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Anatomia Taller

El documento describe el manguito rotador y sus músculos, así como las maniobras para evaluar su integridad. También aborda patologías como el codo de golfista y el codo de tenista, incluyendo sus causas, síntomas y pruebas diagnósticas. Finalmente, se detalla el síndrome del túnel carpiano, su anatomía, síntomas y métodos de evaluación.
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Anatomia Taller

El documento describe el manguito rotador y sus músculos, así como las maniobras para evaluar su integridad. También aborda patologías como el codo de golfista y el codo de tenista, incluyendo sus causas, síntomas y pruebas diagnósticas. Finalmente, se detalla el síndrome del túnel carpiano, su anatomía, síntomas y métodos de evaluación.
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Taller de

Extremidades
1.¿Cuáles son los músculos que componen el manguito rotador y cuáles son las maniobras
semiológicas para valorar su integridad?

El manguito rotador es la integración estructural y coordinación funcional de cuatro


músculos escapulohumerales que se insertan en la tuberosidad humeral: supraespinoso,
infraespinoso, redondo menor y subescapular.

 El músculo subescapular es el que rota internamente el húmero


 El supraespinoso participa en el movimiento de abducción del brazo, realizando los
primeros 15-20 grados
 El infraespinoso permite rotar externamente el brazo
 Y el redondo menor, que participa también en la rotación externa de tu brazo

Los tendones de éstos cuatro músculos, en su porción distal, se asientan sobre un espacio
curvo en el plano frontal y sagital, lo que condiciona una distribución peculiar cuando
son sometidos a tensión.

La alteración de la función del manguito rotador ocasionará un ascenso de la cabeza


humeral con el choque secundario del manguito contra el arco coracoacromial, pudiéndose
llegar al atrapamiento o colisión subacromial

Maniobra para la palpación del manguito de los rotadores


Maniobra para evaluar la integridad del manguito de los rotadores

Evaluación del supraespinoso: Con el paciente sentado se le pide que abduzca el brazo 90o,
que flexione al antebrazo otros 90o y que rote internamente el hombro (figura 7). El
examinador trata de evitar el movimiento de abducción aplicando una resistencia moderada.
Si se produce dolor durante la maniobra la prueba es positiva e indica lesión del músculo
supraespinoso.

Maniobra para evaluar la integridad del músculo supraespinoso

Evaluación del infraespinoso y del redondo menor: Con el paciente acostado se le pide que
flexione el antebrazo 90o (manteniendo el miembro superior al lado del tronco) y que rote
externamente el hombro, mientras el examinador aplica resistencia a dicho movimiento. Si
se produce dolor durante la maniobra la prueba es positiva e indica lesión del músculo
infraespinoso o del músculo redondo menor.
Maniobra para evaluar la integridad de los músculos infraespinoso y redondo menor

Evaluación del subescapular: Con el paciente acostado se le pide que flexione el antebrazo
90o (manteniendo el miembro superior al lado del tronco) y que rote internamente el
hombro mientras el examinador aplica resistencia a dicho movimiento. Si se produce dolor
durante la maniobra la prueba es positiva e indica lesión del músculo subescapular.

Maniobra para evaluar la integridad del músculo subescapular

Exploración cuando se sospecha de Síndrome del Manguito Rotador

MANIOBRA DESCRIPCION DIAGNOSTICO


FIGURA
El paciente en bipedestación
Maniobra Apley Valora una lesión de
debe tocarse el margen medial
superior manguito de los
superior de la escapula
(Schatch –test) rotadores
contralateral con el dedo índice

Paciente bipedestación debe


tocarse el hombro opuesto o bien Valora lesión del
Maniobra Apley
con la punta de los dedos el manguito de los
inferior
ángulo inferior de la escapula rotadores
contralateral.

El codo en extensión manteniendo


el brazo en abducción en 90 °,
flexión horizontal de 30° y Valoración del músculo
Maniobra de Jobe
rotación interna, se efectúa una supraespinoso
presión de arriba hacia abajo
sobre el brazo.

Flexión del codo a 90° por Valora lesión del


Prueba del
detrás del cuerpo se realiza manguito rotador a
músculo
rotación interna contra nivel del músculo
subescapular
resistencia subescapular

Paciente sentado con los codos en


flexión de 90° el clínico coloca Valora lesión del
Prueba del
sus manos sobre el dorso de las manguito rotador a
músculo
manos del paciente y se le pide nivel del músculo
infraespinoso
que efectué una rotación externa infraespinoso
del antebrazo contra resistencia.
El paciente con el hombro y codo
Valora la compresión
Prueba de con flexión a 90°, realiza
del tendón músculo
pinzamiento rotación interna, el clínico
supraespinoso y
(Hawkins estabiliza el codo y guía el
ruptura del manguito
Kennedy) movimiento hacia rotación
rotador
interna.

