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El Cubo - Martinez - Ricardo - 2223

El Cubo de la Promoción de la Salud es un modelo conceptual que organiza intervenciones efectivas en salud mediante un enfoque multidimensional, abordando los Determinantes Sociales de la Salud y promoviendo estilos de vida saludables. Este modelo integra acciones educativas, políticas y estructurales, adaptándose a las necesidades locales y considerando diferentes grupos y niveles de intervención. La planificación y evaluación son esenciales para asegurar la efectividad y sostenibilidad de las estrategias implementadas.
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El Cubo de la Promoción de la Salud es un modelo conceptual que organiza intervenciones efectivas en salud mediante un enfoque multidimensional, abordando los Determinantes Sociales de la Salud y promoviendo estilos de vida saludables. Este modelo integra acciones educativas, políticas y estructurales, adaptándose a las necesidades locales y considerando diferentes grupos y niveles de intervención. La planificación y evaluación son esenciales para asegurar la efectividad y sostenibilidad de las estrategias implementadas.
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Facultad de Medicina

Promoción a la Salud

Bloque Il

El cubo de la promoción de salud.

Un enfoque integrado para el diseño de intervenciones

efectivas

Alumno: Martínez Herrera Ricardo


No. de cuenta: 320306006
Ciclo escolar:2024-2025
Fecha: 21/01/25
Grupo:2223
¿Qué es el Cubo de la Promoción de la Salud?

El Cubo de la Promoción de la Salud es un modelo conceptual y pedagógico que


facilita la planificación y ejecución de intervenciones de salud efectivas. Su diseño
integra enfoques interdisciplinarios y múltiples estrategias, adaptados a las
condiciones locales y nacionales, para abordar los Determinantes Sociales de la Salud
(DSS) y promover estilos de vida saludables. El modelo se basa en una estructura
tridimensional que organiza los elementos clave de la promoción de la salud,
respondiendo preguntas críticas sobre el qué, dónde, cómo, con quién y a qué nivel
intervenir.

Dimensiones principales:

1.​ ¿Qué hacer?​


Define el enfoque en los DSS (estructurales e intermedios) y estilos de vida
saludables, como alimentación, actividad física y consumo de sustancias,
abordando factores sociales, culturales y económicos que influyen en la salud.
2.​ ¿Dónde?​
Identifica los espacios de intervención en la vida cotidiana, como hogares,
escuelas, lugares de trabajo, comunas y comunidades. Estos entornos ofrecen
oportunidades para implementar acciones participativas y transformadoras.
3.​ ¿Cómo?​
Proporciona metodologías como:
○​ Comunicación: Sensibilización y motivación mediante marketing social y
campañas.
○​ Educación: Enfoque en competencias prácticas y culturalmente
pertinentes.
○​ Participación: Empoderamiento comunitario en la toma de decisiones.
○​ Abogacía: Incidencia en políticas públicas para cambios estructurales.
○​ Intersectorialidad: Coordinación entre sectores para abordar problemas
complejos.
4.​ ¿Con quiénes?​
Considera los grupos objetivo según el ciclo de vida: infancia, adolescencia,
juventud, adultez y adultez mayor. También aborda intervenciones
intergeneracionales y específicas para las necesidades de cada grupo.
5.​ ¿A qué nivel trabajar?​
Establece cinco niveles de intervención:
○​ Individual
○​ Interpersonal (familia y pares)
○​ Organizacional (instituciones)
○​ Comunitario (barrios y comunas)
○​ Político (políticas públicas y legislación)
6.​ Contexto​
Resalta la importancia de adaptar las intervenciones al diagnóstico social,
cultural y epidemiológico del entorno para garantizar la efectividad y
sostenibilidad de las estrategias.

¿Por qué es importante que la planificación y la evaluación estén integradas en


las intervenciones de promoción de la salud? Proporciona un ejemplo práctico.

Este modelo promueve la integración de acciones educativas, políticas y estructurales


para lograr cambios sostenibles y equitativos en la salud de las comunidades.

