a los nuevos compañeros,
de generar confianza en los otros, de confiar y de descubrir la riqueza de compartir
experiencias con otros.

Materiales • Lámina “Jesús nos acompaña siempre”, disponible en el libro digital (buscá el descar-
gable en el índice de la plataforma o aquí).

Desarrollo En el momento vida, habrá que tener en cuenta que estamos a principio de año y que
puede haber chicos que recién se incorporan al grupo y todavía no se vincularon con
otros chicos. El catequista promoverá entonces que evoquen la amistad más allá del
ámbito escolar, y a la vez buscará suscitar en el grupo ya constituido la apertura hacia
los nuevos compañeros y el reconocimiento, como valor y riqueza, de algún momento
en el que hayan compartido su vida con otros (podrá evocar incluso alguna experien-
cia concreta del grupo: convivencia, campamento, excursión, fiesta, etc.). Si algún chico
manifiesta haber tenido una mala experiencia con algún amigo, el catequista fomen-
tará la capacidad de dar una nueva oportunidad a la amistad, ayudando a admitir que
a veces les fallamos a los amigos, y que hay que saber pedir perdón y perdonar, para
crecer en el cariño sincero. Ser un buen amigo es una virtud que también se aprende.
En el momento luz, la Palabra de Dios más que leída debe ser proclamada. Esto
significa que la actitud al sostener el Libro, la voz, la entonación y el gesto al dirigir la
Espiritualidad para el catequista
lectura a todos los chicos deben expresar que es el momento central del encuentro y
Antes de ayudar a los chicos a que el catequista es solo un intermediario, porque es Dios quien verdaderamente ha-
experimentar el llamado de Jesús, bla. En el pasaje propuesto para este encuentro se destaca principalmente la confianza
antes de desear que la Palabra que que Pedro deposita en Jesús, primero al momento de echar las redes por segunda vez
vas a proclamar los interpele, dejate y, luego, cuando decide seguirlo. Jesús se gana su amistad a través de gestos concretos
interpelar vos por esa Palabra viva y
en la vida cotidiana, busca acercarse a los pescadores a través de su trabajo, para que
eficaz. Cerrá los ojos y contemplá a
Jesús acercándose a esos pescadores puedan comprender su Mensaje.
en su propio ambiente, hablando En respuesta, se presentan personas de ayer y de hoy que respondieron al llama-
su lenguaje, atendiendo sus do de Jesús, para luego situar a los chicos ante su propio llamado. Es importante que
necesidades y dándoles “peces en el catequista respete el proceso de cada chico. Podría ocurrir que, frente a la pregunta
abundancia”, para demostrarles sobre qué estarían dispuestos a dejar para seguir a Jesús y ayudar a los demás (act. 9),
que siempre podían confiar en Él.
Imaginalo ahora acercándose a vos, y
alguno no dé la respuesta que esperamos. Hay que considerar que estamos en el pri-
evocá alguna situación de necesidad mer encuentro del año. En esos casos, el catequista podría preguntarles, por ejemplo,
personal que le hayas contado y Él qué les hace falta para confiar más en Jesús, y poner en oración sus respuestas. Tam-
haya satisfecho con abundancia. bién las act. 10 y 11 proponen que los chicos identifiquen aquellos aspectos que los ha-
Escuchá su voz invitándote a ser cen confiar en sus amigos y puedan relacionarlos con su vínculo con Jesús. ¡Qué bueno
“pescador de hombres”.
sería que en este momento no estén dispuestos a dejar nada y a fin de año sí, porque
conocieron más profundamente a Jesús y descubrieron que vale la pena!

Diario de los Se puede complementar el encuentro con este recurso. En ese caso, se sugiere que, una
peregrinos unidos vez que terminen el trabajo con el prólogo (pp. 3 y 4) y el manifiesto, se aborden las act.
1 y 2 (vida) y luego el capítulo 1 (pp. 5 y 6). Aquellos chicos que no hayan podido res-
ponder esas preguntas o que, como Claudia en el relato, manifiesten claramente que
no tienen o no quieren tener amigos, pueden recibir el mensaje de que nunca es tarde
para abrir el corazón a nuevas amistades, como la de Jesús o la de sus compañeros.

36 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 2

encuentro 2 Jesús nunca nos abandona Páginas 12 a 15

• Comprender que el deseo de Jesús es que nos amemos como Él nos amó. Expectativas de logro
• Desarrollar las siguientes actitudes: asumir el compromiso que implica la amistad,
ser fieles con nuestros amigos, demostrar nuestro amor con gestos concretos, gene-
rar confianza en el otro, aprender a dialogar y a respetar todas las opiniones.

Muchas veces nos toca enfrentar situaciones en las que tenemos que optar entre ser fie- Desarrollo
les con un amigo o traicionarlo. Para reflexionar sobre esto, en las act. 1 y 2 de vida les
pediremos a los chicos que evoquen situaciones en las que se haya puesto de manifiesto
su fidelidad como amigos, y que compartan los sentimientos que esas actitudes les ge-
neraron. Algunas posibles respuestas podrían ser: haber cumplido una promesa, haber
mantenido la palabra empeñada, haber sabido guardar un secreto, haber acompañado y
apoyado a un amigo en un momento de dificultad.
También pueden surgir en los chicos, por oposición, los sentimientos que hayan ex-
perimentado si alguna vez se sintieron traicionados. Si esto sucede, se puede hablar
sobre la importancia de reconocer el dolor por la traición de un amigo, la valentía de
saber arrepentirse y pedir perdón si fue uno quien traicionó a un amigo y, en ambos
casos, volver a apostar por esa amistad.
En luz, antes de proclamar la cita, el catequista preparará al grupo contando que Espiritualidad para el catequista
Jesús no pronuncia esas palabras en un momento cualquiera, o en una comida como “Del grupo de los doce apóstoles
tantas otras que compartió con sus discípulos, sino en la Última Cena. Es el momento de Jesús, dos de ellos, Simón el
Cananeo y Judas Iscariote, pensaban
en el que instituye la Eucaristía –para quedarse para siempre con nosotros en el pan y
que debía aplicarse una actitud
en el vino, que son ahora su Cuerpo y su Sangre–, en su despedida antes de “dar la vida violenta frente a las fuerzas de
por sus amigos”. Esa noche, Jesús abre su corazón como nunca y comparte el tesoro que ocupación romanas. Leví-Mateo era
guarda en Él: su amor inmenso por cada uno y la invitación a que nos amemos entre colaborador del poder dominante
nosotros como Él nos amó. como recaudador de impuestos.
En respuesta, veremos que Jesús nos invita a vivir el amor en lo cotidiano, es decir, El resto eran pescadores del lago
de Genesaret. Podemos suponer
cada día de nuestra vida. Eso es lo que nos hace especiales. Para ello, en la act. 8 invita- que los Doce eran judíos creyentes,
mos a los chicos a que piensen acciones que les demuestren a sus amigos que ellos es- observantes de la ley que esperaban
tán presentes. En relación con esto, si bien no se excluye que existan grupos de amigos, la salvación de Israel, pero en su
se insistirá en que, más allá de las afinidades naturales, y sin pretender que todos sean modo de concebir la salvación
amigos de todos, el grupo de catequesis se esforzará por ser un ámbito agradable para eran muy diferentes. Precisamente
en esa diversidad de orígenes, de
la convivencia entre todos los chicos, para que nadie se sienta incómodo o excluido. Es
temperamentos y de maneras
importante que el compromiso sea genuino y surja del acuerdo entre ellos. de pensar, los Doce representan
Y en cuanto a una de las ideas propuestas en esta actividad, será importante –para la Iglesia de todos los tiempos”
anticiparse a cualquier inconveniente– tener en cuenta que muchas veces los grupos (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret,
de Whatsapp generan conflictos entre sus miembros, sumado, en este caso, a la edad Madrid, Biblioteca de Autores
de los chicos. Por este motivo, en el libro está sugerido que esta actividad la organice y Cristianos, 2015, adaptado).
supervise el catequista.

Está disponible este recurso para complementar el encuentro. Si se decide utilizarlo, Diario de los
sugerimos abordar el capítulo 1 (p. 7) antes de las act. 1 y 2. En este episodio, Martín peregrinos unidos
ayuda a Cloe a no traicionar la confianza de su hermano. En relación con el momen-
to vida, se puede destacar la importancia de ser fieles a las personas que queremos,
a pesar de que a veces podamos equivocarnos. También reflexionar sobre la actitud
de Martín de advertirle a alguien de su grupo que su comportamiento puede hacerle
daño a alguien querido.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 37


3 ENCUENTRO

Páginas 16 a 19 encuentro 3 Nos reunimos en nombre de Jesús

Expectativas de logro • Experimentar la riqueza de compartir la vida en comunidad y la fuerza de la oración


comunitaria con la presencia de Jesús en medio.

Desarrollo En vida, se busca que los chicos experimenten la riqueza de formar parte de distintos
grupos, y que descubran los modos de compartir y de comunicarse en cada uno de ellos.
La act. 1 propone que los chicos partan de un recuerdo concreto que los haya unido
con sus compañeros. El catequista se dedicará especialmente a orientar a aquellos que en
el encuentro 1 se hayan percibido como distanciados del resto del grupo y les recordará
experiencias compartidas en caso de que no puedan hacerlo por sí mismos. En la act. 2
los chicos deberán pensar situaciones semejantes en otros grupos a los que pertenezcan
para reconocer la diversidad de comunidades de las que forman parte.
Para la profundización se tendrá en cuenta que, en la cita (act. 4) del momento luz,
Jesús destaca el valor de la comunidad para que la oración sea escuchada. Para esto, no
importa si la comunidad está formada por muchas o pocas personas, mientras estén de
acuerdo en lo que van a pedir y que esto sea para el bien común. Unidos en comunidad
Espiritualidad para el catequista estamos más abiertos a escuchar las necesidades de todos, no solo las propias.
“Un ser humano está hecho de
tal manera que no se realiza, no
En una segunda instancia (act. 6 y 7), se espera que los chicos puedan reconocer lo
se desarrolla ni puede encontrar que Jesús menciona en el pasaje en situaciones concretas que ayuden a que se sientan
su plenitud ‘si no es en la entrega parte de la comunidad de la Iglesia. Jesús nos invita a compartir con otros nuestras in-
sincera de sí mismo a los demás’. tenciones y a recibir las intenciones de los demás, y que estemos dispuestos a amar como
Ni siquiera llega a reconocer a Él nos ama, de modo de asegurarnos su presencia en medio de nosotros. De esta ma-
fondo su propia verdad si no es en
nera, podremos pedirle con confianza al Padre, por medio de la oración comunitaria,
el encuentro con los otros: ‘Solo
me comunico realmente conmigo aquello que la comunidad necesita.
mismo en la medida en que me Para enriquecer aún más esta reflexión, el catequista puede hacer referencia a los
comunico con el otro’. Esto explica pedidos de oración que muchas veces propone el papa Francisco (por ejemplo, por la
por qué nadie puede experimentar paz) o los que se hacen por las redes sociales por un motivo determinado, convocando
el valor de vivir sin rostros concretos el mayor número de personas posible para rezar por esa intención.
a quienes amar. Aquí hay un secreto
de la verdadera existencia humana,
En respuesta los chicos viven la experiencia de rezar en comunidad (act. 8) y com-
porque ‘la vida subsiste donde hay parten sus sentimientos al respecto (act. 9). El catequista puede recordar que Jesús
vínculo, comunión, fraternidad; y es nos pide que estemos siempre reunidos en su nombre, es decir, dispuestos a amarnos
una vida más fuerte que la muerte como Él nos ama. Se sugiere destacar que no estamos solos, sino acompañados y eso
cuando se construye sobre relaciones ya es valioso en sí mismo: ser comunidad. Las oraciones que los chicos formulen en
verdaderas y lazos de fidelidad’”(papa
este momento podrán rezarse también en la celebración. Como cierre del encuentro
Francisco, Fratelli Tutti).
y preparación para la celebración, se invita a los chicos a que repitan la experiencia de
rezar en comunidad con sus familias (act. 10).

Diario de los Se puede complementar el encuentro con este recurso. Si optás por utilizarlo, te su-
peregrinos unidos gerimos que abordes el capítulo 1 (p. 8) antes de las act. 1 y 2. En este episodio, Martín
ayuda a los chicos a reflexionar sobre la felicidad que les trae compartir experiencias
con otras personas. Luego, en el momento vida, los chicos podrán relacionar esta idea
con sus propias experiencias.

38 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


CELEBRACIÓN U1

celebración ¡Unidos por la presencia de Jesús! Páginas 20 a 21

• Celebrar en comunidad nuestra amistad con Jesús y su presencia entre nosotros. Expectativas de logro

• Un mantel o un aguayo. Materiales


• Una vela.
• Las intenciones que los chicos pensaron con sus familias en la act. 10 del encuentro 3.
Para llevar adelante la celebración, se dispondrán las sillas en círculo, de manera Desarrollo
que todos puedan verse, y se colocará en el medio una mesa con un mantel o un agua-
yo, una vela y la Palabra de Dios. Además, como es una ocasión en la que festejamos
que Jesús está siempre entre nosotros, se puede agregar una imagen de Jesús con la
frase “Yo estaré siempre con ustedes” disponible en tu libro digital (buscá el descarga-
ble en el índice de la plataforma o aquí).
Después de un breve momento de introspección y de hacer todos juntos la señal de
la cruz (act. 1), se procederá a la proclamación de la Palabra (act. 2).
Luego de reflexionar brevemente en torno al pasaje escuchado (act. 3), se sugiere
que el catequista retome la última actividad del encuentro anterior (act. 10 del encuen-
tro 3), que los chicos debieron realizar en su casa para luego traer las intenciones de sus
familias a la celebración. Los chicos podrán expresar, por turnos, cómo fue la experien-
cia de rezar en familia para ellos y, si lo desean, podrán leer algunas de las intenciones
que elaboraron. A continuación, dejarán el papelito con las intenciones en el centro de
la ronda (act. 4). Pasado un tiempo razonable, el catequista invitará a aquellos que no
hayan hablado a dejar también sus intenciones con el resto.
Para completar el gesto de elevar a Jesús los pedidos de forma comunitaria, todos
juntos dirán las intenciones. A las oraciones propuestas, se podrían agregar otras que
surjan en el momento. Incluso, se podría agregar la que pensaron entre todos en la act.
8 de la p. 19. Y para reafirmar nuestra intención de que Jesús esté siempre entre noso-
tros, en la act. 5 les proponemos a los chicos cantar Quédate con nosotros (disponible en
el cancionero de los peregrinos unidos), y cerramos el momento con la lectura de una
frase y con un saludo de paz (act. 6) que refuerzan nuestro sentir como cristianos.
Al final de la celebración, el catequista le entregará a cada chico la medalla corres-
pondiente a esta primera unidad (act. 7).
El apartado una parada en el camino podrá completarse en el mismo encuen-
tro o en los hogares, en el libro o en su versión digital (edelvivesdigital.com.ar), según
se prefiera. Se sugiere retomar las respuestas en el encuentro siguiente, o bien, al ter-
minar el año, hacer un recorrido por las respuestas de las siete unidades.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 39


El Espíritu Santo da vida
u ni da d 2

Páginas 22 a 35 unidad 2

a la Iglesia
Expectativas de logro • Acercarnos a la persona del Espíritu Santo, partiendo de su acción en nosotros, mani-
festada en los dones que recibimos de Él.
• Asumir el compromiso de poner nuestros dones al servicio de los demás para que
den fruto en gestos y actitudes positivas.

Presentación En esta unidad se presenta la acción del Espíritu Santo en la vida de las personas y en la
Iglesia, la comunidad cristiana. Partiendo del acontecimiento de Pentecostés, cuando el
Espíritu Santo irrumpe en la pequeña comunidad de la Virgen María y de los apóstoles
y la convierte en Iglesia misionera, se lo presentará como un don de Dios, que se mani-
fiesta en los dones que nos regala, los cuales nos ayudan a vivir más plenamente y se
multiplican cuando los ponemos al servicio de los demás. El resultado de la presencia y
la acción del Espíritu Santo en nosotros, “el fruto del Espíritu”, dice San Pablo (Gal 5, 22),
se expresa en las múltiples actitudes y formas de actuar de cada uno.
Pero ¿quién es el Espíritu Santo?: “Aquel a quien el Padre ha enviado a nuestros co-
razones, el Espíritu de su Hijo, es realmente Dios (…). Cuando el Padre envía su Verbo,
envía también su Aliento, misión conjunta en la que Hijo y Espíritu Santo son distintos
pero inseparables” (CEC, 689). Es importante acercar a los chicos a esta Tercera Persona
de la Santísima Trinidad, destacarles lo personal de su acción en nosotros y enseñarles a
contemplar y a disfrutar de las cosas cotidianas pero esenciales, de las experiencias sen-
cillas pero profundas, que son huellas de la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida.
Existe la opción de contextualizar los encuentros con el Diario de los peregrinos
unidos 5. En el capítulo 2 se aborda el tema desde los dones personales que cada uno
ha recibido para ponerlos al servicio de los demás. Damián se siente frustrado porque
Espiritualidad para el catequista cree que él no tiene ningún don, pero Martín lo hace reflexionar hasta que se da cuen-
Dice Carlos Vallés que si
tuviéramos ojos para ver y fe para
ta de que él también es poseedor de un don especial que es la fortaleza, un don de
sentir el revoloteo del Espíritu Dios que le da la fuerza para perseverar y seguir escribiendo, aunque a veces las buenas
Santo, que se nos acerca de mil ideas no se le ocurran fácilmente.
maneras en gozos pequeños e Avanzando en la narrativa, los chicos descubren que Claudia tiene una voz hermosa
ilusiones grandes, cambiaría y que canta muy bien. Los peregrinos, de a poco, se van sumando a ella, cada uno con
nuestra vida. Y a continuación
su habilidad, y todos juntos terminan creando un grupo de música. De esta manera,
enumera: una mañana clara al
despertarnos, una voz conocida, vemos cómo el hecho de compartir lo que cada uno sabe hacer genera que los dones
una palabra amiga, una rica de todos se potencien. Luego, Damián entiende que todos tenemos alguno de esos do-
comida, una bebida refrescante, un nes que Dios nos regala y que nuestra misión es descubrirlos. Por último, Martín les
verso, un apretón de manos, una habla sobre la importancia de compartir nuestros dones y ponerlos al servicio de los
sonrisa, un mensaje, un sueño, una demás. Eso los hará personas más plenas y felices.
oración, una expresión artística
que nos emociona… Todos esos son
A veces, los dones del Espíritu Santo los conocemos y los desarrollamos; otras veces,
dones del Espíritu Santo (Carlos como les pasa a Damián o a Lautaro, los vamos descubriendo con el tiempo, pero todos
Vallés, Gustad y ved, Maliaño, Sal los hemos recibido para enriquecer a los grupos de los que formamos parte, y de esa
Terrae, 2007). manera dar frutos con gestos y actitudes propias de quien vive movido por el Espíritu
Santo.

