Las Células
6 AL
Especialidad: Laboratorio clínico
Nombre de la escuela: Centro de bachillerato tecnológico
industrial y de servicios No.
Asignatura: Biologia contemporanea
Nombre de docente: Torres Herrera Jorge Carlos
Índice
Índice
Introducción
Los tipos de células (procariota y eucariota, todo sobre
ambas)
La morfología de la célula (en dónde se encuentran y
como funciona)
El núcleo (como se confirma y que función tienen)
-Introducción a las células, su morfología y el núcleo
Las células son la unidad fundamental de la vida, y su estudio
permite comprender el funcionamiento de todos los seres vivos.
Se dividen en dos tipos principales: procariotas y eucariotas,
cada una con características únicas.
Las células procariotas son las más simples y primitivas,
presentes en bacterias y arqueas. No tienen un núcleo definido,
pues su material genético se encuentra disperso en el
citoplasma dentro de una región llamada nucleoide. Son
pequeñas y poseen estructuras como la membrana plasmática,
la pared celular y ribosomas, encargados de la síntesis de
proteínas. Su forma varía entre esférica (cocos), alargada
(bacilos) o espiralada (espirilos). Se encuentran en diversos
hábitats, desde el suelo hasta el interior de otros organismos,
desempeñando funciones como la descomposición de materia
orgánica y la fijación de nitrógeno.
Las células eucariotas, más complejas, están presentes en
protozoarios, hongos, plantas y animales. Su principal
característica es un núcleo rodeado por una membrana nuclear
que protege el ADN. Contienen organelos especializados,
como el retículo endoplasmático, el aparato de Golgi y las
mitocondrias, que facilitan funciones como la producción de
energía y la síntesis de proteínas. Su morfología varía según el
tejido y la función que desempeñan.
El núcleo, exclusivo de las células eucariotas, actúa como
centro de control celular. Está compuesto por la envoltura
nuclear, que regula el intercambio de sustancias, el
nucleoplasma y la cromatina, donde se encuentra el ADN. En
su interior se halla el nucléolo, responsable de la producción de
ribosomas. Gracias al núcleo, la célula coordina su crecimiento,
reproducción y respuesta a estímulos.
-Los tipos de células (procariota y eucariota, todo sobre
ambas)
Células Procariotas
Las células procariotas son las formas de vida más simples y
antiguas, apareciendo hace aproximadamente 3.500 millones
de años. Carecen de un núcleo definido y de orgánulos
membranosos. Su material genético se encuentra libre en el
citoplasma, en una región denominada nucleoide.
Características principales:
Tamaño y forma: Generalmente, son más pequeñas que
las eucariotas, con tamaños que varían entre 0.5 y 5
micrómetros. Presentan diversas formas, como cocos
(esféricas), bacilos (bastón) y espirilos (espirales).
Estructura celular:
o Membrana plasmática: Delimita la célula y regula el
intercambio de sustancias con el medio externo.
o Pared celular: Proporciona rigidez y protección; en
bacterias, está compuesta principalmente por
peptidoglicano.
o Citoplasma: Medio interno donde se llevan a cabo
las reacciones metabólicas.
o Ribosomas: Encargados de la síntesis proteica; son
de tipo 70S, más pequeños que los de las
eucariotas.
o Flagelos y fimbrias: Algunas poseen estructuras
para la movilidad (flagelos) o para la adhesión a
superficies (fimbrias).
Material genético: Consiste en una molécula de ADN
circular y, en ocasiones, plásmidos que aportan ventajas
adaptativas.
Reproducción: Se reproducen asexualmente mediante
fisión binaria, un proceso rápido y eficiente.
Metabolismo: Presentan una amplia diversidad
metabólica, incluyendo organismos fotosintéticos,
quimiosintéticos y heterótrofos.
Los dominios Bacteria y Archaea comprenden organismos
procariotas. Aunque comparten características básicas, difieren
en aspectos como la composición de la membrana y ciertas
rutas metabólicas.
