03 La Labor Del Profesorado Desde La Reflexión Pedagógica
03 La Labor Del Profesorado Desde La Reflexión Pedagógica
ISSN: 0120-3916
rce@[Link]
Universidad Pedagógica Nacional
Colombia
Recibido: 29/08/2014
Liliana Saavedra Rey** Evaluado: 02/03/2015
* Artículo de reflexión derivado de la discusión sobre los resultados de la investigación Sentido de la evaluación docente
a partir de la definición de la complejidad de las funciones del profesorado. Una aproximación a su resignificación
pedagógica, presentada para optar al título de Maestría en Educación de la Universidad Pedagógica Nacional, la cual
obtuvo distinción como tesis meritoria.
** Candidata a Doctora en Humanidades, humanismo y persona de la Universidad de San Buenaventura (sede Bogotá),
Magíster en Educación, Especialista en Gerencia social de la Educación y Licenciada en Educación Preescolar de la Uni-
versidad Pedagógica Nacional. Coordinadora de investigaciones de la Facultad de Educación de la Universidad de San
Buenaventura, Bogotá. Líder del grupo de investigación Tendencias Actuales en Educación y Pedagogía (TAEPE). Profe-
sora de la Facultad de Educación de la Universidad Pedagógica Nacional. lilisaves2@[Link]
*** Magíster en Educación y Licenciado en Humanidades, Español y Lenguas Extranjeras de la Universidad Pedagógica
Nacional. Profesor-investigador de la Maestría en Educación de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, perte-
neciente al grupo de investigación Tendencias Actuales en Educación y Pedagogía (TAEPE). Coordinador del área de
Español y Literatura del colegio Gimnasio Los Portales. sneider201@[Link]
Resumen
A partir de reconocer los diversos campos de acción y funciones otorgadas al
profesorado, especialmente por demandas externas a lo educativo y enmarca-
das en el discurso neoliberal, se plantean cinco funciones interrelacionadas que
definen su praxis desde la reflexión pedagógica: la didáctica como disciplina
referente a la enseñanza que convierte el conocimiento teórico en formativo
de acuerdo con las características del contexto; la formación humana como
proceso interior y espiritual de autorrealización de las personas que trasciende
la escolarización; la evaluación para comprender los procesos de enseñanza- Palabras clave
aprendizaje y contribuir a la formación desde la comunicación auténtica; la
participación en la construcción del currículo como interacción crítica entre Didáctica, evaluación,
los ideales, las propuestas y las prácticas educativas; y la transformación social formación humana, currículo,
como agente reflexivo, investigativo y político. El propósito de esta caracteriza- transformación social.
ción, de acuerdo con la investigación en que se fundamenta, es conceder iden-
tidad al profesorado mediante acciones que atañen a su formación pedagógica,
como respuesta al desprestigio social y la desprofesionalización que enfrenta
Keywords
actualmente.
Didactics, evaluation, human
formation, curriculum, social
Abstract transformation.
From recognizing the variety of teaching profession’s fields and functions –es-
pecially those demanded by external requests set by neoliberal age– this article Palavras chave
proposes five correlated functions that define the teaching profession praxis
based on pedagogical reflection: the didactics as a discipline about teaching Didática, avaliação,
that makes theoretical knowledge into an educational one, according to the formação humana, currículo,
characteristics of the context; human formation as an inner spiritual process of transformação social.
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people’s self-fulfillment going beyond schooling; evaluation to better compre-
hend the teaching-learning processes and contribute to formation from authen-
tic communication, participation in curriculum design as a critical interaction
among ideas, proposals and educational practices, and social transformation as
a researcher and a reflective and political agent. The purpose of this characteriza-
tion, according to the research it is based upon, is to develop a sense of identity
in teachers through actions that refer to their pedagogical training, as a response
to the discredit and the loss of professionalization that they face nowadays.
