EL TORCAL
Bienvenidos al paraje natural de El torcal. Hoy vamos a hacer una ruta que dura una hora
aproximadamente, a lo largo de ella vamos a ir comentando algunas de las especies
vegetales que iremos encontrando, así como la fauna. Para comenzar nos dirigiremos hacia
el mirador de las VENTANILLAS. Este mirador permite una visión espectacular del valle y de
Villanueva de la Concepción, así como del relieve montañoso hasta la costa malagueña.
Este paraje natural se extiende a lo largo de casi 1.200 hectáreas. Y nos encontramos a
unos 1.200 m sobre el nivel del mar.
MIRADOR VENTANILLAS
Desde este llano podemos observar el pueblo de Vva. De la concepción, Colmenar y
Casabermeja, además de las Pedrizas.
Al fondo el mar mediterráneo, la costa de Málaga y Torremolinos.
¿Cómo se formó este paisaje? Hace 200-150 millones de años, durante el periodo Jurásico
cuando los dinosaurios vivían en la tierra, todo este paraje estaba sumergido en el mar de
Tetis. Andalucía Oriental no existía entonces, la cubría un gigantesco mar habitado por
muchos animales. Cuando estos morían, sus restos caían al fondo. Durante millones de
años, estos esqueletos, caparazones y conchas ricos en carbonato cálcico se fueron
depositando y solidificando, formando capas de sedimentos de caliza.
Con el choque de las placas continentales en lo que se conoce como “orogenia alpina” hace
20 millones de años, todas estas capas de sedimentos se fueron elevando y exponiéndose
al aire libre. Con el paso del tiempo y la erosión del agua, han hecho que los sedimentos
más blandos desaparezcan, dejando los sedimentos duros creando este paisaje único.
Esto es lo que se conoce como paisaje kárstico. El karst se comporta como una gran
esponja, almacena el agua de lluvia y la transmite al interior, favoreciendo con ello la
disolución subterránea, para, por último, evacuarla de nuevo al exterior por su parte más
baja a lo largo de todo el perímetro de El Torcal, formando el nacimiento de ríos como el
río de la Villa en la cara norte. Esto se traduce en más de un millar de simas y cuevas
formadas por la disolución de las calizas.
El nombre del Torcal se le puso por la formación de las “torcas” o dolinas, que son
depresiones circulares de fondo plano producidas por la disolución de la roca debido a la
acción de agua. En muchos de ellos se concentra agua de lluvia que los animales usan para
beber.
COMIENZO DE LA RUTA (CAFETERÍA)
Existen 3 rutas oficiales para conocer el Torcal:
La verde [45 min / 1,5 km / Dificultad media-baja]
La amarilla [2h / 3km / Dificultad media]
La naranja [3h y media (ida y vuelta) / 3,6 km / Dificultad media]
Nosotros hoy vamos a hacer la mitad de la verde y de la amarilla a lo largo de la cual
conoceremos un poco la flora de este parque natural, algunas formaciones muy curiosas y
también veremos huellas de fósiles.
SUBIDA A LOS AMMONITES
Esto que tenemos aquí es un ammonites y es la huella de un molusco fosilizado.
Concretamente esta concha era el hogar de un cefalópodo extinto.
En este terreno agreste y árido predomina la vegetación y fauna rupícola. Se tienen
catalogados 11 especies de reptiles, 82 de aves y 22 de mamíferos. La Sierra fue declarada
como Zona Especial para la Protección de las Aves (Z.E.P.A.). Podemos encontrar
mamíferos como cabras montesas, zorros, conejos, tejones y comadrejas. En cuanto a aves
tenemos el águila real, halcón peregrino, el búho real o el buitre leonado. Estos últimos son
inconfundibles: su plumaje es de color pardo grisáceo, tienen un pico ganchudo y pueden
llegar a medir hasta 2,5m con las alas abiertas. El buitre leonado vive en zonas de montaña
y cañones fluviales cercanos a zonas abiertas con presencia de ganado. Se dice que son los
limpiadores del Torcal y residen aquí durante todo el año en Málaga.
Además, son animales muy pesados que más que volar planean moviéndose por las
corrientes de aire y sólo ponen un huevo al año.
PARADA EN LA TORTUGA
La presencia del ser humano en El Torcal se remonta a la Prehistoria, concretamente en el
Neolítico antiguo, hallándose yacimientos arqueológicos como el de la Cueva del Toro. Se
ha demostrado que la gruta fue habitada hace ya 7000 años, como atestigua la Venus del
Torcal, una pequeña talla en piedra que se asocia al “Tornillo del Torcal” y a esas formas
naturales que vemos en la piedra. Existen además otros yacimientos que atestiguan la
presencia humana en el Torcal (la cueva de la Cuerda, la cueva de Marinaleda, la Sima del
Hoyo, el Hoyo del Francés, etc.).