Es una herramienta que permite estructurar intervenciones de manera estratégica,


combinando dimensiones clave para abordar problemas de salud desde un enfoque
integral y contextualizado. A continuación, se profundiza en la integración de estas
dimensiones en una intervención orientada al fomento de la actividad física en una
comunidad local.

1. Dimensión: ¿Qué hacer?

La primera dimensión aborda los problemas específicos y los factores que los
generan. En este caso, se busca promover la actividad física como un estilo de vida
saludable. Esto implica:

●​ Identificar los Determinantes Sociales de la Salud (DSS) asociados al


sedentarismo, como la falta de espacios públicos seguros, la escasa cultura de
ejercicio en la población y la influencia de un entorno laboral o doméstico poco
activo.
●​ Reconocer los estilos de vida prevalentes en la comunidad (horarios,
preferencias de actividad, y niveles de accesibilidad).
●​ Establecer actividades que impacten en los DSS, como mejorar el acceso a
espacios recreativos y educar sobre los beneficios del ejercicio.

Ejemplo aplicado:​
Diseñar programas como caminatas grupales, talleres de yoga, o pausas activas en el
trabajo para estimular la actividad física de forma gradual.

2. Dimensión: ¿Dónde?
Esta dimensión define los espacios donde se implementarán las intervenciones. En el
modelo del cubo, se proponen escenarios cotidianos, como hogares, escuelas, lugares
de trabajo, centros de salud y comunas. En el caso de la actividad física, se pueden
aprovechar:

●​ Espacios públicos: Parques, plazas y áreas recreativas.


●​ Espacios cerrados: Centros comunitarios, gimnasios locales o instalaciones
municipales.
●​ Entornos educativos y laborales: Escuelas y empresas que promuevan la
actividad física mediante programas internos.

Ejemplo aplicado:​
Organizar caminatas semanales en parques locales y actividades grupales en plazas,
asegurándose de que sean accesibles y seguras para diferentes grupos etarios.

3. Dimensión: ¿Cómo?

Aquí se definen las metodologías y estrategias para llevar a cabo la intervención.


Estas incluyen:

1.​ Educación: Informar a la comunidad sobre los beneficios de la actividad física


mediante charlas, folletos o campañas en redes sociales.
2.​ Participación: Fomentar la implicación activa de la comunidad para que los
mismos participantes se conviertan en promotores del programa.
3.​ Abogacía: Influir en políticas locales para garantizar el acceso a infraestructura
adecuada.
4.​ Intersectorialidad: Trabajar con el gobierno local, organizaciones no
gubernamentales y líderes comunitarios para coordinar esfuerzos.

Ejemplo aplicado:​
Crear un programa con charlas iniciales, seguido de actividades prácticas como
caminatas y ejercicios grupales. A la vez, negociar con el municipio mejoras en la
infraestructura (iluminación y señalización de parques).

4. Dimensión: ¿Con quiénes?

Es crucial identificar a los grupos objetivo que participarán en la intervención. En el


caso de la promoción de la actividad física, los segmentos podrían incluir:

●​ Infancia y adolescencia: Promover actividades lúdicas y deportivas en


espacios educativos y recreativos.
●​ Adultos jóvenes: Ofrecer programas como running o clases de baile después
del horario laboral.
●​ Adultos mayores: Diseñar ejercicios adaptados como yoga suave, caminatas,
o clases de movimiento en silla.
●​ Comunidades vulnerables: Incorporar actividades gratuitas o de bajo costo.

Ejemplo aplicado:​
Llevar las actividades a diferentes grupos según sus necesidades. Por ejemplo, clases
de ejercicio suave para adultos mayores en centros comunitarios y actividades
dinámicas como zumba para jóvenes.

