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Terminación del Proceso Penal: Conformidad

La lección aborda la terminación del proceso penal a través de la conformidad, donde los acusados aceptan la acusación y la pena, evitando el juicio oral. Se detalla la regulación dispersa de la conformidad en la LECrim, los límites de pena aplicables en diferentes procedimientos, y las condiciones necesarias para su aceptación. Además, se explican las sentencias que pueden ser absolutorias o condenatorias, firmes o definitivas, y los recursos que pueden interponerse contra ellas.

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Terminación del Proceso Penal: Conformidad

La lección aborda la terminación del proceso penal a través de la conformidad, donde los acusados aceptan la acusación y la pena, evitando el juicio oral. Se detalla la regulación dispersa de la conformidad en la LECrim, los límites de pena aplicables en diferentes procedimientos, y las condiciones necesarias para su aceptación. Además, se explican las sentencias que pueden ser absolutorias o condenatorias, firmes o definitivas, y los recursos que pueden interponerse contra ellas.

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LECCIÓN 11.

LA TERMINACIÓN DEL PROCESO PENAL

1. LA CONFORMIDAD

Es una forma de terminación del proceso penal que supone, en


CONFORMIDAD la mayoría de los casos, evitar la celebración del juicio oral
debido a que los acusados se conforman con la acusación, es
decir, aceptan la acusación que se ha formulado contra ellos.
Esta aceptación es doble, en tanto que se deben aceptar tanto
los hechos como la pena que se solicita.

La conformidad puede darse en todos los procedimientos regulados en la LECrim y en varios


momentos a lo largo del proceso penal. El problema es que no hay una regulación unitaria de la
misma, sino que su regulación se encuentra dispersa a lo largo de toda la LECrim, por lo que
habrá que estar a cómo se regula en cada uno de los procedimientos que se contemplan en ella.

Normalmente, las conformidades tienen un límite máximo de pena con la que es posible
conformarse. Por ejemplo,

• En el tribunal del jurado y en el procedimiento abreviado, hasta seis años de privación


de libertad,
• y en el procedimiento para el enjuiciamiento rápido de determinados delitos, hasta
dos años de prisión, de forma que, si por alguna de las acusaciones se pudiera y se
sostuviera una pena mayor, el acusado no podría acogerse al instituto de la conformidad.
1.1. EN EL PROCEDIMIENTO ORDINARIO O SUMARIO

En el procedimiento ordinario o sumario, al evacuar la representación del procesado, el traslado


de calificación podrá manifestar su conformidad absoluta con aquella que más gravemente
hubiere calificado, si hubiere más de una, y con la pena que se le pida; expresándose además por
el letrado defensor si, esto, no obstante, conceptúa necesaria la continuación del juicio (art. 655
LECrim).

Si no la conceptúa necesaria, [el tribunal], previa ratificación del procesado, dictará sin
más trámites la sentencia que proceda según la calificación mutuamente aceptada, sin que pueda
imponer pena mayor que la solicitada (art. 655 LECrim).

Si esta no fuese la procedente según dicha calificación, sino otra mayor, acordará el
CONTINUACIÓN

tribunal la continuación del juicio (art. 655 LECrim).

También continuará el juicio si fuesen varios los procesados y no todos manifestaren


igual conformidad (art. 655 LECrim).

Sin embargo, cuando el acusado sea una persona jurídica, la conformidad podrá
≠ realizarse con independencia de la posición que adopten los demás acusados, y su
contenido no vinculará en el juicio que se celebre en relación con estos (art. 787.8
LECrim).
Cuando [el procesado o procesados] divergiesen únicamente respecto de la responsabilidad
civil, se limitará el juicio a la prueba y discusión de los puntos relativos a dicha responsabilidad.

No obstante, en el día señalado para dar principio a las sesiones, [el presidente] preguntará
a cada uno de los acusados si se confiesa reo del delito que se le haya imputado en el escrito
de calificación (si solo hubiese uno, o en el más grave si fueran varios) y responsable civilmente
a la restitución de la cosa o al pago de la cantidad fijada en dicho escrito (si fuera uno, o por
la cantidad mayor que se hubiese fijado, si fueran varios) por razón de daños y perjuicios.
El presidente hará estas preguntas con toda claridad y precisión, exigiendo contestación
categórica.

