VALERIA RUDA
ARTURO CALLE
fue en Bogotá, en donde encontró su verdadera vocación, la cual lo marcaría para
toda la vida. Luego de trabajar de domingo a domingo en un almacén de camisas
en el sector comercial de San Victorino, Arturo Calle adquiere -en 1966- el suyo
propio denominado “Danté” y ubicado en el mismo sector en la calle 13 con
carrera 14.
Este primer almacén de 8 m2 le costó 17.000 pesos de la época, dinero que
recaudó gracias al capital ahorrado y a un préstamo de $4.000 pesos, que según
recuerda, es la única deuda que ha adquirido en su vida.
El empresario viajaba periódicamente a la ciudad de Pereira en búsqueda de
fabricantes que hicieran las prendas formales que luego comercializaba en su
primer punto de venta. Sus habilidades como comerciante y la calidad de sus
productos atrajeron nuevos clientes, lo cual facilitó la apertura de un segundo
almacén “Danté” a pocas cuadras del primero.
Fue así como el empresario vio la necesidad de surtir sus propios almacenes. Por
ello, decidió fabricar directamente sus productos forjando una alianza con
empresas de manufactura y confección que evolucionaron y que en la actualidad
son CO&TEX, FRAC y Baena Mora. Esta sinergia le ha permitido a ARTURO CALLE
garantizar a sus clientes la mejor relación calidad precio; característica que,
sumada a un buen servicio, ha sido determinante para el éxito comercial de la
firma.
De hecho, su pasión por brindar al cliente una atención excepcional, lo llevó a
implementar desde los inicios del negocio, el servicio de sastrería, que sigue
siendo uno de los valores agregados de la marca de cara a sus consumidores.