Anatomia Taller
Anatomia Taller
Extremidades
1.¿Cuáles son los músculos que componen el manguito rotador y cuáles son las maniobras
semiológicas para valorar su integridad?
Los tendones de éstos cuatro músculos, en su porción distal, se asientan sobre un espacio
curvo en el plano frontal y sagital, lo que condiciona una distribución peculiar cuando
son sometidos a tensión.
Evaluación del supraespinoso: Con el paciente sentado se le pide que abduzca el brazo 90o,
que flexione al antebrazo otros 90o y que rote internamente el hombro (figura 7). El
examinador trata de evitar el movimiento de abducción aplicando una resistencia moderada.
Si se produce dolor durante la maniobra la prueba es positiva e indica lesión del músculo
supraespinoso.
Evaluación del infraespinoso y del redondo menor: Con el paciente acostado se le pide que
flexione el antebrazo 90o (manteniendo el miembro superior al lado del tronco) y que rote
externamente el hombro, mientras el examinador aplica resistencia a dicho movimiento. Si
se produce dolor durante la maniobra la prueba es positiva e indica lesión del músculo
infraespinoso o del músculo redondo menor.
Maniobra para evaluar la integridad de los músculos infraespinoso y redondo menor
Evaluación del subescapular: Con el paciente acostado se le pide que flexione el antebrazo
90o (manteniendo el miembro superior al lado del tronco) y que rote internamente el
hombro mientras el examinador aplica resistencia a dicho movimiento. Si se produce dolor
durante la maniobra la prueba es positiva e indica lesión del músculo subescapular.
En abducción entre
Con el brazo en posición
Prueba de Arco 30° y 90° aparece
anatómica se efectúa una
doloroso dolor en con
abducción activa y pasiva
limitación a la misma
2. ¿Qué es el codo del golfista, a que lesión y/o patología se asocia y cuál es la
maniobra para evaluarlo?
La epitróclea es el origen común del grupo muscular encargado de flectar la muñeca y los
dedos y de pronar el antebrazo (dejar la palma de la mano mirando hacia abajo). En esta
zona se produciría la lesión, específicamente en el origen del músculo pronador redondo y
flexor radial del carpo. Sin embargo, el resto del grupo muscular también podría verse
afectado.
La causa principal del codo de golfista sería el sobreuso o estrés repetitivo en esta
región músculo-tendinosa, en la cual se iniciaría un proceso inflamatorio que
evolucionaría a una degeneración tendinosa, caracterizada por micro roturas tendíneas y
una respuesta reparativa fallida.
El dolor a lo largo de la región del epicóndilo medial del codo afecto tal vez también
esté causado por daños estructurales en el nervio cubital o el ligamento colateral
cubital. Es importante evaluar estas estructuras antes de llegar a ninguna determinación
o conclusión a partir de esta única prueba.
3. ¿Qué es el codo de tenista, a que lesión y/o patología se asocia y cuál es la maniobra
para evaluarlo?
La epicondilitis lateral, también llamada “codo de tenista”, está relacionada con traumas
directos o con movimientos repetitivos en pronosupinación del antebrazo con extensión del
carpo lo que producen una degeneración con microdesgarros, normalmente con un proceso de
reparación inadecuado y derivando en tendinosis.
Maniobras
Procedimiento. Se pide al paciente que levante una silla; durante esta acción el brazo
debe estar en extensión y el antebrazo en pronación.
Procedimiento. Se pide al paciente que con la mano en ligera extensión dorsal, cierre el
puño con fuerza y extienda el codo. Con una mano, el clínico fija la articulación de la
muñeca del paciente por la cara ventral mientras con la otra sujeta el puño. El paciente
debe continuar la extensión de la mano venciendo la oposición del clínico, quien intenta
hacer presión para flexionar el puño (en posición de extensión dorsal) venciendo la
oposición del enfermo.
El Síndrome del Túnel Carpiano (STC) es la neuropatía por atrapamiento más frecuente.
