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Semana del 15 al 21 de diciembre de 2024
EL DÍA DE SALVACIÓN HA LLEGADO
2 Corintios 6:1-2
Así, pues, nosotros, como colaboradores
suyos, os exhortamos también a que no
recibáis en vano la gracia de Dios. Porque
dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día
de salvación te he socorrido. He aquí ahora el
tiempo aceptable; he aquí ahora el día de
salvación.
¿TIENES AL SEÑOR EN TU CORAZÓN?
Así como los corintios estaban viviendo un
tiempo muy difícil, y pudieron ser
contaminados por falsos profetas que
entraron encubiertamente a la congregación,
también nosotros en este tiempo estamos
siendo asediados por las redes sociales amoresy los medios de comunicación que están
contaminados por las corrientes humanistas que tratan de vestirse de libertad, de una
falsa independencia de Dios y de un superpoder humano. Su idea principal es sacar toda
idea de Dios y del reino de los cielos, para crear un hombre hecho por sí mismo o por el
mismo universo, y esto se lo creen muchos. El sabio de la Escritura escribió
magistralmente el resumen de la vida del hombre sin Dios y dijo: “El fin de todo el
discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del
hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea
buena o sea mala”. (Eclesiastés 12:13-14) El hombre de la tierra tiene la libertad de
escoger si cree o no cree, pero su creencia o su actitud ante esta verdad divino, no cambia
para nada las cosas, como lo ha dicho el creador del universo. De modo que el consejo de
la Escritura es que aceptemos hoy el regalo de la Salvación, que nos trae hoy el Señor
Jesucristo; si nos negamos seremos responsables.
CUIDEMOS NUESTRO TESTIMONIO
II Corintios 6:3-6
El apóstol Pablo nos da en todos sus escritos de su vida ministerial, un testimonio que
debemos aprender todos en que muestra la obra grandiosa que hizo Dios en él desde el
momento de su encuentro en Damasco con el Señor Jesús, que cambió su vida de
perseguidor del Evangelio para convertirse en un pilar importante de la predicación
cristiana y un modelo de siervo de Jesús. Su paciencia en las tribulaciones, en sus grandes
necesidades y en la persecución que sufrió con azotes, cárceles, trabajos, desvelos; y su fe
inquebrantable con ayuno, con demostraciones de pureza, ciencia, gran amor y bondad,
sazones de su ministerio, nos hablan muchísimo de la poderosa obra del Espíritu Santo
sobre su vida. Este testimonio de vida y de ministerio nos enseña a prepararnos para
servir a Jesús en toda circunstancia que se nos presente, favorable o no a nuestra
seguridad material, porque nuestra seguridad espiritual está sellada y garantizada por
nuestro Señor Jesucristo. No debemos dar ocasión de tropiezo a ningún hermano, para no
hacer vituperar el nombre de Cristo. Dios está con nosotros. Amén.
UN VERDADERO SIERVO DEL SEÑOR
II Corintios 6:7-10
Si leemos bien los hechos y las cartas que escribió Pablo, que relatan su recorrido por las
misiones y las iglesias que había fundado y que estaba ministrando, podremos entender
muy bien que el que comandaba en la vida de Pablo era el Espíritu Santo, y por eso Pablo
tenía palabras de verdad y de poder, de justicia y de misericordia. Como se movía en un
mundo tan complicado lleno de necesidad y de violencia, como era la cultura romana,
igual que la griega, Pablo muestra toda la lucha que tenía que soportar en la predicación, y
aún, en su vida personal, por eso, hablaba de honra y deshonra, de buena y mala fama,
tratado a veces como engañador y mentiroso, pero sabiendo que era completamente veraz
y vocero de la verdad. Pero a Pablo no le preocupaba esto, aunque lo podría entristecer en
ocasiones, su fin no era la gloria de este mundo, ni conseguir dinero predicando el
Evangelio ni quitarle dinero a nadie, porque su tesoro verdadero estaba en el reino de los
cielos, porque creía lo que había aprendido de Jesús: “No os hagáis tesoros en la tierra,
donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros
en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”.
(Mateo 6:19-20). Imitemos a Jesús y sigamos el ejemplo de Pablo.
