El Otro Mago
Relator: Les voy a contar una historia que muy pocos conocen. Las sagradas escrituras dicen
que al nacer el niño Jesús, 3 reyes (entran de a uno los reyes al ser mencionados), Melchor,
Gaspar y Baltasar, llegaron a Belén cargados de regalos para el Mesías. Pero en realidad los
reyes que debieron haber llegado ese día eran 4, faltaba Artaban.
Los Reyes habían planeado reunirse en Borssipa, una antigua ciudad de Mesopotamia para
iniciar juntos el viaje (los reyes miran la hora, sacan el teléfono, miran para todos lados)
Baltasar: ¿Qué hora es?
Melchor: (impaciente) las siete y media, siempre lo mismo, no aprende más. ¡Llamalo!
Gaspar: debe estar por llegar, él vio la estrella venir, no se lo perdería por nada del mundo
Melchor: ¡llamalo!
Baltasar: quizás perdió el colectivo o no consigue mula
Melchor: ¡llamalo!
Gaspar: (toma su celular y le manda un audio) Arta, te estamos esperando donde quedamos,
debemos salir pronto.
Melchor: ¡llamalo!
Gaspar: (cansado de la insistencia de Melchor, marca el teléfono) da apagado
Melchor: no debe tener crédito, ¡Vamos!
Baltasar: Paciencia Melchor, paciencia
Relator: Los Magos esperaron un largo rato la llegada de Artaban y decidieron emprender el
viaje a Belén sin él. Los Reyes caminaron y caminaron, pero las ganas de conocer a Jesús hacían
el cansancio aun lado (Los Reyes caminan, y aparecen bajo la estrella de Belén José, María y
Jesús, al verlos a lo lejos los Reyes los señalan y saltan de felicidad).
Gaspar: ¡Allí está la estrella! ¡Artabán tenía Razón!
Baltazar: Allí está Jesús, ¡Allí está la estrella! Artabán tenía razón
Melchor: ¡Allí está Jesús! Y… y… no estoy tan seguro de que sea la estrella (lo miran los reyes)
bueno bueno si, allí está la Estrella de Belén
Relator: Los Reyes, emocionados, corrieron al encuentro del Mesías, le ofrecieron los Regalos
y felicitaron María y José. Canción de villancico (Mientras sucede esto puede sonar música)
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Se apaga la música
Lo que nunca se enteraron los reyes es que el cuarto rey mago junto a su malhumorado
ayudante (entran Artaban y su ayudante, apurados y discutiendo) habían salido a
tiempo de su casa para llegar al punto de encuentro y llevaban consigo una gran cantidad de
piedras preciosas para ofrecérselas a Jesús.
Artaban: ¡Dale! Que vamos a llegar tarde y no tengo crédito para avisar
Ayudante: No, no señor, vamos a llegar tarde porque usted se detiene a ayudar a las personas
que lo necesitan. Y eso de la Estrella mmm me parece que es otro delirio suyo
Artaban: ¿qué decís? Yo la vi, yo sé que está. Y a partir de ahora no nos detendremos más
hasta llegar a Belén.
Ayudante: La última vez que dijo eso, estuvimos dos horas sacándole a una anciana una espina
del dedo gordo del pie.
Artabán: Esa pobre ancianita no podía caminar. Y ya no me des más charla, ¡vamos!
Relator: cuando Artabán y su ayudante comenzaron a caminar, apareció en su camino un
grupo de abuelitos pidiendo ayuda. (Los abuelos piden ayuda) El ayudante les paso por
delante sin ni siquiera mirarlos pero Artabán se detuvo.
Ayudante: ¿cómo era eso de que ya no nos deteníamos por nada?
Artabán: hola abuelos ¿qué sucede?
Abuelos: tenemos hambre, hace días que no tenemos que comer
Artabán: no se preocupen, nosotros les daremos comida y mi ayudante les enseñará a
cosechar para que nunca les falte.
Ayudante: ya la ligué yo
Abuelos: ¡Gracias!
Relator: Artabán les dio a los abuelos comida, una de las piedras que llevaba para Jesús y su
ayudante de muy mala gana les enseño a cosechar. Los abuelos agradecieron (se despiden
felices) y Artaban y su ayudante emprendieron nuevamente el viaje.
