Monografia Individual Universidad Técnica de Oruro
Monografia Individual Universidad Técnica de Oruro
MONOGRAFÍA
PRESENTADO POR:
La infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana, desde sus comienzos ha constituido una
fuente de preocupación para la humanidad, que surgió acompañada de una serie de estigmas que, en
cierta medida, dañan la integridad de las personas que la padecen.
En todos los países y los medios sociales desde que se detectó la enfermedad, las personas VIH
positivas han sido objeto de reacciones negativas como el maltrato físico y verbal, pérdida de
empleo, rechazo de familiares, conyugues y amigos, así como la violación de los derechos
humanos, incluso en los servicios de salud, donde las personas en riesgo de contraer la infección o
con VIH/SIDA, buscan y esperan recibir atención y cuidados, el estigma y la discriminación son
comunes. Los actos discriminatorios varían desde observaciones impropias, la falta de
confidencialidad de los pacientes y la negación de la atención en algunos casos.
Abordar el tema del VIH/SIDA desde el punto de vista de la educación, tiene como objetivo,
disminuir la propagación de la epidemia, reducir el impacto psicosocial y socioeconómico
asociados a esta y asegurar el acceso al tratamiento de las personas afectadas. Esto se logra entre
otras acciones, reduciendo la falta de información y la información distorsionada que gran parte de
la población tiene con respecto al VIH/SIDA y, a cómo protegerse de la epidemia en particular.
1.1 INTRODUCCIÓN.
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), sigue siendo uno de los mayores problemas para la
salud pública mundial, puesto que ya ha cobrado 40,4 (de 32,9 a 51,3) millones de vidas. Su forma
de transmisión persiste en todos los países, se calcula que a finales de 2022 había 39,0 (de 33,1 a
45,7) millones de personas que vivían con el VIH, dos tercios de ellas (25,6 millones) en la Región
de África según la OMS.
No hay cura para la infección por el VIH. Con todo, habida cuenta del acceso a la prevención, el
diagnóstico, el tratamiento y la atención eficaz de las infecciones oportunistas, la infección por el
VIH se ha convertido en un problema de salud crónico, tratable, que permite que las personas
puedan vivir muchos años con buena salud.
La OMS, el Fondo Mundial y ONUSIDA cuentan con estrategias mundiales contra el VIH que
están en consonancia con la meta 3.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible consistente en poner
fin a la epidemia de VIH para el 2030.
La estrategia indica que el 95% de las personas que viven con el VIH deberían conocer su
diagnóstico, el 95% deberían estar tomando su tratamiento antirretroviral (TAR), y el 95% de las
personas que viven con el VIH deberían lograr suprimir la carga vírica, para beneficio de su salud y
para disminuir la transmisión del VIH.
Los grupos de población clave y sus parejas sexuales representaban más del 60% de todas las
nuevas infecciones por el VIH en el grupo etario de 15 a 49 años en las siguientes regiones: Europa
(oriental, central y occidental) y Asia central, Asia y el Pacífico, América del Norte, Oriente Medio
y el Norte de África. Actualmente estos grupos representa casi el 95% de las nuevas infecciones por
el VIH. (ONUSIDA 2019 DIRECTRICES: Monitoreo Global del SIDA 2020).
Por estas características, la epidemia en Bolivia se clasifica como incipiente (de bajo nivel), debido
a que en ningún subgrupo de la población ha superado el 5%. Bolivia está situada como un país con
una tasa de 0.1% de prevalencia en adultos.
El grupo etario más afectado corresponde a la edad de 20 a 34 años (40%), aunque el grupo de 15 a
24 años también está muy afectado (26%). Estos datos muestran que la transmisión del VIH está
ocurriendo en las primeras relaciones sexuales y está afectando a la población económicamente
activa, que en su mayoría son el sustento de su familia.
La vía de transmisión más frecuente en Bolivia es la vía sexual (95%), luego está la vía sanguínea a
través las transfusiones de sangre (3%) y la peri natal, de la madre infectada al niño (2%). En la
transmisión por vía sexual, el 61% de las personas se infectan por relaciones heterosexuales, el 20%
por relaciones homosexuales y el 19% por relaciones bisexuales.