En abducción entre
Con el brazo en posición
Prueba de Arco 30° y 90° aparece
anatómica se efectúa una
doloroso dolor en con
abducción activa y pasiva
limitación a la misma

2. ¿Qué es el codo del golfista, a que lesión y/o patología se asocia y cuál es la
maniobra para evaluarlo?

La epitrocleitis, epicondilitis medial o «codo de golfista», es una patología que se


caracteriza por un dolor en la cara interna del codo, sobre la epitróclea (prominencia
ósea en la región interna del extremo distal del húmero), debido al sobreuso o estrés
repetitivo de la inserción muscular en esta zona. Generalmente afecta a la extremidad
dominante de personas que están entre los 40 y los 50, sin importar su sexo.

La epitróclea es el origen común del grupo muscular encargado de flectar la muñeca y los
dedos y de pronar el antebrazo (dejar la palma de la mano mirando hacia abajo). En esta
zona se produciría la lesión, específicamente en el origen del músculo pronador redondo y
flexor radial del carpo. Sin embargo, el resto del grupo muscular también podría verse
afectado.

La causa principal del codo de golfista sería el sobreuso o estrés repetitivo en esta
región músculo-tendinosa, en la cual se iniciaría un proceso inflamatorio que
evolucionaría a una degeneración tendinosa, caracterizada por micro roturas tendíneas y
una respuesta reparativa fallida.

Prueba de Cozen inversa (Codo del Golfista)


 Posición para la prueba: El paciente debe tener el codo en flexión y con supinación
del antebrazo, luego cierra el puño del lado afectado y el evaluador palpa el
epicóndilo medial, con la otra mano sujeta la muñeca del paciente.
 Acción de la prueba: Se le solicita que realice un movimiento de flexión de la
muñeca contra la resistencia del evaluador, mientras que con la otra mano el
explorador fija el codo apoyando sus dedos sobre la epitróclea.
 Resultado positivo: Los síntomas de malestar o dolor súbito a lo largo de la cara
medial, en la zona de la epitróclea, da como positivo el test.

Consideraciones especiales: Se debe estabilizar el codo; ya que de otro modo un


movimiento forzado de retirada o una pronación podrían intensificar un síndrome de
atrapamiento en la zona de la musculatura pronadora (síndrome del pronador).

El dolor a lo largo de la región del epicóndilo medial del codo afecto tal vez también
esté causado por daños estructurales en el nervio cubital o el ligamento colateral
cubital. Es importante evaluar estas estructuras antes de llegar a ninguna determinación
o conclusión a partir de esta única prueba.

3. ¿Qué es el codo de tenista, a que lesión y/o patología se asocia y cuál es la maniobra
para evaluarlo?

La epicondilitis es una lesión frecuente en el codo, preferiblemente en el brazo


dominante, se ha asociado a la degeneración y desorganización en las fibras de colágeno
de la inserción de los músculos extensor radial largo y extensor radial corto del carpo
principalmente, así como del resto de musculatura extensora y supinadora. La
epicondilitis, tanto medial como lateral, causa dolor y limitación funcional.

Es la lesión de codo más frecuente y está producida normalmente por la afectación


insercional de los músculos extensores del codo debido a traumatismo, actividades
deportivas o sobresolicitación de la musculatura. Esta patología presenta una prevalencia
del 3-7% de la población.

La epicondilitis lateral, también llamada “codo de tenista”, está relacionada con traumas
directos o con movimientos repetitivos en pronosupinación del antebrazo con extensión del
carpo lo que producen una degeneración con microdesgarros, normalmente con un proceso de
reparación inadecuado y derivando en tendinosis.

Maniobras

• Esfuerzo en varo: integridad del ligamento lateral externo de codo

Procedimiento. El paciente se encuentra en sedestación y mantiene el brazo en extensión.


Con una mano, el clínico estabiliza el brazo por la región medial (interna) y con la otra
realiza una aducción del antebrazo contra el brazo por la articulación del codo (esfuerzo
en varo) o bien ejercer dos fuerzas en sentido opuesto.
Valoración. Mediante esta prueba se evalúa la estabilidad de los ligamentos colaterales
laterales de la articulación del codo. Debe prestarse atención a la presencia de dolor,
así como a la medida exacta del movimiento, en comparación con el contra lateral (fig.
10). Ante la duda, la RMN nos confirmaría de manera eficaz y no invasiva el alcance real
de la lesión.

• Esfuerzo en valgo: integridad del ligamento lateral interno de codo

Procedimiento. El paciente se encuentra en sedestación y mantiene el brazo en discreta


flexión de codo de unos 10º-20º. El clínico estabiliza con una mano el brazo del paciente
por la región lateral (externa) y con la otra efectúa una abducción del antebrazo contra
el brazo, por la articulación del codo o también podemos realizar dos fuerzas en sentido
opuesto.