Artabán: ahora sí, no nos detendremos por nada, ¡Estrella allá vamos!
Artaban y su ayudante, que venía casi dormido, después de viajar muchos días en caballo,
llegaron a la ciudad de Belen…
ARTABÁN. ¡Al fin llegamos a Belén!, (al ayudante) ¡despertate dormilón!
Ayudante: (muy asustado y dormido) si, si yo les enseñare a cosechar
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Artaban: ¡tarambana! Llegamos, hay que buscar la estrella
(aparecen tres mujeres y dos ladrones forcejeando y gritando auxilio.
Artaban se baja del caballo en cámara lenta y cuando llega donde se
encuentran las mujeres, se cae los hombre amenazando con cuchillo a las
mujeres)
Ayudante: ¡ay no! Arta por favor no te metas, ¡estoy cansado!
Artaban: ¿cansado? Si dormiste todo el camino
LADRONES. ¡entreguen todo lo que tienen!
ARTABAN: (interrumpe gritando) Un momento
LADRONES: (lo miran) esto no es asuntos suyo, no se meta.
ARTABAN: dejen en paz a estas mujeres indefensas o si no
Ladrón: (interrumpe) ¿o si no que?
Artabán:( nervioso, piensa y no sabe que decir) o si no mi ayudante y yo los
detendremos
Ladrones: ¿ah si? (se le acercan peligrosamente, cuando llegan muy cerca)
Artaban: Ayudante, entréguele a estos caballeros un diamante
Ayudante: pero señor nos…
Artaban: (interrumpiendo) Ayudante el dia man te
Ayudante: si señor (entrega una piedra preciosa a los ladrones como paga
para liberar a las mujeres)
Ladrones: esta vez tuviste suerte (toman la piedra y salen)
Cuando todo se calma, las mujeres agradecen a Artaban
Ayudante: y ahí se fue nuestro último tesoro
Mujeres: buen hombre, ¿cómo podremos pagarte?
ARTABAN: estamos buscando al Rey de los judíos que ha nacido, aun no lo
he encontrado …
HEBREA. ¿Se refiere al Mesías del que hablan las Escrituras?
ARTABÁN. ¡Precisamente! A él mismo me refiero.
HEBREA. Ha nacido para salvación de nuestro pueblo, en un humilde
pesebre fuera de la aldea.
3
ARTABÁN. (Con ansias.) ¡Dígame, pronto,¿ dónde está él?, deseo mucho
entregarle mis presentes y adorarle!
Ayudante: usted dirá adorarlo no más, porque presentes nos quedan pocos
HEBREA. No le encontrará, esto sucedió hace tiempo. Se comenta que
partieron hacia Egipto…
Ayudante: uy que pena, bueno vamos a tener que alquilar algo para pasar
(interrumpe Artaban)
ARTABÁN. Entonces Egipto ¡allá vamos!. (mira hacia el cielo) Diosito
ayúdame, guíame para hallarlo. (Pausa.) ¡Adiós, buena mujer!. Ayudante,
¡vamos!
HEBREA. ¡Adiós, noble extranjero!
(Sale Artabán y el ayudante protestando y de muy mal humor)
Relator: Artaban y el ayudante comenzaron la búsqueda, lograron llegar a Egipto pero ya era
demasiado tarde, entonces decidieron Volver a Jerusalén, durante el camino ayudaron a
enfermos, ancianos y niños (con una música de fondo, aparecen niños pidiendo ayuda y
Artaban ayudando)
Niños: ayuda por favor, tenemos frío
Ayudante: ay no
Artaban: niños, tranquilos nosotros los cubriremos (Artaban saca una manta) ayudante
Ayudante: (resignado, se saca la bufanda y se la da a un niño) si señor (murmura) me tiene
harto.
Artaban: bueno ya están abrigados para pasar el invierno, les daremos una piedra preciosa
para que puedan cambiarla por comida cuando necesiten.