Deriva de la compresión del nervio mediano al nivel de la muñeca, un espacio estrecho y
confinado que se encuentra en la base de la palma. El túnel del carpo está formado por
huesos y el ligamento transverso del carpo a través del cual pasa el nervio mediano y
nueve tendones desde el antebrazo hacia la mano. Es la neuropatía compresiva más
frecuente, con una prevalencia del 3% en la población. En estudios experimentales, la
presión normal del túnel carpiano es de 32 mmHg, pero puede aumentarse hasta 13 veces su
valor normal en casos de compresión y en flexión máxima de la muñeca la presión dentro
del túnel llega a 90 mmHg. En la anatomía del túnel carpiano se destacan dos aspectos: la
presencia de la rama sensitiva del nervio mediano que se dirige a la eminencia tenar y
que es fácilmente lesionada en el abordaje quirúrgico de algunas incisiones.
Por el túnel carpiano discurren además diversos tendones. El nervio mediano pertenece a
los ramos largos del plexo braquial. Inerva a los músculos pronadores del antebrazo,
flexores largos de los dedos y abductor y oponente del pulgar. Recoge la sensibilidad de
la palma de la mano y del dorso de las falanges distales de los tres primeros dedos y de
la mitad radial del cuarto dedo. La semiología y la exploración clínica sirven para una
primera aproximación diagnóstica.
Recorrido: El nervio mediano pasa dentro del túnel carpiano y toma un trayecto profundo
al retináculo de los músculos flexores. En esta condición, los tendones de los flexores
largos de los dedos se hinchan debido al uso excesivo (como es el caso de los/as
mecanógrafos/as), o por edema (embarazo), causando una compresión del nervio mediano.
Esto resulta en dolor, parestesia y adormecimiento (hormigueo) de los tres y medio dedos
laterales. Golpear levemente sobre el nervio mediano en el túnel carpiano (maniobra de
Tinel) resulta en adormecimiento o dolor en las regiones de inervación del nervio
mediano. La flexión de la articulación radiocarpiana por 60 segundos también provocará
dolor o entumecimiento. Los síntomas incluyen pérdida de masa muscular y debilidad. El
tratamiento incluso puede llegar a ser una cirugía descompresiva. Los médicos y
odontólogos tienen grandes probabilidades de desarrollar síndrome del túnel carpiano, por
esta razón se recomienda siempre trabajar con un punto de apoyo estable.
• Signo de Flick: el afectado agita la mano (como cuando se intenta bajar la temperatura
de un termómetro) para intentar aliviar los síntomas.
• Signo de Tinel: la percusión con martillo de reflejos sobre el ligamento anular (cara
ventral de la muñeca) produce sensación de parestesia sobre los tres primeros dedos.
Hay factores limitantes que influyen en el resultado de la prueba de Tinel (la cantidad
de presión utilizada para obtener la señal, por ejemplo). El uso de fuerza excesiva puede
provocar hormigueo. La sensibilidad de la prueba varia según las fuentes consultadas.
Ambas pruebas tienen un bajo valor predictivo positivo y algunos autores las consideran
de provocación, poco fiables e insuficientes cuando se utilizan por sí solas para el
diagnóstico del síndrome del túnel del carpo. Algunos pacientes con diagnóstico
confirmado por electromiograma (EMG) refieren síntomas fuera de la común distribución del
nervio mediano.
Sensibilidad/
Prueba Descripción Figura
especificidad
La flexión aguda
pasiva de la muñeca
Maniobra de sostenida durante un
75%/95%
Phalen (1957) minuto reproduce
parestesias
características
O prueba de la
parestesia provocada
por percusión del
nervio; consiste en
Prueba de percutir suavemente el
64%/99%
Tinel (1918) nervio mediano a su
entrada en el túnel y
provocar parestesias.
Es la prueba más
específica
La prueba se considera
positiva si después de
un minuto de
Compresión aplicación de presión
87%/90%
manual manual en el antebrazo
distal, antes del
túnel del carpo
aparecen parestesias
Es positiva si
aparecen parestesias
después de un minuto
de aplicación en el
brazo. Su explicación
Prueba del
parece deberse a la 82%/98%
torniquete
isquemia provocada por
el torniquete que es
similar a la producida
por la compresión en
el túnel carpiano.