Valoración. Mediante esta prueba es posible comprobar la estabilidad de los ligamentos


colaterales mediales de la articulación del codo. Debe prestarse atención a la aparición
de dolor, así como a una movilidad excepcional o alterada contra lateral. Todo movimiento
en valgo con extensión máxima de codo indica lesión grave.

• Test de la silla o “chair-test”: valorar la epicondilitis

Procedimiento. Se pide al paciente que levante una silla; durante esta acción el brazo
debe estar en extensión y el antebrazo en pronación.

Valoración. La aparición o el aumento de las molestias en el epicóndilo lateral y en la


musculatura extensora del antebrazo indican epicondilitis.

• Test de cozen: epicondilitis

Procedimiento. La exploración debe efectuarse con el paciente en sedestación. El clínico


fija con una mano la articulación del codo y coloca la otra encima del puño, que se
encuentra en extensión dorsal. Se pide al paciente que realice una extensión dorsal de la
mano venciendo la oposición del clínico, mientras el explorador intenta efectuar una
flexión de la mano del enfermo venciendo la oposición de éste.
Valoración. La presencia de dolor localizado en el epicóndilo lateral del húmero o en la
musculatura extensora radial indica epicondilitis.

• Prueba de Thomson (signo del codo del tenista)

Procedimiento. Se pide al paciente que con la mano en ligera extensión dorsal, cierre el
puño con fuerza y extienda el codo. Con una mano, el clínico fija la articulación de la
muñeca del paciente por la cara ventral mientras con la otra sujeta el puño. El paciente
debe continuar la extensión de la mano venciendo la oposición del clínico, quien intenta
hacer presión para flexionar el puño (en posición de extensión dorsal) venciendo la
oposición del enfermo.

Valoración. La aparición de dolor intenso en el epicóndilo lateral y en la parte radial


de la musculatura extensora es muy indicativa de epicondilitis lateral.

Variante. Con el paciente sentado y el antebrazo pronado y apoyado en la camilla. El


examinador frente al sujeto fija el codo con una mano y con la mano libre resiste la
extensión y la desviación radial de la muñeca aplicando selectivamente la oposición sobre
el tercer metacarpiano (segundo radial) y sobre la falange proximal del tercer dedo
(extensor común de los dedos).
4. ¿Qué es el túnel del carpo, que elementos anatómicos se encuentran involucrados y cuál
es la maniobra para evaluarlo?

El Síndrome del Túnel Carpiano (STC) es la neuropatía por atrapamiento más frecuente.
Deriva de la compresión del nervio mediano al nivel de la muñeca, un espacio estrecho y
confinado que se encuentra en la base de la palma. El túnel del carpo está formado por
huesos y el ligamento transverso del carpo a través del cual pasa el nervio mediano y
nueve tendones desde el antebrazo hacia la mano. Es la neuropatía compresiva más
frecuente, con una prevalencia del 3% en la población. En estudios experimentales, la
presión normal del túnel carpiano es de 32 mmHg, pero puede aumentarse hasta 13 veces su
valor normal en casos de compresión y en flexión máxima de la muñeca la presión dentro
del túnel llega a 90 mmHg. En la anatomía del túnel carpiano se destacan dos aspectos: la
presencia de la rama sensitiva del nervio mediano que se dirige a la eminencia tenar y
que es fácilmente lesionada en el abordaje quirúrgico de algunas incisiones.

Por el túnel carpiano discurren además diversos tendones. El nervio mediano pertenece a
los ramos largos del plexo braquial. Inerva a los músculos pronadores del antebrazo,
flexores largos de los dedos y abductor y oponente del pulgar. Recoge la sensibilidad de
la palma de la mano y del dorso de las falanges distales de los tres primeros dedos y de
la mitad radial del cuarto dedo. La semiología y la exploración clínica sirven para una
primera aproximación diagnóstica.

Recorrido: El nervio mediano pasa dentro del túnel carpiano y toma un trayecto profundo
al retináculo de los músculos flexores. En esta condición, los tendones de los flexores
largos de los dedos se hinchan debido al uso excesivo (como es el caso de los/as
mecanógrafos/as), o por edema (embarazo), causando una compresión del nervio mediano.
Esto resulta en dolor, parestesia y adormecimiento (hormigueo) de los tres y medio dedos
laterales. Golpear levemente sobre el nervio mediano en el túnel carpiano (maniobra de
Tinel) resulta en adormecimiento o dolor en las regiones de inervación del nervio
mediano. La flexión de la articulación radiocarpiana por 60 segundos también provocará
dolor o entumecimiento. Los síntomas incluyen pérdida de masa muscular y debilidad. El
tratamiento incluso puede llegar a ser una cirugía descompresiva. Los médicos y
odontólogos tienen grandes probabilidades de desarrollar síndrome del túnel carpiano, por
esta razón se recomienda siempre trabajar con un punto de apoyo estable.