LA DISCIPLINA DEL SEÑOR ES PARA BIEN
II Corintios 6:11-13
Resaltamos la sabiduría y la bondad con que el apóstol se dirigía a los corintios que
acababan de pasar por una difícil prueba causada por el pecado de inmoralidad de uno de
sus miembros. Muchos de ellos quedaron heridos y no entendieron la forma en que se
había tratado el asunto, buscando siempre la voluntad de Dios para la unidad y la limpieza
espiritual de la congregación, yendo contra la contaminación que pretendía el diablo. Jesús
le dijo a Pilato: “Mi reino no es de este mundo”. Hay una diferencia abismal entre el reino
de Dios y los reinos del mundo. El ministro del Evangelio debe predicar el reino de Jesús,
que es reino de luz, justicia, santidad y verdad, completamente contrario al reino ciego,
carnal e inicuo de la tierra. La palabra del reino de Dios confronta al pecado y al pecador, y
por tal razón, hay aposición en las tinieblas a una exhortación que no aprueba las prácticas
normales de maldad. El apóstol era sincero y amoroso con los hermanos. Ante la frialdad e
indiferencia que habían adoptado algunos, Pablo los exhortaba a que abrieran sus
corazones y aceptaran las recomendaciones hechas por los ministros, que eran consejo de
Dios par el bien de ellos, y les hablaba como un padre, ya que los consideraba hijos delante
de Dios. Es bueno que aprendamos a aceptar la exhortación del Señor que hace a través
del ministro. Dios bendice a los que obedecen y son humildes de corazón.
CUIDEMOS NUESTRA SALVACIÓN
II Corintios 6:14-15
Antes de entrar a la tierra de Canaán para conquistarla, el Señor nuestro Dios dio
instrucciones al pueblo y les recordó los mandamientos que debían cumplir para ser
bendecidos. Entre las cosas que les ordenó, estaba la instrucción de no hacer alianzas con
los pueblos vecinos y mucho menos emparentar con ellos, uniéndose en matrimonio. Dios
conocía el corazón de su pueblo y sabía que estas uniones desviarían sus corazones a la
adoración de los dioses de esos pueblos, y la adopción de sus prácticas inmorales que le
traerían ruina y el castigo de Dios; por otra parte, el Dios de Israel era celoso con su pueblo
y no consentiría esa ofensa. Esta instrucción no significa la separación absoluta del mundo,
lo cual es imposible, porque además la luz brilla es donde hay tinieblas, allí debemos dar
ejemplo y ser luz como Cristo, para salvar a muchos que todavía no conocen el Evangelio
de Salvación. Nuestra salvación es un tesoro que debemos guardar y no poner en peligro.
El enemigo estará acechando y buscando la forma de engañarnos. Nuestras vidas son del
Señor.
SOMOS MORADA DE DIOS
II Corintios 6:16
Así como Cristo no tiene acuerdos con Satanás, y el templo de Dios no debe tener ningún
contacto con los ídolos, los creyentes, los que hemos decidido seguir a Jesús y le hemos
entregado nuestros corazones para que more en ellos, tenemos que respetar ese honor
tan grande que Dios nos ha concedido sin ningún merecimiento de ser morada suya. El
profeta Ezequiel recibió Palabra de Dios: “Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo
será con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para
siempre. Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán
por pueblo”. (Ezeq. 37:26-27). El Señor de los cielos ha venido a morar en el corazón del
hombre ¡qué honor!; ¡qué gloria ¡qué dignidad ¡Somos templos de Dios y el Espíritu Santo
mora en nuestros corazones y nos está transformando y preparando para la vida eterna.
Pablo nos recuerda en su palabra: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? porque habéis
sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu,
los cuales son de Dios.” Amén.
PERSEVEREMOS HASTA EL FIN
II Corintios 6:17-18
La Palabra de Dios siempre está alertando a su pueblo sobre la obligación del cristiano de
mantenerse separado del mundo por la dignidad que tiene en su vida de ser morada del
Altísimo, por lo cual, debe desechar toda contaminación y la oportunidad de ofender a Dios.
Si Dios nos ha recibido como hijos suyos, y ahora somos también herederos con Cristo de las
riquezas de la gloria, no hay excusa para actuar de manera contraria a la exigida por el
Evangelio. Tendremos siempre una lucha espiritual contra las tinieblas que rodean la tierra, y
¿cómo responderemos para cuidar nuestra fe en medio de un mundo malo? JESÚS VIENE
PRONTO, EN SU SEGUNDA VENIDA, pero antes, recogerá la iglesia que esté preparada para
su advenimiento, velando y con la lámpara con aceite, esto es, lista, que haya estado en
comunión con Dios, no dormida, ni contaminada con los afanes del mundo, y que se haya
apartado de las idolatrías de la tierra. Escuchemos lo que el Señor escribió en Apocalipsis a
una iglesia fiel: Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré
de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran
sobre la tierra. “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu
corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de
allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva
Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.” (Apocalipsis 3:11-12)
Amen. Preparémonos.
JASZ
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