Mano caída
El nervio radial es una rama terminal del tronco posterior del plexo braquial. Es un
nervio sensitivo-motor implicado fundamentalmente en la extensión del codo, muñeca y
dedos y supinación del antebrazo, por lo que el signo más característico de parálisis del
nervio radial es "la mano caída". El nervio radial se origina de las raíces C5-T1, desde
la axila pasa a la cara posterior del brazo siguiendo el canal de torsión, después se
ubica anterior al epicóndilo, donde se divide en una rama sensitiva anterior y una rama
motora profunda o nervio interóseo posterior que rodea el cuello del radio.
Los músculos extensores en el antebrazo son el extensor ulnar del carpo, extensor propio
del meñique, extensor común de los dedos, extensor del índice, extensor radial corto del
carpo, extensor radial largo del carpo. Estos músculos del extensor son proveídos por
el nervio radial, otros músculos en el antebrazo también inervados por el nervio radial
son el braquiorradial, supinador y abductor pollicis longus. Observe que todos estos
músculos están situados en el medio posterior del antebrazo (posterior cuando está en
posición anatómica).
La lesión del nervio radial ocurre frecuentemente por compresión extrínseca a nivel del
canal de torsión humeral, donde es relativamente vulnerable.
• Parexia o parálisis de los extensores del brazo, de los supinadores del antebrazo y de
los extensores de la muñeca y de los dedos
La localización más frecuente del atrapamiento del nervio radial se produce en el tercio
anterior del antebrazo.
A menudo se confunde con una epicondilitis lateral, no siendo raro que coexistan.
La realización de ciertas pruebas funcionales pueden reproducir los síntomas y
relacionarlos con la posible zona de compresión:
• Flexión del codo con supinación del antebrazo y muñeca en posición neutra: banda
fibrosa anterior a la cabeza del radio.
Mano de predicador
El nervio mediano es un ramo del braquial que inerva la mayoría de los músculos flexores
del antebrazo, músculos tenares y lumbricales. También proporciona inervación sensitiva a
determinadas zonas de la piel de la mano. Debido a su campo de inervación, el nervio
mediano nos permite realizar tanto movimientos groseros como finos de la extremidad
superior (motricidad gruesa y fina). Un ejemplo es la oposición de los pulgares, que es
importante para manejar los movimientos con precisión y realizar una gran cantidad de
actividades como escribir, enhebrar una aguja o dar cuerda a un reloj.
El nervio mediano emerge en la región axilar y está formado por la unión de los fascículos
medial y lateral del plexo braquial. Contiene fibras de las raíces de los nervios espinales
C6-T1, pero en algunos individuos también puede presentar fibras de C5. Después de su
formación a partir del plexo braquial, el nervio mediano desciende por el centro
del brazo en un recorrido superficial. Inicialmente se encuentra lateral a la arteria
braquial pero al descender, se torna eventualmente medial.
Inmediatamente después de entrar en el antebrazo, el nervio mediano pasa entre los tendones
de los músculos braquial y bíceps braquial. En este punto se vuelve nuevamente lateral a
la arteria braquial. A continuación, para acceder al antebrazo, pasa entre las cabezas
profunda y superficial del músculo pronador redondo. Después de este punto, toma un
trayecto más profundo pasando entre los músculos flexor profundo de los dedos y el flexor
superficial de los dedos.
El nervio mediano luego pasa a través del túnel carpiano debajo del retináculo de los
músculos flexores y termina dividiéndose en dos ramos terminales, los nervios digitales
palmares comunes.
La piel de las caras palmar y dorsal distal de los tres dedos y medio laterales y la
palma adyacente.
La piel de las caras palmar y dorsal distal del pulgar y la mitad radial del segundo
dedo.
La piel de las caras palmar y dorsal distal de los lados adyacentes del 2do al 4to
dedo.
Signos y síntomas
• Pérdida sensorial en los pulgares, dedos índices, dedos largos y la cara radial de
los dedos anulares
• Las actividades de la vida diaria, como cepillarse los dientes, atarse los zapatos,
hacer llamadas telefónicas, girar las perillas de las puertas y escribir, pueden volverse
difíciles con una lesión del nervio mediano.
Mano en garra
El nervio cubital es una de las ramas nerviosas del plexo braquial. Sus raíces nacen de
los espacios intervertebrales C8-T1. El nervio discurre a lo largo de brazo y antebrazo
para llegar hasta la mano y en su recorrido es susceptible de sufrir atrapamientos por
compresión en algunos puntos, cursando con dolor, parestesias/hormigueos y debilidad en
los dedos cuarto y quinto, además de sensación de adormecimiento en la región cubital de
la mano. Los puntos de conflicto más importantes son el túnel cubital del epicóndilo
medial, situado en la cara postero-medial del codo, el canal de Guyon, situado en la
antero-medial de la muñeca y el desfiladero torácico, situado en la región anterior del
cuello.