El 32% de las PVVS corresponden al sexo femenino y el 68% al sexo masculino. Actualmente
existen 3 hombres infectados por cada mujer. Se eleva la proporción de mujeres y con ella aumenta
las posibilidades de nacimientos de niños(as) infectados por el VIH.
Los departamentos que tienen más casos son: Santa Cruz con 51%, La Paz con 26%, Cochabamba
con 13% y Beni con 4%. La mayoría de los casos detectados se encontró en medio urbano o peri
urbana.
Debido a la complejidad de los diversos factores que intervienen en la transmisión del VIH, los
métodos tradicionales de vigilancia epidemiológica resultan insuficientes para efectuar las
mediciones que permitan conocer el comportamiento de la epidemia. Por ello y desde el año 2000,
diversos organismos de apoyo al Ministerio de Salud de Bolivia recurrieron a la vigilancia centinela
para observar la tendencia en algunos grupos específicos de la población y estimar la prevalencia.
Finalmente, la epidemia en Bolivia presenta una rápida progresión, desde 1984 hasta el primer
trimestre del 2019, se han registrado 28.836 personas con VIH/SIDA, de las cuales 6.658
terminaron falleciendo a lo largo de estos 36 años. Actualmente se cuenta con 22.178 personas
viviendo con VIH, de las cuales 645 son menores de 15 años, 14.443 son hombres, 7.924 son
jóvenes de 15 a 30 años. Aun así, se mantienen niveles bajos cuando se compara con estándares
internacionales.
La crisis del SIDA sigue expendiéndose sin que existan soluciones médicas a la vista. La educación
como factor determinante social de la salud, es una de las estrategias más eficaces para la
prevención del VIH/SIDA; consecuentemente, en los países y en los organismos internacionales se
reconoce el carácter central de la prevención y atenuación, mediante la educación. Las acciones
educacionales en diferentes contextos deben aportar el conocimiento y promover el desarrollo de
actitudes y competencias que puedan limitar la expansión y el impacto de la epidemia.
Abordar el tema del VIH/SIDA desde el punto de vista de la educación, tiene como objetivo
disminuir la propagación de la epidemia, reducir el impacto psicosocial y socioeconómico
asociados a ésta y, asegurar el acceso al tratamiento de las personas afectadas. Esto se logra entre
otras acciones, reduciendo la falta de información y la información distorsionada que gran parte de
la población tiene con respecto al VIH/SIDA, y a cómo protegerse de la epidemia en particular.
También es necesario eliminar el estigma, la discriminación, las ideas erróneas y los tabúes que
suelen existir al respecto, y contribuir a que el conocimiento que las personas adquieran sobre el
VIH/SIDA, sea aplicado en el día a día.
Debido a la importancia que cada día va adquiriendo esta enfermedad por el número de casos
nuevos que se presentan cada año y la afectación que ocasiona en los diferentes ámbitos, el
conocimiento y la comprensión de los aspectos científicos y psicosociales, se vuelve una necesidad
que compete al personal de salud que está en contacto directo con los pacientes que acuden a los
establecimientos de salud.
FACTORES DE CAUSALIDAD
FRENTE AL VIH/SIDA
Vulnerabilidad al VIH
Mujeres
Edad <40 años
Estado civil (sin pareja)
Estudios de secundaria
3. PREGUNTA DE INVESTIGACION
¿Cuál es la relación de la educación con los conocimientos y las actitudes frente al VIH/SIDA,
de los pacientes seropositivos de 15 a 34 años que acuden al Programa CDVIR del SEDES
Oruro en la gestión 2023?
4. OBJETIVOS
4.1 General
Evaluar la relación del nivel educativo con los conocimientos y actitudes hacia el VIH/SIDA,
en los pacientes seropositivos de 15 a 34 años que acuden al Programa CDVIR del SEDES de
Oruro, en la gestión 2023.
4.2 Específicos
2. Comité Técnico Consultivo (Ctc) Sobre VIH/Sida/ITS, OPS. Educación de VIH Basada en la
Ciencia. Tomado del boletín electrónico Rompiendo Muros [Sitio en Internet]. Disponible en:
www.paho.org. Consultado en agosto de 2005.
3. ONUSIDA. Impacto de la educación en materia de salud sexual y VIH sobre el comportamiento
sexual de los jóvenes: actualización de un análisis. Washington: ONUSIDA; 1997.