- Si en la causa no hubiere más que un procesado y contestare afirmativamente, [el presidente


del tribunal] preguntará al [defensor] si considera necesaria la continuación del juicio oral →
si este contestare negativamente, el tribunal procederá a dictar sentencia.

Puede suceder también que haya una conformidad parcial, es decir, que el procesado confiese
su responsabilidad criminal, pero no la civil, o aun aceptando esta, no se conformare con la
cantidad fijada en la calificación.

En esos casos, [el tribunal] mandará que continúe el juicio, pero la discusión y la producción
de pruebas se concretarán al extremo relativo a la responsabilidad civil que el procesado no
hubiese admitido de conformidad con las conclusiones de la calificación.

Finalmente, puede suceder que el procesado no se conforme. En este caso, si el procesado no


se confesare culpable del delito que le fuere atribuido en la calificación, o su defensor considerase
necesaria la continuación del juicio, se procederá a la celebración de este (art. 696 LECrim).

1.2. EN EL PROCEDIMIENTO ABREVIADO

En el procedimiento abreviado, si durante la fase de instrucción:

[el investigado] asistido de [su abogado] hubiere reconocido los hechos a presencia judicial, y
éstos fueran constitutivos de delito castigado:

- con pena de hasta tres años de prisión,


- con pena de multa cualquiera que sea su cuantía
- o con otra pena de distinta naturaleza cuya duración no exceda de 10 años

mandará convocar inmediatamente al [Ministerio Fiscal] y a [las partes personadas] a fin de que
manifiesten si formulan escrito de acusación con la conformidad del acusado.

Posteriormente, [la defensa] podrá manifestar su conformidad con [la acusación] en su escrito de
defensa, que deberá estar firmado no solo por [el abogado] y [el procurador], sino también por
[el acusado] (art. 784.3 LECrim).

No obstante, puede suceder que cuando se hiciera el escrito de defensa, por las razones que
fueran, esto no se hubiese sopesado y, a pesar de ello, el acusado deseare alcanzar una
conformidad.

➔ En ese caso, dicha conformidad podrá ser también prestada con el nuevo escrito de
calificación que conjuntamente firmen las partes acusadoras y el acusado junto con
su letrado, en cualquier momento anterior a la celebración de las sesiones del juicio oral
(art. 784.3 LECrim).

Es decir que, aunque se haya presentado el escrito de defensa y en él no se dijese nada sobre la
conformidad, posteriormente puede presentarse un escrito de calificación conjunto de la
acusación y de la defensa en este sentido.

Pero, por si todo ello fuera poco, llegado el juicio oral o, incluso, una vez iniciado este, pero antes,
en todo caso, de iniciarse la práctica de la prueba, la defensa, (con la conformidad del acusado
presente), podrá pedir al [juez o tribunal] que proceda a dictar sentencia de conformidad con
el escrito de acusación que contenga pena de mayor gravedad, o con el que se presentara en
ese acto, que no podrá referirse a hecho distinto, ni contener calificación más grave que la del
escrito de acusación anterior.
◼ En este caso, si la pena no excediere de 6 años de prisión, [el juez o tribunal] dictará
sentencia de conformidad con la manifestada por la defensa.
➔ Para ello [el juez o tribunal] deberá comprobar, a partir de la descripción de los hechos
aceptada por todas las partes, que la calificación aceptada es correcta y que la pena es
procedente según dicha calificación y deberá oír en todo caso al acusado acerca de si su
conformidad ha sido prestada libremente y con conocimiento de sus consecuencias.
➔ En caso de que [el juez o tribunal] considerare incorrecta la calificación formulada o
entendiere que la pena solicitada no procede legalmente, requerirá a la parte que
presentó el escrito de acusación más grave para que manifieste si se ratifica o no en
él.
 Sólo cuando la parte requerida modificare su escrito de acusación en términos
tales que la calificación sea correcta y la pena solicitada sea procedente y el
acusado preste de nuevo su conformidad, podrá el juez o tribunal dictar sentencia
de conformidad. En otro caso, ordenará la continuación del juicio (art. 787.3
LECrim).