Resumo
Partindo de reconhecer os diversos campos de ação e funções otorgadas ao pro-
fessorado especialmente pelas demandas externas ao educativo e enquadradas
no discurso neoliberal, se planteiam cinco funções inter-relacionadas que de-
finem sua práxis desde a reflexão pedagógica: a didática como disciplina refe-
rente ao ensino que transforma o conhecimento teórico em formativo de acordo
com as características do contexto; a formação humana como processo interior
e espiritual de auto-realização das pessoas que transcendem a escolarização;
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La multiplicidad de funciones y ámbitos de trabajo del profeso-
rado permite cuestionar si aquella actuación y la complejidad de
esferas a las que atañe coinciden con su formación pedagógica
y su consideración como agente de transformación social, o se
limita a obligaciones de tipo contractual y demandas e intereses
de otros sectores sociales1. Como afirma Laval (2004), la iden-
tidad escolar –y en ella, lo que se podría denominar la “identi-
dad del profesorado”– está constantemente en crisis debido a las
tensiones sociohistóricas que atraviesan su configuración, pues
los imaginarios culturales y sociales del momento definen tanto
sus finalidades políticas como sus premisas educativas y peda-
gógicas, las cuales confluyen en una relación subordinada de
las instituciones y sus actores con respecto a lo que la sociedad
1 Para profundizar acerca de estas demandas sociales al profesorado, sus causas y con-
secuencias ver Saavedra Rey, L. (2008). La profesión docente, sus múltiples funciones y
campos de acción: aproximación a la resignificación pedagógica. Pedagogía y Saberes,
29, 65-72.
desea reproducir o transformar en ellas quienes se encuentran ante la
un determinado momento histórico. fragmentación y la perplejidad pro-
En la actualidad, los discursos pias de la era posmoderna que ha
de la globalización económica y sustituido los valores e instituciones
el neoliberalismo, su racionalidad tradicionales por un “todo vale” ba-
burocrática y complejo entramado sado en la inmediatez del intercam-
ideológico, intervienen el sector bio económico. Esto ha causado el
educativo y la escuela. En el primer deterioro de las relaciones perso-
ámbito, con la disminución del Es- nales, la desconfianza respecto del
tado y la supresión de sus funciones valor de los saberes que circulan en
sociales, la apertura de la educación la escuela, la banalización de la cul-
pública al mercado y su privatiza- tura que ella transmite (ahora subor-
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te de las demandas del mercado. fundamentado en las políticas edu-
De hecho, como lo ha profundiza- cativas que generan responsabili- N.º 68
do Barnett (2001), la idea actual de dades desbordantes, exámenes y
educación está determinada priori- seguimientos de carácter técnico, 213
tariamente por el tipo de profesional el desconocimiento de la autono-
que requiere el mundo laboral y no, mía y el profesionalismo de su ejer-
como otrora, por los ideales institui- cicio, bajos ingresos económicos
dos por los centros educativos y sus (Imbernón, 1994; Marcelo, 2001) y
maestros, en coherencia con su for- la posibilidad de que diversos pro-
mación y experiencia pedagógicas. fesionales o técnicos ajenos a lo
Al entronizar los procesos de pedagógico ejerzan como docentes
distribución, producción y consu- carentes de formación para hacerlo,
mo queda en evidencia, a la luz más allá, quizá, de algún curso “ex-
de los nuevos discursos, el carácter press” de pedagogía.
efímero de los conocimientos que Desde las mismas políticas trans-
circulan en la institución, las con- nacionales de organismos como
tradicciones de sus propósitos de el bm, el fmi, el bid, la ocde o el
formación y, en definitiva, su irrele- Preal, y sus sucedáneos nacionales,
vancia para preparar a las personas se concibe la educación en térmi-
para la vida contemporánea (Pérez nos de rentabilidad, en detrimento
Gómez, 2004). Precisamente son de sus ideales de formación (Díaz
Barriga, 2001). Así, el espacio escolar se ha convertido en un
híbrido de aspectos propios del sector financiero y los sistemas
burocráticos en cuanto a su organización, gerencia y administra-
ción (Laval, 2004; Santos Guerra, 2003). Esto genera riesgos para
la formación del profesorado, que puede reducirse a la produc-
ción en masa de docentes que, desde la flexibilidad demandada
por el mismo sistema, se articulan al mundo laboral dispuestos a
adaptarse a sus instituciones y puestos de trabajo, así esto impli-
que la suplantación del sentido pedagógico de dicha labor con
actividades de carácter técnico, administrativo, eficientista y de
gestión, que evidentemente alejan la actuación del profesorado
de su formación como profesional de la educación debido a su
pérdida de autonomía (Hernández y Sancho, 1999).