4. Mariño Serrano R. Intervención educativa sobre VIH/SIDA. ESBU Marcos Ramírez Rodríguez,
Bayamo, Septiembre – noviembre 2008. Policlínico Universitario 13 de marzo, Bayamo; 2009.
2.1 Definiciones
En consecuencia, la persona que vive con VIH es aquella que es portadora del virus y que no ha
desarrollado manifestaciones clínicas de la enfermedad; su sistema de defensa se encuentra dentro
de lo normal. En tanto, la persona que vive con SIDA, es aquella que ha desarrollado
manifestaciones clínicas y de laboratorio (CD4 y carga viral) que evidencian deterioro en su
organismo y la presencia de infecciones oportunistas o enfermedades mortales.
El VIH puede diagnosticarse, mediante pruebas de diagnóstico rápido que ofrecen resultados el
mismo día. Esto facilita enormemente el diagnóstico precoz y permite iniciar la prevención y el
tratamiento. Con todo, ninguna prueba puede proporcionar por sí sola un diagnóstico completo de
seropositividad para VIH, así que se requiere una prueba de confirmación de VIH realizada por un
profesional de salud calificado y formado. La infección por el VIH se puede detectar con gran
exactitud mediante pruebas precalificadas por la OMS en el marco de una estrategia de detección y
siguiendo un algoritmo aprobado a nivel mundial y nacional. Estas pruebas para el diagnóstico del
VIH detectan anticuerpos que se generan como parte de la respuesta inmunitaria para luchar contra
el virus. En la mayoría de las personas, los anticuerpos contra el VIH aparecen entre 6 a 8 semanas
posteriores a la infección. Durante este periodo en que todavía no se han generado suficientes
anticuerpos para que se puedan detectar mediante las pruebas utilizadas habitualmente, el paciente
puede transmitir el VIH. Las personas que hayan tenido una exposición reciente de alto riesgo y
obtengan un resultado negativo deben someterse a una prueba adicional después de 1 a 3 meses.
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que sigue siendo uno de los mayores problemas
para la salud pública mundial, se ha cobrado 40,4 (de 32,9 a 51,3) millones de vidas. Su transmisión
persiste en todos los países, y en algunos de ellos las nuevas infecciones están aumentando, cuando
antes estaban en descenso.
En 2022 fallecieron 630 000 (de 480 000 a 880 000) personas por causas relacionadas con el VIH y
1,3 (de 1,0 a 1,7) millones contrajeron el virus.
El 0.3% de la población
entre las edades de 15 y 49
años corresponde al 0.15%
de la población total, debido a que este grupo etario en su totalidad representa el 52% de la
población total en Bolivia. 0.15% es equivalente a 1500 por millón de habitantes, ésta es la manera
en la que se mide la Figura 2: Incidencia Anual de VIH en Bolivia (por millón de habitantes), 1984-2017
prevalencia de VIH en
Bolivia.
Sin embargo, ya que el VIH no tiene cura, la prevalencia es el resultado acumulado de décadas de
infección (menos las muertes). La incidencia de VIH es una medida alternativa que refleja de mejor
manera lo que actualmente sucede, ya que mide los nuevos casos de VIH por año por millones de
habitantes.
La evaluación del nivel de conocimientos y las actitudes sobre el VIH/SIDA es uno de los
principales temas de investigación sobre los factores psicosociales de riesgo para la infección por
VIH. Los estudios se han centrado en las ideas erróneas en torno a la trasmisión y prevención de
esta enfermedad, algunos autores refieren que el conocimiento es el arma fundamental para
defenderse de la adquisición del VIH/SIDA, pero no la vislumbra como suficiente para generar
conductas preventivas en la transmisión del VIH.
Las conductas de riesgo según Bandura pueden estar relacionadas con variables cognitivas,
conductuales y sociales. Por tanto, se han incluido como principales factores y conductas de riesgo,
el uso inconsistente del preservativo, las relaciones sexuales múltiples, el consumo de alcohol y
drogas y las ideas erróneas sobre el VIH/SIDA. La OMS, menciona también como factor de riesgo
el inicio de las relaciones sexuales a muy temprana edad, la gente joven entre 10 a 24 años está en
el centro de la pandemia en términos de transmisión, impacto, vulnerabilidad y cambios de
comportamiento, son el grupo de mayor riesgo para adquirir el virus VIH.