Células Eucariotas
Las células eucariotas son más complejas y surgieron hace
aproximadamente 1.800 millones de años. Se caracterizan por
tener un núcleo definido y diversos orgánulos membranosos
que realizan funciones especializadas.
Características principales:
Tamaño y forma: Son generalmente más grandes que
las procariotas, con tamaños que oscilan entre 10 y 100
micrómetros. Presentan una variedad de formas
adaptadas a sus funciones específicas.
Estructura celular:
o Núcleo: Contiene el material genético organizado en
cromosomas lineales y está delimitado por una
envoltura nuclear.
o Orgánulos membranosos: Incluyen mitocondrias
(producción de energía), retículo endoplásmico
(síntesis y transporte de proteínas y lípidos), aparato
de Golgi (modificación y empaquetamiento de
macromoléculas), lisosomas (digestión celular) y, en
células vegetales, cloroplastos (fotosíntesis).
o Citoesqueleto: Red de filamentos que mantiene la
forma celular, facilita el movimiento y organiza los
componentes internos.
o Membrana plasmática: Similar a la de las
procariotas, pero con una composición lipídica más
compleja.
Material genético: ADN organizado en múltiples
cromosomas lineales asociados a proteínas histonas.
Reproducción: Pueden reproducirse asexualmente
(mitosis) o sexualmente (meiosis), lo que contribuye a la
diversidad genética.
Metabolismo: Menos diverso que el de las procariotas,
pero con una mayor eficiencia energética gracias a la
compartimentación de funciones en orgánulos
especializados.
Los organismos eucariotas se agrupan en el dominio Eukarya e
incluyen los reinos Animalia, Plantae, Fungi y Protista.
Comparación entre Células Procariotas y Eucariotas
Aunque comparten algunas características básicas, como la
presencia de membrana plasmática, citoplasma y ribosomas,
las diferencias entre procariotas y eucariotas son significativas:
Núcleo: Presente en eucariotas; ausente en procariotas.
Orgánulos membranosos: Presentes en eucariotas;
generalmente ausentes en procariotas.
Tamaño celular: Las eucariotas son generalmente más
grandes.
Estructura del ADN: ADN lineal asociado a histonas en
eucariotas; ADN circular sin histonas en procariotas.
Reproducción: Mitosis y meiosis en eucariotas; fisión
binaria en procariotas.
Pared celular: Presente en muchas procariotas
(peptidoglicano en bacterias); en eucariotas, presente en
plantas (celulosa) y hongos (quitina), pero ausente en
animales.
Ribosomas: 70S en procariotas; 80S en eucariotas.
La distinción entre células procariotas y eucariotas es
fundamental para comprender la diversidad y evolución de la
vida en la Tierra. Mientras que las procariotas representan
formas de vida simples y eficientes, las eucariotas aportan una
complejidad que ha permitido el desarrollo de organismos
multicelulares y la biodiversidad
-La morfología de la célula (en dónde se encuentran y
como funciona)
Las células son las unidades fundamentales de la vida, y se
clasifican en dos tipos principales: procariotas y eucariotas. A
continuación, se detallan las características, estructuras y
funciones de cada una, así como su morfología y distribución
en los seres vivos.
Células Procariotas
Las células procariotas son organismos unicelulares que
carecen de un núcleo definido y de orgánulos membranosos.
Su material genético se encuentra libre en el citoplasma, en
una región denominada nucleoide. Este tipo de células es
característico de los dominios Bacteria y Archaea.
Características principales:
Tamaño y forma: Generalmente, las células procariotas
son más pequeñas que las eucariotas, con tamaños que
oscilan entre 0.5 y 5 micrómetros. Presentan diversas
formas, como esféricas (cocos), alargadas (bacilos),
espirales (espirilos) y comas (vibrios).