40 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 4

encuentro 4 Recibimos el Espíritu Santo Páginas 22 a 25

• Conocer el origen de la Iglesia misionera, luego de que María y los discípulos recibie- Expectativas de logro
ran el Espíritu Santo en Pentecostés.
• Comprender que el Espíritu Santo es la presencia de Dios entre nosotros y nos invita a
transmitir el Mensaje de Jesús a través de la misión.
• Descubrir los propios dones y talentos, y experimentar la alegría de ponerlos en común.
En vida se trata de que los chicos tomen conciencia de sus propios dones y de que sean Desarrollo
capaces de compartirlos. Para reforzar esta idea, el catequista puede evocar algún acto
escolar o evento deportivo –del grupo de quinto grado– en el que esta situación se haya
puesto de manifiesto. También puede proponer una lista de talentos: cantar, bailar,
divertir a los demás, dibujar, jugar al fútbol, aconsejar, ayudar, entre muchos otros, e
invitar a los chicos a votar a un compañero que se destaque en cada uno.El elegido les
contará al resto cómo piensa que puede poner ese talento al servicio de los demás.
En luz, el catequista creará el clima adecuado de silencio y atención para proclamar
la Palabra (act. 4). Para la actividad, el catequista les hará notar a los chicos las imá-
genes sensoriales que describe el texto: auditivas, visuales, táctiles, y todas ellas muy
notorias. Y, para que reflexionen, les puede planear este interrogante: ¿qué querrá ha-
cernos notar el escritor con estas imágenes?
En el Antiguo Testamento, los escritores bíblicos usan ese tipo de imágenes para
describir la presencia y la acción de Dios, aunque sin la claridad con la que, en el Nuevo
Testamento, Jesús habla del Espíritu Santo. Luego, una vez completado el cuadro de la
act. 5, los chicos pueden compartir las representaciones del Espíritu Santo que encon-
traron y dar los motivos por los que creen que los escritores las eligieron.
Para generar en los chicos la respuesta a la Palabra, el catequista les hará notar
de qué forma esas representaciones impactaron en aquella pequeña comunidad de
Jerusalén, que pasó de estar encerrada y temerosa a abrir las puertas y salir con fervor
y valentía a anunciar a Jesús. Luego, los chicos podrán apreciar esta misma actitud en
algunos misioneros de la actualidad (act. 6). Esto propiciará que se comprometan a po-
ner sus dones al servicio de los demás a través de acciones concretas para anunciar la
Buena Noticia (act. 7 y 8).

Si se trabaja con este recurso, en el capítulo 2 (pp. 9 y 10) cada peregrino, superando sus Diario de los
propios límites, se anima a compartir su talento con los demás y, en conjunto, logran peregrinos unidos
una canción mucho más bella que la que cada uno podría haber creado en soledad.
Esto puede servir como disparador para que, en las act. 1 y 2 del momento vida, los
chicos reflexionen sobre sus propios dones.

Espiritualidad para el catequista


El mayor don al que puede aspirar un catequista es el de dejarse llevar por el Espíritu Santo,
abrir el corazón para recibirlo y confiar en la fecundidad de su acción evangelizadora.
“El Espíritu Santo es el alma de esta Iglesia. Él es quien explica a los fieles el sentido
profundo de las enseñanzas de Jesús y su misterio. Él es quien (…) actúa en cada
evangelizador que se deja poseer y conducir por Él, y pone en los labios las palabras que
por sí solo no podría hallar, predisponiendo también el alma del que escucha para hacerla
abierta y acogedora de la Buena Nueva y del Reino anunciado” (Pablo VI, Evangelii Nuntiandi,
Nº 75).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 41


5 ENCUENTRO

Páginas 26 a 29 encuentro 5 Los dones del Espíritu Santo

Expectativas de logro • Conocer los dones del Espíritu Santo y cómo se pueden aprovechar.
• Relacionar la presencia de los dones del Espíritu Santo en cada persona con el deseo
de vivir como Jesús y anunciar su Mensaje.
• Apreciar la vida de los que tienen el corazón abierto para recibir al Espíritu Santo.
• Desarrollar las siguientes actitudes: autoconocimiento para descubrir las propias in-
clinaciones, los dones y las capacidades, como también aquellos dones que deben
seguir desarrollándose; compartir los dones propios y acoger los dones de los de-
más; comprometerse a desarrollar los dones recibidos.

Desarrollo En vida, se propone el debate en grupos sobre la diferencia entre una habilidad o ta-
lento y un don del Espíritu Santo (act. 2). Sin embargo, estos no se oponen: unos y otros
son regalos de Dios, pero los talentos y habilidades podemos desarrollarlos con nues-
Espiritualidad para el catequista tras propias fuerzas humanas, mientras que los dones del Espíritu Santo son infundi-
“La idea es que los dones facilitan
el ejercicio de las virtudes, es decir,
dos por Dios en nuestros corazones, son obra de su amor en nosotros y necesitamos su
que nos hacen fácil y casi natural ayuda para desarrollarlos y ponerlos en práctica.
el reaccionar noblemente ante En luz, se proclamará la Palabra destacando la invitación a poner nuestros dones
las circunstancias de la vida, nos al servicio de los demás (act. 5). Como parte de la iluminación de este encuentro, se
inclinan suavemente a seguir las presenta el significado de cada uno de los siete dones del Espíritu Santo. Estos dones
indicaciones del Espíritu, nos hacen
enriquecen todos los ámbitos de la vida del cristiano. El entendimiento, el consejo y
dóciles y ágiles en el deporte de
vivir. Esa facilidad, esa suavidad, esa la ciencia perfeccionan la fe, es decir, la hacen crecer y la fortalecen, sobre todo frente
casi connaturalidad, son el toque a las dudas y las oscuridades; el temor de Dios y la fortaleza nos impulsan a tener una
del Espíritu Santo en su acción a un esperanza más firme, y la sabiduría y la piedad perfeccionan la caridad, lo que nos hace
tiempo firme y delicada, eficaz y mucho más capaces de amar de lo que podríamos ser solo con nuestras fuerzas.
respetuosa, y eso es lo que aportan En respuesta se presentan las biografías resumidas de dos santos (act. 6) que
sus dones a nuestro esfuerzo
diario para ser mejores. El Espíritu
aprovecharon muy bien los dones que recibieron de Dios. A partir de esto, los chicos
trabaja desde dentro uniéndose podrán reflexionar acerca de que nuestra vida será siempre más plena y feliz si sabe-
calladamente a nuestros esfuerzos, mos aprovechar los dones que recibimos de Dios. Los textos propuestos en la act. 7
enderezando nuestros deseos, no se refieren estrictamente a los dones del Espíritu Santo, pero, como dice la Carta
acompañando nuestros planes. Esos de Santiago, “Todo lo que es bueno y perfecto, es un don de lo alto” (1, 17). Las act. 8 y 9
son sus dones” (Carlos Vallés, ob. cit.).
pueden resolverse como cierre del encuentro o en los hogares. Si así fuera, se sugiere
retomar las respuestas la semana siguiente.

Diario de los El subepisodio del capítulo 2 correspondiente a este encuentro (p. 11) relata cómo se
peregrinos unidos pone de manifiesto en Lautaro un don del Espíritu Santo que ayuda a Damián a resol-
ver un problema. En caso de trabajar este recurso en relación con el momento vida, el
objetivo es mostrar que se pueden descubrir estos dones en lo cotidiano, ya que enri-
quecen todos los ámbitos de la vida de la persona. Se recomienda abordarlo antes de
la act. 1.

42 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 6

encuentro 6 El Espíritu Santo nos orienta en la vida Páginas 30 a 33

• Reconocer el fruto de poner en práctica nuestros dones. Expectativas de logro


• Desarrollar las siguientes actitudes: autoconocimiento para detectar los procesos de
crecimiento personales y grupales, percibir y valorar actitudes positivas propias y ajenas.

En vida, el catequista buscará que los chicos también noten que han crecido gracias a Desarrollo
las experiencias que fueron viviendo (act. 1 y 2). Puede hacer referencia también a al-
gún hecho por el que los chicos hayan transitado y que los haya hecho madurar como
grupo: su Primera Comunión, un campamento, algún proyecto solidario que hayan rea-
lizado, etc. Luego, entre todos, podrán poner en palabras y explicar cómo y por qué esa
vivencia los hizo crecer.
En luz, luego de proclamar la Palabra (act. 4), el catequista puede reflexionar con
los chicos sobre que, si bien usualmente se habla de “frutos” del Espíritu Santo, san Pa-
blo dice: “El fruto del Espíritu es…”, en singular; es decir, es el efecto, el resultado, de la
presencia y la acción del Espíritu Santo en nosotros, que se manifiesta en esas actitudes
de la persona. Si bien la tradición cuenta doce frutos del Espíritu Santo, en el texto de
san Pablo se mencionan nueve, cuyos significados permiten completar el árbol con ayu-
da del catequista (act. 5).
En respuesta, el catequista orientará a los chicos para que reflexionen (act. 6) sobre
los frutos del Espíritu Santo que necesitan hacer crecer en ellos para mejorar su relación
con las distintas personas con las que comparten la vida cotidiana. De lo que se trata es
de vivir como dice san Pablo en la misma carta a los gálatas: “Si vivimos animados por
el Espíritu, dejémonos conducir también por Él” (5, 25). Tenemos el Espíritu Santo en
nuestro corazón, dejémoslo manifestarse y dar fruto.
Para finalizar, invitaremos a los chicos a que se comprometan a desarrollar y com-
partir los frutos del Espíritu Santo con actividades individuales y un canto (act.7, 8 y 9).
Luego, en el aula o en sus hogares, pensarán cuál de sus talentos aporta más al grupo
(act. 10) y retomarán esta actividad en la celebración.

Los acontecimientos del relato (capítulo 2, p. 12) pueden utilizarse como disparadores Diario de los
del momento vida. En la narrativa, Damián entiende que tiene que comprometerse peregrinos unidos
con los valores sobre los que escribe y no solo usar esas palabras porque “suenan bien”.
Esto también le hace notar que está creciendo y que va haciéndose más responsable de
sus actos. Del mismo modo, en las act. 1 y 2 se invita a los chicos a reflexionar sobre su
crecimiento.

Espiritualidad para el catequista


“No podemos dejar de decir que el deseo y la búsqueda del bien de los demás y de toda la
humanidad implican también procurar una maduración de las personas y de las sociedades
en los distintos valores morales que lleven a un desarrollo humano integral. En el Nuevo
Testamento se menciona un fruto del Espíritu Santo (cf. Ga 5,22), expresado con la palabra
griega agazosúne. Indica el apego a lo bueno, la búsqueda de lo bueno. Más todavía, es
procurar lo excelente, lo mejor para los demás: su maduración, su crecimiento en una
vida sana, el cultivo de los valores y no sólo el bienestar material. Hay una expresión latina
semejante: bene-volentia, que significa la actitud de querer el bien del otro. Es un fuerte deseo
del bien, una inclinación hacia todo lo que sea bueno y excelente, que nos mueve a llenar la
vida de los demás de cosas bellas, sublimes, edificantes” (papa Francisco, Fratelli Tutti).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 43


U2 CELEBRACIÓN

Páginas 34 y 35 celebración ¡Con Jesús, un mundo mejor es posible!

Expectativas de logro • Celebrar la alegría de experimentar la presencia en nosotros del Espíritu Santo, el
cual se manifiesta por medio de sus dones y en el fruto de estos, si los aprovechamos
poniéndolos al servicio de los demás.

Materiales • Una cartulina blanca recortada en forma de paloma.


• Pegamento.
• Las plumas que los chicos completaron con sus talentos en la act. 10 del encuentro 6.
Desarrollo Para comenzar la celebración, los chicos se sentarán alrededor de la paloma de cartu-
lina y, en silencio, apreciarán el recorrido que hicieron a lo largo de la unidad con sus
compañeros mientras serenan su corazón (act. 1).
Luego, harán juntos la señal de la cruz y escucharán la proclamación de la Palabra
(act. 2). Para profundizar sobre la cita leída, el catequista explicará el significado de
‘bien común’ y de qué formas es posible contribuir con él, guiados por el Espíritu Santo,
que vive en nosotros. Así vivieron los santos, en particular la Virgen María. Nada de lo
que hicieron en su vida fue el resultado de sus esfuerzos personales, sino del impulso y
la acción del Espíritu Santo.
Inspirados por estos ejemplos, mientras escuchan Para darlo a los demás (disponible
en el cancionero de los peregrinos unidos), los chicos pegarán la pluma que confeccio-
naron en la actividad 10 del encuentro 6 en la paloma (act. 3).
En la oración comunitaria (act. 4) se pondrá de manifiesto esta súplica de ser dó-
ciles al Espíritu Santo. El cierre de esta celebración lo realizará cada uno con su familia
(act. 5). Para finalizar, el catequista entregará las medallas correspondientes a esta se-
gunda unidad (act. 6).
El apartado una parada en el camino podrá completarse en el mismo encuen-
tro o en los hogares, en el libro o en su versión digital (edelvivesdigital.com.ar), según
se prefiera. Se sugiere retomar las respuestas en el encuentro siguiente, o bien, al ter-
minar el año, hacer un recorrido por las respuestas de las siete unidades.

Espiritualidad para el catequista


“El Espíritu Santo puede actuar misteriosamente en cualquier circunstancia, también
en medio de los aparentes fracasos de la catequesis (…). Esto es lo que se llama ‘sentido
de misterio’. Es saber con certeza que quien se ofrece a sí mismo a Dios por amor y, de
este modo, se entrega a la misión que Dios le confía, seguramente será fecundo, será un
sarmiento con abundantes frutos (Jn 15, 5), su vida y su actividad no serán estériles. (…)
Pero esos frutos se producen de manera misteriosa, esa fecundidad es muchas veces
invisible, inaferrable, no puede ser contabilizada. Por eso el catequista puede entregarse
intensamente a la misión con la seguridad de que su esfuerzo será fecundo, pero sin
pretender saber cómo, dónde, ni cuándo. Eso es “el secreto del Espíritu” (Víctor M. Fernández,
Catequesis con Espíritu, Buenos Aires, San Benito, 2005.).

44 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


La Iglesia se apoya en una

u ni da d 3
unidad 3 Páginas 36 a 49

roca firme
• Conocer a Simón Pedro como el apóstol elegido por Jesús para ser la cabeza visible Expectativas de logro
de la primera comunidad cristiana y contemplar el proceso de maduración personal
que él manifiesta, siendo parte de la comunidad de los discípulos de Jesús.
• Descubrir desde la propia identidad la misión que tenemos como miembros de la Iglesia.
Hasta aquí ya fueron presentados Jesús, la “cabeza” y la piedra fundamental, y el Espíritu Presentación
Santo, el “alma vivificadora” de la Iglesia. Los cristianos, desde los primeros tiempos, a modo
de “piedras vivas”, participamos de su construcción (ver 1 Pe 1, 5).
En esta unidad se presenta a Simón Pedro, el apóstol al que Jesús elige como esa
“piedra viva” en la que afirmará su Iglesia. Y así como Pedro tiene ese lugar, cada uno de
nosotros tiene el suyo, y todos tenemos la misión de construir esta comunidad creyen-
te, cimentada en la fe en Jesús y en su Palabra.
Se manifiesta también un aspecto muy importante en la forma de enseñar de Jesús:
las parábolas. Si bien se suele decir que son relatos breves y sencillos, para descubrir el
verdadero sentido de las parábolas es necesario reflexionar sobre ellas y profundizarlas.
A partir de las parábolas, Jesús nos ayuda a comprender qué es el Reino de Dios.
De forma optativa, se puede abordar esta unidad a partir del capítulo 3 del Diario
de los peregrinos unidos 5. Allí los peregrinos comienzan reflexionando entre todos
acerca de la personalidad de cada uno y sobre sus diferencias y similitudes. Piensan
también sobre la posibilidad de profundizar el conocimiento mutuo en el proceso de
compartir el grupo, y al mismo tiempo sobre la dificultad de conocerse a sí mismos y a
los otros completamente, porque cada persona guarda un misterio. Con el avance de la
historia, irán descubriendo lo importante que es caminar con otros para crecer, apoyándose
mutuamente. Y gracias a eso llegarán a una conclusión muy importante: aunque en un gru-
po haya diferentes personalidades y afinidades, se puede compartir un proyecto en común.
A partir de un juego de definiciones, los peregrinos reflexionan sobre la importan-
cia de abrir el corazón, ya que solo desde él se puede conocer y describir el corazón
del otro. Esto le da el pie a Martín para hablarles sobre cómo Pedro reconoció a Jesús
como el Hijo de Dios: porque lo vio con el corazón. Finalmente, Damián se da cuenta
del valor de la verdadera amistad, y de su poder para cambiar a las personas: cuando se
apoyan mutuamente, se hacen mucho más fuertes.

Espiritualidad para el catequista


“Para vivir, desarrollarse, crecer en libertad, el ser humano necesita encontrar a otra persona que
lo reconozca como único, que lo aliente a crecer y a llegar a ser él mismo. Sin eso, él se cierra, se
defiende e intenta demostrarse lo que vale. El ser humano necesita un ambiente de comunión,
de confianza, de amistad, para desarrollar todas sus posibilidades y para formarse. (…)
Cada ser humano tiene su secreto, su misterio. Algunas vidas son largas, otras cortas.
Algunas personas parecen vivir las etapas de crecimiento, otras no. (…) En algunos se ve
claramente el sentido de su vida, en otros difícilmente se ve. Personalmente, creo en la
importancia de cada persona, sean cuales sean sus límites, su pobreza o sus dones. Hay
un sentido en la vida de cada uno, aunque no se vea. Creo en la historia sagrada de cada
persona, en su belleza y valor. Esto existe incluso aunque tenga una deficiencia profunda”
(Jean Vanier, Cada persona es una historia sagrada, Madrid, PPC, 1994).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 45


7 ENCUENTRO

Páginas 36 a 39 encuentro 7 Nos une la fe en Jesús

Expectativas de logro • Conocer a Simón Pedro y valorar su fe y su liderazgo en la comunidad de discípulos.