¿Quién ha de prestar la conformidad?

En primer lugar, la defensa, es decir, el abogado de la defensa, con la conformidad del acusado
presente.

Ahora bien, una vez que la defensa, es decir, el abogado de la defensa, manifieste su conformidad:

➢ Si el acusado es una persona física, es este personalmente el que ha de manifestar si presta


su conformidad o no a requerimiento del juez o presidente del tribunal,
➢ y cuando el acusado sea una persona jurídica, la conformidad deberá prestarla su
representante especialmente designado, siempre que cuente con poder especial (art. 787.8
LECrim).
Es decir, se establece un doble filtro, ya que primero es el abogado del acusado el que ha de
manifestar su conformidad o no y, posteriormente, es el propio acusado (si es una persona física)
o el representante especialmente designado (si es una persona jurídica) el que ha de hacerlo.

Tan importante como quién ha de prestar la conformidad es cómo ésta ha de prestarse, pues [el
juez o tribunal] deberá oír en todo caso al acusado acerca de si su conformidad ha sido prestada
libremente y con conocimiento de sus consecuencias.

Tanto es así que [el juez o presidente del tribunal] informará al acusado de sus
consecuencias, de forma que:

a. cuando [el juez o tribunal] albergue dudas sobre si el acusado ha prestado libremente
su conformidad, acordará la continuación del juicio.
b. también podrá acordar la continuación del juicio cuando, no obstante, la
conformidad del acusado, su defensor lo considere necesario y el juez o tribunal
estime fundada su petición (art. 787.4 LECrim).

La sentencia de conformidad se dictará oralmente y documentará en el acta con expresión del


fallo y una sucinta motivación, sin perjuicio de su ulterior redacción.
Si el fiscal y las partes, conocido el fallo, expresaran su decisión de no recurrir, [el juez], en el
mismo acto, declarará oralmente la firmeza de la sentencia, y se pronunciará, previa
audiencia de las partes, sobre la suspensión o la sustitución de la pena impuesta.
¿Cabe recurso contra una sentencia de conformidad?

Pues sí, pero excepcionalmente, pues únicamente serán recurribles las sentencias de
conformidad cuando no hayan respetado los requisitos o términos de la conformidad, sin que
el acusado pueda impugnar por razones de fondo su conformidad libremente prestada.

1.3. EN EL PROCEDIMIENTO PARA EL ENJUICIAMIENTO RÁPIDO DE


DETERMINADOS DELITOS

También es posible alcanzar una conformidad en el procedimiento para el enjuiciamiento rápido


de determinados delitos, en el que [el acusado] podrá prestar su conformidad ante [el juzgado de
guardia] y dictar éste sentencia de conformidad, cuando concurran los siguientes requisitos:

1) El primero de ellos es que no se hubiera constituido acusación particular y el Ministerio


Fiscal hubiera solicitado la apertura del juicio oral y, así acordada por el juez de
guardia, aquel hubiera presentado en el acto escrito de acusación.

Y si se hubiera constituido acusación particular, ¿ya no sería posible la conformidad?

Pues sí, seguiría siendo posible, pero si hubiere acusador particular en la causa, el acusado
podrá, en su escrito de defensa, prestar su conformidad con la más grave de las acusaciones
según lo previsto en los apartados anteriores.

2) El segundo de los requisitos es que los hechos objeto de acusación hayan sido calificados
como:
- delito castigado con pena de hasta 3 años de prisión,
- con pena de multa cualquiera que sea su cuantía
- o con otra pena de distinta naturaleza cuya duración no exceda de 10 años.
3) El tercero y último de los requisitos es que, tratándose de pena privativa de libertad, la pena
solicitada o la suma de las penas solicitadas no supere, reducida en un tercio, los 2 años
de prisión.