Los signos de Phalen y Tinel son orientativos:

• Signo de Phalen: flexión palmar de la muñeca a 90 grados durante un minuto; si es


positivo aparece dolor o parestesia en la zona de inervación del nervio mediano; en casos
graves la sintomatología aparece antes. La prueba de Phalen tiene una sensibilidad de 67-
83 %, mientras que la especificidad es de 40-98 %. El signo de Phalen está presente en la
mayoría de los atrapamientos moderados e intensos del nervio mediano, pero a veces está
presente como un falso positivo en manos normales.

• Signo de Flick: el afectado agita la mano (como cuando se intenta bajar la temperatura
de un termómetro) para intentar aliviar los síntomas.

• Signo de Tinel: la percusión con martillo de reflejos sobre el ligamento anular (cara
ventral de la muñeca) produce sensación de parestesia sobre los tres primeros dedos.

Hay factores limitantes que influyen en el resultado de la prueba de Tinel (la cantidad
de presión utilizada para obtener la señal, por ejemplo). El uso de fuerza excesiva puede
provocar hormigueo. La sensibilidad de la prueba varia según las fuentes consultadas.

Ambas pruebas tienen un bajo valor predictivo positivo y algunos autores las consideran
de provocación, poco fiables e insuficientes cuando se utilizan por sí solas para el
diagnóstico del síndrome del túnel del carpo. Algunos pacientes con diagnóstico
confirmado por electromiograma (EMG) refieren síntomas fuera de la común distribución del
nervio mediano.
Sensibilidad/
Prueba Descripción Figura
especificidad
La flexión aguda
pasiva de la muñeca
Maniobra de sostenida durante un
75%/95%
Phalen (1957) minuto reproduce
parestesias
características

O prueba de la
parestesia provocada
por percusión del
nervio; consiste en
Prueba de percutir suavemente el
64%/99%
Tinel (1918) nervio mediano a su
entrada en el túnel y
provocar parestesias.
Es la prueba más
específica
La prueba se considera
positiva si después de
un minuto de
Compresión aplicación de presión
87%/90%
manual manual en el antebrazo
distal, antes del
túnel del carpo
aparecen parestesias

Es positiva si
aparecen parestesias
después de un minuto
de aplicación en el
brazo. Su explicación
Prueba del
parece deberse a la 82%/98%
torniquete
isquemia provocada por
el torniquete que es
similar a la producida
por la compresión en
el túnel carpiano.

5. Describa las manifestaciones clínicas y la lesión anatómica asociada a las siguientes


patologías

Mano caída

El nervio radial es una rama terminal del tronco posterior del plexo braquial. Es un
nervio sensitivo-motor implicado fundamentalmente en la extensión del codo, muñeca y
dedos y supinación del antebrazo, por lo que el signo más característico de parálisis del
nervio radial es "la mano caída". El nervio radial se origina de las raíces C5-T1, desde
la axila pasa a la cara posterior del brazo siguiendo el canal de torsión, después se
ubica anterior al epicóndilo, donde se divide en una rama sensitiva anterior y una rama
motora profunda o nervio interóseo posterior que rodea el cuello del radio.

Dado su largo trayecto puede lesionarse en varias localizaciones: a nivel alto en la


axila, o en el canal de torsión donde va acompañado de la arteria humeral profunda y es
muy vulnerable, o bien distalmente, en el codo donde se divide en dos ramas terminales:
nervio radial superficial, sensitivo y nervio interóseo posterior, motor, que pasa por la
arcada de Frohse e inerva todos los músculos extensores de muñeca y mano.

Los músculos extensores en el antebrazo son el extensor ulnar del carpo, extensor propio
del meñique, extensor común de los dedos, extensor del índice, extensor radial corto del
carpo, extensor radial largo del carpo. Estos músculos del extensor son proveídos por
el nervio radial, otros músculos en el antebrazo también inervados por el nervio radial
son el braquiorradial, supinador y abductor pollicis longus. Observe que todos estos
músculos están situados en el medio posterior del antebrazo (posterior cuando está en
posición anatómica).

Es el responsable de la sensibilidad de la cara posterior y lateral de brazo y antebrazo,


dorso de la mano y de los cuatro primeros dedos, y de la extensión y supinación de ante-
brazo, mano y dedos.

La lesión del nervio radial ocurre frecuentemente por compresión extrínseca a nivel del
canal de torsión humeral, donde es relativamente vulnerable.

Su lesión, a este nivel, producirá́


:

• Parexia o parálisis de los extensores del brazo, de los supinadores del antebrazo y de
los extensores de la muñeca y de los dedos

• Déficit sensitivo en la piel del primer espacio interóseo dorsal

La localización más frecuente del atrapamiento del nervio radial se produce en el tercio
anterior del antebrazo.

La sintomatología del paciente está determinada por el nivel de atrapamiento con


trastornos sensitivos, motores o mixtos. Se presenta dolor y debilidad variable en la
musculatura extensora y supinadora del antebrazo.

