Miomatosis uterina también denominado fibroides o leiomiomas
• Representan una proliferación localizada de células musculares lisas rodeadas por
seudocápsula de fibras musculares comprimidas.
• Mayor prevalencia ➜ Quinta década de la vida de una mujer. Pudiendo aparecer en 1
de cada 4 mujeres caucásicas y en 1 de cada 2 mujeres de raza afroamericana.
• Los estudios en los que se ha llevado a cabo una exploración patológica detallada del
útero sugieren que la prevalencia puede ser tan alta como 80%
• Los leiomiomas son la principal causa de histerectomía, representando 30% de todos los
casos.
CLASIFICACIÓN
Los leiomiomas se clasifican en subgrupos según las relaciones anatómicas con las capas
uterinas, los tres tipos más frecuentes son:
• Intramural➜ centrado en la pared muscular del útero.
• Subseroso➜ inmediatamente por debajo de la serosa uterina.
• Submucoso➜ justo por debajo del endometrio.
Además, son también la causa de un gran número de intervenciones quirúrgicas más
conservadoras, como la miomectomía, el legrado uterino, la histeroscopia quirúrgica y la
embolización de la arteria uterina (EAU).
CLASIFICACIÓN POR LA FIGO:
La FIGO ( (International Federation of Gynecology and Obstetrics) propone una nueva
clasificación para estos tumores que son importantes para el tratamiento médico o
quirúrgico
-criterios qx: se debería operar los miomas que dan dolor, los miomas que dan anemia, los
miomas que dan infertilidad y los miomas que son muy grandes (masomenos 10 cm) sobre
todo en los ulcerosos. De preferencia se operan cuando están lejos de la menopausia
Los miomas submucosos – se evalúan con la ecosonografía tv la histeroscopia es de elección
siempre y cuando sea menor al 50% de profundidad del miometro. Si es mayor se hace una
miomectomía es la cirugía tradicional para los submucosos mas del 50%, para los intramurales y
subserosos si quiero conservar el útero para una gestación futura.
SÍNTOMAS:
• Hemorragia: Síntoma inicial más frecuente. Aunque el tipo de hemorragia anómala
puede variar, la forma inicial más habitual es la aparición de un flujo menstrual
progresivamente más abundante, con una duración superior a la normal (menorragia,
definida como sangrado menstrual > 80 mL). Este sangrado puede deberse a una
importante deformación de la cavidad uterina causada por el tumor.
Causas del sangrado:
o Alteración en la función contráctil del miometrio en el aporte sanguíneo arteriolar
y de pequeñas arterias subyacente al endometrio.
o Incapacidad del endometrio para responder a las fases menstruales normales de
los estrógenos/progesterona, lo que contribuye al desprendimiento eficaz del
endometrio.
o Necrosis por presión del lecho endometrial suprayacente, que expone superficies
vasculares que sangran más de lo que se observa normalmente en el
desprendimiento endometrial.
• Otro síntoma habitual es el aumento progresivo de la Presión Pélvica: Puede tratarse
de una Sensación de plenitud o la sensación de una masa pélvica. Lo más frecuente es
que se deba a miomas de crecimiento lento, que en ocasiones pueden alcanzar un
tamaño masivo.
• Complicaciones: En ocasiones, estos grandes miomas se manifiestan como una gran
masa pélvica, o incluso abdominopélvica, asintomática, y pueden llegar a causar un
problema clínico poco frecuente, pero importante: presión sobre los uréteres al
atravesar estos la abertura superior de la pelvis, causando un hidrouréter (dilatación
del uréter) y, posiblemente, una hidronefrosis (dilatación de la pelvis renal y los cálices
renales), síntomas urinarios o digestivos.
• Dolor: Dismenorrea (dolor menstrual) secundaria, El crecimiento rápido de un mioma
puede causar otros síntomas dolorosos, aunque es poco frecuente. Puede producir
áreas de necrosis tisular o En ocasiones puede producirse la torsión de un mioma
pediculado, lo que causa un dolor agudo.
Diagnóstico de Miomas Uterinos: El diagnóstico de los miomas suele basarse en la exploración
física o las pruebas de diagnóstico por imagen.
• Exploración física: En la exploración abdominopélvica, los miomas uterinos suelen
manifestarse como una Masa pélvica grande, móvil, de contorno irregular y situada en
la línea media, con una calidad sólida o "dura" característica.
• Ecografía: Confirma la presencia de miomas, identifica deformidades uterinas y áreas
quísticas como áreas hipoecogénica.
• Imágenes avanzadas: TC, RM suelen ser útiles para para miomas extremadamente
grandes; La histeroscopia, la histerosalpingografía (HSG) y la ecografía con infusión de
solución salina son las mejores técnicas para identificar lesiones intrauterinas como los
miomas y pólipos submucosos.
• Evaluación adicional: Biopsia endometrial si se sospecha carcinoma endometrial.