La educación es uno de los factores principales para que las personas tengan el conocimiento
adecuado, muchas actitudes negativas prevalecen en los estudios, una gran mayoría refieren que se
deben rechazar a las personas seropositivas, deben ser expulsadas de las escuelas, trabajos y lugares
en donde transitan, el no uso del preservativo y las relaciones sexuales múltiples en homosexuales y
heterosexuales son comunes en todos los ámbitos, el estigma y la discriminación juegan un papel
importante en la actitud de las personas hacia su enfermedad.
Con la educación para la prevención del VIH/SIDA se pretende promover la salud y evitar la
enfermedad facilitando los conocimientos, actitudes, capacidad y medios que permitan fomentar y
mantener comportamientos que reduzcan los riesgos, mejoren la atención y disminuyan el impacto
de la enfermedad.
Hay investigaciones que han demostrado cuando las personas no tienen los conocimientos
suficientes y apropiados sobre el VIH/SIDA, muestran actitudes desfavorables hacia su persona y la
sociedad, esto por falta de educación en torno a la enfermedad, provocando en los individuos
infectados, discriminación, rechazo, maltrato y exclusión de su círculo social.
Objetivo: Evaluar la relación del nivel educativo con los conocimientos y actitudes hacia el
VIH/SIDA, en pacientes seropositivos que acuden a la consulta externa del CDVIR, del SEDES
Oruro.
Resultados: Los hombres presentaron conocimientos estadísticamente más altos que las mujeres, la
escolaridad y el tiempo de diagnóstico fueron factores vinculados con los conocimientos adecuados;
respecto a la actitud de las personas con menor escolaridad y tiempo de diagnóstico, tuvieron una
actitud negativa, sin embargo, en todos los niveles educativos, se pudieron identificar actitudes
negativas, lo que conlleva al riesgo de adquirir enfermedades asociadas al VIH.
Conclusiones: Los hallazgos sugieren que la educación formal es un factor determinante del
conocimiento adecuado sobre el VIH. Sin embargo, la educación no formal, es un factor importante
para que las personas con VIH presenten actitudes negativas hacia las personas que los rodean.
Se realizó un estudio transversal analítico, en el servicio de consulta médica del Programa CDVIR
del SEDES Oruro, en una muestra no probabilística de 41 pacientes seropositivos que acudieron a la
consulta externa en los meses de junio a agosto de 2023, los criterios de inclusión fueron jóvenes
adultos, sin importar el sexo.
3.2 Variables
3.2.1 Educación: La educación se definió como la acción y el efecto de educar, formar,
instruir al conjunto de individuos que se desarrollan en grupos, así como el
conocimiento de las costumbres y buenos modales de la sociedad.
3.2.2 Conocimiento: El conocimiento se conceptualiza como la acción y el efecto de
averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales, la naturaleza, cualidades y
relaciones de las cosas, o sea comprende el proceso de aprendizaje que existe desde el
inicio de la vida como el efecto o resultado de la acción de conocer. Se midieron a
través de preguntas dicotómicas (falso, verdadero) sobre aspectos generales de
transmisión y prevención de la enfermedad.
3.2.3 Actitud: La actitud se definió como la predisposición a responder en una forma
emocional a ciertos objetos e ideas; se exploraron las actitudes activo cognitivas, del
cuidado de la salud y relaciones sociales, así como las conductas relacionadas con
bienestar físico y psicológico. Se consideró actitud desfavorable cuando teniendo el
conocimiento adecuado sobre el VIH/SIDA, las personas continúan teniendo conductas
de riesgo para la adquisición del virus o de enfermedades oportunistas, en su caso se
consideró actitud favorable cuando llevan un cuidado de su salud y aunado a ello, no
tienen prácticas de riesgo (uso de condón, cuidado de su salud)
3.3 Instrumento de medición
Se elaboró una encuesta (ver anexo 1) basada en instrumentos previamente validadas, se tomaron
las preguntas que se consideró convenientes para la presente investigación y acorde con los
objetivos de la misma, quedando con 68 preguntas; posterior a ello se realizó la validez del
contenido por expertos en VIH/SIDA, adscritos al CDVIR del SEDES Oruro.