Como respuesta a este contexto en el que se ha instituido
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2 El concepto de función (para determinar las que desde lo pedagógico atañen al profeso-
rado) se utilizó en la investigación en su sentido prístino, como acción que corresponde
realizar a alguna persona. De cualquier manera, se ha omitido su uso en este artículo,
con esta excepción aclaratoria, debido al lastre ideológico que permitiría contradicciones
con respecto a la fundamentación pedagógica de cada uno de los ámbitos presentados.
En su lugar, se utilizan de manera aleatoria términos como “formación”, “labor”, “re-
flexión y acción” o “campo de acción” del profesorado.
las características y condiciones de entre los cuales trabajan el didacta
los participantes, los contextos y los y el educador explotando aquello
procesos del acto de enseñar, con verdaderamente importante y per-
el fin de desarrollar prácticas que tinente (lo formativo) que hay en
contribuyan a alcanzar sus propósi- un contenido para hacerlo parte
tos formativos y, a la vez, establecer de la enseñanza (citado por Runge,
un marco normativo para la acción 2008). Es más, tal contenido forma-
educativa en otros contextos. tivo no puede confundirse como
Esta conciencia de lo práctico uno meramente derivado de la dis-
y su consecuente divulgación con ciplina, pues su génesis se sitúa en
fines educativos es el material de una antropología del conocimiento
cualquier tratamiento didáctico, y una epistemología sobre su cons-
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cuando se hace conocimiento apli- Estas características y propósitos
cable y comprensible que permite la disciplinares mantienen el espíritu N.º 68
interpretación de la práctica y pro- con el cual Comenio formuló la di-
yecta la actuación del maestro. dáctica en el siglo xvii, como “arti- 215
Esta “transformación del conoci- ficio universal para enseñar todo a
miento científico en conocimiento todos” (1638/2010, p. 33). Si bien
educativo”, en palabras de Álvarez sus antecedentes pueden buscarse
Méndez (2000), se fundamenta en en la Grecia clásica y los diálogos
que el didacta sabe lo que enseña socráticos, y su nacimiento en De
(componente epistemológico), in- Magistro de San Agustín en la Edad
vestiga y conoce los procesos de Media, es indudable la influencia de
enseñanza-aprendizaje (componen- la Didáctica Magna para concretar
te psicopedagógico) y posibilita la una teoría sobre el arte de enseñar.
creación de situaciones apropiadas Es más, es el contexto europeo de la
para el aprendizaje teniendo en época, configurado por la Reforma
cuenta la incidencia de contextos y la Contrarreforma y las propuestas
sociales más amplios (componente del humanismo desarrolladas desde
didáctico). Esto remite al plantea- el inicio del Renacimiento, el cual,
miento de Klafki cuando establece en voz de autores como Montaigne,
la diferencia entre Inhalt (conteni- Rabelais, Rotterdam o Vives, plantea
do) y Gehalt (contenido formativo), nuevos horizontes en la instrucción
impartida en la escuela moderna. De acuerdo con Hamilton
(1993), este periodo desarrolla una relación más elaborada entre
pedagogía y didáctica a través de un “giro instructivo” que resal-
ta el tema de la enseñanza, más que el aprendizaje.
A esta disciplina incipiente se sumaría una larga lista de pen-
sadores, como Rousseau, Herbart, Pestalozzi, Dewey, Monte-
sori, Decroly, entre otros, siempre atentos al carácter formativo
que recoge el origen etimológico de la didáctica (didaktika), de-
rivado del verbo ‘enseñar’ (didaskao). De ahí que las diversas
definiciones de esta disciplina, en tanto arte de enseñar todo a
todos (Comenio); catálogo de procedimientos o máximas que
asignan al docente una clara centralidad en el arte de la en-
señanza (Ratke); estudio de la tríada didáctica constituida por
el sujeto que conoce, el objeto de conocimiento y el maestro
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otros el mismo derecho
y la misma dignidad (Fló- “formable” es parte inmanente del
rez y Vivas, 2007, p. 167). ser humano en cuanto disposición N.º 68
para el desarrollo y crecimiento de
Ya en un trabajo anterior Flórez todos sus aspectos (corporales, es- 217
(2005) planteaba, de acuerdo con pirituales, afectivos). Así, reconocen
Humboldt, las diferencias entre cul- que el ser humano no nace deter-
tura y formación, reconociendo en minado sino que se determina y se
el segundo concepto algo más ele- forma en sus múltiples dimensiones
vado y más propio del interior del como parte de su misma constitu-
ser humano, dado que “en la for- ción como persona.