• Abrir el corazón para conocer más a Jesús y así hacer crecer en la fe en Él.
• Prestar atención y escuchar como medio para conocer a las personas que nos rodean.
• Crecer en el autoconocimiento.
Desarrollo En vida, el catequista les hará ver a los chicos la importancia de que nuestras palabras
y actos reflejen verdaderamente quiénes somos, así como también el hecho de que en
el proceso de crecimiento vamos cambiando.
Para descubrir el sentido profundo de la cita que se propone en luz y poder resol-
ver las act. 5-7, es pertinente reponer el contexto histórico. El pueblo de Jesús esperaba
la llegada del Mesías, pero había falsos líderes que se hacían pasar por Él, y también
había grupos religiosos que veían a Jesús como una amenaza. Se recomienda detener-
se en las dos preguntas que hace Jesús: “¿Qué dice la gente sobre mí?”, “¿Quién dicen
ustedes que soy?”. Una es la opinión de los que miraban a Jesús de lejos, pero no veían
claramente quién era; la otra es la de su amigo Simón, que compartía con Él el día a
día. Seguramente, todos los discípulos quedaron extrañados con la respuesta, también
el mismo Simón, porque fue Dios quien le hizo comprender, en lo profundo de su co-
razón, que Jesús era el Mesías esperado. Como respuesta a esta certeza, Jesús le da un
nuevo nombre, que representa la solidez de su fe, y le asigna un papel clave en la cons-
trucción de su Iglesia.
En respuesta, en la act. 8 se les puede preguntar a los chicos si conocen a otras
personas que vivan su fe en lo cotidiano. Luego, ellos mismos tienen la oportunidad de
expresar su fe de la misma forma que los deportistas (act. 10). Esta actividad no debería
presentarse como una presión o una imposición, sino como una posibilidad de inspirar
a otros con nuestras palabras y nuestra fe. En la act. 11 se les propone que respondan
ellos la pregunta que Jesús les hace a sus discípulos. Todas las respuestas serán bien
recibidas. Si no son las esperadas, esto motivará al catequista a buscar los caminos para
que los chicos crezcan en el conocimiento, el amor y la fe en Jesús.

Diario de los Como opción para contextualizar el encuentro, en el capítulo 3 (pp. 13 y 14) los peregri-
peregrinos unidos nos descubren que compartir la vida con otros les permite conocerlos y que, para poder
describirlos, deben ver con el corazón. Del mismo modo, en vida los chicos se descri-
ben a sí mismos y a un ser querido y, en luz, conocen cómo Pedro describe a Jesús.

Espiritualidad para el catequista


“Algunos consideran a Jesús como Juan el Bautista. Juan hace ayuno y vive en el desierto. El
renunciar a algunas cosas pertenece a nuestra forma de vivir la fe (…). Pero quien crea que
abstenerse es mejor que disfrutar se hace una falsa idea de lo que es Dios. Otros consideran
a Jesús como Elías. Elías es un hombre de fuego. Arremetió contra los enemigos de Dios en
forma violenta. (…) El Padre de Jesús (…) es un Dios misericordioso que puede esperar hasta que
el hombre se convierta y transite diversos caminos hasta que lo encuentre. Jeremías es el justo
sufriente. (…) Dios no quiere el sufrimiento, sino la vida de toda la humanidad.
Ver a Jesús como Juan el Bautista, como Elías o como Jeremías es tener una imagen
fragmentaria de Dios. En estos testimonios se pueden ver aspectos esenciales de Dios, pero, si
uno de estos aspectos se absolutiza, se desvirtúa su imagen.
‘Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo’, confiesa Simón. El Mesías libera, el Mesías sana. (…)
Dios quiere transmitirnos a nosotros la vida del amor que fluye de Él. Quien siga a Jesús debe
ver a Dios, como lo ha expresado Simón en su profesión de fe” (Anselm Grum, Para experimentar
a Dios abre tus sentidos, Buenos Aires, Lumen, 2004).

46 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 8

encuentro 8 Continuamos con el desafío de Pedro Páginas 40 a 43

• Profundizar el conocimiento de Simón Pedro descubriendo su proceso de fe y va- Expectativas de logro


lorándolo como el primer papa de la Iglesia.
• Reconocernos miembros de la Iglesia que Jesús fundó sobre la fe de Pedro para que
continuara su misión.
• Desarrollar las siguientes actitudes: valorar el propio proceso de fe, tomar conciencia
de la pertenencia a la Iglesia de Jesús, crecer en la capacidad de admiración por las
personas que viven la fe.

• Papel afiche y marcadores. Materiales

En vida, se invita a los chicos a reflexionar sobre la posibilidad de guiar y ser guiados Desarrollo
por las personas que los quieren y desean el bien para ellos.
En luz, se propone trabajar con un diálogo entre Jesús y Pedro, que sucede luego de
la resurrección del Señor. En él, Pedro no termina de comprender las palabras de Jesús
y se entristece. A partir del pasaje, el catequista podrá explicar que Pedro hace un pro-
ceso, con avances y retrocesos, en su vida de fe y de amistad con Jesús. Esta experiencia
de Pedro hará que los chicos valoren su propio proceso de fe. Todos tenemos avances y
retrocesos en nuestra vida de fe, también los catequistas, los sacerdotes, el papa. Pero
Jesús ve las posibilidades que tenemos, ve hasta dónde podemos llegar si nos dejamos
conducir por el Espíritu Santo. Por eso vio que Pedro, a pesar de haberlo negado y aban-
donado, sería el pastor de su rebaño y daría su vida por Jesús y su Iglesia (act. 5).
En respuesta, a partir de la canción Jesús te seguiré (disponible en el cancionero de
los peregrinos), el catequista orientará a los chicos a pensar actitudes propias de al-
guien que sigue a Jesús como maestro de vida (act. 6, 7 y 8). Pero, como estamos en un
camino, haciendo un proceso, no ponemos en práctica con facilidad todas las actitudes
de un verdadero discípulo; somos conscientes de que algunas hace falta reforzarlas
(act. 9 y 10). De esta convicción surgirá el mensaje que, entre todos, dirigirán a la comu-
nidad de la Iglesia (act. 11).

Pueden iniciar esta secuencia con la lectura del capítulo 3 (p. 15), en el que Martín invita Diario de los
a los peregrinos a evocar personas cercanas que puedan ser admiradas, no por lo que peregrinos unidos
tienen ni por sus habilidades naturales, sino porque han optado por vivir de acuerdo
con sus convicciones más profundas, dejando una huella en el camino para que otros
puedan seguirla. Luego, en vida, el mismo ejercicio se propone a los chicos, junto con
la toma de conciencia de que ellos mismos pueden dejar huella en otros (act. 1 y 2).

Espiritualidad para el catequista


“Para formar parte de esa Iglesia había que confesar a Jesús como Hijo de Dios, había que
creer en Él. Pedro creía en Jesús. Toda su vida había creído en Jesús, aun en la noche triste
en que había negado conocerlo. Jesús también había creído en Pedro, y había rezado por él
para que no desfalleciera en la fe. (…)
Pedro no solo creía en Jesús, lo amaba. Por eso un día le dijo frente al lago con total
sinceridad, como entregando el corazón: ‘Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo’.
Con esas palabras, tres veces repetidas, Simón lavó la triple negación; con la dulzura
del amor borró la triple amargura de la traición. Por eso Pedro es piedra, cimiento de la
Iglesia, porque la Iglesia es la congregación de todos aquellos que, como él, creen en Jesús
firmemente y lo aman de corazón” (Diego Jaramillo, Los amigos de Jesús, Bogotá, Minuto de
Dios).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 47


9 ENCUENTRO

Páginas 44 a 47 encuentro 9 Somos parte de los cimientos


de la Iglesia

Expectativas de logro • Reconocer que la Palabra de Dios es la roca firme sobre la que se afirma la Iglesia y la
vida de cada cristiano.
• Poner en práctica los valores que nos enseñó Jesús con sus palabras y obras.
Desarrollo La familia, los amigos, los afectos, los maestros y los catequistas forman parte de los
cimientos de nuestra vida: le dan estabilidad y firmeza, permiten enfrentar desafíos y
crecer seguros. Una amistad verdadera puede cambiar a una persona, porque un buen
amigo, que es el cimiento donde se apoya la vida, siempre busca que su amigo saque lo
mejor de sí mismo, como Jesús hizo con Pedro. En vida, las act. 1 y 2 tienen el objetivo
de hacer tomar conciencia a los chicos de las personas que son los cimientos de su vida
y de aquellas a las que ellos pueden apoyar con su amistad y compañía.
En luz se proclama la parábola de las casas construidas sobre piedra y sobre arena.
Jesús mismo hace esta comparación: la casa construida sobre roca es el hombre sen-
sato, de buen juicio, prudente y maduro en sus decisiones, que escucha sus palabras y
las pone en práctica; la casa construida sobre arena es el hombre insensato, que escucha
sus palabras y no las pone en práctica. Los cimientos son diferentes: la roca es firme y
segura; la arena es frágil. Creer firmemente en Jesús y llevar a la práctica sus palabras le
da estabilidad a nuestra vida, no habrá dificultades ni dudas que la derrumben; encon-
traremos siempre el modo de seguir caminando de la mano de nuestro amigo Jesús.
En respuesta, a partir de los tuits del papa Francisco, veremos que la fe en Jesús y
en sus palabras, además de ser el fundamento sólido donde podemos apoyar nuestra
vida, es la base de la Iglesia. Siendo Él la piedra fundamental de la Iglesia, los cimien-
tos son todo aquello que mostró con sus palabras y obras: misericordia, servicio, amor,
compasión, esperanza, fe, perdón (act. 7 y 8). Nosotros estamos invitados a continuar
su misión con alegría y a dar testimonio de Él con nuestra vida (act. 9 y 10). La act. 12 se
puede hacer en los hogares o desde el colegio.

Diario de los El relato de los peregrinos puede ser un disparador para la secuencia. Allí, en el capítu-
peregrinos unidos lo 3 (p. 16), a partir de la amistad reciente pero sólida entre Damián y Mario, se enfatiza
la importancia de que la vida de una persona se apoye sobre cimientos fuertes para
que pueda desarrollarse plenamente. Luego, esta idea se retoma a lo largo de todo el
encuentro.

Espiritualidad para el catequista


“La Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que
se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan. Primerear. La comunidad
evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, y la primereó en el amor, y
por eso ella toma la iniciativa sin miedo; salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar
al cruce de los caminos para invitar a los excluidos. La Iglesia sabe involucrarse, se mete
con obras y gestos en la vida cotidiana de los demás, achica distancias (…). La comunidad
evangelizadora se dispone a acompañar a la humanidad en todos sus procesos, por más
duros y prolongados que sean. Fiel al don del Señor, (…) encuentra la manera de que
la Palabra se encarne en una situación concreta y dé frutos de vida nueva, aunque en
apariencia sean imperfectos o inacabados. Por último, la comunidad evangelizadora gozosa
siempre sabe festejar. Celebra y festeja cada pequeña victoria, cada paso adelante en la
evangelización. La evangelización gozosa se vuelve belleza en la liturgia en medio de la
exigencia diaria de extender el bien” (papa Francisco, Evangelii Gaudium).

48 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


CELEBRACIÓN U3

celebración ¡Somos piedras vivas de la Iglesia de Jesús! Páginas 48 y 49

• Celebrar que, como Pedro, también nosotros somos “piedras vivas” de la Iglesia de Jesús. Expectativas de logro

• Un afiche con una casa dibujada, que represente la Iglesia. En los cimientos de la Materiales
casa, el nombre de Jesús, y por encima, el de Pedro, María y algunos santos que los
chicos conozcan.
• Cinta adhesiva.
• Las piedras con el nombre de cada chico que elaboraron en la act. 11 del encuentro 9.
Si se cuenta con tiempo suficiente, como una propuesta alternativa, esta celebración Desarrollo
puede comenzar con un canto que hable de la Iglesia. Luego, se procederá a hacer la se-
ñal de la cruz y entrar en clima de celebración con una actividad de interioridad (act. 1).
El pasaje de la primera carta de san Pedro sugerido como iluminación (act. 2 y 3)
presenta a la Iglesia como “casa espiritual”, es decir, como la comunidad de los segui-
dores de Jesús. Nosotros somos las “piedras vivas”, que la edificamos y que abrimos sus
puertas a todos los hombres y mujeres del mundo para que también puedan acercarse
a Él y encontrar el amor salvador de Dios.
En la act. 4, a las intenciones propuestas se pueden agregar otras, sugeridas por los
chicos, el catequista o las familias. A continuación, el catequista propondrá esta ima-
gen: cada uno de nosotros es una “piedra viva” que, con su fe en Jesús y en su Palabra,
con sus propios dones y habilidades, edifica la Iglesia, por eso las piedras son todas di-
ferentes.
Siguiendo esta idea, mientras cantan Jesús te seguiré en la act. 5 (disponible en el
cancionero de los peregrinos unidos), de a uno, los chicos se acercarán al centro de la
ronda a pegar la piedra con su nombre junto a los nombres de Pedro, María y los santos
(act. 6). De esa manera, irán formando la casa. Concluida la celebración, pueden pegar
el afiche en el aula para tenerlo presente el resto del año.
El apartado una parada en el camino podrá completarse en el mismo encuen-
tro o en los hogares, en el libro o en su versión digital (edelvivesdigital.com.ar), según
se prefiera. Se sugiere retomar las respuestas en el encuentro siguiente, o bien, al ter-
minar el año, hacer un recorrido por las respuestas de las siete unidades.

Espiritualidad para el catequista


“[La Iglesia] no pretende disputar poderes terrenos, sino ofrecerse como ‘un hogar entre
los hogares —esto es la Iglesia—, abierto […] para testimoniar al mundo actual la fe, la
esperanza y el amor al Señor y a aquellos que Él ama con predilección. Una casa de puertas
abiertas. La Iglesia es una casa con las puertas abiertas, porque es madre’” (papa Francisco,
Fratelli Tutti).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 49


De las primeras comunidades
u ni da d 4

Páginas 50 a 63 unidad 4

cristianas a la Iglesia actual


Expectativas de logro • Descubrir el alcance de ser una comunidad que forma parte de la gran familia de los
discípulos de Jesús.
• Crecer en el compromiso de dar testimonio de nuestra fe y de ser misioneros que
anuncian la Buena Noticia.

Presentación Contemplando los primeros pasos de la Iglesia, se presentará el estilo de vida de la pri-
mera comunidad cristiana, la comunión entre sus miembros y el testimonio valiente
que daban de Jesús resucitado.
A partir de Pentecostés, con el anuncio de la Buena Noticia, muchos judíos se con-
vierten a la fe en Jesús y se bautizan. El poder del Espíritu Santo se manifiesta en los
apóstoles que realizan milagros “en el nombre de Jesús”. Al mismo tiempo, las auto-
ridades judías reaccionan contra esta fe que se propaga rápidamente, persiguiendo a
quienes la profesan.
Sin embargo, ellos “no pueden callar lo que han visto y oído”, y siguen anunciando a
Jesús y viviendo sus enseñanzas en medio de las persecuciones e incluso de la muerte.
Esta primera Iglesia misionera es modelo para la Iglesia de todos los tiempos, como se
puede observar con los ejemplos de santa Teresa de Calcuta y la hermana Guadalupe.
Es posible contextualizar los encuentros con el Diario de los peregrinos unidos
5. En el capítulo 4 los peregrinos se preguntan si son un grupo que solo se reúne sin un
fin en común o si son una comunidad, en la que sus miembros se conocen y se valoran
mutuamente y comparten valores y proyectos. Gracias a esa reflexión se dan cuenta de
que cada vez se conocen más, que tienen más cosas en común y que pueden emprender
tareas juntos. Por eso, como una comunidad no se encierra en sí misma y siempre bus-
ca ampliar sus límites, de los peregrinos surge un proyecto para reciclar los juguetes que
ellos ya no usan y regalárselos a los chicos del barrio que no tienen, una acción que, al
mismo tiempo, contribuye a cuidar el ambiente de la contaminación.
Luego de varios días acondicionando los juguetes, salen a repartirlos, y la misión es
todo un éxito. Todos los chicos que recibieron los juguetes están felices, y los peregrinos
están tan emocionados que hasta les cuesta hablar. De esta manera, los peregrinos se van
haciendo conscientes de que el grupo que forman es una comunidad de discípulos de
Jesús, que imita su estilo de vida.

Espiritualidad para el catequista


“La Iglesia ‘tiene un papel público que no se agota en sus actividades de asistencia y educación’,
sino que procura ‘la promoción del hombre y la fraternidad universal’. [...]Y como María, la
Madre de Jesús, ‘queremos ser una Iglesia que sirve, que sale de casa, que sale de sus templos,
que sale de sus sacristías, para acompañar la vida, sostener la esperanza, ser signo de unidad
[…] para tender puentes, romper muros, sembrar reconciliación’” (papa Francisco, Fratelli Tutti).

50 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 10

encuentro 10 Nos une vivir como Jesús Páginas 50 a 53

• Descubrir que una comunidad es un grupo de personas que comparten la vida y los Expectativas de logro
valores que Jesús nos enseña.
• Crecer en la confianza en Jesús, detenerse a mirarlo y comprometerse a imitarlo.
• Desarrollar las siguientes actitudes: empatía, solidaridad, caridad, atención a las ne-
cesidades de los demás.

• Papel afiche y marcadores. Materiales

En vida, se les propone a los chicos que piensen en la importancia de tener distintos Desarrollo
grupos de pertenencia con los cuales se comparten experiencias variadas (familiares,
escolares, artísticas, deportivas, etc.).
En luz, la cita bíblica propuesta enfatiza que Jesús es la cabeza de la Iglesia y que
todos sus seguidores estamos llamados a ser el cuerpo que siga su ejemplo y ponga en
prática el Evangelio cada día de nuestra vida (act. 4 y 5). En la act. 6 los chicos podrán
identificar qué actitudes son propias de un seguidor de Jesús (verdad, amor) y de cuáles
es mejor tomar distancia (mentira, vicio). En Ef 2 se pueden encontrar más valores posi-
tivos y negativos, que los chicos podrían comprender con ayuda del catequista.
En respuesta, vemos que no todos los que formaban parte de las primeras comu-
nidades cristianas habían conocido personalmente a Jesús, sino que muchos lo hacían
por medio del testimonio que daban los apóstoles. Esto, en parte, ha quedado escrito
en el Nuevo Testamento. Entonces, la comunidad de los amigos de Jesús se caracteriza
por tener una fe en común y por compartir experiencias y su estilo de vida (act. 7 y 8).
A partir de esta reflexión, en la act. 9, los chicos podrán identificar y comprometerse
con los valores propios de una comunidad de amigos de Jesús, sin olvidar que una co-
munidad con estas características nunca se encierra en sí misma; por el contrario, siem-
pre está atenta a las necesidades de los demás y a recibir con los brazos abiertos a quien
se acerca. Este compromiso quedará plasmado en el afiche.
Por último, en la act. 10 se invita a las familias a que acompañen a los chicos en su
compromiso de formar la comunidad de la Iglesia.

En el capítulo 4 (pp. 17 y 18), con ayuda de Martín los peregrinos reflexionan acerca de Diario de los
los grupos y las comunidades. Así concluyen que los miembros de una comunidad peregrinos unidos
comparten valores y experiencias que los vinculan de una manera más profunda y los
enriquecen mutuamente. Si se opta por trabajar la narrativa, es posible retomar este
episodio a lo largo de todo el encuentro.