Estructura: Aunque carecen de núcleo y orgánulos
membranosos, poseen estructuras esenciales:
o Membrana plasmática: Delimita la célula y regula el
intercambio de sustancias con el medio externo.
o Pared celular: Proporciona forma y protección; en
bacterias, está compuesta principalmente de
peptidoglicano.
o Citoplasma: Medio interno donde se llevan a cabo
las reacciones metabólicas y se encuentran los
ribosomas y el material genético.
o Ribosomas: Encargados de la síntesis proteica; en
procariotas, son de tipo 70S.
o Flagelos y fimbrias: Algunas procariotas poseen
flagelos para la movilidad y fimbrias para la adhesión
a superficies.
Funciones y metabolismo:
Las procariotas exhiben una amplia variedad metabólica, lo que
les permite habitar en entornos extremos y desempeñar roles
ecológicos cruciales, como la fijación de nitrógeno, la
fotosíntesis y la descomposición de materia orgánica.
Células Eucariotas
Las células eucariotas se caracterizan por tener un núcleo
definido, donde se encuentra el material genético, y por la
presencia de diversos orgánulos membranosos que realizan
funciones especializadas. Este tipo de células se encuentra en
organismos del dominio Eukarya, que incluye a los reinos
Animalia, Plantae, Fungi y Protista.
Características principales:
Tamaño y forma: Las células eucariotas son
generalmente más grandes que las procariotas, con
tamaños que varían entre 10 y 100 micrómetros.
Presentan una diversidad morfológica significativa,
adaptada a sus funciones específicas.
Estructura: Además de la membrana plasmática y el
citoplasma, las células eucariotas contienen:
o Núcleo: Rodeado por una envoltura nuclear, alberga
el ADN organizado en cromosomas y actúa como
centro de control celular.
o Retículo endoplásmico (RE): Sistema de
membranas que participa en la síntesis y transporte
de proteínas (RE rugoso) y lípidos (RE liso).
o Aparato de Golgi: Modifica, clasifica y empaqueta
proteínas y lípidos para su distribución.
o Mitocondrias: Orgánulos responsables de la
producción de energía mediante la respiración
celular.
o Cloroplastos: Presentes en células vegetales y
algunos protistas, realizan la fotosíntesis.
o Lisosomas y peroxisomas: Contienen enzimas
que degradan desechos celulares y sustancias
tóxicas.
o Citoesqueleto: Red de filamentos que mantiene la
forma celular, facilita el movimiento y organiza los
componentes internos.
Tipos de células eucariotas:
Células animales: Carecen de pared celular y
cloroplastos. Presentan centriolos y pequeñas vesículas.
Células vegetales: Poseen pared celular de celulosa,
cloroplastos para la fotosíntesis y una gran vacuola
central que mantiene la turgencia celular.
Células de hongos: Tienen pared celular compuesta de
quitina y carecen de cloroplastos.
Células protistas: Muy diversas; algunas son similares a
células animales, otras a vegetales, y pueden ser
unicelulares o multicelulares.
Morfología Celular
La morfología celular se refiere a la forma y tamaño de las
células, aspectos que están estrechamente relacionados con
sus funciones y adaptaciones al entorno.
Formas celulares:
Esféricas (cocos): Comunes en ciertas bacterias; su
forma reduce la relación superficie-volumen, lo que puede
influir en el intercambio de sustancias.
Alargadas (bacilos): Esta forma facilita el movimiento y
la colonización de superficies.
Espirales (espirilos): La morfología helicoidal puede
ayudar en la movilidad en medios viscosos.
Irregulares: Muchas células eucariotas, como las
neuronas, tienen formas complejas adaptadas a sus
funciones específicas.
Tamaño celular:
El tamaño de las células varía ampliamente. Por ejemplo, las
células procariotas suelen ser más pequeñas (0.5-5
micrómetros), mientras que las eucariotas pueden alcanzar
hasta 100 micrómetros o más. El tamaño celular está limitado
por la relación superficie-volumen, que afecta
-El núcleo (como se confirma y que función tienen)
El Núcleo Celular: Estructura y Función
El núcleo es una de las estructuras más importantes de la
célula eucariota, ya que actúa como el centro de control celular
y alberga la información genética. Su función principal es
almacenar y proteger el ADN, regular la expresión génica y
coordinar el crecimiento, la reproducción y el metabolismo
celular.