La función de este nervio es dar inervación motora a los músculos: flexor cubital del
carpo, flexor profundo de los dedos, palmar corto, abductor, flexor y oponente del quinto
dedo, tercero y cuarto lumbricales, músculos interóseos, aductor del pulgar y flexor
corto del pulgar. Además, da inervación sensitiva a las cápsulas articulares de codo,
muñeca y articulaciones metacarpofalángicas y a las regiones de piel que cubren 4º y 5º
dedo y la cara medial de la palma de la mano.
Las lesiones traumáticas del anillo pelviano se clasifican de acuerdo con el grado de
estabilidad residual del anillo y pueden diferenciarse las formas completas y las formas
incompletas.
Se trata de un término común usado para describir las interrupciones del anillo pélvico.
Este tipo de fractura abarca un lesión anterior (ya sea ensanchamiento de la sínfisis
púbica o fracturas de rama o ambas) y una fractura pélvica posterior o lesión
ligamentosa. Cuando la región anterior del anillo pélvico se ensancha más de 2.5
centímetros, se produce con frecuencia afectación de la pelvis posterior, en especial la
porción anterior del complejo ligamentoso sacroilíaco, que a su vez conlleva un mayor
riesgo de hemorragia. Con la ruptura de la sínfisis pubiana, generalmente existe un
desgarro de los complejos ligamentosos óseos posteriores por una fractura y/o luxación
sacro ilícito o fractura sacra. Con la apertura del anillo pélvico puede haber hemorragia
del plexo venoso pélvico posterior y, ocasionalmente, de las ramas de la arteria ilíaca
interna.
Se rompe la rama isquiopubiana más que la sínfisis y por detrás se rompe por la
articulación sacroiliaca o el ala sacra o el iliaco en su parte posterior a nivel de la
escotadura; causa la rotación interna de la hemipelvis afectada. El volumen pélvico se
reduce por la compresión y no es frecuente una hemorragia que ponga en peligro la vida.
Las fracturas de compresión lateral representan la mayoría de las fracturas del anillo
pélvico. Estas lesiones ocurren cuando se aplican fuerzas a las caras laterales de la
pelvis
Para detectar un paciente con fractura pélvica, debemos de realizar una exploración
física, Se puede realizar mediante 2 maniobras:
1. Comprimir las crestas iliacas colocando las manos del examinador sobre las espinas
iliacas anterior y superior, presionando en el sentido de la mesa de examen y
ocasionando una apertura del anillo pélvico. Esta maniobra mostrará una
inestabilidad rotacional en caso de existir.
2. Comprimir las crestas iliacas simultáneamente con las manos de lateral a medial,
creando una fuerza que intenta cerrar el anillo pélvico; esta maniobra también
dejará percibir la inestabilidad.
Signo de valgo forzado (signo del bostezo): evalúa ligamento colateral interno,
positivo si se abre la cara interna de la rodilla o si provoca dolor, siempre
correlacionar con el lado sano.
Prueba del valgo forzado (ligamento colateral interno): En decúbito supino y con las
piernas extendidas, se coloca una mano en la cara externa del muslo y con la otra mano se
sujeta con fuerza el tobillo. Se separa la extremidad (abducción) de modo que la pierna
caiga fuera de la camilla. En esta posición inducimos el valgo, suavemente forzado,
empujando con la mano situada en el muslo contra la camilla, y con la otra mano,
empujamos el tobillo en sentido contrario al tiempo que lo giramos (rotación ex- terna)
ligeramente. Esta maniobra se realizará en dos posiciones: rodilla en extensión y a 30°
de flexión.
Prueba del varo forzado (ligamento colateral externo): Se efectuará igual que la prueba
anterior, y a 0° y a 30° de flexión. Solo cambiaremos la posición de las manos y la
dirección de las fuerzas. La mano que estaba en el tobillo pasa a la cara interna del
muslo y viceversa.