mación uno se apropia por entero Este concepto de formación
y perdurablemente de aquello en lo como autorrealización trasciende
cual y por lo cual uno se forma […] la escolarización que, como bien
que nunca se olvida y nunca pierde lo plantea Kemmis (1988), se con-
su función” (Flórez, 2005, p. 215). vierte en la “cosificación” del sis-
También señalaba que lo esencial tema educativo de masas que cir-
para la persona en su formación es cunscribe el acto de educar a sus
“convertirse en un ser espiritual ca- aspectos técnicos para el ejercicio
paz de asumir sus propios deseos, de ciertas habilidades y la acumula-
necesidades e intereses privados ción de ciertos contenidos mínimos
y ascender a la generalidad, a la para la subsistencia laboral y social.
De esta manera, retorna a los clásicos de la pedagogía, como
Kant (2008) y Herbart (1990), para quienes la formación com-
prende, y a la vez supera, el cuidado (alimentación, conserva-
ción), la disciplina (crianza) y la instrucción, como tareas pro-
pias de cada individuo, desde su interioridad, para lograr su
formación espiritual.
Esto se erige como respuesta pedagógica a las exigencias la-
borales de la actualidad y la subordinación de la escuela a estas
demandas, mediante la valoración de un mundo de la vida con
otras posibilidades de formación, más allá del intercambio eco-
nómico o la inserción al mundo del trabajo como formas de rea-
lización personal y social para los seres humanos (Barnet, 2001).
Por esta razón, es preciso desarrollar:
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una evaluación educativa de ca- siones administrativas en el sistema
rácter instrumental, basada en la educativo.
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teoría de la administración científi- Reconocidos su origen, instau-
ca del trabajo de Taylor, los test de ración y naturalización dentro de 219
rendimiento de la psicometría, los los procesos de enseñanza-apren-
objetivos conductuales de Bloom, dizaje, la evaluación se constituye
las tecnologías educativas y, en la en otro campo fundamental para
actualidad, la racionalidad neolibe- la acción y la reflexión del profe-
ral (Niño Zafra, 2006). Sin sentido sorado, tal como lo han planteado,
pedagógico debido a su contexto de entre otros autores, Pérez Gómez
origen y uso estratégico, se circuns- (2004), Álvarez Méndez (2005),
cribe la evaluación a la calificación, Díaz Barriga (2000), Litwin (1998),
imponiendo criterios que tienen Santos Guerra (1998) o Niño Zafra
graves implicaciones para la forma- (2006). En tal dirección, se conside-
ción: lo humano ha sido desplaza- ra como “componente didáctico”
do por el adiestramiento técnico; la (Litwin, 1998) porque profundiza en
experiencia por la puntuación; las los procesos educativos para com-
personas son tasadas según su ren- prenderlos y tomar decisiones que
dimiento escolar y normalizadas de favorezcan la enseñanza; es decir,
acuerdo con criterios estandariza- “permite definir, seleccionar, dise-
dos que fomentan un currículo y un ñar, recoger, analizar, interpretar y
usar la información para incrementar el aprendizaje” (Brown &
Glasner, 2003). En consecuencia, esta evaluación se caracteriza
por ser flexible, negociada, intersubjetiva y orientada a la evo-
lución integral de todos sus participantes. “La evaluación para
valorar, la evaluación para mejorar el aprendizaje, la evaluación
como contenido a aprender para su utilización futura” (Bordas
& Cabrera, 2001, p. 26), la cual plantea una oportunidad para
construir conocimiento demostrando lo que los estudiantes y
maestros hacen y aprenden en el aula, así como para enriquecer
la formación desde la apropiación significativa y responsable de
dicho proceso, abordando, entre otros aspectos, la reflexión, la
autonomía, el respeto y el reconocimiento del otro: maestro, par
o estudiante.