Como hemos visto anteriormente, es necesario realizar un control de la conformidad prestada,


que en este procedimiento realizará [el juzgado de guardia].

➢ Si todo está correcto, [el juzgado de guardia] dictará oralmente sentencia de conformidad
que se documentará con arreglo a lo previsto en el apartado 2 del art. 789, en la que impondrá
la pena solicitada reducida en un tercio, aun cuando suponga la imposición de una pena
inferior al límite mínimo previsto en el Código Penal.
✓ Esta es la gran ventaja de la conformidad en este procedimiento y en esta fase del
mismo.
✓ Si el fiscal y las partes personadas expresasen su decisión de no recurrir, [el juez], en
el mismo acto, declarará oralmente la firmeza de la sentencia y, si la pena impuesta
fuera privativa de libertad, resolverá lo procedente sobre su suspensión o sustitución.

Por otro lado, dictada sentencia de conformidad, [el juez de guardia] acordará lo procedente sobre
la puesta en libertad o el ingreso en prisión del condenado y realizará los requerimientos que de
ella se deriven, remitiendo [el LAJ] seguidamente las actuaciones junto con la sentencia redactada
al juzgado de lo penal que corresponda, que continuará su ejecución.
1.4. EN OTROS PROCEDIMIENTOS

También sería posible la conformidad en el procedimiento para el juicio sobre delitos leves e,
incluso, en el procedimiento ante el tribunal del jurado, lo que supondría la disolución del
jurado.

2. LA SENTENCIA

Como hemos visto en la lección precedente, después de hablar los defensores de las partes y los
procesados, en su caso, el presidente declarará concluso el juicio para sentencia.

La forma más habitual de terminación del proceso penal es por sentencia. No obstante, no siempre
es así, pues cabe que termine, por ejemplo, con el dictado de un auto de sobreseimiento. Sin
embargo, llegados a este punto, es decir, estando ya en la fase de juicio oral, el proceso penal tan
solo puede terminar por sentencia.

Hemos de advertir que cuando hablamos de sentencia nos podemos estar refiriendo a la sentencia
que pone fin a la primera instancia, que es la que ahora vamos a estudiar, o a la sentencia por la
que se resuelven los recursos que se hubieran interpuesto contra esta primera sentencia.

2.1. CONCEPTO

Podríamos definir las sentencias como las resoluciones de carácter judicial que dictan los
juzgados y tribunales cuando deciden definitivamente la cuestión criminal en las que se
resuelven todas las cuestiones que hayan sido objeto de juicio, condenando o absolviendo a
los procesados, no solo por el delito principal y sus conexos, sino también por todas las
cuestiones referentes a la responsabilidad civil que hayan sido objeto del juicio.

2.2. CLASES

Las sentencias pueden ser (1) absolutorias o condenatorias, (2) firmes o definitivas y (3) escritas
u orales (in voce).

2.2.1. Absolutorias o condenatorias


La sentencia será absolutoria cuando el juez no considera probado la culpabilidad del acusado y
no le condena, bien porque considera que el hecho no ha sucedido como narran las acusaciones,
porque considera que el acusado es inocente, por falta de prueba o duda razonable...;

mientras que será condenatoria si considera probado la culpabilidad del acusado y le impone la
sanción penal que esté prevista para el delito o delitos por el o los que ha sido condenado.

2.2.2. Firmes o definitivas


La sentencia será firme cuando no quepa contra ella recurso alguno ordinario ni extraordinario,
salvo los de revisión y rehabilitación, mientras que, en caso contrario, es decir, cuando sí quepa
contra ella algún recurso ordinario o extraordinario, la sentencia será definitiva, pero no firme,
pues aún cabe recurso contra la misma.

**** No obstante, hemos de advertir que, en ocasiones, sí cabe legalmente interponer contra una
sentencia algún recurso ordinario o extraordinario (estaríamos, por tanto, ante una sentencia
definitiva), pero las partes renuncian a recurrir (por lo que en estos casos la sentencia pasaría a
ser firme, no porque no hubiese cabido recurso contra ella, sino porque las partes han renunciado
a interponer los recursos que legalmente les correspondían).

