JESÚS MALDICE LA HIGUERA ESTÉRIL -
Reflexión
JESÚS MALDICE LA HIGUERA ESTÉRIL
(Reflexión: Cristo maldice la higuera estéril).
Introducción: Podemos recordar cómo
Goliat el filisteo desafiaba a un Israel
temeroso, finalmente el joven David que no
era un diestro guerrero, casi desarmado, no
era grande en estatura, no era mayor de
edad, era un pastor, sin embargo tenía fe en
“Jehová de los ejércitos, el Dios de los
escuadrones de Israel”.
Por aquella fe David logró la victoria sobre
los filisteos y Dios fue glorificado. Dios
quiere hacer grandes cosas a tu favor.
Veamos este estudio sobre la fe en el que el
Señor Jesús maldice la higuera estéril...
JESÚS MALDICE LA HIGUERA ESTÉRIL
I. El Señor Jesús conoce y comprende
nuestra humana condición:
A. Precisamente en su humana naturaleza.
Mateo 21:18
"Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo
hambre".
Comentario: Como nos enseña la Escritura
el Señor Jesús nació y creció como cualquier
niño judío, y como todo ser humano “tuvo
hambre”, sueño, fatiga, por eso él
comprende nuestra humanidad y nuestras
necesidades.
Como todo niño fue instruido, como joven y
adulto fue tentado y enfrentó dificultades,
por eso comprende nuestras diferentes
situaciones y vivencias, podemos acudir a él
confiadamente.
B. El Señor Jesús en su condición como Dios
conoce todo nuestro ser.
Comentario: La Biblia nos enseña que “todo
fue creado por medio de él y para él”, como
nuestro creador, conoce nuestra estructura
material, emocional y espiritual, y por tanto
es él quien sabe exactamente como
ayudarnos y como guiarnos en cada etapa
de nuestra vida.
Cada adversidad o problema que
enfrentamos en nuestra vida debemos verla
como una oportunidad para aprender más
sobre la fe, sobre el poder y el cuidado de
Dios sobre nuestras vidas.
Adquiere ahora sin costo alguno nuestro
libro cristiano, un texto que edificará tu vida
y la de aquellos que te rodean.
II. El Señor Jesús es Dios Todopoderoso,
Mateo 21:19.
"Y viendo una higuera cerca del camino,
vino a ella, y no halló nada en ella, sino
hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás
nazca de ti fruto. Y luego se secó la
higuera".
A. Este momento, en el que Jesús maldice la
higuera estéril, se convierte en una
oportunidad para enseñar y aprender.
Comentario: Debemos tener en cuenta que
la higuera apreciada entre los israelitas,
produce su delicioso fruto durante 10
meses del año, pero Jesús no encontró
fruto.
En nuestro “camino” hacia la voluntad de
Dios (iban a Jerusalén), nos vamos a
encontrar con cosas que no responden a
nuestras expectativas, quizá: decepciones,
traiciones, engaños, calumnias, pero esas
“higueras” deben ser aprovechadas para
crecer y madurar.
El Señor Jesús la aprovechó para enseñar y
los discípulos para aprender. El Maestro
sigue enseñando, nosotros sus discípulos
debemos seguir aprendiendo con un
corazón manso y humilde.
B. Veamos ahora el poder de las palabras
del Señor Jesús, Mateo 21:19b.
Nota: La Biblia describe a la Palabra de Dios
con muchas características:
1. Convierte el alma,
2. Santifica,
3. Alimenta,
4. Es eterna,
5. Es viva, eficaz y poderosa,
6. Sana y libera (Sal. 107:20, “envió su
palabra y los sanó, y los libró de su ruina”).
III. Nuestro Señor Jesús revela una vez más,
el poder de la fe y de las palabras.
A. La fe en Dios genera milagros y
maravillas, Mateo 21:20.
"Viendo esto los discípulos, decían
maravillados: ¿Cómo es que se secó en
seguida la higuera?".
Comentario: Como nos dice la Escritura los
discípulos del Señor se maravillaron, la
palabra "maravilla" aquí viene del griego
"dsaumázo", que significa: admirados,
asombrados, sorprendidos.
Esto es lo que ocurre cuando por nuestra fe
en Dios, él hace maravillas entre nosotros,
cuando por tu fe Dios hace maravillas en tu
vida, en tu hogar, en tus hijos, en tu
liderazgo, porque Jesús dijo: “si puedes
creer, al que cree todo le es posible”
(Marcos 9:23). Afirma tu fe en Cristo y verás
maravillas
B. Sin duda alguna, nuestra fe en Dios
transforma nuestra manera de hablar,
Mateo 21:21.
"Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os
digo, que si tuvieres fe, y no dudareis, no
sólo haréis esto de la higuera, sino que sí a
este monte dijereis: Quítate y échate en el
mar,será hecho".
Comentario: El Señor Jesús aprovecha éste
momento para enseñar a sus discípulos
cosas muy importantes acerca de la fe:
1) La fe hará que puedan superar los más
grandes obstáculos. La expresión “si a este
monte dijereis quítate será hecho”, nos
hace pensar ¿a qué monte se refiere Jesús?
En el versículo doce vemos que Jesús había
estado en Jerusalén, en el versículo
diecisiete va a pasar la noche a Betania y en
la mañana vuelve a Jerusalén, versículo
dieciocho.
Betania se hallaba ubicada a tres kilo
metros de la ciudad de Jerusalén en la
ladera oriental del monte de los olivos,
posiblemente Jesús señaló ese monte, que
en realidad es una montaña de tres
elevaciones.
2) La fe los impulsará a cosas mayores. Esto
lo vemos cuando el Señor habla de secar
una higuera a trasladar un monte.
3) La fe los llevará a declarar grandes cosas
en la voluntad de Dios. El Señor Jesús les
dijo: “si dijereis a este monte quítate, será
hecho”, la fe nos lleva a hablar de manera
diferente, pues declaramos nuestra
confianza en Dios y en sus fieles palabras y
promesas.
C. La fe influencia y determina nuestra
oración y vida de comunión con Dios,
Mateo 21:22.
"Y todo lo que pidiereis en oración,
creyendo, lo recibiréis".
Comentario: Sin duda, nuestra vida de
oración es alimentada por nuestro nivel de
fe, si lo hacemos “creyendo” recibiremos la
respuesta de Dios, la fe debe ser declarada
en nuestras oraciones, evitemos oraciones
lastimeras y “quejabanzas”, porque éstas no
producirán los milagros de Dios. Es
necesario orar y hacerlo con fe.
Reflexión final: El Señor Jesús conoce
nuestra nuestras luchas y necesidades, y él
quiere que lo busquemos y que lo hagamos
con fe, porque Dios quiere moverse a tu
favor, permite su acción sobrenatural
orando siendo guiado por su Espíritu y verás
las maravillas del Señor.