5. Dimensión: ¿A qué nivel trabajar?

El modelo del cubo propone cinco niveles de intervención, desde el nivel individual
hasta el político:

1.​ Individual: Consejería personalizada para que cada participante adopte


hábitos activos.
2.​ Interpersonal: Formación de grupos de apoyo que promuevan la interacción
social y la adherencia a las actividades.
3.​ Organizacional: Implementación de políticas en instituciones como escuelas y
empresas para incorporar actividad física en su cultura.
4.​ Comunitario: Promoción de eventos y actividades a nivel local, como
caminatas masivas.
5.​ Político: Creación de regulaciones y mejoras en infraestructura que faciliten el
acceso a la actividad física.

Ejemplo aplicado:​
Trabajar con individuos para personalizar metas de ejercicio, promover redes
vecinales que organicen actividades grupales y colaborar con el gobierno local para
desarrollar espacios recreativos.

6. Contexto

El éxito de la intervención depende de su adaptación a la realidad local. Esto incluye:

●​ Evaluar las barreras culturales, sociales y económicas que limitan la actividad


física.
●​ Diagnosticar las necesidades específicas de la comunidad mediante encuestas
o grupos focales.
●​ Alinear las estrategias a los recursos disponibles, garantizando la
sostenibilidad.
Ejemplo aplicado:​
Si la comunidad carece de recursos económicos, el programa puede enfocarse en
actividades gratuitas y al aire libre, como caminatas grupales o ejercicios en plazas
públicas.

Evaluación de la Intervención

Una evaluación integrada es fundamental para medir el impacto y ajustar las


estrategias. Los indicadores clave incluyen:

●​ Tasa de participación: Número de asistentes a las actividades.


●​ Cambios en la actividad física: Uso de encuestas autoinformadas o
dispositivos como podómetros.
●​ Mejoras en indicadores de salud: Disminución en la presión arterial, pérdida
de peso, o mejora en la percepción de bienestar.
●​ Satisfacción de los participantes: Opiniones sobre la utilidad y disfrute de las
actividades.

La integración de las dimensiones del cubo permite diseñar intervenciones sólidas,


adaptadas y efectivas. Este modelo multidimensional no solo organiza las acciones de
manera estructurada, sino que también fomenta un enfoque integral, con el potencial
de transformar la salud y calidad de vida de las comunidades.

Contexto aplicado

●​ ¿Cómo se pueden integrar las dimensiones del cubo en una intervención de


promoción de la salud?
●​ Imagina que estás diseñando una intervención para fomentar la actividad física en
una comunidad local.
●​ ¿Qué dimensiones del cubo incluirías en la planificación?
●​ ¿Qué indicadores utilizamos para evaluar su efectividad?

1. Integración de las dimensiones del cubo en una intervención de promoción de


la salud

El Cubo de la Promoción de la Salud permite estructurar las intervenciones de manera


integral. Cada dimensión responde preguntas clave para abordar problemas complejos
de salud, asegurando la pertinencia y efectividad de las estrategias. Las dimensiones
se integran considerando:

1.​ ¿Qué hacer?​


Identificar los problemas prioritarios, como el sedentarismo, y abordar los
Determinantes Sociales de la Salud (DSS), como la falta de espacios
recreativos o conocimiento sobre actividad física.
2.​ ¿Dónde?​
Utilizar espacios cotidianos (parques, centros comunitarios o espacios
laborales) donde las actividades sean accesibles y sostenibles.
3.​ ¿Cómo?​
Implementar metodologías como:
○​ Educación: Talleres o campañas sobre beneficios de la actividad física.
○​ Participación: Involucrar a la comunidad en el diseño de actividades.
○​ Abogacía: Gestionar políticas locales para garantizar infraestructura
adecuada.
○​ Intersectorialidad: Coordinar con escuelas, gobiernos locales y
asociaciones comunitarias.
4.​ ¿Con quiénes?​
Considerar grupos objetivo según el ciclo de vida, como jóvenes, adultos
mayores y personas con discapacidades, adaptando actividades a sus
necesidades.
5.​ ¿A qué nivel trabajar?​
Actuar desde el nivel individual (consejería personalizada) hasta el político
(fomentar ordenanzas que apoyen espacios recreativos).
6.​ Contexto:​
Diagnosticar la realidad local (infraestructura disponible, necesidades y
barreras culturales) para adaptar la intervención.