Espiritualidad para el catequista


“‘Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve’ (1 Jn 4,20). Aun
esta propuesta de amor podía entenderse mal. Por algo, frente a la tentación de las primeras
comunidades cristianas de crear grupos cerrados y aislados, san Pablo exhortaba a sus discípulos
a tener caridad entre ellos ‘y con todos’ (1 Ts 3,12), y en la comunidad de Juan se pedía que los
hermanos fueran bien recibidos, ‘incluso los que están de paso’ (3 Jn 5). Este contexto ayuda a
comprender el valor de la parábola del buen samaritano: al amor no le importa si el hermano
herido es de aquí o es de allá. Porque es el ‘amor que rompe las cadenas que nos aíslan y separan,
tendiendo puentes; amor que nos permite construir una gran familia donde todos podamos
sentirnos en casa. […] Amor que sabe de compasión y de dignidad’” (papa Francisco, Fratelli Tutti).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 51


11 ENCUENTRO

Páginas 54 a 57 encuentro 11 Todo para la comunidad

Expectativas de logro • Descubrir que el mandamiento del amor recíproco nos invita al compromiso de
compartir nuestros bienes con los demás.
• Desarrollar las siguientes actitudes: ser agradecidos por los bienes recibidos, no ser
indiferentes ante las necesidades de los demás, compartir con generosidad.

Desarrollo En vida, el catequista orientará a los chicos para que en la interiorización se hagan
conscientes de todos los bienes materiales y espirituales que tienen y de la necesidad
Espiritualidad para el catequista de agradecer por ellos y de compartirlos (act. 1 y 2).
“Hoy tenemos que decir ‘no a De la cita propuesta en luz puede llamar la atención el relato de que en la prime-
una economía de la exclusión y
ra comunidad cristiana “nadie consideraba sus bienes como propios”. La comunión de
la inequidad’. (…) Hoy todo entra
en el juego de la competitividad bienes era un testimonio muy fuerte del compromiso de esta pequeña comunidad con
y de la ley del más fuerte, donde el amor hacia el prójimo, que había practicado y predicado el Maestro. Con el crecimien-
el poderoso se come al más to de la Iglesia, esta práctica tuvo que ser abandonada, pero sigue estando vigente en
débil. Como consecuencia de las órdenes y congregaciones religiosas, en las que todos sus miembros comparten por
esta situación, grandes masas igual los bienes de la comunidad. Y también sigue vigente el compromiso de los cristia-
de la población se ven excluidas
y marginadas: sin trabajo, sin
nos con los que menos tienen. En este sentido, se les puede contar a los chicos qué es la
horizontes, sin salida. (…) con la Colecta Nacional Más por Menos, cuál es la función de Cáritas y cuál es el destino de la
exclusión queda afectada en su colecta de la misa dominical de la parroquia, para que puedan constatar que la Iglesia
misma raíz la pertenencia a la facilita medios para concretar nuestra ayuda a los más pobres. Podés ampliar la infor-
sociedad en la que se vive, pues mación con un material disponible en tu libro digital (buscá el descargable en el índice
ya no se está en ella abajo, en la
de la plataforma o aquí).
periferia, o sin poder, sino que
se está fuera. Los excluidos no La act. 6 propone comparar a las primeras comunidades cristianas con las comuni-
son ‘explotados’ sino desechos, dades virtuales de la actualidad. Algunos aspectos positivos de la era digital son la po-
‘sobrantes’. (…) se ha desarrollado sibilidad de crear comunidades entre personas que se encuentran a gran distancia y la
una globalización de la indiferencia. democratización de la información, en el sentido de que el conocimiento circule y sea
Casi sin advertirlo, nos volvemos de todos, con un espíritu similar al de esas primeras comunidades. Si los chicos demues-
incapaces de compadecernos ante
los clamores de los otros (…). La
tran interés, se podría conversar sobre cómo las herramientas digitales permiten unir
cultura del bienestar nos anestesia a la comunidad cristiana a pesar de las distancias (por ejemplo, con los tuits del papa
y perdemos la calma si el mercado Francisco).
ofrece algo que todavía no hemos En respuesta, a través de la vida de santa Teresa de Calcuta (act. 7), se presenta
comprado, mientras todas esas vidas a los chicos este camino ininterrumpido de compromiso de la Iglesia con los necesi-
truncadas por falta de posibilidades
tados, y se invita también a ellos a transitarlo. Es importante que comprendan que, si
nos parecen un mero espectáculo
que de ninguna manera nos altera” bien la ayuda material a los pobres es imprescindible, hay bienes espirituales que to-
(papa Francisco, Evangelii Gaudium). dos tenemos y que podemos compartir, y que eso también alivia las necesidades de
muchas personas. En las act. 8, 9 y 10 podrán identificar diez valores de la comunidad
cristiana para vivir en comunión y comprometerse a ponerlos en práctica.

Diario de los En caso de trabajar el encuentro con el capítulo 4 de la narrativa (p. 19), se podrá re-
peregrinos unidos flexionar acerca de que ser parte de una comunidad no solo es importante para enca-
rar juntos un proyecto solidario. A Claudia, por ejemplo, ser parte de la comunidad de
los peregrinos la ayuda a ver una realidad que ella desconocía: la existencia de chicos
con carencias que ella no tiene. Esto la hace crecer; comprende que puede haber otras
realidades diferentes a la propia; la ayuda a no ser indiferente frente a las necesidades
de los demás. En las actividades de vida se puede retomar este episodio para que los
chicos valoren sus bienes materiales y espirituales, mientras que en luz y respuesta,
se profundizará en los modos que propone la Iglesia para satisfacer las necesidades de
quienes no los tienen.

52 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 12

encuentro 12 Anunciamos a Jesús todos juntos Páginas 58 a 61

• Sentirnos invitados a ser testigos de Jesús, anunciando la Buena Noticia. Expectativas de logro
• Desarrollar las siguientes actitudes: valorar el testimonio de los misioneros de todos los
tiempos, tomar conciencia de la importancia de la misión y asumir el compromiso de
sumarse.

En la act. 1 de vida, si bien el catequista no cuestionará ninguna de las buenas noti- Desarrollo
cias que los chicos compartan, buscará profundizarlas y reformularlas. Por ejemplo, si
alguno dice que la buena noticia que le gustaría recibir es que alguien le va a regalar
una Play Station 5, el catequista rescatará que la persona que le haga ese regalo lo hará
porque lo quiere mucho y quiere que lo disfrute y que juegue con sus amigos.
Por otro lado, para hacer la articulación con la Buena Noticia del Evangelio (act 2),
el catequista puede decir que algunas buenas noticias nos alegran por un tiempo, pero
otras nos cambian la vida, como por ejemplo el Evangelio. Hay que tener en cuenta tam-
bién que, si bien el kerigma es el anuncio de Cristo muerto y resucitado por nuestra sal-
vación, los apóstoles y todos los evangelizadores que los sucedieron han adaptado el
modo de anunciarlo a los destinatarios, para hacer de Él realmente una buena noticia
que cambia la vida. Se invita a los chicos a repetir el kerigma tal como lo enuncia el papa
Francisco en el Evangelii Gaudium (act. 3).
En luz, antes de proclamar el texto sugerido conviene contextualizarlo. Después de Espiritualidad para el catequista
Pentecostés, los apóstoles comienzan a predicar la Buena Noticia y el Espíritu Santo les “Toda formación cristiana es ante
da el poder no solo de la palabra, sino también de hacer milagros. Así, Pedro y Juan sa- todo la profundización del kerigma,
que se va haciendo carne cada
nan a un paralítico que pedía limosna en la puerta del templo. Esto es lo que ocasiona la
vez más y mejor, que nunca deja
situación que describe el texto. Si se desea profundizar más en la cita, se sugieren estas de iluminar la tarea catequística,
preguntas: ¿qué provoca en los jefes judíos (sacerdotes y saduceos) la predicación de los y que permite comprender
apóstoles?; ¿qué provoca en el pueblo judío la predicación de los apóstoles?; ¿qué res- adecuadamente el sentido de
ponde Pedro a la pregunta de los jefes, sacerdotes y escribas: “Con qué poder o en nom- cualquier tema que se desarrolle
bre de quién ustedes hicieron eso”?; ¿qué asombraba a los jefes judíos de Pedro y Juan?; en la catequesis. (…) La centralidad
del kerigma demanda ciertas
¿a qué creen que se debía?; ¿qué responden Pedro y Juan a la prohibición de hablar o características del anuncio que hoy
enseñar en el nombre de Jesús? son necesarias en todas partes:
En respuesta se presenta el testimonio de una misionera contemporánea de no- que exprese el amor salvífico de
sotros, la hermana Guadalupe, para que los chicos comparen su caso con el de Pedro y Dios previo a la obligación moral y
Juan (act. 7 y 8). Se podría conseguir también que un misionero de alguna parroquia cer- religiosa, que no imponga la verdad
y que apele a la libertad, que posea
cana les cuente a los chicos en qué consiste la misión que realiza. También se les puede
unas notas de alegría, estímulo,
contar sobre las ocasiones en que la Iglesia, respondiendo al pedido del papa Francisco, vitalidad (…). Esto le exige al
sale a misionar al barrio de cada parroquia, para Semana Santa, Navidad y otras fechas evangelizador ciertas actitudes que
significativas. Con estos testimonios, todos juntos podrán realizar la act. 9. ayudan a acoger mejor el anuncio:
La act. 10 apunta a que los chicos empiecen a buscar su lugar como misioneros de cercanía, apertura al diálogo,
la Iglesia, un proceso que continuará durante el resto de quinto y sexto grado. Luego de paciencia, acogida cordial que no
condena” (papa Francisco, Evangelii
ponerse ellos mismos en el lugar de Pedro y Juan, los chicos podrán rezar por los misio- Gaudium).
neros del mundo (act. 11).

Para quienes opten por trabajar con este recurso, en el capítulo 4 (p. 20) a la satisfacción Diario de los
por el proyecto concretado se suma la alegría de que aquellos a los que iba destinado lo peregrinos unidos
aprovechen. El chico que juega con un juguete arreglado por los peregrinos provoca en
Damián el efecto de una buena noticia: ¡se siente como si hubiera recibido un abrazo!
Este ejemplo de buena noticia cotidiana provocada por haberse puesto al servicio de los
más necesitados es un disparador para las actividades de vida.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 53


U4 CELEBRACIÓN

Páginas 62 y 63 celebración ¡Queremos ser como ellos!

Expectativas de logro • Celebrar la alegría de ser discípulos misioneros enviados a anunciar la Buena Noticia
de Jesús.

Materiales • Una vela y un encendedor o fósforos.


• El afiche con la frase “La Iglesia es misión” que hicieron en la act. 9 del encuentro 12.
• Marcadores de dos colores.
Desarrollo Se sugiere comenzar la celebración haciendo la señal de la cruz. La oración inicial (act.
1) puede ser: Aquí estamos, Espíritu Santo / dispuestos a seguir a Jesús / en la misión que Él nos
confía. / Necesitamos la fuerza de tu gracia, / un intenso fervor y una profunda alegría, / para
anunciar la Buena Noticia / a todos los hombres y mujeres. Amén.
Después de la proclamación del Evangelio (act. 2), el catequista guiará la profundi-
zación del texto preguntándoles a los chicos: ¿a qué misión envía Jesús a los apóstoles?
¿Cómo responden ellos? Tener en cuenta que en la cita aparece una frase que puede
traer dificultad: “El que no crea, se condenará”. Jesús ofrece la salvación libremente a to-
dos los hombres, pero no obliga a aceptarla ni condena a nadie. En esta vida, cada uno
opta por creer o no en Jesús. Los cristianos buscamos anunciarlo para que todos acep-
ten su Mensaje y crean en Él, pero cada uno tiene la libertad para responderle. Nadie
está obligado a estar con Él si no quiere. Pero Dios conoce profundamente el corazón
de cada uno y sabe descubrir verdaderamente quién lo acepta y quién lo rechaza.
Por otro lado, el texto describe “los prodigios que acompañarán a los que crean”. Es
conveniente no quedarse en la literalidad de la descripción; incluso, si el catequista pien-
sa que esto va a distraer a los chicos de lo esencial del texto, puede no leer los versículos
17 y 18, que anuncian el triunfo del bien sobre el mal, signo de la llegada del Reino de
Dios. La misión de los discípulos es continuar la misión de Jesús. Él venció el mal y el
pecado en la cruz; sus discípulos harán lo mismo.
Luego, a las tres oraciones comunitarias que sugiere el libro (act. 3) se pueden agre-
gar otras que tengan en cuenta a misioneros o situaciones de misión que los chicos
puedan haber conocido. Para concluir la celebración, se propone reflexionar todos jun-
tos sobre cómo podrían anunciar la Buena Noticia (act. 4) y, después de cantar Alma
misionera en la act. 5 (disponible en el cancionero de los peregrinos unidos), los chicos
escribirán en el afiche que dice “La Iglesia es misión” (act. 6) los puntos que aparecieron
con más fuerza en la act. 4 con un color y sus nombres con otro, para afianzar su com-
promiso misionero. Para que los chicos puedan empezar a experimentar lo que traba-
jaron en esta unidad, el catequista puede pedirles que anuncien en sus casas lo que les
parezca más lindo de la Buena Noticia de Jesús, y que luego recen en familia por las
vocaciones misioneras.
El apartado una parada en el camino podrá completarse en el mismo encuen-
tro o en los hogares, en el libro o en su versión digital (edelvivesdigital.com.ar), según
se prefiera. Se sugiere retomar las respuestas en el encuentro siguiente, o bien, al ter-
minar el año, hacer un recorrido por las respuestas de las siete unidades.

54 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


La Iglesia de Jesús

u ni da d 5
unidad 5 Páginas 64 a 77

• Conocer más sobre la Iglesia de la que somos parte: su origen, estructura y misión. Expectativas de logro
• Tomar conciencia de la responsabilidad de cada uno en la misión de la Iglesia.
La Iglesia misionera que nació del acontecimiento de Pentecostés creció desde enton- Presentación
ces animada por el Espíritu Santo, por el anuncio del Evangelio e incorporando discípu-
los de Jesús a esta gran familia, unidos por la misma fe, por el mandamiento del amor,
por la celebración eucarística y los demás sacramentos, y por la Palabra de Dios.
San Pablo compara la Iglesia con un cuerpo que tiene muchos miembros distintos,
en el que cada uno tiene su función. La misión de este cuerpo es hacer presente el Rei-
no de Dios en la historia. Cristo es la “cabeza” y el Espíritu Santo es su alma. La Iglesia de
Cristo anhela ser la semilla de la unidad en el mundo, y convoca a todos los hombres y
mujeres a encontrar en ella el amor de Dios.
De forma opcional, se puede trabajar con el Diario de los peregrinos unidos 5 para
contextualizar los encuentros. En el capítulo 5, a partir de la concreción del proyecto so-
lidario de los peregrinos (el reciclado de juguetes), Damián reflexiona y concluye que las
buenas acciones se contagian y generan una corriente de bien que se difunde, supera los
límites de espacio y de tiempo, abre la comunidad y la proyecta hacia afuera. De la mis-
ma forma, advierte que las malas acciones, como la violencia, el odio o el rencor, generan
una corriente de mal que también se propaga. Es una decisión de cada uno elegir a qué
corriente sumarse.
Este episodio da la posibilidad de dialogar con los chicos sobre un tema muy coti-
diano que suele traer conflictos en los grupos: la respuesta de uno frente al maltrato,
la agresión o la burla de otro. Muchas veces el/la agredido/a piensa que porque otro/a
empezó tiene licencia para “devolvérsela”, lo que aumenta la agresión y genera un ida y
vuelta sin fin. A medida que avanza el capítulo, los peregrinos experimentan cómo los
enriquece y los hace crecer el hecho de poner los propios dones y esfuerzos al servicio
de los demás. Damián, por ejemplo, descubre cómo la pertenencia al grupo de los pe-
regrinos le da un sentido más pleno a la habilidad para escribir que ya tenía. A su vez, el
grupo entero comprueba cómo el proyecto solidario que concretaron juntos se conta-
gia a otras personas y a otros grupos con la fuerza expansiva del bien.
Compartiendo anécdotas y tradiciones de sus respectivas familias, los peregrinos
experimentan el hecho de formar parte de una comunidad más amplia, que trasciende
los lazos de sangre. Por último, también constatan que tener proyectos en común los
ayuda a superar las diferencias, cuando estas se resuelven dialogando.

Espiritualidad para el catequista


“Desde entonces, el Evangelio sigue difundiéndose a través de los tiempos gracias a
hombres y mujeres animados por el mismo fervor misionero. Por lo tanto, también
hoy se necesitan discípulos de Cristo que no escatimen tiempo ni energía para servir al
Evangelio. Se necesitan jóvenes que dejen arder dentro de sí el amor de Dios y respondan
generosamente a su llamamiento apremiante (…) les aseguro que el Espíritu de Jesús los
invita hoy a ustedes, jóvenes, a ser portadores de la Buena Noticia de Jesús para otros
jóvenes” (papa Benedicto XVI a los jóvenes, 2008).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 55


13 ENCUENTRO

Páginas 64 a 67 encuentro 13 ¡Todos somos la Iglesia!

Expectativas de logro • Comprender el significado de ser miembros de la Iglesia.


• Crecer en el compromiso de anunciar el Evangelio.
• Desarrollar las siguientes actitudes: capacidad de integrarse a grupos nuevos, apren-
der a conocer las propias capacidades para ponerlas al servicio del grupo, valorar las
habilidades propias y las de los demás.