• Tratamiento: La histeroscopia puede utilizarse para evaluar el útero aumentado de
tamaño visualizando directamente la cavidad endometrial. Puede documentarse el
aumento de tamaño de la cavidad, y los miomas submucosos pueden visualizarse y
extirparse. Resección histeroscópica de miomas submucosos, con riesgo de
tratamiento adicional a largo plazo.
Aunque se ha documentado la eficacia de la resección (extirpación) por histeroscopia
de los miomas submucosos, el seguimiento a largo plazo sugiere que hasta en 20% de
las pacientes se necesita un tratamiento adicional durante los 10 años siguientes.
TRATAMIENTO: El tratamiento va dirigido, generalmente, primero contra los sintomas
causados por los miomas
• Observación: Se enfoca en aliviar los síntomas, como sangrados abundantes. Si
no hay complicaciones mayores ( es decir con una hemorragia que no es lo
suficientemente importante como para causar problemas en cuanto a la
higiene o los hábitos de vida, y tampoco contribuye a una anemia ferropénica),
se puede optar por observar y tranquilizar a la paciente, evaluando el
crecimiento del mioma con exploraciones pélvicas o ecografías periódicas.
• Tratamiento médico: Puede intentarse reducir al mínimo el sangrado uterino
mediante el uso de
o Progestágenos: Reducen el sangrado y alivian la dismenorrea.
o Los Antiinflamatorios y los agentes antifibrinolíticos como el ácido
tranexámico: Ayudan en casos de menorragia.
o Inhibidores de estrógenos (GnRH): Reducen el tamaño de los miomas, pero
con efectos temporales y riesgo de pérdida ósea.
• Tratamiento quirúrgico:
• Miomectomía (intervención quirúrgica que se lleva a cabo para extirpar los
miomas uterinos,): Se recomienda en mujeres que desean conservar la
fertilidad. Es útil cuando los miomas causan síntomas que no responden a
tratamiento médico o crecen rápidamente.
• Histerectomía (resección quirúrgica del útero): Tratamiento definitivo,
indicado en mujeres con síntomas graves que no planean tener más hijos.
• Otros tratamientos:
• Embolización de arterias uterinas (EAU): Alternativa a cirugía, infarta los
miomas. El procedimiento consiste en el cateterismo selectivo de la arteria
uterina con embolización utilizando partículas de alcohol polivinilo, que
produce el infarto agudo de los miomas. Para conseguir la máxima eficacia es
necesaria la cateterización y la embolización bilateral de la arteria uterina.
• Cirugía con ecografía guiada por RM: Necrosis de miomas con ultrasonidos. es
un nuevo método para tratar los miomas. Un foco de ultrasonidos centrado
proporciona la cantidad suficiente de energía ultrasónica hacia un punto como
para elevar la temperatura hasta 70 °C, lo que causa necrosis por coagulación y
disminuye el tamaño de los miomas
TUMORES BENIGNOS DEL OVARIO:
Las neoplasias ováricas suelen clasificarse según el tipo de célula de origen:
Clasificación de las neoplasias:
• Epiteliales: Serosas, mucinosas, endometrioides, Brenner.
• Células germinales: Teratoma, disgerminoma, seno endodérmico.
• Estroma gonadal: Granulosa-teca, Sertoli-Leydig.
Neoplasias Benignas de Células Epiteliales:
• Origen: Derivan de células mesoteliales, con características glandulares típicas.
• Tipos Principales de La neoplasia de células epiteliales:
o Cistoadenoma seroso:
✓ El más frecuente (70% benigno, 20% maligno).
✓ Tratamiento quirúrgico, preservación de fertilidad si es posible.
o Cistoadenoma mucinoso:
✓ 15% con potencial maligno.
✓ Suelen ser grandes, cirugía es el tratamiento de elección.
o Un tercer tipo de neoplasia benigna es el= Tumor endometrioide:
✓ Endometriomas con tejido glandular.
o Tumor de Brenner:
✓ Poco frecuente, pequeño, raramente maligno.
• Tratamiento: Cirugía, con enfoque conservador en mujeres jóvenes.
Neoplasias Benignas de Células Germinales -
• Origen: Derivan de células germinales primarias, los tumores se originan en el ovario, y
pueden contener estructuras relativamente diferenciadas, como pelo o hueso.
• Teratoma Quístico Benigno (Quiste Dermoide):
o El más frecuente en mujeres de todas las edades (80% en edad reproductiva,
mediana de 30 años).
o Contiene tejidos de las tres capas germinales (ectodermo, mesodermo,
endodermo), predominando elementos de origen ectodérmico (piel, pelo,
glándulas).
o Variante: "Struma ovari" con tejido tiroideo funcional.
• Presentación: suele presentarse como Masa ovárica unilateral, asintomática, móvil, con
riesgo elevado de torsión ovárica (15%).
• Tratamiento: El tratamiento de los quistes dermoides depende del tamaño, los síntomas
de la paciente, el riesgo quirúrgico y la sospecha de malignidad. Debe considerarse
Cirugía por riesgo de torsión o rotura ovárica; seguimiento ecográfico si se opta por
manejo conservador.
