Sinéctica
La palabra «sinéctica» es un neologismo que surge en forma adaptada al español de la
correspondiente inglesa «synectics», que expresa un concepto del inventor y psicólogo
William J. J. Gordon. Le vino a la mente mientras trabajaba con el Grupo de Diseño de
Inventos de la firma Arthur D. Little de Estados Unidos de América.
El nombre proviene del griego y significa, citando a su creador, el proceso creativo como
la actividad mental desarrollada en aquellas situaciones donde se plantean y se resuelven
problemas, con el resultado de invenciones artísticas o técnicas.
La sinéctica como técnica de creatividad
Una técnica de creatividad que ayuda a aprovechar los procesos de pensamiento
inconscientes para el proceso de resolución de problemas es la sinéctica. Desarrollado por
William Gordon en 1944, el método de la sinéctica se basa en buscar analogías en la
naturaleza o en los ámbitos personales de experiencia de los participantes, relacionar su
solución con el problema existente y derivar planteamientos concretos para resolverlo. La
experiencia demuestra, sin embargo, que encontrar analogías no es fácil para muchas
personas. Un facilitador experimentado puede hacer que el uso del método tenga más
éxito.
El principio de la sinéctica se basa especialmente en la biónica. Se basa en el supuesto de
que la naturaleza ha desarrollado procesos y estructuras óptimos en el curso de la
evolución de los que podemos aprender. La biónica proporciona fuentes de ideas que
pueden aplicarse a problemas de ingeniería mecánica, ingeniería eléctrica, proyectos de
desarrollo de productos, procesos empresariales, etc. Se utilizan dos procedimientos: (i)
según el principio descendente, pueden buscarse soluciones para problemas concretos en
biología; (ii) las soluciones reconocidas en biología pueden abstraerse y utilizarse como
plantilla para retos concretos en otras disciplinas (ascendente).
Este último enfoque también se denomina biomimetismo, porque la naturaleza se explora
deliberadamente en busca de patrones útiles que puedan transferirse. Ejemplos de
biomimetismo son la imitación de aves para desarrollar objetos voladores (biónica del
movimiento), el desarrollo de pinturas y superficies poco contaminantes a partir de la
observación de la microestructura de superficies vegetales (biónica estructural), la
transferencia de principios estructurales u organizativos biológicos a estructuras y
organizaciones técnicas (también biónica estructural), la derivación de sistemas de
información técnica a partir de sistemas naturales de transmisión de información
(neurobiónica) o la optimización de la rigidez de construcciones de doble pared mediante
la comprensión de elementos constructivos biológicos (biónica de la construcción).
Lo que tienen en común las técnicas de analogía es que se registran las características
esenciales de la situación en cuestión, en la que hay que resolver un problema, y luego se
buscan otros entornos a los que también se apliquen esas características. A continuación,
se observa en estos entornos cómo se aborda el problema actual. A continuación, se
relacionan la solución o soluciones encontradas con el reto planteado, antes de derivar
finalmente planteamientos concretos para la solución.
Características y técnicas de la sinéctica
La sinéctica, concebida como teoría, comporta la acción integrada de varias personas que,
desde una configuración grupal, abordan el planteamiento y la solución de diversos
problemas. Como se ha mencionado, se apoya fuertemente en la creatividad del ser
humano y hace un uso consciente de mecanismos mentales preconscientes; ahí radica su
verdadera operatividad.
El fin que persigue la implementación de esta técnica es un incremento en la probabilidad
de resolver problemas de forma exitosa. Ahora bien, esta probabilidad varía en función
de lo generable que sea la innovación que se logre, a nivel de planteamientos de acción y
a partir de la actividad sinérgica de los miembros del grupo.
Para poner estos mecanismos en juego, existen al menos cinco fases o técnicas, centradas
en lo que se conoce como la ‘analogía’. Estas se dirigen a contemplar las múltiples facetas
de un mismo asunto para huir de las soluciones más esperables y comunes:
▪ Analogía directa: mediante la comparación directa entre problemas, se persigue
extraer al problema de interés de su contexto y situarlo en otras circunstancias,
para contemplarlo de manera más amplia y libre.
▪ Analogía personal: los individuos se plantean el problema en primera persona
para lograr identificarse con él. Así, se llega a empatizar con el problema a
resolver y a identificar las emociones involucradas en el asunto.
▪ Analogía contraria: el objetivo es alejarse del problema mediante el hallazgo de
conceptos contrarios al mismo. Así se logra delimitar el problema en cuestión y
adoptar perspectivas novedosas sobre el mismo.
▪ Analogía simbólica: los problemas se concretan en esta fase en un conjunto
reducido de palabras de esencia poética, llegando a palabras claves definitorias
que en sí mismas podrán ser capaces de iniciar líneas de debate no planteadas con
anterioridad.
▪ Analogía fantástica: se presenta una situación similar a la problemática, pero
desde una perspectiva fantasiosa; de forma algo separada del pensamiento
concreto y lógico, para darle una nueva dirección a nuestras vías de pensamiento.
El cerebro, en muchas ocasiones, hace suya la metáfora del iceberg: lo que deja entrever
constituye una pequeña proporción de su extensión total. Así, cuando este órgano se ve
confrontado por un problema que debe ser resuelto, una importante parte de los procesos
mentales operantes encaminados a dicha resolución pueden ser inconscientes. Y de aquí
surge la sinéctica.
Dicha disciplina, cuyo nombre deriva de la voz anglosajona synectics, constituye una
metodología para la solución de problemas. Uno de sus objetivos es aprovechar las
características de este tipo de procesamiento, para generar un método de solución de
problemas basado en la experiencia, que además sea aplicable y efectivo.
Referencias
Gordon, William J.J. 1963. Sinéctica. El desarrollo de la capacidad creadora. México,
Editorial Herrero Hermanos Sucesores,