Si hay compresión de los fascículos nerviosos sensitivos, el dolor se irradia hacia la


región dorsal de la mano acompañada de parestesias y disestesias: el dolor se localiza en
la masa muscular extensora del antebrazo, y la irradiación puede ser distal o hacia el
hombro y el cuello, siendo peor con la actividad física.

En general aparece dolor e impotencia funcional variable en la musculatura extensora y


supinadora del antebrazo. Si los fascículos nerviosos de la rama sensitiva están
afectados, el dolor se irradiará hacia la región dorso-distal de la mano, produciendo
parestesias y disestesias de la zona.

A menudo se confunde con una epicondilitis lateral, no siendo raro que coexistan.
La realización de ciertas pruebas funcionales pueden reproducir los síntomas y
relacionarlos con la posible zona de compresión:

• Flexión del codo con supinación del antebrazo y muñeca en posición neutra: banda
fibrosa anterior a la cabeza del radio.

• Pronación pasiva del antebrazo (codo en flexión de 45-90o y muñeca en flexión


completa): compresión por el segundo radial externo.

• Supinación isométrica activa desde la posición de pronación completa: arcada de Frohse.

Mano de predicador

El nervio mediano es un ramo del braquial que inerva la mayoría de los músculos flexores
del antebrazo, músculos tenares y lumbricales. También proporciona inervación sensitiva a
determinadas zonas de la piel de la mano. Debido a su campo de inervación, el nervio
mediano nos permite realizar tanto movimientos groseros como finos de la extremidad
superior (motricidad gruesa y fina). Un ejemplo es la oposición de los pulgares, que es
importante para manejar los movimientos con precisión y realizar una gran cantidad de
actividades como escribir, enhebrar una aguja o dar cuerda a un reloj.

El nervio mediano emerge en la región axilar y está formado por la unión de los fascículos
medial y lateral del plexo braquial. Contiene fibras de las raíces de los nervios espinales
C6-T1, pero en algunos individuos también puede presentar fibras de C5. Después de su
formación a partir del plexo braquial, el nervio mediano desciende por el centro
del brazo en un recorrido superficial. Inicialmente se encuentra lateral a la arteria
braquial pero al descender, se torna eventualmente medial.

Inmediatamente después de entrar en el antebrazo, el nervio mediano pasa entre los tendones
de los músculos braquial y bíceps braquial. En este punto se vuelve nuevamente lateral a
la arteria braquial. A continuación, para acceder al antebrazo, pasa entre las cabezas
profunda y superficial del músculo pronador redondo. Después de este punto, toma un
trayecto más profundo pasando entre los músculos flexor profundo de los dedos y el flexor
superficial de los dedos.

El nervio mediano luego pasa a través del túnel carpiano debajo del retináculo de los
músculos flexores y termina dividiéndose en dos ramos terminales, los nervios digitales
palmares comunes.

el nervio mediano proporciona la inervación motora de los músculos flexores en el


antebrazo, excepto el flexor ulnar del carpo y la cabeza ulnar del flexor profundo de los
dedos (que es inervado por el nervio ulnar). También, inerva los músculos tenares así como
los dos primeros lumbricales.
La inervación sensitiva del nervio mediano incluye:

 La piel de las caras palmar y dorsal distal de los tres dedos y medio laterales y la
palma adyacente.

 La piel de las caras palmar y dorsal distal del pulgar y la mitad radial del segundo
dedo.

 La piel de las caras palmar y dorsal distal de los lados adyacentes del 2do al 4to
dedo.

 La piel de la porción central de la palma.

Signos y síntomas

• Falta de capacidad para abducir y oponerse al pulgar debido a la parálisis de los


músculos tenar. Esto se llama " deformidad de la mano de mono ".

• Pérdida sensorial en los pulgares, dedos índices, dedos largos y la cara radial de
los dedos anulares

• Debilidad en la pronación del antebrazo y en la flexión de la muñeca y los dedos

• Las actividades de la vida diaria, como cepillarse los dientes, atarse los zapatos,
hacer llamadas telefónicas, girar las perillas de las puertas y escribir, pueden volverse
difíciles con una lesión del nervio mediano.

Mano en garra

El nervio cubital es una de las ramas nerviosas del plexo braquial. Sus raíces nacen de
los espacios intervertebrales C8-T1. El nervio discurre a lo largo de brazo y antebrazo
para llegar hasta la mano y en su recorrido es susceptible de sufrir atrapamientos por
compresión en algunos puntos, cursando con dolor, parestesias/hormigueos y debilidad en
los dedos cuarto y quinto, además de sensación de adormecimiento en la región cubital de
la mano. Los puntos de conflicto más importantes son el túnel cubital del epicóndilo
medial, situado en la cara postero-medial del codo, el canal de Guyon, situado en la
antero-medial de la muñeca y el desfiladero torácico, situado en la región anterior del
cuello.