Neoplasias Benignas de Células del Estroma
• Origen: Derivan del estroma especializado de los cordones sexuales de la gónada en
desarrollo. Son tumores sólidos y funcionales.
Los tumores de células del estroma del ovario suelen considerarse tumores sólidos, y
derivan del estroma especializado de los cordones sexuales de la gónada en desarrollo.
Estos tumores pueden desarrollarse junto con un tipo celular fundamentalmente
femenino en tumores de células de la granulosa-teca, o en un tipo de tejido gonadal
principalmente masculino, conocido como tumores de células de Sertoli-Leydig. Se
considera que ambos tipos son tumores funcionales, por su producción hormonal
• Los tumores de células de
o Tumores de Células de la Granulosa-Teca: Producen estrógenos, causando
feminización. Pueden generar signos de pubertad temprana en niñas (como la
aparición prematura de telarquia y hemorragia vaginal) y hemorragia
postmenopáusica en adultas.
o Tumores de Células de Sertoli-Leydig: Producen andrógenos, asociados con
síntomas virilizantes como hirsutismo (Crecimiento de vello con patrón
masculino no deseado en el rostro, el pecho y la espalda de una mujer.).
• Fibroma Ovárico: es el resultado de la producción de colágeno por células fusiformes
o Tumor sólido no secretor de hormonas sexuales, Estos tumores constituyen 4%
de los tumores ováricos, y son los más frecuente en mujeres de mediana edad.
o Puede asociarse con ascitis y derrame pleural (Síndrome de Meigs). La
combinación de un fibroma ovárico benigno con ascitis y derrame pleural
derecho es lo que, históricamente, se ha dominado síndrome de Meigs
Quistes Ováricos Funcionales
• Los quistes ováricos funcionales No son neoplasias, sino variaciones anatómicas que
surgen del funcionamiento ovárico normal. Se presentan como masas asintomáticas o
con síntomas como dolor o alteraciones menstruales.
• Tipos de Quistes:
1. Quiste Folicular:
▪ Surge cuando un folículo no se rompe durante la maduración,
impidiendo la ovulación.
▪ Síntomas: Dolor unilateral leve a moderado, alteraciones menstruales,
hemorragia irregular.
▪ Diagnóstico: Ecografía pélvica.
▪ Tratamiento: Se resuelve en 6 semanas, en ocasiones es necesario
tratamiento quirúrgico si persiste o causa complicaciones.
2. Quiste del Cuerpo Lúteo:
Otro tipo habitual de quiste funcional ovárico es el quiste del cuerpo lúteo, que
se denomina quiste, en lugar de simplemente cuerpo lúteo, cuando el diámetro
supera los 3 cm.
▪ Está relacionado con la fase po-sovulatoria (de dominio de la
progesterona) del ciclo menstrual. Surge en la fase postovulatoria.
▪ Síntomas: Dolor pélvico, retraso menstrual.
▪ Puede romperse y causar dolor agudo. En casos graves, puede requerir
cirugía.
3. Quiste Tecaluteínico: es el menos frecuente, el quiste tecaluteínico, que esta
▪ Asociado al embarazo y tratamientos de fertilidad.
▪ Generalmente se resuelven sin intervención.
Patologías Benignas de la Trompa Uterina y el Mesosalpinx
• Quistes paraováricos: Se originan en el mesosálpinx a partir de estructuras
rudimentarias. Generalmente pequeños y asintomáticos.
• Hidátides de Morgagni: Quistes paratubáricos cercanos a las fimbrias de la trompa
uterina, también pequeños y asintomáticos.
• Hidrosálpinx/Piosálpinx: Acumulación de líquido o pus en las trompas uterinas,
frecuentemente debido a enfermedad inflamatoria pélvica. Pueden causar cicatrización
y bloqueo de las fimbrias, afectando la función tubárica y contribuyendo a la infertilidad.
Patologías benignas de la trompa uterina y el mesosalpinx
Los quistes paraováricos se producen en el mesosálpinx a partir de estructuras rudimentarias de
los conductos mesonéfricos, el epiteLio tubárico e inclusiones peritoneales. Se diferencian de los
quistes paratubáricos que se encuentran cerca de las fimbrias terminales de la trompa uterina,
son frecuentes y se denominan hidátides de Morgagni. Ambos tipos suelen ser pequeños y
asintomáticos, aun-que, en raras ocasiones, pueden llegar a tener grandes proporcio-nes. Una
acumulación de líquido en las trompas uterinas, ya sea secreciones tubáricas o líquido purulento,
puede dar lugar al desarrollo de un hidrosálpinx o un piosálpins, respectivamente. Esto puede
ser consecuencia de una enfermedad inflamatoria pélvica, que puede provocar la cicatrización
de las fimbrias tubáricas y el consiguiente bloqueo del extremo fimbriado de la trompa. La
función tubárica puede verse afectada y estas alteraciones de la anatomía pueden contribuir a
la infertilidad.