2. Intervención para fomentar la actividad física en una comunidad local

Si el objetivo es aumentar la actividad física, las dimensiones del cubo ayudan a


estructurar la intervención. En la planificación, incluiría:

●​ ¿Qué hacer?​
Promover caminatas grupales, pausas activas y talleres educativos.
●​ ¿Dónde?​
Espacios públicos (parques y plazas) y cerrados (centros comunitarios).
●​ ¿Cómo?​
Diseñar actividades prácticas, proporcionar materiales educativos, y organizar
campañas de sensibilización.
●​ ¿Con quiénes?​
Adultos mayores y trabajadores locales, adaptando horarios y actividades a sus
necesidades.
●​ ¿A qué nivel trabajar?
1.​ Individual: Consejería sobre hábitos de ejercicio.
2.​ Comunitario: Actividades grupales para fomentar redes de apoyo.
3.​ Político: Colaboración con autoridades locales para mejorar los
espacios recreativos.
●​ Indicadores de evaluación:
1.​ Participación: Número de asistentes regulares.
2.​ Cambios en actividad física: Uso de podómetros o autoinformes.
3.​ Impacto en salud: Disminución en indicadores como peso o presión
arterial.
4.​ Satisfacción: Encuestas a participantes.

Reflexión práctica:

Ejemplo de intervención: Programa "Muévete en tu Comunidad"

Objetivo: Incrementar la actividad física en adultos mayores en un 30% en seis


meses.

1.​ ¿Qué hacer?​


Implementar caminatas grupales semanales, clases de yoga suave y talleres
educativos sobre los beneficios del ejercicio físico.
2.​ ¿Dónde?​
Utilizar parques públicos y centros comunitarios accesibles para la población.
3.​ ¿Cómo?
○​ Educación: Charlas previas sobre cómo la actividad física mejora la
movilidad y reduce enfermedades.
○​ Participación: Involucrar líderes comunitarios como promotores de la
actividad.
○​ Intersectorialidad: Trabajar con el municipio para asegurar espacios
adecuados y horarios convenientes.
4.​ ¿Con quiénes?
○​ Adultos mayores (principal grupo objetivo).
○​ Familias de los participantes para fomentar un apoyo intergeneracional.
5.​ ¿A qué nivel trabajar?
○​ Individual: Consejería personalizada según las condiciones de salud
de cada participante.
○​ Comunitario: Redes vecinales para fortalecer la participación.
○​ Político: Gestión con el municipio para mantener espacios recreativos.

Indicador para evaluar el impacto:


●​ Participación: Número de adultos mayores que asisten regularmente.
●​ Impacto físico: Cambios en indicadores como flexibilidad, fuerza y bienestar
autoinformado.

Conclusión

Este diseño aplica las dimensiones del Cubo de la Promoción de la Salud de manera
estructurada, permitiendo no solo la planificación efectiva de la intervención, sino
también su evaluación continua y adaptación según los resultados. El enfoque integral
asegura que las estrategias respondan a las necesidades y características de la
comunidad.

Bibliografía:

●​ Salinas, J. (2018). El cubo de la promoción de la salud: Un enfoque integrado para el


diseño de intervenciones efectivas. Rev Chil Nutr, 45(1), 71-79.
[Link]
●​ Organización Mundial de la Salud. (2006). School policy framework: Implementation
of the WHO global strategy on diet, physical activity, and health. Recuperado de
[Link]
●​ Organización Mundial de la Salud. (2019). Global action plan on physical activity
2018-2030: More active people for a healthier world. Recuperado de
[Link]
●​ Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER). (s.f.).
Proyecto Comunitario de Actividad Física Por la Vida. Recuperado de
[Link]
●​ Organización Panamericana de la Salud. (2003). Promoción de la salud: Un marco
de trabajo para América Latina y el Caribe. Recuperado de [Link]

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