Un ejemplo de esto lo encontramos en el art. 787.6 LECrim, cuando señala que:

“Si el fiscal y las partes, conocido el fallo, expresaran su decisión de no recurrir, el juez, en el
mismo acto, declarará oralmente la firmeza de la sentencia, y se pronunciará, previa audiencia
de las partes, sobre la suspensión o la sustitución de la pena impuesta”
Una sentencia firme absolutoria supone que se cancele la fianza, es decir, que se le devuelva al
fiador la cantidad que entregó como fianza (que es el supuesto más habitual), lo que también
ocurre cuando siendo condenatoria, se presentare el reo para cumplir la condena.

2.2.3. Escritas u orales (in voce)

Aunque lo más habitual es que las sentencias se dicten por escrito, en el proceso penal es posible
dictar sentencias in voce, es decir, oralmente, una vez finalizado el juicio oral, a diferencia de lo
que sucede en el proceso civil, donde están prohibidas.

◼ PROCESO PENAL: ORAL & ESCRITAS


◼ PROCESO CIVIL: SÓLO ESCRITAS → PROHIBIDO ORALES

Lo más frecuente es que cuando [el juez], una vez finalizado el juicio oral, dice que va a dictar
sentencia in voce, esta sea absolutoria o condenatoria por conformidad de las partes.

En estos casos, aunque la sentencia haya sido dictada oralmente al finalizar el juicio, ello no
quiere decir que posteriormente no se documente por escrito.
Un ejemplo de esto lo encontramos en:

- El art. 787.6 LECrim, cuando señala que “la sentencia de conformidad se dictará oralmente
y documentará conforme a lo previsto en el apartado 2 del art. 789, sin perjuicio de su
ulterior redacción”;
- El art. 789.2 LECrim, que permite que “el juez de lo penal pueda dictar sentencia
oralmente en el acto del juicio, documentándose en el acta con expresión del fallo y una
sucinta motivación, sin perjuicio de la ulterior redacción de aquella”;
- Y el art. 801.2 LECrim, cuando señala que “el juzgado de guardia dictará oralmente
sentencia de conformidad que se documentará con arreglo a lo previsto en el
apartado 2 del art. 789”.

2.3. REQUISITOS

La sentencia, para estar correctamente redactada, debe contener una serie de elementos:

1) En primer lugar, deberá hacerse constar (1) el lugar y la fecha en que se dictare, (2) los
hechos que hubieren dado lugar a la formación de la causa, (3) los nombres y apellidos de los
actores particulares, si los hubiere, y de los procesados, (4) los sobrenombres o apodos con
que sean conocidos, (5) su edad, (6) estado, (7) naturaleza, (8) domicilio, (9) oficio o
profesión, y, en su defecto, (10) todas las demás circunstancias con que hubieren figurado en
la causa, y (11) además el nombre y apellido del magistrado ponente.
2) Posteriormente, también habrá de figurar en resultandos numerados los hechos que
estuvieren enlazados con las cuestiones que hayan de resolverse en el fallo, haciendo
declaración expresa y terminante de los que se estimen probados.
3) A continuación, debe hacerse constar las conclusiones definitivas de la acusación y de la
defensa y la que, en su caso, hubiese propuesto el tribunal, en virtud de lo dispuesto en el
art. 733.
4) También deberá hacer constar los fundamentos doctrinales y legales de (1) la calificación
de los hechos que se hubiesen estimado probados; (2) de la participación que en los referidos
hechos hubiese tenido cada uno de los procesados; (3) de la calificación de las circunstancias
atenuantes, agravantes o eximentes de responsabilidad criminal, en caso de haber concurrido;
(4) de la calificación de los hechos que se hubiesen estimado probados con relación a la
responsabilidad civil en que hubiesen incurrido los procesados o las personas sujetas a ella a
quienes se hubiere oído en la causa, y los correspondientes a las resoluciones que hubieren de
dictarse sobre costas, y, en su caso, (5) a la declaración de querella calumniosa.
5) Finalmente, se deben citar las disposiciones legales que se consideren aplicables,
pronunciándose por último el fallo, en el que se condenará o absolverá no solo por el delito
principal y sus conexos, sino también por las faltas (actualmente, delitos leves) incidentales
de que se hubiere conocido en la causa, reputándose faltas (actualmente, delitos leves)
incidentales las que los procesados hubiesen cometido antes, al tiempo o después del delito
como medio de perpetrarlo o encubrirlo. También se resolverán en la sentencia todas las
cuestiones referentes a la responsabilidad civil que hubieren sido objeto del juicio, y se
declarará calumniosa la querella cuando procediere.
Además, incluirá la mención del lugar y fecha en que se adopte, y si la misma es firme o
si cabe algún recurso contra ella, con expresión, en este último caso, del recurso que proceda,
del órgano ante el que debe interponerse y del plazo para recurrir.