Posición del medico: Homolateral a la pierna a evaluar. Estabiliza con el muslo la pierna
del participante. Las manos sujetan la pierna a nivel de la primera comisura de la
rodilla, próximas a la interlínea articular femorotibial. Los pulgares palpan la
interlínea articular por la cara anterior de la pierna.
a. Genu varo
Al igual que el genu valgo, esta desalineación también puede ser normal en edades
tempranas y suele corregirse durante el proceso de crecimiento. Si eso no ocurre, debemos
acudir a un especialista para corregirla y que no degenere en problemas mayores.
b. Genu valgo
Es cuando las rodillas presentan una inclinación medial (hacia adentro). La posición en
valgo en las rodillas implica que ambas articulaciones tienen una forma de “ X ”. Las
rodillas en valgo ejercen una mayor presión sobre la superficie externa (lateral) de la
articulación, por lo general, los ligamentos colaterales internos se ven elongados,
mientras que los externos se ven distendidos, con acortamiento del músculo bíceps femoral
y del tensor de la fascia lata que conducen a una mayor angulación.
es la desalineación de fémur y tibia que provoca que una rodilla se desvíe hacia dentro y
se junte con la otra. Si se produce en ambas rodillas vemos las típicas piernas en X con
la cadera desplazada lateralmente, así como también los tobillos.
Esta desalineación puede presentarse desde temprana edad hasta la edad adulta. Mencionar
que en edades tempranas (3-5 años) suele ser habitual e incluso normal que los niños
padezcan esta desviación, que debería corregirse durante los siguientes 2-3 años.
Igualmente es recomendable acudir a consulta para asegurarnos que el problema se está
corrigiendo. Si transcurrido este periodo la desalineación persiste, será necesario
acudir a un especialista para corregirla y evitar así que vaya a más.
Postraumática
Al sufrir algún tipo de lesión que afecta a la estructura y que no se recupera
correctamente.
Hereditaria
Cuando existe una tendencia en algunos miembros de la familia a sufrir este tipo de
alteraciones es habitual que sus descendientes puedan sufrir también éstos mismos
problemas.
Mecánica
Generado por desequilibrios o desajustes en la acción de caminar y/o correr
Estructural
Cuando una pierna es más larga o corta que la otra
Es la deformidad congénita más frecuente del pie y se caracteriza por varo del talón,
equino del tobillo, aducto y supinación del antepié, cavo y, en algunos casos, torsión
tibial interna; también llamado pie zambo, es una deformidad congénita del pie en la cual
éste aparece en punta (equino) y con la planta girada hacia adentro (varo).
Su frecuencia es aproximadamente de 1 por cada mil niños, el 50% de los casos bilateral y
es el doble más frecuente en niños que en niñas. Los tendones de la cara posterior e
interna de la pierna son mucho más densos, con más células y menos tejido laxo que los
tejidos normales. Ello podría provocar un crecimiento anómalo de los mismos y
desencadenar la deformidad progresiva en el feto durante su desarrollo a lo largo del
embarazo. La postura es tan anómala que la disposición de los huesos en el pie zambo no
es normal y la forma de cada uno de ellos tampoco es del todo normal. Los ligamentos y
músculos están demasiado tensos para permitir una correcta colocación de esos huesos con
una simple manipulación.
Síntomas
El aspecto no deja dudas: el pie está girado hacia dentro e incluso puede parecer que la
parte superior del pie está en el lugar de la base.
El pie, la pantorrilla y la pierna afectados son más pequeños y más cortos que los del
lado normal.
La marcha de Trendelemburg ocurre cuando el paciente tiene que lidiar con la debilidad de
los abductores de la cadera (Músculos glúteo medio). Por lo general, la pelvis, que es la
estructura ósea grande y ancha a la que se conectan tanto la columna vertebral como las
piernas, se mueve hacia un lado del cuerpo donde se levanta el pie.
Polio es una afección nerviosa que puede mostrar la marcha de Trendelemburg como un
síntoma, aunque esta enfermedad es muy poco común en países con programas de vacunación
contra la polio.
Grupo 03
Reconocer los elementos que componen las extremidades superior e inferior para establecer
las maniobras adecuadas en las diferentes patologías.
Docente de Anatomía
Corporación universitaria Remington
Facultad de Medicina
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