Desarrollo La mayoría de las veces nos incorporamos a grupos que ya existen, lo que implica co-
nocer y darse a conocer a personas nuevas. Esta es la vivencia que se busca compartir
en este encuentro: evocar los sentimientos que les provoca a los chicos el hecho de in-
corporarse a nuevos grupos. En vida, se trabaja en las act. 1 y 2.
Para poder sentirnos parte de un nuevo grupo tenemos que poner en común algo
nuestro e identificarnos de algún modo con las personas que lo integran. Cada nuevo
miembro que se incorpora a la Iglesia es invitado a identificarse con el estilo de vida de
Jesús y sus discípulos, y a participar de la vida de la comunidad aportando sus propias
capacidades y dones.
En luz se proclamará el texto de una carta de san Pablo (act. 4). Las act. 5 y 6 propo-
nen tres títulos alternativos para este texto y los someten al debate de los chicos, que
también podrán proponer otros títulos posibles. El primero de ellos hace hincapié en la
actitud del apóstol frente a la misión de anunciar el Evangelio. Para san Pablo, predicar
el Evangelio es una necesidad vital, como respirar o comer, por eso no espera recibir
recompensa. Así vive esta misión, en la que pone todo su empeño y toda su vida “para
ganar al mayor número posible”, como él mismo dice.
El segundo título se refiere a la universalidad y gratuidad del anuncio del Evangelio.
San Pablo fue el “apóstol de los gentiles”, aquel al que Dios le hizo saber que el anuncio
del Evangelio era también para los que no pertenecían al pueblo judío. Gracias a él la
Buena Noticia llegó “hasta los confines de la tierra”, siguiendo la enseñanza de Jesús:
“Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente” (Mt 10, 8).
El tercer título hace mención a la necesidad de empeñarnos en vivir y anunciar el
Evangelio. Varias veces, san Pablo habla de su misión como de una carrera, para la que
hay que entrenarse y en la que el premio es estar para siempre con Jesús. La tarea apos-
tólica lo llevó a muchas renuncias. Por eso se compara con los atletas que “se privan de
todo” para alcanzar el premio. De todos modos, aunque insista en el esfuerzo personal,
san Pablo nunca olvida que cuenta con la asistencia del Espíritu Santo en su tarea.
Espiritualidad para el catequista En respuesta, la act. 7 se puede complementar con una visita a la capilla de la
“Ten cuidado con tu vida, tal vez ella escuela o a la parroquia más cercana. La Iglesia es el germen del Reino de Dios y lo
sea el único Evangelio que muchas hace presente en la historia. Se presenta como una comunidad que vive la fraternidad,
personas vayan a leer” (san Francisco
de Asís).
comparte bienes y está al servicio de todos los hombres. En las act. 8 y 9 los chicos se
reconocen como miembros de esa comunidad y se comprometen a poner en práctica
sus valores.

Diario de los Si se opta por trabajar con este recurso, en el capítulo 5 (p. 21 y 22) Damián reflexiona
peregrinos unidos sobre el impacto que nuestras acciones tienen en otras personas y se da cuenta de que
ser parte del grupo le dio la posibilidad de poner al servicio de los demás su habilidad
para escribir, la cual, de este modo, adquirió un sentido nuevo y más pleno: ya no es-
cribe solo por satisfacción personal, ahora brinda un servicio que beneficia a todo el
grupo y lo gratifica a él. Ese es su aporte al grupo, a partir del cual los chicos pueden
identificar los propios en vida.

56 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 14

encuentro 14 Una familia, el Pueblo de Dios Páginas 68 a 71

• Descubrir a la Iglesia como una familia que comparte la vida y se abre a todos los que Expectativas de logro
buscan la bondad y la cercanía de Dios.
• Desarrollar las siguientes actitudes: valorar la propia familia, crecer en la capacidad
de acoger a los demás, aprender a disfrutar de la convivencia con otros.

En toda familia hay tradiciones y costumbres que se transmiten de padres a hijos por Desarrollo
generaciones. A partir de las act. 1 y 2 del momento vida se invita a los chicos a hacer
memoria para que compartan algunas de ellas con sus compañeros.
La cita propuesta en luz puede resultar un poco difícil de comprender para los chi-
cos. San Pablo, dirigiéndose a un pueblo de origen no judío (pagano), les hace saber
que ellos también han sido llamados a participar de la gloria de Cristo resucitado. Jesús
murió en la cruz por todas las personas, no solo por aquellos que lo seguían activamen-
te, y les dio a sus apóstoles la misión de llevar su Mensaje por todo el mundo. Así, con
su infinito amor, unió dos pueblos en uno solo. El texto manifiesta el deseo de Dios de
que la salvación sea para toda la humanidad y, a través de él, san Pablo pone en prácti-
ca su misión evangelizadora.
A continuación, se propone trabajar con las características de la Iglesia, que surgie-
ron en sus inicios y se mantienen hasta la actualidad (act. 7).
En respuesta, el libro se orienta a que los chicos se aproximen a una definición de
Iglesia (act. 11) a partir de la letra de la canción A edificar la Iglesia en las act. 8 y 9 (dis-
ponible en el cancionero de los peregrinos unidos) y de la frase del papa Francisco (act.
10). Se recomienda orientar a los chicos para que siempre piensen en lo que la Iglesia
es y nunca restrinjan quiénes pueden ser sus miembros, ya que hay distintas formas de
pertenencia a la Iglesia. Todos los miembros de la Iglesia somos pecadores, es decir que
a veces nuestras acciones son contrarias al Evangelio, pero Dios nos recibe para mos-
trarnos su misericordia y ayudarnos a convertir nuestro corazón. Se los puede invitar
también a que hagan el paralelismo con su propio grupo, y que reflexionen acerca de
la importancia de nunca excluir a nadie, y de que, aunque las formas de pertenencia
cambien, todos son miembros del grupo y deben respetarse los unos a los otros.

Es posible utilizar este recurso como disparador de las actividades de vida. En el capí- Diario de los
tulo 5 (p.23) compartiendo anécdotas y tradiciones familiares, brotan de los peregrinos peregrinos unidos
sentimientos de fraternidad que comparten como miembros de una familia más am-
plia que la de sangre: la Iglesia, la familia de los discípulos misioneros de Jesús.

Espiritualidad para el catequista


“Entrego esta encíclica social como un humilde aporte a la reflexión para que, frente a
diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros, seamos capaces de reaccionar
con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras. Si
bien la escribí desde mis convicciones cristianas, que me alientan y me nutren, he procurado
hacerlo de tal manera que la reflexión se abra al diálogo con todas las personas de buena
voluntad” (papa Francisco, Fratelli Tutti).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 57


15 ENCUENTRO

Páginas 72 a 75 encuentro 15 Tenemos lugar en la Iglesia

Expectativas de logro • Conocer los diversos ministerios de la Iglesia, que están al servicio de su misión evan-
gelizadora.
• Asumir la propia responsabilidad como miembros de la Iglesia.
• Saber convivir y enriquecerse con las distintas opiniones.
• Crecer en el compromiso de ser parte de la Iglesia.
Materiales (opcionales) • Conflictos de distintos países del mundo.
Desarrollo En vida, se invita a que los chicos reflexionen sobre los grupos que integran y pien-
sen si en ellos suelen construir concordia o discordia y qué actitud toman frente a otro
miembro del grupo que opina diferente o tiene otras ideas.
En la cita propuesta en luz, san Pablo compara la Iglesia con el cuerpo humano, el
cual tiene muchos miembros distintos. Cada uno de esos miembros cumple una fun-
ción y, para que todo el cuerpo funcione bien, se complementan y son solidarios entre
sí. Estas características se pueden encontrar en las imágenes presentadas en la act.5:
los ladrillos de plástico son de diferentes formas y colores, y entre todos forman el co-
razón; el equipo de fútbol lo forman once jugadoras distintas, cada una de las cuales
cumple una función y todas tienen un objetivo en común; y los distintos ingredientes
mezclados dan por resultado una torta. A partir de estos ejemplos, los chicos reflexio-
narán sobre qué significa cuando decimos que todos los cristianos formamos un solo
cuerpo.
En respuesta, se presentan los distintos ministerios en la Iglesia que los chicos
relacionarán con las imágenes (act. 6). El Concilio Vaticano II aportó la imagen de la
Iglesia como el Pueblo de Dios, una imagen que subraya la igualdad fundamental de
todos los miembros de la Iglesia: están animados por el mismo Espíritu, que los cons-
Espiritualidad para el catequista tituye en un pueblo; participan de la misma dignidad y libertad propia de los hijos de
“[Los cristianos]pedimos a Dios Dios; viven en el mandamiento del amor recíproco; tienen la misión de anunciar el
que afiance la unidad dentro de la Evangelio; todos tienen la misma responsabilidad, pero no la misma función.
Iglesia, unidad que se enriquece con La act. 8 apunta a que los chicos tomen conciencia de la responsabilidad que tiene
diferencias que se reconcilian por
cada uno de aportar sus cualidades para el bien de la comunidad. El catequista busca-
la acción del Espíritu Santo. Porque
‘fuimos bautizados en un mismo rá que esta misma responsabilidad la manifiesten en otros grupos a los que los chicos
Espíritu para formar un solo cuerpo’ pertenezcan. Para cerrar el encuentro, en la act. 9 se propone completar la cita de Juan
(1 Co 12,13) donde cada uno hace su Pablo II que enfatiza la responsabilidad de todos por el bien de todos. En este sentido,
aporte distintivo. Como decía san los chicos pensarán en un problema del mundo por el que quieran pedir a Dios como
Agustín: ‘El oído ve a través del ojo, forma de oración por el bien común (act. 10). Si el catequista percibe que necesitan
y el ojo escucha a través del oído’”
(papa Francisco, Fratelli Tutti).
ayuda, puede encontrar una lista con sugerencias de países con su respectivo conflicto
en el libro digital (buscá el descargable en el índice de la plataforma o aquí), para que
los chicos en sus casas puedan ampliar la información sobre la situación por la que está
atravesando ese país.

Diario de los En el caso de trabajar con la narrativa, en el capítulo 5 (p. 24) Damián recuerda el inter-
peregrinos unidos cambio de opiniones que se planteó en el grupo entre Mario y Cloe cuando decidieron
hacer el proyecto de reciclar juguetes. Lo que rescata Damián es la importancia de dia-
logar e intercambiar ideas para llegar entre todos a la decisión más conveniente. En
vida, los chicos pueden reflexionar sobre el diálogo en el grupo y su forma de relacio-
narse con los compañeros.

58 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


CELEBRACIÓN U5

celebración ¡Qué bueno es estar unidos! Páginas 76 y 77

• Celebrar la unidad entre nosotros comprometiéndonos con gestos de concordia y re- Expectativas de logro
zando por el mundo entero.

• Una vela y un encendedor o fósforos. Materiales


• Un planisferio o un globo terráqueo.
Como en las otras celebraciones, se colocarán las sillas en torno a una vela encendida, Desarrollo
el libro de la Palabra y un globo terráqueo o un planisferio para tener presente a toda
la humanidad. Como indica el libro, haremos la señal de la cruz lentamente, pensando
que en ese acto abrazamos al mundo entero y lo ponemos bajo la protección de Dios
(act. 1).
La Palabra que se propone para proclamar (act. 2) es parte de la Oración Sacerdotal
que Jesús dirigió al Padre después de la Última Cena, antes de ser apresado. El cate-
quista les hará notar a los chicos que, en este fragmento de la oración, Jesús está rezan-
do por nosotros, quienes, gracias a las palabras de los apóstoles, creemos en Él.
¿Y qué le pide Jesús al Padre para nosotros? Que estemos unidos, que seamos uno,
como Él y su Padre son uno, para que nuestro testimonio de unidad y del amor de Dios
ayude al mundo a creer. El objetivo de las preguntas que siguen (act. 3) es que los chi-
cos reflexionen acerca de que, para promover la unidad en la Iglesia y en el mundo, te-
nemos que empezar por los pequeños grupos de pertenencia en los que nos movemos.
Luego, mientras cantan Vamos a dar una mano (disponible en el cancionero de los
peregrinos unidos) cada chico traerá a su mente el problema que pensó en el encuen-
tro 15 y, con un gesto hacia el planisferio, le pedirá a Jesús que intervenga a favor de los
afectados (act. 4). Es importante crear un clima de concentración y escucha, para que
los chicos realmente puedan compenetrarse con la actividad. Como cierre, todos jun-
tos dirán las oraciones comunitarias, que en este caso estarán orientadas a pedir por la
unidad del mundo, para que en el respeto y el amor a Dios todos seamos uno (act. 5).
Por último, los chicos recibirán las medallas correspondientes a la unidad, las cua-
les simbolizarán el deseo de los chicos de hacer su aporte para la unidad del mundo
(act. 6) y serán invitados a conversar y rezar con sus familias sobre los problemas que
investigaron (act. 7).
El apartado una parada en el camino podrá completarse en el mismo encuen-
tro o en los hogares, en el libro o en su versión digital (edelvivesdigital.com.ar), según
se prefiera. Se sugiere retomar las respuestas en el encuentro siguiente, o bien, al ter-
minar el año, hacer un recorrido por las respuestas de las siete unidades.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 59


Dios actúa a través de signos
u ni da d 6

Páginas 78 a 91 unidad 6

Expectativas de logro • Estar atentos a las manifestaciones de Dios en nuestra vida cotidiana.
• Reconocer en los sacramentos los signos a través de los cuales Dios nos manifiesta su
amor salvador en los momentos importantes de la vida.
• Conocer los efectos y los signos de cada uno de los sacramentos.
Presentación Los seres humanos somos capaces de descubrir que el mundo sensible que nos rodea
es signo de otra realidad, invisible pero real, que se esconde en él. Para los creyentes,
esta realidad es Dios. San Francisco de Asís encontraba la presencia de Dios en la natu-
raleza, y allí lo alababa; santa Teresa de Calcuta encontraba a Jesús en los “más pobres
de los pobres”, y allí lo servía. De este modo, se entiende el sacramento como signo: un
elemento del mundo sensible hace presente a Dios.
Después de la Ascensión de Jesús al Cielo, Dios continúa su obra salvadora en la
comunidad de los discípulos, en especial a partir de Pentecostés. Por eso, el Concilio
Vaticano II define a la Iglesia “como un sacramento”, en el sentido de hacer presente a
Cristo, salvación de Dios, y, a través de sus acciones, comunicar la gracia. Los sacramen-
Espiritualidad para el catequista tos son celebraciones de la Iglesia que manifiestan la presencia y la salvación de Dios
“Con el número siete se expresa
en los nudos existenciales de la vida de los hombres.
el hecho de que la totalidad
de la existencia humana en su De forma optativa, se puede trabajar con el Diario de los peregrinos unidos 5 para
dimensión material y espiritual está contextualizar el encuentro. En el capítulo 6, los peregrinos reflexionan sobre momentos
consagrada por la gracia de Dios importantes de sus vidas. Un momento importante no es tanto aquel en el que pasa algo
(…). Cada vez que descendemos a la extraordinario sino el que queda grabado en el corazón porque es signo de una experien-
profundidad de nuestra existencia, cia que nos conmovió, que nos hizo crecer, o que nos hizo sentir el amor de alguna perso-
ya sea asistiendo a la emergencia
de nuestra vida, ya sea viéndola
na. Muchas veces, como le ocurre a Laura con la flor de papel que le regaló su primita al
crecer, conservarse, multiplicarse, nacer, guardamos un recuerdo de ese momento, algo material que nos hace presente esa
consagrarse, recuperarse de las experiencia, como si la volviéramos a vivir.
heridas demoledoras, no tocamos Una experiencia significativa la llevó a Claudia a descubrir su hermosa voz: su mamá
solamente el misterio de la vida, estaba triste y, para consolarla, ella le cantó una canción que su mamá le cantaba cuando
sino que penetramos en aquella
era chica. Esa canción se volvió, para la mamá de Claudia, un signo del vínculo profundo
dimensión de sentido absoluto
que llamamos Dios y en la de de amor con su hija, y así alivió su tristeza. Martín aprovechó esa experiencia para contar-
su manifestación en el mundo, les a los peregrinos que, de modo similar, los sacramentos son signos del amor de Dios en
que denominamos gracia. En nuestra vida.
la conjunción de la Vida con la El Bautismo del hermanito de Lautaro es ocasión para que Martín lo presente como el
vida se realiza el sacramento. La primero de estos signos del amor de Dios. Luego de una pelea, de las tantas que ocurren
Vida vivifica la vida. Gracias al
sacramento” (Leonardo Boff, Los
entre los chicos, los protagonistas hacen las pases y esta situación es aprovechada por el
sacramentos de la vida , Maliaño, Sal guía de los peregrinos para ayudarlos a descubrir otro de los sacramentos: el de la Recon-
Terrae, 2008). ciliación. Estas señales de la presencia, el amor y la salvación que vienen de Dios salen a
nuestro encuentro en los momentos importantes de nuestra vida.

60 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 16

encuentro 16 Los signos nos ayudan a crecer en la fe Páginas 78 a 81

• Descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos cotidianos. Expectativas de logro


• Buscar las acciones que ayuden a hacer crecer la fe.
• Desarrollar las siguientes actitudes: estar atentos, abrir los sentidos para percibir la
riqueza de la vida, valorar los signos sensibles como expresiones de realidades invi-
sibles.

• Música suave. Materiales (opcionales)


• Perfume para el ambiente.
• Caramelos.
• Materiales de distinta textura.
Dios nos manifiesta su amor a través de signos sensibles celebrados en la Iglesia: los sa- Desarrollo
cramentos. Como son signos sensibles es claro que, para valorarlos, es necesario “abrir los
sentidos”, para percibir el mundo que nos rodea y en él poder experimentar la presencia Espiritualidad para el catequista
de Dios. A eso apuntan las act. 1 y 2 de vida. Para la primera actividad, el catequista pue- “Los sentidos representan el lugar
de invitar a los chicos a cerrar los ojos y provocar otros estímulos sensoriales: poner una más importante de la experiencia
música suave, esparcir un perfume, darles de comer un caramelo o hacerles tocar mate- de Dios. Si los hombres solo pueden
experimentar a Dios dentro de
riales con distintas texturas para que los chicos compartan sus sensaciones.
este mundo, Él puede hacerse
En luz, Jesús usa el barro y el agua de la piscina de Siloé como signos de la curación perceptible únicamente a través de
del ciego que comienza a ver y además cree en Jesús. Así, con elementos sensibles a tra- nuestros sentidos. Por esta razón
vés del tacto, Jesús logra que el ciego comprenda el milagro que acaba de sucederle, y es necesario agudizar nuestros
por lo tanto crezca su fe en Él. sentidos para sentir a Dios. Aquellas
En respuesta (act. 6) se les propone a los chicos hacer conocer a un compañero algo personas que se lamentan de no
poder sentir a Dios, en su mayoría
que no conoce, describiéndolo en detalle por medio de imágenes sensoriales, de modo no han podido entrar en contacto
que llegue a apropiarse de algo nuevo y desconocido por un camino conocido. Jesús nos con sus propios sentidos. La palabra
enseña a nosotros del mismo modo, mostrando que quien abre sus sentidos en el mun- alemana wahrnehme (“percibir”)
do que nos rodea, cotidiano y familiar, puede oír la voz de Dios. La act. 7 podría no resul- significa “tomar en la mano la
tarle tan sencilla a algunos chicos; será importante que el catequista los acompañe y los verdad”, es decir, no solamente
pensamos en la verdad, sino que
ayude a pensar en función de todo lo visto en el encuentro.
además la captamos con el cuerpo.
Por último, en la act.8 para hacer en familia se busca que a partir de un objeto con- La razón libera a los sentidos para
creto los chicos puedan traer a su memoria algún sacramento que hayan tomado, como que puedan percibir la realidad”
preparación para el siguiente encuentro. La estampita constituye un signo sensible de (Anselm Grün, Para experimentar a
ese momento, ya que no solo les recuerda qué día fue la celebración y dónde, sino tam- Dios, abre tus sentidos, Buenos Aires,
Lumen, 2002).
bién la alegría de hacer la comunión con Jesús, la unión con los compañeros, etc.