Posteriormente, tanto los romanos como los árabes tuvieron una presencia más
prolongada. Pruebas de ello son una cantera de época romana y una torre vigía que
permaneció hasta los años 70 hasta que fue derribada por un rayo. Se tiene testimonio de
que los romanos ya extraían este mármol del Torcal mediante diversas canteras. Por su
parte, los musulmanes levantaron aquí la segunda fortaleza de Antequera, el Castillo de
Jévar. Tras la conquista cristiana, durante siglos se explotaron los recursos geológicos del
Torcal para conseguir mármol para las iglesias y palacios de Antequera. No fue hasta 1989
que se declaró este espacio protegido como Paraje Natural y cesó la extracción de caliza
marmórea del Torcal.
La presencia humana en El Torcal se mantuvo casi permanentemente hasta el siglo pasado,
cuando fue abandonado el último poblado del Torcal y que ha sido denominado como
Poblado de las Sepulturas. Posteriormente, los únicos habitantes ocasionales del Torcal
eran pastores, bandoleros y maquis1.
1
Guerrilleros opositores al régimen franquista que operó entre los años 30 y 40 principalmente.
Hay que tener en cuenta que es muy fácil perderse por aquí, y eso que a día de hoy tenemos
caminos y señales en algunas partes del parque. Antiguamente esto no existía, así que
tenían que inventar otras maneras de orientarse, y por eso empezaron a ponerle nombre
a ciertas piedras que vemos en el paisaje. Este que tenemos aquí por ejemplo es la Tortuga,
cuya cabeza está mirando en dirección a la entrada de donde hemos venido. Tenemos otras
figuras como: el Tornillo, la Esfinge, el Sombrerillo, el Muñeco de Nieve, el camello, el
Elefante, etc.
*En el giro a la derecha hay un ammonites debajo de la roca grande
PARADA EN EL ARCE DE MONTPELLIER
VEGETACIÓN:
Se han registrado en la Sierra del Torcal al menos 664 especies de plantas.
- Rosal Silvestre (Rosa canina), cuyos frutos son como los del rosal doméstico pero un
poco más pequeños, al igual que las hojas.
- La zarzamora, con las mismas espinas que el rosal y las moras que están muy ricas. Los
zorros y los pájaros se suelen alimentar de estos frutos.
- Árbol espino Majuelo: Pertenece a la familia de los rosales, de hoja caduca, con ramas
espinosas, flores blancas y frutos pequeños rojizo denominados majoletas. Pueden
llegar a medir entre 4 y 6 metros de altura. Para nosotros las majoletas no tienen un
gran interés comestible, dado que tienen poco sabor, una textura como arenosa, y
además tienen poca carne y un gran hueso.
Antaño la usaban los pastores para hacer lo que llamaban PAN DEL PASTOR: cogían las
majoletas, dejaban que se secaran, las machacaban y hacían una harina para hacer ese
pan. Suponemos que no debía estar muy bueno puesto que había un dicho que decía:
“Majoletas majoletas, por el culo te las metas…”.
*La diferencia entre el majuelo y el rosal son las espinas, que salen como prolongaciones
de las ramas, mientras que en el rosal son como ventosas en las ramas, como
modificaciones de las hojas.
- Cornicabra (Pistacia terebinthus): Un árbol de género pistacia. Ésta concretamente se
cultiva en el Mediterráneo. Estos árboles prefieren zonas relativamente húmedas y
soporta muy bien tanto la sequía estival mediterránea como las heladas más intensas.
De ella se saca una resina que se conoce como trementina, la cual ha sido usada con
fines medicinales por ser antiinflamatoria y para la producción de barnices y perfumes.
Además se dice que antiguamente los pastores la mascaban.
Toda la planta emite un fuerte olor amargo y resinoso. La cornicabra recibe su nombre
por la forma en la que adopta su fruto cuando es picada por un insecto llamado “pulgón
de las agallas”. De ahí surgen unas agallas en el fruto en respuesta a la picadura del
pulgón (el cual ha depositado una serie de larvas en el interior), la cual presenta una
forma que recuerda a un cuerno de cabra.
- Palmito o Palmera enana: Es la única especie de palmera autóctona que hay en España.