Ahora bien, ¿qué plazo tiene el juez o tribunal para dictar la sentencia?

Lo primero que hemos de saber es que no hay un plazo único, por lo que la respuesta depende
del procedimiento en el que nos encontremos. En teoría:

- En el procedimiento ordinario o sumario, el tribunal dictará sentencia dentro del término


fijado en la LECrim;
- en el procedimiento abreviado la sentencia se dictará dentro de los 5 días siguientes a la
finalización del juicio oral;
- en el procedimiento para el enjuiciamiento rápido de determinados delitos, la sentencia
se dictará dentro de los 3 días siguientes a la terminación de la vista;
- y en el procedimiento para el juicio sobre delitos leves el juez dictará sentencia en el acto
de finalizar el juicio, y a no ser posible dentro de los 3 días siguientes.

Sin embargo, la realidad es que esos plazos se incumplen con frecuencia debido a múltiples
factores ajenos en la mayoría de los casos a la voluntad de los jueces (carga de trabajo, falta de
medios, ...), aunque ese retraso podría ser sancionable en algunos casos.

VOTOS PARTICULARES

Por otro lado, hemos de advertir que las sentencias pueden tener votos particulares.

Los votos particulares solo se dan en los tribunales, no en los juzgados unipersonales, ya que
su formulación supone que uno o varios de los magistrados que integran el tribunal está en
desacuerdo con todo o parte de lo decidido por el resto.

Es lógico, por tanto, que estos sólo se den cuando la sentencia se dicta por un tribunal,
pues si se dicta por un órgano unipersonal el juez que la dicta no puede estar en desacuerdo
consigo mismo y con la sentencia que acaba de dictar, lo que, en cambio, sí puede producirse si
son varios los que han de decidir lo plasmado en la sentencia.

Es por ello por lo que el art. 205.1 LEC señala que “todo el que tome parte en la votación
de una sentencia debe firmar lo acordado, aunque hubiere disentido de la mayoría, aunque, no
obstante, podrá, en este caso, anunciándolo en el momento de la votación o en el de la firma,
formular voto particular, en forma de sentencia, en la que podrán aceptarse, por remisión, los
puntos de hecho y fundamentos de derecho de la dictada por el tribunal con los que estuviere
conforme”.
Como señala el art. 205.2 LEC, “el voto particular, con la firma del autor, se incorporará
al libro de sentencias y se notificará a las partes junto con la sentencia aprobada por mayoría; y
cuando, de acuerdo con la ley, sea preceptiva la publicación de la sentencia, el voto particular,
si lo hubiere, habrá de publicarse junto a ella”.

Una vez dictada, [el LAJ] (antiguamente denominado secretario judicial) notificará la sentencia
por escrito a los ofendidos y perjudicados por el delito, aunque no se hayan mostrado parte en la
causa.