Si el catequista decide trabajar este encuentro en sintonía con el relato de los peregri- Diario de los
nos, en el capítulo 6 (pp. 25 y 26) Laura y Claudia cuentan experiencias concretas con sus peregrinos unidos
familias en las que a través de un gesto descubrieron un amor mucho más grande y pro-
fundo que el gesto en sí mismo. Entonces, Martín les hace notar que algo similar sucede
con los sacramentos. De modo análogo, en vida los chicos comenzarán por recordar ex-
periencias sensibles para llegar a ponerse en contacto con los sacramentos hacia el final
de respuesta.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 61


17 ENCUENTRO

Páginas 82 a 85 encuentro 17 Signos de Dios en la comunidad

Expectativas de logro • Tomar conciencia de la necesidad de hacer crecer la fe recibida en el Bautismo me-
diante los otros sacramentos de la iniciación cristiana.
• Conocer los sacramentos de iniciación, su origen y significado en las primeras comu-
nidades cristianas, y valorar la riqueza de cada uno.

Desarrollo Para la act. 2 de vida será bueno que el catequista ayude a los chicos a tomar concien-
cia de que los momentos que compartieron con seres queridos y, en particular, los sa-
cramentos que celebraron, fueron ocasiones en las que se sintieron felices de encon-
trarse con Jesús y con los demás.
En luz, el texto describe la tarea evangelizadora del apóstol Felipe (act. 4). Felipe
predicaba a Cristo en Samaria, una región cuyos habitantes, por razones históricas,
eran despreciados por los judíos y no eran considerados parte del pueblo de Israel. Allí,
Espiritualidad para el catequista
hombres y mujeres escuchaban a Felipe, aceptaban la fe en Jesús y se hacían bautizar.
“Los sacramentos son un
modo privilegiado de cómo la Esta conversión sorprendió a los apóstoles que estaban en Jerusalén, por lo que envia-
naturaleza es asumida por Dios ron a Pedro y a Juan, y ellos les impusieron las manos para que recibieran el Espíritu
y se convierte en mediación de Santo, es decir, los confirmaron. En muchos testimonios de los primeros siglos de la
la vida sobrenatural. A través del Iglesia se ve que estos dos sacramentos estaban inseparablemente unidos.
culto somos invitados a abrazar De forma opcional, se puede agregar la lectura de un segundo texto: He 2, 42-46.
el mundo en un nivel distinto. El
agua, el aceite, el fuego y los colores
Allí se describe la primera comunidad cristiana. Se puede destacar que los cristianos
son asumidos con toda su fuerza seguían teniendo en el templo judío de Jerusalén su lugar de encuentro y de oración
simbólica y se incorporan en la cotidiana, mientras que la fracción del pan, uno de los modos de denominar el sacra-
alabanza. La mano que bendice mento de la Eucaristía, se celebraba en las casas. Con este texto, se completa la presen-
es instrumento del amor de Dios y tación de los sacramentos de iniciación en la comunidad primitiva.
reflejo de la cercanía de Jesucristo
En la act. 5 de respuesta, una vez presentados los sacramentos de iniciación, se
que vino a acompañarnos en el
camino de la vida. El agua que se les pide a los chicos que, de acuerdo con las imágenes, escriban el sacramento que co-
derrama sobre el cuerpo del niño rresponde: la pila bautismal hace referencia al Bautismo; el pan y el vino, a la Euca-
que se bautiza es signo de vida ristía; y el recipiente del Santo Crisma y la mitra del obispo, a la Confirmación, ya que
nueva. No escapamos del mundo quien administra este sacramento es el obispo. Luego, el catequista orientará la act.
ni negamos la naturaleza cuando 6 haciendo referencia a preferencias o habilidades que tenga el grupo, para que cada
queremos encontrarnos con Dios”
(papa Francisco, Laudato si).
uno encuentre ese signo sensible que puede ser percibido por cualquiera de los senti-
dos. Por último, en la act. 7 los chicos podrán identificar qué características comparten
los sacramentos de iniciación y cuáles los diferencian.

Diario de los Es posible utilizar el capítulo 6 (p. 27) de la narrativa como disparador para el encuen-
peregrinos unidos tro. Allí el Bautismo del hermanito de Lautaro le da la oportunidad a Martín de pre-
sentar este sacramento como un gran regalo del amor de Dios, que nos hace sus hijos
amados y siembra en nosotros la semilla de la fe, destinada a crecer y a dar fruto con
la ayuda de los demás sacramentos. En las actividades de vida, los chicos recuerdan
momentos felices y hacen conciente ese crecimiento.

62 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


ENCUENTRO 18

encuentro 18 Un sacramento para cada momento Páginas 85 a 88

• Descubrir que Dios sale al encuentro del hombre por medio de los sacramentos en Expectativas de logro
los momentos claves de la vida.
• Conocer los sacramentos de sanación y de misión.
• Desarrollar las siguientes actitudes: valorar los sacramentos recibidos y comprome-
ternos en la preparación de los que aún no hayamos recibido, aprender a reconocer
los propios pecados y a pedir perdón.

• Lámina “Los sacramentos” disponible en tu libro digital (buscá el descargable en el Materiales


índice de la plataforma o aquí).

En vida, la act. 1 propone un ejercicio de imaginación que los ubique en la experiencia Desarrollo
de perder y reencontrar el camino, que es lo que vivimos cuando, por nuestros pecados,
nos alejamos de Dios, y, por medio del sacramento de la Reconciliación, volvemos a
abrazarnos con Él. En el encuentro 16 se trabajó sobre la voz de Dios presente en lo co-
tidiano del mundo; también, y más aún, podemos descubrirlo en las personas que nos
cuidan, que nos quieren bien y que acompañan nuestro crecimiento.
En luz, después de presentar los sacramentos de sanación y de misión, la act. 4 pro-
pone un trabajo en grupos a partir del cual cada uno leerá un texto relacionado con
uno de estos sacramentos. Luego de reflexionar sobre su contenido con la ayuda del
catequista, los pondrán en común con los demás grupos.
En respuesta se describen con más detalle los cuatro sacramentos que se presen-
tan en este encuentro. Mientras que las act. 5 y 7 se centran en las características de los
sacramentos, en la act. 6 se propone que los chicos compartan su experiencia con el
sacramento de la Reconciliación, el cual, en general, a esta edad no les trae conflictos,
sino al contrario, lo viven como una experiencia liberadora y alegre. Pueden conocer
los pasos de la reconcicliación en el libro Oraciones y respuestas de los peregrinos unidos 5
(disponible en edelvivesdigital.com.ar).

En el capítulo 6 (p. 28), Martín toma una experiencia muy común entre los chicos como Diario de los
es pelearse y luego hacer las paces para transmitirles a los peregrinos lo importante peregrinos unidos
que es el sacramento del Bautismo para la vida de fe de una persona y que Dios nos
espera siempre para darnos el perdón de nuestros pecados mediante el sacramento de
la Reconciliación. Esta idea se retoma en vida con la actividad del camino (act. 1), por
lo que la narrativa puede utilizarse como disparador.

Espiritualidad para el catequista


“Otro eje existencial lo constituye el matrimonio. (…) Se hace una experiencia que escapa al
hombre, la de la garantía de la fidelidad. Depende e invoca la fuerza superior que es Dios. El
sacramento explicita la presencia de Dios en el amor.
La enfermedad puede amenazar la vida humana. El hombre percibe su limitación. De
nuevo experimenta su dependencia. El sacramento de la Unción de los Enfermos expresa el
poder salvífico de Dios.
(…) El sacramento de la Reconciliación articula la experiencia del perdón y el encuentro
entre el hijo pródigo y el Padre bondadoso. (…)
El sacramento del Orden unge personas para que vivan la reconciliación y las consagra
al servicio comunitario para la construcción de la reconciliación (…).
En los principales nudos existenciales de la vida se concretizan los principales
sacramentos de la fe. La vida está grávida de la gracia” (Leonardo Boff, ob. cit.).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 63


U6 CELEBRACIÓN

Páginas 90 y 91 celebración El camino de la fe a través


de los sacramentos

Expectativas de logro • Celebrar que la presencia de Jesús nos acompaña en los sacramentos, en las per-
sonas que caminan a nuestro lado y en todos los acontecimientos de nuestra vida.

Materiales • Una vela y un encendedor o fósforos.


• Un afiche con un camino dibujado.
Desarrollo Para comenzar la celebración, los chicos se ubicarán en ronda alrededor del afiche. Es
posible que algunos chicos comenten entre sí sobre lo que suponen que harán con el
afiche, que se muestren inquietos. Para serenarlos, una actividad de interioridad los
hará tomar conciencia de que están en presencia de Dios y harán la señal de la cruz
(act. 1 y 2).
Una vez logrado el clima de celebración, se procederá a leer la Palabra (act. 3). A
continuación, el catequista develará el misterio: el camino dibujado conduce a Jesús
(act. 4). Los chicos tendrán entonces recordarán a las personas que quieren que los
acompañen en el camino de la fe y que pensaron en la actividad 2 del encuentro 18.
Aquí el catequista podrá alentarlos a que piensen no solo en sus seres queridos, sino
también en los catequistas, el sacerdote de la parroquia más cercana, las personas re-
ligiosas que quizás vivan o trabajen en el colegio, etc. Con todos ellos en el corazón,
dirán todos juntos la oración comunitaria.
Para terminar la celebración (act. 5 y 6), cantarán Padre de Jesús, bendice (disponible
en el cancionero de los peregrinos unidos) con la intención de ofrecerle toda la vida
a Dios, cuya presencia amorosa y salvadora se manifiesta en los sacramentos, en las
personas que nos acompañan y en los acontecimientos de cada día. Sellarán este com-
promiso escribiendo su nombre en el camino que conduce a Jesús. Una vez concluido
el gesto, en los días siguientes, pueden pegar el afiche en el aula o bien hacerlo circular
por los hogares de los chicos y por la escuela, para que más personas se comprometan
a compañar a los chicos escribiendo su nombre en el camino.
El apartado una parada en el camino podrá completarse en el mismo encuen-
tro o en los hogares, en el libro o en su versión digital (edelvivesdigital.com.ar), según
se prefiera. Se sugiere retomar las respuestas en el encuentro siguiente, o bien, al ter-
minar el año, hacer un recorrido por las respuestas de las siete unidades.

64 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


Una Iglesia en salida

u ni da d 7
unidad 7 Páginas 92 a 105

• Descubrir la misión de la Iglesia en el envío a predicar el Evangelio, del que partici- Expectativas de logro
pan todos sus miembros.
• Tomar conciencia de la invitación a salir a buscar a los que no conocen a Jesús.
• Comprender que anunciamos el Evangelio de Jesús con nuestras buenas obras, las
cuales dan testimonio de amor a los demás.

La Iglesia nace en virtud de la misión que Jesús les dio a sus apóstoles. La palabra misión Presentación
deriva de enviar. Así como Jesús fue enviado por el Padre, Él envía a sus apóstoles a predicar
el Evangelio a todos los hombres. Evangelizar es comunicar y hacer presente en todos los
ámbitos de la humanidad la Buena Noticia del Evangelio que Jesús proclamó: la cercanía
del Reino de Dios, que significa el reconocimiento de Dios como Padre y la aceptación de
que todos somos hermanos, para transformar y renovar a la misma humanidad.
La misión evangelizadora es la alegría y la vocación de la Iglesia y su identidad más pro-
funda. Ella existe para evangelizar y realiza su misión a través de lo que ella es, dice y hace.
En este sentido, el papa Francisco nos invita a una nueva etapa evangelizadora marcada por
la alegría de habernos encontrado con el amor de Jesús y por el llamado a la “salida” misio-
nera, dejando “la propia comodidad para atreverse a llegar a todas las periferias que necesi-
tan la luz del Evangelio”. Espiritualidad para el catequista
De forma optativa, se puede trabajar con el Diario de los peregrinos unidos 5 para “Evangelizadora, la Iglesia
comienza por evangelizarse a sí
contextualizar los encuentros. El capítulo 7 comienza con el descubrimiento de que hay misma. Comunidad de creyentes,
buenas noticias que transforman a las personas. Martín les hace ver a los peregrinos lo im- comunidad de esperanza vivida
portante que es comunicar buenas noticias y llevar alegría a los que nos rodean. y comunicada, comunidad de
A partir de esta situación, descubren que todos tienen buenas noticias para contar y amor fraterno, tiene necesidad
alegrar a los demás. Entonces se proponen “provocar” buenas noticias con buenas acciones, de escuchar sin cesar lo que debe
creer, las razones para esperar, el
para mejorar la partecita del mundo que les toca.
mandamiento nuevo del amor.
Cuando le llega el turno a Claudia de contar su buena noticia, sorprende a todos: en la Pueblo de Dios inmerso en el
escuela comparte el banco con una chica que vino de otro país y no conoce nuestro idioma; mundo, y con frecuencia tentado
entonces Claudia descubre que ella puede ayudarla a aprenderlo y que su compañera, que por los ídolos, necesita poder
es muy buena con los números, puede ayudarla con Matemática. En la ayuda mutua en- proclamar ‘las grandezas de Dios’
contraron un motivo de amistad entre ellas. que la han convertido al Señor, y ser
nuevamente convocada y reunida
Como cierre del año, los peregrinos deciden hacer un pesebre viviente para Navidad, y por Él. En otras palabras, esto quiere
Martín sugiere hacer participar a los chicos que recibieron los juguetes reciclados, como un decir que la Iglesia siempre tiene
modo de volver a encontrarse. Así descubren que todo lo que hacemos tiene consecuen- necesidad de ser evangelizada
cias, las cuales pueden ser beneficiosas o perjudiciales para los demás. Está en nosotros ele- si quiere conservar su frescor, su
gir nuestro modo de actuar. impulso y su fuerza para anunciar
el Evangelio” (Pablo VI, Evangelii
En el último encuentro de esta unidad (21) o bien antes de la celebración, se recomienda
Nuntiandi, 15).
trabajar con el epílogo de la narrativa. Allí los peregrinos hacen un balance del año, algo
que los chicos pueden imitar.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 65


19 ENCUENTRO

Páginas 92 a 95 encuentro 19 Alumbramos al mundo


con la Buena Noticia

Expectativas de logro • Descubrir la posibilidad de anunciar el Evangelio en los espacios cotidianos, siendo
“sal y luz” en los acontecimientos del día a día.
• Desarrollar las siguientes actitudes: reflexionar sobre la propia vida para poder dis-
tinguir momentos de luz y de oscuridad, escuchar con atención la Palabra de Dios,
aprender a dar testimonio de nuestra fe viviendo lo cotidiano según las enseñanzas
de Jesús.

Materiales • Lámina “La belleza de la Creación” disponible en tu libro digital (buscá el descargable
en el índice de la plataforma o aquí).
• Encíclica Laudato si del papa Francisco.
Desarrollo En vida, los chicos empiezan recordando momentos felices y tristes que hayan vivido
(act. 1). Esto debería dárseles fácilmente. El catequista los orientará entonces para que
vayan un paso más allá y evoquen una situación de su vida en la que todo se veía claro
y luminoso, y una situación de oscuridad o confusión, y cómo experimentaron en am-
bas la presencia y ayuda de Jesús (act. 2). Los chicos podrán establecer una correlación
entre alegría y luz por un lado, y tristeza y oscuridad por otro. También el catequista los
guiará para descubrir a Jesús en las palabras de las personas que en ese momento los
alentaron y los acompañaron para seguir adelante.
En luz se proclamará el texto en el que Jesús les dice a sus discípulos que son “sal
de la tierra y luz del mundo” (act. 4). Nuevamente, el Señor utiliza imágenes sensibles
y cotidianas. Como la sal da sabor a las comidas, los discípulos de Jesús somos invita-
dos a dar sabor a los acontecimientos de cada día viviéndolos plenamente y poniendo
amor en cada uno de ellos. Como la luz permite ver, somos invitados a iluminar nuestra
vida y la de los demás con buenas obras, para que todos glorifiquen a Dios. Esta mane-
ra de vivir es un modo de anunciar el Evangelio mediante el testimonio y atrae a otras
personas a acercarse a Jesús (act. 5).
En la act. 6 los chicos deben elegir la lectura que fue más significativa para ellos du-
Espiritualidad para el catequista rante el año. Se sugiere que, teniendo en cuenta que aún faltan tres semanas para la
“Señor, no dejes que pierda el celebración, esta actividad se realice con tiempo e introspección en los hogares. El ca-
sabor de tu Evangelio, no dejes tequista podrá recordarles la tarea y hacer un seguimiento en los próximos encuentros.
que esconda la luz que me regalas. En respuesta se presenta uno de los modos en que la Iglesia desempeña su misión
Tú has salvado mi vida, tú me
has iluminado, pero te ruego que
de anunciar la Buena Noticia: el magisterio, es decir, la tarea del papa y los obispos de
me impulses para que pueda enseñar al pueblo la fe que hay que creer y que hay que llevar a la práctica para que
comunicar a los demás tu amor y tu los cristianos seamos sal y luz en el mundo. La encíclica Laudato si permite trabajar con
luz” (Víctor Fernández, Comentario un tema concreto y actual: el cuidado del medioambiente. La escritura del manifiesto
al Evangelio, Buenos Aires, Ediciones (act. 7) puede ser dificultosa para los chicos. Se puede simplificar pidiendo que escri-
Paulinas, 1992).
ban simplemente un lema o una frase para inspirar a otros a cuidar del planeta. En la
act. 9, que puede hacerse en el aula o en los hogares, los chicos se comprometen a ser
sal y luz en la vida cotidiana.

Diario de los Este recurso está disponible para contextualizar el encuentro. En el capítulo 7 (pp. 29 y
peregrinos unidos 30) los peregrinos juegan a contar buenas noticias. Entre todos toman conciencia de lo
bien que hace escuchar buenas noticias y, más aún, provocarlas con buenas acciones.
A partir del relato, se puede dar pie a que los chicos reflexionen sobre sus propias expe-
riencias felices y tristes en la act. 1 de vida.
66 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723
ENCUENTRO 20

encuentro 20 Estamos listos para servir Páginas 96 a 99

• Crecer en la responsabilidad, como miembros de la Iglesia, de anunciar el Evangelio Expectativas de logro


mediante el testimonio de la vida, expresado en el servicio a los demás.
• Desarrollar las siguientes actitudes: tomar conciencia de lo bueno que es experimen-
tar el amor de Dios como motivación para anunciarlo a otros; crecer en la actitud de
servicio a los demás; responder a la invitación del papa Francisco de salir a buscar a
los que no conocen a Dios.