Desde esta perspectiva, la evaluación es una actividad que
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en la que el profesorado participa referente al conocimiento científico,
como agente fundamental de los sobre todo en su competencia en
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procesos de formación. En este sen- la carrera espacial. Esto explica su
tido, resulta imprescindible recono- énfasis en la gestión de los sistemas 221
cer que la constitución del currículo escolares: el establecimiento de me-
confiere un modo particular de asu- dios y procedimientos para alcanzar
mir la educación en cuanto propó- ciertos objetivos educativos orienta-
sitos por realizar, interacción dentro dos por el Estado.
y fuera del aula, concepción del No obstante, el desarrollo cu-
conocimiento y sus intencionalida- rricular estableció una línea de
des, caracterización del estudiante reflexión pedagógica afín a los in-
y de la escuela, elementos o proce- tereses del pensamiento didáctico
sos por evaluar, entre otros aspectos de Europa continental (Hamilton,
que, concretando una visión socio- 1999), pues no podía obviar el estu-
política específica sobre la educa- dio de las prácticas, los contenidos y
ción, repercuten en los presupuestos los propósitos de la enseñanza. Esto
pedagógicos, políticos y sociales li- hace que pedagogos como Klafki
gados a sus prácticas (Posner, 2005). (1986, citado por Runge, 2008),
Este concepto de currículum examinando el traslado del concep-
como “construcción cultural” to a Alemania, país de amplia tradi-
(Grundy, 1991), más allá de una ción didáctica, considere que tanto
la didáctica como el currículo se ocupan de un mismo objeto de
estudio: la enseñanza.
A pesar de tal acercamiento, no se puede olvidar que el
currículo emergió como práctica de diseño y regulación de los
centros escolares para hacer efectivo el tránsito de las políticas al
aula de clase, lo cual tergiversó el papel del maestro definido por
la didáctica como sujeto reflexivo en torno a los procesos de en-
señanza-aprendizaje. Esta situación relegó al profesorado a una
actividad técnica de seguimiento de instrucciones para alcanzar
objetivos trazados desde otros intereses sociales y enmarcados
en el ámbito institucional. Es más, dentro de esta misma crítica,
el objetivo del currículo de reproducir una ideología o identidad
particular (Apple, 2008) plantea un cuestionamiento para los
maestros, quienes pueden obviar su discusión por su pertenen-
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poniendo en consideración el co- un compromiso político desde su
nocimiento pertinente y las formas sentido más prístino, como agen-
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pedagógicas válidas de acuerdo con te activo en la toma de decisiones
los elementos contextuales específi- que se constituyan en aporte para 223
cos de cada proceso. su comunidad, para la construcción
de la sociedad. En palabras de Freire
El profesor como (2006), se puede decir que enseñar
investigador y actor exige comprender que la educación
político es una forma de intervención en el
mundo que, más allá de los conte-
El profesor no se queda como di- nidos, “implica tanto el esfuerzo de
dacta y formador de seres humanos reproducción de la ideología domi-
limitado a las coordenadas espacia- nante como su desenmascaramien-
les y temporales de su aula o ins- to” (Freire, 2006, p. 95). Estos obje-
titución. Al estar propiciando una tivos explican el carácter ideológico
confrontación con el conocimiento de toda acción educativa y exigen
a partir del mundo de la vida, es ne- del profesorado una actitud crítica
cesariamente un sujeto que reflexio- para generar propuestas de transfor-
na sobre la realidad circundante en mación social. Por consiguiente, su
su contexto social más cercano (su compromiso pedagógico demanda
del profesor ser un investigador que genere cambios en su prác-
tica cotidiana y, por ende, una actitud política en la que defina
su posición con respecto a la educación, la pedagogía, sus es-
tudiantes, la cultura del conocimiento, las políticas educativas y
la sociedad.
Esta idea del profesor como profesional reflexivo considera el
proceso educativo como fenómeno de estudio. De hecho, Schon
propone una reflexión-en-la-acción tendiente a “cuestionar la
definición de su tarea, las teorías-en-la-acción de las que parte
y las medidas de cumplimiento por las que es controlado […]”
(citado por Contreras, 1997, p. 80), lo cual lleva a descubrir los
valores y técnicas presentes en el conocimiento organizacional.
Así, el profesional no se constituye en ejecutor de programas
sino que, al reflexionar-en-la-acción, transforma el proceso edu-
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