2.3.1. Motivación

Las sentencias han de ser siempre motivadas, lo que supone que [el juez o tribunal] ha de dar
o explicar la razón o motivo que ha tenido para dictar la sentencia en ese sentido y no en otro. En
caso contrario se estaría vulnerando el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva (art. 24.1
CE), el derecho a la defensa (art. 24.1 y 2 CE) y el derecho a la presunción de inocencia (art.
24.2 CE).
La motivación ha de ser tanto fáctica, es decir, de los hechos, como jurídica, es decir, del
derecho.
Por tanto, [el juez o tribunal] debe decir en la sentencia, en los hechos probados, qué
hechos considera que han quedado acreditados, es decir, probados, y, asimismo, se habrá de
indicar en la sentencia, normalmente en los fundamentos de derecho, por qué motivos se
consideran probados esos hechos, es decir, en base a qué pruebas el juez o tribunal ha llegado a
la conclusión de que el acusado es responsable, o no, de esos hechos o ha intervenido en ellos, o
no, de alguna manera que es penalmente sancionable.

Por su parte, la motivación jurídica supone casar los hechos que han sido declarado probados
con los delitos tipificados en el Código Penal.

2.3.2. Congruencia
La congruencia es la correlación entre la acusación, la defensa y la sentencia, es decir, habrá
que comparar los escritos de calificación definitiva (o provisional, si no han sido modificados en
el juicio oral), de la acusación y de la defensa con lo dispuesto en la sentencia, especialmente, en
el fallo de la misma, ya que en caso contrario se vulneraría el derecho a la tutela judicial efectiva
(art. 24.1 CE).

La congruencia puede verse afectada tanto por defecto como por exceso, es decir,

- [defecto] puede suceder que el juez o tribunal no se pronuncie sobre todas las peticiones de
las partes (en este caso se dice que la sentencia no es exhaustiva y que tiene un defecto de
congruencia),
- [exceso] o, todo lo contrario, es decir, que se dé más de lo pedido o una cosa distinta a lo que
se solicitó, por ejemplo, porque se impone una pena mayor a la solicitada o por un delito
distinto (en este caso se dice que la sentencia no es congruente por exceso).
2.4. EFECTOS: LA COSA JUZGADA

La cosa juzgada es el principal efecto de las sentencias firmes. En primer lugar, hemos de
puntualizar que cuando hablamos de cosa juzgada nos podemos estar refiriendo a dos cosas
distintas: la cosa juzgada formal o la cosa juzgada material.

◼ La cosa juzgada formal hace referencia a la firmeza de las resoluciones, es decir, al momento
en el que contra aquellas no cabe recurso alguno, salvo el de revisión u otros extraordinarios
que establezca la ley.
◼ La cosa juzgada material, que es la verdadera cosa juzgada y a lo que normalmente se hace
referencia cuando hablamos simple y llanamente de “cosa juzgada”.
Hace referencia a la vinculación que produce en otro proceso penal una resolución
que ya es firme, es decir, que si en un asunto penal ya se ha dictado una sentencia firme por
la que se acuerda la condena o la absolución de una persona, no podrá volver a enjuiciarse en
otro proceso al mismo sujeto por los mismos hechos, pues ya hay una sentencia firme al
respecto (nes bis in idem).
En el proceso penal únicamente gozan de la cosa juzgada material las sentencias firmes,
tanto las absolutorias como las condenatorias, y los autos de sobreseimiento libre.

No obstante, la Ley prevé (fundamentalmente en la LECrim, aunque también en otras normas,


como la LOTC) que se pueda revisar una sentencia firme mediante el llamado recurso de revisión
en casos excepcionales, previstos, en lo que respecta a la LECrim, en el art. 954, como, por
ejemplo:

- Cuando después de la sentencia sobrevenga el conocimiento de hechos o elementos de prueba


que, de haber sido aportados, hubieran determinado la absolución o una condena menos grave,
que es, además, el supuesto más frecuente.
Para ello se establece un doble filtro:
1) En primer lugar, será la Sala Segunda del Tribunal Supremo la que autorizará o
denegará la interposición del recurso,
2) y, en segundo lugar, autorizado el recurso, podrá intervenir, según el caso, el tribunal
a quien corresponda el conocimiento del delito.

Cuando en virtud de recurso de revisión se dicte sentencia absolutoria es posible


solicitar una indemnización al Estado para resarcir al injustamente condenado de los
perjuicios que haya sufrido.

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