El Renacimiento
El Renacimiento fue un importante movimiento artístico y
filosófico que se originó en Italia a fines de siglo XV. Su nombre
alude al redescubrimiento de la cultura greco-romana y la
filosofía clásica. Además, se inspiró en el humanismo, un
movimiento del siglo XIV que exaltaba la naturaleza humana en
oposición a las restricciones impuestas por la religión ortodoxa.
El movimiento renacentista estuvo¡acompañado por importantes
avances científicos e invenciones de la época, como la teoría
heliocéntrica de Nicolás Copérnico (en la que el Sol era el centro
del universo y la Tierra giraba a su alrededor) y la invención de
la imprenta desarrollada por Johannes Gutenberg en 1450.
Debido a la capacidad del uso de la razón, la imagen del hombre
resultó venerada y se generó una revolución intelectual al poder
difundir de manera masiva textos poco conocidos que
promovían la renovación de la cultura y los valores tradicionales
greco-romanos.
El Renacimiento fue un período de transición entre la Edad
Media y la era Moderna y resultó un cambio gradual que impactó
en todos los ámbitos de la vida. Significó el renacimiento del
aprendizaje y la sabiduría, tras un largo período de decadencia y
estancamiento cultural
El Renacimiento tuvo lugar al ter¡”nar la Edad Media, a partir
del siglo XV. Sin embargo, numerosos historiadores fechan sus
antecedentes tempranos en los siglos XIII o XIV. Su punto de
partida estuvo marcado por la pérdida de poder de la Iglesia
católica, a causa de la Reforma protestante y de la caída del
Sacro Imperio Romano Germánico. Además, se desarrolló una
profunda crisis económica que reveló el fin del modo de
producción feudal, lo que afectó también a las artes y las
ciencias.
En medio de la decadencia medieval, muchos centros de poder
europeos buscaron un nuevo modelo de Estado basado en un
autoritarismo monárquico, mientras que las artes fijaron su
interés en el período histórico anterior, la Antigüedad clásica.
Además, el desarrollo de la cartografía y los instrumentos de
navegación permitió a figuras europeas como Cristóbal Colón
(1401-1506), Fernando de Magallanes (1480-1521) y Vasco da
Gama (1469-1524) realizar grandes descubrimientos
geográficos. La exploración y el conocimiento de nuevas tierras
y culturas no solamente amplió la visión del mundo, sino que
abrió nuevos mercados y rutas comerciales, lo que otorgó cada
vez más poder a una nueva clase social en ascenso, la
burguesía, que sentó las bases del capitalismo.
El Renacimiento comenzó en Italia, específicamente en las
ciudades-república de Florencia y Venecia, pero también en
ciudades monárquicas como Milán y Nápoles. En Roma, los
papas Julio II (1443-1513) y León X (1475-1521) fueron
importantes mecenas del nuevo arte.
El espíritu del Renacimiento fue configurado por el humanismo,
un movimiento filosófico y cultural que retomó los valores
clásicos grecolatinos para reinventar la cultura europea, tras el
quiebre del pensamiento medieval.
El humanismo cuestionó el lugar central de la fe y puso énfasis
en la razón humana como fuente de conocimiento y verdad. A
través de las ciencias nacientes, propuso una concepción
diferente del mundo y del lugar del ser humano, y abrió el
camino hacia la Ilustración y la Revolución francesa de 1789.
El espíritu humanista se opuso a ¡as desigualdades de la
sociedad medieval, que otorgaba privilegios económicos y
educativos a las clases nobles y al clero, mientras que el resto
de la población era mayormente analfabeta y vivía en
condiciones de pobreza.
Los humanistas reinterpretaron algunos valores clásicos como la
razón, la igualdad, la libertad y la justicia para avanzar hacia un
mundo en el que los seres humanos fueran los creadores de su
propio destino, en lugar de la autoridad divina.
El proyecto humanista se propuso limitar el poder de la Iglesia y
construir, a partir de nuevos discursos y valores, una moral y
una ética propias, lo cual dio forma a lo que se conoce como
filosofía moderna. Con la aparición del humanismo, el mundo
medieval llegó a su fin y comenzó la Edad Moderna en
Occidente.