En las act. 1 y 2 de vida, se invita a los chicos a tomar conciencia de que un gesto de Desarrollo
amor o de servicio a los demás no solo ayuda a esas personas, sino que también nos
hace bien, nos reconforta y nos hace sentir plenos y felices, aunque al principio nos Espiritualidad para el catequista
“Para superar la autorreferencialidad,
cueste renunciar a nuestro propio interés.
el papa Francisco nos invita a un
En luz, se proclama un fragmento de una carta de san Pablo a Timoteo, un colabo- dinamismo de salida. ¿Cómo se vive
rador suyo a quien dejó al frente de la comunidad de Éfeso. En ella le recomienda prin- esta salida en la catequesis?:
cipalmente que tenga coherencia entre lo que vive y lo que anuncia. La frase del padre • Salida de sí hacia el Maestro (EG 8).
Mamerto Menapace (act. 5) nos dice que la coherencia exigida por san Pablo nos lleva a • Hacia la simplicidad del
estar atentos y a ponernos al servicio de las necesidades de los demás, colaborando en Evangelio (EG 164).
la superación de las dificultades que puedan presentarse.
• Hacia el otro en el amor (EG 9, 10,
116).
En respuesta, se presenta el concepto de “Iglesia en salida”, que el papa Francisco • La salida misionera (EG 23).
desarrolla en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, que tiene que ver con una • Hacia las periferias culturales y
“nueva salida misionera, que implica salir de la propia comodidad y atreverse a llegar existenciales (EG 20, 24).
a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (EG 20). El catequista aclarará • La salida hacia el pueblo (EG 87,
89, 273).
que cuando el Papa habla de “periferias” no se refiere a un lugar, sino a aquellas perso-
• Hacia la inseguridad y la
nas que no conocen a Jesús y viven sin experimentar el amor del Padre; los que sufren confianza (EG 22).
injusticia, los que son discriminados y excluidos, los que viven sin dignidad. Luego, en • La salida hacia un nuevo lenguaje
la act. 6 se invita a los chicos a reflexionar sobre el sentido de la “Iglesia en salida” con (EG 167)”.
la canción El Dios de la vida (disponible en el cancionero de los peregrinos unidos). Con (Víctor Fernández, “Pistas de
las restantes actividades se continuará esta misma reflexión primero en grupos (act. 7) Francisco para la transformación
de la catequesis”. Síntesis de
y luego individualmente (act. 8). El objetivo es destacar la importancia de llegar a todos su conferencia en el Simposio
con el anuncio del Evangelio y de tener una actitud de servicio hacia los demás, imitan- Internacional de Catequesis, 2017
do las actitudes de Jesús.
La act. 9 puede desarrollarse de diversas formas según la preferencia del catequista,
la organización de la institución y el tiempo disponible. Al hablar de Iglesia en salida,
es importante motivar a los niños para que hagan una experiencia de esta realidad,
aunque sea en algo pequeño y cotidiano, como tomar lista, ayudar a limpiar u ordenar
un espacio común o ayudar a los compañeros.
Por último, en los hogares, podrán reflexionar sobre una frase de santa Teresa de
Calcuta y comprometerse en familia a ponerse al servicio de los que lo necesitan (act.
10 y 11).

Al igual que los chicos en vida, los peregrinos en el capítulo 7 (p.31) reflexionan acerca Diario de los
de cómo la ayuda mutua es una forma de dar origen a nuevas amistades. peregrinos unidos

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 67


21 ENCUENTRO

Páginas 100 a 103 encuentro 21 Extendemos el reino de Dios


por todos lados

Expectativas de logro • Descubrir que la Buena Noticia de Jesús es para todos y que la anunciamos con nues-
tro obrar de cada día.
• Tomar conciencia de la repercusión que tienen nuestras palabras y acciones.
• Crecer en la tolerancia, el diálogo y el respeto hacia los que opinan diferente.
Desarrollo En vida, se invitará a los chicos a reflexionar sobre las personas que los rodean y se les
preguntará si alguna vez hicieron algo que perjudicara a alguien (act. 1 y 2). El catequis-
Espiritualidad para el catequista ta recibirá las respuestas sin juzgarlos y respetando el momento de cada chico, y puede
“A veces me asombra que, con
profundizar la reflexión haciéndoles ver que no queremos por igual a todas las perso-
semejantes motivaciones, a la
Iglesia le haya llevado tanto tiempo nas, pero que estamos llamados a sembrar amor en el corazón de todos.
condenar contundentemente la En el texto elegido para proclamar en luz, san Pablo analiza un problema de las co-
esclavitud y diversas formas de munidades cristianas –en las que convivían algunas personas procedentes del judaís-
violencia. Hoy, con el desarrollo de mo y otras del paganismo– referido a prácticas alimentarias. El apóstol invita a unos y
la espiritualidad y de la teología, otros a no juzgar ni criticar a sus hermanos aunque tengan distintas posturas frente a
no tenemos excusas. Sin embargo,
todavía hay quienes parecen
esta cuestión. A partir de este texto se les propondrán a los chicos las act. 5 y 6 para que
sentirse alentados o al menos reflexionen acerca de las actitudes necesarias para lograr una convivencia armoniosa
autorizados por su fe para sostener con los demás, y reflexionen sobre la importancia del diálogo interreligioso.
diversas formas de nacionalismos En respuesta, y a modo de síntesis del año, se les propone a los chicos que, en gru-
cerrados y violentos, actitudes pos de dos, definan los conceptos de “misión”, “Buena Noticia” y “Reino de los Cielos”
xenófobas, desprecios e incluso
(act. 7). El catequista orientará la reflexión para que los chicos recuerden que la misión
maltratos hacia los que son
diferentes. La fe, con el humanismo es el envío que hace Jesús de sus apóstoles y de su Iglesia, de la que somos parte, para
que encierra, debe mantener vivo que anunciemos la Buena Noticia con palabras y obras. Esa Buena Noticia es el aconte-
un sentido crítico frente a estas cimiento de la venida de Jesús: su vida, su testimonio del amor del Padre, su muerte, su
tendencias, y ayudar a reaccionar resurrección y el envío del Espíritu Santo que anima a la Iglesia en su misión. El Reino
rápidamente cuando comienzan a de los Cielos es el proyecto de Jesús del reinado de Dios Padre y de la fraternidad hu-
insinuarse. Para ello es importante
que la catequesis y la predicación
mana que Él mismo hace crecer, cuando nosotros estamos a su servicio, escuchamos su
incluyan de modo más directo Palabra y damos frutos en obras de amor.
y claro el sentido social de la Para la act. 9, el catequista hará evocar a los chicos la experiencia de Jesús que ellos
existencia, la dimensión fraterna fueron haciendo a lo largo de su proceso catequístico, los nuevos aspectos de su perso-
de la espiritualidad, la convicción na que conocieron y lo que los conmovió de lo que aprendieron o recordaron. A partir
sobre la inalienable dignidad de
de esta primera reflexión, pensarán cuál es la mejor manera de anunciarlo. La act. 11,
cada persona y las motivaciones
para amar y acoger a todos” (papa sobre la base de la cita del papa Francisco (act. 10), hace referencia a la afirmación de
Francisco, Fratelli Tutti).. la primera carta de san Juan: “Dios nos amó primero”, nuestro amor es respuesta a esta
iniciativa amorosa de Dios.

Diario de los En el capítulo 7 (p. 32) los peregrinos deciden preparar un pesebre viviente para Na-
peregrinos unidos vidad e invitar a los chicos que recibieron los juguetes reciclados. De este modo, las
buenas acciones seguirán difundiéndose y alcanzando cada vez a más personas. Así,
los peregrinos toman conciencia de que todas nuestras acciones, sean buenas o malas,
provocan algo en los que nos rodean. Esta situación puede ser el punto de partida para
la reflexión de las act. 1 y 2 de vida.
Si el tiempo lo permite, el catequista puede cerrar el encuentro leyendo el epílogo
(pp. 33 y 34). Allí los peregrinos hacen un repaso de su año, de cómo crecieron como
grupo, en la fe, y ayudando a los demás. Con esta base, los chicos pueden reflexionar
en sus hogares sobre su propio recorrido y prepararse para la última celebración.

68 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


CELEBRACIÓN U7

celebración ¡Seamos misioneros de Jesús! Páginas 104 y 105

• Celebrar, como miembros de la Iglesia, que recibimos de Jesús la misión de anunciar Expectativas de logro
a todos la Buena Noticia.
• Reconocer el crecimiento como cristianos y cómo grupo al que se llegó durante el
año y comprometerse a continuar el transitando el camino de la fe el año que viene.

• Una vela y un encendedor o fósforos. Materiales


• La frase que cada chico eligió de las lecturas del año en la act. 6 del encuentro 19.
• Algunas frases adicionales elegidas por el catequista.
• Tijeras para recortar los diplomas peregrinos.
Para comenzar la celebración, se colocarán las sillas en ronda y harán todos juntos la Desarrollo
señal de la cruz (act. 1).
La cita bíblica elegida para proclamar apunta a la continuidad de la misión recibida
por los apóstoles y por la Iglesia actual de parte de Jesús. Nosotros somos enviados,
como Jesús envió a sus discípulos, a una misión que compromete la vida entera en el
anuncio de la Buena Noticia (act. 2).
Como gesto simbólico de esta misión y cierre del año (act. 3), los chicos entregarán
la frase que seleccionaron de las lecturas del año a un compañero. Si alguno no llevó
su frase a la celebración, el catequista le entregará alguna de las frases que él mismo
seleccionó, para que se pueda realizar el gesto. Mientras tanto, cantarán Signos de amor
(disponible en el cancionero de los peregrinos unidos).
Por último, entre todos rezarán la oración comunitaria con las intenciones pro-
puestas, a partir de la cual se les podrá sugerir a los chicos que agreguen todas aquellas
intenciones que espontáneamente se les ocurran y quieran hacer.
Al tratarse de la última celebración del año, se sugiere que con la entrega de la me-
dalla el catequista firme el diploma peregrino de cada chico, lo recorte y se lo entregue,
como reconocimiento por el camino recorrido.
El apartado una parada en el camino podrá completarse en el mismo encuen-
tro o en los hogares, en el libro o en su versión digital (edelvivesdigital.com.ar), según
se prefiera. Se sugiere retomar las respuestas en el encuentro siguiente, o bien, al ter-
minar el año, hacer un recorrido por las respuestas de las siete unidades.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 69


fiestas litúrgicas

Páginas 107 a 119 Fiestas litúrgicas


Expectativas de logro • Descubrir a la Iglesia como la comunidad que celebra el amor de Dios manifestado
en los misterios de la vida del Señor a lo largo del año litúrgico.
• Comprender que, cuando celebramos en la Iglesia, lo celebrado se hace presente con
su regalo de gracia.

Presentación Como sucede en nuestra historia personal y en nuestra historia como país, que son ins-
tancias en las que estamos recordando permanentemente fechas y aniversarios signi-
ficativos, en la Iglesia, a lo largo del año, también celebramos los misterios de la vida
del Señor.
Estas celebraciones no son simples recuerdos de lo que alguna vez sucedió, sino
que la liturgia los vuelve a hacer presentes todo el tiempo, como si volvieran a ocurrir
y nosotros fuéramos protagonistas de esos momentos. Asimismo, preparan la venida
gloriosa del Señor al final de los tiempos. De hecho, cuando los cristianos decimos ce-
lebrar, no hablamos de festejar un triunfo o un acontecimiento, sino de poner nuestra
vida en contacto con el misterio pascual de Jesús, es decir: dejamos que Dios con su
gracia nos ayude a vivir la vida en el amor, la esperanza y la fe. Toda la vida cristiana nos
lleva a celebrar en el sentido cristiano: entrar en comunión con la vida divina.
La Iglesia fue construyendo poco a poco el año litúrgico. Desde el comienzo, lo cen-
tral fue la Pascua, celebrada en la vigilia pascual, que se prolonga en el tiempo o ciclo
pascual, a lo largo de cincuenta días hasta Pentecostés (7 semanas de 7 días).
Como preparación para esta fiesta, se establece un período de cuarenta días, la
Cuaresma, y, al mismo tiempo, la vigilia pascual se precede con tres días, el “triduo pas-
cual” (Jueves, Viernes y Sábado santos). Seguido a esto, se dio origen a la celebración
del Domingo de Ramos y, en consecuencia, a la Semana Santa.
Varios siglos después se estableció la fiesta de la Navidad, el 25 de diciembre, y la
Epifanía o manifestación del Señor a los pueblos paganos, el 6 de enero. Como ocurrió
con la Cuaresma, se empezó a celebrar el Adviento como preparación para la Navidad.
En este proceso no hay que perder de vista la misa, que es la “pascua semanal”, du-
rante todo el año litúrgico. Los cristianos celebramos siempre a Jesucristo muerto y
resucitado. La resurrección ocurrió “el primer día de la semana”, que pronto se llamó
“día del Señor” (dies dominica = domingo), y en los Evangelios existen testimonios de la
manifestación de Jesús resucitado a los apóstoles reunidos el primer día de la semana.
A todas estas celebraciones del año litúrgico se les agrega la de la Asunción de María,
el 15 de agosto.

Espiritualidad para el catequista


“Necesitamos recuperar la dimensión festiva y estética del cristianismo, que antes que un
imperativo moral acerca de lo que debemos hacer es la acogida gozosa y la celebración
festiva de lo que el amor de Dios ha hecho por nosotros. Según la lógica del amor y de la
gratuidad, es más importante celebrar lo que Dios nos da que acentuar lo que nosotros
hacemos o queremos hacer por Él” (Carlos M. Galli, Comentario al Catecismo de la Iglesia
Católica, Buenos Aires, Ediciones Paulinas, 1996.).

70 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


FIESTA FEB/
LITÚRGICA ABR

fiestas litúrgicas La Cuaresma Páginas 108 y 109

• Redescubrir la Cuaresma como el tiempo de conversión a Dios en la preparación Expectativas de logro


para la Pascua.
• Desarrollar las siguientes actitudes: reconocer los propios pecados para pedir per-
dón; abrir el corazón para permitir que Jesús lo transforme; valorar los caminos que
la Iglesia propone para este tiempo litúrgico.

• Tarjetas individuales, marcadores y papel afiche. Materiales


• Cenizas que se usan en la celebración del Miércoles de Cenizas.
Probablemente, los chicos conozcan los aspectos más importantes de la Cuaresma, por Desarrollo
lo que el catequista puede comenzar preguntándoles qué recuerdan de este tiempo
litúrgico antes de leer el texto del libro. Es oportuno repasar que “cuarenta”, en la Biblia,
significa un tiempo de prueba y purificación. El diluvio universal dura cuarenta días, el
pueblo de Israel camina por el desierto cuarenta años, y Jesús permanece cuarenta días
en el desierto antes de iniciar su vida pública, donde es tentado.
Si no realizan en la escuela la celebración de imposición de cenizas, el catequista
puede llevar al encuentro un poco de estas cenizas bendecidas y contarles a los chicos
que con ellas comenzamos el camino de la Cuaresma, que nos conduce a la Pascua. Si
bien nos recuerdan nuestra fragilidad y debilidad y el mal que hay en nosotros, tam-
bién nos dicen que Jesús dio su vida y resucitó para perdonar nuestros pecados y hacer-
nos fuertes con su amor. Por eso, son un signo de la conversión a la que estamos llama-
dos. Sería bueno que el catequista les proponga a los chicos acercarse al sacramento
de la Reconciliación durante la Cuaresma, ya que, como se verá en la act. 2, es un signo
claro del deseo de conversión.
En la act. 1 se proponen las tres acciones recomendadas por la Iglesia desde mucho
tiempo atrás para preparar el corazón durante la Cuaresma: el ayuno, la limosna y la
oración. Es importante que el catequista les haga notar a los chicos que el ayuno cua-
resmal no es un castigo ni un desprecio por el cuerpo, sino el signo de que los bienes
materiales no son lo más importante en la vida, y que es una práctica que nos ayuda a
abrirnos a los demás y a compartir un poco la renuncia y la entrega de Jesús. De todas
maneras, existe un aspecto del ayuno que puede ser más adecuado para los chicos de
esta edad, que está en línea con el texto del profeta Isaías (58, 6-9): el “privarnos” o “ayu- Espiritualidad para el catequista
nar” de palabras hirientes, de enojos y arrebatos, de mal humor, de quejas, de burlas, “Cuarenta días para dejarme
encontrar por ti, para darme cuenta
de juicios apresurados, etc. de que me esperas en la puerta de
En cuanto a la limosna, el catequista insistirá en propiciar una actitud de solidari- casa.
dad con las necesidades de los demás. En la Arquidiócesis de Buenos Aires se impulsa Cuarenta días para pedirte perdón
una colecta durante la Cuaresma que se destina a cubrir algunas necesidades de las y ayunar de tantas cosas que me
personas más vulnerables de la ciudad. Se puede invitar a los chicos y a sus familias a sobran y otros necesitan.
Cuarenta días para escuchar más
participar de este gesto solidario u otro equivalente en el lugar donde vivan.
atento tu Palabra,
A partir del trabajo con la act. 3, podrán reflexionar acerca de las actitudes que y dejar que sea tu Pan quien me
necesitan cambiar para manifestar la conversión a la que Jesús nos invita. Luego, los sacie y tu perdón quien me restaure”
chicos escribirán la buena acción que se proponen para esta Cuaresma (act. 5). Se les (Sergio García Risco y Enrique
puede sugerir también que en algún momento de la actividad intercambien con un Martínez, Oración del Miércoles de
compañero sus compromisos. Para cerrar la celebración, cantarán Alma misionera (dis- Cenizas, fragmento).
ponible en el cancionero de los peregrinos unidos).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 71


MAR FIESTA
/ABR LITÚRGICA

Páginas 110 y 111 fiestas litúrgicas La Semana Santa


Expectativas de logro • Acompañar a Jesús en los días en los que se entregó por amor a nosotros, y sentirnos
interpelados a responderle con nuestro amor.
• Desarrollar las siguientes actitudes: contemplar y valorar la entrega de Jesús por no-
sotros; participar, con la comunidad, de las celebraciones de Semana Santa.

Materiales • Ramo de olivo, pan, crucifijo, cirio (puede decorarse una vela como el cirio pascual).
Con la lectura del texto, los chicos recordarán los acontecimientos más importantes que
vivió Jesús en esos días: su entrada en Jerusalén, aclamado por sus discípulos y la gente
Desarrollo de la ciudad con cantos y ramas; la Última Cena, en la que lava los pies a sus discípulos y
se queda en la Eucaristía; su muerte en la cruz y su gloriosa resurrección.
Mientras se lee el texto y se recuerdan estos acontecimientos, el catequista irá mos-
trando los signos correspondientes (véase “Materiales”). A continuación, los chicos rela-
cionarán los dibujos de las escenas del Jueves Santo con las citas bíblicas presentadas y
comentarán el significado de cada una de ellas (act. 1). El tuit del papa Francisco los dis-
pondrá a la actitud de contemplar la entrega de Jesús por amor a nosotros y de profundi-
zar el significado de este gesto salvífico (act. 2). En la act. 3, escribirán en cada uno de los
días de la Semana Santa el signo correspondiente, haciendo mención de las celebraciones
de cada día. Cuando celebramos, no solo recordamos, sino que hacemos presente el acon-
tecimiento:
• El Domingo de Ramos aclamamos a Jesús nuestro Rey con los ramos benditos que
luego llevamos a nuestras casas.
• El Jueves Santo participamos de la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio.
• El Viernes Santo, adoramos la cruz, en la que Jesús entregó su vida por amor a nosotros.
• En la Vigilia Pascual, celebramos la resurrección de Jesús, representada por la luz del
cirio pascual que ilumina las tinieblas de la muerte y del pecado.
En el gesto comunitario, se propone la adoración de Jesús en la cruz, como un gesto per-
sonal de cariño y gratitud hacia Él, mientras se escucha la canción Signos de amor (dispo-
nible en el cancionero de los peregrinos unidos).