La función de este nervio es dar inervación motora a los músculos: flexor cubital del
carpo, flexor profundo de los dedos, palmar corto, abductor, flexor y oponente del quinto
dedo, tercero y cuarto lumbricales, músculos interóseos, aductor del pulgar y flexor
corto del pulgar. Además, da inervación sensitiva a las cápsulas articulares de codo,
muñeca y articulaciones metacarpofalángicas y a las regiones de piel que cubren 4º y 5º
dedo y la cara medial de la palma de la mano.

El síndrome compresivo del nervio cubital cursa con dolor, parestesias/hormigueos y


debilidad en los dedos cuarto y quinto, además de sensación de adormecimiento en la
región cubital de la mano. Puede presentarse dolor en la cara interna del codo. En casos
crónicos, es posible llegar a observar un aplanamiento del volumen de la mano y el
antebrazo debido a la atrofia muscular, una deformidad en garra de los dedos 4º y 5º,
conocida como “mano del predicador” e incluso la imposibilidad de realizar el gesto de
“agarre”.

6. ¿Cuál es la maniobra de libro abierto y libro cerrado y que estructuras anatómicas


evalúa?

Las lesiones traumáticas del anillo pelviano se clasifican de acuerdo con el grado de
estabilidad residual del anillo y pueden diferenciarse las formas completas y las formas
incompletas.

 Fractura en libro abierto:

Se trata de un término común usado para describir las interrupciones del anillo pélvico.
Este tipo de fractura abarca un lesión anterior (ya sea ensanchamiento de la sínfisis
púbica o fracturas de rama o ambas) y una fractura pélvica posterior o lesión
ligamentosa. Cuando la región anterior del anillo pélvico se ensancha más de 2.5
centímetros, se produce con frecuencia afectación de la pelvis posterior, en especial la
porción anterior del complejo ligamentoso sacroilíaco, que a su vez conlleva un mayor
riesgo de hemorragia. Con la ruptura de la sínfisis pubiana, generalmente existe un
desgarro de los complejos ligamentosos óseos posteriores por una fractura y/o luxación
sacro ilícito o fractura sacra. Con la apertura del anillo pélvico puede haber hemorragia
del plexo venoso pélvico posterior y, ocasionalmente, de las ramas de la arteria ilíaca
interna.

 Fractura en libro cerrado

Se rompe la rama isquiopubiana más que la sínfisis y por detrás se rompe por la
articulación sacroiliaca o el ala sacra o el iliaco en su parte posterior a nivel de la
escotadura; causa la rotación interna de la hemipelvis afectada. El volumen pélvico se
reduce por la compresión y no es frecuente una hemorragia que ponga en peligro la vida.
Las fracturas de compresión lateral representan la mayoría de las fracturas del anillo
pélvico. Estas lesiones ocurren cuando se aplican fuerzas a las caras laterales de la
pelvis
Para detectar un paciente con fractura pélvica, debemos de realizar una exploración
física, Se puede realizar mediante 2 maniobras:
1. Comprimir las crestas iliacas colocando las manos del examinador sobre las espinas
iliacas anterior y superior, presionando en el sentido de la mesa de examen y
ocasionando una apertura del anillo pélvico. Esta maniobra mostrará una
inestabilidad rotacional en caso de existir.
2. Comprimir las crestas iliacas simultáneamente con las manos de lateral a medial,
creando una fuerza que intenta cerrar el anillo pélvico; esta maniobra también
dejará percibir la inestabilidad.

7. ¿Cuál es el signo del bostezo (describa la maniobra) y que estructuras anatómicas


evalúa?

La rodilla es una articulación bicondílea, desde un punto de vista anatómico, y troclear


desde un punto de vista mecánico. Su principal movimiento es la flexoextensión. Posee dos
componentes claramente diferenciados: la articulación femorotibial y la patelofemoral.
Está diseñada, sobre todo, para aportar estabilidad al cargar peso y en la movilidad y
locomoción. Sin embargo, es muy inestable lateral y medial- mente. La estabilidad de la
rodilla viene dada por la morfología de la articulación, las estructuras cápsulo-
ligamentosas y meniscales (que proporcionan la estabilidad pasiva) y, la estructura
muscular, fundamentalmente el cuádriceps, que proporciona la estabilidad activa.

Los ligamentos colaterales de la rodilla son estructuras extra-articulares diferenciados


de la cápsula, que actúan como estabilizadores primarios de la rodilla en dirección
medio- lateral y, en menor medida, antero-posterior y rotatorio.

 Signo de valgo forzado (signo del bostezo): evalúa ligamento colateral interno,
positivo si se abre la cara interna de la rodilla o si provoca dolor, siempre
correlacionar con el lado sano.
Prueba del valgo forzado (ligamento colateral interno): En decúbito supino y con las
piernas extendidas, se coloca una mano en la cara externa del muslo y con la otra mano se
sujeta con fuerza el tobillo. Se separa la extremidad (abducción) de modo que la pierna
caiga fuera de la camilla. En esta posición inducimos el valgo, suavemente forzado,
empujando con la mano situada en el muslo contra la camilla, y con la otra mano,
empujamos el tobillo en sentido contrario al tiempo que lo giramos (rotación ex- terna)
ligeramente. Esta maniobra se realizará en dos posiciones: rodilla en extensión y a 30°
de flexión.