Estructura del Núcleo
El núcleo tiene una estructura compleja que le permite
desempeñar sus funciones de manera eficiente. Está
compuesto por varias partes fundamentales:
1. Envoltura Nuclear
o Es una doble membrana que rodea al núcleo y
separa su contenido del citoplasma.
o Contiene poros nucleares que regulan el intercambio
de materiales entre el núcleo y el citoplasma,
permitiendo el paso de ARN, proteínas y otras
moléculas.
2. Nucleoplasma
o Es el medio interno del núcleo, una sustancia
gelatinosa en la que se encuentran los componentes
nucleares.
o Contiene enzimas, proteínas y otros factores
necesarios para la replicación del ADN y la
transcripción del ARN.
3. Cromatina y Cromosomas
o La cromatina es el ADN asociado con proteínas
llamadas histonas, que ayudan a empaquetar el
material genético.
o Durante la división celular, la cromatina se condensa
para formar los cromosomas, estructuras
organizadas que facilitan la distribución del ADN a
las células hijas.
4. Nucléolo
o Es una estructura densa dentro del núcleo donde se
sintetizan los ribosomas.
o Contiene ARN ribosómico (ARNr) y proteínas
necesarias para la formación de los ribosomas, los
cuales luego se ensamblan en el citoplasma.
Funciones del Núcleo
El núcleo desempeña diversas funciones esenciales para la
célula:
1. Almacenamiento y Protección del ADN
o El núcleo protege el material genético de daños y
degradación.
o Contiene las instrucciones necesarias para el
desarrollo, funcionamiento y reproducción celular.
2. Regulación de la Expresión Génica
o Controla qué genes se activan o desactivan en
respuesta a las necesidades de la célula.
o Regula la producción de proteínas mediante la
transcripción del ADN a ARN mensajero (ARNm).
3. Síntesis de ARN y Ribosomas
o Dentro del núcleo se transcriben distintos tipos de
ARN, como el ARNm, ARNr y ARNt.
o En el nucléolo se fabrican los ribosomas, que luego
son transportados al citoplasma para la síntesis de
proteínas.
4. Regulación del Ciclo Celular y División Celular
o El núcleo coordina la duplicación del ADN antes de
la división celular.
o Dirige el proceso de mitosis y meiosis para
garantizar la correcta distribución del material
genético.
Importancia del Núcleo en la Célula
El núcleo es vital para la supervivencia y el funcionamiento de
la célula. Sin él, la célula no podría controlar sus procesos
metabólicos, sintetizar proteínas ni dividirse correctamente. En
organismos multicelulares, el núcleo juega un papel clave en la
diferenciación celular, permitiendo que las células adopten
funciones especializadas.
-Conclusión
En conclusión, el estudio de las células, su clasificación,
morfología y estructura interna, como el núcleo, es fundamental
para comprender los principios básicos de la biología y la vida
en la Tierra. Desde las formas más simples y primitivas, como
las células procariotas, hasta las más complejas y
especializadas, como las eucariotas, la organización celular ha
permitido el desarrollo de una diversidad impresionante de
organismos que han evolucionado a lo largo de millones de
años.
Las células procariotas representan la forma de vida más
antigua y han demostrado una extraordinaria capacidad de
adaptación a distintos entornos, desde los océanos más
profundos hasta las zonas más áridas y hostiles del planeta. Su
estructura sencilla, sin un núcleo definido ni orgánulos
membranosos, les permite un metabolismo eficiente y una
rápida reproducción mediante fisión binaria, lo que les confiere
una gran ventaja evolutiva. Además, su diversidad metabólica
les ha permitido desempeñar roles esenciales en los
ecosistemas, como la fijación de nitrógeno, la fotosíntesis y la
descomposición de materia orgánica. Estas funciones son
esenciales para el equilibrio de los ciclos biogeoquímicos y la
continuidad de la vida en el planeta.
