Modo menor
Profe: Esteban Conde
Contextualizando el origen del sistema tonal, es importante recordar que tuvo sus
comienzos a fines del Renacimiento - Barroco de Europa central dentro de la música
académica, pasando por el clasicismo (período de cristalización y asentamiento de lo tonal) y
llegando a fines del Romanticismo (etapa de disolución de la tonalidad). En esta línea
temporal, vinculada al repertorio académico, se puede observar entonces como lo tonal
recorre un camino de desarrollo que eventualmente desemboca en su disolución y la aparición
de otras formas de organización musical a lo largo del siglo XX.
A su vez, la tonalidad encuentra otra línea de desarrollo dentro del ámbito de la
música popular latinoamericana, donde ingresa a través de un proceso histórico signado por la
conquista del continente, manteniendo sus características originales en algunos casos e
incorporando rasgos particulares en otros. De esta manera, dentro del espacio de la música
popular latinoamericana se pueden encontrar músicas donde lo tonal está fuertemente
arraigado y mantiene gran parte de sus características discursivas (tango, vals criollo, milonga
ciudadana, algunas expresiones de la canción urbana, etc), otras donde lo tonal forma parte de
una mixtura con otros elementos (folklore tradicional del noroeste, blues y cierto rock, música
del nordeste de Brasil, etc.) y otras que no tienen a la tonalidad como un componente fuerte
de su discurso (músicas modales, trifónicas, otras expresiones del rock, etc.). Dentro de este
panorama, podemos observar sin embargo que lo tonal y lo modal (y las posibles mixturas
entre ambos) son un elemento con una fuerte presencia dentro del espacio de la música
popular.
La melodía en modo menor tonal
La diferencia más importante entre la música modal moderna y la música tonal es que
esta última incluye dentro de su ámbito a la función dominante, es decir, al mayor grado de
tensión direccional a nivel armónico y melódico, representada por el V mayor con séptima
menor a nivel armónico y por la idea de sensible a nivel melódico. En el caso del modo menor,
la dominante y la sensible no se encuentran presentes dentro de las siete notas sugeridas
como diatónicas por la armadura de clave.
Esta es una primera idea importante: la tonalidad propone dos modos (mayor y
menor), pero el único que "suena" tonal con los sonidos de la armadura es el mayor. El modo
menor necesitará de otros elementos para "tonalizarse", de lo contrario el resultado es modal.
La relación sensible - tónica es indispensable para generar el grado de tensión direccional
propio de la tonalidad. Sin ingresar aún en el plano de la armonía, observamos que de trabajar
con la escala menor natural esta relación no existe, ya que la distancia entre el VII grado y la
tónica es de un tono. Por lo tanto, la primera transformación necesaria de los sonidos de la
armadura de clave pasará por "sensibilizar" el VII grado de la escala, ascendiéndolo un
semitono, de manera tal que funcione como sensible en los momentos que sea necesario.
Melódicamente, entonces, es necesaria la presencia de la sensible para "tonalizar" el
discurso, ya que la misma sugiere una relación de tensión - distensión similar a la de la
dominante a nivel armónico, además de romper con el diatonismo del modo.
El sexto grado ascendido no es un sonido independiente dentro del modo menor tonal.
Está asociado a la presencia del séptimo alto, para evitar la relación melódica de segunda
aumentada. La utilización independiente del sexto alto producirá la percepción del modo
dórico, si se escucha este sonido sin vincularse a la sensible. Podemos concluir entonces que
el modo menor tonal necesita de la modificación de al menos uno de sus grados (el VII) y, de
no desear la relación de segunda aumentada en el discurso melódico, también del VI grado.
Por lo tanto, la escala resultante tiene dos grados que definiremos como “móviles”, ya que
cada uno de ellos presenta dos posibilidades, que se utilizarán de acuerdo a las necesidades
direccionales del discurso. La particularidad del modo menor tonal estará vinculada
fuertemente a la presencia de la sensible y, eventualmente, del VI grado alto. La escala
resultante, entonces, tiene dos grados móviles, constituyéndose como una escala de nueve
alturas y siete grados.
Marco teórico de referencia: UNLP - Cátedra: Lenguaje Musical I