Se observará que se entreabre la articulación (bostezo), si existe lesión, y que al


volver de su posición de inicio, se provoca un ruido que corresponde a choque entre
cóndilo interno y platillo tibial interno. En la figura 4 se aprecian las roturas de los
ligamentos colaterales externo (LCE) e interno o medial (LCI).

 Signo de varo forzado (bostezo): evalúa ligamento colateral externo, positivo si se


abre la cara externa de la rodilla o provoca dolor.

Prueba del varo forzado (ligamento colateral externo): Se efectuará igual que la prueba
anterior, y a 0° y a 30° de flexión. Solo cambiaremos la posición de las manos y la
dirección de las fuerzas. La mano que estaba en el tobillo pasa a la cara interna del
muslo y viceversa.

8. ¿Cuál es el signo del cajón (describa la maniobra) y que estructuras anatómicas


evalúa?

El ligamento cruzado anterior es un ligamento ubicado en la articulación de la rodilla.


Este ligamento conecta la parte posterolateral del fémur con la parte antero-medial de la
tibia, y evita el desplazamiento hacia delante de la tibia con respecto al fémur. Junto
con el ligamento cruzado posterior y los ligamentos colaterales medial y lateral brindan
la estabilización necesaria a la rodilla. La prueba funcional de rodilla “Cajón anterior”
está descrita para valorar la estabilidad que proporciona el ligamento cruzado anterior.

El test de cajón anterior se realiza de la siguiente forma:


Posición del paciente: Decúbito supino. La cadera y la rodilla de la pierna a evaluar
deben estar en flexión de 90 grados.

Posición del medico: Homolateral a la pierna a evaluar. Estabiliza con el muslo la pierna
del participante. Las manos sujetan la pierna a nivel de la primera comisura de la
rodilla, próximas a la interlínea articular femorotibial. Los pulgares palpan la
interlínea articular por la cara anterior de la pierna.

Acción: Se realiza una fuerza ventral intentando provocar un deslizamiento anterior de la


meseta tibial.

Signo positivo: El test de cajón anterior es positivo cuando existe un bostezo de la


articulación. Un deslizamiento de 5 mm se considera grado I, un deslizamiento de 5 a 10
mm se considera grado II y un deslizamiento de más de 1 cm se considera grado III.

9. Describa las manifestaciones clínicas y la lesión anatómica asociada a las siguientes


patologías

a. Genu varo

En este caso la articulación afectada se dobla o inclina lateralmente (hacia afuera). La


posición en varo en las rodillas implica que ambas articulaciones están arqueadas
formando un “ ( ) ”. Una pierna arqueada ejerce una mayor presión sobre la parte interna
(articulación femoro-tibial) de la rodilla, por lo general, existe un alto nivel de
compresión sobre el menisco interno, los ligamentos colaterales internos se ven
distendidos o acortados, mientras que los externos se ven elongados, la musculatura
aductora acortada y los músculos abductores debilitados.
es la desalineación contraria al valgo, es decir, encontramos que una rodilla se separa
de la otra. Si afecta a las dos rodillas observamos las piernas arqueadas en forma de
paréntesis.

Al igual que el genu valgo, esta desalineación también puede ser normal en edades
tempranas y suele corregirse durante el proceso de crecimiento. Si eso no ocurre, debemos
acudir a un especialista para corregirla y que no degenere en problemas mayores.

b. Genu valgo

Es cuando las rodillas presentan una inclinación medial (hacia adentro). La posición en
valgo en las rodillas implica que ambas articulaciones tienen una forma de “ X ”. Las
rodillas en valgo ejercen una mayor presión sobre la superficie externa (lateral) de la
articulación, por lo general, los ligamentos colaterales internos se ven elongados,
mientras que los externos se ven distendidos, con acortamiento del músculo bíceps femoral
y del tensor de la fascia lata que conducen a una mayor angulación.
es la desalineación de fémur y tibia que provoca que una rodilla se desvíe hacia dentro y
se junte con la otra. Si se produce en ambas rodillas vemos las típicas piernas en X con
la cadera desplazada lateralmente, así como también los tobillos.

Esta desalineación puede presentarse desde temprana edad hasta la edad adulta. Mencionar
que en edades tempranas (3-5 años) suele ser habitual e incluso normal que los niños
padezcan esta desviación, que debería corregirse durante los siguientes 2-3 años.
Igualmente es recomendable acudir a consulta para asegurarnos que el problema se está
corrigiendo. Si transcurrido este periodo la desalineación persiste, será necesario
acudir a un especialista para corregirla y evitar así que vaya a más.