Produce pequeños frutos carnosos de color verde que maduran en otoño y sirve como
antidiarreico y astringente2. Hubo un tiempo en el que este fruto se puso muy de moda.
El palmito es caro de obtener, puesto que para que crezca lo suficiente hace falta un
periodo entre 1 año y año y medio. Cada planta puede sacar aproximadamente entre
500g y 1,3 kg. El palmito es de color blanco, de textura suave y flexible, y rico en fibras.
Dada la dificultad de obtener el palmito fresco, se suele vender enlatado en salmuera.
Por otra parte, las fibras de las hojas se utilizan para elaborar esteras, escobas y cuerdas,
y también como relleno de tapicerías.
Por esto, casi se extingue y hoy en día está protegido.
FAUNA:
- Cabra Montés:
Son los dueños de la sierra y es muy fácil verlos aparecer en lo más alto de las formaciones,
sobre todo a primera y última hora del día. Los machos y las hembras son fácilmente
reconocibles, dado que el macho suele medir unos 140 cm, mientras que la hembra unos
15 cm menos. Además, los machos por lo general tienen manchas negras en el cuello, las
patas y los flancos, pero estas manchas son menos visibles en verano.
El pelaje es de tonos ocre-canela, siendo más oscuro en invierno. El de los jóvenes es más
rojizo y el de los machos viejos más grisáceo o pardo oscuro. Además, los machos viejos
presentan también barba.
Por otra parte, la cola es muy corta.
Y en cuanto a los cuernos, éstos tienen forma de semicírculo dirigido hacia atrás, son
permanentes, rugosos y con nudos que representan la edad del animal. El crecimiento
anual de los cuernos se manifiesta en forma de anillos o medrones, cuyo desarrollo
depende de la edad, de factores ambientales y de la condición física, aunque el tamaño de
los cuernos está también relacionado con factores hereditarios. La longitud de los cuernos
alcanza 70-90 cm a la edad de 12-15 años.
Los machos habitan zonas a mayor altitud que las hembras. Sólo se reúnen durante la
época de celo (noviembre y diciembre), cuando los machos bajan a las zonas usadas por
las hembras. Pasado el celo, los machos vuelven a subir y se separan.
Las cabras son polígamas. Los machos compiten entre ellos chocándose los cuernos para
cortejar y cubrir a varias hembras. Son muy territoriales durante el celo y gregarios3 el resto
del año, pudiendo observarse grupos de machos por un lado, y grupos de hembras con
crías y jóvenes por otro. Durante la época de la paridera (primavera) las hembras se
vuelven solitarias y utilizan zonas más aisladas y soleadas al amanecer (como canchales y
roquedos). Se reproducen una sola vez al año, pariendo entre 1-2 crías.
Las cabras son mamíferos rumiantes, es decir, que se alimentan de todo tipo de materia
vegetal (hierbas, líquenes, cortezas, brotes y frutos). También requieren sal, para lo cual
suelen lamer las piedras.
2
Cicatrizante.
3
Viven en rebaño.
Las pezuñas de las cabras son el diseño perfecto de unas botas de montaña. Tienen una
superficie antideslizante que les impide resbalar; y unas puntas duras y agudas que se
agarran perfectamente a las grietas y resquicios de las rocas. Por supuesto, son
impermeables.
- Vacas:
Las vacas del Torcal cumplen varias funciones fundamentales, como por ejemplo abonar el
terreno aportando un estiércol fértil a los suelos y sobre todo abriendo los caminos de
zarzas y espinos propiciando que podamos disfrutar de los rincones más increíbles del
Torcal. Si nos encontramos con una vaca o un toro en el Torcal lo mejor es ignorarlos.
Las vacas del Torcal pertenecen al Cortijo de los Navazos, se nutren de los pastos que son
subastados cada temporada y, por tanto, no las veremos en la temporada estival.
- Jabalí:
Por todos los lugares del Torcal encontramos rastro de estos animales que pasan la noche
buscando comida, dejando el suelo que más bien parece arado.
Verlos es cada vez más fácil debido a la proliferación de estos animales en piaras que a
veces superan los 20 miembros. Pasean por el Torcal como una larga serpiente buscando
un buen encame para pasar el día, ya que como otros muchos animales su desarrollo es
nocturno.
Los jabalíes no tienen una gran vista, pero si un excepcional olfato. Así que, si tenemos el
viento en el cogote, tened por seguro que a cientos de metros se van a percatar de nuestra
presencia.
*Salida por la misma subida que hicimos hacia abajo, salimos por el Centro de
Interpretación.