Niños: Gracias Artabán (se le tiran arriba al ayudante y le dan besos, este intenta sacárselos de
encima) Gracias ayudante
Ayudante: bueno bueno ¡basta! (salen todos)
Relator: Artaban y su ayudante continuaron el viaje en busca del mesías, lucharon contra
fuertes vientos, atravesaron grandes desiertos y ayudaron a muchas personas, Y así pasaron
30 años,
Aparecen Artaban y el ayudante avejentados
Artaban: vamos ayudante, ya estamos por llegar
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Ayudante: eso lo vengo escuchando hace rato, Arta viste que solo nos queda una piedra y
estaba pensando..
Artaban: sonamos
Ayudante: usemos la piedra y nos vamos a un hotel 5 estrellas
Artaban: ¿estás loco? esa piedra es para mi señor
Ayudante: su señor su señor, si su señor es tan grande y poderoso como usted dice nos podría
dar una manito. Además yo creo que nos merecemos (interrumpe el viejo Artaban)
Artaban: silencio, escucha, ¿qué es eso? ¡mira!
Se acercan caminado a un hombre
Artaban disculpe buen hombre, ¿Qué sucede hoy en Jerusalén? Noto un cierto
alboroto
HEBREO 2. Pero, ¿acaso es usted el único que no lo sabe? Todos vamos
hacia la Puerta de Damasco (señala con su mano izquierda hacia la
panorámica), porque van a crucificar a un nazareno, que se dice Rey de los
Judíos. También le llaman Hijo de Dios. Hace poco pasó por aquí cargando
su cruz. Ya me voy, pues ¡no quiero perder tal espectáculo!
ARTABÁN. ¡Al fin! Escuchaste ayudante, Pero, Señor, ¿cómo que lo van a
matar? ¿Qué mal ha hecho? Tengo que encontrarlo antes de que muera
(Saca la perla.) Aun guardo la preciosa perla, y he de ponerla a sus pies
(Camina hacia la salida, pero al oír un ruido y gritos, se da la vuelta.
Aparecen una mujer y dos hombres siguiéndola, la mujer corre y se abraza
a los pies de Artabán)
JOVEN. ¡Sálveme, señor! ¡Sálveme! ¡Me quieren meter en la cárcel porque
no tengo dinero para pagar! ¡Quieren venderme como esclava para saldar la
cuenta! Usted es noble, solo usted podrá salvarme.
Ayudante: Bingo
ARTABÁN. (Sostiene aún la perla en la mano.) Pero, ¿cómo, hija mía?
COBRADOR 1. (Tiran de la mujer.) A la cárcel con ella, allí se pudrirá hasta
que pague.
COBRADOR 2. ¡A la cárcel!
ARTABÁN. ¡Momento! Yo pagaré por ella. Tomen esta preciosa perla.
COBRADOR 1. (Toma la perla con indecisión, pero al verla de cerca, la
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codicia.) Parece un buen ejemplar de perla. Creo que… a penas cubre la
deuda de esta mujer. Bien, la mujer es suya.
COBRADOR 2. ¡Sí, la mujer es suya! (Guardan la perla entre sus ropas y se
retiran con burla.)
Ayudante: chau hotel 5 estrellas
ARTABÁN. (Artabán ayuda a la joven a levantarse. En ese momento se
siente un fuerte temblor de tierra.) ¡Está temblando la tierra! ¡Es Jesús que
ha muerto y no pude ofrecerle mis tesoros! (cae al piso llorando, mira al
cielo)
AYUDANTE. Tranquilo señor
Aparece Jesús el ayudante muy sorprendido
VOZ. “Buen, siervo y fiel. En lo poco has sido fiel, en lo mucho te podré.
Porque estuve desnudo y me vestiste, hambriento y me diste de comer,
sediento y me diste agua para beber”.
ARTABÁN. Señor Jesús, si yo nunca te conocí, ni te vi hambriento, ¿cómo
dices que te di de comer? Si nunca te vi herido, ¿cómo dices que sané tus
heridas? Si nunca te vi desnudo, ¿cómo pude haberte vestido?
VOZ. “Por cuanto lo hiciste a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo
hicisteis”. Tu vida ha sido una ofrenda que me ha sido grata. “Ven, entra al
gozo de tu Señor.”
Canción:…………….