Una vez conformado el instrumento, se llevó a cabo un estudio piloto en pacientes con diagnóstico
de VIH que acudieron a la consulta externa del CDVIR, donde se aplicaron 30 cuestionarios para
comprobar la confiabilidad del instrumento, en el mes de junio, tomando en cuenta el tiempo de
llenado y las observaciones realizados por las personas que contestaron el cuestionario, se
eliminaron 26 preguntas quedando el cuestionario con 42 ítems.
Establece un perfil contextual del sujeto. Recoge datos socio demográficos: edad, sexo,
nacionalidad, religión, escolaridad, ocupación, estado civil, tiempo de diagnóstico.
Contiene tres dimensiones con 7 ítems por cada dimensión, con respuesta dicotómica falsa,
verdadera y se dio una puntuación conforme a percentiles de 1 a 4 muy deficientes; 5 a 8
deficientes; 9 a 12 suficientes, 13 a 16 altos y 17 a 21 conocimiento excelente.
Se utilizó la Escala tipo Liker con 5 opciones de respuesta, con tres dimensiones. En la dimensión
activo – cognitivo 7 ítems; en la dimensión de conductas relacionadas con bienestar físico y
psicológico 9 ítems; y en la dimensión del cuidado de la salud y relaciones sociales 5 ítems.
Consideraciones Éticas
Las técnicas de análisis de la información que se emplearon en la investigación son las técnicas de
análisis cuantitativo: un análisis descriptivo (frecuencias y porcentajes) de la población de estudio,
en base a:
Del presente estudio de investigación, se obtuvieron los resultados de los objetivos específicos
establecidos. Los pacientes que han sido evaluados, fueron del grupo etario entre 15 a 34 años, los
cuales acudieron a la consulta al control médico, en el mes de junio de 2023, y fueron en total 81.
De este total de pacientes se muestran los resultados en base a las siguientes variables:
Variable Frecuencia %
Edad 15 – 24 21 32
25 – 29 30 45
30 – 34 19 24
Sexo Hombre 61 75
Mujer 20 25
Educación
Sin estudios 19 23
Nivel básico 28 35
Bachillerato y más 34 42
Ocupación
Empleado 59 72.8
Desempleado 22 27.2
Estado civil
Soltero 61 75.3
Casado 20 24.7
Tiempo de diagnóstico
0.01 – 13.02
0.01 – 1.0 48 60
1.01 – 3.00 16 20
3.01 y más 16 20
Conocimientos generales sobre VIH: En cuanto a los conocimientos generales sobre el VIH, se
puede observar un alto conocimiento en casi todas las áreas; pero, sin embargo, el 56.8% de las
personas encuestadas, no perciben el peligro que conlleva la enfermedad, no saben que aun siendo
positivos se pueden volver a re-infectar con otro tipo de retrovirus o alguna patología asociada al
VIH. Un punto importante es que, siendo personas portadoras del VIH, el 56.8% no diferencian
entre lo que es ser portador de VIH y un enfermo de SIDA, además el 31% no identifican que,
aunque la persona no tenga SIDA puede transmitir el virus del VIH.
Para las formas de transmisión, una gran mayoría identifican adecuadamente cómo se transmite el
VIH, sin embargo, un 42% y 30% respectivamente tienen la idea errónea que por la picadura de
mosquitos y exponerse a una persona seropositiva con tos o estornudo puede transmitirse el VIH.
Asimismo, el 58% de los individuos refieren que al donar sangre puede desarrollar SIDA, pero lo
correcto es que solamente se puede desarrollar SIDA por recibir transfusiones, y no por donar.
Conocimientos sobre prevención del VIH: Los pacientes si bien identifican adecuadamente las
generalidades sobre el VIH y las formas de transmisión, tienen escaso conocimiento en cuanto a la
prevención del VIH, siendo así que la prevención es la parte más importante de la promoción a la
salud y protección específica, es la herramienta fundamental que deben conocer para poder gozar de
una calidad de vida digna. El 73% no toman en cuenta la alimentación como una forma de
prevención, de igual forma un 56.6% no reconocen y no identifican a las vacunas como la forma
eficaz de prevenir las enfermedades asociadas al VIH. Por otra parte, el 72.8% no asimilan que el
comer carne bien cocida es una forma de prevención contra la aparición de enfermedades
oportunistas.