Por otro lado, las células eucariotas presentan una
organización más compleja y sofisticada, caracterizada por la
presencia de un núcleo bien definido y numerosos orgánulos
membranosos que permiten la compartimentación de
funciones. Esta característica ha sido clave para la evolución
de organismos multicelulares, facilitando la especialización
celular y la aparición de tejidos y órganos con funciones
específicas. Gracias a esta organización estructural, los
organismos eucariotas han desarrollado una mayor eficiencia
en la obtención y uso de la energía, permitiendo su expansión y
diversificación en distintos hábitats.
La morfología celular también juega un papel fundamental en la
función que desempeñan las células dentro de los organismos.
Su forma y tamaño están estrechamente relacionados con su
actividad y adaptación a diferentes condiciones. Por ejemplo,
las neuronas, con sus prolongaciones especializadas, permiten
la transmisión de señales a grandes distancias dentro del
sistema nervioso, mientras que las células musculares poseen
una estructura alargada y flexible que facilita la contracción y el
movimiento. En organismos unicelulares, la morfología celular
es crucial para la locomoción, la alimentación y la interacción
con el entorno.
El núcleo celular, presente exclusivamente en las células
eucariotas, es una de las estructuras más importantes, ya que
actúa como el centro de control de la célula. Protege el ADN,
regula la expresión genética y coordina procesos esenciales
como el metabolismo y la división celular. Su estructura
compleja, que incluye la envoltura nuclear, los poros nucleares,
la cromatina y el nucléolo, permite la comunicación con el
citoplasma y la síntesis de ribosomas, indispensables para la
producción de proteínas. Sin el núcleo, la célula no podría
regular sus funciones ni reproducirse de manera eficiente, lo
que demuestra su importancia en la continuidad de la vida.
El conocimiento sobre las células y su funcionamiento ha sido
clave en muchos avances científicos y tecnológicos. Gracias a
la investigación en biología celular, se han desarrollado
importantes aplicaciones en medicina, biotecnología y
conservación ambiental. Por ejemplo, el estudio de la expresión
genética ha permitido avances en la terapia génica y el
tratamiento de enfermedades hereditarias. La comprensión de
la división celular ha sido fundamental en la lucha contra el
cáncer, permitiendo el desarrollo de tratamientos dirigidos a
controlar el crecimiento celular descontrolado. Además, la
biotecnología ha aprovechado el conocimiento sobre las
células para la producción de antibióticos, vacunas y
organismos modificados genéticamente con aplicaciones en la
agricultura y la industria.
En términos ecológicos, las células juegan un papel esencial en
los ciclos naturales y la sostenibilidad del medio ambiente. Las
bacterias, que son células procariotas, desempeñan funciones
críticas en la descomposición de materia orgánica y el reciclaje
de nutrientes. Las células vegetales, con sus cloroplastos, son
responsables de la fotosíntesis, el proceso que permite la
producción de oxígeno y la conversión de la energía solar en
energía química aprovechable por otros seres vivos. Estas
interacciones celulares son fundamentales para el equilibrio de
los ecosistemas y la estabilidad de la vida en el planeta.
En definitiva, el estudio de las células no solo nos permite
comprender la base de la vida, sino que también abre nuevas
posibilidades en el desarrollo de tecnologías y soluciones a
problemas globales. A medida que avanza la investigación, el
conocimiento celular seguirá siendo clave para la innovación en
salud, biotecnología, energía y conservación ambiental. La
célula, como unidad fundamental de la vida, sigue siendo un
campo de estudio inagotable que nos acerca cada vez más a
comprender los misterios de la existencia y a aprovechar su
potencial para mejorar la vida en la Tierra.