Causas del Genu Varo y Genu Valgo


Las causas mas habituales por los que una persona puede sufrir estas alteraciones son:

 Postraumática
Al sufrir algún tipo de lesión que afecta a la estructura y que no se recupera
correctamente.

 Hereditaria
Cuando existe una tendencia en algunos miembros de la familia a sufrir este tipo de
alteraciones es habitual que sus descendientes puedan sufrir también éstos mismos
problemas.

 Mecánica
Generado por desequilibrios o desajustes en la acción de caminar y/o correr

 Estructural
Cuando una pierna es más larga o corta que la otra

c. Pie equino varo

Es la deformidad congénita más frecuente del pie y se caracteriza por varo del talón,
equino del tobillo, aducto y supinación del antepié, cavo y, en algunos casos, torsión
tibial interna; también llamado pie zambo, es una deformidad congénita del pie en la cual
éste aparece en punta (equino) y con la planta girada hacia adentro (varo).

Su frecuencia es aproximadamente de 1 por cada mil niños, el 50% de los casos bilateral y
es el doble más frecuente en niños que en niñas. Los tendones de la cara posterior e
interna de la pierna son mucho más densos, con más células y menos tejido laxo que los
tejidos normales. Ello podría provocar un crecimiento anómalo de los mismos y
desencadenar la deformidad progresiva en el feto durante su desarrollo a lo largo del
embarazo. La postura es tan anómala que la disposición de los huesos en el pie zambo no
es normal y la forma de cada uno de ellos tampoco es del todo normal. Los ligamentos y
músculos están demasiado tensos para permitir una correcta colocación de esos huesos con
una simple manipulación.

Síntomas

El aspecto no deja dudas: el pie está girado hacia dentro e incluso puede parecer que la
parte superior del pie está en el lugar de la base.

El pie, la pantorrilla y la pierna afectados son más pequeños y más cortos que los del
lado normal.

No es una deformidad dolorosa. Pero si no se trata, el pie zambo llevará a una


incomodidad y discapacidad significativas cuando el niño llegue a la adolescencia.

10. ¿Qué es la marcha de Trendelemburg y cuál es la estructura anatómica comprometida?


La marcha de Trendelemburg o la marcha del glúteo medio es una marcha anormal que se
observa en pacientes que tienen músculos abductores de cadera débiles (músculo que causa
un movimiento de alejamiento del plano medio del cuerpo, el eje del dedo medio o el eje
del segundo dedo del pie, o en el caso del pulgar, anterior al plano de la palma). Esta
condición hace que sea difícil soportar el peso del cuerpo en el lado afectado. Los
músculos abductores son normales pero tienen una desventaja mecánica. Durante la fase de
postura de la marcha, los abductores de la cadera funcionan ineficazmente y la pelvis se
inclina hacia afuera del lado afectado.

La marcha de Trendelemburg ocurre cuando el paciente tiene que lidiar con la debilidad de
los abductores de la cadera (Músculos glúteo medio). Por lo general, la pelvis, que es la
estructura ósea grande y ancha a la que se conectan tanto la columna vertebral como las
piernas, se mueve hacia un lado del cuerpo donde se levanta el pie.

En una marcha Trendelemburg, la persona no puede levantar el lado de la pelvis para


ayudar a levantar el pie y transferir el peso a la otra pierna. En cambio, la pelvis de
la persona se mueve hacia abajo, de la manera opuesta. Esto reduce la eficacia del
levantamiento de pies, y la persona afectada típicamente dobla la pierna más de lo normal
en la rodilla para compensar la falta de levantamiento. Otros indicadores de la marcha de
Trendelemburg incluyen pasos cortos en el lado no afectado y una tendencia de la persona
a inclinarse hacia el lado afectado mientras camina.

Las roturas o dislocaciones de la pelvis son causas posibles de una marcha de


Trendelemburg. Alternativamente, los músculos de la región pueden estar involucrados y
una variedad de condiciones de desgaste muscular pueden causar el problema. El daño a los
nervios es otra posibilidad, ya que los nervios controlan el movimiento de los músculos.

Polio es una afección nerviosa que puede mostrar la marcha de Trendelemburg como un
síntoma, aunque esta enfermedad es muy poco común en países con programas de vacunación
contra la polio.

“ Un indicador secundario de un signo de Trendelemburg es el aumento de los grados de


flexión de la rodilla cuando el individuo intenta despejar el suelo del pie. También
puede sentir dolor o irritación en las nalgas que varían con la gravedad de la lesión. ”
Taller de Anatomía

Sophie Montserrat Awaad Laleman

Grupo 03

Reconocer los elementos que componen las extremidades superior e inferior para establecer
las maniobras adecuadas en las diferentes patologías.

Dra. Julieth Alexandra Franco

Docente de Anatomía
Corporación universitaria Remington

Facultad de Medicina

Sede Medellín 2022

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