Por lo anterior, se observa que el conocimiento de los pacientes por dimensión, es alto en las áreas
de conocimientos generales y formas de transmisión, y aunque estadísticamente muestran
conocimientos en cuanto a la prevención, se puede ver con claridad que esta variable se encuentra
alrededor del 50%, lo cual, para lo que constituye una verdadera prevención del VIH, no es
suficiente.
Actitudes frente al VIH: Por otro lado, tenemos las actitudes que presentaron los pacientes
seropositivos en torno a su enfermedad; se ha podido apreciar que un 60 y 68% presentaron
actitudes negativas respecto al uso del preservativo y las relaciones protegidas respectivamente.
Asimismo, en cuanto a la información a sus parejas sexuales sobre su seropositividad, el 76% no los
informan, el 51% consumen alcohol y drogas, siendo estos factores de riesgo altos para la
adquisición de enfermedades oportunistas y la transmisión del VIH. Por lo tanto, las actitudes que
tienen en torno a esta enfermedad, se observa que el conocimiento no es suficiente para tener
conductas adecuadas, y si lo tienen, actúan de forma desfavorable hacia el mismo (cuadro 10.5)
Actitudes sobre el cuidado de la salud: En cuanto a las actitudes del cuidado del cuidado de la
salud, el 67% y el 63% de la muestra refiere no importarle el que pueda re-infectarse o transmitir el
VIH a otras personas, aun así, acepta el 78% y el 69% el que se les diera pláticas en sus citas
médicas y participar en un grupo de auto-ayuda para pacientes de VIH, sin embargo, el 75% de la
población, no realiza ningún tipo de ejercicio desde que se saben seropositivos.
Como se puede observar, no tienen un adecuado cuidado de su salud ni de las relaciones sociales,
sin embargo, muestran una gran disponibilidad para recibir información relacionada con el VIH y
esto a futuro sería para beneficio propio y de las personas que se encuentran en su entorno y con las
que tienen relaciones sexuales. (cuadro 10.6)
Actitudes relacionadas al bienestar físico y psicológico: Se puede observar que existe miedo al
rechazo en el 69% de las personas, así como una sensación de soledad en el 73% y 74%, sienten
vergüenza por saberse seropositivos. Asimismo, el 67% intenta reducir la tensión comiendo más de
lo habitual, mientras que el 83% intenta que las demás personas no sepan cómo se sienten.
A pesar de estas actitudes desfavorables, también existen pacientes dentro de la muestra que saben
que, a pesar de su enfermedad, son personas que merecen tanto respeto como cualquier otra 15% y
que continúan luchando por lo que desean 24%; asimismo, el 31% refieren que han intentado no
preocuparse, ni perder la calma, pero son la minoría.
DISCUSIÓN
El trabajo de investigación, si bien revela que existe un nivel de conocimiento medio en cuanto a las
generalidades del VIH y las formas de transmisión, el nivel educativo y las actitudes respecto a la
prevención del VIH, no es lo suficientemente satisfactorio, como se había mencionado que la
prevención, es el arma fundamental para no contraer la enfermedad.
De manera general aún existen ideas erróneas y equivocadas sobre las formas de transmisión del
VIH. Estos resultados son respaldados por los estudios realizados por Peltzer, Uribe y Catadora
2007, 2009, en donde, aunque las personas tuvieron un nivel educativo adecuado, las actitudes que
presentaron, son desfavorables.
Por otro lado, las personas encuestadas tienen una educación formal deficiente, sin embargo, en su
educación informal, tienen un conocimiento adecuado en relación al VIH, pero sus actitudes fueron
desfavorables. La mayoría de las personas habían adquirido el VIH por vía sexual. Esto sugiere que
la escolaridad tiene un efecto predominante sobre las actitudes independientemente del
conocimiento.
La relevancia de este estudio radica en que a mayor conocimiento sobre el VIH/SIDA, mayor
disposición para la prevención del mismo. Diferentes investigaciones establecen la influencia que
tiene el nivel de conocimientos sobre el VIH/SIDA en las conductas de riesgo frente a la infección
por el VIH, pero se han encontrado diferencias significativas en función a la edad, el sexo, el nivel
educativo y las ideas erróneas que con más frecuencia presentaron.