Espiritualidad para el catequista


“La cruz, que será el centro del Viernes Santo, tiene un prólogo, el Jueves, con un doble gesto: el
lavatorio de los pies y la Eucaristía.
Ambos son símbolos perfectos de lo que va a ser el meollo de la celebración pascual: la
total entrega de Cristo por los demás.
El lavatorio de los pies nos prepara pedagógicamente para la Pascua. Al realizarlo, nos
incorporamos al movimiento de ofrenda de sí mismo que es la actitud básica de Jesús.
Participar en la Eucaristía –comer al Cristo ‘entregado por’– tiene también la misma
dirección. ¿Es que puede tener sentido la Eucaristía si no va acompañada de la actitud de
servicio y caridad? Ambas escenas terminan con la misma recomendación: ‘Hagan ustedes lo
mismo’ (…).
La cruz es todo un discurso: nos presenta a un Dios trascendente pero cercano; un Dios que
ha querido vencer el mal con su propio dolor; un Cristo que es Juez y Señor, pero a la vez Siervo,
que ha querido llegar a la total entrega de sí mismo, como imagen plástica del amor y de la
condescendencia de Dios; un Cristo que en su Pascua ha dado al mundo la reconciliación y la
Nueva Alianza entre la humanidad y Dios” (José Aldazábal, Signos y símbolos, Barcelona, Centre
de Pastoral Litúrgica, 1989).

72 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


FIESTA MAR
LITÚRGICA /ABR

fiestas litúrgicas La Pascua Páginas 112 y 113

• Profundizar en el sentido de la Pascua, que es la fiesta central de nuestra fe. Expectativas de logro
• Celebrar con alegría la resurrección de Jesús y la vida nueva que Él nos regala en la Pascua.
• Desarrollar las siguientes actitudes: valorar el regalo de la vida nueva que nos da Je-
sús con su resurrección; escuchar con atención la Palabra de Dios; crecer en la fe en
la resurrección.

• Vela grande que represente el cirio pascual. Materiales (opcionales)


• Agua bendita.
La Pascua es la fiesta central de nuestra fe. Jesús muere y es sepultado. Pero al tercer día Desarrollo
su sepulcro aparece vacío. A pesar de la piedra pesada que cierra el acceso, a pesar de
los guardias que custodian el lugar, el sepulcro está vacío. Después vendrán los encuen-
tros de los discípulos con el Resucitado: María Magdalena y las otras mujeres, los após-
toles, los discípulos de Emaús, Tomás y muchas otras oportunidades en las que Jesús
resucitado se deja ver. De ser posible, se recomienda celebrar esta fiesta con una misa.
La resurrección de Jesús es un hecho único que los testigos oculares describen
“como pueden”, balbuceando una experiencia que les cambia la vida, pero a la que es
muy difícil ponerle palabras. Por ese motivo, hay que leer los relatos de la resurrección
y de las apariciones dejando que el Espíritu Santo nos convierta a nosotros también en
testigos del Resucitado.
Como lectura, se propone el relato de la resurrección según san Mateo, que la descri-
be con su estilo sobrio y concreto. Todos los evangelios hacen referencia a la presencia de
ángeles que señalan la tumba vacía; en este Evangelio es el propio ángel el que corre la
piedra que cierra el sepulcro, y el que les anuncia a las mujeres que Jesús ha resucitado,
como Él lo había predicho. Inmediatamente, hace el primer envío misionero de la historia
de la Iglesia: envía a las mujeres a anunciarles a los discípulos la Buena Nueva. Ellas le Espiritualidad para el catequista
obedecen, y en el camino se encuentran con Jesús, que les reafirma el envío (act. 1). La “Jesús resucitado. De todas nuestras
resurrección de Jesús no es un acontecimiento que solo afecta a Él, sino que el fruto de la miradas a Jesús, esta es la decisiva
Pascua es también para nosotros: una vida nueva de mayor libertad, vitalidad y alegría. y la más difícil. Solo puede ser una
La celebración de la Pascua en la Iglesia tiene lugar durante la vigilia pascual, que mirada de fe, y de fe purificada.
Cualquiera, por la simple lectura de
se realiza el sábado a la noche. Tiene su origen en la vigilia que hacían los catecúmenos los Evangelios, aprende a conocer
la noche previa al domingo de Pascua, cuando recibían el sacramento del Bautismo. a Jesús hasta su muerte en la cruz.
Toda la comunidad los acompañaba escuchando la Palabra de Dios, cantando salmos Después se hace la gran selección.
y rezando hasta el amanecer del domingo. Unos se alejan (…). Otros avanzan
Esta celebración comienza con el nacimiento del “fuego nuevo”, que se bendice y (…). Por el poder de Dios, Jesús ha
vuelto a encontrar la vida, pero una
cuya luz enciende el cirio pascual, símbolo de Jesús resucitado. Del cirio encendido,
vida diferente, aquella en la que
toda la comunidad enciende sus propias velas, y así queda “contagiada” de la luz de entraremos también nosotros y no
Cristo. La Pascua está estrechamente vinculada al sacramento del Bautismo, de acuer- detrás de Jesús sino en Jesús. Porque
do con la afirmación de san Pablo: “Por el Bautismo fuimos sepultados con Él en la la resurrección no ha hecho de Él
muerte, para que así como Cristo resucitó por la gloria del Padre, también nosotros lle- solamente un vivo para siempre,
vemos una vida nueva” (Rom 6, 4). Por este motivo, en la vigilia pascual toda la comuni- sino que lo ha convertido también
en un dador de vida y, más aún, en
dad renueva las promesas bautismales y recibe la aspersión con agua bendita. la Vida. Una vida sin muerte que da
Para el momento celebrativo (act. 4 y 5), en el que los chicos compartirán mensajes una calidad de vida diferente a la
de resurrección mientras cantan Jesús resucitó (disponible en el cancionero de los pere- única que conocemos” (André Sève,
grinos unidos), sugerimos agregar al altar agua bendita y una vela que represente el Jesús es así, Madrid, Narcea, 1982).
cirio pascual.

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 73


MAY/ FIESTA
JUN LITÚRGICA

Páginas 114 y 115 fiestas litúrgicas El día de Pentecostés


Expectativas de logro • Disponerse a recibir el don del Espíritu Santo, fruto de la Pascua de Jesús.
• Valorar la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, animándonos, fortalecién-
donos y santificándonos.
• Desarrollar las siguientes actitudes: abrirse a la presencia y acción del Espíritu Santo,
celebrar con alegría su venida a la Iglesia y a la vida de cada uno de nosotros.

Desarrollo En Pentecostés, la Pascua alcanza su plenitud. Jesús resucitado y de vuelta junto al Pa-
dre derrama su Espíritu sobre la comunidad de María y los discípulos, y la transforma
en Iglesia misionera; y a cada uno de ellos, personalmente, los transforma en testigos
valientes de su resurrección.
La fiesta de Pentecostés, el quincuagésimo día después de la Pascua, tiene su origen
en una fiesta agrícola: el comienzo de la cosecha del trigo. El pueblo judío reinterpretó
esta fiesta pagana y comenzó a celebrar ese día la entrega de los Mandamientos en el
monte Sinaí, cincuenta días después de la liberación de Egipto.
En el texto de los Hechos de los Apóstoles que se trabaja en el encuentro 4 del li-
bro (He 2, 1-4) se utilizan imágenes sensoriales semejantes a las del libro del Éxodo,
cuando se describe la manifestación de Dios en el monte Sinaí al entregarle los Diez
Mandamientos al pueblo de Israel por medio de Moisés. El Espíritu Santo, derramado
en nuestros corazones, es la “nueva ley”, el “mandamiento nuevo del amor”.
En la primera carta a los Corintios, san Pablo enumera los “dones espirituales” que
son manifestaciones del Espíritu Santo en los miembros de la comunidad para el bien
común. El catequista tendrá en cuenta que no se trata exclusivamente de los siete do-
nes que se trabajan en el encuentro 5 del libro, sino también de otros dones que edifi-
can la comunidad. Lo importante es, como insiste san Pablo, que todos provengan del
Espíritu Santo. No podemos exigir los dones del Espíritu Santo; ellos nos son dados;
pero debemos aspirar a ellos, anhelarlos, pedirlos, suplicarlos. Si dejamos obrar a estos
dones en nosotros, nuestra vida será plena, provechosa y feliz. Luego, el texto de la Car-
Espiritualidad para el catequista ta a los Gálatas es el texto clásico que enumera el fruto del Espíritu (act. 1).
“Ven, Espíritu Santo Creador, a visitar La canción Espíritu Santo, ven a mí (disponible en el cancionero de los peregrinos uni-
nuestro corazón. dos) prepara el clima para celebrar su venida en la act. 2.
Llena con tu gracia viva y celestial El tuit del papa Francisco (act. 3) se orienta a destacar que el Espíritu Santo, como
nuestras almas, que tú creaste por
dicen las estrofas del himno Veni Creator Spiritus, es para nosotros fuente de vida que
amor.
Tú, que eres llamado Paráclito, don nunca se agota, que puede irrigarnos, refrescarnos y fortalecernos. Es fuego y luz, nos
del Dios Altísimo y Señor, calienta y nos ilumina. Es unción que sana nuestras heridas. Enciende nuestros senti-
vertiente viva, fuego que es la dos para que tomemos conciencia de Dios en el mundo. Nos habilita para amar, y tam-
caridad y también espiritual y divina bién hace fluir el amor del Padre dentro de nuestro corazón. El Espíritu Santo quiere
unción. encarnarse siempre, introducirse en nuestra carne e inundarla de fuerza divina, y nos
Nuestros sentidos has de iluminar,
los corazones enamorar,
envía a misionar, a anunciar la Buena Noticia al mundo.
y nuestro cuerpo, presa de la En la act. 4 se invita a los chicos a descubrir cuatro palabras clave para comprender y
tentación, con tu fuerza continua recordar la fiesta de Pentecostés: Espíritu, dones, misión y esperanza. Por último, en la
has de afirmar” act. 5 los chicos tendrán la posibilidad de manifestar lo aprendido escribiendo de qué
(Veni Creator Spiritus, s. ix). modo podrían poner al servicio de los demás los dones que el Espíritu Santo les regala.

74 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723


FIESTA
LITÚRGICA AGO

fiestas litúrgicas La Asunción de la Virgen Páginas 116 y 117

• Crecer en el amor a la Virgen María, contemplando su vida de total disponibilidad Expectativas de logro
para con Dios.
• Desarrollar las siguientes actitudes: escuchar la Palabra, contemplar, agradecer.
• Diferentes advocaciones de la Virgen María, las más conocidas por los chicos. Podés Materiales (opcionales)
encontrar algunas en tu libro digital (buscá el descargable en el índice de la platafor-
ma o aquí).

Desde la Anunciación al Calvario, María compartió la vida de Jesús desde cerca y desde Desarrollo
adentro. Elegida y “colmada de la gracia de Dios”, desde su propia concepción inmacu-
lada, es una presencia discreta pero siempre fiel a su Hijo amado.
La cita bíblica que se propone proclamar corresponde a uno de los episodios que
se narran en el Evangelio según san Lucas: la situación de Jesús perdido y encontrado
en el templo de Jerusalén (act. 1 y 2). Parecería una anécdota de las que se recuerdan
en la mesa familiar: “¿Te acordás cuando te quedaste solo en el templo de Jerusalén?
¡Qué susto nos diste!”. Y así fue seguramente la vida de esta familia de Nazaret, una
vida simple y sencilla, como la de cualquier otra familia trabajadora de su época; y en
esa humildad nació y creció Dios hecho hombre.
El catequista puede aprovechar la canción María de Nazaret (disponible en el cancio-
nero de los peregrinos unidos), al comienzo de la celebración o en el cierre, para con-
templar algunos momentos de la vida de María: la anunciación y su aceptación de la
voluntad de Dios, el nacimiento de Jesús, la vida en familia en Nazaret, la presencia de
María en el Calvario, al pie de la cruz, y la oración por nosotros desde el cielo.
Como se afirma en el texto y en el tuit del papa Francisco (act. 4), la Asunción de la
Virgen tiene una consecuencia para nuestra vida: María es una criatura como nosotros,
y fue llevada al cielo en cuerpo y alma; este también será nuestro destino glorioso.
Para el momento celebrativo se presentan cuadros de pintores famosos que plas-
maron la Asunción de la Virgen (act. 5). Se sugiere también presentar distintas advoca-
ciones de María, las más conocidas por los chicos. Incluso, el catequista puede pedirles
que lleven imágenes de advocaciones marianas y compartan su procedencia, el motivo
por el que se la venera y por qué ellos eligieron esa advocación.
El hecho de que María, en cuerpo y alma junto a Jesús, interceda por nosotros, es el
motivo por el cual en todo el mundo se la invoca, se la venera y, sobre todo, se la ama.

Espiritualidad para el catequista


“María no es fácilmente comprendida por los hombres, aunque es muy amada. Es amada
universalmente. Y el motivo es este: María es Madre. En general, a las madres no se las
‘comprende’, se las ama. Lo mismo sucede con María, la Madre de las madres.
María es demasiado sencilla y está demasiado cerca de nosotros como para ser
‘contemplada’. Trae lo divino a la Tierra, suavemente, como un celestial plano inclinado, que
desciende desde la inmensa altura de los Cielos a la infinita pequeñez de las criaturas. Es la
Madre de todos y de cada uno, la única que sabe balbucear y sonreír a su niño, de manera
que cualquiera, por pequeño que sea, puede gozar de esas caricias y responder con su amor
a ese amor.
No se comprende a María porque está demasiado cerca de nosotros. Destinada por
el Padre eterno a traer a los hombres las gracias, joyas divinas del Hijo, que está junto a
nosotros y espera, siempre paciente, que nos demos cuenta de su mirada y aceptemos su
don” (Chiara Lubich, María, transparencia de Dios, Madrid, Ciudad Nueva, 2003, adaptado).

© edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723 5 75


FIESTA
DIC LITÚRGICA

Páginas 118 y 119 fiestas litúrgicas La Navidad


Expectativas de logro • Descubrir el sentido profundo de esta fiesta y preparar el corazón para celebrarla.
• Desarrollar las siguientes actitudes: abrir el corazón para contemplar el misterio de
la Navidad, escuchar con atención la Palabra, ser agradecidos.

Materiales • La imagen de un pesebre disponible en tu libro digital (buscá el descargable en el


índice de la plataforma o aquí).
Desarrollo
El Adviento, tiempo litúrgico de preparación para la Navidad, coincide con las últimas
semanas del ciclo lectivo. Así como la Cuaresma es un tiempo de conversión, también
lo son estos días previos a la Navidad. Desde el reinado de David (siglo X a. C.), el pue-
blo judío esperaba al Mesías, un rey que traería la paz, la prosperidad y la liberación de
los enemigos de Israel. Este rey sería un descendiente del rey David. Por este motivo, las
lecturas bíblicas del tiempo del Adviento invitan a la esperanza y a preparar el corazón
para recibir algo nuevo, una intervención especial de Dios en favor de su pueblo.
La Navidad es una fiesta cristiana que, por su cercanía con el fin del año civil y con el
comienzo del período de vacaciones, fue perdiendo su sentido más profundo. En este
sentido, el catequista puede preguntarles a los chicos cómo ven que se prepara esta
fiesta en nuestra sociedad: ofertas de regalos, protagonismo de Papá Noel, adornos
Espiritualidad para el catequista para el árbol y la casa, ropa para usar en la fiesta, comidas para la cena, etc. Muy pocos
“Señora de Belén, Señora de la hablan del nacimiento de Jesús.
noche más buena y esperada (…). De todas maneras, el objetivo de esta propuesta no es criticar los modos de cele-
Señora de la sencillez de los
pastores y de la claridad de los
brar, sino ayudar a los chicos a descubrir los valores de la celebración: la reunión fami-
ángeles que cantan (…). liar, los deseos de paz y felicidad, el cariño expresado en los regalos que se intercam-
Nos sentimos felices esta noche. Y bian, el deseo de festejar, etc. A la vez, se busca volver a poner el foco de atención en lo
con ganas de contagiar esta dicha a realmente importante de esta fiesta: Dios quiere compartir nuestra vida desde adentro
muchas almas. y se hace uno de nosotros. Es el cumplimiento de la promesa que esperaba el pueblo;
De gritar a los hombres que se
es, para siempre, “Dios con nosotros”.
odian: ‘Dios es Padre y nos ama’.
De gritar a los que tienen miedo: Y si celebramos a este Dios que se hizo solidario con nosotros, no podemos dejar de
‘No teman’. ser solidarios con nuestros hermanos más necesitados. El Adviento es un tiempo muy
Y a los que tienen el corazón propicio para despertar la solidaridad de los chicos y de sus familias para con otras fa-
cansado: ‘Adelante, que Dios nos milias que tienen necesidades.
acompaña’ (…). El libro propone la proclamación de dos textos que relatan el nacimiento de Jesús
Que esta noche Jesús nazca entre
nosotros y podamos decir a los
(act. 1). Además de la actividad presentada, el catequista invitará a los chicos a que
hombres que viven inseguros y imaginen las escenas que se describen, los personajes que se mencionan, sus actitu-
sin esperanzas: no teman. Les des, sus gestos. Muchos artistas plasmaron esta escena en sus cuadros. En particular,
traemos la Buena Noticia, la el libro presenta el cuadro de Murillo, pero el catequista puede proponerles a los chi-
gran alegría para todo el pueblo: cos que busquen otros cuadros sobre el nacimiento de Jesús o que ellos mismos hagan
hoy, en la ciudad de David, ha
uno (act. 2).
nacido el salvador, el Mesías, el
Señor” (cardenal Eduardo Pironio, Para finalizar, en el momento celebratorio (act. 4), además de cantar la canción Glo-
Señor, enséñanos a orar, Madrid, ria de Navidad, si se quiere se les puede sugerir a los chicos que, en lugar de armar el
Publicaciones Claretianas, 1987). altar con la foto de un pesebre, armen un pesebre entre todos, y a medida que lo arman
vayan haciendo una pequeña reflexión al ubicar cada una de las figuras.

76 5 © edelvives. prohibida su fotocopia. ley 11723

También podría gustarte