5.2.1 Elevar el nivel de conocimientos sobre VIH/Sida de los pacientes que acuden al
Programa CDVIR a control médico, a fin de garantizar mayor conocimiento y
percepción de riesgo.
5.2.2 Presentar al grupo el programa de trabajo que se propone realizar.
5.2.3 Elevar el nivel de conocimientos sobre los mecanismos de transmisión y factores de
riesgo del VIH/Sida.
5.2.4 Elevar el nivel de conocimientos sobre los síntomas y signos del VIH/Sida.
Participantes: la muestra de adolescentes.
5.2.5 Elevar el nivel de conocimientos sobre la promoción de salud y prevención de riesgos
en el VIH/Sida.
5.2.6 Elevar el nivel de conocimientos sobre el protagonismo de los adolescentes en el
enfrentamiento de la epidemia VIH/Sida.
La Información: se realizará a través del encuentro con el equipo básico de salud (EBS) para
dar a conocer la propuesta de intervención educativa sobre VIH/Sida, así como la muestra de
estudio de adolescentes al cual va a ser dirigida.
La Educación: se efectuará mediante el desarrollo de dinámicas de grupo, y conversatorios con
los participantes sobre el tema VIH/Sida.
La Comunicación: se llevará a cabo mediante la comunicación grupal empleando videos,
materiales educativos y dramatizaciones para la promoción de mensajes sobre el tema
VIH/Sida.
6.1 CONCLUCIONES
Se concluye que la propuesta de la intervención educativa sobre VIH/Sida representa una actividad
educativa necesaria para ser abordada en adolescentes desde la APS. Dicha proposición constituye
una vía para la formación integral y percepción de riesgo en la adolescencia, una meta en la
reducción de la morbimortalidad asociada a dicha pandemia, así como un sólido argumento en los
conocimientos para su adecuado manejo, control y prevención.
6.2 RECOMENDACIONES
Es necesario destacar que las acciones educativas y de promoción sanitaria resultan comunes en
todas las ITS, incluyendo el VIH/Sida. Para lograr reducir la transmisión de estas enfermedades se
requieren acciones dirigidas a establecer hábitos y conductas sexuales seguras o de menor riesgo
desde edades tempranas.
Se coincidió con un estudio realizado por García González y col. donde destacaron que no se
emplean vías efectivas de comunicación como las que realizan los profesionales del EBS,
planteando además la existencia de deficiencias dentro de la comunidad en temas relacionados con
el VIH/Sida.
Es necesario destacar que la baja percepción de riesgo que predominó en este grupo de adolescentes
coincide con lo planteado por García González y col., quienes constataron igualmente baja
percepción del riesgo de contraer VIH. La importancia de identificar el nivel de conocimientos y
vulnerabilidades presentes en grupos poblacionales específicos desde la atención primaria de salud
(APS), posibilita actuar oportunamente mediante estrategias educativas e intervenciones dirigidas.
Cabe destacar la importancia que tienen para la adolescencia actualizar los conocimientos sobre
VIH/Sida a través de la realización de intervenciones educativas, las cuales deben ser fortalecidos
en escuelas, centros laborales, medios masivos de comunicación, comunidades, entorno familiar y
social, así como desde el accionar médico en la APS. Es necesario concientizar al personal de salud
sobre la necesidad de incrementar las acciones educativas para adolescentes; con el objetivo de
fomentar valores y actitudes acordes a una sexualidad responsable.
El EBS debe estar preparado con los conocimientos, habilidades y actitudes suficientes que le
permita trabajar conscientemente dentro de la población adolescente; adentrarse en la problemática
de salud para darle solución, sintiendo la necesidad de prevenir en su comunidad ante una
enfermedad como el VIH/Sida. Actualizaciones, capacitaciones, empleo de métodos de enseñanza y
recursos didácticos, uso de las tecnologías informáticas y software en el aprendizaje de las
temáticas, así como adecuado diseño y realización de las actividades educativas dirigidas a los
adolescentes, deben constituir premisas permanentes de trabajo por sus profesionales.
7. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/infecciones/infecci%C3%B3n-por-el-virus-de-la-
inmunodeficiencia-humana-vih/infecci%C3%B3n-por-el-virus-de-la-inmunodeficiencia-
humana-vih